Discurso De Cristina Fernandez En La Apertura Del 132 Periodo D

Chapter 5

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Ustedes no se deben acordar, porque son todos pibes –ni existían–, pero nosotros, que éramos un poquito más pesaditos, hablábamos de democracia burguesa y no sé de cuántas cosas; qué elecciones; en fin... No te rías Fuentes, que vos eras uno; no te rías que vos eras uno. Pero la verdad es que, inclusive, recuerdo siendo estudiante, habiendo elecciones en el centro de estudiantes de la Facultad de La Plata, al candidato: Raúl Alconana Sempé, por Renovación y Cambio, cuando recién surgía Raúl Alfonsín con Storani de candidato a vice, que perdió la interna contra Balbín y Tutankamón. ¿Cómo era que nosotros le decíamos? Ah, nosotros le decíamos Balbín-Tutankamón. Claro, porque Gamond-Tutankamon le decíamos. Esa era la consigna que le cantábamos nosotros. Bueno, y no se participó en las elecciones del centro de estudiantes porque era la democracia una cosa despreciable. Aprendimos con letra y con sangre que la democracia también es una cuestión de paz y de vida. Y esa es una tradición que debemos también reconocerle a la Unión Cívica Radical.

¡Que espere la oposición! Si ha habido 19 elecciones en 14 años; 18 ganó el oficialismo y una la perdió. ¡En el 2016 tienen revocatoria! Creo que es el único país del mundo, por lo menos de la región, donde al presidente le ponen derecho de revocatoria. Y créanme que sería fatal para la región, para la integración Latinoamericana que tanto hemos logrado, que tantos problemas hemos resuelto sin intervenciones foráneas, permitir que vientos ajenos derrumben un país hermano. Por eso, independientemente de las ideas, debemos defender la democracia.

Quiero apurar: en Secretaría de Cultura, el 3,8 por ciento del PBI está dedicado a cultura, tenemos 29 museos. Espero con ansias poder inaugurar esa magnífica obra que estamos haciendo, que es el Centro Cultural del Bicentenario "Presidente Néstor Kirchner", al que ustedes le pusieron ese nombre por un proyecto de ley, se los agradezco. Alguien se enojó cuando dije que iba a ser el Colón del siglo XXI porque dicen que no va a tener lírica. Bueno, vamos a hacer en "La ballena azul" un escenario que se va a desplazar, o sea, que va a ser para la filarmónica y se va a poder hacer ballet y lírica, también para todos.

Quiero felicitar –y felicitarnos– a la Autoridad Federal de Servicios Audiovisuales porque por fin decretaron la constitucionalidad de la Ley de Medios. En 2014 van a estar acondicionadas y sometidas a la adecuación completa todas las empresas. Mientra tanto fueron adjudicadas 1.049 licencias para radios AM y FM y TV abierta; 665 licencias de radios AM y FM adjudicadas al sector privado; 27 licencias para radios de baja frecuencia en zonas de alta vulnerabilidad social; 26 licencias para radios pertenecientes a la Iglesia Católica; 33 reconocimientos a canales analógicos de TV de baja potencia que no tenían ningún amparo legal; 200 reconocimientos a radios comunitarias de todo el país; 22 autorizaciones a radios y canales públicos de municipios y gobernaciones; 79 autorizaciones a radios FM en escuelas primarias y secundarias; 32 autorizaciones a radios FM en institutos de educación superior; 7 autorizaciones a radios FM y un canal de televisión abierta en universidades públicas y nacionales; 134 autorizaciones a radios para centros de actividades juveniles promovidos por el Ministerio de Educación de la Nación; 35 autorizaciones a radios y un canal de televisión de pueblos originarios de todo el país; 14 llamados a concurso que involucran 1.052 frecuencias y puedo seguir... Tardaron cuatro años pero durante esos cuatro años no estuvimos cruzados de brazos, estuvimos haciendo cosas y muchas.

