Descripción de la Gobernación de Guayaquil en 1605
Chapter 1
En lo natural
Esta gobernación se divide en dos partes: la de la ciudad de Guayaquil con los pueblos de indios de su distrito, y 2a., la de la ciudad de Puerto Viejo con sus pueblos de indios. Esta gobierna un Teniente puesto por el Gobernador de Guayaquil.
Llámase Guayaquil la ciudad principal y toda la provincia, del nombre de un gran rio que por ella pasa.
La ciudad está funda entre dos cerros que parece como asiento de silla gineta; 61 casas. La tierra en contorno es toda montosa, que comienzan los monta-desde la misma ciudad.
Está en grado y medio de latitud al sur.
Dista del Mar del Sur dieciseis leguas, de la ciudad de Quito 60 leguas, y de la de los Reyes 300 y tiene al septentrion a la ciudad de Cuenca y sus términos. Al mediodia confina con los de Puerto Viejo y al oriente con los de Quito; al poniente tiene la costa del mar, vecina a la de Panama.
Su distrito hacia el de Cuenca se extiende 22 leguas y otras tantas hacia Quito y Puerto Viejo. Hacia el mar y punta de Santa Elena tiene 24 leguas y en este contorno mucha tierra.
El temple es caliente, principalmente el tiempo que llueve, que es el que llaman ybierno. El verano es muy fresco, tanto que las mas de las noches se siente alguna manera de frio. Pero son ocho o nueve meses de muy buen verano. El ybierno suele durar tres meses tan lluviosos que en muchas partes anega la tierra y entonces para ir a las chacarrast se navega en barcos y balsas; comienza el ybierno por navidad y la gente de la tierra a hacer sementeras.
En torno de la ciudad y en otras partes cercanas a los ríos hay mucha tierra llana y fertil, pero la mas es tierra fragosa cubierta de monte y de manglares y esteril toda la que está lejos de los ríos; no por su naturaleza, sino por falta de agua, por ser tan largos los veranos. Por esto no se coge trigo, vino, ni aceite.
Cógese algun algodon; hasta 2000 arrobas cada año* en toda la jurisdicción.
En la Isla de Puna° , que es siete leguas de la ciudad, hay salinas. Son unos pozos donde se cuaja la sal, de agua del mar. Sácanse cada año mas de 20U*/ hanegas. Estaban descubiertas estas salinas antes de la entrada de los españoles. Son ahora de su Majestad y ocupa el arrendador en beneficio de ellas hasta veinte esclavos y seis u ocho indios.
Los vientos ordinarios que reinan en aquellas costas son: de verano, el Sur; y de ybierno, el Sudoeste.
El gran rio Guayaquil nace en los Yumbos (estos son indios en las sierras de Quito, al pie de ellas, que caen ya en término de Guayaquil). Como 20 leguas de la ciudad se le comienzan a juntar otros ríos; el primero el rio Bacay que viene de hacia las montañas de Puerto Viejo.
El rio de Yaguache (que tambien se llama de Guayaquil) que desciende de las montañas de Cuenca, hacia la parte que llaman Chilchil. El rio de Nausa que sale mas arriba y viene de las montañas de Quilea.
El rio de Baba que viene de hacia la provincia de los Sichos, de las espaldas junto a Quito.
El de Chelintomo que baja de las montañas e indios que llaman de Abauzi, distrito de Cuenca.
El rio de Bahoyo que viene de hacia la provincia y poblaciones de indios que llaman Andamarca.
El rio de Illanguto que viene de hacia Chimbo, pueblo del distrito de Quito.
El rio del Puerto del Desembarcadero, que baja de la sierra que llaman Puchara, camino de Quito.
Otro rio nombran las relaciones de Bulobulo; dicen que entra en el rio Grande que por otro nombre se llama Guayaquil el Viejo; es de dudar si es el mismo que el de Yaguache. El rio Grande de Guayaquil corre atravesando toda la provincia. Su entrada en el Mar del Sur se cuenta desde una isla llamada de Santa Clara, desde la cual a la ciudad hay dieciseis leguas. A siete de la ciudad el rio abajo está la Isla de Punao con su puerto llamado de Bui. Hasta alli llegan a surgir los navios grandes. Los medianos suben hasta la ciudad con la marea; sin ella no pueden por los bajos, porque tiene tres brazas de bajamar cuando menos. Impídeles tambien la subida la corriente del rio, que es muy arrebatada, pero navégase desde la ciudad por el rio hasta el Puerto del Desembarcadero de Quito, que hay 20 leguas, en balsas y barcos y botequines.
Crece el rio el ybierno y anega gran parte de la tierra; entonces no se puede navegar por la madre a causa de la fran fuerza que alli lleva la corriente./ Navégase por medio de los campos y sabanas con buen tiento y noticia de la tierra, y viénese a salir muchas leguas arriba atajándose su riesgo y con menor trabajo.
Estas crecientes no son de daño, antes de mucho provecho; porque pasadas, en lo anegadizo, que queda fertilizado, siembran en el verano los indios y algunos españoles chacarras de maiz, habas, frisoles, zapallos y otras legumbres, y procuran recoger antes que vuelva el ybierno, porque si se descuidan, se las lleva el rio.
El rio Bola entra en el mar y hace puerto cerca del de la Puná.
De algunos otros ríos se hará mención en' la descripción de los pueblos de indios por donde pasan y se tratará de los puertos: el de la Puna y el de Santa Elena.
Demás de los dos hay en el distrito muchas lagunas que llaman ciénegas; resultan de las lluvias del ybierno y de las crecientes de los ríos; hay algunas grandes de a legua y de a media legua y generalmente son bajas, que las vadean los caballos y las vacas, y las mas se secan el verano: Otras hay mayores, particularmente hacia los pueblos de Baba, Pimocha, y Daule y el Embarcadero de Quito que se navega en el ybierno con barcos y balsas por espacio de dos o tres leguas, porque entonces revientan en ellas los ríos y les comunican sus aguas.
Arboles silvestres lleva la tierra; unos para madera, cuales son robles, mangles, ebanos y guachapeli, salsafras , madera de María, madera amarilla, madera negra. De los mangles y de los que llaman de María se hacen arboles de navios. El guayachapeli es muy buena madera para la fábrica de naves y galeones. De la madera amarilla se labran bufetes, sillas, bancos, y otras cosas de esta suerte.
Otros son frutíferos: algarrobas y otros que llaman nascoles, cuya fruta es tambien como algarroba, y sirve para teñir de negro y los que dan una fruta como almendras, que madura y se come la cascara o carne de fuera y el hueso de ella tiene pepita dulce y se come. Otros muchos arboles silvestres hay que llevan fruta, particularmente los que llaman cerezos, porque su fruto es muy semejante a las cerezas de España y es de buen gusto, y sano. Las frutas de estos arboles son comunes sin ningún género de guarda ni prohibición; sustentan con ellas, en sus tiempos, el ganado vacuno y de cerda.
Los arboles mansos frutales de la tierra, que tienen en las huertas y chacarras, son nicayabales, aguacateles° cacautalest, pacages (que llaman guabas), guayzuis, caimitos, palmas de cocos y de datiles. Las frutas de la tierra son sanas en general y por la mayor parte frescas./
Danse tambien arboles frutiferos de España: parras, higueras, naranjos, limones, limas, granadas, y algunas hortalizas: melones, pepinos, rabanos, lechugas, coles.
Hay en el distrito, medicinas aprobadas, mucha cantidad de buen mechoacan y unas raices que llaman poste enpate, de que usan como de suelda en las quebraduras y desconciertos de huesos, con muy buen efecto. Tambien usan de estas raices para resolver humores frios. Otra yerba que llaman payco, es caliente y aprovecha mucho a los resfriados. Tambien hay bezares que las sacan de los venados. Dicen que hay otros muchos generos de yerbas medicinales con que los indios se curan: pero que no son conocidas de los españoles, ni les saben los nombres, porque, aunque los indios las aplican, no quieren dar noticia de ellas. Cierto es que los españoles no les han apretado tanto para que las descubran como para el oro. Tampoco saben los nombres de muchas yerbas, que dicen son conocidas por venenosas, y que hay contrayerbas muy aprobadas.
Las semillas que se cogen en esta provincia son: maiz, habas, frisoles de la tierra y de Castilla. Siembranlas quemando y rozando el monte, y en las partes que no tienen monte y han estado cubiertas de agua, sin labor ninguna, haced por hileras a estaca, hoyos, en que echan la simiente, y despues, si nace yerba, desyerban las chacarras. Acuden de veinte a treinta y hasta cuarenta hanegas por una. Maiz y habas son las semillas que mejor se dan, y se cogen con ventaja mas que en otras partes.
