# Diario de un reconocimiento de la guardia y fortines

## Part 3

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Por la tarde se demarcaron dos grandes lagunas que se descubrian, una al SO y otra al NO: esta mayor que aquella, y ambas de buena agua. Salimos à examinar la mas meridional, en cuya parte del S vimos una cañada que acopia bastante agua, en que por lo mas hondo corre un arroyuelo barrancoso que viene del S, y vierte su excelente agua en la laguna, que no la tiene tan buena, aunque se puede beber. Por ùltimo, nos pareció que en los Altos de Troncoso, y en el paso de los Camarones, llamado el _Hinojal_, se hallan excelentes parajes para poblaciones y fuertes. De aquí pasamos en retirada à Chascomus, en razon de que el baqueano y los demas prácticos del pais afirmaron que no se habian de hallar mejores parages en la paralela que mas adelante se ha dicho.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- S 40½ E 8 S 55½ E 7 S 30½ E 5 N 85½ E 4 1 -------- 12 4

JUEVES 14.

Salimos con una neblina densa, que no permitia ver nada, mas nos sirviò de guia la _Isla Postrera_ que habiamos demarcado el dia antes. Asì llaman à un grupo de àrboles que està en el mismo paso del Salado, y son los ùnicos que vimos en todo el viage. Los pràcticos dicen que los hay en el espacio comprendido al S del Salado, entre el meridiano de dicha isla y la costa del mar. Al poco rato de haber salido, atravesamos un bañado molesto: mas adelante hallamos la laguna que llaman _Salada_, porque es salobre, y por su extremo del SO le entra un arroyuelo, que fluye solo con las lluvias. Llegamos à dicha Isla Postrera, que es una lomada llena de talas, que solo pueden servir para leña; porque los palos buenos ya no existen. Nos pareciò convendrìa establecer un fuerte en estas inmediaciones, atendidas las buenas circunstancias de los terrenos y la distancia de la anterior, porque con èl queda muy bien cubierta esta extremidad de la frontera: pues desde este parage hasta la mar el Salado no permite paso á los indios, si no por un parage llamado de las _Piedras_, que se podrà reconocer diariamente: à demas de que, desde aquí à la mar, hay muchìsimos esteros intransitables que nos defienden. Bajo este concepto señalamos este punto con el nombre de _Oyolas_.

Inmediatamente pasamos el Salado, que aquí se explaya bastante, con agua à la barriga de los caballos, muy clara pero salobre. Proseguimos por terrenos alomados de hermoso aspecto, y observamos la latitud de 35° 53' 10'', y la longitud de 00° 26' 50'' oriental. Desde este punto vimos unas lomadas, notables por un albardon que se extiende de NE à SO mas de una legua, y al poniente de ellas hay buenos y abundantes manantiales, que suelen aprovechar los de Chascomus y de Ranchos, llevando allí sus ganados, cuando no tienen agua en sus estancias, por ser grandes las secas. Aun continuamos con el ùltimo rumbo hasta la laguna llamada de los _Blandengues_, que es de las medianas que vimos, y en sus inmediaciones hay tres mas, una al O y dos al E.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 82½ E 3 1 N 60½ E 6 S 18 E 4 S 75½ E 7 N 26½ E 3 9 N 8½ O 5 5 N 32½ O 1 4 N 25½ O 1 9 -------- 17 5

VIERNES 15.

Llegamos hoy à la Guardia de Chascomus. En todo el discurso del viaje no vimos campos que nos agradasen tanto como los de este dia. Son bastante doblados, con grandes lagunas y multitud de aguadas.

La Guardia, ò Fuerte de Chascomus, es como todos los demas, y tiene en su dependencia mas de mil almas, entre blandengues y otros vecinos. Se trasladó del Zanjon el 22 de Junio de 1779. Se halla junto á la laguna de su nombre. Su agua solo sirve para los animales, y es bastante abundante de pescado.

Este Fuerte se halla en 35° 33' 5'' de latitud, y 00° 22' 20'' de longitud oriental.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 9½ O 1 N 19½ E 8 N 25½ E 1 7 N 7½ E 1 5 N 11½ E 1 6 N 4½ E 1 5 N 6½ O 1 2 N 26½ O 2 N 1½ O 2 6 N 27½ O 4 9 -------- 18 8

El 16 no se pudo continuar la marcha por la copiosa lluvias.

DOMINGO 17.

