Diario de la expedicion reduccional del ano 1780, mandada practicar por orden del Virey de Buenos Aires

Part 6

Chapter 64,038 wordsPublic domain

El 9 llegó el cacique Goytamatí con un hijo suyo, y 10 indios grandules, 25 mugeres adultas, 7 mozas, chicas 10 con 13 muchachos, todos mocobíes que se han vestido, distinguiendo siempre al principal.

El 13 llegó el cacique Alaiquí con su familia, que se componia de 8 mugeres adultas, 2 mozas y 6 párvulos.

El 17 dió la vuelta nuestro General, trayendo la noticia de haber elegido un famoso sitio para la reduccion de Tobas, enfrente de la Laguna de las Perlas, donde ha puesto el real acampamento, y deja fabricado un ramadon de 30 varas, desmontando un bosque, por donde conducir el agua para la faena de adobes.

Ha admirado S. S. la copia de indios que han salido allí á poblacion, que dice excederán en número á los de este pueblo en duplicada cantidad, y que le informan los mismos, que desde muy lejos están viniendo y vendrán, pues allí no están todavia ni la tercia parte de los de su nacion.

Chinchin ha venido con la noticia que su General Atecampibáp, de quien hablamos en la primera parte del diario, queda desauciado, y y [Nota del transcriptor: y] que ya le contempla difunto en el dia: que estando en esta situacion, juntó á los suyos, y les hizo en sustancia el siguiente parlamento. "Conociendo estoy, carísimos y leales vasallos, que mi vida se acaba, y que mis dias se han cumplido sin apelacion. Y porque vosotros sois testigos de las paces estipuladas con el español nuestro amigo, os suplico cumplais sin defecto: lo que yo á nombre de vosotros prometí, porque conosco que el cristiano nos quiere bien, y su amistad nos es muy útil. Por esto pues os encargo, os suplico y os ruego, que sin perder tiempo, alguno de vosotros con la competente escolta pase á Lacangayé, donde se halla el General Arias, y le haga presente mi infausta situacion, para que no extrañe mi defecto en el caso de su regreso; y que aunque yo fallezca, dejo á vosotros los capitanes y principales mandones para que cumplan lo mismo que yo prometí en cuanto á reduccion: y que en cuanto al sitio de ella, acordé despues con vosotros que el elegido era perjudicial á nuestros ganados y haciendas, porque aquerenciadas en esta costa del rio, removerlas á distinto pais era perderlas.

"Y que supuesto que á los Tobas y Mocobíes se les ha dado en la costa del rio, desde luego suplico á nombre de todos, que á continuacion de la reduccion de Tobas se nos dé á nosotros, y que allí se congregarán las tres naciones unidas de Malbaláes, Chunupíes y Signipés, lo mismo que os encargo á vosotros cumplais y guardeis: pues ya será esta la postrera vez que os mande; y porque deseo vuestro alivio, y lo he deseado siempre, quiero que hasta la muerte conoscais la gratitud de vuestro moribundo General."

En esta virtud Chinchin y los suyos me hicieron presente todo lo acaecido, y enterado, suplíqueles esperasen el regreso de nuestro General, que ya por dos horas lo esperaba, para que con S. S. se acordase lo conveniente.

El 19, reconociendo S. S. en los Mocobíes muchísimo desaliento para el trabajo, juntó á los principales de ellos, y les hizo en substancia el parlamento siguiente.

"El Rey, mi Señor natural y superior, y su Virey de Buenos Aires, me han mandado á poneros reduccion: á este fin, como ya varias veces os he dicho, han librado á vuestro favor cuantiosas cantidades de dinero: y esto para què?--no con otro fin que civilizaros, cristianaros y reduciros á vida racional. Y sino dejais vuestros antiguos desórdenes, ¿con qué conciencia podré sufragaros graciosos donativos, cuando estos son condicionales, y vosotros no poneis la condicion? ¿Con qué verdad informaré á los Tribunales á vuestro favor, cuando vosotros no dais mérito para ello?"........

El 23, como al mediodia, llegó el indio Quedegody, que fué acompañando al chasque que se retiró á Corrientes, quien trajo razon de haberle acompañado hasta las orillas del Rio Paraguay, y que de allí, dando aviso á la gente que estaba á la otra banda, vinieron a pasarle en una canoa. Que Portal y el indio Juan Pablo pasaron á la otra banda, y le dijeron á este los esperára dos dias: que temeroso de los Abipones y de los españoles de Corrientes, se habia venido luego; pero que Portal no podia ya tardar en su regreso.

No solo no se diò asenso á esta noticia, sino que imaginamos haber habido en esto alguna traicion; porque casi lo propio dió por razon el mismo indio que fué acompañando al Mayor General de Ordenes, D. Jayme Nadal y sus consocios, sin que hasta hoy se sepa cosa alguna de su éxito á la de Corrientes: sin embargo de que confiesan los indios no haber mas que 60 leguas de distancia, y todo camino llano. Por lo que mandó S. S. se le entretuviera algunos dias con arte, hasta saber la realidad por algun camino.

Y con efecto, el 25 llegó Portal, y con su dicho confirmó la realidad de cuanto el indio expuso: por lo que S. S. le dió las gracias de la fidelidad con que le habia guiado y acompañado. Y con lo que responde el Mayor de Ordenes en la suya quedamos satisfechos.

"Que ya tiene el ganado á las orillas del Paraná, y que en término de 16 dias estaria con nosotros, siendo la fecha de sus cartas el 19 de Octubre. Asimismo ha remitido el diario que formó á la ida; del que se colije distar Corrientes de nuestro real campamento de Lacangayé 76 leguas: que lo mas del camino es campo abierto, con palmares y algunos de datiles: que no tiene mas tropiezo que algunos madrejones con agua: que ha sido generalmente recibido de los indios Mocobìes de su tránsito con mucha humanidad y cariño, y en especial del cacique Amelcoy, quien le ha franqueado los auxilios convenientes, y escolta de indios para su guia, resguardo y seguridad, acompañándole tambien personalmente: y añade, que es un indio en quien concurren las mas bellas prendas que puede tener el mas noble y racional: que habiendo llegado á una laguna de alguna magnitud, pasó en una pelota de cuero hasta la otra banda.

"Y reconociendo que en la banda del rio que se objetaba, habia una poblacion de españoles, hizo señas dando voces: que los habitadores quedaron sorprendidos, imaginando serian indios enemigos que venian á asaltarles; hasta que, reconociendo ser gente española, pasó uno de ellos en una canoa: que avistado con él le preguntó: ¿Qué rio era aquel? ¿què poblacion aquella? ¿y qué lugar era donde se hallaban? Satisfizo, diciendo--Que el era teniente de aquel presidio que habian puesto poco hace los Correntinos para resguardo de los insultos de los Guaycurús: que aquella fortaleza se llamaba _Curupayetí_ [Nota del transcriptor: _Curupaytí_], que aquel rio era el del Paraguay: que aquel lugar era el Paso de los Guaycurús: que de allí, rio abajo, distaba Corrientes 10 leguas, y que por allí podia pasar todo su tráfago:--como lo hizo, y llegó á la de Corrientes el dia 13 de Octubre, habiendo tardado en camino once dias, á causa de esperar los indios que le habian de conducir, para lo que se detuvo cinco dias en las rancherias de Amelcoy y Curupayetí."

Bien se vé cuanto seria nuestro consuelo al saber el feliz suceso de los nuestros, que ya contabamos difuntos, resultando de esta nueva expedicion tantas utilidades como se irán anotando.--La primera, verse descubierto este camino, que hasta hoy por cómputos matemáticos solo se conceptuaba traficable; estando tan recomendada su apertura por repetidas órdenes reales: cuya felicidad ha logrado en sus dias nuestro Comandante General, mediante su desvelo y aplicacion, hasta haber dado tan acertada disposicion, y haber encomendado su egecucion al referido Mayor de Ordenes, que con su celo, actividad y talento ha desempeñado esta confianza con la pureza que se deja ver. La segunda, queda este continente todo descubierto, habitable y andable; mayormente si á continuacion de esta apertura y descubrimiento se acalora su tráfico continuo con el yuvamen de un presidio de la parte de Corrientes, como lo acordó la Junta Reducional de Propaganda, el año de 1779, y como ya lo expuse en otro lugar. La tercera, se ha descubierto que los planes y mapas antiguos erraron el concepto en cuanto al desemboque del Rio Bermejo, que le figuran incorporado con el Paraná, casi en las dereceras de Corrientes, sin incorporarse con el Paraguay. Véase el que trae por cabeza la Historia Corográfica del R. P. Lozano, que creo fué sacado por otros iguales ejemplares, en los que se notan en este punto dos yerros notables; porque avisan los nuestros, que para llegar á Corrientes han pasado el rio Paraguay 10 leguas mas arriba del Paraná, sin pasar el Bermejo, que han llevado desde aquí á mano izquierda en todo el viage: de que se infiere, que mas arriba se incorpora con el Paraguay, talvez en distancia de 20 leguas de Corrientes á la parte del poniente, cuyo yerro geográfico, con otros que se notan en dicho mapa y su descripcion, esperamos enmendar con la exactitud debida en la Descripcion Geográfica que se dará por conclusion de este diario.

