Discurso de Adolfo López Mateos en su Primer Informe de Gobierno

Chapter 2

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Al dar a conocer al pueblo de México el acuerdo de ruptura, expresé que el Gobierno de la República estará siempre dispuesto a examinar las proposiciones que se le hagan para liquidar este conflicto, a condición de que sean compatibles con el decoro y la dignidad del Estado mexicano, e hice una exhortación a guatemaltecos y mexicanos para que recordaran el destino de nuestros pueblos, llamados a cooperar estrechamente en el progreso y bienestar de América, basada su pacífica convivencia en el entendimiento y el respeto mutuos.

En esta ocasión, juzgo pertinente afirmar que no es, ni ha sido nunca nuestra intención hacer permanente el estado de ruptura, ni menos infligir humillación al pueblo de Guatemala.

Así lo hemos comunicado a los gobiernos que han ofrecido sus buenos oficios para poner fin a la situación creada.

A la fecha no se ha formulado ninguna proposición concreta.

Como el primer día, México reclama que los términos de arreglo sean compatibles con su dignidad, lo que implica igualmente que lo sean con la dignidad de Guatemala.

No podemos querer para los demás lo que rechazamos para nosotros mismos.

Un aspecto importante de la controversia es la cuestión jurídica cuyo deslinde interesa por igual a todas las naciones; a saber: hasta qué grado puede un gobierno, sin contraer responsabilidad internacional, ordenar y ejecutar actos como los realizados por la Fuerza Aérea de Guatemala el 31 de diciembre de 1958.

Seguimos opinando que la mejor solución para México, para Guatemala y para la comunidad internacional, es la concurrencia, de común acuerdo, ante un organismo jurisdiccional capacitado para conocer y resolver el punto, conforme a derecho: la solución judicial determinaría la procedencia o improcedencia de nuestras reclamaciones.

A nadie ofende la justicia.

Todos debemos contribuir a que se realice.

En relación con el mismo conflicto informo que la Procuraduría General de la República, por instrucciones especiales, intervino ante las autoridades judiciales de Guatemala hasta obtener la libertad de los ciudadanos mexicanos detenidos como consecuencia de los hechos.

Ejército y Marina.

Se halla en la conciencia nacional y es institucionalmente oportuno repetirlo con frecuencia, que nuestras fuerzas armadas son producto del movimiento popular que liquidó a un régimen anacrónico por su distanciamiento de los anhelos democráticos.

Surgido de las más profundas capas del pueblo, nuestro Instituto Armado: ejército, aviación y marina, es y será sostén inconmovible de los regímenes emanados de la Revolución, lo que lo hace respetable y acreedor de consideraciones, no sólo del Gobierno, sino de la ciudadanía, cuyos derechos salvaguarda con fidelidad, a costa de sacrificios y aun de la vida misma, en entrega total a su misión.

Preocupación permanente del Ejecutivo a mi cargo es la superación profesional, económica y social de los miembros del ejército, la fuerza aérea y la marina.

Los planes y programas de las escuelas militares y navales, y los de información y prácticas de adiestramiento generales son objeto de revisión para conformarlos con los adelantos de la ciencia y la técnica.

En el período a que se contrae el Informe se graduaron 978 alumnos. 215.463 soldados del Servicio Militar Nacional terminaron su adiestramiento y pasaron a formar parte de las reservas del ejército; substituidos por la clase 1940, el contingente es de 229,058 elementos.

Con apego a las normas legales en vigor fueron ascendidos al grado inmediato superior 12 generales, 53 jefes, 400 oficiales y 1,062 individuos de tropa.

Núcleo vivo de la nación, el ejército se halla capacitado y dispuesto para cooperar en acciones de interés general, como lo ha hecho con civismo ejemplar en tareas de salvamento durante catástrofes públicas, en la extinción de incendios, en la defensa de nuestra riqueza forestal.

