Diario de la expedicion de 1822 a los campos del sud de Buenos Aires Desde Moron hasta la Sierra de la Ventana

Part 20

Chapter 203,968 wordsPublic domain

No es estraño que se haya hablado y escrito tanto sobre un proyecto de línea de defensa permanente: creemos que los que lo han hecho, al abrir la carta desistirán de las ideas que tenian entonces. Sobre esta materia existen infinitos dictámenes con opiniones encontradas, que no sirven mas que para aumentar la confusion. La casualidad nos condujo por la parte mas importante de reconocer. ¡Feliz casualidad! Ella nos ha proporcionado determinar con la exactitud posible los límites de aquellas cadenas en el occidente, sin dejar de reconocer con certeza su ramificacion al oriente.

El Gobierno, deseoso de poner una barrera á las continuas incursiones de los bárbaros, premedita el establecimiento de una línea de defensa pemanente, establecida bajo la proteccion de un cuerpo respetable, que opere, mientras se efectuan los trabajos previos de aquellos establecimientos. Con la carta geográfica en la mano no será dificil hacerlo con acierto, y eligir la posicion mas ventajosa, llevando por máxima en la eleccion "que la línea de defensa mas corta abrace y guarde la mayor estension de terreno posible." Las ventajas que resultan de esta combinacion no es menester detallarlas. Si á esto se añade la buena calidad del terreno que se ocupe, no habrá mas que desear en el pais donde se establesca. Todo proyecto que no lleve por base este principio, solo originará males y pérdidas.

Se trata de custodiar las propiedades de nuestra campaña del sud y oeste, y de dar mayor extension á la provincia, imposibilitando las invasiones de los bárbaros, sin dejar impune su arrojo. Esto consagra dos principios: el primero, la buena eleccion de una línea que llene aquel objeto, y el segundo, la organizacion de una fuerza suficiente. Si nos contraemos al primero, podemos asegurar que se llena el fin principal en la empresa que se propone. Si á lo segundo, no podremos garantir el resultado, porque ignoramos la fuerza veterana con que se cuenta para la custodia y defensa de la línea.

Todos los proyectos, repetimos, han sido cimentados en nociones erróneas del terreno, y con relacion á él vemos trazadas líneas de defensa, que lejos de defendernos, son incapaces de evitar la ruina de las poblaciones que se situen á su abrigo. Otros, por su estension y el poco terreno que avanzan, hacen improductiva esta empresa.

Ya es tiempo que se obre en grande, y con mayor utilidad era beneficio del pais: consultar la seguridad de las propiedades, y el engrandecimiento del territorio, es á lo que se debe propender. Se pueden proyectar líneas de defensa que concilian ambas cosas; pero es menester que el esfuerzo que se haga corresponda á los recursos de que pueda disponer la provincia. Todo lo que salga de esta esfera presentará graves inconvenientes en su egecucion.

Las operaciones militares, que se emprendan con este objeto, deben llevar por base los mismos principios. El establecimiento de la linea de defensa, es en lo que se ocupa la autoridad, y es la obra por que clama la campaña, y los que representan la riqueza del pais. El Gobierno sabemos se prepara para la ejecucion de sus premeditados planes. Estos no deben ocultarse á los hombres pensadores, y que aman la felicidad de su suelo. Si fuesen secretos, desmentirian la liberalidad con que el Gobierno abrió su marcha pública, y la confianza que los ciudadanos depositaron en sus manos. La Comision, lejos de impugnarlos, hará conocer la justicia con que hace sus observaciones. Ella no se atreveria á hacerlo, si un conocimiento práctico del teatro de las operaciones no le hubieran persuadido de que podia vertir sus opiniones sin contrariar las miras de la autoridad, y mas bien segundándolas. No hará mas que indicar el metodo que en su ejecucion debe observarse, conciliando todos los principios anexos á ella:--es decir, la situacion que debe ocupar la nueva línea de frontera. Marchando de acuerdo con el proyecto analizaremos los principios fundamentales en que estriba, para que no se frustren los esfuerzos de un Gobierno que arrancó al pais del estado ruinoso á que lo condugeron las pasiones.

