Discurso De Cuauhtemoc Cardenas En Su Toma De Protesta Como Jef
Chapter 2
A los trabajadores al servicio del gobierno del Distrito Federal, elemento fundamental para sacar adelante la tarea que la ciudadanía nos ha encomendado, quiero decirles que cuento con su colaboración, que es decisiva para que las cosas salgan bien, que no debe haber preocupación alguna por sus plazas que se encuentran protegidas por la Ley; que el nuevo gobierno estará atento para que juntos podamos mejorar sostenidamente condiciones de ingreso y de trabajo. El dia de ayer se hizo pública una primera lista de colaboradores designados por el nuevo gobierno, se buscó en ella como denominador común que hubiera capacidad para desempeñar el cargo encomendado, una reconocida trayectoria de honorabilidad y compromiso con el proyecto de cambio democrático; se buscó pluralidad. Hay quienes no son militantes partidarios entre esos nombres, y debo agregar que invité como colaboradores a puestos de alta responsabilidad a miembros activos de partidos políticos distintos al de la Revolución Democrática, que por razones que me dieron no pudieron aceptar. Pero me ofrecieron colaborar a título honorario con el nuevo gobierno de la capital. Cuando se está en el gobierno y cuando se habla desde el gobierno de prioridades. éstas se expresan entre otras formas en asignaciones presupuestales. El nuevo gobierno debe presentar las iniciativas de Presupuesto de Egresos y Ley de Ingresos para 1998, antes del 20 de diciembre próximo. Se ha venido trabajando con funcionarios de la administración saliente y colaboradores que son ya de este nuevo gobierno, en la formulación de esos documentos.
Hoy se iniciará, en base a las •condiciones en que se reciba a. la administración de sus distintas áreas, un proceso de ajustes y revisiones finales donde estaremos valorando las flexibilidades para asignaciones y reasignaciones, que tendrán entre otros objetivos el poder destinar los mayores recursos posibles a las nuevas prioridades, garantizando al mismo tiempo la prosecución de las obras y programas en proceso y el que la prestación de los servicios públicos se siga dando con regularidad y de preferencia, con tendencias a su mejoramiento en coberturas y eficiencia. Para elaborar los presupuestos se ha dispuesto de información proporcionada por funcionarios del gobierno que concluye, pero aún no se recibe oficialmente la administración en cada una de las dependencias que la integran, lo que empezará a hacerse a partir de hoy.
En seis u ocho semanas presentaré a la opinión pública de la capital un informe de cómo se recibió la administración en sus finanzas. en el cumplimiento de programas y ejercicio de sus presupuestos, haciendo al mismo tiempo un diagnóstico. una valoración cualitativa y cuantitativa de qué y cómo podrá trabajarse teniendo como punto de partida la situación de la ciudad en el momento de terminar un gobierno e iniciarse el otro.
Me preocupan los grandes proyectos que se desarrollan con fondos procedentes de créditos; conozco la importancia que estos proyectos tienen no solo para la ciudad, sino para toda el área metropolitana: la construcción de las nuevas líneas de Metro, la dotación de agua en grandes volúmenes procedentes de cuencas distintas a la de México, el drenaje profundo, las plantas de tratamiento de aguas residuales.
Los proyectos para traer agua a nuestro Valle de México de la cuenca alta del Balsas, o las plantas de aguas residuales, en lo que hace sobre todo a su localización, se revisarán en sus bases técnicas, en su concepción integral y respecto a sus impactos sociales y sobre Jos recursos naturales de las regiones que pudieran afectarse con su realización, para proceder con las racionalidades necesarias, tanto en la satisfacción de las necesidades de la población, como en el manejo hidráulico en las distintas cuencas involucradas.
De acuerdo a las informaciones hasta ahora proporcionadas por la administración saliente, ésta recibió de la anterior una deuda de mil 198 millones de pesos, y estima que al 31 de diciembre se habrá elevado a 12 mil 655. Según la misma fuente de información, de cumplirse las previsiones, la deuda del gobierno de la ciudad al término del año 2000 podría ser de 33 mil 496 millones de pesos.
Tomando en cuenta las proyecciones del Departamento del Distrito Federal sobre Ingresos y Egresos, así como sus estimaciones de endeudamiento necesario para el periodo 98-2000 y de este año hacia adelante resultaría que el gobierno de la ciudad se encontraría ante la incapacidad de cubrir vencimientos por 18 mil millones de pesos en el trienio 2001-2003.
En relación a estos problemas, debe tenerse presente que es el gobierno federal el que pone a consideración del Congreso de la Unión los requerimientos de endeudamiento del gobierno de la ciudad, y es también el que intermedia con las fuentes de financiamiento para la obtención de los préstamos correspondientes.
En estas condiciones, el gobierno de la ciudad no tiene hasta el momento garantías de poder obtener hacia el futuro los créditos que requiera, menos aún de los términos en que pudieran conseguirse; y comprometer casi a ciegas las participaciones de los impuestos federales que corresponden a la ciudad y en los cuales basa un porcentaje muy significativo de su financiamiento, sería por decir lo menos, una grave Irresponsabilidad, como lo sería dejar al siguiente gobierno una deuda inmanejable.
