Cristóbal Colón y el descubrimiento de América, Tomo 2 Historia de la geografía del nuevo continente y de los progresos de la astronomía náutica en los siglos XV y XVI

Part 6

Chapter 63,391 wordsPublic domain

++=================+=================+=================+=================++ || | | | || || =COLÓN.= | =MUÑOZ.= | =NAVARRETE.= | =WASHINGTON || || | | | IRVING.= || || | | | || || (_Diario_ de su | (_Historia del_ | (_Colección de_ |(_Life of Colon._|| || primer viaje.) | _Nuevo Mundo_, | viajes y | Appendix, || || | lib. III, § 12.)|_descubrimientos,_| número 16.) || || | | p. CIV.) | || ++-----------------+-----------------+-----------------+-----------------++ || | | | || || GUANAHANÍ. | WATLING. | GRAN TURCA. | CAT ISLAND. || || Ó SAN SALVADOR | (Cabo SO., | (Cabo N., | (Cabo Columbus, || || EL GRANDE. | lat. 23° 56′, | lat. 21° 31′, | lat. 24° 9′, || || | long. 76° 54′.) | long. 73° 24′.) | long. 77° 37′.) || || | | | || ++-----------------+-----------------+-----------------+-----------------++ || | | | || || SANTA MARÍA | | LOS CAICOS. | LA CONCEPCIÓN. || ||DE LA CONCEPCIÓN.| ............. | (Cabo Cometa, | (Centro, || || | | lat. 21° 42′, | lat. 23° 51′, || || | | long. 73° 45′.) | long. 77° 27′.) || || | | | || ++-----------------+-----------------+-----------------+-----------------++ || | | | || || | CAT ISLAND. | PEQUEÑA INAGUA. | GRANDE EXUMA. || || FERNANDINA. | (Cabo Columbus, | (Cabo E., | (Cabo N., || || | lat. 24° 9′, | lat. 21° 30′, | lat. 23° 42′, || || | long. 77° 37′.) | long. 75° 15′.) | long. 78° 22′.) || || | | | || ++-----------------+-----------------+-----------------+-----------------++ || | | | || || SAOMETO | ISLA LARGA. | GRANDE INAGUA. | ISLA LARGA. || || Ó ISABELA. | (Cabo N., | (Cabo NE., | (Cabo N., || || | lat. 23° 40′, | lat. 21° 20′, | lat. 23° 40′, || || | long. 77° 40′.) | long. 75° 24′.) | long. 77° 40′.) || || | | | || ++-----------------+-----------------+-----------------+-----------------++ || || || Nota. Las posiciones se fundan en las cartas del capitán Mayne y de || || Ricardo Owen, ed. de 1833, suponiendo para la isla de Cuba la Punta || || de las Mulas, long. 78° 14′, y la Punta Maysi, long. 76° 27′; para la || || isla de Haïtí, el Cabo San Nicolás, longitud 75° 43′; el Cabo || || Isabelica, long. 73° 15′, y el cabo Samaná, long. 71° 25′. || ++=======================================================================++

Para apreciar el valor de las interpretaciones expresadas en el cuadro precedente, las comprobaré, comparándolas con los dos documentos más antiguos que poseemos: los mapas de Juan de la Cosa y de Diego Rivero. La gran autoridad de estos documentos consiste, no sólo en la fecha incontestable de su redacción, sino también en la importancia y posición individual de sus autores. Uno de estos mapas ha sido dibujado en el Puerto de Santa María, cerca de Cádiz, dos años antes de que Colón emprendiese su cuarto y último viaje; el otro, completamente idéntico respecto á las posiciones que aquí discutimos, es diez y siete años posterior á la muerte de Amerigo Vespucci.

