Part 4
La Comision, en precaver estos riesgos, se haria molesta, si no temiera serlo ya en un informe, que por demasiado largo debe terminar. Cualesquiera que sean sus errores, cree que merecerán indulgencia ante la respetabilidad de V. E.; porque el ardiente deseo de la felicidad de la Provincia, á quien tiene el honor de servir y de quien se halla tan beneficiada, en fuerza de la gratitud que le tributa, le impulsa á creer, que todo es poco y muy menguado en su obsequio.
Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires, Noviembre 26 de 1821.
#Exmo. Señor.#
*PEDRO ANDRES GARCIA. JOSE DE LA PEÑA Y ZAZUETA.*
Exmo. Sr. Capitan General de la Provincia.
DIARIO.
La Comision, destinada á establecer las paces con las tribus de indios al sud, tiene la honra de presenter á V. E. el diario de su viage, hasta las faldas de la Sierra de la Ventana, su derrota, observaciones facultativas, planos y demas que ha puntualizado en cumplimiento de sus deberes.--Luego que recibió la órden superior y se presentó á su cumplimiento, advirtió que el cacique Cayupilqui en su invitacion hablaba con generalidad, sin determinar el número de caciques concurrentes, ni punto en que deberian reunirse estos, para establecer los tratados á que aspiraban; sin cuyos prévios requisitos y rehenes correspondientes, no solo parecia vaga la propuesta, sino tambien inutil en el caso de no convenir los principales y acordar el punto de reunion, el cual deberia ser en las primeras sierras ó lagunas de Milla Lauquen: en inteligencia, que no pasaria mas adelante, por lo avanzado de la estacion, si, como espresamente pedian al Coronel exponente, querian que fuese al asentamiento de la paz. El cacique Cayupilqui convino en volver á los toldos acompañado de un intérprete, que por parte del gobierno asegurase á los de su clase la aceptacion de S. E. á la propuesta de paz, y marchar á realizarla en su nombre. Dicho Coronel partió en efecto: reunió todos los caciques Pampas, Guilliches y Ranqueles; y estos, á virtud de lisonjeras promesas que les significó aquel, esperaban el momento de su llegada, cuyo falso supuesto de ofertas, cuando fué demostrado, puso en el mayor de los compromisos, y muy en riesgo de ser degollado con toda la comitiva de su cargo, al Coronel, y tambien de que se separasen los Ranqueles con miras de egecutarlo, como se demostrará cuando se esprese esta ocurrencia.
Del mismo modo omitió manifestar que la reunion la habian acordado hacer en el Sauce Grande, esto es, al pié de la Sierra de la Ventana, sin exponer á los caciques, que la Comision solo se habia allanado á llegar á las primeras sierras y no á tan enorme distancia, en estacion tan avanzada, y sin auxilios correspondientes á tan larga marcha; á mas de los riesgos que deberia recelar de entrar al centro de sus tolderias, donde podia ser atacada á toda hora de unos hombres feroces que viven del robo y matan impunemente al forastero. A su vuelta manifestó Cayupilqui que todos los caciques estaban prontos á otorgar la paz, hasta el número de quince que nombró: que à la Comision la esperaban sus antiguos amigos con impaciencia, y que no se demorase la salida, quedando él en rehenes hasta la vuelta. El retorno de este cacique fué en Febrero, y como mas principalmente tenia por objeto esta Comision, reconocer facultativamente los terrenos, de cuya geografia estabamos absolutamente ignorantes en la mayor parte, convino en dar un oficial facultativo, de dos que le fueron pedidos, para levantar el plano y hacer otros reconocimientos cientificos, si fuese posible, en medio de los riesgos que ofrecian estas operaciones, si llegasen á ser advertidas de los indios. Este oficial es D. José Maria Reyes, ajudante mayor de artillería é ingeniero.
No habiendo podido facilitar el gobierno mas instrumentos que un teodolite y un nivel, fué preciso á la Comision proporcionar á su costa los que principalmente eran necesarios para obrar, demarcar y medir, con cuanto mas se requiere y demandan semejantes operaciones, de cronómetro, estadales, planchetas, estuches, &c. En el resto de Febrero se aprestó una escolta de caballería de catorce hombres, un sargento, y un oficial que debia mandarla y servir de ayudante; dos carretas, una carretilla y un coche con algunos víveres; yerba, tabaco y ropa hecha para los quince caciques; y por todo auxilio, para carruages y soldados, sesenta caballos de los del servicio de plaza: á que se agregaban dos intérpretes, que tambien se pidieron al gobierno como indispensables para entederse con los indios. El cacique Cayupilqui vino acompañado de catorce indios mas, hijos, deudos y parientes de caciques, (que ellos llaman _chasquis_) para ratificar al gobierno la adhesion de sus comitentes á la paz, y al mismo tiempo afirmar la exposicion del comisionado principal Cayupilqui, y que debian acompañar à la Comision en el viage hasta los toldos, presididos del caciquillo ó capitan _cona_, conocido por Antiguan. En efecto, ya dispuesto todo á punto de marchar, fueron recibidas las últimas órdenes del gobierno que señalan los documentos respectivos.
_Partida de Buenos Aires, Marzo 6 de 1822._
En 6 de Marzo salimos á las cinco de la tarde de Buenos Aires, llevando en nuestra compañia á los catorce indios _chasquis_ y al cacique Antiguan. A las seis, despues de inescusables demoras ocasionadas del mal estado de los caminos en las salidas, salvaron los carruages los muchos pantanos y atolladeros, que llegaron á inutilizar principalmente la carretilla.--A las siete y media de la noche llegamos al pueblo de Moron, con el ayudante mayor Reyes, y la comitiva de indios y peones que se componia de veinte personas; donde hicimos alto para pasar la noche y reconocer el carruage que se hallaba deteriorado. Reconocido el dia 7 la carretilla, se vió no estar en estado de continuar el viage, y fué forzoso remitirla á la ciudad para reponerla con otra, lo que se verificó el dia 8.
El 9, partimos de Moron y llegamos à hacer noche en la Cañada de los Pozos, donde sobrevino un huracan y tempestad de truenos y lluvia, que nos demoró el viage hasta las 11 de la mañana del 10, y á las 6 de la tarde arribamos al Pueblo y Guardia de Lobos, punto destinado á reunirse las carretas, escolta y demas carruages, con los víveres y útiles que debian servir al viage y cumplimiento de la Comision. El teniente de húsares y capitan graduado, D. Julian Montes, que debia acompañarnos, ya se hallaba en aquel punto con la escolta, é igualmente las carretas. Las autoridades, política y militar, prepararon alojamiento, lo mas cómodo posible, y franquearon con el vecindario todos los auxilios que estaban á sus alcances, y era preciso acopiar, pagando sus valores.
Deseosos de dar principio á una obra gefe, de cuyos resultados se esperaban grandes ventajas para la provincia, con la nueva adquisicion de feraces terrenos para su estension, y la principal de estas, mejorar la geografia de aquellos hermosos campos, habitados hasta hoy de salvages, por medio de los indicados reconocimientos, cuyas ventajas refluian en beneficio público, la Comision no pudo detenerse un momento en hacer presente á las autoridades de aquel partido, le eran necesarios algunos auxilios de ganados y yeguas, que podrian suministràrsele á justo precio por aquellos hacendados. En efecto, invitados por el juez respectivo, no trepidaron en franquearle hasta el número de setenta reses, que se creyeron suficientes, cien yeguas, algunos caballos, y ocho bueyes, con cargo de reintegro estos últimos. Las milicias se prestaron á hacer los apartes, y reunir en un punto estas haciendas, como lo verificaron en la mayor parte; y en su consecuencia estaba detallada la marcha de aquel punto para el dia 14.
En medio de la agitacion con que se trabajaba en estos aprestos, se recibió en la Comandancia militar una órden circular que comunicaba la Inspeccion General, dando parte á todos los Comandantes de fronteras para que vigilasen en la seguridad respectiva de ellas, poniéndose alerta contra una nueva invasion de los indios, que se sabia debia verificarse en el presente mes, al mando del cacique ranquel, Pablo, dirigidos por transfugas, desertores y resto de chilenos de los de Carreras, que aun existian entre ellos. Ella, á la verdad, no dejó de sorprendernos, mucho mas cuando estaba de por medio la buena fé tantas veces manifestada por los caciques en el pedimento reiterado de la Comision, para hacer una paz sólida y permanente con la provincia: á que se agregaban otras poderosas razones para no creer semejante movimiento ofensivo de aquel cacique, que tantas veces habia instado por la quietud y harmonia á que aspiraba, con los demas de su clase.
Aunque la Comision no habia recibido comunicaciones oficiales sobre la materia, y creia inverosimil la especie, sin embargo, no creia deberse exponer á cargos ulteriores, respecto á la notoriedad de dicha órden circular, en un caso desgraciado. Por otra parte, la desconfianza de los vecinos de la campaña crecia, y la emigracion á lo interior ya habia acobardado á los peones que debian servir en los carruagues, y arreos de ganado y caballada. Pero, debiendo decidirse en falta de comunicaciones del gobierno, llamó al cacique Antiguan y á los demas indios de la comitiva, para imponerles de la novedad, y hacerles cargo de ella.--Antiguan protestó á la Comision, bajo la buena fé que presidia á sus buenos servicios prestados á la provincia, que nada habia ni podia haber contrario á ellos, y estaba pronto á responder con su cabeza: que cuando mas, podria ser alboroto tramado ó causado por alguna partida de ladrones, que no faltaban en todas partes, capaces de comprometer los mejores sentimientos.
Manifestó el que le ocupaba, con muchas y muy eficaces reflexiones; y ellas presentaron motivo á la Comision para hacerle entender, que no podria dar un paso mas en su marcha sin asegurar antes la certeza de esta novedad, y para ello se hacia necesario que el mismo cacique Antiguan, con uno de los intérpretes del gobierno, pasase á los toldos, reuniese los caciques y los hiciese sabedores del caso; previniéndoles que la Comision esperaba sus resultas en aquel punto.--El cacique se prestó gustoso á la medida, y salió el dia 14, acompañado de dos indios y el intérprete, habilitados de caballos, yerba, tabaco y otros menesteres para el camino; ofreciendo volver á los quince dias de su salida.--De todo dió cuenta la Comision al Gobierno en el acto instruidamente, solicitando su aprobacion. A la verdad, parecia no haber un motivo para temer un movimiento ofensivo en masa de todas las tribus, ni aun parcial, como se indicaba de parte del cacique Pablo, por haber asentido y convenido este con los demas en la invitacion á la paz. A mas de que, los rehenes establecidos por preliminares de ella, las numerosas partidas de indios de comercio que existian en la capital, y los que acompañaban á la Comision, eran todas circunstancias que inclinaban á creer los retragese de emprender una invasion que ponia en riesgo sus personas é intereses. La Comision adoptó aquella medida que creyó mas prudente, y esperaba que ella seria aprobada del gobierno, por cuanto al mismo tiempo conciliaba la tranquilidad de las familias de los vecindarios de las guardias fronterizas, de los temores y sobresaltos que las afligian, recelando ser nuevamente víctimas de la ferocidad de los indios. De este modo se evitaron muchos males y perjuicios, que la sola emigration causaba á los partidos en el abandono de sus hogares y haciendas.
Manifestadas las causas que motivaron la demora, pasaremos á hacer un relato de los trabajos facultativos que emprendió la Comision como objeto principal de su encargo, hasta la vuelta del cacique Antiguan. Cualquiera cosa que ella trabajase en materias científicas, creia que seria de utilidad á la provincia, aun cuando no se tuviesen todas las proporciones que demanda aquella clase de operaciones. Se acordó levantar el plano topográfico del pueblo de San Salvador de Lobos en que residíamos, y determinar su latitud, aunque por lo pronto no se hiciese el cálculo de su longitud, pues él demandaba algun tiempo y mas datos de los que teniamos. Contraidos á lo primero, ayudados de buenos instrumentos para ejecutarlo, se consiguió concluirlo en el término de cuatro dias de asiduo trabajo, porque la premura del tiempo no permitia hacerlo mas despacio, y las comodidades eran escasas para este género de ocupacion. El método adoptado era seguramente el mas sencillo, pronto, y mas propio á la situacion de aquel pueblo, y su resultado debia comprobarlo. En efecto, visto el curso de sus calles, corregida la aguja, medidos los angulos formados por sus manzanas, determinados algunos puntos principales, recorridas con la toesa las diferentes manzanas de que se compone, para ver la poblacion de cada una de ellas y determinar sus detalles, tomado en cada finca el nombre del propietario; observado al mismo tiempo el curso de una cañada y lagunas que forma esta, y pasa inmediata al pueblo, suministrándole agua para su consumo, con cuanto mas se creyó conveniente:--en toda esta operacion, hecha con escrupulosidad y exactitud, manifestó la acertada adopcion de su sencillez; de cuyos resultados nos prometimos sacar ventajas en las operaciones ulteriores.
Concluido el primer trabajo, se pasó en el momento á hacer el segundo, es decir, el de la latitud del lugar. Sabíamos que esta se hallaba, hacía algun tiempo, observada por un respetable facultativo (D. Pedro Cerviño) en la expedicion de fronteras mandada por D. Feliz de Azara, con objeto de hacer observaciones científicas en el curso de ellas. Entre las muchas que hicieron, fué una la que trataba la Comision de determinar. No se dudaba de la exactitud de aquella operacion, se respetaba su autor como sugeto conocido por sus talentos: se creia que una operacion no complicada como aquella, con mucha mas razon habria dado un resultado exacto. La Comision no tenia aquel, é ignoraba cual era la observacion hecha; pero pareciéndole muy propio de su objeto hacerlo, cuando tenia proporcion para ello, para averiguar tambien si habia alguna diferencia entre las dos observaciones, especialmente cuando de los mismos instrumentos que habian servido á aquel facultativo, franqueados por la viuda del mismo Cerviño--quintante y horizonte artificial--se iba á hacer uso en la nuestra. Todas estas circunstancias nos empeñaban á hacerlo con doble cuidado si fuese posible.
El dia 21, preparado el horizonte con escrupulosidad, para hacer la observacion por el planeta Marte, con los datos sacados de las tablas astronómicas, cuando pasase por el meridiano, dió por resultado, despues de hechas las correcciones necesarias, 35° 16' 2" de latitud austral. Parece que ambas operaciones fueron hechas con exactitud: aquella queda comprobada por la de la Comision, y esta con aquella. La pequeña diferencia que se nota de 14" no se puede reputar por tal en una observacion. Mil causas pudieron influir. La Comision cree fué seguramente un intérvalo muy corto que se demoró en fijar la alidada, mientras se reconocia si el astro habia llegado al punto _maximum_ de su altura, y si bajaba sobre el horizonte. Esta pequeña diferencia es claro que provino de la causa antes manifestada, pero nada de esto influye en lo exacto de la observacion, ni en su resultado. Es despreciable