Descripcion De La Patagonia Y De Las Partes Adyacentes De La Am

Chapter 2

Chapter 24,171 wordsPublic domain

La gente de estos paises no sirve para soldados; fuera de que se halla tan disgustada con el gobierno español, por la pérdida de su comercio, la carestia de todos los géneros ó mercaderias de Europa, y sobre todo por los exhorbitantes tributos, etc., que se alegraria sugetarse à cualquiera nacion que la librase de la actual opresion; y sin embargo en todo este pais no hay mas guarnicion, que unas pocas tropas regladas en Buenos Aires y Montevideo; cuyas dos plazas tomadas una vez, asegurarian la rendicion de las demas, con solo marchar por ellas: á cuyo fin seria asistido el enemigo por los navios del pais, acarreando á los españoles la pérdida de aquellas dos plazas, la de los únicos puertos que tienen en estos mares, donde sus navíos, que deben pasar al Cabo de Hornos para el mar del Sur, pueden recibir algun socorro. Antes de la expulsion de los Jesuitas de las Misiones del Paraguay, habrian podido tener muy grande auxilio de los indios guaranís que estaban armados y disciplinados, y que los ayudaron á sugetar las sublevaciones del Paraguay, y á echar los portugueses de la Colonia del Sacramento, habiendo sido la mayor defensa de este importante pais.

La parte de la Cordillera, situada al poniente de Mendoza, es muy alta, y siempre está cubierta de nieve; por cuya razon llaman los indios á toda esta hilera de montañas, _Pian mahuida_, esto es, montaña blanca, ó _Lil Mahuida_, esto es, montaña nevada. Pásase algunas leguas por valles muy grandes, cercados de altas montañas, antes de llegar á la mayor cumbre que es altisima y escarpada, con muchos y profundos precipicios, siendo el camino en algunos parages tan estrecho y sumamente peligroso, por razon de sus grandes y proeminentes peñascos, que apenas hay bastante lugar para pasar por él una mula cargada. Los huecos y cóncavos, siempre tienen nieve aun en verano, habiendo en el invierno grande peligro de morir allí helado. Muchos han esperimentado esta desgracia, intentando pasarlas antes que la nieve estuviese en algun grado derretida. Al pie de estos precipicios hay muchos arroyos y rios, que estan, por decirlo así encarcelados en orillas altas y perpendiculares; siendo tan estrecho el espacio entre ellas, que en algunos parages se puede salvar de uno á otro lado con gran facilidad, bien que es imposible bajar por ellas. Estos rios y arroyos dan muchas vueltas en las montañas y precipicios, hasta que salen á los llanuras, donde se aumentan considerablemente. Para subir y pasar la grande cumbre se necesita un dia de jornada en Mendoza y Coquimbo, y casi lo mismo en algunos parajes, segun los informes que he recibido.

Estas montañas producen tan grandes pinos, como los de Europa, siendo su madera mas sólida y mas dura que la nuestra. Es tambien muy blanca, y se hacen de ellos diferentes mástiles, y otros materiales para fábricas de navios: de manera que, como observa Ovalle, los navios construidos en los mares del sur, duran frecuentemente 40 años. Del fruto cocido de estos pinos hacen provisiones para muchos dias; teniendo el gusto muy semejante á la almendra cocida, aunque notan ser muy aceitosa. Producen tambien estos àrboles mucha trementina ó goma, que se cria en una masa algo mas dura y mas seca que nuestra resina, pero mucho mas clara y trasparente, aunque no tan amarilla. Los españoles la llaman y usan como incienso, pero es un error, pues no tiene otra fragancia que la resina, bien que es un poco mas fina.

Los valles al pié de la Cordillera son en algunos parages muy fértiles, regados por riachuelos, pues producen, estando bien cultivados, escelente trigo y variedad de frutos, abundando asi mismo de manzanas silvestres, de que los indios hacen una especie de cidra para su uso diario, ignorando el modo de conservarla. Los volcanes ó montañas de fuego, de que abunda esta parte de la Cordillera, pueden competir con el Vesubio. Mongibelo, ò algunos de los que conocemos en Europa, por su magnitud ó furiosas erupciones. Estando en el volcan bajo el cabo de San Antonio, fui testigo de una gran porcion de cenizas que llevaron los vientos y oscurecieron toda la atmósfera, esparciéndose sobra una gran parte de la jurisdiccion de Buenos Aires, y uno y otro lado del Rio de la Plata; de manera que la yerba estaba cubierta de ellas. Prodújolas la erupcion de un volcan cerca de Mendoza, llevando los vientos las cenizas mas lijeras à la increible distancia de mas de 300 leguas.

