Part 1
Buenas tardes, o muy buenos días en realidad, a todos y a todas. Señores y señoras legisladoras; señores gobernadores y señoras gobernadoras; miembros del cuerpo diplomático; jóvenes que hoy han venido a acompañarnos; dirigentes gremiales, autoridades militares y eclesiásticas; pueblo de la Nación toda: venimos hoy a inaugurar, como manda la Constitución, el período ordinario de sesiones legislativas –exactamente, el 132°– y también, conforme establece el artículo 99, inciso 8, de la Constitución Nacional, a dar cuenta del estado de la Nación.
Es también el mensaje décimo primero que estamos dando desde aquel 25 de mayo del año 2003, en que un hombre sentado en este mismo lugar en que yo me encuentro, le anunciaba al pueblo de la Nación nuevos paradigmas en materia de política y, fundamentalmente, de gestión de Estado, ya no en función de lo que dictaran los grandes grupos económicos, sino de lo que votara el pueblo en elecciones libres, populares y democráticas. Y afortunadamente, con mucha alegría como presidenta, pero también con mucha alegría como ciudadana, debo decir que inauguramos también este décimo primer mensaje desde aquella fecha, ratificando una vez más que la economía ha vuelto a crecer y que estamos volviendo a completar el período de crecimiento económico con inclusión social más virtuoso de nuestros doscientos años de historia como Nación.
Afortunadamente, en esto que algunos por allí denominan como "relato", nos acompañan hoy otros relatores internacionales también. Tengo aquí, si me permiten leer, el informe del Banco Mundial, a quien nadie creo que podrá acusar de ser ultra K, o de ser K. Al contrario. El informe del Banco Mundial elogia la reducción de la pobreza en la Argentina, reconoce los avances argentinos en la reducción de la pobreza y la desigualdad, y resalta el rol del gasto público social –el Banco Mundial lo llama gasto público social, nosotros lo llamamos inversión pública social – y las transferencias monetarias dirigidas a los sectores de menores ingresos. Esto es textual. Y destaca al país, a nuestro país, al país de todos –de los que representan a mi partido y de los que representan a la oposición, al país de los argentinos, a nuestro país– como el que destina el mayor porcentaje de su PBI al gasto público social, y que destina la mayor cuantía de recursos dirigida al 40 por ciento de la población de menores ingresos. Enumera reducciones de pobreza extrema y moderada, así como las mejoras en el índice de Gini.
El informe destaca la continuidad de los programas de transferencia de efectivo e incremento del gasto público social; y reconoce que Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay continuaron liderando la reducción de la pobreza en la región, mientras se mantuvo constante en México y en América Central. Por otro lado, indica que si bien Argentina y Brasil son los que gravan con mayor cuantía sobre el PBI, 33 por ciento, destaca que es Argentina el país que mayor cantidad de recursos consagra al gasto o la inversión social. Creo que... sumado esto también al reconocimiento al Programa de Precios Cuidados que ha hecho la Organización de Naciones Unidas –también otro organismo implicado, que es para la Alimentación y la Agricultura, FAO–. ONU destacó que, en su último informe, el Programa Precios Cuidados de la Argentina es una medida que facilita el acceso a los alimentos. El Boletín...el Boletín de Seguridad Alimentaria y Nutricional publicado ayer también destacó la política oficial de financiamiento a productores agropecuarios como una medida orientada a favorecer la disponibilidad de alimentos. Asimismo, el organismo de Naciones Unidas pronosticó que la Argentina crecerá para este año 2014, el 2,6.
Quiero destacar especialmente este reconocimiento que hace otra organización líder en materia mundial, la FAO, en la ayuda que le damos a los productores agropecuarios en el período –de acuerdo a informes del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación–, sin contar lo que son los préstamos del Banco Nación, sin contar otras fuentes de financiamiento, solamente desde los sectores que antes eran Secretaría de Agricultura y que luego se transformaron en Ministerio de Agricultura cuando lo presidió quien hoy preside la Cámara, Julián Domínguez, hemos destinado al sector más de 54 mil millones de pesos en obras de infraestructura...que han permitido, que han permitido... tengo aquí el informe... Hoy no se asusten por la cantidad de papeles. Voy a tratar de que el informe no sea tan largo.
