Discurso De Cristina Fernandez En La Apertura Del 128 Periodo D
Chapter 3
Cuando lanzamos el Fondo del Bicentenario hubo una respuesta de la economía nacional e internacional positiva. ¿Por qué? Por una razón muy simple: porque durante todo el año 2009 se había dicho que la Argentina iba a entrar nuevamente en default; también lo decía la Argentina mediática y virtual. Afortunadamente no entramos en default, pero igual las tasas de interés a las que se tenía que acceder eran altísimas.
¿Cuál fue la idea esencial? Primero, la de constituir un fondo para pagar con eso exclusivamente las deudas -las de los multilaterales no porque ya estaba contemplado en otra ley- de los tenedores privados de deuda, de modo tal de que en lugar de seguir recibiendo por esos 4 mil y pico de millones de dólares sólo el 0,5 por ciento anual, no tuviéramos que ir a buscar 4 mil y pico de millones de dólares a un 15 o a un 16.
Yo sinceramente creí que como la cuenta era muy gruesa y muy fuerte, no iba a ser necesario explicarlo demasiado. ¿Cuál es el sentido de tener indisponibles miles de millones de dólares con una tasa que nos están pagando en Basilea el 0,5 y endeudarme por otro lado con una tasa de más del 15 por ciento?
Lo cierto es que la evolución del Fondo del Bicentenario fue que redujimos el riesgo país de 1.062 puntos llegamos a 660 puntos y estábamos en camino de perforar los 500 cuando se produjo lo que yo denomino la judicialización de la política, algo que realmente debe ser definitivamente evitado.
Ayer estaba leyendo -y para que ustedes vean la política de desendeudamiento que ha tenido este gobierno- un diario que no es nacional además y al que nadie podrá tildar de amigo, en El País del día domingo en la sección económica hay un ranking de deuda externa en relación a PIB (Producto Interno Bruto), al año 2008, todavía no tienen el dato del 2009 porque falta terminar el último trimestre, la Argentina de 129,3 por ciento de relación con el PBI había hecho una reducción al 39,5, año 2008; fuente, no es ni Poliarquía ni Mora y Araujo, es el Fondo Monetario Internacional el que publica este ranking y estamos entre los 5 países de menor relación de deuda entre Producto Bruto y deuda, pero entre los que la redujeron creo que somos el país que más la ha reducido porque de 129 pasamos a 39,5.
Esta política de desendeudamiento es la que apunta fundamentalmente a seguir destrabando lo que era sí un problema estructural macroeconómico. Todo país que deba más del 50 por ciento de su PBI tiene ya en la deuda un problema estructural macroeconómico. Dicho sea de paso Irlanda aquí figura con el 1052 por ciento relación deuda-Producto Bruto Interno, esto como un dato más de la economía para algún admirador de aquel modelo.
¿Cuál fue la idea entonces? La idea es no destinar superávit a pagar deuda, recaudación, sino seguir incrementando el sostenimiento de la demanda agregada a través de infraestructura, a través de múltiples acciones como las que hemos hecho en este año 2009 y utilizar esa porción para el pago de la deuda, esto es todo. Sin embargo y sin tener ningún proyecto alternativo, salvo el de infraestructura que he leído, pero también es cierto que si se utiliza para infraestructura tendríamos un impacto que habría que medir en el mercado interno, porque internamente se pagan los salarios y toda la obra en pesos, por lo cual podríamos tener presiones a la baja sobre el tipo de cambio al ingresar, porque no sería usado monetariamente el ingreso para afectarlo a obras, pero sería cuestión de abordar el tema, no estamos negados ni cerrados a ninguna discusión.
Lo que sí debo decirles es que he adoptado en el marco de las facultades que me competen y habida cuenta de que el Congreso también ha comenzado sus Sesiones Ordinarias, tres medidas.
La primera, he derogado, con acuerdo general de Ministros, el decreto 2010 de Fondo del Bicentenario, porque el grado de judicialización alcanzado había desnaturalizado absolutamente facultades que son propias del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo.
