Part 3
Esto, la creación del Ministerio, la construcción en la ex bodegas Giol, de lo que va a ser el Polo Científico Tecnológico, el habernos elegido la Max Planck, una de las más importantes sociedades científicas del mundo, una de las más importantes de Alemania, como su primera sede en Latinoamérica, explica también el fantástico retorno, la fantástica repatriación de científicos argentinos que han vuelto al país. Y lo que es más importante, los que deciden no irse del país.
Me acuerdo que cuando salía de este recinto, muchas veces tarde a la noche, me iba al departamento donde vivía y tomaba Callao hasta Guido y pasaba por el Consulado Español -les debe haber pasado a algunos si viven por ahí cerca- y ver colas y colas, coleros, carpitas, en el Consulado Español porque la única salida que tenían jóvenes argentinos era precisamente Ezeiza. Hemos revertido esto, hemos logrado que nuestra casa vuelva a ser un lugar en el que los argentinos quieran vivir y yo me siento muy orgullosa de haberlo logrado.
También me acuerdo, viendo aquellos pañuelos blancos, cómo estaban las causas de derechos humanos luego de ese formidable esfuerzo institucional de los tres poderes del Estado que significó decretar la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y que, realmente, me complació mucho escuchar este año el discurso, en el año de apertura judicial del señor titular de la Corte, el doctor Ricardo Lorenzetti, diciendo que no hay vuelta atrás, gobierne quién gobierne la República Argentina, en materia de derechos humanos.
Y yo me acuerdo que en ese mensaje dice que yo quería que cuando terminara mi mandato hubieran terminado ya las causas porque estaban muy retrasadas, había muy pocas causas iniciadas y parecía que nunca iba a empezarse, y que estuvieran terminadas para que, finalmente, se diera una vuelta de página a la historia, no para renunciar a la memoria, simplemente para seguir adelante.
Yo cuando las escucho a Madres decir que hoy les importa más la felicidad de un chico que otras cosas, realmente me llena de mucho orgullo. Pero debemos decir que hemos logrado en estos años un importante avance en las causas judiciales: de las 81 causas elevadas a juicio oral y público que teníamos en el 2007, hoy hay 746 causas elevadas a juicio oral y público; de 41 condenados, hoy hay 203 condenados; de procesados hay de 358 a 820.
Si ustedes me preguntan si estos números nos llenan de satisfacción...
Para el tema de seguridad y procedimientos también hemos hecho en la trata de personas importantes rescates. En el año 2008 rescatamos 157 personas de la trata de personas y en el año 2010 rescatamos 569 personas y hablando de trata de personas y de reducción a servidumbre humana, vamos a hablar un poquito también de una ley que descansa acá que es el Estatuto del Peón Rural, donde también hemos verificado... Porque en los días que corren, la servidumbre humana hemos aprendido y hemos visto que no solamente se reduce a condiciones que tengan que ver con sexualidad, es más, hemos visto que la reducción a servidumbre humana se relaciona con condiciones que tienen que ver con ganarse la vida de jóvenes, de niños, y realmente es importante que leyes de trabajo domiciliario, que leyes como la que hemos remitido al Congreso de peón rural para modificar esto y para que finalmente el control no esté en cabeza de los dirigentes sindicales, que parecen no haber controlado demasiado como estaba la servidumbre humana en su sector, vuelvan al Estado, porque debemos terminar con esta verdadera vergüenza que es el trabajo esclavo.
Les decía que esos números que daba en materia de derechos humanos me hubiera gustado que fueran números que no hubieran tenido lugar en la República Argentina, lo mejor hubiera sido que no hubieran tenido lugar las terribles violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar. No son números que alegren, son números que entristecen, pero son también números que hablan de la necesidad de terminar con un proceso histórico y de hacerlo con la Ley, la Constitución y la Justicia en la mano, sin ningún tipo de rencor, para finalmente clausurar esa etapa histórica.
También recuerdo -y hablando un poco de relaciones exteriores- que cuando vine a hablar acá por primera vez en el 2007, teníamos pendiente y teníamos ahí como una herida lacerante, el deterioro de nuestra relación con la hermana República Oriental del Uruguay. Recuerdo la cantidad de presidentes que estaban aquí, creo que Tabaré estaba sentado aquí a la izquierda, y hablamos de que íbamos a esperar la decisión del Tribunal de La Haya porque íbamos a superar finalmente esa traba que había surgido entre ambos países y que lo íbamos a hacer de la mano del respeto al derecho internacional, del cual nosotros y los Tratados que se habían violado nos obligaban a recurrir. Hoy podemos decir que finalmente aquel conflicto que enturbió en cierta manera las relaciones entre nuestra querida hermana República Oriental del Uruguay y la República Argentina, ha sido superado y debemos agradecer también el esfuerzo de su presidente, José Pepe Mujica, en esa tarea de reconstruir confianza entre ambos países.