Algunos datos importantes vinculados a este informe de Agricultura y Ganadería y la ayuda que la FAO reconoce que hemos dado a los productores, además de los 54 mil millones, hoy la Argentina está produciendo en su sector agroalimentario alimentos para 400 millones de personas. O sea, nosotros representamos el 10 por ciento como población de lo que estamos produciendo en materia de agroalimentos. En el período 2003 al 2013, las exportaciones del sector se fueron de 16.475 millones a 49.361 millones de dólares, destacándose esto en el sector primario; destacándose en el sector de manufacturas de origen agropecuario, o sea aquellas que tienen mayor valor agregado... triplicaron de 10.004 millones a 30.059 millones. Este es el resultado de las políticas activas...que hemos desarrollado también con respecto... y que se pueden medir también en otros valores, en lo que valía, por ejemplo, una hectárea de campo en determinadas zonas de nuestro país a lo que vale hoy; que es lo que más cuenta, en definitiva: cuánto vale lo que tengo, además de cuánto vale lo que vendo. La evolución del valor de la tierra. Pergamino, Rojas y Salto: en el año 2003-2004 una hectárea estaba 5.000 dólares, hoy ronda entre 11.500 a 15.500 dólares. Villegas, Rivadavia y Trenque Lauquen: en el 2003-2004 rondaba en 2.000 dólares, hoy en 7.500 dólares. Balcarce, Tandil, Lobería, 2003–2004, 3.800 dólares; hoy, 8 mil dólares. Eso sin mencionar, por supuesto, la situación de muchísima gente que en aquel momento tenía hipotecados sus terrenos, sus propiedades, sus campos, en el Banco Nación. No fue casual el intento que hubo de privatizar el Banco Nación. Ingresó un proyecto a este Parlamento para privatizar el Banco Nación, que era el que tenía la mayor cantidad de hipotecas; tenía prácticamente hipotecada toda la producción de la zona núcleo; el que se quedaba con el Banco, se quedaba con las tierras de la zona núcleo.
Esto también ha permitido esta formidable inversión, que también ha acompañado el sector privado con mucha biotecnología. Ha permitido también la extensión de la frontera agropecuaria, y ha permitido duplicar la cosecha, el año pasado, a 105 millones de toneladas de granos, de los aproximadamente 50 millones de granos que se exportaban en 2003. Y este año, la producción de soja creo que va a ser absolutamente récord. Todos anunciaban una producción récord de 53 millones, pero creo que va a ser de un poco más de 55 millones, gracias a la inversión y gracias a la lluvia; por supuesto gracias a Dios.
Todo esto también tiene que ver con las menciones que hacía el Banco Mundial acerca de la reducción de la pobreza. Obviamente, no tienen que ver únicamente con políticas sociales o con transferencias de ingresos. Realmente, el mayor elemento para reducir la pobreza en la Argentina no han sido las transferencias que se han hecho desde el sector público, a través de programas sociales o de políticas contracíclicas. El verdadero centro de la disminución de la pobreza ha sido el surgimiento del trabajo en la Argentina, del trabajo legal y registrado... Más de 6 millones de puestos de trabajo, el retorno de las negociaciones colectivas de trabajo, de condiciones libres entre patronal y sindicatos... que ha permitido, además, poner en funcionamiento –luego de haber estado paralizado durante décadas– el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que llevó nuestro salario mínimo, vital y móvil a ser el más importante de América latina no solo en términos nominales, sino también en términos de paridad en poder adquisitivo.
¿Qué significa esto? Un salario no solamente se mide por la cantidad de pesos que uno cobra, sino por lo que puede comprar con esa cantidad de pesos. Y la referencia mundial que hay es en dólares: cuánto puedo comprar, en paridad de poder adquisitivo en dólares, de bienes o de alimentos, sean bienes durables, sean alimentos y bebidas...; cuánto puedo adquirir en cada país. Y nuestro país no solamente tiene en materia nominal el valor más alto, sino también en materia de poder de paridad adquisitiva del salario de nuestros trabajadores. y quiero hacer referencia al crecimiento que han tenido los afiliados a los sindicatos, a nuestros sindicatos argentinos. Afortunadamente, en la República Argentina, registramos un altísimo grado de sindicalización, herencia por la que algunos maldicen al peronismo, pero que yo considero que ha sido uno de los pilares fundamentales que han permitido generar una clase trabajadora que lucha por sus derechos, que tiene memoria colectiva de esas conquistas adquiridas y que no permite retrocesos. Números que me permiten... simplemente para no distraer demasiado su atención: acá me suministraron los papeles. Cantidad de afiliados UOM: en 2003, 50 mil afiliados; hoy, a 2013, cuenta con 250 mil afiliados; 400 por ciento. UOCRA: de 70 mil afiliados a 450 mil afiliados, 543 por ciento.