Quiero agradecer también a la Televisión Pública. Ustedes recuerdan alguna vez, en todos estos años desde que se creó, primero como Canal 7, haber tenido una calidad como la que tenemos hoy en la Televisión Pública: Canal Encuentro, Paka Paka, Tecnopolis TV. Quiero felicitar a todos los que están trabajando en estas señales. Canal Encuentro es un modelo impresionante que no tiene que envidiarle absolutamente nada. Todos los trabajos hechos en Acumar, en Medio Ambiente. Aquí tengo cifras. No quiero extenderme. ¿Cuánto voy Julián? Bueno, ya termino. ¿Cuánto voy? Menos que el año pasado.

Quiero llegar al tema de YPF. Yo hablaba del año 2012 cuando tuvimos el déficit energético y se tomó la decisión de recuperar la administración de YPF. Observaba hoy que en 2013 la producción creció un 3,4 por ciento en petróleo y en gas un 2,2 por ciento respecto del año anterior; que YPF no registraba un incremento anual en gas desde 2004 y en petróleo desde 2002; que se destacan inversiones por más de 1.000 millones de dólares iniciadas por el consorcio conformado por las empresas Total Austral, Wintershall y PAE de la cuenca marina austral y con estos planes vamos a obtener en 3 años una producción adicional de 33 millones de metros cúbicos. La adquisición de Apache. Por 500 millones de dólares hemos adquirido Apache, con lo cual hemos creado la división Gas de YPF. Se inauguró una megaobra de refinería en Mendoza, segunda en tamaño, luego de la de La Plata, que también es de YPF, con una inversión de más de 2.600 millones de pesos. Y lo que ha sido la recuperación de YPF.

A mí personalmente esto no me toca solo políticamente. Esto nunca lo soñamos ni él ni yo. Lo de YPF tiene una larga historia que empieza con una deuda que la Nación tenía con las provincias petroleras en materia de regalías mal liquidadas. Por ley 24.145 de federalización de hidrocarburos se transforma a YPF en forma privada en una sociedad de capital. Se promulgó en el 92, donde nos daban a las provincias acreedoras de la Nación acciones clase B. Pasábamos a ser propietarias de la empresa. Se privatizaba pero las provincias pasábamos a ser propietarias de la empresa. Y la Nación, con acciones clase A, quedaba con el 51 por ciento. De ese porcentaje podía quedarse hasta con un 20 por ciento, pero para eso necesitaba una ley. Después la modificaron, eliminaron la necesidad de la ley y podían quedarse, sin necesidad de intervención de este Parlamento, con una sola acción, que era la acción de oro, que les permitía cierto grado de manejo. Como resultado de la oferta pública de las acciones al conjunto de las provincias hicimos uso de la opción Formosa, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Jujuy, Salta, Chubut y Mendoza, y pudimos monetizar nuestras acreencias por un poquito más de 3.000 millones de pesos. En aquel momento eran equivalentes a dólares, porque –se acuerdan– decían que un peso era igual que un dólar. Decían... Eran 3.000 millones de pesos, ergo, dólares, en bonos, en papelitos, nunca nos dieron en plata. Con esos papelitos compramos acciones clase B. En Santa Cruz Kirchner decidió comprar todo en acciones clase B. En uso de la opción establecida en la ley las provincias retuvieron el 11 por ciento del capital de la nueva sociedad. Mendoza y Santa Cruz, un 3,83 cada una; Chubut el 1,6, Neuquén el 1 por ciento y el resto, Formosa. Porque tampoco siendo Neuquén o Chubut que tenían... Chubut menos acreencias que nosotros, pero Neuquén más. Bueno, habían gastado la plata en otras cosas o la destinaron a otras cosas. No como crítica, simplemente estoy contando. Los que con más nos quedamos de YPF fuimos Mendoza y los santacruceños. Kirchner tenía obsesión con YPF.

Por ley 24.474 se eliminó la necesidad de ley y por lo tanto el Estado se podía desprender y quedarse con una acción. Posteriormente, el 16 de enero del 96, por ley 24.623, promulgada de hecho, se dispuso que el Poder Ejecutivo podría disponer sin restricciones de las acciones y destinar el producido a un fondo fiduciario para el desarrollo provincial.