No anticiparé los amplios informes que he de dar de Juan de la Cosa al describir el mapamundi del célebre navegante[103]; baste recordar aquí que La Cosa acompañó á Colón en el segundo, y acaso también en el tercer viaje, y que, en otras expediciones, fué varias veces, hasta el año de 1509, á las costas de las Grandes Antillas; que Anghiera elogia su talento para dibujar cartas marinas, y que Las Casas (lib. II, cap. 2), al hablar de los consejos dados por La Cosa á Bastidas en el mismo año de 1500, en que dibujó el mapamundi, dice que el vizcaíno Juan de la Cosa era entonces el mejor piloto que pudiera hallarse para los mares de las islas occidentales.

El autor del segundo mapa, Diego Rivero, cosmógrafo é ingeniero de instrumentos de navegación del emperador Carlos V, desde el 10 de Junio de 1523 (_cosmógrafo de S. M._ y maestre de hacer cartas, astrolabios y otros instrumentos), no fué á América; pero, llamado con el segundo hijo del Almirante, Fernando Colón, con Sebastián Cabot y Juan Vespucci, sobrino de Amerigo (Pedro Mártir, _Oceánica_, Déc. II, lib. VII, página 179; Déc. III, lib. V, pág. 258, y Documento número 12, en Navarrete, t. III, pág. 306), al célebre congreso de Puente de Caya, entre Yelves y Badajoz, para discutir la aplicación de los grados de longitud que debían limitar los descubrimientos españoles y portugueses, tuvo á su disposición, por la índole del cargo, todos los materiales que existían en el grandioso establecimiento de la _Casa de Contratación_, fundada en Sevilla en 1503, y el depósito de cartas del _Piloto mayor_, encargado desde 1508 (Docum. núm. 9, en Navarrete, t. III, página 300) de extender y rectificar anualmente el _Padrón Real_, es decir, el catálogo de las posiciones «de las tierras firmes é islas ultramarinas».

El mapamundi de Diego Rivero, trazado en 1529, y que se conserva hoy en la biblioteca pública de Weimar, demuestra cuán numerosos é importantes eran los materiales que indico. La parte de las Antillas, de Méjico y de las costas septentrionales y orientales de la América meridional, sin exceptuar el litoral del mar del Sur, desde el grado 12 N. al 10 S., es tan semejante á los mapas modernos, que maravillan los progresos de la geografía desde fines del siglo XV. La información acerca del invento de _bombas de achicar_, hecha por este hábil cosmógrafo, bombas que mantenían á flote un barco, haciendo _tanta agua, que pudiera moler un molino_ (Navarrete, Docum. núm. 4, t. I, pág. CXXIV), es una prueba oficial de que no sobrevivió al año de 1533. Los sabios españoles conocían el nombre y mérito de Diego Rivero, pero no su mapamundi, que se cree fué traído á Alemania en uno de los frecuentes viajes de los señores de la Corte de Carlos V desde Sevilla y Toledo á Augsburgo y Nuremberg.

La Cosa, que había seguido en unión de Cristóbal Colón, en Noviembre y Diciembre de 1493, la costa boreal de Haïti, la que está frente á las islas Turcas y á los Caicos, debió saber de boca del mismo Almirante dónde estaba situada la isla Guanahaní, descubierta trece meses antes. Á primera vista se nota en el mapa de La Cosa que la posición de Guanahaní no es entre los bajos é islotes que se encuentran frente á Haïti, al Este de la isla de la Tortuga, sino más lejos, hacia el Oeste, entre _Samaná_ é Isla Larga (_Long Island_), que llama _Yumay_, próxima á esa gran tierra de _Habacao_ que Rivero indica claramente como un _banco de arena_, con el nombre de _Cabocos_. Estos dos nombres, idénticos por la sustitución tan frecuente de la _c_ y la _h_, designan el banco de Bahama, sobre el cual, y más al Norte, conocemos hoy la isla _Gran Albaco_, que es la isla _Lucayo Grande_ de Rivero. En la carta de este cosmógrafo figura al oeste de Lucayo Grande el nombre de la isla _Bahama_ (la _Gran Bahama_ de los mapas modernos), y une las dos islas por un banco de arena, que es el _Pequeño Banco de Bahama_, mientras Cabocos R.[104], separado por un canal (nuestro canal de la Providencia), indica el _Gran Banco de Bahama_.