Esto ha sido también producto del impacto que ha tenido el crecimiento de la inversión pública en materia de infraestructura, de obra pública y, también, de la inversión privada. Y también en este último año, donde hubo un retroceso de inversión privada en materia de construcción, estuvo la fantástica inyección que hemos dado al mercado con el plan Pro.Cre.Ar, que significó –y hoy lo reconoce la propia Cámara Argentina de la Construcción– uno de los grandes motores en materia de crecimiento; y lo que ha permitido que este año pasado hayamos batido récord en materia de bolsas de cemento, no ya a granel –que era una característica de la obra grande–, sino por venta de bolsa de cemento individual, que es la característica de la obra pequeña, de la obra individual, que también multiplica la mano de obra, porque da mano de obra a plomeros, arquitectos, ingenieros, maestros mayores de obra, que tienen que trabajar para presentar los planos en las municipalidades. Después voy a darles datos increíbles de Pro.Cre.Ar en materia de permisos municipales de obra. Estábamos hablando también del impacto que ha tenido en otros sindicatos. CTERA, por ejemplo, de 220 mil afiliados pasó a 352 mil afiliados; un 60 por ciento. ¿Saben por qué, también? Porque hay más escuelas y porque los chicos, gracias a la Asignación Universal por Hijo, van más a la escuela. Por eso, también ha sido necesario contratar e incorporar más docentes.
Y podríamos así seguir mencionando sindicatos. Pero creo que también la cifra más importante en este, nuestro país –que cuando él comenzó como presidente, y ustedes saben el viejo chiste mío que yo le hacía: que tenía más desocupados que votos–, en 2013, los argentinos podemos decir, con mucha alegría, que el último trimestre marcó el trimestre número 37 de descenso permanente de la desocupación, batiendo récord de récords, llegando a 6,4 por ciento de desocupación, el índice más bajo de que tengamos memoria. Cifras. Acero: la producción de acero crudo creció un 3,9 por ciento en 2013. Si se analiza diciembre de 2012 contra diciembre de 2013, el aumento fue del 29,9 por ciento. Pero esto se debe a la base de comparación; y esto lo aclaro para que nadie después diga otra cosa, ya que a finales de 2012 y a principios de 2013 se produjeron varias paradas de plantas, precisamente, para hacer los planes de inversión de mantenimiento. Esto fue informado por la propia Cámara Argentina de Acero.
Aluminio: la producción aumentó un 7,1 por ciento entre 2012 y 2013; fuente Aluar. Construcción: la construcción aumentó un 4,6 por ciento; Pro.Cre.Ar; cemento, 11,3 por ciento; aire acondicionado; televisores; en fin, todas las cifras, dando un crecimiento del consumo impactante que marca la actividad. Hoy mismo seguían saliendo numerosos vehículos que han copado prácticamente todos los destinos turísticos de la República Argentina. Mariano Recalde me informaba ayer que los primeros vuelos que se agotaron fueron los de Ushuaia, Calafate, Cataratas, Mendoza y Córdoba, con un crecimiento del turismo inédito en la República Argentina. Hemos incorporado a millones de argentinos que nunca habían tenido vacaciones, que no conocían su país y que lo pueden conocer también. Porque ¿saben qué? Ahora tenemos una aerolínea de bandera que ha aumentado sus frecuencias y que conecta absolutamente a todas las provincias argentinas.
Sin la recuperación de Aerolíneas Argentinas, sin la renovación de toda su flota... Para que ustedes tengan una idea del valor de la flota de Aerolíneas Argentinas al momento de recuperación de la misma: era de aproximadamente 300 millones de dólares. Y hoy es de más de 1.300, casi 1.400 millones de dólares, con modernos aviones que hemos adquirido y en los que ustedes mismos –porque son legisladores, la mayoría, del país profundo– viajan, seguramente. A no ser que alguno viaje en LAN, la competencia. Pero estoy segura de que no; que deben viajar como buenos argentinos en Aerolíneas Argentinas y deben ver cómo hemos mejorado el servicio y la frecuencia.
Y hemos demostrado que el Estado es más eficiente; o puede ser tan eficiente como los privados a la hora de la gestión, más allá de que el senador Morales me hace con la cabecita, así... Yo le digo que podemos ser más eficientes. Él también forma parte de un partido político que tiene posibilidades de gestionar el Estado, así que no tiene que ser escéptico en que la política pueda ser mejor que los empresarios en gestionar económicamente en función de la gente.