Cuidado muy particular ha merecido la modernización del armamento y equipo del Instituto Armado, para lo que se han autorizado erogaciones que ascienden a $ 28.000,000.

Está siendo uniformado el calibre del armamento automático.

Se ha dado máximo impulso al mejoramiento de transportes militares y de los elementos a disposición de la fuerza aérea y de sus planteles.

El Departamento de la Industria Militar procura constantemente la mejoría de sus sistemas de trabajo para imprimirles mayor eficacia; su producción en el período representa $ 33.500,000.

El Banco Nacional del Ejército y la Armada hizo préstamos hipotecarios y a corto plazo por la cantidad de $ 56.000,000; enteró devoluciones del fondo de trabajo por $ 2.000,000; cubrió pólizas de seguro a familiares de 24 generales, 31 jefes, 75 oficiales y 154 elementos de tropa, con un total de $ 1.000,000.

Para mejorar las condiciones de vida, especialmente de los soldados, el gobierno hace aportaciones complementarias que exceden de $ 100.000,000.

Para el decoroso alojamiento de parte de los miembros del Instituto y sus familias se realizaron obras con valor de $ 9.500,000.

Quedó elaborado el plan de construcciones que habrá de desarrollarse en el sexenio, a cuyo término será íntegramente resuelto el problema de alojamiento de dependencias y de habitación de personal, comprendidos los cuarteles generales, hospitales e instalaciones.

El año próximo se construirán todas las casas habitación para generales, jefes y oficiales con mando encuadrados en las zonas militares, y los cuarteles y alojamientos de familias de tropas en Oaxaca, Minatitlán, Chetumal, Culiacán y Zamora.

Con el afán de proporcionar tipos estimulantes de prestaciones, y dada la importancia del seguro de vida militar, a partir de hoy se otorgará el subsidio necesario a fin de duplicar el monto del seguro de vida correspondiente a generales, jefes y oficiales, y de quintuplicar el de los individuos de tropa del ejército y la armada, elevándolo de $ 1,000 a $ 5,000.

El programa para el progreso marítimo de México sigue sin interrupción, con el propósito de obtener el máximo aprovechamiento de nuestros mares, costas y puertos, lo que redunda en la elevación del nivel de vida popular.

El programa comprende la terminación de obras portuarias iniciadas y el comienzo de otras; la multiplicación de construcciones navales y la estructuración de bases para el fomento de la marina mercante, en lo cual se otorga decidido apoyo a la iniciativa e inversiones particulares; los estímulos para el mejoramiento de la armada, su mayor vinculación con las demás clases civiles que despierte el interés público por el conocimiento de un aspecto fundamental de nuestra realidad económico-geográfica, como es cuanto se relaciona con las costas y los mares de México.

Las obras marítimas serán objeto de referencia posterior.

Se adquirieron tres aeronaves de adiestramiento para la Escuela de Aviación Naval y cuatro helicópteros para el Escuadrón de Búsqueda y Salvamento.

La flota de comercio se integra actualmente con 12,138 embarcaciones, con total de 357,140 toneladas, lo que significa el aumento de 350 unidades y 25,264 toneladas respecto al período anterior.

Se autorizó la construcción en astilleros del país, de 224 embarcaciones de 20 a 40 toneladas.

Resultado de los estímulos para canalizar inversiones privadas en la construcción de barcos, y demostración de la posibilidad de realizarlos en el país ha sido la construcción de la unidad México.

La planeación de desarrollos regionales tiene muy en cuenta suscitar promociones para el aprovechamiento integral de nuestros litorales y costas.

Hacienda.

La situación económica del país en diciembre último resentía influencias adversas tanto internas como externas: disminución de cosechas por exceso de lluvias en el temporal; incertidumbre propia de los períodos de transmisión presidencial; repercusiones de la recesión norteamericana, país con el que México realiza gran parte de su comercio exterior.

Precisaba recursos a medidas que normalizaran las actividades privadas de producción, inversión y comercio, liberándolas de temores.