Para orientarse en la carta de La Cosa es indispensable relacionar las islas y cayos del norte de Haïti con posiciones de la costa septentrional de esta isla, cuya identidad con las denominaciones modernas está probada. Estos puntos que presenta el trabajo de La Cosa son de Este á Oeste: el cabo _Estrella_ (Nav., t. I, pág. 79); la isla _Tortuga_, que llamó mucho la atención de Colón en su primer viaje (I, 80 y 85); _Vega Real_ (Herrera, I, 2 y 11, y Muñoz, lib. V, § 6); _Isabela_, diez leguas al este de Monte Cristi, fundada en Enero de 1494, después de la destrucción del fortín de Navidad (I, 219, _Vida del Almirante_, cap. L; Muñoz, lib. IV, § 42), _Cabo de Plata_ (I, 131), al este de _Cabo Francés_ de Colón[105] (Cabo Franco, C.); finalmente, la península de _Samaná_, perteneciente á la provincia haïtiana de _Xamana_ (I, 132 y 209). Ahora bien; las islas Turcas, que Navarrete cree ser Guanahaní, están situadas en el meridiano de la Punta Isabelica (Isabela de Juan de la Cosa y de las cartas inglesas); es el segundo de los cuatro pequeños grupos de islotes y de cayos frente á la costa septentrional de Haïti, entre los meridianos de la Tortuga y de Samaná. Estos cuatro grupos llevan hoy los nombres de _Caicos_, _Turks Islands_ (islas Turcas), el _Mouchoir carré_ (Abre los ojos) y los _Cayos de Plata_ (Bajo de la Plata). Esta banda de islotes y bajos también la indica La Cosa de E. á O. con las denominaciones de _Maguana_, _Iucayo_ y _Caiocmon_, y casi á su verdadera distancia de la costa. El islote Iucayo, situado en el meridiano de Isabela, representa, por tanto, al parecer, el pequeño archipiélago de las islas Turcas, compuesto, de Norte á Sur, del _Gran Kay_ (Gran Turco), de _Hawk’s Nest_, de _Salt Kay_, _Sand Kay_ y _Endymion’s Rock_; pero en la carta de La Cosa, en vez de estar Guanahaní entre los islotes al E. del meridiano de la Tortuga, se encuentra situada al O.

La longitud que Juan de la Cosa asigna al primer punto de desembarco de Colón es, sin duda, demasiado oriental todavía. Tomando por escala la diferencia de longitud que presenta la carta de Juan de la Cosa, desde el cabo San Nicolás (cabo Estrella, C.) al cabo Samaná[106], encuentro desde Iucayo, C. (Gran Turco, M.) á Guanahaní sólo 2° 50′, en vez de 4° 12′. El error de La Cosa proviene de haber aproximado mucho Guanahaní á su isla _Samaná_, nombre que ha quedado á _Atwoods Kay_ en los mapas franceses é ingleses. Es, sin embargo, notable que esta isla de Samaná está muy bien situada en la carta de 1500, pues según las buenas observaciones cronométricas, su situación es á 11° al E. del meridiano del cabo Maysi de Cuba, y según La Cosa, sólo algunos minutos menos. ¿Es posible creer que éste, que conocía la existencia de una serie de islotes ó cayos casi paralela á las costas septentrionales de Haïti, que había navegado dos veces con Colón y debió hablar varias con él del acontecimiento más importante de su vida, la primera tierra que descubrió; es posible creer, repito, que Juan de la Cosa hubiera situado Guanahaní al NO. de la Tortuga, si Colón le había indicado una isla frente á Punta Isabela?

El mapa de Rivero de 1529 confirma plenamente lo que sabíamos por el de La Cosa. Verdad es que carece de nombres en la costa septentrional de Haïti, nombres que pudieran servir para orientarse y estar seguro acerca del yacimiento de los varios islotes y bajos opuestos; pero los figura y nombra, siendo de E. á O. los _Bajos de Babueco_ de forma cuadrada (acaso[107] Silver Bank, M.) las islas _Cayaca_ y _Canacán_, que creo sean los _Caicos_ de Ponce de León (Herrera, Dec. I, lib. IX, capítulo 10) _Amuana_ é _Inagua_. Al NO. de la Tortuga indica Rivero _Guanahaní_, opuesta á la extremidad oriental de Cuba en el meridiano del punto donde se encuentra el nombre de _Baracoa_[108], que es el _Puerto Santo_ del Diario de Colón (I, 68, 69, 72, 74), unos 45′ al _Oeste_ del cabo Maysi, llamado antes _Bayatiquiri_ (Herrera, Dec. I, lib. II, cap. 13) por los indígenas.

Resulta, pues, que en el mapa de Rivero está Guanahaní algo más cerca del Gran Banco de Bahama que en el de La Cosa. En general, nótase en dicho mapa lo mucho que había ganado la geografía de estos parajes con la expedición de descubrimiento de Ponce de León y el nuevo sistema de navegación inaugurado por Anton de Alaminos[109]. Ya he dicho que el _Grande_ y el _Pequeño Banco de Bahama_ se distinguen en él con perfecta claridad. Una isla llamada _Cabocos_, reflejo de la palabra _Abaco_, forma el centro del Gran Banco, terminado del SE. al NO. por _Curaceo_ (_Curateo_ de Herrera, _Descripción de las Indias occid._, cap. VII, acaso Hetera[110] de los mapas modernos), y la famosa tierra de Bimini (islas Biminis, M.), donde Ponce de León buscó aquella fuente que devolvía la juventud, cuyo elogio creyeron deber hacer al Pontífice romano Anghiera[111] y el ingenioso y maligno Jerónimo Benzoni.

Rivero figura la isla de Guanahaní completamente rodeada de arrecifes, siendo la única de las Lucayas donde ha creído necesario indicarlos. Estos arrecifes son la _grande restinga de piedras (cinta de bajas) que cerca toda la isla de San Salvador_, según el Diario de Colón (I, 24). La forma de la cruz dada á la isla es imaginaria y la distingue de todas las demás, pero es difícil adivinar en qué relato erróneo se funda.

Aunque Rivero ponga á Guanahaní frente á la costa de Cuba, donde también se dice que está situada la única vez que se la nombra en el pleito de D. Diego Colón, debió sin embargo colocarla un quinto de grado más al Oeste. Según el mapa de Ricardo Owen, que añade sus propias observaciones á un plano español de las costas orientales de Cuba, los dos cabos SE. y SO. de Guanahaní corresponden á los meridianos de los puertos Tanamo y Cananova. Ahora bien; la primera edición de la bella carta del capitán Mayne, que sólo es ocho años anterior (data de 1824) sitúa Guanahaní (el cabo SO.) al Norte de la bahía de Nipe. La posición de la citada isla ha cambiado, pues, en estos últimos tiempos en un cuarto de grado y, según los mapas franceses[112], hasta 35′. Estos ejemplos de rectificaciones modernas, tan considerables á pesar de la perfección de los instrumentos y de los métodos, deben inducir, no sólo á no censurar, sino á contemplar con sorpresa los resultados obtenidos á fines del siglo XV en un mar surcado por las corrientes.