Creo que podemos hacerlo. Y, de hecho, me acuerdo de aquel acto en el Salón Blanco –muy emotivo–, con todo el personal de Aerolíneas, donde recuperamos la aerolínea. En realidad, más que una recuperación, fue casi una recuperación obligada, porque nos estábamos quedando sin aviones y pagábamos el combustible, pagábamos los sueldos. Y me acuerdo que fuimos muy criticados, y que los empresarios –no voy a decir el nombre; no importa; uno de ellos, inclusive, ha fallecido en España– defendían a esos empresarios. No está mal defender empresarios. Lo cierto es que los empresarios que defendían muchos voceros aquí, en la Argentina, mediáticos, consultores económicos y demás, como era una barbaridad, terminaron procesados en su propio país de origen, por haber estafado a su propio Estado. ¿Vieron? Si habían estafado a su país, ¿cómo no iban a estafarnos también a los argentinos?
Pero, siguiendo con el tema importante que estábamos hablando, no solamente la ayuda o las políticas sociales son las que han generado esta movilidad del índice de Gini, esta posibilidad de consumo, esta posibilidad de turismo. Ha vuelto a crecer el turismo receptivo. Este último año, este último mes de diciembre, comparado con el mes de diciembre anterior, hemos crecido y hemos vuelto a tener saldo positivo por 71 millones de dólares en la balanza turística; y sin que los argentinos que han querido salir al exterior hayan dejado de hacerlo. Creció también, respecto de diciembre de 2012, el número de argentinos que decidieron vacacionar en el exterior y pudieron hacerlo. Y estamos contentos de que cada argentino pueda elegir libremente y en la medida de sus posibilidades dónde quiere pasar sus vacaciones. Les decía que el factor fundamental se debe a la generación de trabajo; y no de cualquier trabajo, sino al proceso de reindustrialización del país, a la apertura de más de trescientos setenta parques industriales, a la apertura de miles y miles de fábricas pequeñas y medianas, de medianas que pasaron a grandes, de minipymes que pasaron a Pymes, de Pymes que pasaron a medianas, establecimientos fabriles en todo el país que han generado, precisamente, valor agregado y que también, como en todo proceso de sustitución de importaciones, nos generan cuellos de botellas por las importaciones que tenemos que hacer de aquellos productos que todavía nosotros, en la cadena de valor de cada producción, no lo hacemos.
Esto también tiene que ver con el modelo mundial que se está desarrollando. Porque también es hora de que los argentinos dejemos de analizar a la Argentina únicamente de fronteras para adentro y nos veamos como un país que está inserto en el mundo. Porque todo esto que he desarrollado, este crecimiento, no se dio en un mundo igual siempre. En 2003, nosotros éramos los que nos habíamos caído del mundo y éramos casi unos parias, que no pagábamos. En 2008, a partir de la crisis de Lehman Brothers, aparece la verdadera cara de la crisis. Y hoy, con la situación de estrangulamiento por el sector externo en materia de deuda, que fue lo que provocó el default argentino en 2001, tenemos a numerosos países del mundo. Estrangulamiento del sector externo que, afortunadamente, la Argentina, con recursos propios, ha dejado de lado, siendo el país que más se ha desendeudado del mundo y donde nuestra deuda, hoy, es aproximadamente un 10 por ciento del PBI. ¿Por qué un 10 por ciento del PBI cuando yo decía hasta hace poquito que era un 8? Por la variación que hubo en el dólar y ahí se incluye ese 10 por ciento.
Con este pequeño gráfico del Banco Central quiero comentarles, además, que pudimos hacerlo siendo el gobierno que ha soportado ocho corridas cambiarias por un total de 60.700 millones de dólares que se nos fueron en esas corridas cambiarias. Enumero algunas; no importa. No es para andar refregando. Es, simplemente, para ver los obstáculos que hemos tenido que superar, que esto no ha sido coser y cantar; esto ha sido muy difícil. La primera corrida cambiaria... En realidad, comenzaron conmigo. Se ve que deben tener algún... Él me decía siempre: ¿sabés qué pasa? Cuando yo llegué, todo pendía de un hilo; si alguien se movía un poco o corría un poco cualquier cosa de lugar, todo podía derrumbarse; y en realidad, nadie quería hacer olas. Cuando pasa la malaria y se empieza un poco a pelechar –y esto nos pasa, inclusive, hasta socialmente–, todos comenzamos a tener distintas actitudes y pensamos que podemos apropiarnos de mayor parte de la renta, cualquiera sea el método que utilicemos, sin darnos cuenta, muchas veces, de que esos métodos terminan en crisis cíclicas de la Argentina. Si se puede correr el camarógrafo. Me gusta ver a todos, a los opositores también. Siempre les miro las caras. Hay que mirar a todos. Hay que mirar y escuchar a todos; no solamente mirar sin escuchar. Gracias. Pero en términos de deuda externa y de corridas cambiarias, quiero decirles, por ejemplo, que en materia de deuda pública neta per capita –¿y saben en qué elegí medirla?; en cantidad de salarios mínimos, vitales y móviles, para que podamos tener una idea de cómo estamos posicionados–, en el año 99, cada argentino debía 10,6 salarios mínimos, vitales y móviles de deuda externa. En 2003, eso había llegado a 25,6 salarios mínimos, vitales y móviles por argentino. A junio de 2013, estábamos en 1,9 salarios mínimos, vitales y móviles; no alcanzábamos a dos salarios mínimos, vitales y móviles luego de la reestructuración de deuda externa más exitosa de la que se tenga memoria, lo cual todavía algunos no nos perdonan y nos siguen cobrando.
También tuvo que ver en toda esta política y en el sostenimiento de esta política la industrialización. Hemos hecho modificaciones importantes. Ustedes han hecho modificaciones importantes también, cuando hemos modificado la Carta Orgánica del Banco Central, permitiendo que el Banco Central sea también el garante del crecimiento de la economía argentina, además del custodio del valor de la moneda argentina.
Y con resoluciones, determinamos una política crediticia de desarrollo que arrojó, -"arrojó" es una mala palabra, que colocó el año pasado en el mercado, en empresas, 55 mil millones de pesos, que permitieron revertir el aquietamiento –no me sale la palabra, nunca– de 2012 de la economía, para crecer como hemos crecido en 2013. Cincuenta mil empresas recibieron esta línea de crédito y el 95 por ciento de esas empresas fueron pymes, minipymes y medianas empresas.
Esa reforma del Banco Central permitió al Directorio del Banco Central, hace unos días, tomar otra medida, para que esta resolución no solamente sea para capital de inversión sino también para capital de trabajo y permita el descuento de cheques diferidos. También creo que esto es importante porque la situación económica así lo amerita; y esto permite un grado de flexibilización a la autoridad monetaria, similar, por ejemplo, a la que tiene el Tesoro de los Estados Unidos –la Reserva Federal de los Estados Unidos– cuando decide bajar, subir, hacer "tapering", o sea, acomodar la política monetaria no a un dogma sino a las necesidades del país. Y de esto se trata, en definitiva, porque todos sabemos que la política monetaria constituye casi el 50 por ciento de la economía de un país.
Pero quería decirles también lo que ha sido en materia de industria y crecimiento del PBI industrial, que esto sí explica la movilidad social que hemos tenido. Ha tenido récord en el período. De 2003 a 2013, ha sido del 106,4 por ciento, encabezando en la región la Argentina el PBI industrial más alto, con un promedio del 15,5; el Brasil, del 12,5; México, del 16,7; Colombia, del 11,6; Venezuela, del 14,2, y Chile, del 10. O sea que en diez años estamos reconstruyendo la industria.
Pero yo les estaba diciendo el problema que es también el desarrollo imperfecto de nuestra sustitución de importaciones, lo que no es por imperfecciones nuestras sino por cómo se distribuye la economía mundial, y que está volviendo ahora a tener lugar, a partir de la recuperación de las economías desarrolladas, de la crisis de 2008, donde van a tender a que los resultados de las crisis que ellos provocaron las paguemos las economías emergentes. Y esto no lo dice solamente esta presidenta; pueden hablar con cualquiera de los países emergentes que estamos viendo esto. ¿Y cómo se manifiesta esto? A través de dos fenómenos centrales: guerras comerciales y guerras de monedas.
Entre otras cosas, a propósito también de otro organismo internacional; un poco para derribar mitos acerca de las prohibiciones de la importación o de las restricciones a la importación o del excesivo proteccionismo de la Argentina al trabajo y a la industria. De acuerdo con el último informe publicado en el Brasil por la Organización Mundial de Comercio, que está presida por un brasileño, entre los países acusados de más proteccionismo figura, en primer término, nuestro principal socio, el Brasil –y no es ninguna crítica, por favor, de ningún modo–. En segundo lugar, la India. En tercer lugar, Estados Unidos –adalid del libre comercio–, y en cuarto lugar, nosotros, la Argentina. Por eso, cuando desde alguna consultoría o cuando desde algún titular se quiere convencer a algún argentino o a alguna argentina de que somos malos, no dejamos importar y somos proteccionistas, sepan que en el lugar de los países que protegemos a nuestra industria y a nuestro trabajo estamos en cuarto lugar.