Ante todo había que restablecer la confianza en el valor de nuestra moneda.

Una serie de providencias encaminadas a desalentar las operaciones en divisas extranjeras hizo sentir desde luego sus resultados en la vuelta de la moneda nacional a la captación bancaria de recursos y ahorros internos, y en sensible disminución de cuentas con cambios exteriores.

Los bancos de depósito fueron autorizados para aumentar el volumen de créditos sin esperar el incremento inmediato de sus depósitos, a efecto de mantener la fluidez en la corriente de fondos con que la banca privada contribuye al financiamiento de actividades económicas.

Un paso más, en julio, procedió a reestructurar el sistema del depósito legal, reduciendo el encaje en efectivo y en valores del estado, para aplicar los recursos así liberados al fomento de la agricultura y de la ganadería.

La creación del comité coordinador de las instituciones nacionales de crédito tuvo por objeto vincular mejor las operaciones y evitar multiplicidad en las tareas, interferencia en las esferas de acción, créditos dispendiosos o que no se sujeten a una técnica correcta.

Por otra parte, se obtendrá mejor aprovechamiento de los recursos financieros, como consecuencia de la estrecha coordinación del sector crediticio privado y del oficial.

La reducción y selección de artículos importados en función de la estabilidad económica del país, ha sido lograda señaladamente con la organización e intervención del Comité de Importaciones del Sector Público.

Los créditos con el exterior, a los que luego habré de referirme, han contribuido a consolidar el valor de la moneda nacional.

Conforme transcurre 1959, se observa mayor animación en la inversión interna del sector privado, así como el viraje completo de la tendencia a concertar operaciones financieras en divisas extranjeras.

Han vuelto muchos de los fondos que habían emigrado.

También el Mercado de Valores que había caído en una inactividad alarmante, ha recuperado ya su interrumpida tendencia ascendente.

El medio circulante se elevó en 7.1% durante 1958, es decir $ 893.000,000 de incremento determinado por causas de origen interno.

Durante los seis primeros meses de 1959, el total de medios de pago aumento 1.9%, es decir: $ 256.000,000 sobre el nivel de $ 13,592.000,000 al 31 de diciembre del año pasado, variación congruente con la política de estabilización monetaria, puesto que el índice de precios permanece más o menos estable.

La existencia total de oro y divisas en el Banco de México, hasta el día de ayer, era de 411.4 millones de dólares; más 75 millones de dólares del Convenio de estabilización con la Tesorería de los Estados Unidos de América; 100 millones de dólares obtenidos por Nacional Financiera del Banco de Exportaciones e Importaciones de Washington, como crédito a largo plazo para satisfacer necesidades de importación de bienes de capital; más la oferta de crédito que por 180 millones de dólares ha hecho el Fondo Monetario Internacional y que será sometida a la consideración de vuestra soberanía.

El valor del peso mexicano se halla plenamente garantizado.

Al 30 de junio de Deuda Pública, ascendía a la suma de $ 11,810.000,000 de los cuales $ 5,225.000,000 correspondían a la deuda interior; $ 1,303.000,000 a la exterior; $ 5,882.000,000 a créditos internacionales, cantidad esta última que incluye $ 2,362.000,000 otorgados directamente al Gobierno Federal, a instituciones nacionales de crédito y a empresas de participación estatal, cuyo servicio de amortización está a cargo de la Federación y $ 2,920.000,000 de responsabilidades contingentes de la propia federación.

El aumento de la deuda es inferior al del ingreso nacional; mientras en 1950 aquélla representaba el 12.4% del ingreso, al 30 de junio último representa el 11.8%.

El propósito que ha venido cumpliendo el Gobierno es cubrir totalmente la vieja deuda exterior.

La puntualidad en el pago de obligaciones afirma el buen crédito de la República.