He firmado también otro decreto simple en virtud de las facultades que se establecieron mediante la modificación de la ley cuando se pagó al Fondo Monetario Internacional y que permite pagar a los organismos multilaterales de crédito, con lo cual no se requiere ninguna otra medida más que un decreto del Poder Ejecutivo.
Y he firmado en acuerdo general de Ministros, con discriminación absoluta de lo que se va a pagar, porque además quiero aclararles que toda la deuda que estamos pagando es deuda que se originó en los gobiernos anteriores. Tenemos para todos los gustos: corralito, pesificación asimétrica, PG de Cavallo, todo lo que se paga y está desagregado en este último decreto, también hemos afectado 4.187 millones de dólares de las reservas, pero además lo hemos hecho conformando una Comisión Bicameral integrada por 8 senadores y 8 diputados para que sigan, vigilen y controlen cada uno de los pagos que se efectivizan con esas reservas.
Porque he escuchado cosas como que no sabemos qué vamos a hacer con las reservas. ¿Alguien piensa que se pueden sacar reservas del Banco Central y llevárselas a la casa o ponerlas en algún lugar diferente del que está acá? Por favor, no se ha modificado artículo 6 de la ley de Convertibilidad que tanta marejada había traído, como si la Convertibilidad hubiera sido una panacea. Yo escuchaba hablar de que modificaron el artículo 6 de la ley de Convertibilidad y pensaba que había modificado la Biblia o el artículo primero de la Constitución Nacional, entonces me parece que es claro y concreto.
Además lo hemos hecho no en forma abierta sino únicamente por los vencimientos que operan durante el año 2010, de modo tal que si el otro tema era que se abría una caja de Pandora que no se sabía en qué podía terminar, hay un acotamiento absoluto a los vencimientos desagregados y discriminados en el propio decreto, y la constitución de esta Comisión Bicameral para que controle el seguimiento del pago de la deuda.
El tema de la deuda, argentinos, no es un problema de este gobierno, no lo creó este gobierno, muchos de los que también están sentados acá tampoco tienen nada que ver, pero el Estado es uno solo, el Estado no tiene nombre y apellido, somos la República Argentina. El que debe esto no es ni este gobierno ni los que vendrán, lo debe la República Argentina. Y cuando es demandado no es demandado el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, el Poder Judicial, la presidenta de la República; la demandada es la República Argentina, a la que todos ustedes tienen que representar, defender y lograr crearle condiciones para que siga creciendo y no endeudándose a tasas imposibles de pagar.
Esto va a impactar positivamente en todas las provincias y en todas las economías. No vayan a creer que por querer obstruir algo les va a ir mejor en las elecciones, esto nunca fue así, nunca fue así.
Yo formé parte de este Parlamento cuando en el año 1999 perdimos las elecciones; no las perdimos porque obstruíamos, al contrario, ni tampoco obstruyeron después al propio gobierno y sucedieron cosas muy terribles, las elecciones no se ganan por ponerles palos en la rueda al otro para que le vaya mal; las elecciones se ganan cuando vos sos mejor que el otro. Esto es lo que tenemos que aprender los argentinos, cuando tenemos una propuesta y un proyecto mejor, más creíble.
Y acá, si se me permite, quiero dirigirme a todos los partidos políticos de la República Argentina, a todos, en esta Argentina real de la que formamos parte los partidos políticos; los partidos políticos que vamos a ir a elecciones con una reforma también muy importante. Por primera vez después de años de hablar de transparencia, de reformas, de que se democraticen los partidos, pudimos sancionar un proyecto. Yo lo había presentado como senadora de la oposición me parece allá por el año 2002, no tuve éxito, no les gustó. Luego pudimos sancionarlo y vamos a tener la oportunidad los partidos políticos en el próximo año de ir a elecciones con una norma absolutamente nueva que ya se aplica en algunas provincias como Santa Fe, que con otras variaciones se aplica en Uruguay y que permite que la sociedad, que la gente entre a los partidos políticos. Los partidos políticos somos parte de esta Argentina real pero también hay otra Argentina mediática, también hay otra Argentina virtual a la que no le interesan los partidos políticos fuertes, la que no quiere dirigentes que estén sustentados por partidos políticos fuertes, porque entonces es mucho más fácil torcerles la mano.