El pais de Buenos Aires, antigua habitacion de los Querandis, està situado à la parte meridional del Rio de la Plata. La costa es baja y húmeda, con muchos pantanos, y su orilla està cubierta de bosques cuya madera sirve para el fuego. Este pais es llano con tal cual ribazo, debiéndose admirar que, en toda esta vasta jurisdiccion, en la de Santa Fé, y la de Santiago del Estero, no se encuentra una piedra, siendo el producto natural del pais; sucediendo lo mismo hasta llegar á las montañas del volcan Tandil y Cayrú, al suroeste de Buenos Aires.

El pais entre Buenos Aires y el rio Saladillo, (limites del gobierno español, al sur de esta provincia), es del todo llano, sin àrbol ni ribazo alguno, hasta llegar à las orillas de este rio, el cual dista cerca de 23 leguas de las colonias españolas. Este pais tiene como 20 leguas de ancho, desde el nord-este al sud-este, confinando con los lugares de Matanza y Magdalena. Al norte del Saladillo hay muchas y grandes lagunas y valles profundos. Las lagunas que conozco son, las de la Reduccion, Sauce, Vietes, Chascomus, Cerrillos y Lobos. Al sud-oeste de este pais hay una laguna larga y angosta de agua dulce, cerca del rio de San Borombon, cosa rara en este pais, distante ocho leguas de las colonias españolas mas inmediatas. Cerca de seis leguas mas adelante, està el gran rio, ó por mejor decir, la laguna de San Borombon, formada de las aguas que sobran à las de la Reduccion, Sauce, Vietes y Chascomus. Cuando se hinchan con grandes lluvias, algunas veces se estienden á una milla de ancho, no teniendo orilla ni caida, sino un fondo llano. Cuando està mas crecida esta laguna solo tiene una braza de profundidad en el medio, y la mayor parte del año suele estar enteramente seca. Despues de correr doce leguas, desde la de Chascomus, entra en el Rio de la Plata, un poco mas arriba de la Punta de Piedra.

De este rio al Saladillo hay doce leguas, caminando al sud-oeste. El pais intermedio es bajo y llano como lo demas, y en algunas partes tiene abundancia de pastos, especialmente en las orillas del Saladillo. En años secos, faltando la yerba en las orillas del Rio de la Plata, todo el ganado, perteneciente á los españoles de Buenos Aires, pasa á las orillas del Saladillo, donde encuentra alguna yerba, por razon de la humedad y profundidad de la tierra.

Estas llanuras se extienden al occidente hasta el Desaguadero ò territorio de Mendoza, y no tienen mas agua que la que cae del cielo, y se recojen en las lagunas, excepto la de los tres rios:--el Desaguadero, Hueyquey y el Saladillo. Este pais no está habitado ni cultivado por indios ni españoles, pero abunda en ganados, caballos silvestres, venados, avestruces, armadillos, gamos, patos silvestres ó ànades, y otra caza.

El rio Saladillo, por razon de ser salado, solo se bebe por el ganado: casi todo el año tiene tan poca agua, que en un parage, llamado el Callighen, á ocho leguas de su boca, donde es muy ancho, no llegan las aguas á los tobillos, y aun à su boca no podria pasar un barquito cargado. Sin embargo, á principios de Octubre, le he visto crecer tan prodigiosamente, que llegaba á sus orillas en veinte y cuatro horas, y con un brazo de agua, en el parage mencionado, de un cuarto de milla de ancho, y esto sin caida de mucha agua en sus contornos.

Estas avenidas generalmente duran dos ó tres meses. El Saladillo nace de una laguna, donde se descarga el rio Quinto que pasa por San Luis. Esta laguna, cuando sobresale con lluvias ò nieves derretidas que caen de las montañas, causa la inundacion de aquel rio: el cual, como toma su curso por el distrito de Buenos Aires, pasando hácia el mediodia, acercándose à las primeras montañas, volviéndose despues al norte y otra vez al este, recibe las aguas de muchas y grandes lagunas, que salen de madre en tiempo de lluvias: pero cesando estas, aquel rio està casi seco. A sus orillas, á cosa de ocho leguas de su boca, hay muchos bosques de un árbol llamado tala, que solo sirve para el fuego, ò hacer vallados. El último de estos bosques, llamados la isla Larga, llega hasta cerca de tres leguas de la entrada del Rio de la Plata.

Este rio es uno de los mayores de toda la América, y entra en el mar por una boca de setenta millas de ancho: algunos dicen que solo tiene sesenta, y otros lo extienden á ochenta. Llámanle el Rio de la Plata desde el paraje donde se junta con el Uruguay, corriendo con el nombre de Paranà mas arriba de su principal brazo. En este rio entran los del Bermejo, Pilcomayo, que pasa por Chuquisaca, y el Paraguay, (de donde toma aquella provincia el nombre), que va por la ciudad del Paraguay, ó Asumpcion, comunicàndose por brazos navegables, con las minas de oro portuguesas de Cuyabá y Matogroso, como tambien con el Perú, de la misma manera que el Paranà se comunica con las del Brasil, y montañas de San Pablo.

En las orillas del rio Carcarañal ò Tercero, cerca de tres ó cuatro leguas ante que entre en el Paraná, se encuentran muchos huesos de un tamaño extraordinarioque parecen humanos: algunos son mayores que otros, y con proporcion à personas diferentes en edad. He visto huesos de muslos, costillas, y varias piezas de calaveras. Vì tambien dientes de tres pulgadas de diàmetro, en sus bases.

Estos huesos, segun me informaron, se hallan tambien en las orillas de los rios Paranà y Paraguay, igualmente que en el Perú. El historiador Garcilaso de la Vega Inca, hace mencion de haberse encontrado tales huesos en el Perú, diciendo que los indios tienen tradicion de que los gigantes habitaron aquellos paises antiguamente, y que Dios lo destruyó por el crimen nefando.

Yo mismo encontré una concha de un animal de huesos sexagenales, teniendo cada hueso lo menos una pulgada de diàmetro, y la concha casi tres varas de ancho. Parecia en todo excepto en el tamaño, à la parte superior de la concha del armadillo, la cual solo tiene una cuarta de ancho. Algunos de mis compañeros encontraron tambien cerca del Rio Paranà un esqueleto de cocodrilo, ó lagarto, y yo vì parte de las vertebras, cada una de las cuales tenia cuatro pulgadas de grueso, y cerca de seis de ancho. Por la medida, ó exámen anatómico de estos huesos, está bien asegurado que este tamaño extraordinario no nacia de la adquisicion de otra materia; porque hallé que las fibras de estos huesos eran mayores, à proporcion de aquel tamaño. Las bases de sus dientes estaban enteras, pero sus raices gastadas, pareciendo exactamente á la figura de un diente humano. Estas cosas son bien sabidas de todos los que han vivido en este pais pues de otro modo no me atreviera à escribirlo.

El rio Paranà tiene la extraordinaria propiedad de convertir muchas sustancias en una piedra muy dura. Cuando fué la primera vez descubierto era navegables por navios pequeños, hasta la ciudad de Asumpcion; pero desde entonces se ha llenado de tanta arena, que aun los menores barcos mercantiles, no pueden pasar de Buenos Aires. Los mayores bajeles y navios de guerra, estàn obligados à descargar en Montevideo, necesitàndose de pilotos buenos en este rio, para libertarse de los dos bancos, llamados el banco Inglés, y el banco de Ortiz y de tropezar en la Punta de Piedras, que se estiende muchas leguas debajo del agua, y cruza todo el rio. El canal del norte es mas estrecho y mas profundo; el del mediodia mas ancho y menos profundo. El opuesto banco de Ortiz no tiene tres brazas de agua, con un fondo àspero y pedegroso. Este rio tiene dos inundaciones cada año, una grande y otra pequeña, provenientes de las lluvias que caen en aquellos vastos paises, de donde el Paraná y el Paraguay tienen su nacimiento. La pequeña sucede por lo comun en Julio, y se llama la avenida de los pejerreyes cubriendo las mas veces todas las islas del Paraná. La grande inundacion empieza en Diciembre, y dura todo Enero, y algunas veces Febrero, subiendo de 5 à 6 varas sobre las islas; de manera que solo se pueden ver las copas de los àrboles mas altos de que abundan las islas de este rio. En este tiempo dejan aquellos parajes, y nadan hácia tierra firme los leones, tigres, ciervos y aguará-guazú. En las avenidas estraordinarias algunas veces han pensado los moradores en desamparar la ciudad por miedo de un diluvio; bien que, cuando estas avenidas entran en el Rio de la Plata solo cubren los paises bajos que estàn á sus orillas.

Algunas de las islas del Paranà tienen dos ó tres millas de largo con gran porcion de madera, sirviendo de pasto ó abrigo à los leones, tigres, capibaras, ó cochinos de rios, lobos de rios, (los que me parecen ser como la nutria en Europa) aguará-guazú, y muchos cocodrilos. El aguarà-guazú es una especie de zorra grande con la cola larga: _aguará_ en lengua paraguaya quiere decir zorra; y guazú grande. A la zorra comun dan el nombre de aguarà-chay.

Este rio abunda de pescados de todo género, con escamas y sin ellas: algunos conocidos y otros no conocidos en Europa. Los que tienen escama son, el dorado, el packú, el corvino, el salmon, el pejerey, el liza, el boga, el sábalo, el dentudo y otros de menor clase. Los que no la tienen, son el mongruyo, el zurubi, el erizo de agua, tortugas y bagres.

El dorado se halla en grande abundancia en la mayor parte de los rios del Paraná, y suele pesar cada uno 20 ó 25 libras: su carne, es blanca y sòlida.

El packú es el mejor y mas delicioso pescado que se encuentra por estos rios. Es grueso y ancho, semejante à nuestros rodaballos, de un color oscuro y misto, con mezcla de amarillo. Es ancho de dos tercias de largo; sus escamas pequeñas, y su cabeza no tiene proporcion con el cuerpo. Este pescado es de grande estimacion, y rara vez se encuentra sino en la primavera y en el estio: estando bien salado se mantiene algunos meses seco; pero despues, siendo muy gordo, se vuelve rancio. Me parece que es algo semejante á nuestra tenca, aunque mucho mas ancho.

El corbino es tambien de grande estimacion, y se encuentra á la boca del rio de la Plata, donde se mezcla la agua salada con la dulce. Es del tamaño del bacallao, pero en figura semejante à la carpa, tiene muchas y grandes espinas, y sus escamas son anchas. De este pescado, en su estacion, se toman grandes cantidades cerca de Maldonado y Montevideo para enviar à Buenos Aires, Córdoba, etc.; es muy regalado, ya fresco, ya salado.

El salmon no tiene semejanza con los nuestros, pues es seco é insípido sin comparacion.

Los pejereyes (ò como lo llaman los españoles pescado de rey), es una especie, ó muy semejante à nuestro _smelt_ (pequeño pez de 3 á 4 pulgadas de largo, llamado por los ingleses smelt, cuya especie no me acuerdo haber visto en España) ó _sparling_, en color, figura y gusto, y aun en el tamaño: solo que la cabeza y la boca son mayores. No frecuentan el agua salada, sin embargo que el Rio de la Plata tíene abundancia de ellos. En las avenidas del Paraná, en el mes de Julio, suben à este rio en grandes cantidades, un poco mas arriba de Santa Fé, y dejan sus huevos en los riachuelos que entran luego en el Paraná. Los pescadores los cogen con anzuelos, los abren, secan y venden en las ciudades inmediatas: tienen escelente gusto, y su carne es muy blanca, y sin grasa. Cuando estàn frescos se tíenen por gran regalo; se han de secar sin sal, porque esta inmediatamente los consume, y si se mojan, despues de colgados para secar, se corrompen: son tan estimados como el packú y el corvino.

El liza en su figura, tamaño y gusto, parece á nuestra marcarela pero no tiene tan buen color, ni es tan delgado hácia la cola. Este pescado no pasa del Rio de la Plata, en cuya boca, y en tiempo de avenidas, se encuentran millares. Solo algunas veces suelen entrar con los novilunios y plenilunios en el rio Saladillo; donde una noche en dos ó tres redadas, saqué bastante porcion para mi y mis compañeros para toda una cuaresma. El sábado y boga son semejantes à nuestra carpa en los rios Paranà y la Plata: pesan de tres á cuatro libras. Todos los rios de estas provincias abundan de estos peces, y asi son muy baratos, haciendo los moradores gran provision de ellos, tanto salados como secos: es necesario mucho cuidado al comerlos por la muchedumbre y pequeñez de sus espinas. La boga cuando fresca, parece mejor que el sàbalo, aunque este es mas largo y ancho: el modo de cogerlo, es en red.

El dentudo (así llamado por sus grandes y agudos dientes) es algo inferior al sàbalo: suele pesar ordinariamente de libra, á libra y media, y aunque es de buen gusto, rara vez se come por el número grande de sus espinas. Es el pescado mas espinoso que he visto.

Ademas de estos hay un pescado ancho y chato, llamado palometas, lleno de espinas pero gustoso. Las alas con que bogan son feas y agudas, y llegan con ellas á los pescadores, que los cogen con demasiada prisa. Son intolerables las heridas que hacen con sus espinas; pudre é inflama de tal manera, que dan calentura, convulsiones, y tétanos, ó extension de nervios, terminando algunas veces en muerte.

_Pescado sin escama._

El mongrullo es el pescado mas grande que se encuentra en este rio; hay algunos que pesan un quintal, y tienen dos varas de largo: su piel es lisa, y el color ceniciento, algo inclinado á amarillo, su cabeza está llena de espinas; su paladar áspero, y su gola ó tragadero ancho: es muy fuerte y pesado, y pide una red firme, y gran fuerza para cogerlo.

El zurubí es casi del tamaño del mongrullo y nada inferior en el gusto: su cabeza es casi una tercera parte de su cuerpo, y toda espinas: tiene la boca muy grande y chata, y su tragadero ancho: su piel suave y de color ceniciento, pintada como la de un tigre: su carne blanca, sólida, sana y de buen gusto, siendo el mejor de los pescados sin escama.

El patí no es de menor tamaño que los dos mencionados, aunque lo es su cabeza y tragadero. El color de este pez es como el del mongrullo, su carne es algo amarilla, y se estima tanto como el zurubí.

El armado es grueso y fuerte, pero no grande: su espalda y costados estan llenos de puntas fuertes y agudas: cuando le cogen, gruñe y hace lo que puede por llegar. Por lo que es necesario darle en la cabeza antes de tocarle con la mano. Este pez pesa ordinariamente de cuatro á seis libras; su carne es blanca y sólida.

Las rayas son tan abundantes en el Paraná, que los bancos de arena estan enteramente cubiertos de ellas: son de figura oval, de cerca de tres cuartas de vara de largo. La espalda es negra, y el vientre blanco, son chatas como las nuestras; tienen la boca en medio del vientre, siendo ciertamente la mejor parte de la carne. Las faldas solo tienen tres pulgadas de ancho, y son mucho mas delgadas que las nuestras. Como esta es casi la sola parte comestible, no tienen mucha estimacion. La cola de este pescado es larga y angosta, á la raiz de la cual sobre la espalda tiene una cola punteaguda con dos filos, semejante á una cierra de dientes pequeños, con que hiere á los que se le acercan. Las llagas hechas con esta espina, atraen algunas veces muy malas consecuencias, porque frecuentemente se quiebra la espina en la herida, y no puede sacarse sino por una incision peligrosa en las partes tendinosas de los pies. La llaga es insufrible, inflamase y no supura, ocasionando calentura con convulsiones, que terminan en ofiótomos ó tétanos, y causan al fin la muerte.

El erizo de agua es muy semejante al armado, y al erizo. Está armado de espinillas, pero no tan fuertes, ni tan numerosas como las de estos últimos: su piel casi de color gris, y parece llena de arrugas: gruñe como el armado cuando le cogen, y su carne es muy sabrosa: rara vez pesa dos libras, siendo aun menores los que se cogen en los pequeños rios ó arroyos, donde no pasan de media libra.