cualquiera diferencia que en segundos pueda haber en una operacion de esta clase. Los que conocen las causas que obran para considerarse como tal, juzgarán que cualquiera diferencia de esta naturaleza no es error. Lo es cuando alcanzan á minutos, aunque sea uno solo, y entonces se reputa como tal; pero cuando versa en segundos, cualquiera que sea su número, no se para la consideracion, y solo se cuida de anotar con exactitud la primera y segunda clase. Colocados en órden nuestros trabajos para su remision al gobierno, no se verificó hasta poder acompañar algunos mas de igual naturaleza, y sobre la estadística de diferentes partidos que la Comision trataba de averiguear, porque todos reunidos presentaban alguna utilidad y ventajas que podria reportar la provincia con estas obras; y la Comision en vista de ellas poder satisfacer al gobierno del empeño en su adelantamiento, y los deseos que la animaban en beneficio y prosperidad del país. Un vasto campo de operaciones presentaba esta campaña, en la que seguramente interesa conocer la multitud de hermosos terrenos, que una industria mas activa sabria aprovechar, y sacar partido de las ventajas que prometen á la agricultura y mecanismo rural. De aquellas posiciones y puntos interesantes, se hallan muchos en nuestra provincia no conocidos hasta ahora, sino superficialmente. El curso del tiempo los descubrirá, y una agricultura mas adelantada disfrutará de sus ventajas y comodidades, si antes, como es de esperar, no las saca el gobierno de la obscuridad y embolismo en que yacen, por medio de planos topográficos y estadísticas, que señalen sus bondades, para aplicar con conocimiento y fruto los auxilios y medidas de que son susceptibles, y hacer la felicidad de sus habitantes, y en general de la provincia. La Comision habría deseado desempeñar estos objetos tan dignos como benéficos al interes publico; y por entonces hubo de contraer su atencion y ocuparse de los que mas se recomendaban. El tiempo era corto: los emisarios debian regresar en breve, como lo prometieron; pero la Laguna de Lobos se llevaba la atencion de la Comision con preferencia, para un exacto reconocimiento de ella y formacion de su plano. A la verdad merecia todo este trabajo, su hermosura, posicion, calidad de su terreno, magnitud, pastos, aguadas, &c.--Demora dos leguas al sud del pueblo, y demandaba una operacion de esta naturaleza.--Dos dias consecutivos sobre sus margenes preciosos fueron necesarios para concluir aquella trabajosa operacion. Con suma dificultad se reconoció su fondo por medio de la sonda; y otras calidades que la adornan, entre estas la abundancia de pescado: teniendo por último el placer de agregar este trabajo importante á los demas para su remision al gobierno.
Situada la laguna en un hermoso terreno desnivelado, y rodeada de preciosas colinas por el norte y este, siendo el nivel de estas sobremanera superior al de la laguna; por el sud y oeste se advierte una gran planicie horizontal que se eleva suavemente sobre su nivel. Esta bella campaña está cubierta de poblaciones, ganaderia y labranza. Su terreno en general es fértil y su cultivo laborioso y abundante. Las colinas que rodean la laguna por el este tuvieron en otro tiempo situado el Fortin de Lobos, cuyas ruinas aun subsisten. Por esta parte como por el sud se hallan poblaciones de pingues ganaderias, y varios de estos establecimientos son bien conocidos por su riqueza, y forman una parte muy principal de la provincia.
La laguna provee de agua á las muchas haciendas de aquellos establecimientos vecinos. Ella es permanente en su caudal, y aquellas reportan esta ventaja que es sumamente interesante á la agricultura y ganadería, porque los hacendados no sufren en tiempos de seca las pérdidas de ganados que son susceptibles, faltándoles aquel elemento preciso á su sosten.