Yo nunca creí que tuviera que irme del peronismo para poder llevar adelante el proyecto; de hecho formé parte de la oposición interna durante años y muchos de los que luego volvieron me decían ¿y por qué te quedás? Porque esta es mi casa y porque si cada vez que en un partido político que es el mío me voy porque no me gusta el que está, terminamos con una fragmentación política que es la que hoy tiene la República Argentina y que es la que provoca la debilidad de la democracia y la fortaleza de los sectores económicos corporativos que medran sobre nuestras pequeñas miserias, debilidades, divisiones y ambiciones para después quebrarnos finalmente la voluntad y terminar humillando a partidos centenarios, a partidos que pueden mostrar entre sus conquistas y su historia cosas memorables, terminan haciendo mamarrachos. Esto es lo que yo quiero evitar.
Yo ya he llegado aquí al lugar más importante que puede llegar un argentino, que es sentarse en el lugar, no voy a decir de Rivadavia por más que le moleste a La Nación, en el sillón de Presidente, ya he llegado, pero lo que quiero es una Argentina diferente para mis hijos de la que me tocó vivir a mí, por suerte no de la dictadura, pero quiero una Argentina diferente también en cuanto a una revalidación de la política.
Si ustedes me dicen cuál es el logro más importante de este proceso iniciado el 25 de mayo del año 2003, miren, quemo todos estos papeles que tengo acá, de crecimiento económico, de mejora de las condiciones, de los puestos de trabajo, de la indigencia, de la pobreza, todo, por decir que en realidad lo más importante que hemos hecho es que los partidos políticos han vuelto a hacer política en la República Argentina y no hemos sido gerentes de los grupos económicos. Este es el orgullo más grande que tengo como argentina y como militante política, me reivindico militante por sobre todas las cosas.
Tengo orgullo de decir que pertenecí toda mi vida a la política. Cuando me preguntaban y me decían si yo era una abogada peronista, no, no soy una abogada peronista, soy una peronista que es abogada. Siempre me puse por arriba de las corporaciones desde la política, porque son malas, pero son malas no porque haya hombres malos en las corporaciones, sino porque la propia lógica de la corporación que defiende un interés sectorial finalmente termina muchas veces en contradicción con los intereses de la sociedad y somos nosotros lo que estamos aquí y fundamentalmente aquellos que decidimos representar ideas progresistas, ideas de movilidad social ascendente, ideas de justicia social y equidad, los que mayor responsabilidad tenemos para devolverle a esta Argentina una política diferente y nueva en donde se discutan ideas y proyectos.
Muchas veces siento que se discuten cuestiones absolutamente banales, algunos porque a lo mejor no tienen proyecto alternativo y les hubiera gustado poder hacer lo que hicimos nosotros, otros porque tal vez tienen proyectos que no los pueden contar porque sino no los votarían. Pero por una cosa o por otra no discutimos en la República Argentina las cosas que tenemos que discutir en profundidad: qué modelo de país queremos, qué vamos a hacer, ¿vamos a privilegiar endeudarnos a tasas al 14 ó al 15 y pagar la deuda y enfriar la economía? Sobre estas cosas tenemos que hablar y si no cuál es la solución, cuál es la salida, bajamos y enfriamos la economía. ¿Qué hubiera pasado si en el año 2007, cuando me eligieron Presidenta, hubiéramos enfriado la economía? ¿Cómo se enfría la economía? ¿Cuál es el economista que me explica cómo se enfría la economía? ¿Con qué swich la mueve, cómo lo pone a 28 grados, a 30 o a 5 y no manda al tacho las expectativas, como por ejemplo pasó durante el año 99, cuando vino la Alianza y con el impuestazo tiró por abajo las expectativas que parecía que estaban surgiendo? No silben, son partidos que ganaron y ganaron bien. No, no hay que ofender a nadie.