Para 1997, de aquellas acciones clase B que las provincias adquirimos a razón de 19 pesos cada una, sólo quedaban en poder provincial... El único que se había quedado con acciones, en 1997, ¿adivinen quién fue? Sí, él, Santa Cruz. Es más, le había comprado a Chubut una parte, y había comprado otra parte de acciones también en la Bolsa de Nueva York. Y habíamos llegado a 4,10, por compra de acciones clase B a Chubut. ¿Por qué? Porque quería llegar al 5 por ciento, porque el 5 por ciento del capital accionario te autorizaba a tener un director en el directorio de YPF. Y él quería participar en la política, obviamente de un recurso que era vital para la provincia. Para las provincias petroleras la privatización, no la desnacionalización, había sido un muy buen negocio. ¿Por qué? Porque por un lado, cobrábamos regalías que hasta ese momento no cobrábamos. ¿Por qué fue el tema de la privatización? Para poder pagarle a las provincias las regalías que no nos liquidaban. Entonces, a partir de la privatización, empezaron a liquidarnos regalías. Pero, además, como teníamos participación en el capital accionario, nos distribuían utilidades a fin de año, porque éramos dueños de la petrolera; con lo cual, no fue un mal negocio para el país y para las provincias petroleras, porque teníamos el ingreso asegurado de las regalías y el de las utilidades que tenía –y muchas– la empresa. En ese momento, entonces, llegamos a que quedaban únicamente en poder provincial las de la provincia de Santa Cruz, que era la única tenedora.

El barril del crudo en ese momento estaba a 13,92 dólares. Y La acción de YPF valía 31 dólares. Nosotros ya la habíamos comprado a 19. ¿Y qué hace Repsol? Adquiere una oferta, hace una OPA. ¿Qué es una OPA? Es una oferta hostil. Repsol hace una adquisición por una parte del capital, y sobre el resto hace una OPA, a la cual no te podés sustraer y tenés que vender. Si Santa Cruz no vendía, perdía, porque como tenía el 4 por ciento, un simple aumento de capital le licuaba su participación. Entones, en ese momento la acción llegó a valer 44 dólares. Y Santa cruz, que era la única provincia que tenía participación en YPF, se ve obligada a vender. Y vende sus acciones a 44 dólares, acciones que había comprado a 19. Con eso Néstor constituye el fondo anticíclico, y lo invierte en fondos de la deuda argentina. Compra Par, Discount, hace una cartera, un portafolio, lo invierte y lo coloca en el exterior, porque tenía miedo que Cavallo se lo agarrara. Cavallo, cada tanto, le pedía: "¿Por qué no lo traés al Banco Nación?" "No, gracias", le decía. Con esa plata hicimos el aeropuerto de El Calafate, el puerto de Caleta Olivia, comenzamos la ruta 40, hicimos el plan de viviendas más importante, y siempre quedaba el capital, porque él trabajaba con los intereses. Él nunca gastaba el capital. El capital lo dejaba y con los intereses hacía toda la inversión.

Por eso, quiero mencionar especialmente el papel que desarrollaron en la negociación el ministro de Economía, doctor Axel Kicillof...y el secretario legal y técnico, doctor Carlos Zannini...quienes fueron en nombre del Estado. La negociación fue entre el Estado nacional y Repsol. Esos fueron los dos actores en la negociación. Y se logró un acuerdo por 5000 millones de dólares. Vuelvo a repetir: es la segunda reserva de gas shale del mundo y la cuarta reserva de petróleo shale del mundo.

Yo creo que es un fin de ciclo, es un fin de ciclo del que nos quisieron convencer que el Estado es un mal administrador, que el Estado no puede administrar adecuadamente sus recursos. Pero, además, es un fin de ciclo porque los argentinos tenemos que advertir definitivamente que no podrá haber autonomía, ni independencia ni soberanía posibles si no tenemos energía para solventar nuestras industrias, para solventar nuestra investigación en el desarrollo en tecnología, para que el proceso de industrialización no se detenga, para seguir siendo competitivos, lo que también exigirá inversión y garantías para que esa inversión extranjera venga a la Argentina y pueda, de esta manera, desarrollar algo que le sirva a todos los argentinos, pero bajo el 51 por ciento del control de la compañía por parte del Estado nacional...y la participación de las provincias argentinas, porque lo más importante no es que hemos vuelto a nacionalizar, sino que hemos vuelto a federalizar el recurso porque así, además, lo impone la Constitución Nacional, que reconoce en cabeza de las provincias la propiedad de los recursos.

