Part 12
Aunque es constante que esta última galleta no fué como la primera, es la causa que aquella se tardó tres meses en hacerla: se cernieron las harinas, y pusieron de forma, que puede decirse, que era un bizcocho de dieta, exquisito para enfermos: y por no oir á Villarino, (aun teniendo mas costos al Rey, que lo que debiera permitirse, pues hecha la tazmia de esta galleta, resultó de mermas un 25 por ciento) dí órden se hiciese á su gusto, costára lo que costára. En la que recibió en el Choelechel no huvo tiempo á esta proligidad, ni las pocas harinas que en aquella ocasion habia en el establecimiento, daban arbitrio al mas mínimo desperdicio: y puede V. E. creer con toda verdad, que me expuse á no tener pan con que mantener la gente. Esta escasez bien la sabia Villarino, y en lugar de contenerle, le impelia su imposibilidad á pedir mayor número de bizcocho; y por haberle conocido su intencion, atropellé por todo para enviarle estos auxilios, y que no tuviese disculpa de volverse.
Aunque dá por consumido todo el pan, no habia de perecer su gente en dos meses con los que le quedaban, y mas de 20 á 25,000 manzanas que desembarcó, para esperar por lo menos en el Rio Diamante las crecientes, las cuales han sido tan continuadas desde el dia 10 de Junio, que ha tomado este rio tanta agua, y mas que cuando emprendió su reconocimiento. Y ciertamente que, cuando reflexiono en estos asuntos, viendo la facilidad de Villarino con que se ofreció á esta comision: la mofa que hizo á D. Juan Pascual Calleja por lo mucho que pedia, y otras circunstancias de que puede informar á V. E. el ingeniero extraordinario, D. José Perez Brito, y el alferez de dragones, D. Francisco Javier Piera, con lo que ha hecho, y pudieramos haber adelantado, salgo fuera de mí, porque soy muy amante de la sinceridad y verdad, particularmente en materias tan graves como estas, que es hacer ridiculo el servicio del Rey, y tener muy poco respeto á los superiores.
Por si V. E. encuentra que es conveniente repetir el reconocimiento á descubrir lo mucho que falta, pasé la órden á Villarino, para que mee informase por escrito, y con la experiencia adquirida, de lo que juzgase necesario á esta importancia: y me responde con el oficio que remito original; en el cual se echa fuera en los términos que V. E. notará. Y es de admirar que, habiendo experimentado lo que es el rio, este piloto con la descubierta que acaba de hacer, se conozca de poco talento para dar el informe que se le pide, habiéndolo tenido tan superior para contrarestar á Callejas, Zizúr y Bruñel. Pero, como solo con el diario es bastante á la elevada comprension de V. E., para determinar los auxilios y disposiciones que deben tomarse, particularmente habiendo en Buenos Aires y Montevideo hombres de inteligencia, juicio y madurez, que con vista de dicho diario y plano podrán exponer su dictámen con otra solidez; y mas si media el del capitan de navio, D. José Varela, de quien tengo noticias que su talento, instruccion y juicio, es gloria de nuestra nacion, no es necesario el de Villarino.
Como no me considero capaz de exponer el mio, por no ser facultativo, cumplo con mi obligacion y amor al real servicio, ofreciéndome á ir con la expedicion que se destine, que, como tenga los auxilios correspondientes, y esté sostenido para que no se me falte en un punto á la obediencia, puede V. E. creer que la imposibilidad, ó la muerte rendirá mi constancia. En este supuesto, si vé V. E. que interesa el que yo vaya mandando la expedicion, mas que el que permanezca en este establecimiento, espero se sirva enviar sugeto á quien le pueda entregar el puesto, y que egerza en el todo mis funciones, interin mi ausencia, que no la juzgo menos que de dos años, si se ha de desempeñar la comision perfectamente y sus sábias instrucciones, para que sean cumplidas con toda puntualidad.
Dios guarde la importante vida de V. E. muchos años.--Fuerte de Nuestra Señora del Carmen, en el Rio Negro, 19 de Agosto de 1783.