NOVIEMBRE.

El 6 llegó el Capitan de migueletes, D. Juan José de Acevedo, de la parte del naciente, donde se le mandó con el encargo de descubrir el sitio fijo de la antigua Concepcion destruida, para colocarlo con certeza en el mapa que se ha de formar en la Descripcion Geográfica. Dá este por razon que la ciudad está situada á la parte del sud en un espesísimo bosque y chaguaral impenetrable: que de una laguna salen algunas acequias para el lugar de dicho pueblo, que distará de este real de Lacangayé como 30 leguas, y que todo es camino llano y andable.

Que hay muchísimos palmares y maderas útiles: que el campo es abierto hasta allí y fertilísimo: que hay infinidad de monos de diversas layas, y entre otros una especie de micos rubios, y con tanta barba, machos y hembras, como un cabron; y que los machos son por demas, que son negros y muy feos. De esta especie trajo una hembra con su cachorro, que llegó muerto á este real; sucediendo con la madre lo propio apenas llegó: lo que creemos proviniese del balazo que les diò al tomarlos, y de la ninguna comodidad con que los trajo.

El 12 llegó el Mayor de Ordenes de la de Corrientes, con solo un indio y un peon, trayendo pliegos de S. E., y conduciendo una corta puntilla de reses para nuestro socorro: bien se vé cuanto sería nuestro consuelo al verle, y mayormente cuando, tan celoso de nuestro alivio, se habia avanzado á venir por caminos peligrosos y no trillados, con tan poca seguridad. Y en verdad que llegó el socorro tan á tiempo, que ya por necesidad ibamos matando las vacas mansas de cria.

Atrás dejó 400 vacas, que conduce el inspector Plazaola con el capitan Corbalan, el partidario Burgueño y algunos peones, que esperamos lleguen en término de ocho dias; pues D. Jayme, caminando con las pocas reses que trajo de Corrientes, solo tardó cinco dias.

El 16 salió S. S. con toda la oficialidad por el real campamento de las Perlas á dar principio á la labor de la iglesia y demas oficinas, dejando concluida esta de Santiago de Lacangayé; y porque restaba poner las puertas y ventanas, dejó todos los oficiales carpinteros y algunos partidarios que les ayudasen, á cargo del ayudante Sardina, con órden de que en concluyendo pasasen todos á la reduccion segunda. Tambien quedó el Protector de indios para cuidar de las raciones y abastos de los de su cargo, y el Sr. Arcediano, siguiendo su espiritual tarea con sus catecúmenos.

Y en virtud del superior órden de S. E., se les dió á entender á los indios de este pueblo que el Patron Tutelar de él era el Glorioso Apostol Santiago, siéndole igualmente del pueblo de Mocobíes; y que el tutelar de èste era San Bernardo, y que con este nombre titularon desde hoy su reduccion, llamándola el Pueblo de _San Bernardo el Vertiz_, en memoria de su especial protector y patrono, el Exmo. Sr. Virey de Buenos Aires: reservando practicar igual diligencia con el de Mocobíes, cuya patrona titular se ha pensado sea Nuestra Señora de Dolores y Santiago.

El 27 han llegado dos principales de la nacion Toba: á saber, Amataquí y Coglogotí, con 17 gradules [Nota del transcriptor: grandules], 19 muchachos, 26 mugeres adultas, 6 mozas y 14 párvulos, que vestidos y gratificados quedan incorporados á este pueblo.