Abonanzado el tiempo, nos pusimos en derrota por terrenos alomados, y de hermosa situacion y agradable vista. Anduvimos 5 y media leguas, y en ellas atravesamos 4 cañdas que parecian rios. La mayor tenia algunos _jaguey_, ó pozos, hechos con motivo de la extraordinaria seca del año próximo pasado. Siempre llevamos á la vista mucho ganado vacundo y caballar, y las chacras de particulares.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 60½ O 6 5 N 69½ O 3 4 N 80½ O 3 3 S 78½ O 3 4 -------- 16 6

LUNES 18.

Salimos de este fuerte, ò guardia con el fin de observar, pero el tiempo no lo permitiò. Los Ranchos son lo mismo que las demas guardias; pero ha tenido la felicidad de tocarle un Comandante activo y laborioso, como lo es D. Miguel Tejedor.

MARTES 19.

Amaneció claro, y tomamos la altura meridiana del sol, de que resultò la latitud de 35° 30' 46'', siendo la longitud 00° 3' 20'' oriental.

Salimos à la tarde, y á los 10 minutos del tercer rumbo travesamos una cañada poco considerable. Al fin del mismo nos demoraba al N una laguna grande, que se extendia en direccion casi paralela al camino: en su orilla meridional vimos una estancia de D. Clemente Lopez. A los 80 minutos acabamos de pasar una muy larga y molesta cañada, con agua á la barriga del caballo, que se extiende de OSO à ENE, y por ella desagua la laguna anterior que va al _Ceajo_. A los 36 minutos del sexto rumbo costeamos otra peor, llamada _Taqueno_, donde los caballos pasaron à _bolapié_.

Esta y las dos anteriores se dirigen como al S, y à 5 y media leguas, en donde cortamos la del medio, se reunen y forman una laguna, á la que dan el nombre de _Ceajo_, que por la misma cañada va à dar en el arroyo Salado. Con el ùltimo rumbo paramos en el campo, no siendo posible seguir derrota con la obscuridad. Estimamos que este punto se halla en 35° 29' 40'' de latitud, y en 00° 16' 40'' de longitud O. Los terrenos de este dia fueron mas horizontales que los de los dias anteriores.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- S 80½ O 3 9 N 83½ O 2 5 N 89½ O 2 5 S 89½ O 1 1 N 81½ O 2 8 N 80½ O 4 6 N 88½ O 1 5 -------- 18 9

MIERCOLES 20.

Se prosiguió la marcha, y al fin llegamos á la Guardia del Monte, pasando un poco antes una cañada profunda que recoge aguas da la parte del N del camino, que dirigiéndose al S, desagua en la Laguna del Monte. No tuvimos director ó baqueana en los malos pasos, y por esta causa casi nadamos con los caballos.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 80½ O 1 7 N 71½ O 1 8 N 68½ O 1 N 69½ O 5 N 75½ O 5 -------- 10

JUEVES 21.

Comenzamos la marcha por terrenos algo mas suaves y secos, menos las cañadas. Al mediodia hicimos alto, y observamos la latitud 35° 16' 10'', y la longitud 00' 49' 10'' O. Desde este punto demarcamos el Fortin de Lobos al N 87° 30' O, distante media milla: inmediatamente seguimos para dicho fortin, y un poco antes pasamos una cañada, que vierte aguas en la Laguna de los Lobos. Hay bastante ganado á uno y otro lado.

El citado fortin se halla en 35° 16' 7'' de latitud, y en 00° 52' 10'' de longitud O, sobre una loma que domina 3 leguas en contorno. Al SO tiene la laguna que le dió nombre, y se extiende mucho al SE. La cañada que hemos pasado le rodea por el N, hasta unirse á la misma laguna por el O, de manera que en tiempo de aguas está aislado. Dicha laguna es salobre, lo mismo que los pozos del fortin; y para beber traen de otro que hay del otro lado de la laguna. El fortin es lo mismo que los demas. Aquí nos informaron que la Laguna de Lobos desagua en la de Flores, por la cañada llamada el _Carrizal_, y que ademas tiene otra comunicacion con la Laguna de Navarro.

Despues de comer, salimos por el N 51° O, y a las 2 leguas de terreno como el de la mañana, hicimos noche en el campo, habiendo pasado la cañada que circunda el fortin.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 64 O 5 2 N 61 O 2 5 N 57 O 2 6 N 52 O 1 8 N 36 O 3 7 N 47 O 2 8 -------- 18 6

VIERNES 22.

A las diez de este dia entramos en el Fortin de Navarro, que es igual á los anteriores. En el camino vimos al SO la Laguna de Colis. Al NE la de las Garzas, á quien se une por una cañada la de Navarro, desde la cual sigue otra hasta la de Colis, para continuar hasta la de Lobos, que va al arroyo Salado por la del Carrizal. La de Navarro es bastante grande, y de agua algo salobre. Tambien vimos al NE del camino muchas chacras y ganados.