La política presupuestal se dirige a lograr el equilibrio del sector público y a contener, para luego hacer desaparecer, el déficit en las operaciones del Gobierno Federal.

Para ello se buscó el aumento del ingreso de los organismos más importantes del sector público, mejorando simultáneamente los sistemas fiscales sobre la renta, el timbre y otros impuestos.

En los siete primeros meses de 1959 la recaudación ha sido más favorable, comparativamente con igual período del año anterior.

El impuesto sobre la renta produjo $ 1,658.000,000, cifra superior en $ 98.000,000 al mismo lapso de 1958; el impuesto a la importación, que ascendió a $ 810.000,000; implica el incremento de $ 90.000,000; ingresos mercantiles y los otros conceptos de la Ley de Ingresos mantuvieron, por lo general, sus niveles, con excepción del impuesto a la exportación, que disminuyó en $ 56.000,000 como consecuencia de la ayuda otorgada a los agricultores e industriales afectados con la contracción de precios y la escasa demanda exterior.

El gasto público será suficiente para atender las demandas de la población y para contribuir, como hasta la fecha, a aumentar el activo del país y las fuentes de trabajo por medio de las inversiones en obras públicas.

Pese al sensible incremento de ingresos registrado al cerrar el ejercicio de 1958, el crecimiento del gasto determinó la diferencia deficitaria de $ 956.000,000, fundamentalmente originada por el aumento de subsidios a organismos y empresas descentralizadas, debido a la elevación de sus gastos corrientes, como es el caso de los ferrocarriles; el aumento de salarios a los servidores del Estado, y de subsidios e inversiones financieras en apoyo al sector público, fueron factores de la diferencia.

Se modificaron 58 fracciones de la tarifa de importación, que afectan un volumen de comercio por $ 53.000,000; y 253 fracciones de la tarifa de exportación, por $ 232.000,000.

Merece destacarse la reducción de impuestos a la importación de automóviles pequeños, camiones ligeros y guayines, para facilitar su baja de precio en el mercado nacional haciéndolos accesibles a un mayor número de personas, y fomentar el uso de transportes cuya economía de mantenimiento, de espacio y durabilidad se traduce en ahorro colectivo.

Durante el primer semestre del presente año disminuyó la importación de bienes y servicios, reduciéndolos en $ 1,487.500,000 las compras de mercancías; por otra parte, aumentaron el turismo y las transacciones fronterizas, en el mismo período las exportaciones aumentaron en $ 573.000,000.

A pesar de la baja continúa de sus precios, el algodón sigue ocupando lugar sobresaliente entre nuestras exportaciones; en el período que abarca el Informe aumentó el volumen exportado, el ingreso por este concepto fue superior en $ 170.000,000.

El hecho de que México ya no dependa de unos cuantos productos de exportación, en este renglón de su economía, sino que la diversificación aumente constantemente, favorece el que se compensen las fluctuaciones del comercio exterior, y es uno de los mejores síntomas de la situación nacional.

Banco Nacional de Comercio Exterior.

El Banco Nacional de Comercio Exterior contribuyó a la estabilización del costo de la vida y a afirmar la política comercial del Gobierno; para lo primero se otorgaron créditos por $ 1,760.000,000, exclusivamente a través de la C.E.I.M.S.A., entre junio de 1958 y mayo del presente año, lo que significa el incremento de $ 531.000,000 respecto al ejercicio anterior; los principales créditos fueron para maíz, $ 916.000,000; para trigo, $ 593.000,000; para frijol, $ 69.000,000; para huevo, $ 43.000,000; aumento que vino a derramarse en beneficio de amplios sectores de la producción nacional.

Las operaciones e intercambio compensado montaron a $ 1,620.000,000; esto es: $ 973.000,000 más que en el año pasado; a este sistema quedaron sujetas las autorizaciones de importaciones del sector público.

Los créditos comerciales para financiar exportaciones -algodón, fresa congelada, henequén, libros, productos de cinc y plomo-, ascendieron de 26 a 259 millones de pesos.

