Part 2
He dado orden a mis ministros de la necesidad de hacer sintonía fina. Para ello también he dispuesto que, en el ámbito del ministerio de Economía, se cree una Secretaría de Comercio Exterior que, junto a la Secretaría de Comercio Interior, como en todos los países del mundo el comercio no es a dos bandas, es una sola banda, bajo la égida y la órbita del ministro de Economía y con la dirección de la Presidenta de la Nación, Comercio Exterior y Comercio Interior sean al mismo tiempo las dos caras de una moneda que es el comercio de la República Argentina que es una sola y que no puede estar dividida.
Porque, ¿saben qué me tocó observar en estos cuatro años de Presidenta? Claro, desde el año 2003 al 2007, era todo una ola impresionante de cosas que había que resolver, agujeros que había que tapar. Pero luego, cuando las cosas van ordenándose, uno puede observar con mayor precisión y uno ve que hay muchas ventanas separadas en el Estado con los mismos fines y, entonces, los que ya tienen gimnasia de años en estas cosas, van tocando diferentes ventanas a ver qué pueden sacar. Y la falta de conexión muchas veces y de armonización entre las propias áreas del Estado, nos convierte en un Estado bobo y yo quiero ser cualquier cosa, menos boba.
Y entonces, he decidido que todas las áreas se articulen, Agricultura y Ganadería, donde nuestro Julián desempeñó una excelente trabajo ; Economía, Industria, donde Débora ha desarrollado un eficiente trabajo; ni qué hablar de Boudou, no digo nada de Boudou, porque si no mañana van a decir que estoy peleada, si bien es el Vicepresidente más vale que creo que fue un buen ministro de Economía, sino no lo hubiera puesto…
Pero bueno, para evitar comentarios de editorialistas que nunca faltan acerca de presuntos enfrentamiento y no sé qué otras cosas más.
Pero quiero decirles esto de la sintonía fina, como se lo dije a los industriales, a los empresarios, la necesidad de que no puede haber reglas generales para todas las empresas ni para todos los empresarios. Que vamos a ir empresa por empresa, actividad por actividad. Porque también he decidido crear una Subsecretaría de la Competitividad, que es el gran desafío que vamos a tener en esta etapa que viene: mejorar la competitividad, que no pasa ni por el club de los devaluadores ni por el club de los endeudadores, que pasa por el club de los que queremos generar mayor valor agregado, mayor innovación, mayor ciencia y tecnología.
Por eso también, nuestro ministerio de Ciencia y Tecnología y todas nuestras áreas técnicas desempeñan un rol tan importante y lo van a seguir haciendo. Es clave la innovación y la ciencia y la tecnología en la competitividad en esta etapa.
También la competitividad exigirá que examinemos en forma conjunta utilidades y rentabilidades para hacerlas acorde con los estándares internacionales. Esto no significa, como se dijo por ahí “ninguna ley”. Los que crean…
Yo cuando –y discúlpenme la digresión- estaba leyendo hoy por la mañana este compromiso de la Unión Europea de la unidad fiscal, no sé las cosas…A mí me tocó estar sentada en esa banca, era atrás de la tuya Aguad o la que estaba Juliana, la que ocupaba el día que se discutió en este recinto la Ley de Déficit Cero y después la otra, la que discutimos en octubre, se deben de haber acordado algunos miembros de la Unión Cívica Radical, algunos de los cuales están en Diputados todavía, cuando discutimos la Ley de Intangibilidad de los Depósitos. ¿Saben cuándo la discutimos? Creo que en octubre del 2001, creo que no pasaron dos meses cuando vino lo que vino.
Por eso quiero decirles a todos, porque el otro día también vi una suerte de encuesta o ranking, ranking, de congresos por leyes. Y parece ser que algunos miden la calidad institucional o la calidad de este Parlamento por la cantidad de leyes que sancionan. Yo les quiero decir que en este ranking el que más leyes había sancionado en dos años fue el gobierno de Fernando De la Rúa. Quiere decir que el número no es, hay que descartarlo. Y el que menos leyes había sancionado, era, obviamente, tenía todos los números comprados, el de esta Presidenta. Qué bueno es decirlo, perdió su mayoría legislativa a pocos meses de iniciado el Gobierno, porque también, así como cinco corridas cambiarias, podemos también agregarle el conflicto político más largo y prolongado desde que se tenga memoria por lo menos, desde el advenimiento de la democracia.
No importa, no, no, sin silbidos, que si nos hubieran hecho caso, estarían mejor. Pero bueno, no importa.
Pero quiero decir y decía algo así como que habíamos sancionado 92 leyes, una cosa así, creo, los más poquitos.
Miren, así hubiéramos sancionado tres leyes, y hubieran sido la Ley de Servicios de Medios Audiovisuales, la Ley de Recuperación de las AFJP para la Administración Pública Nacional, la Ley de la Movilidad Obligatoria dos veces al año, que ha permitido que nuestros jubilados tengan una recuperación en sus haberes jamás vista en las últimas décadas, y ya voy por cuatro, con eso me hubiera bastado.
Por eso, esto me viene no de ahora, sino desde cuando fui legisladora nacional, me acuerdo cómo me peleaba con mis compañeros de bancada en Santa Cruz cuando sacaban esas leyes de “Declárase de Interés Provincial…”, hasta un campeonato de bochas llegamos a declarar de interés provincial en Santa Cruz. Bueno, uno ve también ejemplos en todas partes todos los días.
Por eso les recomiendo a todos, propios, extraños, recomiendo, no ordeno ni aconsejo ni nada, recomiendo: no se guíen por la letra de molde; guíense por la mirada de la gente, por las necesidades de la gente, vayan viendo…Porque realmente hay otra Argentina.
Y hablando de competitividad, también la necesidad absoluta de todos los sectores, no solamente de los sectores empresariales, sino también de los sectores que tienen responsabilidad en las dirigencias de nuestros sindicatos, de nuestros trabajadores.
Esta Presidenta, como ya lo ha dicho sentada dos veces en este recinto, una en el ’98, curioso, ahí uno puede ver un poco la política argentina y por qué algunos no entienden y le pasan las cosas que le pasan: en el ’98 estaba sentada de este lado, éramos oficialistas, ma non troppo porque yo tenía mis diferencias en el bloque, pero oficialista y jamás me fui de mi bloque ni formé ningún bloque unipersonal; no creo en las unipersonas, creo en los proyectos y políticas colectivas. Siempre me quedé a pelearla de adentro, siempre la peleamos de adentro, Y de adentro, me acuerdo, sentada con tres compañeros más de Santa Cruz y uno más de Entre Ríos, rechazamos la primera flexibilización laboral, la de Erman González, la del año ’98. Por supuesto, con nosotros votaron todos los que en ese momento se sentaban de este lado y eran oposición. Bueno, no sé cómo se sentaban, están todos medio mezclados ahora, qué sé yo.
La cuestión es que conmigo, que era oficialismo, votaban –yo no voté porque finalmente nunca entré, un mes estuvimos sin entrar y un mes estuvo sin poder tener quórum para esa flexibilización laboral la Cámara- y me acuerdo también de muchos dirigentes sindicales que me venían a ver para que diera quórum. No importa los nombres, no vengo acá de fiscal de nadie. Pero no saben la cantidad de dirigentes sindicales y políticos importantísimos que me llamaban por teléfono y otros que me fueron a ver para que, bueno, para que abdicara e ingresara y diera quórum. “Aunque votés en contra, no importa”. Claro, seguramente, ya habían conseguido que o cuatro o cinco también se levantaran del otro lado. No tengo nada que explicarles acerca de todos esos mecanismos.
Y me acuerdo también, ya sentada de este lado y como opositora, y los que se sentaban de este lado se sentaban del otro lado, vino la Ley de Flexibilización Laboral que terminó con el escándalo de los sobornos y de las Banelco y voté de la misma e igual manera que había votado cuando era oficialista. No pasó lo mismo en la Cámara y, finalmente, todo terminó en un gran escándalo y, bueno, en lo que yo creo que fue el principio del fin para un gobierno que tantos argentinos habían votado con tanta ilusión.