Como anécdota recordaba también que en esa oportunidad estaba Álvaro Uribe -¿se acuerdan no?-, presidente de Colombia, y pedimos por Ingrid Betancourt. Cómo cambian las cosas y cómo puede la voluntad y una movilización cambiar condiciones que parecían inamovibles. Me acuerdo que al otro día lo recibí al presidente Uribe en mi despacho, y él me decía que era imposible, que no iban a liberar nunca a nadie, que iba a ser imposible por más que hiciéramos lo que hiciéramos. Y yo le decía de la necesidad de movilizar y de ir cercando desde todos los sectores posibles el hecho y hacer gestiones de todos lados, de todos los ambientes y de todos los ámbitos, y fíjense como estamos a 3 años de aquel momento, prácticamente nadie queda de rehén y hemos logrado un avance importante también en resguardar esos derechos humanos.
Por eso digo que la voluntad, sin ser voluntarista, y el compromiso que tuvimos con toda esta tarea de Latinoamérica, de la América del Sur, de la UNASUR, que este 11 de marzo cobra vigencia porque ya ha sido aprobado por la cantidad de estados necesarios, para que UNASUR sea realmente hoy una institución de la región, y haber tenido la Argentina el honor de tener la primera Secretaría General.
También una vez más la construcción permanente de lo que es nuestro reclamo sobre las Islas Malvinas, como también nuestro reclamo ofreciendo soluciones alternativas para superar también el tema que conmovió a los argentinos en 1994 que fue la voladura de la AMIA.
Hemos hecho también cosas muy importantes en este año 2010 en materia igualitaria. Este Parlamento, con sus diferencias y sus matices, que es bueno que siempre los haya, sancionó una ley, la de Matrimonio Igualitario, que devolvió derechos que los argentinos no tenían. Y tienen que sentirse muy orgullosos y no sentirse molestos los que no compartieron el criterio. ¿Vieron que no pasó nada?, ¿vieron que todo sigue igual, que no lo obligaron a casarse a nadie, que cada uno sigue haciendo su elección libremente? Yo les dije que no iba a pasar nada, y no pasó nada, como tampoco va a pasar nada con esta agitación que hoy he visto en algún diario acerca de reformas constitucionales. Pero si no he podido lograr que me aprueben el Presupuesto, si soy la primera Presidenta sin Presupuesto. ¿A ver, alguien me puede explicar cómo voy a lograr una reforma constitucional? Realmente hay algunos titulares que hace algunos años me daban rabia, hoy dan risas.
Un poco más de educación para la gente, es su gente, por favor. Gracias.
Entonces, si no he logrado una minoría simple para una norma que han tenido todos los presidentes argentinos como es el Presupuesto, ¿a quién se le ocurre lo de la reforma constitucional? Pero además, ¿alguno me ha escuchado decir que voy a ir a la reelección en el 2011? Así que no se hagan los rulos. Creo que realmente lo que están tratando de hacer es lo que siempre hicieron, campañas difamatorias, campañas distractivas, utilizando por ahí una palabra de algún compañero o alguna compañera que siempre me quiso mucho, o de otros que ahora me quieren un poquito más que antes, siempre pasan estas cosas en la política. En fin, yo lo que creo sinceramente, argentinos y argentinas, miren, les digo sinceramente que no podemos gastar tanto tiempo en estas discusiones.