Los animales mas fieros que hay, son los caimanes; lagartos en el rio, de hasta 20 y 25 pies de largo. En el monte hay leones, tigres, osos hormigueros, puercos que llaman zahinos que son muy bravos y tienen el ombligo en el espinazo. Hay armadillos, tejones, monos y en algunas partes de la tierra, muchos venados. Hállanse tambien zorras y conejos como los de España, y unas como liebres, a que llaman guardatinajas y otros animales. Entre la caza cuentan a los toros, que hay muchos y muy bravos. Cazan los indios a caballo con una vara gorda y una soga con que los enlazan y al mas bravo con mas facilidad.
Aves de la tierra diferentes que las de Europa son gallinazos, pavas, paugias, martinetes, chubibes, guaraguas, chacotas, garrapateros. Estos ultimos son unos pajaros negros que tienen las colas semejantes a las picazas. Las/ guaraguas se mantienen de culebras. Las chacotas son semejantes a calandrias. Hay tambien unas aves a manera de garzas que tienen en los encuentros de las alas unas puas de hueso como las de puerco espin y otra tal punta tambien a la cabeza. Pelean entre sí hiriendose con aquellas puas. Otros generos de aves hay semejantes a los de España: halcones, garzas, tórtolas, tordos, ruiseñores y algunas perdices algo mayores que las de España. Cázanse de estas y de otras aves; en particular las pavas y unos patos que hay grandes y otros patillos menores, tórtolas, cubibes, garzas, martinetes.
Los dos tienen gran cantidad de pescado; principalmente en el rio Grande de Guayaquil se toman corbinas, sabalos, robalos, cazones, ciegos, bagres, viejas, lizas, anguillas, odis, bocaschicas. Tambien en esteros del mar que estan a una, dos y tres leguas de la ciudad se pescan cantidad de peces: lizas, robalos, lenguados, acedias, pampanos, pargos, cazones, y peces menores de los que llaman en Sevilla de media playa, y unos que llaman corcobados, que son a manera de besugos.
En las lagunas del distrito se crian en abundancia unos peces que llaman de sabana y guayjas; dicen que es pescado saludable, cosa extraordinaria para peces de lagunas.
En el mar hay ballenas y peje espada y algunas veces las han pescado para sacar el aceite. Hay bufeos, toninas, dorados y otros muchos generos de peces.
Muchas viboras y culebras venenosisimas hay en toda la tierra, y sapos; pero los mosquitos se temen como el animalejo mas enfadoso y dañoso que hay en la provincia y en todas las Indias, porque siempre está picando y asi no se puede pasar sin pabellon o toldo.
No hay en todo el distrito minas descubiertas de ningun metal. Dicen que en unos cerros a dos o tres leguas de Guayaquil se hallan muestras de minas de plata sobre cobre.
En el pueblo de Colonquillo hay pozos de que se saca un licor o betumen llamado copey, que es alquitran. Este se saca en mucha cantidad y se usa de él mezclandolo con brea para brear y para alquitranar la jarcia. Son de su Majestad estos pozos y rentanle cuatrocientos pesos cada año./ En lo moral
Fundóse la Ciudad de Guayaquil en el año de 1534, y su fundacion no quedó hecha ni firme de una vez; porque la primera fue en la boca del rio de Babahoyo; la 2a. en el estero que llaman de Dima; la 3a. en la orilla del rio de Yeguache que entonces se llamaba de Guyaquil; de allí se mudó la población a Lominchao, que es cinco leguas de donde ahora está fundada. El sitio en que ahora está se llamaba el Paso de Guaynacaba. Y fue Guanacaba Rey del Piru.
Nombran por primeros fundadores diez personas; Juan de Jaen, Lope de Acebedo, Juan Fernandez, Cristobal de Villalta, Manuel de Estacio, Francisco de Olmos, Francisco de Valverde, Diego Martin, Enrique Diaz y un fulano Goljon.
Trae la ciudad por escudo de armas un leon bermejo levantado sobre los pies y tiene en las manos una bandera y en ella una cruz travesada, a manera de aspa, y debajo de la bandera un castillo; el leon está coronado y todo ello cercado con una cadena por orla.
Toda la ciudad tiene 61 casas. Las cuatro de ellas de posada. Tiene casas de Cabildo, que son labradas de madera de robre y cubiertas con tejas, y una almona, en que se labra jabon con grasa y sebo de vacas en lugar de aceite, ...araw. y con la ceniza de una yerba que llaman sosa. Demas de esto tiene dos arrabales en que hay aserraderos de madera; y otras tiendas en que se labra jarcia, para las naves, de madera de cabuya. Tambien está en el arrabal un convento de San Francisco.
Los propios que tiene el cabildo son tres tiendas de poco valor en propiedad; y por mandado del Virrey, dos procuradurias de causas, la correduria de Lonja, y mojoneria; todo esto, arrendado, renta cada año cuatrocientos o hasta cuatrocientos y cincuenta ducados.
Privilegios ni exenciones no tiene hasta ahora.
Los indios de esta provincia no usan de quipos ni de otro género de memoria para conservar la noticia de la antiguedad, mas de la tradicion y fama de unos en otros.
Demas de la ciudad de Puerto Viejo y sus pueblos de indios, de que se tratará de por sí, tiene la ciudad de Guayaquil en su distrito propio, diez pueblos de indios que son: Yaguache, Baba, Daule, Chongon, Machala, Colonche, Colonchillo, Chandui, Pimocha, Puna./
Los vecinos españoles y criollos que viven en la ciudad de Guayaquil son ciento y cincuenta y dos; de éstos son casados setenta y tres, la mayor parte criollos, a lo menos las mujeres son nacidas en la tierra casi todas. Hay demas de estos, trece viudas y dos casados que tienen sus mujeres en España. Los vecinos casados son casi todos españoles no criollos, tratantes y que están con animo de volverse a España.
Tienen estos vecinos, hijos varones, ciento y doce. Hijas, setenta y siete. Esclavos varones, negros por la mayor parte y algunos mulatos, docientos y diez y seis.
Esclavas, negras y mulatas, ciento y diez y siete.
Hay negros y mulatos horros, siete; los tres casados.
Negras y mulatas, trece.
Los vecinos solteros tienen en general pequeños caudales y muchos son pobres. Los vecinos antiguos y de asiento tienen mayores haciendas, que algunas llegan a 20 y a 30 y a 40U pesos de a 9 reales. Parece suman las haciendas de todos los vecinos 263U 350 pesos corrientes.
En los diez pueblos de indios hay:
Tributarios, seiscientos y cincuenta y siete.
Libres de tributo, reservados por ser caciques, o lisiados, o viejos mayores de cincuenta años, ciento y dieciseis.
Son casados seiscientos y cuarenta y siete.
Viudas hay ciento y cincuenta.
Niños y muchachos menores de diez y ocho años que por ser de esta edad aun no pagan tributo, a que llamaremos preservados, hay quinientos y setenta y dos.
Niñas y muchachas hay cuatrocientas y treinta y cuatro.
Todos estos indios se hallan en cada uno de los diez lugares en esta manera:
En el pueblo de Yaguache están reducidas cuatro parcialidades:
1ª La primera se llama de Yaguache; tiene indios tributarios 13, reservados 3, casados 13, niños 8, niñas 7.
2ª De Chadui y Guayaquil el Viejo: tributarios 23, reservados 3, casados 20, viudas 30, niños 24, niñas 15.
3ª Un aillo de indios reducido tiene tributarios 9, reservados 2, casados 8, niños 9, niñas 8./
4ª Mopenitos: tributarios 14, reservados 3, casados 16, viudas 2, niños 11, niñas 16.
5ª +tributarios 30, reservados 7, casados 34, viudas 10, niños 2, niñas 23.
6ª Payo: tributarios 5, reservados 2, casados 5, viuda 1, niños 7, niñas 7.
7ª Belin: tributarios 6, reservados 1, casados 9, viudas 1, niños 8, niñas 5.
En el pueblo de Baba, cinco parcialidades:
1ª Baba: tributarios 39, reservados 6, casados 38, viudas 15, niños 39, niñas 20.
2ª Puchere: tributarios 9, reservados 3, casados 12, viudas 2, niños 9, niñas 6.