Iniciamos, desde hace algunas semana, reuniones con la Secretaria de Hacienda para analizar la deuda existente del Departamento del Distrito Federal, las necesidades de mayor endeudamiento en el período que va de aquí al 2000 y los impactos en el comportamiento financiero y en especial en las capacidades de pago de la CIudad a los largo de los perlados de vigencia y amortización de los créditos ya contratados y los que eventualmente pudieran contratarse.
Confío en que con la Secretaria de Hacienda, por la actitud que ahí hemos encontrado, se llegue a una solución adecuada para todos, que no implique faltantes que no puedan cubrirse con el flujo previsto de los recursos de la ciudad y que no vaya a obligar que se difieran alguno o algunos de los proyectos que se ejecutan en base a créditos. Se hará, desde luego, el máximo esfuerzo para que obras indispensables, cuyo diferimiento pudiera ocasionar serios problemas a la capital, como el drenaje profundo, por ninguna causa se interrumpan.
Cabe aquí una reflexión de porqué se encuentra la ciudad ante situaciones como esta, al cambiar la calidad de su gobierno, de un gobierno por delegación y designado a un gobierno electo.
Lo que hoy sucede no es atribuible sólo al gobierno actual, sino que es una situación acumulada por los muchos años de siempre, podrla decirse, en que la ciudad se ha gobernado con las visiones, los criterios y en función de los intereses del gobierno federal; y no es que estos hayan estado o estén necesariamente equivocados, sino lo que resulta evidente, es que los habitantes de la capital nunca pudieron hacer valer sus opiniones e intereses en muchas de las decisiones de gobierno con consecuencias trascendentes para la ciudad y sólo hasta recientemente han contado con una representación legislativa local, que ha tenido y sigue teniendo facultades limitadas, en la cual han empezado a expresarse las posiciones de los ciudadanos de la capital.
Nuestra ciudad ha vivido sin autonomía, se ha desarrollado en base a decisiones tomadas por las instancias de gobierno y legislativas federales, con obras, deudas y programas del gobierno federal; con instituciones locales de facultades reducidas y ciudadanos con algunos de sus derechos fundamentales gravemente cercenados.
La falta de democracia, que ahora empieza a abrirse en la capital, constituye una de las causas principales de la problemática no resuelta que confrontan la ciudad y sus habitantes. Dar solución a esta situación, exige una nueva forma de gobernar.
La. Ciudad de México, que es el Distrito Federal, según principio constitucional, es la Capital de la República y sede por lo tanto de los poderes federales.
El gobierno de la ciudad, tiene entre sus responsabilidades, la de hacer que la ciudad funcione para satisfacer las necesidades de los poderes federales. No puede y no debe ser de otro modo. Las necesidades de los poderes de la federación en materia de seguridad, de facilidades para los desplazamientos internos y de comunicaciones fluidas hacia todo el Pals; de preservación de la representatividad, de contar con instalaciones del tipo más diverso, deben ser satisfechas en el marco de que la Ciudad de México, es la capital de todos los mexicanos y todos debemos, en esa calidad, reconocerla y reconocernos en ella.
Una capital que funcione bien, debe estar en el interés del gobierno federal y de todos los habitantes del país; y funcionar quiere decir servicios, trabajo y satisfactores para los habitantes de la capital; desarrollo urbano armónico y sano en la capital, en su zona metropolitana, en el sistema de ciudades de la región central y del pals en su conjunto; y de igual forma, debe estar en el Interés del gobierno federal y también de todos los habitantes de la capital del pals en su conjunto yen cada una de sus partes que lo Integran, que funcione bien. Y la conciliación de estas dos visiones y de estos intereses, sólo puede darse con equidad y con resultados para todos favorables, en condiciones de vio democrática en la capital de todos los mexicanos y la nación de todos los mexicanos.
El compromiso de seguir ampliando y creando espacios democráticos está para nosotros vigente, abriendo cauces a la participación popular en la decisiones y acciones de gobierno y de gestión de la ciudad, en una coordinación eficaz para una colaboración fructífera con los gobiernos federal y de las entidades y municipios de la región metropolitana, manteniendo el empello para que esta Asamblea Legislativa llegue o adquirir todas las facultades de un congreso local, buscando se desarrolle la representatividad ciudadana y democrática en el gobierno de nuestras delegaciones, entendiendo que la vida municipal de la Ciudad de México debe considerar su condición peculiar de gran zona metropolitana.
Aun cuando en forma preliminar se ha iniciado una relación de respeto y colaboración, en la que el nuevo gobierno y yo en to particular pondremos interés paro que o si se mantenga y fortalezca con el gobierno federal, la actitud asumida por el doctor Ernesto Zedillo, Presidente de la República, y sus más inmediatos colaboradores, ha sido determinante para que así sea.
La ciudad enfrenta una problemática compleja y muy variada. que sólo en la democracia y con una creciente participación de la gente encontrará solución. Es grande la responsabilidad de esta generación para consolidar los avances y dar cauce a las nuevas perspectivas. Nadie es indispensable, pero todos podemos contribuir en el esfuerzo colectivo por mejorar y todos, en consecuencia. Somos necesarios y hacemos falta en estas tareas.
La Ciudad de México será, por la dedicación y voluntad de todos nosotros, la ciudad de todos y para todos, segura, productiva, de educación y cultura, de vida digna, solidaria y democrática; podemos lograrlo y lo vamos a hacer.
Referencia
Categoría:Documentos de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano