Part 2
Esta Presidenta tiene un gran compromiso con la causa AMIA porque, en soledad, me tocó debatir, discutir en el seno de la Comisión muy duramente y sin que trascendiera a la prensa, porque si algo tenía en claro es que era algo tan delicado, algo tan terrible que no podía ser ni siquiera rozado con la mínima sospecha de politización o partidización de las cosas. Tal es así que el tercer informe, que se hace, yo lo firmo en disidencia total, aparte del resto, y denuncio de que en realidad se está convalidando una puesta en escena que había realizado el juez Galeano, y que esto finalmente iba a terminar muy mal. Desgraciadamente no me equivoqué. He entablado muchísimas conversaciones y he recibido durante todos estos años a los familiares y demás. Me tocó ver, durante el desarrollo de la Comisión cosas terribles, me acuerdo que estaba a cargo del Departamento de Unidad de Investigación Antiterrorista, el entonces comisario Jorge Alberto Palacios. Precisamente durante la gestión de ese comisario, que hoy está procesado por escuchas telefónicas, a un familiar de una víctima de la AMIA, a Sergio Bursteín, recuerdo que durante la gestión estaba casi siempre presente en las reuniones de la Comisión, me acuerdo que durante la gestión de la DUIA fue que desaparecieron 66 cassettes, si mal no recuerdo el número, que eran grabaciones que había tomado la SIDE sobre Telleidín. Desaparecieron y nunca se supo por qué.
También se tomaron declaraciones y aparecieron anónimos, que luego fueron totalmente desvirtuados y todo terminó en un gran escándalo judicial y en un inmenso dolor para las víctimas y en una inmensa vergüenza para el país, es precisamente lo que yo quiero volver a evitar: el dolor a los familiares y la vergüenza al país y fundamentalmente encontrar el camino para destrabar esta situación.
Más fácil hubiera sido hacer lo que se vino haciendo siempre, por ejemplo, en la causa de la Embajada, seguir pidiendo monocordemente y casi como una liturgia todos los años, desde Naciones Unidas, que cooperen, que ayuden. Bueno, de hecho en el año 2012 se presenta y comunica formalmente la República Argentina a Irán que quiere dialogar sobre este tema.
Qué decíamos, entonces, los argentinos: "no, no dialogamos como principio". Me parece que el diálogo es un principio fundamental de la Argentina, en materia de política internacional y como profunda convicción. Por eso creo que todo lo que me ha tocado vivir como Senadora en esa Comisión, que otros que me acompañaron de otros partidos políticos pueden dar fe y testimonio, igual que los familiares y autoridades; todo lo que me ha tocado vivir, luego, desde la Presidencia de Kirchner con todas las acciones reconocidas por la propia comunidad – debo también admitirlo – "como el gobierno que más ha hecho por el esclarecimiento" me llevan al convencimiento de que este Memorándum que hemos acordado es un paso adelante para destrabar una causa, que hace 19 años está paralizada, y mejor dicho más que paralizada ha ido para atrás, lo que es mucho peor también. Y en cuanto a la voladura de la Embajada de Israel, debo decir que la Comisión Bicameral que también seguía la investigación de este atentado, nunca pudo recibir, por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ningún tipo de documentación, porque jamás pudimos acceder a ninguna documentación, por lo tanto no podemos dar cuenta de lo que realmente pasó, en dicha investigación.
Por eso, quiero también decir que cuando, hace unos días el Estado de Israel convocó a nuestro embajador para pedir explicaciones sobre la AMIA, me llamó poderosamente la atención que también no lo haya hecho, por ejemplo, sobre la Embajada de Israel, porque en realidad el atentado contra la AMIA fue un atentado contra la República Argentina en el que no murió ningún ciudadano israelí, en la que murieron argentinos y ciudadanos de otras nacionalidades; en cambio la voladura de la Embajada de Israel es una auténtica violación al territorio de Israel en el que también sí murieron ciudadanos israelíes y además una violación al territorio argentino porque para poder violar el territorio de la embajada de Israel debieron, primero, violar el territorio argentino.
Reflexiones que quiero compartir con todos los argentinos, con todas las argentinas y el compromiso de este Gobierno, que no es de ahora, es histórico por la memoria, por la verdad y por la justicia. Con esta convicción, con este sentido profundo, casi espiritual hacía quienes me conocen y saben todo lo que he luchado durante todos estos años por el esclarecimiento de este terrible atentado es que me dirijo hoy a toda la comunidad argentina para explicar el sentido de este envío. Y decir que en definitiva la última palabra – como siempre – la tendrá el Parlamento argentino porque soy absolutamente respetuosa de las decisiones que son las decisiones de las instituciones de la República.
Muchas gracias y muy buenas noches.
Categoría:Discursos de Cristina Fernández de Kirchner Categoría:D2013