3ª Macul: tributarios 16, reservados 2, casados 12, viudas 1, niños 9, niñas 14.
4ª Gauret: tributarios 4, reservados 3, casados 6, viudas 2, niños 9, niñas 5. 5ª De Puna y Quilinto: tributarios 17, reservados 3, casados 19, viudas 7, niños 14, niñas 10.
En el pueblo de Daule hay tres parcialidades:
1ª Daule: tributarios 59 (de estos están huidos los 6), reservados 6, casados 38, viudas 15, niños 39, niñas 20.
2ª Chonona: tributarios 39, reservados 1, casados 6, niños 7, niñas 7.
3ª Rancho: tributarios 39, reservados 3, que son el cacique y el gobernador y un indio de 54 años, casados 32, viudas 3, niños 24, niñas 30.
En Chongon, 6 parcialidades:
1ª Chongon: tributarios 57, reservados 7, casados 53, viudas 12, niños 50, niñas 36.
2ª Raqual: esta parcialidad está dividida en dos partes y cada una tiene su cacique.
1a: tributarios 14, reservados 4, casados 17, viudas 3, niños 13, niñas 10.
2a: tributarios 17, reservados 2, casados 17, viudas 2, niños 13, niñas 13.
3ª Guaya: tributarios 33, reservados 5, casados 30, viudas 8, niños 26, niñas 21.
4ª Villao: tributarios 5, reservados 2, casados 4, viudas 2, niños 13, niñas 4. 5ª Cachao, aillo debajo del cacique de Villao: tributarios 4, casados 3, niños 1, niñas 1.
6ª Vaindal: tributarios 8, reservados 3, casados 10, viudas 2, niños 5, niñas 11.
El pueblo de Machala es una parcialidad en que hay indios tributarios 9, reservados 4, casados 13, viudas 3, niños 11, niñas 12.
En Colonche: la., tributarios 29, reservados 7, casados 13, viudas 4, niños 26, niñas 14.
Debajo del mismo cacique de Colonche está Colonchillo; tiene tributarios 21, reservados 5, casados 19, viirdás niños 11, niñas 8.
Chandui, una parcialidad: tributarios 36, reservados 13, casados 40, viudás 19, niños 35, niñas 36.
Primocha: 1ª, tributarios 45, reservados 2, casados 38, viudas 10, niños 42, niñas 38./
2ª, Babahoyo, reducido en Primocha: tributarios 10, reservados 3, casados 5, viudas 3, niños 8, niñas 3.
3ª, Mayan, reducido en Primocha: tributarios 18, reservados 2, casados 16, viudas 5, niños 13, niñas 10.
En la Puna hay una parcialidad que tiene indios tributarios 62, reservados 17, casados 70, viudas 11, niños 14, niñas 14; de los tributarios están huidos 6.
Paga un indio tributario cada año a su encomendero una pieza de mantas de algodon de colores, cuatro celemines de maíz, dos pollos y dos gallinas. Este es el tributo ordinario en los pueblos del distrito, pero en el de Colonchillo pagan lona y manta de algodon que tienen diez y ocho varas y vale veinte reales, dos arrobas de pescado, que valen doce reales, y 20 reales en plata y al cacique 20 reales cada tercio.
Los caciques son descendientes de los antiguos señores de cada lugar. Ahora su oficio es como de síndicos ó procuradores de la utilidad de los indios, y en esta razon los gobiernan y mandan, cuidan de que vivan quietos y en paz, y acudan a las mitas, y que paguen los tributos de que son cobradores, y por este cuidado se les dan en diferentes pueblos y parcialidades pagas diferentes (todas pequeñas), conforme al numero de los indios y al trabajo de la cobranza. En partes se les dan dos piezas de algodon, en otras una, y algunas media, y parte donde no les dan nada. Donde quiera son reservados de pagar tributo. En Colonchillo dan al cacique sesenta reales cada año y en Chandui diez y ocho; demas de esto los indios de su cargo les siembran y cultivan las chacarras por menos jornal, dándoles de comer, conforme a una orden que hay para esto dada por el Virrey.
En cada pueblo, y aun en algunos en cada parcialidad, hablan los indios lengua diferente propia y antigua de aquel lugar; no usan lengua comun entre todos ni la del Inga ni otra. La que saben ya casi todos y corren en general, es la castellana.