Exmo. Señor.
B. L. M. de V. E., su mas rendido servidor--
FRANCISCO DE VIEDMA.
Exmo. Señor D. Juan José de Vertiz.
IV.
_Respuesta del capitan de navio D. José Varela, al Virey, sobre el reconocimiento y diario de Villarino._
SEÑOR MARQUES DE SOBREMONTE:--
Amigo y Señor. He leido con mucho cuidado el diario de Villarino, que Vd. me remitió el 19 por la tarde, y para cumplir lo que Vd. me encarga de parte de S. E., debo decirle lo siguiente.
Resulta del referido diario que la navegacion del Rio Negro es muy dificil aun para las embarcaciones que calen dos ó tres pies de agua, como las que llevaba Villarino. Vd. habrá observado como yo, que unas veces era preciso descargarlas para que flotasen, otras abrir canales por donde pudiesen pasar, y casi siempre emplear la fuerza de la marineria ó de los caballos para vencer con la sirga la rapidez de las corrientes. Debe agregarse á esto, que desde el parage que Villarino llama _Cabeza del Carnero_, hasta la laguna en que podemos considerar el origen ó vertientes del rio, hay diferentes saltos, ó cataratas, que no pueden franquearse sino con un sumo trabajo; y que en sus orillas áridas y secas en muchas partes no se encuentra auxilio ni socorro para las urgencias de la navegacion.
Combinando estas noticias con las que tenemos de la entrada del rio y de su poco fondo, podemos asegurar que nunca intentarán los enemigos de la Corona de España invadir por esta parte los establecimientos que tenemos en la costa del Sur: pues, ademas de las dificultades y tropiezos de la navegacion, que parecen insuperables para tropas conducidas de Europa, les quedaria aun que vencer el paso de la Cordillera para penetrar hasta Valdivia. Y cuando esto se intentase, ¿de donde se habian de sacar víveres? ¿Y en donde se habian de encontrar caballos ó mulas para la conduccion de los equipages y pertrechos que necesita un cuerpo de tropas?
Sabemos ya que la direccion del Rio Negro, desde el establecimiento hasta su origen, es con corta diferencia al ONO, de lo cual resulta, que la menor distancia que hay de este rio á Mendoza es de 120 leguas. Con esto queda desvanecido el temor que tuvo nuestra corte, (fundado sin duda en las noticias de Falkner) de que por el Rio Negro se podria navegar hasta las cercanias de aquella plaza.
Es cierto que Villarino habla en su diario de otro rio que desagua en el primero por la parte del Norte, al cual llama _Diamante_: pero tampoco este puede dirigirse á Mendoza, por la razon siguiente:--Bien al norte del Rio Negro corre atravesando la Pampa el Rio Colorado, cuya extension y profundidad me hacen creer que sus vertientes han de estar á la falda de la Cordillera, y en este caso es muy probable que la direccion del Colorado sea en una línea casi paralela á la del Rio Negro, y que el Diamante corra por el espacio que media entre los dos, hasta su confluencia con aquel. Esta idea, Señor Marques, es muy arreglada á los principios de la geografia, y por tanto me atrevo á asegurar que el Diamante no puede dirigirse á Mendoza, porque, ó ha de ser un brazo del Colorado, ó ha de nacer en la Cordillera como los dos rios principales.
Es falsa la nota que pone Villarino á su plano, de que Mendoza no está lejos del confluente del Diamante con el Rio Negro: porque segun la latitud indicada por el mismo plano, y la que tiene Mendoza, hay á lo menos 100 leguas contadas por el meridiano, y algunas mas á San Luis, que está á la parte del norte de Mendoza. Villarino merece que se le perdone este descuido, porque no tenia delante la carta de Mendoza.
Si el rio _Tunuyan_, que corre por Mendoza, desagua en otro rio, debe ser en el Colorado y no en el Diamante, como supone Villarino.