Si se me permite un chascarrillo, en cuanto a lo que algunos intentaron decir respecto de nuestro ministro de Economía... ¿Dónde estás, Axel, que no te veo? Ahí estás. Chiquitito, no lo veo. Chiquitito, pero cumplidor. Lo hizo muy bien. Peleó como un león. Por eso, tal vez... ¿Qué me estoy olvidando? ¡Ah!, tenés razón. Eso es para el final también, porque tiene que ver, todo tiene que ver con todo. Dijeron que el ministro de Economía ha dicho que no iban a pagar nada. ¡Pero cómo va a decir el ministro de Economía que no se va a pagar nada si yo presenté una ley de expropiación! El día que se anunció lo de YPF, se anunció la expropiación de YPF; y no hay expropiación si no hay indemnización. Por lo tanto, lo que él dijo es que no íbamos a pagar lo que ellos pretendían –lo cual es rigurosamente cierto– porque las primeras declaraciones fueron que querían 15 mil millones y la segunda fue una demanda en el CIADI de 10 mil millones y la realidad es que hemos cerrado un acuerdo, con bonos, no en efectivo, por 5 mil millones de dólares con un plazo muy prolongado.

Creo sinceramente, argentinos, que estamos cerrando un ciclo histórico y yo espero que... y acá quiero dirigirme a todos los empresarios de la República Argentina, cualquiera sea su actividad: industriales, productores, empresarios de servicios, financistas, comerciantes pequeños, grandes, medianos, concentrados, menos, ma non troppo, fundamentalmente a aquellos que han intentado en estos años torcer el rumbo inexplicablemente, porque cuando uno ve los balances y lo que han ganado es inexplicable que quieran –como dije en algún momento– matar a la gallina de los huevos de oro.

Hoy estamos ante una posibilidad única: tener soberanía y autonomía energética; volver a ser competitivos en materia del precio del gas en el mediano plazo. No va a ser ahora. Las cosas no son de un día para el otro. Pero hemos resuelto, hemos resuelto... Algunos decían: "¡Huy! Las cosas que les van a dejar a los que vengan". Ojalá yo tuviera que pagar hoy el petróleo y que me hubieran dejado la segunda reserva del mundo. Estoy pagando la peor deuda financiera del mundo desde el año 2001 a la fecha. ¡Ojalá! ¡Ojalá todas las deudas que tengas que pagar sean de cosas que se puedan tocar, sean de energía! ¡Ojalá sean de obras de ferrocarriles! ¡Ojalá sean de obras que se puedan palpar, que sirvan para disfrutar y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos; para eso estamos!

Encarnarían pasado en materia de relaciones exteriores; Malvinas... Y Malvinas también tiene que ver con el petróleo; tiene que ver con el petróleo, y tiene que ver con lo que decía también en la unidad y en la integración de Latinoamérica. ¿Para qué se creen que algunos quieren tener? ¿Únicamente por petróleo? No, también para tener una base militar en el Atlántico Sur.

Por eso volvemos a reiterar, una vez más... Porque yo estoy segura, estoy convencida de que a la mayoría del pueblo inglés, a la mayoría de los jóvenes, fundamentalmente, no les interesa ser colonizadores, porque están sufriendo también los desastres de un mundo económico que condena a los jóvenes a no tener trabajo, a no tener estudio, a no tener futuro, a que los más ricos cada vez sean más ricos. Por lo tanto, creo que se están abriendo los ojos de todo el mundo. Y yo creo que más tarde que temprano, o más temprano que tarde, vamos a poder discutir la cuestión de soberanía como lo ordena Naciones Unidas. Y le reiteramos hoy, una vez más, al gobierno inglés que se siente a negociar lo que ordena, precisamente, ese organismo multilateral que es Naciones Unidas, que discutamos la cuestión de soberanía sobre nuestras islas Malvinas.

