Discurso de Cristina Fernández en la 67° Asamblea General de Naciones Unidas
Part 2
Debo decirles que espero resultados de esa reunión, resultados en la manifestación que ha hecho la República Islámica de Irán de querer cooperar y colaborar por el esclarecimiento del atentado. Si no lo quiere hacer frente a la Justicia argentina o si no lo quiere hacer frente a un tercer país, esperamos resultados de esa reunión en cuanto a propuestas de cómo encaminar este conflicto tan profundo que data del año 1994.
Quiero recordarles a todos que el presidente Kirchner asumió como presidente recién en el año 2003; ya habían transcurrido nueve años del atentado sin tener ningún resultado.
Pero también quiero decir que esperamos que de esta reunión haya resultados concretos. Si hay propuestas por parte la República Islámica de Irán para avanzar en un sentido que no sea el que ha propuesto la Argentina, quiero decirles también que, como miembro de un país representativo, republicano y federal, someteré a consideración de las fuerzas que tienen representación parlamentaria en mi país la propuesta que nos haga la República Islámica de Irán. Es un tema demasiado importante para ser resuelto solamente por el Poder Ejecutivo, más allá de que la Constitución le asigne la representación y el ejercicio de las relaciones exteriores. Pero acá no estamos ante un caso de relaciones exteriores típico o casual, estamos ante un hecho que ha marcado la historia de los argentinos y que también se inscribe en la historia del terrorismo internacional.
Por eso quiero que tengan la certeza, fundamentalmente los familiares de las víctimas, con los cuales me siento particularmente comprometida, fui durante seis años miembro de la Comisión Bicameral de seguimiento de ambos atentados, de la Embajada y de AMIA, siempre sostuve posturas muy críticas de cómo se desarrollaba la investigación. Por eso creo que tengo la autoridad para poder dirigirme a los familiares de las víctimas, que son realmente los que más respuestas necesitan acerca de lo que pasó allí y de quiénes son los responsables, para decirles que tengan la certeza de que esta Presidenta no va a tomar ninguna resolución respecto de ninguna propuesta que le sea formulada, sin consultar previamente con quienes han sido las víctimas directas de esto. Y, al mismo tiempo también, con las fuerzas políticas con representación parlamentaria en mi país, porque esto no lo puede decidir una sola fuerza política y porque además todos tienen la obligación de emitir opinión pública y fijar posición frente a situaciones de esta naturaleza.
Para terminar quiero decirles a todos los miembros de esta Asamblea que la Argentina va a tener el altísimo honor, pero también la altísima responsabilidad, durante los años 2013 y 2014, de ocupar un sillón, de ocupar un lugar de los no permanentes, obviamente, en el Consejo de Seguridad de este Cuerpo.
Quiero que sepan que más allá de que esté sentada formalmente la República Argentina, en ese lugar tienen que sentirse representados todos y cada uno de los países que aspiran a la paz en serio como un valor universal, pero con la convicción de que esa paz no es una enunciación formal e ingenua de deseos, en la comprensión de que la paz es un valor que se construye a través de la verdad, de la justicia y de la igualdad. No puede haber paz en un mundo donde no se trate en forma igual a los países; no puede haber paz en un mundo donde haya cada vez más pobres y menos incluidos; no puede haber paz en un mundo no se diga la verdad y las cosas como son.
Por eso creemos que en la construcción de esa paz que todos anhelamos, mayores responsabilidades tienen las grandes naciones líderes de este mundo. Como en cada uno de nuestros países la responsabilidad empieza por el presidente y va en forma descendente con sus autoridades, lo mismo ocurre en el mundo.
No podemos, más allá del reclamo de igualdad, ignorar las hegemonías, ignorar la importancia de determinados países en la resolución de los conflictos o, tal vez, no solamente en la resolución, sino también en la provocación de los conflictos.
Por eso, creo que –y quería decirlo y compartirlo con todos ustedes- ese sillón que ocupará la República Argentina, lo hará en nombre de los valores que siempre ha defendido: la paz, la vigencia irrestricta de los derechos humanos en todos los países, no solamente en aquellos que me resultan simpáticos o en aquellos que no me resultan simpáticos; los derechos humanos son valores universales que deben ser respetados en todas las latitudes y cualquiera sea la denominación de los gobiernos.
Y es obligación de esta Asamblea y es obligación de ese Consejo de Seguridad, actuar con un solo estándar para, precisamente, construir ese valor de paz, derechos humanos, igualdad y verdad, que es la única manera de asegurarnos vivir en un mundo más justo y más seguro del que vivimos hoy.
Muchísimas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Categoría:Discursos de Cristina Fernández de Kirchner