A vista de esto, y de lo que expuse en papel separado acerca de las pocas ventajas que ofrece el Rio Negro para el comercio, agricultura, pesca, &a., y á que no hay, ni puede haber un fundado y prudente motivo para temer por aquella parte una invasion de loe enemigos de la Corona de España, soy de parecer que el establecimiento del Rio Negro es inutil, y que para asegurar la posesion de aquel terreno, basta conservar el Fuerte del Carmen, con una mediana guarnicion.
Me alegrára tener mas lucess y conocimientos sobre estos asuntos, para satisfacer los deseos de S. E., á quien debe Vd. pedir, que, desentendiéndose de las notas del Super-Intendente, proteja á Villarino que ha trabajado mucho y bien: pues el mérito contraido por este piloto es real y efectivo, y en lo demas puede caber alguna duda.
Soy de Vd., como siempre, afecto amigo y servidor.
VARELA.
_En 22 de Octubre de 1783._
V.
_Otra sobre el mismo asunto, del Brigadier D. José Custodio de Sá é Faria á S. E._
SEÑOR MARQUES DE SOBREMONTE:--
Muy Señor mio. Yo no puedo con certeza asegurar si el rio del Diamante se comunica con la jurisdiccion de Mendoza, pues no tengo mas inteligencia de aquellos terrenos que la configurada en los mapas impresos, que ponen los origenes del Diamante á la parte del occidente, vertiendo sus aguas para el oriente, hasta cierta distancia, y despues sigue su curso como al SSE, con el cual entra en otro rio mayor que trae su direccion de N para S, y viene de las lagunas de Guanacache, llamado en el mapa _Miaulu-leubú_, ó rio _Sanquel_, y por los mendocinos _Rio del Desaguadero_: ni me parece natural que dicho Diamante pueda tener sus orígines en Mendoza, porque entre este rio y el llamado de Mendoza, ó _Tunuya_, que corre por el S de aquella ciudad, y desagua en sobredicha laguna de _Guanacache_, por el rumbo de NNE. Aun se hallan muchas vertientes que vienen de la Cordillera, que forman el rio del _Tunuyan_; las cuales ocupan los valles _Corocorto_, de _Huco y de Jeruha_, cuyo rio forma horqueta, á cosa de 28 leguas mas al N de la confluencia del Diamante, y para que las vertientes de este se dirigiesen desde Mendoza, seria preciso cortasen las del _Tunuyan_, ó hacer un gran rodeo para el O, por adentro de la Cordillera.
El rio _Sanquel_, ó Desaguadero arriba dicho, corre de N para S, entre San Luis de la Punta y Mendoza, á iguales distancias de ambas ciudades, como cosa de 20 leguas de cada una; y este rio, á mi entender, debe desaguar en el Rio Negro, segun la direccion de ambos; y así los coloca el mapa impreso. Y en este supuesto, (á ser rios que admitiesen navegacion) no seria dificultoso el tránsito por ellos hasta Mendoza; porque llegando á la confluencia del _Sanquel_, ó Desaguadero, con el Rio Negro, se seguiria por aquel hasta la laguna de _Guanacache_ y de esta se subiria el rio de Mendoza hasta cerca de aquella ciudad. Pero me consta por noticia de prácticos no ser estos rios navegables, sino en tiempos de aguas; y que en los que no lo son, hasta las lagunas se secan.
Segun las congeturas que formo, deducidas de algunas noticias, me parece que el Rio Colorado sale del rio _Sanquel_: no de la laguna inmediata al camino que vá de Mendoza á San Luis de la Punta, como lo trae el mapa impreso, mas sí que tendrá su principio mas al S de la confluencia del Diamante; por haberme asegurado persona de Mendoza, que estuvo en la horqueta del Diamante, que marchando de allí para el E hasta la Punta del Sauce, ó Rio Quinto, no encontrára ni pasára rio alguno. Luego se debe inferir que el curso del Rio Colorado se dirige al S del paralelo de la horqueta que forma el Diamante con el rio _Sanquel_.