Crédito Público.

En 1958 la inversión del sector público fue por $ 5,512.000,000 distribuidos así: $ 2,643.000,000 del Gobierno Federal y del Departamento del Distrito; $ 241.000,000 de los organismos descentralizados; $ 2,163.000,000 de las empresas estatales y de participación estatal; $ 465.000,000 de los Gobiernos Locales.

Los planes de inversión para 1959 ascienden a $ 6,346.000,000 incluidos los $ 2,092.000,000 solicitados por Petróleos Mexicanos, de los cuales sólo se ha autorizado mínima parte.

Se excluye la inversión indirecta de los gobiernos federales y estatales.

La inversión final será superior a la de 1958.

El financiamiento total concedido en créditos e inversiones del sistema bancario al 31 de diciembre último aumentó en $ 4,325.000,000 o sea el 19.3% respecto al año anterior, y llegó a un máximo de $ 26,789.000,000.

Las instituciones nacionales de crédito aportaron el 60.7% y las privadas el 39.3%.

Al mes de mayo de 1959 el propio financiamiento era superior en $ 3,935.000,000 o sea 18% de incremento. Las empresas y particulares absorbieron $ 3,269.600.000 y el Gobierno Federal $ 666.000,000.

Se han concebido créditos al comercio por $ 1,296.900.000; a la industria, $ 822.300,000, a la agricultura y ganadería, $ 547.000,000; a otras actividades, $ 3.200,00.

En 1958 se concedieron 21 exenciones de impuestos a industrias nuevas y necesarias, con inversión de $ 164.000,000, que proporcionaron ocupación de 1,638 obreros.

En los seis primeros meses de 1959 son 14 exenciones, $ 157.000,000 y 1,572 obreros ocupados.

En los productos beneficiados figuran barras y flechas de acero, cierres metálicos, electrodos para hornos eléctricos y ánodos para la industria electroquímica.

Gozó exención la exportación de excedentes de trigo y sus derivados.

Para aliviar la situación económica de nuestros principales minerales en el mercado exterior se han hecho ajustes a los precios oficiales de exportación y concedido subsidios a la pequeña, mediana y gran minería, en los términos de la respectiva ley de fomento.

Nacional Financiera.

Los financiamientos totales de la Nacional Financiera para la expansión de industrias básicas y servicios públicos ascienden a $ 9,158.000,000 hasta el 30 de junio pasado -8% más que el 31 de agosto de 1958- con la siguiente distribución: $ 4,316.000,000 a energía eléctrica, transportes, comunicaciones y otras obras nacionales; $ 1,560.000,000 a industrias básicas: petróleo, hierro, acero y cemento; $ 2,206.000,000 a industrias de transformación y el resto a otras diversas inversiones.

Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas.

El Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas autorizó créditos a los estados y municipios por $ 105.300,000 destinados a obras de agua y alcantarillado, mercados, rastros, electrificación, vías de comunicación, etc.

Al Gobierno Federal le ha otorgado financiamiento para obras públicas y habitación popular por la cantidad de $ 913.100,000.

Agricultura y Ganadería.

Los vasos de almacenamiento de la República registraron volúmenes sin precedentes, como efecto del copioso temporal, con lo que al iniciarse los cultivos de Invierno y Primavera se contó con máxima reservas de agua para riegos, y fue extraordinario el mejoramiento de pastizales y agostaderos.

Algunas regiones sufrieron inundaciones en el segundo semestre de 1958 que afectaron a los cultivos de Verano, en particular el de frijol en el norte del país, por lo que fue menester compensar el déficit con importaciones, en tanto entraban al mercado las cosechas de Invierno.

El Gobierno acudió en auxilio de esas zonas, y con la urgencia del caso se construyeron los sistemas de drenaje y riego para utilizarlos en las siembras del fin de año.