Las casas por la mayor parte son altas con doblados, y cubiertas con teja; lábranlas de madera amarilla y de robre y de cañas silvestres, que las hay tales, que hacen de ellas tablas de palmo y medio y de dos palmos de ancho./ Las balsas de que usan los indios como de barcos, se labran de una madera liviana semejante a la corcha a que por este uso le llaman palo de balsa. Hay las mayores y menores; navegan al remo y con canaletes, y algunas tambien con velas.
Hay copia de madera y materiales para aderezar navios y para labrarlos de nuevo. Lábranse de ordinario de hasta cuatrocientas toneladas, que no las usan mayores en aquellos mares. Cuesta la labor, cuando se hace a jornal, el maestro gana cien pesos al mes y los oficiales a tres o cuatro pesos cada dia.
Hay en Guayaquil 13 encomenderos; sus nombres y encomiendas y valor de ellas y vidas porque las tienen, son los siguientes:
1. Baltazar de Ocampo tiene, en primera vida, los indios de Colonche y Colonchillo y los de Guaya, reducidos en Chongon. Réntanle todos, libres de costas, seiscientos patacones.
2. Pedro de Vera del Peso, los indios Chandui, por su vida, réntanle 300 patacones. Los de Puna de Villao, por dos vidas, réntanle doscientos patacones. Los de Gipijapa, por dos vidas, réntanle 60 patacones. Demas de esto tiene fuera del distrito, diez u once indios tributarios en el corregimiento de Piura y Payta, y una pension de 600 pesos de plata ensayada en los indios de Cambaya.
3. Alonso de Montalvan tiene, por su vida; los indios de Machala, que le rentan 130 pesos y 100 pesos de pensión en los de Pimocha.
4. El capitan Baltazar de Nava, los indios de Chongon, por su vida, réntanle 450 pesos.
5. Martin Ramirez de Guzmán, los indios de Yagual en Chongon, que rentan 150 pesos libres, por su vida, y en el distrito de Puerto Viejo otra encomienda que le vale 100 pesos y una pension de 100 pesos en los indios de Cayambe y Tomabela y Sichos.
6. Esteban de Amores, tienen encomendados unos indios yangutos en la sierra, que no le pagan tributo, mas de que algunas veces le hacen sus chacarras y le benefician una milpa de cacau.
7. El capitan Alonso de Vargas, los indios de Daule, por una vida, réntanle 150 pesos. Los de Baba, por una vida, valen 20 pesos de a 9 reales./ Los de Pimocha, por dos vidas, rentan 200 pesos.
8. Cristobal de Carranza tiene [en] encomienda la parcialidad de Mapan, en Pimocha, la de Tantomo en Yaguache, la de Mopenitos en Mopenitos, por su vida. Válenle todos 150 pesos de a 9 reales, libres de costas.
9. Hernando de Arnedo, los indios de Macul en Baba, por su vida, rentan 300 pesos de a 9 reales.
10. Hernando Alonso Holguin, los indios de Puchere, Nauza, y Cacau en los pueblos de Baba y Chongon, por dos vidas, válenle 100 pesos; y en términos de Puerto Viejo los indios de Gipijapa la alta, Pasao, Memesimbe, Manchal, Cupil, y otros que dice le valen 200 pesos mas; tiene una pensión de 100 pesos en los indios de Yaguache que tiene en
11. Encomienda, por dos vidas, Gabriel Perdomo, y le rentan 200 pesos de a 8 reales.
12. Doña Maria de Magallanes, viuda, tiene los indios de Tanco en Daule y los de Chadai en Yaguache, por una vida; réntanle 400 pesos.
Geronimo Megia de Tobar, vive en Cañete, en los valles de Trujillo; sirve por el la vecindad de Guayaquil, Gaspar Mejia; tiene encomendados los indios de Belin en Yaguache y los de Guari en Baba, rentan…
El Puerto de Bui en la Isla de la Puna está poblado de indios de la Corona; esto es, tributan a su Magestad; pagan de tributo 40 reales cada uno.
Los encomenderos tienen armas por obligacion; el que menos, caballo, lanza y adarga y escopeta. Son la gente mas estimada, poderosa y rica. Tienen muchos esclavos y criados.
Algunos encomenderos ocupan en sus haciendas indios de sus encomiendas, pagándoles jornal como se conciertan.