Al mediodia tomamos la altura meridiana del sol, y resultó la latitud de 35° 00' 13'', y la longitud 1° 3' 25'' occidental. Inmediato al fortin hay algunos ranchos, y al SO, al otro lado de la laguna, está la estancia del procurador Almeida, que tiene 36 leguas cuadradas. Nos digeron que la denunció por realenga á nombre de su hermano, que es un vago fugitivo en la otra banda. Dicho Almeida embaraza que muchos ganados de los vecinos, que viven cerca de la laguna, beban en ella. Quiere tambien lanzar del gran terreno denominado, á otros pobladores muy antiguos, que han defendido la tierra contra los indios, y hacerlos sus tributarios.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 51 O 5 6 N 30 O 1 6 N 24 O 2 2 N 27 O 2 2 N 4 O 1 9 N 11 O 1 9 N 26 O 2 3 -------- 19 1

SABADO 23.

Proseguimos por la mañana la derrota por terrenos semejantes á los de ayer, y al fin del tercer rumbo tomamos la altura meridiana del sol, que dió la latitud de 34° 53' 7'', y la longitud 00° 44' 5'' occidental. Poco antes cortamos la Cañada del Durazno que demora al NO, caminamos, y con el último rumbo llegamos al Hospicio de los Padres Mercedarios.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 56 E 8 3 N 70 E 5 1 N 74 E 4 3 N 60 E 3 9 N 52 E 4 4 N 48 E 5 8 N 45 E 7 2 -------- 39 0

DOMINGO 24.

Dimos, principio á la marcha, y á las dos leguas escasas llegamos á la capilla que llaman el _Oratorio de Merlo_, en el que nos detuvimos. Proseguimos hasta llegar á Buenos Aires con el último rumbo, donde entregamos el presente diario, el 31 de Julio de 1796.

RUMBOS. DISTANCIAS. ------- ----------- N 80 E 15 2 N 84 E 5 -------- 20 2

PEDRO ANTONIO CERVIÑO, } }Facultativos de la comision. JUAN INSIARTE, }

V.^o B.^o del Comandante de la Expedicion

FELIX DE AZARA.

* * * * *

_Oficio de D. Felix de Azara al Virey, al regreso de su comision._

EXMO. SEÑOR:--

D. Pedro de Mendoza con su armada, en 1535, fundó esta capital, que despobló en breve tiempo, pasando sus habitantes al Paraguay, tan apresuradamente, que no pudieron llevar algunas yeguas que poseian y que dejaron abandonadas en el campo. D. Juan de Garay con 60 paraguayos fundó segunda vez esta ciudad, el dia 11 de Agosto de 1580, y dividiendo la tierra para estancias en suerte iguales de tres mil varas de frente y legua y media de fondo, tomó una para sí, y dio las demas, una para cada soldado. Estos hallaron ya algunos baguales, hijos de aquellas yeguas, que empezaron á domar los que podian tomarlas. Los Oficiales reales se opusieron, pretendiendo que eran del Rey; y habiéndose formalizado auto, he visto la sentencia que falla injusta la pretension de dichos Ministros, y declara dueño de los baguales al que los pilláre. Este es el orígen de la innumerable bagualada que hay en las pampas; que si se destruyese, privaria á los indios del principal sustento, precisándoles á alejarse ó reducirse, y se quitaria á los españoles los embarazos que son notorios.

Los ganados vacunos vinieron con Garay, y procrearon en las cercanias, hasta que por descuido ó falta de aguas en los años de mucha sequía, se escaparon algunos al arroyo Salado, donde en libertad multiplicaron, extendiéndose hasta el Rio Negro, y mas al S: porque aunque los bárbaros Querandis, que hoy llaman _pampas_, comiesen su carne, eran pocos para destruir su procreo. Los indios de la falda de la Cordillera tuvieron noticia de estos ganados, y empezaron á llevar grandes manadas á Chile, cuyos Presidentes tenian contratas de ganados con dichos indios. Estos, que en su pais no podian vivir sin algun trabajo, se fueron estableciendo en los campos de los ganados, y algunos se mezclaron con los pampas; de modo que hoy casi todos los indios son de la costa de la Cordillera. Al mismo tiempo que los bárbaros destrozaban ganados en las pampas, no se descuidaban los españoles, llevándolos á Córdoba y Mendoza: y los de Buenos Aires hacian mucha corambre de toro y de vacas, porque entonces no se tenia cuenta con eso. De ahí se siguió, que á mediados de este siglo estaba exhausto este precioso mineral de cueros, y no habiendo ya ganados alzados en las pampas, se vieron los bárbaros en una especie de precision de robar el manzo ó de rodeo en las estancias de esta capital.