Guanahaní está alejado más de 3° ½ en latitud de las costas de Cuba. Colón no fué directamente de Guanahaní á estas costas, sino navegó de Guanahaní á Concepción, de Concepción á Fernandina y de Fernandina á Isabela. Empleó además tres ó cuatro días para venir de Isabela al puerto de San Salvador de la isla de Cuba. El Diario del Almirante indica minuciosamente los frecuentes cambios de rumbos y las distancias recorridas en algunas de las rutas, pero no cita todas. Según Rennell y Owen, las corrientes se dirigen, 2° de Guanahaní al SE., cerca de Guanahaní, hacia el Sur de la Punta Columbus, al OSO. y al occidente de Guanahaní, en el canal entre Guanahaní y la Grande Exuma, al NNO. Más lejos, al Sur de Yuma ó Isla Larga, sobre todo en el _Viejo Canal de Bahama_, hacia las costas de Cuba, la dirección de las corrientes es de ONO. Singlando con frecuencia contra la corriente de las aguas y casi del viento, debió experimentar el Almirante el doble efecto de las corrientes y de la desviación; pero á pesar de estas incertidumbres, me parece que el Diario del gran navegante en los días 18 al 28 de Octubre de 1492 prueba, cuando se le examina atentamente, que Guanahaní está próximamente un grado al Oeste del meridiano de Punta Maysi.

He aquí los datos parciales que inducen al mismo tiempo á reconocer en la carta de Juan de la Cosa las _cuatro primeras islas descubiertas por Colón_.

El 15 de Octubre fué el Almirante de Guanahaní á Concepción, pasando cerca de otra isla situada al Este de Concepción. No dice el Diario cuál fué el rumbo desde Guanahaní á esta segunda isla; y la frase la _marea me detuvo_, podría hacer creer, como observa muy bien Mr. Washington Irving, ó mejor dicho, el oficial de la marina de los Estados Unidos que le proporcionó el excelente artículo sobre el lugar del primer desembarco, que la ruta fué á SE. Confirma esta opinión la posición de la isla, que aun hoy día se llama _Concepción_, y que probablemente es la misma á la cual puso el Almirante el nombre de Santa María de la Concepción. Don Fernando (_Vida del Alm._, cap. 24) da como distancia total de Guanahaní á Concepción siete leguas, y según nuestras mejores cartas es, en efecto, de 20 millas marinas, siendo el rumbo SSE. desde la Punta Columbus. Estando esta Punta unos 10′ en arco más occidental que el centro de Concepción, la incertidumbre en que deja el Diario de navegación del Almirante no es de grande importancia para la diferencia de longitud de Guanahaní y de un punto cualquiera de la costa septentrional de Cuba.

Desde la isla Santa María de la Concepción navegó Colón al _Oeste_, para arribar á una isla mucho más grande, que llamó _Fernandina_ en honor del rey Fernando el Católico. Distaba de Santa María de ocho á nueve leguas. Á mitad del camino encontró Colón una canoa (_almadia_) de Guanahaní, que había tocado en Concepción para ir á Fernandina, y esta circunstancia pudo hacer creer á los tripulantes de los barcos de Colón que la isla de la Concepción estaba situada al Oeste de Guanahaní.

En todas estas islas Lucayas la fuerza de la vegetación respondía entonces á la frecuencia de las lluvias. Esta relación entre la humedad del aire y la sombra de los grandes árboles llamaba especialmente la atención del Almirante en las costas de Jamaica, que los indígenas llaman Yamaye. Admirado al ver la extensión de los bosques que cubren las _Montañas azules_, dice juiciosamente (_Vida del Alm._, cap. 58), que cuando se descubrió Madera, las Canarias y las Azores llovía mucho en aquellas islas, y que, en su tiempo, sufrían ya la sequía por haber talado gran parte de los bosques.

La cuarta isla que descubrió Colón fué _Saometo_ (Saomet, Saometro) ó _Isabela_, nombrada así en honor de Isabel de Castilla, _la isla adonde es el oro_. Claramente dice en el Diario (17 de Octubre) que Saometo está al Sur ó Sureste de Fernandina. Dos días después, el 19 de Octubre, encuéntrase también indicado el rumbo de SE., y después de tres horas de ruta en esta dirección, se navega unas dos horas hacia el E. La dirección SE., ó más bien ESE., de Fernandina á Isabela paréceme, pues, cierta[113], aunque Muñoz (lib. III, § 13), fundándose en los mismos documentos, dice ser SO.