A no ser de esta manera, no veo otro arbitrio que el de suponer que el rio _Sanquel_ sea el mismo Colorado; _y_ que el primero no viene á introducirse en el Rio Negro: en cuyo caso se puede admitir el pensamiento de que el Rio Colorado trae su origen de Mendoza. La misma persona que me informó haber estado en la horqueta del Diamante, me expresó que su vaqueano, ó práctico, le habia dicho en aquel parage, que el rio _Sanquel_, ó Desaguadero, descarga sus aguas en una grande laguna, y que esta desagua en un caudaloso rio, lo que se conforma con el mapa impreso.
Que D. Basilio Villarino llegase á punto muy distante de Mendoza, no puede haber duda, por el grande intérvalo que media en los dos paralelos de aquella ciudad y dicho punto: ni tampoco me capacito que el rio á que llama del _Diamante_, lo sea; pues este queda casi en medio de dichos paralelos, ó latitudes; y si él hubiese llegado á su confluencia, no dudaria yo que él pudiese navegar hasta cerca de Mendoza por el brazo en que él desagua, que viene del N, (y es conocido) caso de ser navegable.
Es cierto que el Rio Negro no ofrece ventajas, ni para el comercio ni para la agricultura: para esta, por la mala calidad del terreno; y para aquel, por las dificultades del su navegacion. Pero, aunque la entrada y navegacion de este rio embarace el poder ser invadido aquel terreno por enemigos, si hubiese empeño de hacer una invasion, la podrian intentar, dando fondo los navios dentro de la Bahía sin Fondo, y haciendo el desembarco en el puerto de San Antonio, que no queda á mucha distancia del Rio Negro.
El transitar con tropas desde el Rio Negro hasta Valdivia, ó Mendoza, seria aun mas que obra de Romanos; y aun concediendo que dicho rio fuera navegable, lo hallo impracticable, teniendo su curso por unas campañas incógnitas y despobladas. ¿Qué embarcaciones serian precisas para conducir tropas, pertrechos, equipages y víveres? ¿Y de á donde sacarian maderas de que hacerlas? Para marchar por tierra no son menores las dificultades, sin caballos, ni carretas, ni parage á donde poder hallar víveres, si no á muy largas distancias. ¿Y qué obstáculos habria que superar para atravesar la Cordillera, y despues de ella hasta Valdivia, ú otro establecimiento? Sin disputa seria mas fácil buscarlos por el mar del S, que por la parte del Rio Negro.
Dios guarde á V. S. muchos años.--Buenos-Aires, 25 de Octubre de 1783.
B. L. M. de V. S., su fiel y reverente servidor--
JOSE CUSTODIO DE SAA E FARIA.
VI.
_Oficio del Virey al Intendente._
Con la carta de Vd., de 19 de Agosto, he recibido el plano y diario del reconocimiento de ese rio, practicado por D. Basilio Villarino, quien se restituirá aquí en primera ocasion.
Dios guarde, &a.--Buenos Aires, 20 de Noviembre de 1783.
MARQUES DE SOBREMONTE.
Al Comisario Super-Intendente, D. Francisco Viedma.