De paso, quiero decirles que estamos terminando en la ESMA el Museo de Malvinas, que va a ser maravilloso. Espero que podamos terminarlo para junio, para el 10 de junio. Ahí me enteré de que el 10 de junio fue una fecha instituida por el general Perón como reconocimiento por los derechos de las islas Malvinas. Así que espero que podamos hacerlo para el 10 de junio.

Finalmente, no quiero dejar de recordar en este día tan especial las palabras de alguien, hace once años, cuando se sentó aquí y, mirándolos a ustedes –no a ustedes, porque muchos de ustedes seguramente no estarían–, dijo: Se intentó reducir la política a la sola obtención de resultados electorales; el gobierno, a la mera administración de las decisiones de los núcleos de poder económico, con amplio eco mediático. Al punto que algunas fuerzas políticas, en 1999, se plantearon el cambio en términos de una gestión más prolija, pero siempre en sintonía con aquellos mismos intereses. El resultado no podía ser otro que el incremento del desprestigio de la política... Vuelvo a leer: El resultado no podía ser otro que el incremento del desprestigio de la política y el derrumbe del país. Todos los que estamos sentados aquí somos militantes y provenimos de la política, no importa la orientación. Pero somos hombres y mujeres de la política por sobre los poderes económicos.

Y decía: Concluye en la Argentina una forma de hacer política y un modo de gestionar el Estado. Colapsó el ciclo de anuncios grandilocuentes, grandes planes seguidos de la frustración por la ausencia de resultados y sus consecuencias, la desilusión constante, la desesperanza permanente. Por eso, nadie piense que las cosas cambiarán de un día para otro solo porque se declamen. Un cambio que pueda consolidarse necesitará de la sumatoria de hechos cotidianos que en su persistencia derroten cualquier inmovilismo, y un compromiso activo de la sociedad en ese cambio. Un compromiso activo de la sociedad en ese cambio. Ese empoderamiento del que yo hablo en la sociedad es para defender sus derechos.

No es de ahora, lo decíamos ya en 2003; lo decía él. En nuestro proyecto, ubicamos en un lugar central la idea de reconstruir un capitalismo nacional. Para todos aquellos que tal vez se olvidaron, y fundamentalmente al sector empresarial: capitalismo nacional. Van a ser fuertes como empresarios en la medida en que el país sea fuerte, si no, son cola ni siquiera de león, apenas cola de ratón.

En nuestro proyecto, ubicamos en un lugar central la idea de reconstruir un capitalismo nacional que genere las alternativas que permitan reinstalar la movilidad social ascendente. No se trata de cerrarse al mundo. No es un problema de nacionalismo ultramontano sino de inteligencia, observación y compromiso con la Nación. Es el Estado el que debe actuar como el gran reparador de las desigualdades sociales en un trabajo permanente de inclusión y creando oportunidades a partir del fortalecimiento de la posibilidad –miren ustedes– del acceso a la educación, a la salud y a la vivienda, promoviendo el progreso social basado en el esfuerzo y el trabajo de cada uno. Es el Estado el que debe viabilizar los derechos constitucionales protegiendo a los sectores más vulnerables de la sociedad: a los trabajadores, a los jubilados, a los pensionados, a los usuarios, a los consumidores. Actuaremos como lo que fuimos y seguiremos siendo siempre: hombres y mujeres comunes que quieren estar a la altura de las circunstancias, asumiendo con dedicación las grandes responsabilidades que en representación del pueblo nos confieren.

Esto no es un relato. Esto es la verdad y la realidad que vivimos y construimos en estos diez años. Yo les pido que sigamos poniendo esfuerzo y compromiso adelante. No es cuestión de un solo partido político. ¡Convoco a todos los partidos políticos a esta tarea! Por eso, también quiero saludar la designación del doctor Gerardo Zamora como presidente provisional del Senado. ¡Quiero rescatar la idea de la concertación! ¡Quiero rescatar la idea que él tuvo de que los partidos populares, democráticos y nacionales pudieran unirse en las grandes empresas! Porque una decepción debe ser la excepción y no la regla; al contrario, debemos estar más unidos que nunca los argentinos para poder seguir adelante.

Categoría: Discursos de Cristina Fernández de Kirchner Categoría: D2014