El obgeto principal que se propone el Gobierno, en la abertura de la próxima, campaña, es la formacion de dos fuertes ó poblaciones fortificadas: el primero en la Sierra del Volcan, y el segundo en las faldas del Tandil. Ignoramos cual sea la prolongacion de la linea que debe servir de base á estos establecimientos. Estas poblaciones son precisamente los puntos fundamentales mas adecuados, mas útiles y mas hermosos que se pueden elegir para la formacion de un camino militar, que abra la comunicacion con el establecimiento en el Rio Negro, y sirvan de bases á una linea defensira, ó de frontera.

Establecidos estos fuertes, y el centro de los recursos en ellos para las operaciones ulteriores, la linea de defensa continuará prolongándose sucesivamente y sin dificultades. Mas ignoramos cual es el rumbo y el terreno que ocupe, ó si se reduce solamente á un camino militar. Creemos que este debería formar un objeto secundario. La Comision está persuadida de que con los últimos descubrimientos que ha hecho en su viaje, puede aventurarse á detallar los puntos de la fortificacion permanente. Desde el cerro del Volcan, origen de la cadena de sierras que atraviesan la pampa al NO, y corren mas de 50 leguas hasta el paralelo de la Guardia de Lujan, concluyendo en el cerro llamado Cairú, el terreno presenta una barrera que, guarnecida con algunas fortificaciones, aumentaria el territorio de la Provincia con mas de 2000 leguas cuadradas, y custodiaria toda la frontera hasta el paralelo de aquella guardia, y aun la de Rojas.

Elegidos en la cadena de estas posiciones interesantes, los mas propios para el establecimiento de estos fuertes, arribariamos hasta el Cairú, cerro el mas occidental y límite de la sierra, donde es de indispensable necesidad la construccion de un gran fuerte. La razon es, porque una fuerza disponible en este punto, impediria las incursiones continuas que los Ranqueles hacen á la frontera del O, y cubriria el importante camino de Salinas, distante siete leguas al NO, por donde transitan los invasores.

Las fortificaciones que deben ocupar la cadena de sierras desde el Volcan, creemos que deberian ser seis. La primera, en donde se piensa establecer la del Volcan: la segunda en el arroyo Torrolñelú en la Sierra del Tandil: la tercera en el Arroyo Azul, en la Sierra de la Tinta: la cuarta en la abra de la Sierra Huellucalel: la quinta en el Arroyo Barrancas, en la abra de la Sierra Amarilla y Curacó; y la sexta en la ribera del Rio las Flores, en el cerro Cairú. La primera posicion es un elevado cerro con algunos encadenamientos, que á poca distancia al E se pierden en una grande abra, vertiendo á cuatro leguas las aguas en varios arroyos, que desaguan en la costa del mar. Este punto interesante tiene las ventajas de un puerto próximo, en donde la caza de peleteria y de lobos haria aumentar considerablemente la poblacion. La segunda, distante de la primera 19 leguas, tiene por intermedio con la anterior, una abra que ambos cerros forman, de 13-1/4 leguas, en donde se levanta el monte Tandil, prolongándose seis leguas mas hasta el Arroyo Torrol. De este delicioso monte descienden los arroyos Tandil, Chapaleofú y Torrol, de ricas aguas, formando senos y diferencias de nivel, que harian progresar los establecimientos de ganaderia y labranza, y fomentaria un pueblo el mas hermoso en toda la cadena. La tercera dista de la segunda seis leguas, teniendo por intermedio una barrera inaccesible de morros escarpados: encadenamiento que desde el Tandil sigue al NO, formando arroyos que descienden por terrenos fértiles y pintorescos.

De esta sierra, nombrada _la Tinta_ por los naturales, nace el caudaloso Arroyo Azul, donde debe situarse el pueblo, teniendo á su derecha una abra, por donde transitan á la frontera las tribus Huilliche y Pampa, en sus incursiones y comercio. La cuarta, situada en la abra de la Sierra de Huellucalel, cubrirá igualmente el paso por ella de las mismas tribus, en un terreno de la misma naturaleza que los demas: dista de la anterior 6-1/2 leguas, siendo en esta parte la sierra menos elevada, y sin aguadas permanentes, pero con algunas estacionales. La quinta, situada en las riberas del Arroyo Barrancas en la Sierra Amarilla, cubrirá la abra entre esta sierra y la de Curacó, camino frecuentado por las mismas tribus; dista de la anterior 6-3/4 leguas, en un terreno delicioso, como se describe en el reconocimiento que efectuamos á su paso. Este gran seno está guardado por los dos cerros, llamados de la _Commision_, que harian inaccesible este paso. De esta sierra nacen los arroyos Quetro-leufú y Barrancas, fertilizan su suelo y aumentan las delicias de clima. El comercio de las tribus se haria mas directamente, y su poblacion seria muy frecuentada. La sexta, situada en la ribera del Rio las Flores, en las faldas del cerro Cairú, seria una poblacion interesante por su comercio con Salinas, y con las tribus Ranqueles, que conducirian á ella directamente sus artículos de consumo. Dista de la anterior 8-1/2 leguas, teniendo intermedia la sierra elevada de Curacó, con aguadas permanentes, y con la misma calidad de terrenos para los progresos de la agricultura. Nacen estas aguadas de algunas lagunas, y entre ellas la principal, llamada _Blanca_, dista 1-1/2 leguas al E del Rio las Flores. Esta poblacion disfrutará de tantas comodidades y proporciones para ser un pueblo rico, como la del Volcan, cuando la industria progrese, y la hidráulica ordene las fuentes que se encuentran en aquel pais para el transporte de sus producciones, hasta el interior de la provincia. El Rio las Flores, capaz de ser navegado, conduciria los frutos al rio Salado, y este al de la Plata y á los pueblos interiores.

Las Guardias de Rojas, Salto y Pergamino pueden ser atacadas por una invasion, aunque con dificultad si se establece un acantonamiento en el Cairú, por las razones que hemos aducido. Sin embargo, si el proyecto ha de llevarse al cabo, deberian fortificarse aquellas Guardias, ó avanzarlas hasta el S del Salado, á las lagunas de Palantelen, Cerro Colorado, ó á otras posiciones que se crean ventajosas.

De la remocion de estas tres poblaciones resultarian muchas ventajas: no precisamente para librarlas de una invasion, porque fortificadas en donde existen, lo estan, sino porque se abrazaria una extension de terreno hermoso, y útil para la labranza y los establecimientos de ganadería; á mas de poder combinar con mas facilidad cualquiera operacion militar, con el acantonamiento del Cairú, por su aproximacion en cualquiera posicion donde se situen en la parte austral de aquel rio: en cuyo caso nada habria que recelar.

Las poblaciones que deben guardarse y fortificarse con mas anhelo, son la primera y sexta, siéndolo igualmente la segunda y quinta, porque los límites de la línea están mas expuestos á ser flanqueados por una invasion. Entre la primera y la segunda, en la abra que las intermedia, es de absoluta necesidad la formacion de un reducto ó vigia, capaz de avisar cualquier movimiento á las guardias colaterales en caso de invasion. En los demas puntos no los consideramos necesarios, porque están en menores distancias.

La línea que hemos proyectado está precisamente sujeta á los principios anteriores: con seis fortificaciones se guarda perfectamente una estension considerable de terreno, se cubren las propiedades de once poblaciones, se evitan las continuas incursiones de los bárbaros, se abraza la parte mas interesante de su territorio, y por último se establece con facilidad un camino militar por la costa del Océano hasta el Rio Negro, empezando desde el Volcan, y asegurando sus mejores posiciones.

Establecida esta línea, un segundo esfuerzo, que no costará tanto como el primero, nos asegurará la posesion de todo el pais que habitan los salvages, obligándolos á retirarse a las faldas mas occidentales del Colorado y Negro. El camino militar los rechazará de las costas del Quequen, Claramelo, Saladillo, Malepundejo, de ambos Sauces, del Colorado y Negro. Las tribus estacionadas en la Sierra de la Ventana, cercadas por todas partes, nos abandonarian esa segunda cadena de montes, para buscar un abrigo en las riberas del Diamante ó del Neuquen, y talvez en los Andes. Entonces ¿cuales no serian los resultados de una combinacion tan acertada? ¿Y cual la gloria del que la llevase á efecto?

No descenderemos á los pormenores de la ejecucion, ni detallaremos la fuerza que debe obrar. Dos regimientos de caballeria y los esfuerzos de la milicia nos parecen suficientes para la custodia permanente de la línea: y para su construccion, los inteligentes formarán los presupuestos. Nosotros no hemos hecho mas que indicar el camino, valiéndonos de los conocimientos de aquel pais, y combinando los principios fundamentales de las obras de esta naturaleza.

Pero estamos persuadidos de que, antes de practicarse los trabajos al abrigo de una fuerza imponente, deben hacerse por oficiales geógrafos reconocimientos parciales de toda la cadena para elegir las posiciones de los pueblos.

La Comision concluye, habiendo tenido el honor de espresar su opinion en consonancia con los principios que la han conducido. El engrandecimiento y la felicidad del pais han sido su norte. Si sus esfuerzos pueden cooperar á ellos, será este su premio, y de no, cederá esta gloria á génios mas felices que llenen con mas acierto esta tarea.

_Buenos Aires, Febrero 3 de 1823._

PEDRO ANDRES GARCIA. #Jose Maria de los Reyes.#

[Footnote 1: En el paso del arroyo Saladillo se observó la velocidad de la corriente de sus aguas, por un cuerpo colocado en su superficie, y una distancia medida en su ribera en pies del país. El cuerpo arrojado desde un extremo de ella recorrió en 20" de tiempo 48 pies ó 16 varas, lo que hace en 1' 48 varas, y en 1^h 2,880 varas. En el Salado recorrió el cuerpo, en los 20" de tiempo, 42 pies ó 14 varas, en 1' 42 varas, y en 1^h 2,520, de donde resulta esta razon: que la velocidad del primero es á la del segundo, como 8 á 7.]

[Footnote 2: Durante la parada en la ribera austral del rio, se nos comunicó por el baqueano, que á poca distancia al este se encontraba un arroyo, nombrado _Tapalken_, que desemboca en el de las Flores, y que se decia trae su orígen de la Sierra. En el momento, aprovechándonos de esta noticia interesante, partió el oficial ingeniero á su reconocimiento. En efecto, á 2-1/4 leguas, siguiendo el curso del rio al este, encontramos su desembocadura en él. Su cauce era de 10 á 12 pies: su ancho de 40 á 45 pies; sin barrancas, con la forma de una cañada, y grandes pajonales en sus orillas: la velocidad de su corriente estaba en razon con la del rio, de 6 á 9: es decir, que la misma cantidad de 50 pies fué recorrida en 36" de tiempo, ó en 1' 110 pies, y en 1^h 6,600 pies ó 2,200 varas.

El terreno que observamos en parte de su curso, reconocido al SE 20° S, era muy húmedo, ó mas bien bañado: su nivel casi el mismo de las aguas del arroyo, y todo el campo es inundado por estas. En los pajonales de sus riberas se encontró una inmensa tropa de tigres y leopardos.]

[Footnote 3: Este planeta en defecto de la luna era el único por el que debia observarse, y el que veiamos en esta parte de América: por el sol no podia hacerse sin ser vistos. En aquel mes no veiamos la luna, pero los conocimientos sacados de las tablas nos facilitaban hacerla por el planeta.]

[Footnote 4: El teodolite, nivel, toesas, cuerda, jalones, mesas, etc., etc.]

[Footnote 5: Los que se describirán mas adelante.]

[Footnote 6: Medidos trigonométricamente con el teodolite.]

[Footnote 7: Calculado geométricamente.]

[Footnote 8: Sus figuras son semejantes á dos tazas volcadas, siendo el asiento de ellas la figura de las mismas mesetas ó cúspides de los cerros, ó el corte superior del cono.]

[Footnote 9: En donde se pierden sus límites, en la pampa del O.]

[Footnote 10: En la expedicion del año 20, mandada por el Señor Gobernador, reconocimos en ella todas las sierras, desde el Volcan hasta la llamada de la Tinta ó de Limahuida; y á la verdad, no hemos hallado un parage mas ventajoso y agradable. La carta general demuestra la situacion de él con respecto á aquellas; es decir, aquella misma sierra que formando una ramificacion corre al NO de la primera, y concluye perdiéndose en pequeñas colinas, como hemos dicho, en la pampa, en donde la pasamos: pues dos á tres leguas al NO del paso, allí concluye en la nombrada _Cairú_.]

[Footnote 11: Este telégrafo, adoptado entre todas las tribus, es útil para ellos por la facilidad con que se comunican, y al mismo tiempo para los campos que continuamente queman. Ademas de disminuir las maciegas elevadas que cubren el horizonte al observador, aumenta la salubridad de la tierra y de los pastos, que vuelven á criarse, desparramándose todas aquellas partículas ó cenizas, llevadas por el viento en toda la campaña vecina á la quemazon. Ellas aumentan con sus cales la feracidad del terreno, y el ganado que allí se cria disfruta de esta ventaja prodigiosamente.]

[Footnote 12: Señal de aprobacion.]

[Footnote 13: Su caricatura y de otros fueron sacadas por el ingeniero.]

[Footnote 14: A esta distancia se encontraron dos médanos bastantes elevados, de 40 pies de altura, desde donde descubrimos la laguna al OSO, en donde paramos. Se apercibieron tambien los toldos y otras poblaciones de indios, cubiertas de ganados de todas clases. La mas abundante y rica de todas era una, que desde el mismo lugar se descubria al E, de un indio capitan, llamado Catrillur, que segun noticia posee mas de 10,000 cabezas da ganado de todas clases.]

[Footnote 15: Las observaciones sobre el terreno avanzado en esta jornada son, tierra negra, blanda y arenisca; buenos pastos; el campo seco y horizontal por todas partes: algunas diferencias de nivel mas allá de los médanos al SSE, formadas por algunas colinas de poca elevacion.]

[Footnote 16: No se crea que silla ó cosa que se paresca, sino en el suelo, mezclado con la inmundicia. Mas adelante hablaremos de las habitaciones y costumbres de estos bárbaros.]

[Footnote 17: El mate que ellos usan es correspondiente á su miseria: un cuerno de vaca de un pié de largo es en lo que sacian este vicio que los domina. La asquerosidad de él, y el modo con que lo sirven, es mas bien para estremecer al que lo mira que para tomarlo. Una holla llena de inmundicia sirve para calentar el agua: el cuerno sucio y lleno de polvo de yerba, mezclado con esta agua, es el mate. La bombilla asquerosa jamas se limpia, y ella sirve hasta que no quedan sino los pedazos. Concluida el agua, se echa otra vez sobre la yerba misma, y es el segundo mate: esta operacion se repite tantas veces cuantas sean necesarias, para que la yerba no tenga jugo ninguno, y entonces lo que queda se lo mascan. Esta es la operacion de que se sirven: la yerba gruesa la muelen y tambien los palos, y esto es lo mismo para ellos.]

[Footnote 18: El capitan _cona_ no cesó de hacer tirar tiros á los soldados de la escolta, desde nuestra llegada á su casa: del mismo modo fué recibido su hermano el cacique Huilletrur. Esta ceremonia para ellos es del mas alto aprecio, y a cada instante la pedian y era menester contemplarlos. El cacique, su hijo y varios particulares que lo acompañaban venian en buenos caballos adornados con chapeados, estribos, espuelas de plata y buenos aperos; pintadas las caras, pies y brazos de diversos colores: las chinas, chinos y muchachos del mismo modo. Esta ceremonia la usan en tiempo de guerra ó en un dia de fiesta entre ellos, ó en las reuniones públicas.]

[Footnote 19: Por observacion hecha en todo nuestro viage, hemos visto que en los meses de Marzo y Abril las heladas son diarias y fuertes, y que el temperamento ha sido constante, aun variando 2 y 3 grados de latitud austral.]