Esta es la época y la causa de la guerra con los indios, que ha ocasionado tantas muertes de una y otra parte. Para sostenerla formó el Gobernador D. José Andonaegui tres compañías de paisanos campestres, pagados, y armados de lanzas. Llamó á la primera _valerosa_, á la segunda, _conquistadora_, á la tercera, _invencible_, y á todas _Compañias de blandengues_, porque al pasar la revista en esta plaza, blandearon las lanzas. Aunque destinó la primera compañía al Zanjon, la segunda á Lujan y la tercera al Salto, no les permitió destino fijo, queriendo que siempre estuviesen en movimiento. Como los bárbaros recibian continuamente reclutas voluntarias de Chile, se hizo necesario aumentar el número de compañías, y el de sus plazas ó individuos; y para pagarlas, se impuso el ramo de guerra, que aprobó el Rey en 7 de Setiembre de 1760. Tambien se alteró el plan de defensa, porque de errantes y lanzeros que eran los blandengues, se fijaron en varios puntos, ó guardias, repartidas por la frontera, y se armaron como dragones, sirviendo en caballos propios. Apenas se hubo entablado esto, cuando los hacendados y el Ilustre Ayuntamiento solicitaron que dichas guardias se avanzasen á determinados puntos, ó parages, que se hicieron reconocer: pero los dictámenes, ó informes fueron siempre tan varios y opuestos, como las pasiones ó modos de pensar de sus autores, y redugeron algunos puestos, y adelantaron otros. Yo he reconocido de órden de V. E. todos los fuertes y fortines actuales, y los sitios donde se ha solicitado y solicita adelantarlos, y aun otros mas al S, y debiendo exponer mi dictámen, lo haré sin preocupaciones ni respetos.

Es para mí indudable que conviene avanzar la frontera, porque con eso se gana terreno, y en él se aseguran muchos cueros para el comercio, carne y pan para la capital, y mulas para el Perú, y quedarán seguras nuestras estancias actuales, donde no podràn penetrar los indios sopena de ser cortados. Los dictámenes opuestos no se han fundado sino en la escasez de aguas y leña, y en que, dicen, es escusado gastar plata en ganar unos terrenos que no se poblarán. Es innegable que las pampas son escasas de leña y aguadas permanentes en tiempos de grandes secas: pero lo es igualmente que los fuertes y fortines actuales se hallan reducidos á beber de pozos, y con menos agua de la que tendrá, el que menos, de los que se fundáran si se adelanta la frontera. La leña existente de los fuertes actuales se reduce á la que dá la pampa, esto es, á biznaga, cardo &c., que es lo mismo que hay en la frontera proyectada. Todo esto consta del diario que incluye. Ademas de que la nueva frontera tendrá leña mas inmediata, y con menos riesgo en las islas, donde las vá á buscar hoy. Por lo que hace á que no se poblará, lo tengo por cierto si no se ponen los medios, pero si se aplican estos, segun diré despues, no ha de faltar poblacion.

Conociendo la utilidad de la nueva frontera, he elegido los puntos mas adecuados para establecer los fuertes y los fortines, teniendo muy presente estas cuatro circunstancias esenciales. 1.ª Que cubran completamente los términos de esta capital. 2.ª Que disten entre sí igualmente con corta diferencia, para que la línea sea de igual vigor en todas partes, y para que distribuya el servicio con igualdad á la tropa. 3.ª Que todos los fuertes y fortines estén en una misma direccion, esto es, que no adelanten notablemente unos á otros. 4.ª Que todos tengan buenos pastos, tierras de labor, y á lo menos el agua necesaria. Por sugetarme mas á estas condiciones, no he aprovechado alguna vez de sitios excelentes, y acaso mejores que los electos.