La propagación de vegetación espontánea y de plagas fue otra de las consecuencias adversas del excesivo temporal, por lo que se ha intensificado la campaña de defensa agrícola.

La situación del maíz es favorable.

A fines del año pasado se cancelaron todas las importaciones de este cereal; ascienden a 1.178,000 toneladas las existencias de C.E.I.M.S.A. integradas casi en su totalidad con maíz blanco nacional; el resto del maíz amarillo de importación es reducido, pues tuvo salida para compensar las pérdidas del Verano.

Se estima que, de no presentarse contratiempos, la cosecha de temporal próxima a levantarse fluctuará entre cinco y medio y seis millones de toneladas de maíz, supuesta la superficie cultivada y el desarrollo actual del cultivo, de los 12.000,000 de hectáreas bajo siembra en el presente ciclo, la mitad es de maíz.

El algodón cosechado en el Otoño y el Invernadero precedentes ha sido colocado.

Son alentadoras las perspectivas inmediatas, dados los esfuerzos realizados por México en el campo de la cooperación internacional para estabilizar los precios mundiales.

Iguales gestiones han sido llevadas a cabo en favor del café.

La cosecha de trigo recién levantada no sólo satisfizo la demanda nacional y permitió aumentar los volúmenes reguladores, sino que por primera vez México aparece como exportador, y ha suscrito el convenio internacional del trigo, con tal carácter.

El ingreso neto de cosechas en 1958 fue de $ 16,361.000,000.

Los programas de conservación de suelos y las obras de defensa contra inundaciones han merecido preferente atención.

El plan Tlaxcala es el ensayo de concentración de recursos en lucha contra la erosión, aplicado a una de las entidades más afectadas, con el propósito de alcanzar solución absoluta al problema; los trabajos vienen revistiendo excepcional importancia, paralelos a una campaña educativa de alto sentido social.

El problema de ejecución de pequeñas obras de riego especialmente de bordos, abarca 388 obras.

Para estimular la producción agropecuaria se han destinado recursos considerables, del 1 de diciembre a la fecha se han canalizado, por conducto de los Bancos Ejidal y Agrícola, crédito por $ 1,200.000,000 y debo hacer resaltar que éstos se han otorgado mediante rigurosa investigación exclusivamente a genuinos agricultores , cuidando de que no se desvíen esos recursos a actividades ajenas al campo.

Por otra parte, la agricultura y la ganadería han sido favorecidas por las reglas de operación de los recursos de la banca privada, recientemente dictadas y que determinan que hasta el 35% de las disponibilidades bancarias, deban ser utilizadas en favor de la economía agrícola del país.

El ejemplo de la nueva política agropecuaria puesta en marcha es la organización de ejidos ganaderos, como los de Cananea, en los cuales depositamos plena confianza para superar nuestra riqueza y elevar definitivamente los niveles de vida en el campo.

No menor importancia tiene el programa tendiente a permitir que las 44 uniones y las 1,048 asociaciones ganaderas que funcionan en el país mejoren sus pastizales, praderas artificiales y crías por el aprovechamiento intensivo de los 63 centros de fomento agropecuario y las 23 plantas avícolas distribuidos en la República; y para que las propias organizaciones de ganaderos instalen plantas empacadoras, con lo cual se introducirá orden en el comercio respectivo y disminuirá la exportación de ganado en pie.

Las exportaciones de ganado vacuno y carnes industrializadas alcanzaron en 1958 volúmenes nunca antes igualados, que se calculan en 900,000 cabezas.

Los anticipos del próximo censo ganadero advierten que los grupos están acercándose a cubrir el 32% de la ganadería nacional, porcentaje satisfactorio, que ha de estimular el fortalecimiento de programas en torno al ejido ganadero.

El ingreso neto de la ganadería nacional en 1958 fue de $ 7,880.000,000.

En este año este ingreso se superará por las condiciones favorables que rodean a la industria ganadera y por los programas especiales que el régimen ha puesto en marcha.