Del libro impreso al libro digital

Part 7

Chapter 73,907 wordsPublic domain

Ahora que estamos en una "sociedad de la información", parece preocupante que el dominio público esté encogiéndose como piel de zapa. No hace tanto tiempo, el 50% de las obras pertenecía al dominio público, y por lo tanto podían ser utilizadas libremente por todos. De aquí a 2100, 99% de las obras estarían sujetas a derechos de autor, con un escaso 1% reservado al dominio público. Se trata de un problema espinoso para todos aquellos que administran bibliotecas digitales, y afecta tanto al Proyecto Gutenberg como a Google Books.

Si bien el Proyecto Gutenberg se ha propuesto difundir gratuitamente por vía electrónica el mayor número posible de obras del dominio público, su tarea no es facilitada por los repetidos ataques contra el dominio público. Michael Hart, su fundador, lleva unos treinta años examinando esta cuestión, con la ayuda de un grupo de abogados especialistas en el derecho de autor.

En la sección "Copyright HowTo" de su sitio web, el Proyecto Gutenberg detalla los cálculos que hay que hacer para determinar si un título publicado en los Estados Unidos pertenece o no al dominio público. Las obras publicadas antes de 1923 están sujetas a derechos de autor durante 75 años a partir de su fecha de publicación (luego ya han pasado hoy al dominio público). Las obras publicadas entre 1923 y 1977 están sujetas a derechos de autor durante 95 años a partir de su fecha de publicación (o sea que ninguna pasará al dominio público hasta 2019). Una obra publicada en 1998 y en los años siguientes está sujeta a derechos de autor durante 70 años a partir de la fecha de fallecimiento del autor si se trata de un autor único (en este caso ninguna obra pasará al dominio público antes de 2049), o bien durante 95 años a partir de la fecha de publicación –ó 120 años a partir de la fecha de creación– si se trata de un autor colectivo (nada antes de 2074). Así se presentan las cosas, a grandes rasgos. A estas reglas básicas se añaden otras, tomando en cuenta que la ley de copyright ha sido enmendada varias veces desde 1971, fecha en que se fundó el Proyecto Gutenberg.

Mucho más restrictiva que la anterior, una nueva enmienda al copyright fue ratificada por el Congreso el 27 de octubre de 1998 para contrarrestar la formidable potencia del internet como vehículo de difusión. Pasados los siglos, cada avance técnico se ha acompañado de un endurecimiento del copyright. Al parecer suele ser ésta la respuesta de los editores frente al miedo que les inspira el acceso cada vez más fácil al saber; porque temen que esta nueva situación les haga perder parte de sus royalties.

Michael Hart explica en julio de 1999: "La duración del copyright ha sido extendida 20 años. Antes había que esperar 75 años, y ahora hay que esperar 95 años. Mucho antes todavía, el copyright duraba 28 años (más una extensión de 28 años si uno la pedía antes de la expiración del plazo), y este último modelo ya había sustituido a su vez un copyright de 14 años (más una extensión de 14 años si uno la pedía antes de la expiración del plazo). Bien se ve entonces que asistimos a un deterioro regular y constante del dominio público."

Las instancias políticas no dejan de hablar de la era de la información mientras que, al mismo tiempo, son ellas las que fortalecen la legislación relativa a la puesta a disposición de dicha información. La contradicción es obvia. El copyright ha pasado de una duración de 30 años de promedio en 1909, a una duración de 95 años de promedio en 1998, explica Michael en su blog. En 89 años, entre 1909 y 1998, el copyright ha padecido una extensión de 65 años que se aplica a tres cuartos de la producción del siglo 20. Sólo un libro publicado antes de 1923 puede ser considerado a ciencia cierta como parte del dominio público.

Las fechas evocadas por Michael son las siguientes, como lo explica en detalle en su blog:

(a) 1790 es la fecha en la que la Corporación de Impresores (es decir, los editores de la época en Inglaterra) empezó a ejercer su influencia sobre los autores, lo que suscitó el nacimiento del copyright. El 1790, Copyright Act instituye un copyright de 14 años después de la fecha de publicación de la obra, más una extensión de 28 años siempre y cuando se pida antes de la expiración del plazo. Las obras que pueden imprimirse legalmente pasan de repente de 6.000 a 600, y nueve de cada diez títulos desaparecen de las librerías. Unos 335 años después del nacimiento de la imprenta, cuya misión –se suponía– era abrir a todos las puertas del saber, el mundo del libro deja de estar bajo el control de los autores para caer en manos de los editores. Esta nueva legislación también se lleva a efecto en los Estados Unidos y en Francia.

(b) En 1831 es cuando tiene lugar el primer fortalecimiento del copyright para compensar la reedición de vastas colecciones del dominio público en las nuevas prensas de vapor. En 1831, el Copyright Act instituye un copyright de 28 años tras la fecha de publicación de la obra, más una extensión de 14 años siempre y cuando se pida antes de la expiración del plazo, a saber; un total de 42 años.

(c) En 1909 es cuando tiene lugar un segundo fortalecimiento del copyright para compensar la reedición de las colecciones del dominio público en las nuevas prensas eléctricas. En 1909, Copyright Act duplica el periodo de copyright, que se extiende a 28 años, o sea; en total a un plazo de 56 años.

(d) En 1976 es cuando interviene un nuevo fortalecimiento del copyright tras la aparición de la fotocopiadora lanzada por Xerox. En 1976, el Copyright Act instituye un copyright de 50 años tras el fallecimiento del autor. Por lo tanto, cualquier copyright vigente antes del 19 de septiembre de 1962 no iba a expirar antes del 31 de diciembre de 1976.

(e) En 1998 es cuando tiene lugar otro fortalecimiento del copyright debido al rápido desarrollo de las tecnologías digitales y a los cientos de miles de obras disponibles a partir de entonces en CD-ROM o DVD y en la web, gratuitamente o a precios muy bajos. En 1998, el Copyright Act extiende la duración del copyright a 70 años después del fallecimiento del autor, para proteger el imperio Disney (por eso se suele hablar del Mickey Mouse Copyright Act) y el de varias multinacionales culturales.

Por tomar sólo un ejemplo, el clásico mundial "Lo que el viento se llevó" (Gone With the Wind), de Margaret Mitchell, publicado en 1939, debería haber pasado al dominio público al cabo de 56 años, en 1995, de conformidad con la legislación de la época, liberando de este modo los derechos para adaptaciones de todo tipo. Debido a las modificaciones legales de 1976 y 1998, este clásico no habrá de pasar al dominio público antes del año 2035.

Un endurecimiento similar afecta a los países de la Unión Europea. A partir de ahora y en adelante, la regla general es un copyright de 70 años tras la muerte del autor, en vez de 50 años –como solía ser antes– debido a las presiones ejercidas por los editores de contenido con el pretexto de "armonizar" las leyes nacionales relativas al copyright para oponer una respuesta a la globalización del mercado.

A esto se añade la legislación sobre el copyright de las ediciones digitales en la aplicación de los tratados internacionales de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Estos tratados se firmaron en 1996 con el objetivo de controlar la gestión de los derechos digitales.

El Digital Millenium Copyright Act (DMCA) fue ratificado en octubre de 1998 en los Estados Unidos.

La directiva de la Unión Europea sobre el Derecho de Autor (EUCD: European Union Copyright Directive), fue ratificada en mayo de 2001 por la Comunidad Europea. Su título exacto es "Directiva 2001/29/EC del Parlamento Europeo y el Consejo sobre la armonización de ciertos aspectos del derecho de autor y derechos relacionados en la sociedad de la información". Se inscribe en la continuación de la directiva de febrero de 1993 (Directiva 93/98/EEC), cuyo objeto era armonizar las legislaciones de los diferentes países en materia de protección del derecho de autor. La directiva EUCD va entrando poco a poco en vigor en todos los países de la Unión Europea, con la elaboración de una legislación nacional, el objetivo oficial siendo el de reforzar el respeto de los derechos de autor en el internet para limitar así el pirateo.

LA RED ES UNA VASTA ENCICLOPEDIA

[Resumen] En 2002, el MIT (Massachusetts Institute of Technology) decide publicar en línea el contenido de sus clases, con acceso libre y gratuito, privilegiando así la difusión libre del saber. El MIT OpenCourseWare (MIT OCW) ofrece acceso libre al material de estudio de numerosos cursos, es decir, a textos de conferencias, a trabajos prácticos, a ejercicios con las soluciones correspondientes, a bibliografías, a documentos audio y videos, etc. Al mismo tiempo, la Public Library of Science implementa revistas científicas de alto nivel en línea. Para enciclopedias, Wikipedia abre el paso en 2001, lanzando una enciclopedia escrita colectivamente y cuyo contenido puede ser reutilizado libremente. Luego siguen otras enciclopedias como Citizendium y la Encyclopedia of Life.