Por eso siempre digo que lo que es importante es hacer honor a lo que uno cree y por lo que a uno lo votan.
Y por eso creo que me siento, no con autoridad, pero sí, tal vez, con la experiencia, si les gusta más la palabra, de reclamarles a todos la misma responsabilidad porque hemos llegado a un punto de crecimiento importante y un mundo complicado, necesitamos el esfuerzo.
Quiero contarles una anécdota nada más para que se entienda lo que digo y referida a mi provincia, para que nadie se sienta aludido: ustedes habrán recordado el prolongado conflicto docente de Santa Cruz que, además, se unió a un conflicto con los trabajadores del petróleo. Curiosamente, del sector público provincial, el sector docente es uno de los salarios más altos, es el salario docente más alto de la República Argentina. Y de la actividad privada, el salario de los petroleros, es uno de los más importantes junto al del sector minero. Con una huelga que se prolongó por meses y que, además, tuvo la toma por primera vez en la historia de Santa Cruz, de sectores docentes que tomaron yacimientos petroleros, le significó al país una pérdida por día de más de 10 millones de dólares y al conflicto durante todo el conflicto 820 millones de dólares. Y si les gusta más en pesos argentinos como a mí, 3.349 millones de pesos que perdieron el Estado nacional, el Estado provincial y las compañías productoras.
Sinceramente, el derecho de huelga, que es un derecho que asiste a todos los trabajadores por imperio de la Constitución reformada…Alguien me dijo y no lo pude corroborarlo antes de venir acá, por eso lo digo a título de algo que me dijeron: parece ser que en la Constitución peronista de Sampay, no estaba el derecho de huelga. ¿Podrá ser posible? No creo. Ah, no había conflicto con Perón. Mirá qué bien, hay que bueno está esto. O sea que cuando estaba Perón no había derecho a huelga. Digo por lo que lo reivindican a Perón y nos critican a nosotros; con nosotros derecho de huelga hay; pero derecho de huelga, no de chantaje ni de extorsión.
Me acuerdo del conflicto de los ferroviarios. Pero bueno, a lo mejor no eran peronistas, qué sé yo.
Quiero decirles entonces, que en esta tarea que viene de sintonía fina, con la competitividad, vamos a tener que trabajar todos. Por eso le he ordenado a todos y cada uno de mis ministros y secretarios, a cada uno de sus subsecretarios, que conformen mesas de cada uno de los sectores económicos, porque hay sectores que tienen una gran competencia, como es el sector automotriz, que ha tenido un crecimiento exponencial, vamos por más de 800 mil autos patentados, un crecimiento increíble de un tipo de actividad que genera alto valor agregado y además mucha industria autopartista, le he dicho a cada uno que conformen mesas de acuerdo con esas actividades. Porque también hay actividades que son monopólicas por imperio del Estado, fundamentalmente en todas las empresas de insumos difundidos y también respecto de las empresas de servicios públicos para que podamos discutir y debatir entre lo que constituye el trípode de la discusión colectiva de trabajo, empresarios y Estado, podamos discutir, precisamente, esa competitividad y mejorar, porque ningún empresario quiere perder, obviamente, ningún trabajador quiere perder el empleo, pero la economía tiene leyes y reglas que no se gobiernan solamente por decreto o por una ley.
Por eso quiero finalizar con algo que me interesa mucho como es la educación, también pedirle a todos los hombres y mujeres que tienen ese inmenso honor de vestir el guardapolvo blanco y también pedirle a los señores gobernadores y responsables de las 24 jurisdicciones, 23 gobernadores y 1 Jefe de la Ciudad, que hagamos un inmenso esfuerzo colectivo por cumplir todos los días de clase, los unos y los otros.