Generalmente en toda la circunferencia de la laguna, tiene barrancas altas, menos por el oeste, por la igualdad de su nivel con el del terreno ó superficie comun. Sus aguas se estienden y forman un gran bañado por toda la campaña en tiempo de lluvias, pero cuando no las hay se reunen como un centro, formando horizonte á la vista del observador, colocado en un punto cualquiera de su circunferencia. Esta tiene 11,139 varas, resultado sacado despues de levantado su plano: su profundidad es generalmente de 30 á 40 varas de la orilla, de una y media á dos varas: mas adentro de tres, tres y media á cuatro; su fondo de arena; y en su centro se encuentra alguna loma especial en la mayor profundidad. Esta ademas tiene una cañada por el sud-este que aumenta sus aguas considerablemente por su cauce. Ella corre por un encadenamiento de lagunas y bañados algunas leguas al mismo rumbo, y mas en las cercanias del Salado. No dá paso generalmente en todo su curso por ser pantanoso, solamente en su embocadura ó confluencia. En la laguna trafican los prácticos ó baqueanos por uno que conocen y tienen bien marcado, bastante ancho y malo, por ser parte de la laguna, es decir, que para pasarla, se hace necesario atravesar 200 á 220 varas de agua. El piso es sumamente blando é imposible por ello de acercarse tres á cuatro varas de su orilla: su profundidad no es constante. Lo reconocido es de una á tres varas en las partes abordables de su curso: su ancho de seis á siete varas, y en partes forma el cauce un canal profundo, con una corriente rápida, y esta es en proporcion al acrecentamiento de sus aguas. Estas son salobres, y un poco menos las de la laguna; pero para el ganado útiles en estremo: de ellas se proveen, como se ha dicho, los establecimientos vecinos. Por el norte aumenta sus aguas del mismo modo una pequeña cañada, que al fin de catorce á veinte cuadras de curso, desagua en ella. Esta se forma de un bañado pequeño: sucesivamente va aumentando su cauce con otros mas que se le reunen. No forma lagunas en su curso; pero las mismas calidades que constituyen aquella, se verifican en esta. No dá paso por la calidad de su terreno pantanoso hasta doce ó catorce cuadras de su embocadura. Un cauce caudaloso de aguas, con mayor profundidad que la otra, la hace inaccesible, y para pasarla es preciso costearla hasta su nacimiento, y entonces se presenta un dilatado bañado bastante penoso por su anchura, pero sin peligro de mal paso: su ancho es de siete á ocho varas, y su profundidad en disminucion desde su embocadura hasta su vertiente, y la mayor es de dos, ó dos y media brazas. El cauce de este bañado es limpio, y se encuentra en él aquella cantidad de maciegas en su interior, como generalmente sucede en las cañadas.--Otras varias calidades hacen recomendable este interesante punto, y es sensible que la industria de nuestros hacendados, situados en las cercanias de una posicion tan ventajosa, no progrese como pudiera.
La Comision creyó podia emprender otros trabajos en puntos no menos interesantes que aquellos, aunque distantes de su actual posicion; pero temia no fuesen infructuosos, porque aguardaba por momentos los emisarios. Para evitarlo se dispuso enviar una partida de soldados con un intérprete y un baqueano, para que, avanzando hasta el Rio las Flores, reconociesen el paso de este, bastante dificultoso para carruages, igualmente el del Salado y Saladillo, y otros embarazos que presentan los grandes bañados que se interponen; observando al mismo tiempo cualquiera movimiento del enemigo infiel, y el regreso de la partida remitida en Comision á los toldos, cuya demora ofrecia tantas dudas sobre la conducta de los indios; especialmente con los varios movimientos ofensivos, anunciados con frecuencia por circulares comunicadas de las mismas guardias fronteras. Todas las circunstancias inclinaban á creer que la demora procedia de aquellas ocurrencias, y que debia la Comision prepararse á una defensiva, avanzando partidas con aquel objeto. Esta medida, que fué tomada de acuerdo con las autoridades territoriales, que conocian muy bien sus ventajas y la conveniencia general que resultaba de esta determinacion, hasta que oportunamente se dictase en caso necesario por la superioridad la que hubiese de asegurar sus personas y fortunas, fué conciliatoria de la tranquilidad del vecindario, que, agradecido por el esfuerzo arriesgado de la Comision, y por el interes que se tomaba en la prosperidad y seguridad de la provincia, no sabia como manifestar su gratitud, especialmente desde que vió salir la tropa, municionada completamente de artículos de boca y guerra.