¿Entonces qué es lo que estoy diciendo? Tenemos que discutir estas cosas, las cosas verdaderamente importantes que tenemos que discutir en la República Argentina. Yo tengo pasión por el debate, ustedes lo saben, por algo soy Presidenta, entonces la pasión por el debate se ha transformado en pasión por la acción y la gestión porque tengo que encargarme de que se paguen los sueldos, de que haya coparticipación, de que haya obras para las provincias, tengo que encargarme de las cosas que corresponden a la Administradora General del país, de pagar la deuda también. No le van a ir a pedir a ninguno de ustedes que paguen la deuda, los Boden 12, los Bonar, los PGs, se lo van a pedir al ministro de la Economía, a la Presidenta de la República. Por eso es que vine a hablar de esta manera, no de otra, engolada, con discursos largos que nadie entiende, porque lo he discutido con ustedes, sentada ahí, estas cosas las he discutido muchas veces, infinidad de veces. Los conozco a todos, conozco los tiempos parlamentarios, conozco también hasta las vanidades, todos las tenemos. Yo también, soy humana, sino no estaría sentada acá, no creo ni en santos ni en ángeles, no por lo menos en la Tierra, pero del otro lado, de las corporaciones, que siempre critican a la política después de haber conocido a muchos, desde mi función de Presidenta, les aseguro que bueno, en fin, muchas veces ansío por ahí juntarme con algunos de ustedes para rememorar viejos tiempos.
Por eso y para finalizar quiero pedirles a todos que no renuncien a sus ideas, que no renuncien a sus proyectos, a sus ambiciones personales, pero por favor hagamos un inmenso esfuerzo, no por el Gobierno sino por la República, por la Nación, para poder abordar en serio los problemas estructurales que aún nos quedan, como el caso del endeudamiento, que si lo resolvemos bien y tal cual viene y pinta la economía..., en un año en donde también tenemos problemas que nos vienen desde afuera, por la volatilidad de los mercados, ustedes vieron lo que está pasando en España, en Italia, en Grecia, y lo que también dijeron el otro día de economías emergentes desde el Fondo Monetario Internacional, aunque en realidad no le creo mucho pero bueno... lo cierto es que necesitamos tener mucha responsabilidad, necesitamos tener mucho sentido común y que en el 2011, cuando la gente decida quiénes van a ser los que conduzcan la República Argentina a partir del 10 de diciembre de 2011, lo hagan en el marco de esta nueva ley, pero fundamentalmente en el marco desde donde pueda escuchar qué dicen sus dirigentes acerca de cada cosa, qué van a hacer con la demanda agregada, qué van a hacer con las jubilaciones, qué van a hacer con el plan económico, qué van a ser con los incentivos fiscales, qué van a hacer con la recaudación, cuáles son las áreas que van a privilegiar, cómo van a hacer si bajan impuestos de un lado para financiar gastos del otro.
Todo eso tenemos que hablar porque si no, y aquí sí termino y por favor no quiero ningún silbido ni nada por acordarme del 99, porque es un ejercicio además político el que quiero hacer, junto a todos ustedes que son políticos igual que yo; en el año 99 nada de esto se discutió, nadie preguntaba cómo se iba a seguir sosteniendo la convertibilidad, todo el mundo decía que un dólar iba a valer un dólar, un peso iba a valer un peso, vinieron propagandas con swaps corriendo de atrás y nadie discutió nada porque había una gran Argentina virtual y mediática que solamente mostraba estereotipos y ocultaba ideas y proyectos. Y nos fue muy mal a todos, a los que gobernaban, a los que éramos oposición, porque cuando estábamos en el Congreso, ese día de 2001, la gente afuera no distinguía y decía este es del gobierno y este votó en contra, nos quería matar a todos, a todos nos querían matar en el año 2001, a todos los políticos, a los oficialistas y a los opositores, a todos. Por eso en nombre de una historia que alguna vez se pensó que tanto peor tanto mejor, olvídenlo: tanto peor es siempre mucho peor. Por eso los convoco a que discutamos y debatamos y ayudemos a la República Argentina.
Muchas gracias y dejo abierto el Período Ordinario de Sesiones. Muchas gracias.
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