NOTAS
[1] Téngase presente que desde este dia, hasta el 20 inclusive de Diciembre, perdió de tiempo Villarino en su navegacion, 45 dias, gastando los víveres en mantener 62 hombres que estaban en todos. _Nota de Viedma._
[2] Bien podia haber tenido Villarino presente estas reflexiones, para no perder los 45 dias de navegacion, que se citan en la nota de 6 de Noviembre; y para ello véase la nota que se pone en el dia 24 de Enero. _Vied._
[3] El Super-Intendente no le mandó á Villarino que remitiese los caballos y peones; todo lo dejó á su voluntad: solo sí le puso á la vista los riesgos á que se exponia si los llevaba, consiguiente á cuanto le informó en sus oficios de 3 y 13 de Noviembre, cuyas copias remite á S. E. _Vied._
[4] Por el Super-Intendente se mandó reconocer este bizcocho antes de cargarle en las carretas, y declararon los inteligentes ser de buena calidad, como se acredita de la contestacion que se remite á S. E. _Vied._
[5] Si este piloto, habiendo devuelto la mucha carne salada con que regresó al establecimiento, se explica de esta manera, ¿qué no diria si le hubiera faltado este mantenimiento? Los remos, es cierto, no fueron por olvido, pero véase si le hicieron falta. _Vied._
[6] Falta á la verdad Villarino en esta proposicion. El Super-Intendente siempre juzgó utilísimo al servicio del Rey los caballos; pero no se le ocultaban los riesgos y dificultades de valerse de ellos, y demas fundamentos que expone en la nota del dia 13: y estos los acreditó la experiencia en adelante, como se verá en el acaecimiento que se citará en el dia que corresponde. _Vied._
[7] Las medidas que desde el principio iba tomando este piloto en su comision, con tanto anhelo, de acopiar víveres, mas bien le sirvió de atraso que de adelanto, como se comprueba en la nota del dia 24 de este mes. _Vied._
[8] Este acaecimiento comprueba cuanto el Super-Intendente manifiesta en la nota de 29 de Diciembre; y reflexiónese qué hubiera sacado Villarino con los caballos y 6 peones que tenia, con una inflada de tan mala fé, y que pasaban de 300 indios, como él afirma. _Vied._
[9] Téngase á la vista la causa que dice Villarino hubo para tirar al agua este bizcocho. _Vied._
[10] Con los 45 dias de que se hace mérito en la nota de 6 de Noviembre, y 15 mas, siendo cierto lo que este piloto dice, le sale la cuenta para haber llegado á la Punta de San Luis, y haber encontrado el rio en los términos que deseaba, sin mas viveres que los que sacó del establecimiento, y desde aquel pueblo podia tomar los que necesitara para completar su comision. _Vied._
[11] Si es cierto cuanto informa Villarino de las circunstancias de estos terrenos, era menester que explicára como habia de pasar los caballos por la orilla del rio, cuando esta la hace intransitable, ó como los habia de llevar por tierra adentro y camino de los indios, sin el riesgo que se los quitasen, solo con el resguardo de seis peones. _Vied._
[12] Añádase esta circunstancia mas á la nota del dia 15 de Diciembre, para que se vea lo infundado de cuanto expone. _Vied._
[13] Unanse estos 4 quintales, que por mojados, dice Villarino, mandó tirar al agua, con los que se citan en la nota de 16 de Enero, para que á su tiempo obren los efectos que haya lugar de demostrar la falta de sinceridad de este hombre. _Vied._
[14] Bien pudiera este piloto rebajar los 14 quintales que se pudrieron por mojados, como lleva dicho en los dias 14 de Diciembre y 2 de Marzo, de que se hace mérito en sus respectivas notas, para no afirmar que la podredumbre de los 40 que dice, fué su mala calidad, y de esta suerte veria cuan injusta es la falta de solidez y verdad que atribuye.
[15] Combínese esta propuesta con la facilidad con que informó, podia hacer el reconocimiento al Secretario del Sr. Virey, en presencia de D. Manuel Bruñel, cuando de órden de S. E. se les mandó á ambos exponer su dictámen sobre los costos que tendria el reconocimiento del rio. _Vied._
[16] Bien pueden ser ciertas estas enfermedades, pero cuando regresó al establecimiento toda la gente, venia mas robusta que cuando fueron al descubrimiento. _Vied._
[17] Téngase presente si el intento de este piloto era examinar, como dice, los rios la Encarnacion y el Diamante, emprendiendo su navegacion en las crecientes, con las determinaciones que despues tomó, despreciando la mas favorable ocasion que se le presenta. _Vied._
[18] El haber realzado la chalupa San Juan para ponerla cubierta, fué porque Villarino así lo propuso para salir con ella á la mar en el reconocimiento del rio Colorado; y así en esta operacion, como cuando se le quitó la cubierta, estuvo él presente, particularmente en esta última obra, que mandó el Super-Intendente se hiciese á su gusto. Y si la primera la fabricó la ignorancia, y esta última no salió á su satisfaccion, pudo uno y otro haberlo remediado, representando al Super-Intendente, quien hubiera dado las providencias convenientes á este fin. _Vied._
[19] Buena está esta proposicion; y luego regresar al establecimiento con los víveres de que se dá cuenta al Señor Virey, y despreciando las proposiciones que se irán viendo en este diario. _Vied._
[20] No puede negarse que marinería mejor que la que llevó Villarino, no podia encontrarse en todo el Rio de la Plata, en honradez, vigor y conducta: de modo que por esta gente no se hubiera desmayado, segun tiene noticia el Super-Intendente, aunque pasáran mayores trabajos. _Vied_.