Quiero decirles que creo que también es algo que solicité en el mensaje del 2007. Y debo decir que el informe que me acercó el señor ministro de Educación, que vamos a compartir con todos los ministros de Educación de las provincias, creo que el próximo lunes, nos da avances en la evaluación educativa afortunadamente. Pero yo les recuerdo que estamos dedicando el 6.47 y, además, hemos emprendido el Programa Conectar Igualdad que nos convierte en el país en el mundo que más netbooks ha entregado a sus alumnos secundarios.
Tenemos que ir por mayor calidad educativa y la evaluación no solamente debe ser de los alumnos, sino también tiene que ser la evaluación de los docentes. Es un imperativo que debemos hacer y que le debemos a nuestros hijos, a los jóvenes que el día de mañana van a tener que tener mejores y mayores haberes para enfrentar un mundo cada vez más difícil.
Permítanme leerles o adelantarles parte del informe que luego con todos los datos les llegará del cual participaron 277.959 estudiantes, 7.308 escuelas en 4 disciplinas: matemáticas, ciencias naturales, lengua y ciencias sociales.
El anterior estudio, que es un censo, se había hecho en el año 2007, el estudio es censal y los desempeños se reflejan en bajo, medio y alto. O sea, bajo, malo o insuficiente –perdón, malo suena como una fea palabra, poco pedagógica, le decís a un chico “sos malo” y la verdad que aprende menos todavía- pero bueno, insuficiente el esfuerzo en todo caso, bajo, satisfactorio, medio y destacado alto.
Quiero leerles en matemática: “Mientras que en el año 2007 el 47 por ciento de los estudiantes tenía un desempeño bajo y evidenciaba dificultades de aprendizaje, en el año 2010, dicho porcentaje del 45 se redujo al 30 por ciento, un 55,3 por ciento alcanzó un desempeño medio un 14,7 por ciento se ubicó en el nivel alto. En lengua: si bien se incrementó en un 5 por ciento la cantidad de estudiantes que se ubican en el nivel bajo respecto del 2007 –yo tengo una explicación que se la voy a dar al Ministro después-, continúa siendo el área con mejores rendimientos colectivos: 74 por ciento de los estudiantes tienen en lengua rendimiento medio y alto. Ciencias Sociales: en el 2007, solo el 57,8 tenía rendimiento medio o alto; en el 2010, en Ciencias Sociales, el 70 por ciento de los estudiantes logra rendimientos medios o altos. Y, finalmente –y esto me encanta porque ustedes saben que soy la loca de la ciencia y la tecnología-, Ciencias Naturales, mientras que en el 2007 solo un 44 por ciento de los estudiantes alcanzaba rendimientos medios o altos, ese porcentaje llega hoy al 65,6 por ciento”.
Creo que todavía nos falta y mucho, pero creo que en esto ha tenido que ver el incremento de los 5 millones de puestos de trabajo; creo que en esto ha tenido que ver la Asignación Universal por Hijo donde los chicos van ahora a la escuela a aprender y no van a comer……y creo también en el canso de las ciencias técnicas que el surgimiento de nuestras escuelas técnicas ha sido algo formidable.
Quiero contarles que el último día hábil de mi mandato, fui de visita a una escuela técnica en Gregorio de Laferrere, La Matanza, donde me encontré con una escuela modelo a la que hemos ayudado mucho, hemos comprado todas las maquinarias. Vieran cómo los chicos me explicaban todos los sistemas, hasta para hacer una casa inteligente. Pero lo que más me llegó de Gregorio de Laferrere, es el corazón de La Matanza, que ya cumplió cien años y es la ciudad más populosa de La Matanza: todos los chicos que van a ese colegio son la primera generación de secundarios; los padres, o no tienen la primaria completa o solamente tienen la primaria completa. Diferente de lo que me tocó, por ejemplo, en Florencio Varela, cuando fui a inaugurar la Universidad Arturo Jauretche, donde era la primera generación de universitarios. Los padres, en Florencio Varela, tenían o el secundario o el primario, pero ellos eran ya la primera generación de universitarios. Aquí, en el corazón, donde antes había solamente calles de tierra, donde no había cloacas, donde no había agua corriente, logramos que haya una primera generación de chicos que están en las escuelas técnicas.