= Hacia un saber digital

A Vinton Cerf se le suele llamar "el padre del internet" porque fue él quien creó en 1974 (con Robert Kahn) los protocolos TCP/IP necesarios para los intercambios de datos. Explica en el sitio de la Internet Society (ISOC), fundada a iniciativa suya en 1992 para promover el desarrollo del internet: "La red permite dos cosas (...): como los libros, permite acumular conocimientos. Pero sobre todo presenta este conocimiento bajo una forma que lo relaciona con otra información. Mientras que en un libro la información queda aislada."

Además, la información contenida en los libros sigue siendo la misma siempre, al menos durante determinado periodo de tiempo, mientras que el internet privilegia la información más reciente y constantemente actualizada.

Con ocasión de una conferencia organizada por la IFIP (International Federation of Information Processing - Federación Internacional del Tratamiento de la Información) en septiembre de 1996, Dale Spender, profesora e investigadora, intenta destacar los cambios fundamentales aportados por el internet en la adquisición del saber y los métodos de enseñanza. He aquí un resumen de su argumentación en dos párrafos:

Durante los últimos quinientos años, la enseñanza se basaba principalmente en la información contenida en los libros. Ahora bien, las costumbres vinculadas con el documento impreso no se pueden transferir al mundo digital. La enseñanza online ofrece posibilidades tan novedosas que ya casi no es posible efectuar las distinciones tradicionales entre docente y alumno. El paso de la cultura impresa a la cultura digital exige reconsiderar enteramente el proceso de enseñanza, ya que ahora tenemos la oportunidad, sin precedente, de poder influir sobre el tipo de enseñanza que deseamos.

Con la cultura impresa, la información contenida en los libros seguía siendo la misma durante bastante tiempo, lo que nos ha incitado a pensar que la información era estable. La misma naturaleza de lo impreso está vinculada con la noción de verdad, que también es estable. Esta estabilidad y el orden que engendra ha sido uno de los fundamentos de la era industrial y de la revolución científica. Las nociones de verdad, de leyes, de objetividad y de pruebas han sido los elementos de referencia de nuestras creencias y de nuestras culturas, pero la revolución digital lo cambia todo. De repente la información en línea suplanta la información impresa para convertirse en la más fiable y la más útil, y el usuario está dispuesto a pagarla en consecuencia. Es esta transformación radical en la naturaleza de la información la que debe estar en el centro del debate sobre los métodos de enseñanza.

Así lo demuestra la experiencia de Russon Wooldridge, profesor en el Departamento de Estudios Franceses de la Universidad de Toronto (Canadá), quien relata en febrero de 2001: "Todo mi método de enseñanza aprovecha al máximo los recursos del internet (la web y el correo electrónico): los dos lugares comunes son el aula de clase y la página web del curso, en la cual coloco todo el material didáctico. Pongo a disposición en la web todos los datos de mi labor de investigación de los últimos veinte años (reedición de libros, artículos, texto integral de diccionarios antiguos en bases de datos interactivas, de tratados del siglo 16, etc.). Publico actas de coloquios, edito un periódico, colaboro con colegas franceses, poniendo en línea en Toronto lo que ellos no pueden publicar en línea en su país. En mayo de 2000 organicé en Toronto un coloquio internacional sobre los estudios franceses valorizados por las nuevas tecnologías (Les études françaises valorisées par les nouvelles technologies). (...)

Me doy cuenta de que sin el internet mis actividades serían mucho más limitadas, o al menos serían muy diferentes de lo que son en la actualidad. Luego no me imagino el futuro sin el internet. Pero es esencial que aquéllos que creen en la libre difusión del conocimiento cuiden que el saber no se deje dominar por los intereses comerciales, que buscan sobre todo venderlo. Lo que está ocurriendo en Francia en el mundo de la edición de libros, donde las librerías ya casi no ofrecen más que manuales escolares o libros para preparar oposiciones (como ocurrió por ejemplo con la lingüística), debe evitarse en la web. Si uno anda buscando el saber desinteresado, no acudirá a sitios web como amazon.com. En mi sitio web, me niego a aceptar cualquier tipo de sponsor."

= Algunos proyectos piloto

# Los cursos del MIT

Profesor en la Universidad de Ottawa (Canadá), Christian Vandendorpe acoge con entusiasmo en mayo de 2001 "la decisión del MIT (Massachusetts Institute of Technology) de cargar todo el contenido de sus cursos en la web en un plazo de diez años, poniéndolo a disposición de todos de forma gratuita. Entre las tendencias a la privatización del saber y las que preconizan el saber compartido y abierto a todos, creo que a fin de cuentas esta última opción es la que llegará a triunfar."

En efecto, el MIT decide publicar el contenido de sus cursos en línea, con acceso libre y gratuito; una iniciativa que se llevó a cabo con el apoyo financiero de la Hewlett Foundation y de la Mellon Foundation.

La versión piloto del MIT OpenCourseWare (MIT OCW) es puesta en línea en septiembre de 2002. Ofrece acceso libre al material de estudio de 32 cursos representativos de cinco escuelas del MIT. El material de estudio se compone de textos de conferencias, trabajos prácticos, ejercicios con las soluciones correspondientes, bibliografías, documentos audio y videos, etc.

El lanzamiento oficial del sitio web se concretiza un año más tarde, en septiembre de 2003, proponiendo acceso a unos cien cursos. En marzo de 2004 están disponibles 500 cursos relativos a 33 asignaturas diferentes. En mayo de 2006 están disponibles 1.400 cursos para 34 asignaturas. Finalmente, en noviembre de 2007 es posible consultar en línea la totalidad de los 1.800 cursos impartidos por el MIT y actualizados con frecuencia. Algunas clases se han traducido al español, al portugués y al chino con ayuda de otros organismos.

La esperanza del MIT es que esta experiencia de publicación electrónica –la primera de este género– permita definir un estándar y un método de publicación, e incite a otras universidades a crear un OpenCourseWare para proporcionar acceso libre a sus propias clases. Un OpenCourseWare puede definirse como la publicación electrónica de acceso libre del material didáctico de un conjunto de clases. A tal efecto, el MIT lanza el OpenCourseWare Consortium (OCW Consortium) en diciembre de 2005, el que proporciona acceso libre y gratuito al material didáctico de cien universidades del mundo, un año más tarde.

# La Public Library of Science

En la era del internet, parece bastante vergonzoso que algunos editores especializados se apoderen del fruto de trabajos de investigación – trabajos originales y que requieren largos años de esfuerzo– para enriquecerse vendiéndolo a precio de oro. La actividad de los investigadores suele ser costeada con dinero público, y esto de manera sustancial en Norteamérica. Por lo tanto, parecería normal que la comunidad científica y el público llano pudieran beneficiarse libremente del resultado de estas investigaciones. En el campo científico y médico, por ejemplo, se publican cada día 1.000 artículos nuevos, y esta cifra toma en cuenta únicamente la revisión por pares.

Basándose en esta constatación, la Public Library of Science (o sea, la Biblioteca Pública de las Ciencias) se funda en octubre de 2000 en San Francisco (California), por iniciativa de Harold Varmus, Patrick Brown y Michael Eisen; un grupo de investigadores de las universidades de Stanford y de Berkeley (California). La meta es oponerse a las prácticas de la edición especializada juntando todos los artículos científicos y médicos dentro de archivos en línea de acceso libre. En vez de una información diseminada entre millones de informes y miles de periódicos en línea con condiciones de acceso diferentes, un punto de acceso único permitiría leer el contenido integral de esos artículos con un buscador multicriterio y un sistema de hipervínculos entre los artículos.

Para tal efecto, la Public Library of Science hace circular una carta abierta pidiendo que los artículos publicados por los editores especializados sean distribuidos libremente vía un servicio de archivos en línea, incitando a los firmantes de la carta a que promuevan a los editores dispuestos a apoyar el proyecto. La respuesta de la comunidad científica internacional es admirable. Durante los dos años que siguen, unos 30.000 investigadores procedentes de 180 países diferentes firman la carta abierta. En cuanto a los editores, aunque con mucho menos entusiasmo, varios dan su aprobación para una distribución inmediata de los artículos que publican, o bien para una distribución de éstos en un plazo de seis meses. Sin embargo, en la práctica, incluso los editores que han aprobado el proyecto formulan cantidad de objeciones para con el nuevo modelo propuesto, de tal modo que el proyecto de archivos en línea finalmente no ve la luz.

Otro objetivo de la Public Library of Science (PLoS) es convertirse en editor. La PLoS funda entonces una editorial científica no comercial que recibe en diciembre de 2002 una subvención de 9 millones de USD por parte de la Moore Foundation. En enero de 2003 se constituye un equipo editorial de alto nivel para difundir nuevos periódicos siguiendo un modelo de edición en línea basado en la libre difusión del saber.

El primer número de PLoS Biology (PLoS Biología) se edita en octubre de 2003, con una versión en línea gratuita y una versión impresa a coste (o sea, a un precio que cubre únicamente los gastos de fabricación y de distribución, pero que no aporta ningún beneficio). Se lanza PLoS Medicine (PLoS Medicina) en octubre de 2004. Tres nuevos títulos ven la luz en 2005: PLoS Genetics (PLoS Genética), PLoS Computational Biology (PLoS Biología Computacional) y PLoS Pathogens (PloS Patógenos). PLoS Clinical Trials (PLoS Ensayos Clínicos) ve la luz en 2006. Se lanza PLoS Neglected Tropical Diseases (PLoS Enfermedades Tropicales Desatendidas) en el otoño de 2007 como la primera publicación científica dedicada a las enfermedades tropicales desatendidas; enfermedades que afectan a las poblaciones pobres tanto en las zonas rurales como en las zonas urbanas.

Todos los artículos de estos periódicos están en acceso libre en línea, en el sitio web de PLoS y en PubMed Central, el servicio de archivo en línea público y gratuito de la Biblioteca Nacional de Medicina (National Library of Medicine) provisto de un buscador multicriterio. Se abandonan las versiones impresas en 2006 para dejar paso a un servicio de impresión a petición del usuario propuesto por la sociedad Odyssey Press. Esos artículos pueden difundirse libremente y ser reutilizados en otro contexto, incluso para traducciones, según los términos de la licencia Creative Commons, es decir; siempre y cuando se mencionen los nombres de los autores y la fuente. PLoS lanza también PLoS ONE, un foro en línea que permite la publicación de artículos sobre cualquier tema científico o médico.

El éxito es total. Tres años después del estreno de PLoS como editor, PLoS Biology y PLoS Medicine han alcanzado una reputación de excelencia comparable a la de las grandes revistas Nature, Science o The New England Journal of Medicine. PLoS recibe apoyo financiero de varias fundaciones y a la vez implementa un modelo económico viable, con ingresos que proceden de los costos de publicación pagados por los autores, y también de la publicidad, de sponsors y de actividades destinadas a los miembros de PLoS. Además, PLoS desea que ese modelo económico novedoso inspire a otros editores para crear revistas parecidas o poner revistas ya existentes en acceso libre.

# Wikipedia

La palabra "wiki" proviene del hawaiano y significa "rápido". Un wiki es un sitio web que permite a varios usuarios colaborar en línea sobre un mismo proyecto. Esos usuarios pueden contribuir a la redacción del contenido, modificarlo y enriquecerlo en cualquier momento. Se usa el wiki, por ejemplo, para crear y gestionar diccionarios, enciclopedias o también sitios web de información sobre un tema determinado. El programa utilizado para estructurar la interfaz de un wiki puede ser más o menos elaborado. Si es un programa sencillo, permite administrar texto e hipervínculos, mientras que un programa complejo permite incluir imágenes, gráficos, tablas, etc. La enciclopedia wiki más conocida es Wikipedia.

Wikipedia se creó en enero de 2001 a iniciativa de Jimmy Wales y de Larry Sanger. Se trata de una enciclopedia gratuita colectiva y cuyo contenido puede reutilizarse libremente. De inmediato adquiere una gran popularidad. Esta enciclopedia cooperativa no alberga publicidad y es financiada gracias a donaciones. La redactan miles de voluntarios – llamados wikipedistas, y que se registran bajo un seudónimo con posibilidad de corregir y de completar los artículos, tanto los propios como los de otros contribuidores. Los artículos siguen siendo propiedad de sus autores, y su libre utilización está regida por la licencia GFDL (GNU Free Documentation License) o la licencia Creative Commons.

En diciembre de 2004, Wikipedia cuenta con 1,3 millones de artículos redactados por 13.000 contribuidores en 100 idiomas. En diciembre de 2006, cuenta con 6 millones de artículos en 250 idiomas, y llega a ser uno de los diez sitios más visitados de la web. En mayo de 2007, Wikipedia cuenta con 7 millones de artículos en 192 idiomas, de los cuales 1,8 millones en inglés, 589.000 en alemán, 500.000 en francés, 260.000 en portugués y 236.000 en español. En 2008, Wikipedia es uno de los cinco sitios más visitados de la web. En septiembre de 2010, Wikipedia cuenta con 14 millones de artículos en 272 idiomas, de los cuales 3,4 millones en inglés, 1,1 millones en alemán y 1 millón en francés.

Fundada en junio de 2003, la Wikimedia Foundation no administra sólo Wikipedia, sino también Wiktionary, un diccionario y tesoro multilingüe lanzado en diciembre de 2002, y luego Wikibooks (libros y manuales en proceso de redacción) lanzado en junio de 2003, a los que se añaden más adelante Wikiquote (un repertorio de citas), Wikisource (textos del dominio público), Wikimedia Commons (fuentes multimedia), Wikispecies (un repertorio de especies animales y vegetales), Wikinews (sitio web de noticias) y Wikiversity (material didáctico), lanzado en agosto de 2006.

# Citizendium