El 29 llegó el cacique Coyagayquí, su muger y tres hijos párvulos de esta nacion Toba, que se vistieron y quedaron acopiados, con otro grandul y tres párvulos mas, que han llegado el 30.

DICIEMBRE

El 1.º de Diciembre llegó el indio Cotegory de nacion Mocobí, á quien se vistió, y tres indios Tobas que han quedado en este pueblo: y como á las 5 de la tarde, el Reverendo Padre Fray Francisco del Orden Seráfico, quien ha venido por agua en un barco con solos cuatro hombres: dicen haberse vuelto del camino el Coronel D. Adrian Cornejo. Dicho religioso intenta pasar, siguiendo su fluvial derrota, hasta la de Buenos Aires; y nuestro Comandante General ha procurado disuadirle no pase de este lugar, empleándose en esta copiosa mies con mas glorioso fruto, y en servicio de ambas Magestades. Insinúa dicho Padre ha dado cuenta á S. E. y á su respectivo superior claustral, quienes es regular le estén esperando cuidadosos: pero S. S. prometió informar la causa de su detencion.

Asegura dicho P. que todas las naciones de su tránsito le han recibido con mucha paz y cariño, y en especial los Mataguayos y Chunupíes, de quienes hace particular recuerdo; y queda visto no haber tropiezo para traficar este rio con el copioso comercio de los efectos que produce el Paraguay, como lo tenia pensado y propuesto el Coronel D. Adrian Cornejo; cuyo viage pensamos se habia postergado hasta mas oportuno tiempo. Sobre que mandó S. S. se tomára sumaria informacion, como se hizo.

El 16 se puso la umbralada de la puerta principal de la capilla, en cuyo frontis está esculpida la inscripcion siguiente--_JHS. Domus Dei est porta coeli. Año de 1780. San Bernardo el Vertiz--Se erigió este templo por el Señor Coronel, Comandante General, D. Francisco Gavino Arias. Escrito por su secretario Matorras._ Y llegaron Asitkoquí y su hermano Nayaladí con sus familias, que se componen del indio Filigoydí, 4 mugeres, 2 muchachitos y 4 chinitas, y á todos se les vistió.

El 17 compareció el pariente de Quetaydí, nombrado Paynicorí, con los indios Paloleiquí, Socoyaní y Elegorí, á quienes igualmente se les repartió sombrero, manta, y cuchillo al primero, y á los demas manta y cuchillo.

ENERO.

El 11 como á las tres de la tarde, trabajando el negro herrero, José Manuel, en su fragua, saltó de ella una chipa al ramadon que servia de vivienda á S. S., de almacen al Proveedor, de cuartel á la tropa y de hospicio á todo el resto de la gente: con tal prontitud se ardió el techo que era de paja, que aunque ocurrimos todos acelerados al reparo, no pudimos atajar el incendio, que consumió seis piezas de ropa, toda la seda que habia en madejas, algunos sacos de harina, maiz, arroz, y algunas armas de la tropa partidaria, entre pistolas, trabucos, fusiles y espadas, con otros muebles del General y demas habitantes en dicha pieza; pudièndose salvar lo demas importante con el auxilio de los indios, que puntuales prestaron socorro. Sensible fuè al General este suceso reiterado.

Pero mas sensible le fuè que de aquí pasase el incendio á la iglesia que acababa de concluir, cuyo empajado ardió del todo; y á no tener torta de barro el encañado, hubiera ardido este sin remedio, con el enmaderado: lo que no sucedió, siendo menos el perjuicio por esta causa. Pero sí pesaroso nuestro Comandante de lo acaecido, recayó el 12 de su habitual dolencia, y estuvo á riesgo de espirar segun le arreciaron sus fatigas. Y este dia pidió el Proveedor se tomase informacion del suceso, con expresion de los bienes y efectos consumidos.

El 18 pasóse á la eleccion de alcaldes y alguacil, y de comun acuerdo eligieron de primer alcalde al cacique Nalegotí, y de segundo al cacique Cuniquirí; habiendo elegido por alguacil al capitan Daasagoy, llamado Javier: cuyas elecciones confirmó S. S., y por su enfermedad se hicieron con ausencia mia, del R. P. cura interino y capellan, Fray Antonio Lapa, del Protector de naturales, y Secretario de la expedicion.

