Part 3
Yo soy keynesiana, el sistema no tiene lagunas, se basta a sí mismo. Tomemos las facultades y que cada poder, con las facultades que le da la Constitución y las leyes vigentes, se haga cargo de la parte de responsabilidad que le compite en la administración de justicia a quienes son el órgano supremo de la Justicia, en la parte legislativa a quienes, como ustedes, conforman este Poder, y en mi caso, a propender las políticas que mejoren la calidad de vida de los argentinos. Esos son los roles institucionales y constitucionales que cada uno de nosotros tenemos que tener.
Con respecto a este tema también, hace unos días entregaba numerosos instrumentos, patrulleros, en fin, todo lo que hace a un mejor pertrecho por parte de quienes tienen que combatir el delito. Pero también decía y vinculado con la primera parte de mi intervención en cuanto a la conexidad de aquella inseguridad y de esta inseguridad, la necesaria reconstrucción de la confianza que tiene que volver a darse entre las instituciones de la seguridad y la sociedad civil, que es vital para combatir el delito. Y en esta reconstrucción de la confianza, tiene que haber un fuerte compromiso también de las Fuerzas de Seguridad.
Estas son las Fuerzas de Seguridad que tenemos además, sobre las que tenemos que lograr que combatan mejor el delito. Y este es un compromiso en el cual todos tenemos algo que hacer y algo que poner.
Pero creo sinceramente y en honor a la verdad, que muchas veces desde sectores que tienen un fuerte compromiso y una fuerte vocación también se desalientan. Yo pensaba en el policía que, por ejemplo, detuvo en el año 2000 a quien luego resultó ser el franco tirador de Belgrano; lo detuvo, cumplió con su deber y un juez a los cuatro meses lo sobreseyó. O aquel otro que, tal vez, se enfrentó con terribles delincuentes que luego resultan ser liberados porque pasaron tres años sin que el recurso sea tratado y entonces quedan en libertad.
Yo creo en la necesidad de volver a una sociedad de premios y castigos, donde los que delinquen y los que se equivocan sean castigados y no sean luego a través del artilugio de las leyes o de vaya a saber qué, lograr libertades, creo que es imprescindible para reconstruir la confianza en el sistema, que todos tengamos una mirada de reflexión y, fundamentalmente, una acción sobre estas cuestiones que estoy enumerando.
Por eso, y sin querer aburrirlos en esta mañana lluviosa, quería también referirme a un tema que para nosotros es caro y que es el reclamo permanente que tenemos sobre nuestras Islas Malvinas. Pero este año quiero agregar, a lo que ha sido siempre un fuerte reclamo ante esa vergüenza que significa en pleno siglo XXI el enclave colonial en el Atlántico Sur, el pedido además, un acto humanitario: que Inglaterra permita a los deudos, a los familiares de los que murieron y están enterrados en Malvinas, poder ir en avión. Es lo único que estamos pidiéndole todos los argentinos al Reino Unido, que permita el vuelo en avión para la inauguración del monumento que ellos mismo, con ayuda privada, han construir en recuerdo a sus deudos.
Finalmente, argentinos y argentinas, antiguos ex compañeros de bancada, quiero decirles que, como siempre, en estos casi tres meses de gestión, he puesto de mí lo mejor como lo voy a seguir haciendo. Tengo plena confianza, no solamente en el futuro, sino en el presente de la Argentina, porque vislumbro que la sociedad está cambiando, aunque tal vez no lo notemos, pero está cambiando. Ha comenzado a avizorar que es posible construir un país mejor y que todos tenemos un grado de responsabilidad en esa construcción.
Este Parlamento también tiene un gran compromiso en ese modelo y en ese acuerdo. Y quiero decirles que cada una de las iniciativas que vamos a enviar y de las que ya he enviado, vamos a debatirlas y a discutirlas como lo hemos venido haciendo en materia de ferrocarriles, en materia de seguridad vial, el otro gran tema de la seguridad cuya sanción agradezco a este Parlamento. No sé si ya la aprobó la Cámara de Diputados. Ceo que no. Sí lo aprobó el Senado, Cuerpo al cual le pedí que eliminara aquellos artículos vinculados con la creación de cargas o contribuciones que por equivocación habíamos introducido en el proyecto que tuviera origen en el Senado, cuando en rigor de verdad, corresponde a la Cámara de Diputados ser la iniciadora de todo aquello que implique cargas o contribuciones, de forma de respetar la institucionalidad que significa que esa Cámara sea la que mantenga esa iniciativa. Y esto no es una concesión de esta Presidenta, sino una prerrogativa que le otorga por cierto la Constitución.
Quiero agradecer a todos y a todas el esfuerzo y los convoco a este siglo XXI a este gran acuerdo del Bicentenario. Los argentinos tenemos que reflexionar sobre esos 200 últimos años que hemos vivido, algunos a través de la historia, otros hemos vivido una parte del siglo pasado y hemos sido protagonistas como militantes o en algún lugar de cosas muy terribles que nos sucedieron a todos los argentinos.
Pero creo que todos hemos hecho un duro aprendizaje de los errores y una clara asimilación de los aciertos, que es la clave en la vida no solamente política o institucional de un país, sino hasta en la vida personal de todos y cada uno de nosotros.
Por eso, con este agradecimiento y esta convocatoria, dejo inaugurado este período de sesiones del Parlamento argentino.
Tengan todos ustedes muy buenos días.
Categoría:Discursos de Cristina Fernández de Kirchner Categoría:D2008