[Footnote 20: El Señor Coronel, el Ingeniero y el intérprete.]

[Footnote 21: Averiguados despues los nombres de estos dos corifeos, supimos que el uno se llamaba Califiau, hijo del célebre cacique Carritipay; y el segundo Triguin, ambos caciques de segunda clase. El último capitaneaba en la accion dada en las faldas del monte Tandil, el año 20, una division que cargó sobre el centro de la linea, y fué el primero que montó al elevado cerro Maguita, en donde sorprendió y degolló á dos milicianos, que hallándose de vigía en su cima, y cansados con esta centinela, fueron postrados por el sueño.]

[Footnote 22: En este caso toda la multitud de malvados y asesinos desertores que la acompañaban, se daban un aire de importancia, y se desdeñaban hablar, y entrar en conversacion con ninguno de la comitiva: todos ellos vestidos como bárbaros, y su mayor gala en el caballo: ninguno de los que vimos dejaba de tener sus espuelas, estrivos y chapeado de plata. A todos estos transfugas, que hacian alarde de presentarse é insultar, era menester contemplarlos y regalarlos, porque de lo contrario hubiera sido muy mala política, y nos hubieramos expuesto á grandes peligros.]

[Footnote 23: Hemos sido testigos de casos de igual naturaleza en las reuniones ó ferias que tuvieron en el tiempo de nuestra comision.]

[Footnote 24: Los de esta division traian mas de 60 sables, y el resto, lanza, bolas y un pequeño machete ó daga que todos cargan, y es el arma mas general entre ellos. La lanza la cargan pocos, porque no es tan general como vulgarmente se dice. En la division de que hablamos, 24 solamente las tenian, y en la observacion hecha sobre toda la línea, diremos su número mas adelante.]

[Footnote 25: Esta formacion en batalla no era nueva á nuestra vista: de este mismo modo se presentaron á batirnos en las faldas del monte Tandíl, el año 20, aunque en mucho menor número del que ahora. Allí vimos por nuestros ojos capitanear esta formacion á varios trasfugas y desertores, que con ellos se arrojaron sobre nuestra pequeña línea.

Ahora no sucedia así: las divisiones las conducian los mismos caciques, y les hacian guardar aquel mismo órden, sin embargo de que en cada una de ellas vimos un número considerable de hombres vestidos y acomodados á sus costumbres. El número de estos lo diremos mas adelante, por el cálculo de todas las divisiones, hecho en la reunion de este dia.]

[Footnote 26: Los mates que se les tenia preparados para este caso, eran algunos cuernos de 1-1/2 pies de largo, y algunos jarros que se habian llevado de lata, de un tamaño casi igual al de los primeros. En estos cabia una libra de yerba con su parte de azucar correspondiente, la que, despues de consumida el agua, se la echaban al cuello, y repetian la misma dosis cuantas veces se les daba. A todos se les satisfizo con este obsequio, á mas de las buenas bolsas que al efecto traian preparadas para proveerlas con diferentes especies. A mas de esto esperaban que en el reparto de los artículos que ocupaban toda su atencion, les tocase una parte considerable, que los proveyese por algun tiempo. Sabíamos positivamente que en ellas nos veríamos apurados, porque se puede asegurar que no hay bárbaros en lo descubierto en quienes reine mas la codicia, petulancia é interes, como en estos indígenas.]

[Footnote 27: La enemistad la conservan mientras no hacen causa comun para robar en las fronteras. En este caso son amenazados para la coalizacion por los Ranqueles: ellos acceden, ya por temor, ó ya por la buena disposicion que les acompaña para el pillage. En estas coalizaciones al fin de la fiesta salen perdiendo, porque _el lobo grande se come al chico_. Los Ranqueles, que han cobrado una superioridad incomparable sobre los Pampas, en la lid, se han hecho mucho mas temibles, por las continuas cargas que les hacen sobre sus propiedades, ya en harmonia, ó ya cuando se unen para robar. El número de estos equilibra el valor y génio mas guerrero de aquellos, de quienes hablaremos.]