Y luego eligió S. S. (usando de las facultades de conquistador) por Gobernador del pueblo al cacique Quetaydí, y por Fiscal al capitan Digití: y previniendo á cada cual su obligacion, quedaron contentos, avisados y acordes, así en esto como en el nombramiento de Gobernador y Fiscal, hecho por S. S.; quien les advirtió que el Gobernador duraba por cinco años continuos, á menos que, por causa grave, el cura, ó los Señores Vireyes ó Gobernador lo quisiesen remover, y poner otro en su lugar; y que el fiscal, alcaldes y alguacil habian de elegirse año por año por el cura, cacique, gobernador, alcalde y alguacil electos; mandando S. S. que todo se sentára en un libro, para que contase en lo futuro. Y ese dia se levantó rollo en la plaza.

El 20 de Enero pensó S. S. se hiciera la colocacion de esta capilla porque con este motivo se celebrase el cumple-años de nuestro invicto Monarca, y se sacase su real pendon: pero ya que no se pudo lograr el intento por no haberse concluido en el todo con la capilla, se bendijo por la tarde el templo, y se cantaron vísperas, sacó el estandarte el Gobernador electo Quetaydí, en cuya habitacion se dispuso la cámara competente en donde se colocó, y los indios principales en alternativa le custodiaban con lanzas en la mano.

Este dia nos dimos á la vela en una corta canoa, tirando por el Bermejo abajo los siguientes: el Sr. Comandante General con los RR. PP. Capellanes, el Auditor, Mayor de Ordenes, Medico, y dos remeros, con un que gobernaba la tropa. Tomó S. S. esta resolucion así por ser mas breve esta via, como por la mayor comodidad del camino, y por visitar de paso las rancherias dispersas de ambas costas, para tomar de ellas un cabal conocimiento.

Así caminamos todo el 26 y 27, y encontramos á las márgenes numerosas rancherias, como saliesen los párvulos admirados al ver la canoa, mandaba S. S. se les repartiera pan y bizcocho, con lo que quedaban muy complacidos. A nuestro regreso han recibido los Mocobíes á S. S. con muchos aparatos de regocijo.

El 28 mandó S. S. congregar á todos los Mocobíes para que eligieran cacique y alcaldes, precedidas las mismas circunstancias que en el pueblo primero; y congregados eligieron vitalicio al famoso Lachiriquin. De Alcalde primero á Santiago Queyaberí, y de segundo á Esaé: nombrando S. S. de teniente de cacique á Francisco Nachinquin, á quien eligió para que sacára el estandarte el 29, que se ha dispuesto se haga la colocacion de la capilla, y de Fiscal á Juan Castiquí.

Y porque, (como dije) aun nos resta el viage de Corrientes, se formará nuevo procesillo que ha de subseguirse á este: y para que se dieran fin á las presentes operaciones, propuso S. S. que todos juntos, y cada uno en particular, expusiese por conclusion de todo, si acaso contemplaban habia cumplido S. S. en todas sus partes el ligamen de su comision; ó si sabian habia quedado alguna cosa que hacer, que no se hubiese hecho á beneficio de esta doctrina? Dijo, y retirándose para que con mas libertad expusiese cada uno, estando presente el Sr. Arcediano y toda la oficialidad, dijeron:

"Que S. S. habia trabajado sin dispensar fatiga, mirando la labor de las capillas y pueblos con tanto desvelo y teson y eficacia, que de ello le habia resultado hallarse muchas veces accidentado casi en los brazos de la muerte. Que las capillas y demas oficinas construidas, estaban hechas á todo costo, en lo doble de las paredes, lo arreglado de los edificios, y lo labrado de las maderas, y que á justa tasacion, avaluada cada capilla y sus respectivos cuartos, no descaecia del valor de seis mil pesos: y que era constante cuanto habia gastado S. S. de su propio peculio, á fin de perfeccionar la labor comenzada. Por lo que contemplan á S. S. enteramente libre de reato ó ligamen resultante contra su persona y bienes; y que es cuanto tienen que exponer." Firmando SS. SS. y demas oficiales, por ante el Secretario de la presente expedicion, en este pueblo de Nuestra Señora de Dolores y Santiago de Mocobíes, paises del Gran Chaco de Gualamba, en 31 de Enero de 1781 años.