[21] No podia Villarino apetecer proporcion mejor para desempeñar sus encargos que la que se le presenta con _Chulilaquin_ y sus indios, por la muerte de _Guchumpilqui_. _Vied._
[22] Reflexiónese en este precedimiento de _Chulilaquin_, si Villarino se hubiera empeñado en subsistir en aquel parage: que ocasion no le daba á conseguirlo. Este indio no le habia de faltar, con lo que él se mantenia y su gente, podian mantenerse los nuestros. La abundancia de manzanas era un auxilio grandísimo, y de todas suertes tiempo tenia para avisar á este establecimiento, si no podia á Valdivia, que, aun hubiera ido venciendo las mayores dificultades, se le socorriera. El debió tener presente que las grandes empresas se vencen pasando trabajos é incomodidades, pues teniendo todo lo que se necesita, cualquiera puede hacerlo. Y aquí es el propio lugar que debe hacer mérito el Super-Intendente, y recordar á V. E. se sirva combinar la ocasion que dá precisa este piloto, con la facilidad con que propuso hacer el reconocimiento. _Vied_.
[23] Cada vez que el Super-Intendente reflexiona estos pasages, mira con el mayor dolor el desprecio con que Villarino los atiende, no aprovechando el vigor que pudiera darlo para adquirir mucha gloria, haciendo un particular servicio al Rey, con aprovechar su política, apoyada de una invencible constancia, lo mucho que podia adelantar; pues no se hubieran hecho las conquistas que ha logrado España en estas Américas, si aquellos gloriosos héroes despreciáran, como lo ha hecho Villarino, las ocasiones de esta misma naturaleza, con que salieron vencedores. _Vied._
[24] Mucho le urgia á este piloto el regresar al establecimiento, cuando no tiene espera con los víveres que le quedaban, á que creciese el rio, á dar parte al Super-Intendente con una de las tres embarcaciones que traia, de hallarse en aquel parage á esperar, ó que se le socorriese por tierra con carretas para egecutar su reconocimiento, ó que se le mandase regresar: mayormente cuando vé que este rio encarga el Señor Virey mas que otro alguno, sea el que se reconozca y así se le manda en la instruccion. _Vied._
[25] En este estado se le presentó al Super-Intendente este diario el dia 4 de Junio, por haberle mandado á Villarino así lo cumpliese, en orden por escrito de este dia: y enterado de la antecedente conclusion, se lo devolvió el 6 del mismo, para que enmendado y reformado los particulares que dice tiene que enmendar, y poniéndolo en limpio, se lo devolviese para remitírselo al Exmo. Señor Virey, como le previene S. E. en órden 26 de Abril de este año: y riendo el Super-Intendente lo dilatada que iba esta operacion, le envió á D. Juan Ignacio Perez, para que le ayudase y se lo pusiese en limpio, encargándole que no añadiera ni quitára mas que lo que Villarino le dijera. Así lo cumplió, y este piloto lo hizo copiar todo á la letra, y despues lo devolvió en el dia último de su fecha, con la nota que se sigue, y es igual á la antecedente. Cuyas circunstancias reflexionadas dán mérito á conocer en que forma precede este piloto. Estos motivos le obligan al Super-Intendente á poner en este diario las antecedentes notas, para que á la superior y justificada comprension del Exmo. Señor Virey, le sirvan de gobierno en sus sábias determinaciones.--Fuerte del Carmen, Rio Negro, 19 de Agosto de 1783. FRANCISCO DE VIEDMA.