Vinculado con temas parecidos, recuerdo cuando me postulé como Presidenta de todos los argentinos en el año 2007, todas las teorías acerca de que iba a estar un turno yo y al turno siguiente Kirchner, recuerdo que a un importante periodista de un medio extranjero en España, que me hizo esa pregunta acerca de esa teoría, le dije: ¿pero alguien puede decir en el 2007 lo que va a pasar en el 2011?, ¿alguien puede hablar de eternidad? Si hasta parece casi un chiste de humor negro. Como también la otra discusión que se dio el año pasado donde numerosos dirigentes políticos, titulares, decían que iba a existir una vetocracia, que en fin, que parecía que se venía el mundo abajo. Miren, me tomé el trabajo, yo no en realidad, el Jefe de Gabinete que le encanta los números y todas esas cosas de la computadora, hacer los cálculos y demás, se tomó el trabajo de ver en materia de vetos, cómo había sido la historia de los vetos en la República Argentina de la democracia. ¿Se acuerdan que me decían que iba a ser vetocracia, que yo casi iba a ser Vetina casi no Cristina? Bien, déjenme decirles que esta Presidenta en 3 años de gestión proporcionalmente ha hecho vetos por el 0,70 por ciento; solamente superada en menor cantidad de vetos por el presidente Kirchner, que fue el 0,68, y el período Alfonsín fue el 0,83. El período donde más se vetó fue durante el año 2002 que fue de 6.92 vetos. Pero además, y como sé que hay una fuerza política muy importante y con representación aquí que tiene el gobierno de la Ciudad, en realidad el récord de récords lo bate el gobierno de la Ciudad con el 9.28 por ciento de vetos en la ciudad Capital.
¿Qué quiero decirles con esto? Que debemos sustraernos a la tentación de discutir los temas que poco importan a lo cotidiano, que poco importan a la vida de la gente, que poco importan a la transformación, para adentrarnos en la verdadera discusión de los problemas que todavía falta resolver a los argentinos. Porque también me acuerdo que en ese 2007 dije que mientras exista un pobre en la patria, alguien que no tenga trabajo, la política y nosotros íbamos a estar en deuda con esa democracia, con esa nación y con ese pueblo.
Por eso les digo que es importante volver a reconstruir la capacidad de debate y de discutir políticas de acuerdo a las ideas que cada uno de nosotros piensa realmente. Juntarse los que piensan negro, azul, gris y verde para ver cómo le embroman la vida al blanco, no lleva a ningún camino. Ha sido el año de menor producción legislativa. Y no lo digo como reproche, lo digo como comprensión política. No vengo a reprochar a nadie, porque no soy fiscal de nadie. Yo he sido una de ustedes y no voy a estar eternamente sentada en este lugar. Entonces la convocatoria que les hago a todos ustedes y a todos los argentinos es poder dar una vuelta de página definitiva, porque hemos construido certezas en este año del Bicentenario, nos hemos reencontrado los argentinos. Hemos comprobado que el modelo que hemos sostenido desde el año 2003 a la fecha pudo sortear la crisis más importante de la que se tenga memoria en el año 2009 y tuvo un crecimiento y vamos a volver a tener un crecimiento muy importante en este año 2011, que nos permitió llegar con cobertura social a sectores que no llegábamos y esto también llevó a que creciera la demanda agregada.
Por eso le decimos también al sector empresarial que aquí está el Estado, para hacerse cargo de los roles indeclinables en materia de construcción de infraestructura, en materia de sostenimiento de la demanda agregada, en materia de sostenimiento de los pilares macroeconómicos que le han dado sustentabilidad y andamiento a este modelo. Por eso digo del esfuerzo que tienen que hacer todos los sectores, empresarios argentinos, intelectuales, docentes, trabajadores y nosotros, los políticos, que hemos vuelto a recuperar la iniciativa política. La Casa de Gobierno no la manejan las corporaciones, en la Casa de Gobierno hay una Presidenta con la cual cada uno de ustedes tiene todo el derecho a tener sus diferencias - y de hecho eso es la política: las diferencias, las diferentes visiones, las diferentes propuestas-, lo que no se puede hacer es renunciar a la política para entregar el sistema de decisiones a las corporaciones. Y no tengan miedo que nadie es eterno ni eterna y creo que dolorosos ejemplos pueden atestiguar que la eternidad es un mito atrás del cual corre el hombre pero que es mejor también tal vez nunca alcanzarlo. No tengan miedo, no tengan miedo tampoco a la juventud, a esos miles y miles de jóvenes que se han volcado nuevamente a la política. Miles y miles de jóvenes que no creían en nada ni en nadie y que han vuelto a creer; son jóvenes como eran jóvenes los que irrumpieron en la democracia y creyeron también en un modelo, y que tantas veces habían sido frustrados en las décadas anteriores.
Por eso tenemos que darnos nosotros, que ya estamos muchos cerca de los 60 - tal vez habrá alguno más joven, pero si los miro bien a todos debemos estar todos parejitos, y algunos también me llevan la delantera-, debemos darles la oportunidad de tener un país diferente al que tuvimos nosotros. Lo merecen, sean peronistas, radicales, de izquierda o de dónde sean, no importa, lo importante es que tenemos la obligación de construir un país diferente.