Elegidos los sitios, debo decir á V. E. la forma que juzgo han de tener los fuertes. He visto con no poca admiracion, que el que dirigió los actuales, los delineó por las reglas de arquitectura militar, dictadas por el famoso Vauban; con baluartes y sus flancos arreglados, circundándolos de estacada y foso, gastando en todo mucha plata y tiempo inútilmente. Nuestros enemigos en la frontera no han sido ni pueden ser sino indios de á caballo, armados de bolas y lanza. Esto supuesto, para que la gente esté segura en nuestras guardias, fuertes y fortines, basta que tengan un cuadrilongo de simple estacada, porque no lo han de romper bolas ni lanzas, mucho menos defendiéndolas con armas de fuego. Todos los fuertes de la frontera del Paraguay no son mas de lo dicho, ni aun la mitad, como V. E. no ignora. El aumentar obras y costos, con decir que los indios pueden sorprender dormidos á los blandengues, es cosa que no cabe en buen juicio: porque con mas descuido y descanzo se podrian dormir detras de muchas trincheras, en cuyo caso de nada servirian, si los indios las atacasen. Estoy tan persuadido de que basta lo dicho, que no tengo reparo en añadir, que para guardar los fuertes y fortines propuestos, sería suficiente la 3.ª parte de los blandengues. Sin embargo no propongo esta reforma, porque su destino principal no es guarnecer los fuertes, sino el salir á campaña siempre que se ofresca perseguir á los indios, ó atacar enemigos de otra especie; ademas de que los blandengues han de ser los que han de poblar la pampa, y fomentar con su prest las villas, segun diré mas adelante. Los fuertes y fortines de la nueva frontera son los mismos en número que los de la actual: esto es, seis de los primeros, uno para cada compañía de blandengues, las cuales deben proveer 20 ó 25 hombres para cada uno de los cinco fortines; y las distancias no son mas largas que en la frontera existente, y están mejor proporcionadas. He dado luces al ingeniero y al piloto para que hagan el plano de los fuertes y fortines, haciendo ver su figura, los edificios que deben tener y el costo. Por lo que hace á la artillería, no hago alto en eso; respecto á que nunca ha servido ni servirá en la frontera. Lo mismo ha sucedido y sucede en el Paraguay; sin embargo, allá hay un cañon amarrado de firme á un poste dentro de cada fuerte, sin mas destino que el de dar aviso; pero como ni para eso sirven aquí, porque rara vez se oirian, podria escusarse el costo de las cureñas. No obstante, si á V. E. le parece, podrá quedar en cada fuerte ó fortin un cañon ó dos, retirando los demas y los artilleros.

El servicio impuesto á los blandengues por su fundador toca en inhumano, y no llena el fin: el que hacen hoy participa de los mismos inconvenientes, y es este:--De cada fuerte y de cada fortin, salen 8 blandengues ó milicianos con su cabo, dirigiéndose 10 ó mas leguas al S, y no siendo lícito llevar tiendas ni equipages, se ven en la dura precision de subsistir de lo que dá el campo, de sufrir la intemperie 8 dias, que es el término que se les dá para regresar. Inmediatamente sale otra partida igual, y así turna todo el año. La experiencia ha hecho ver siempre, que cuando los indios resuelven un insulto, espian oportunamente una de dichas partidas por la tarde, y la cortan con facilidad, poniéndose de noche tras de ella para matarla por la madrugada infaliblemente. Hecho este lance, irremediablemente se introducen entre dos fuertes, hallan en pocas horas nuestras estancias, y arreando el ganado en el mismo dia, ó la noche siguiente, salen de la frontera sin ser sentidos: porque los que están en los fuertes no pueden saber lo sucedido fuera, ni si entraron los indios, y viven tranquilos, sabiendo que hay una partida exploradora en su frente. Ni la multitud de desgracias de esta suerte, ni los sentimientos de humanidad, han bastado á hacernos variar el plan de defensa, que me parece debe ser el siguiente. 1.º Disponer que en lo sucesivo no se hagan las referidas exploraciones; y 2.º, mandar que de cada fuerte y de cada fortin salgan dos blandengues juntos por la derecha, y dos por la izquierda, al amanecer todos los dias, y que sigan el camino recto hasta encontrarse en la medianía, donde entregándose un papel ó seña que acredite su diligencia, regresen inmediatamente. Si los indios hubiesen penetrado, conocerán el rastro; y continuando el uno, y regresando el otro, ambos á la disparada, se pondrá en armas la frontera, y reunirán las fuerzas antes que los indios hayan podido consumar el robo; que se les podrá quitar en la misma frontera ó dentro, sin necesidad de irlos siguiendo muchos dias inútilmente, como ha sido preciso hasta aquí. De este modo se reconocerá toda la frontera sin riesgo, y con poco trabajo en dos horas, una vez al dia, y mas, si conviniere en tiempos sospechosos. Este plan de defensa disminuye el conocimiento de los campos, que es necesario para adelantar la frontera cuando convenga, y para otros fines. Con esta mira podria salir cada seis meses un oficial con 30 blandengues, que reconociesen y diesen razon del terreno que hay distante 20 leguas, en todo el frente guarnecido por su compañía.