Los bagres son en todo, excepto en la magnitud, semejantes al patí: rara vez pesan libra y media, y los mas, mucho menos: tienen en cada ala, cerca de la cabeza, una espina fuerte y aguda, y se debe llegar á ellos con cuidado luego que son cogidos, porque viven largo tiempo fuera del agua. Su carne mollar y de buen gusto, y se pescan ya con redes ó con anzuelos.

Daré aquí razon de un animal estraño anfibio, que se cria en el rio Paraná, cuya descripcion jamas ha llegado á Europa, ni se ha hecho aun mencion de él, por los que han descubierto este pais. Lo que voy á decir nace de las declaraciones unánimes de los indios, y de muchos españoles que han obtenido varios empleos cerca de este rio: fuera de que yo, durante mi residencia á las orillas de él, por el espacio de cuatro años, ví una vez uno de ellos, de manera que no se puede dudar de la existencia de tal animal.

En mi primer viage á la costa de Madera el año de 1752 sobre el Paraná, estando á la orilla gritaron _yaguarú_, y mirando ví un grande animal al tiempo que se arrojó al agua desde la orilla; pero no tuve el necesario para examinarle, con algun grado de precision.

Llámanle _yaguarú ó yaguaruich_, que en lengua de aquel pais significa el tigre de agua. En la descripcion de los indios, se supone ser grande como un asno, de la figura de un lobo marino, ó nutria monstruosa, con garras punteagudas y dientes fuertes, las piernas gruesas y cortas, la lana larga, muy velludo, con la cola larga con disminucion hasta la punta.

Los españoles le describen de otro modo: con la cabeza larga, la nariz aguda, y recta como la de un lobo, y las orejas derechas. Esta diferencia puede nacer de que su especie se haya visto pocas veces, y aun entonces haya desaparecido tan repentinamente, que no habrá dado lugar á examinarle; ó de que talvez habrá dos especies de este animal: tengo por mas segura esta última informacion, por haberla recibido de personas de crédito y reputacion. Encuentrase cerca del rio, echado sobre la arena, de donde, oyendo el menor ruido, se arroja inmediatamente al agua.

Destruye el ganado que en grandes rebaños pasa todos los años al Paraná, y sucede que, haciendo una vez su presa, no se ve mas que los bofes y entrañas de lo que ha agarrado, flotando bien presto sobre el agua. Vive en las mayores profundidades, y especialmente en los remolinos causados por la concurrencia de dos corrientes, y duerme en las cuevas profundas que estan á la orilla.

_Puertos del Rio de la Plata._

Los puertos de este rio son Buenos Aires, la Colonia del Sacramento, la bahia de Barragan, el puerto de Montevideo, y el de Maldonado; hay otros muchos para navios menores, especialmente á las bocas de varios rios que corren hácia él. Buenos Aires (hablando con propiedad) no tiene puerto, sino solo un rio abierto á todos vientos: por lo cual estan obligados los navios á anclar á tres leguas de tierra por falta de agua en la costa. Los vientos, especialmente los del sur, son muy violentos, y por esto estan los navios por lo comun provistos de cables y ancoras, de una fuerza extraordinaria para este paraje.

El puerto de la Colonia del Sacramento es algo mejor, por razon del asilo que recibe de la isla de San Gabriel y la tierra mas alta, pudiendo los navios anclar cerca de la playa; no obstante lo cual está demasiado abierto, y espuesto á los vientos, y tiene algunas peñas y escollos, siendo absolutamente necesario un buen piloto para navegar por él con seguridad.

La bahia de Barragan, que está 12 leguas al sud-oeste de Buenos Aires, es tambien muy ancha y abierta, y la tierra baja al rededor, no pudiendo los navios de carga mayor llegar mas que á dos ó tres leguas de tierra. El abrigo que tiene (si tal se puede llamar) es solo algunos bancos de arena que rompen la fuerza de las olas, pero al mismo tiempo son muy incomodos para los que entran y salen, y peligrosos en una fuerte tempestad, si se rompen los cables.