Y por eso dije que él, que se fue, construyó las bases, sin las cosas que él hizo, sin sus osadías, sin su mala educación - si les gusta - sin sus malos modales hubiera sido imposible en aquella Argentina que se quería lanzar a despedazarlo. Hubiera sido imposible, yo no hubiera podido hacer nada. Pero hoy tenemos la posibilidad - en serio - de tener un país diferente. Y después dicen que somos nosotros los que no respetamos las instituciones, ¿viste? Mirá si no lo hiciéramos, pero en fin, hoy tenemos - en serio- la posibilidad de tener un país diferente. No perdamos la oportunidad, hoy que pudimos superar esas contradicciones falsas y esas antinomias ridículas que nos quisieron imponer: si país exportador, si país agroexportador, sabemos cómo es la historia, aún los que la nieguen, aún los que no la reconozcan en público, sabemos cuál es el camino. En todo caso, en las próximas elecciones se discutirá y la ciudadanía decidirá quién es la persona que más aptitudes tiene para seguir adelante construyendo un país diferente, déjenselo decidir a la gente que es más fácil, que es más democrático y que permite además saldar todo tipo de diferencias.
Por eso quiero agradecerles, no sé cuánto me habré extendido, será muy largo, tal vez pero quiero agradecerles a todos ustedes la atención, quiero agradecerles a los señores y señoras miembros de la oposición, quiero agradecerles a todos realmente el esfuerzo y en serio pedirles sanciones de leyes que vamos a necesitar este año: vamos a volver a reenviar la Ley de Promoción del Software; queremos sacar el Estatuto del Peón Rural; el tema de la Ley de Lavado; Penal Tributaria; Trabajo Domiciliario. Todo lo que contribuya a mejorar - sí también - vamos a enviar dos leyes muy importantes. Me hizo acordar el que gritó de la banca. ¿Cómo es su nombre, Diputado? Orsolinni, bueno, no importa, si dice algo interesante - por más que sea de dónde sea, aunque no me guste, tengo que escucharlo. Vamos a enviar - para finalizar - dos proyectos de ley: uno que tiene que ver con lo que acaba de decir el Diputado, que es la Ley de Propiedad de la Tierra en la República Argentina. En cuanto a extranjerización, pero tiene que ser lo suficientemente inteligente para que no tenga un sesgo anti-inversor que nos plantee a los argentinos como xenófobos y refractarios a cualquier tipo de inversión. Hoy es un modelo que también está llevando a cabo Brasil, hay modelos a mirar, no vamos a inventar nada nuevo, es simplemente dar un instrumento que asegure que los recursos, que van a ser vitales para el siglo XXI, sigan precisamente en órbita y en competencia nacional, que no significa desalentar la inversión extranjera.
Por eso tiene que ser una norma inteligente y cuidada, ni xenofóbica, ni chauvinista - chauvinista dije, no chavista - para que nadie se confunda. Y la otra ley - para terminar - fundamental que tiene que sancionar este Congreso: una nueva Ley de Adopción. Una nueva Ley de Adopción, lo charlábamos el otro día con el señor presidente de la Corte, la señora vicepresidenta, Doctora Elena Highton, y la Doctora Carmen Majer, que me vinieron a visitar en la Comisión para la Reforma y Reunificación del Código Civil y de Código Comercial. La Ley de Adopción no puede esperar la reunificación de ambos códigos, que va a demandar un mayor tiempo, y necesitamos un instrumento que proteja el interés de los menores y que evite que las familias desesperadas por tener un hijo terminen cometiendo actos ilegales y beneficiando maniobras ilegales porque no pueden acceder al derecho de la maternidad o de la paternidad. Eso es algo que vamos a tener que abordar también en conjunto.
Por eso quiero - ahora sí - despedirme, agradecerles la atención prestada y convocarlos, una vez más, porque me acuerdo que el año pasado convocaba a toda la dirigencia al Acuerdo del Bicentenario y cuando después vi a esos millones y millones de argentinos volcados en la calle, me di cuenta que cuando los dirigentes no saben hacer las cosas es finalmente la gente la que de un modo u otro lo hace. Y la gente hizo ese 25 de mayo un gran acuerdo con su propia historia, con su propio pueblo, con su propia nación, con su memoria, con su historia.
En nombre todos los argentinos les agradezco a todos los señores Diputados, Diputadas, Senadores y Senadoras - oficialistas y de la oposición - haber asistido a esta reunión dejando formalmente inaugurado el ciclo legislativo correspondiente al año 2011.
Muchísimas gracias a todos y a todas.
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