Podría seguir con muchas enumeraciones, pero ahora me toca a mí hacerles un pedido. No, “todo” no. No existe “todo”. Perón decía: por lo menos el 50 por ciento. Bueno, el 54. Está bien. Acepto.
Quiero pedirles, porque la última vez que vine aquí, que fue el 1° de marzo, desde algún lugar, cuando yo enumeraba las cosas, como corresponde enumerar ante el inicio de cada año legislativo lo que ha sido la actuación del gobierno y lo que va a hacer el gobierno, me olvidé de pedir la ley de tierras. Me acuerdo de que un diputado, no sé por donde anda, me la hizo recordar a los gritos desde la banca. Allí está. Lo cierto es que yo la mandé, pero todavía no la han tratado. Así que, por favor, si podemos tratarla… Yo, por lo menos, cuando gritaba algo desde la banca, desde ahí, después, lo cumplí cuando fui Presidenta. Así que quiero decirles que espero…
El otro día leí un informe de la FAO donde decía que el 10 por ciento de las tierras argentinas estaban en manos extranjeras. Sería bueno que pudiéramos apurar la sanción de esta norma, que no es xenofóbica, que no afecta derechos adquiridos, que simplemente quiere cuidar un recurso estratégico como es la tierra en un mundo que va a necesitar de los alimentos como de la energía.
También, otra iniciativa que mandé, y que por no tener mayoría no la pudimos sancionar, es la ley penal tributaria. Él, también, dijo en aquel discurso del 25 de mayo de 2003 “traje a rayas para los evasores”, si mal no recuerdo. Yo quiero que, por favor, podamos sancionar la ley penal tributaria para que no le roben al fisco, porque lo que no le pagan al fisco no lo podemos aplicar ni en escuelas, ni en hospitales, ni en caminos, ni en ayudas para las provincias, ni en obras de viviendas.
Por eso, les pido también, entre otras que seguramente enviaremos, en sesiones extraordinarias, el apoyo de esta casa de las leyes, que también es la de los representantes del pueblo y de las provincias, la ayuda a esta Presidenta para poder seguir trabajando.
Finalmente, si se me permite, quiero dar las gracias desde aquí, en mi primer mensaje como Presidenta en este nuevo período, a todos los argentinos que creyeron en nosotros. Y fíjense que no digo en esta Presidenta, porque yo no me la creo. Sé que represento un proyecto colectivo, que no soy yo. Soy parte de un proyecto colectivo… …nacional, popular y democrático; profundamente democrático. Quiero dar las gracias a los millones de argentinos que confiaron en este proyecto nacional, popular y democrático, y en esta Presidenta como la persona capaz de llevarlo adelante con la ayuda del resto de los argentinos. Porque quiero también que sepan que sin la ayuda del resto de los argentinos, una presidenta sola o un grupo de hombres y mujeres solos, tampoco pueden.
Quiero dar las gracias, también, si se me permite aquí, a mis compañeros y compañeras; a los que resistieron a pie firme en la calle y sentados en estas bancas los momentos más difíciles que nos tocaron vivir como gobierno y como movimiento político… …, a los que no desmayaron; a los que no defeccionaron; a los que creyeron que valía la pena luchar por los ideales y las convicciones.
Para finalizar, yo les prometo a ustedes, mis compañeros y compañeras, y a los 40 millones de argentinos, y a todos los compañeros de la patria grande también –como dijo él- que no iba a dejar las convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno y no las dejó, y no solamente no las dejó, sino que por no dejarlas dejó la vida .
Yo quiero decirles a todos ustedes, en honor a los cuarenta millones de argentinos, en honor a todos los compañeros y compañeras vivos o que ya no están y a nuestra propia historia, que no vamos a dejar las convicciones, como nunca lo hicimos y que vamos a seguir trabajando con todos y por todos por una Argentina más justa, más equitativa y más solidaria.
Muchísimas gracias a todos.
Categoría: Discursos de Cristina Fernández de Kirchner Categoría:D2011