_Francisco Gavino Arias._--_Dr. Lorenzo Suarez de Cantillana._--_Dr. José Antonio Arias Hidalgo._--_Fr. Antonio Lapa._--_Jayme Nadal y Guarda._--_Juan Crisostomo Sardina._--_Juan Antonio Caro._--_Diego Angel Leiba._--_Miguel Losada._--_Juan José Acevedo._--_Gerónimo Tomas de Matorras_, Secretario.

_Sigue la segunda parte del Diario._

FEBRERO.

El 1.º de Febrero se colocó en la plaza el rollo, y se les dió á entender por el intérprete lo que significaba, y el fin para que se ponia. Leyéronseles una á una las constituciones formadas en el pueblo de Tobas por S. S., y en presencia del Sr. Arcediano, del Protector y demas oficiales, dijeron se conformaban con todas ellas, y que prometian su puntual observancia. Este dia llegaron de Salta dos soldados que se habian venido solos y de paseo.

El 2 caminó la tropa partidaria de regreso á su presidio, llevando los presidarios que se trajeron; y con estos regresaron los peones y gente conchabada, quedando S. S. con el Sr. Arcediano, su Auditor, Mayor de Ordenes, Proveedor, Secretario, Médico, y un piquete de 7 partidarios y sus esclavos: con los que regresaron, y se retiró tambien el Protector D. Juan Antonio Caro, á quien reconoció el mèdico de la expedicion estar imposibilitado de poder viajar, por haberle postrado sus achaques.

Y porque el Proveedor D. Diego Angel de Leiba es sugeto de luces, y se halla bastantemente impuesto en asuntos de reducciones, quien igualmente que el otro asistió á la pasada expedicion, le nombraron SS. SS. por Protector de indios para todos los actos ocurrentes, y en especial para la resolucion de fundos de estas reducciones, respecto de haber concluido las operaciones de su proveeduria.

Desde el 5 hasta el 7 se ocupó la gente que habia quedado, y los dos prácticos Guzman y Nuñez, en formar un barco sobre dos camas que se habian labrado, entoldándole y calafateándole, para que S. S. y los suyos caminasen por el Rio Bermejo. Este dia llegó de Salta Silvestre Corro, conduciendo pliegos y algunos muebles que se le encargaron.

El 9 congregó S. S. á los Mocobíes, y les exortó á la perseverancia en su propósito; á que se portáran con juicio y amáran á sus curas doctrineros, y que los caciques principales que quisieren venir con S. S. á la de Corrientes, ó por tierra ó por agua, para que ayudasen á conducir sus abastos, se les permitiria acompañarle.

Tomóse esta resolucion, así por civilizarlos, como porque tomasen conocimiento de aquella ciudad y gentes, para que en lo futuro ocurriesen con satisfaccion en solicitud de sus urgencias. El Señor Arcediano resolvió caminar por tierra con los caciques que no cabian en la embarcacion: por lo que S. S. dispuso acompañar al Señor Arcediano, los soldados que quedaron y sus esclavos conduciendo algunas cargas.

Este dia, como á las cuatro de la tarde, despues de bendecirse el barco, nos dimos á la vela los sugetos siguientes--El Señor Comandante General, el P. Capellan, Fray Francisco Morillo, el Auditor, el Mayor de Ordenes, el Secretario, el Protector, el Médico, el tambor, un práctico, otros dos de agua, dos remeros, una negra cocinera, el sastre, dos indios Mocobíes, el uno ladino que hacia de intérprete. Este dia solo caminamos media legua, con sonda de dos y media varas, y por estar recargada la embarcacion se le quitaron tres cargas de mula.

El 10, como á las nueve del dia, caminamos siguiendo el rumbo al naciente, con algunas vueltas al S y al E. Todas las márgenes de nuestro rio se componian de dilatadas campañas, sin montañas que estorbasen la vista, pobladas de verdes pastos y cejas de montes, y las vegas del rio admirablemente formadas y adornadas de sotos y sauces la sonda siempre de dos y media varas. Este dia caminamos 10 leguas, parando bien temprano sobre la barranca, al piè de una frondosa arboleda á la banda del S.