Cuentos promiscuos

Chapter 8

Chapter 8655 wordsPublic domain (Wikisource)

"Soy la energía creadora, informe, intangible, inolisqueable, invisible, pero audible por única vez. Soy la totalidad y el elemento; la estructura y el sistema cósmico; el átomo dividido y en mil aspectos multiatomizado. No soy anciano, pero soy antiguo; no soy joven, pero florezco en luces juveniles; no soy dios ni soy los dioses, pero soy el poder, la potencia, la fuerza de la voluntad que perfecciona todo y transforma el universo. Soy la eterna guerra florida que impulsa la dinámica creativa y digo el pacto nuevo: Cuando llegue el sufrimiento a su existencia; cuando el páramo del miedo les rasgue los puños y su ser hecho fragmentos se disperse entre la nada... ¡Búsquenme! Ahí donde deseen me encontrarán... me encontrarán... Me encontrarán en la flor que se desnuda en sus perfumes, en el árbol abierto hacia los siglos, en el viento coplero de caricias... Me hallarán poseso de infinito flotante en las alturas, en la estrella distante y guiñadora, en la rutina del enigma cósmico... ¡Búsquenme! No están solos. Tal vez descubrirán la eternidad de mi extendido abrazo en las aguas que brotan jugueteando ondas de nacientes manantiales, o en la espuma hecha de cantos altaneros de cascadas, o en la timidez rodante de una gota de rocío... ¡Búsquenme! No están solos. Búsquenme para sus cuerpos, búsquenme para su afecto, búsquenme para su mente. Soy la armonía creadora, energía de los inicios. Soy, el amor generante de la creación sin fin. Soy el poder, la potencia, el teotl, de siempre, la poliforme ubicuidad del todo, el omninómine, el poligeo, el metauranos, ilpalnemohuani!. Me oculto en el sonar acompasado y melancólico de campanas milenarias; en el vuelo de palomas asustadas por la muerte del silencio; y en el grito. Descúbreme escondido entre la tierra que los nutre para luego alimentarse ella. Y en el fuego... ¡Búsquenme! ¡Soy el buen amor! Existo en todo sitio ¡Siéntanme! Escudriñen la amenaza de las junglas, el trino plumero de las aves, la trémula malicia de las hojas y las bestias... i No desesperen! Donde deseen, estoy, porque soy el todo, la materia total, la incesante creadora. Y no están solos. Me hallarán en la desnudez del campo en la risa comprimida de las nubes; me tendrán en el juego de los niños, en la duda adolescente, en el paso liberado de los jóvenes y en el rostro de los hombres.

¡Búsquenme! No aguarden penumbrosos mi llegada, que nunca llegaré ante los cobardes. Sean acción sin fronteras ni cadenas. ¡Búsquenme! Con el tiempo entenderán que estoy también dentro de ustedes. Soy el teotl. Y si creen que al llorar me encuentran, lloren. ¡Qué nadie reprima la protesta de su llanto! Si piensan que al cantar me configuran, canten. ¡Qué nadie se avergüence de su voz sin lastres! Y si acaso con sus risas, rían. ¡Destruyan la cadena de su faz de piedra, sean sonrisa! No supriman su sed, háganlo todo, sin quedarse en poco, sin detenerse esclavizados a un algo; sólo así se encontrarán en plenitud serena. ¡Soy el buen amor! ¡El creador multiforme e inasible de la vida que a pesar de la esporádica muerte, será eterna! Si sufren, si odian, si temen... ¡Sean acción y búsquenme! Me encontrarán, me encontrarán, me encontrarán..." Y el helicóptero, alejándose, se perdió entre las nubes de sombras y la voz también... Un estremecimiento azotó entonces a cada molécula existente y nuevamente se hizo la luz... Un júbilo extraño innovaba rocas, montes, montañas, volcanes; un verdor misterioso acrecentaba la hierba, los matorrales y los árboles; un colorido de ropa nueva se extendía sobre la tierra, sobre el agua, en el viento...el propio sol se transformaba. La contaminación nuclear había desaparecido. Y los sótanos se abrían. Pronto la ciudad tornó a ser la misma, pero los hombres siguieron extraviados, sordos, divididos, cegados. Aunque alguno, varios más, muchos ya cada día, comenzaron la búsqueda...

Categoría:Obras de Antonio Domínguez Hidalgo Categoría:P1964 Categoría:Cuentos