Réstanos el examen de la travesía de Isabela á Cuba, por la cual la primera de dichas islas se relaciona con un punto fácil de conocer en la segunda. Escuchemos primero á Colón, que, en su Diario, anuncia con toda solemnidad su salida para la gran isla de _Cipango_ (_Zipangu_, no _Zipangrí_, como dicen las malas ediciones de Marco Polo), que los indios llaman _Colba_ (_Cuba_). «De allí tengo determinado ir á la tierra firme y á la ciudad de _Guisay_ (_Quinsaï_ ó _Hangtcheufu_[114], en China) y dar las cartas de Vuestras Altezas al _Gran Khan_, y pedir respuesta y venir con ella.» Estas cándidas ilusiones las originaban las relaciones de los viajeros venecianos: son recuerdos del siglo XIII, de la época en que la dinastía de los Tchinghis llegó al máximum de su poder, cuando Khubilaï-Khan, hermano del Khan Manggu, intentó la expedición al Japón. Ya he dicho que Colón jamás cita el nombre de Marco Polo; pero conocía, por su correspondencia con Toscanelli y por las noticias propaladas en las ciudades comerciantes de Italia, lo que desde Marco Polo hasta Conti se supo de la riqueza y poderío del _Khatay_. «Esta noche á media noche (el 24 de Octubre), continúa diciendo Colón, levanté las anclas de la isla _Isabela_, de _cabo del Isleo_, ques de la parte del Norte adonde yo estaba posado, para ir á la isla de _Cuba_, adonde oí de esta gente que era muy grande y de gran trato y había en ella oro y especerías y naos grandes y mercaderes; y _me amostró que al Ouesudueste iría á ella_, y yo así lo tengo, porque creo que si es así, como por señas que me hicieron todos los indios de estas islas (las Lucayas) y aquellos que yo llevo en los navíos, porque por lengua no los entiendo, es la isla de _Cipango_, de que se cuentan cosas maravillosas, y en las _esperas_ (¿esferas?) que yo vi y en las _pinturas de mapamundos_ es ella en esta comarca (Cipango, el Japón, donde reinaba entonces un daïrio tan pobre, que no se le pudo enterrar[115] decentemente), y así navegué fasta el día al Ouesudueste, y amaneciendo calmó el viento y llovió, y así casi toda la noche, y estuve así con poco viento fasta que pasaba de mediodía, y entonces tornó á ventar muy amoroso. Así anduve el camino fasta que anocheció, y entonces me quedaba el _Cabo Verde_ de la isla de _Fernandina_, el cual es de la parte de Sur á la parte del Oueste; me quedaba al Norueste y hacía de mí á él siete leguas.» También en los días siguientes del 25 al 28 de Octubre el Diario de ruta marca los rumbos OSO., O. y SSO., con los cuales se reconoció primero las Islas de Arena y después la desembocadura de un río, un hermoso puerto rodeado de palmeras, que Colón llamó el Puerto de San Salvador, y que Navarrete cree ser el puerto de Nipe. Dominado constantemente Colón por sus ilusiones de geografía sistemática, creyó oir de boca de los indígenas que á este puerto de San Salvador llegaban los barcos del _Gran Khan_.

La isla de Cuba, la quinta de las primeras islas descubiertas por los españoles, recibió entonces el nombre de Juana, en honor del infante D. Juan, hijo mayor de Fernando el Católico, que falleció á los diez y nueve años, y cuya precoz muerte tan grande influencia ejerció en los destinos del género humano. El hijo del Almirante dice que su padre, para satisfacer igualmente la _memoria espiritual y temporal_, observa, en la serie de los nombres puestos á sus primeros descubrimientos, riguroso orden de preferencia, empezando por las personas celestiales, el _Salvador_ y la _Santa Virgen_, y después el Rey, la Reina y el infante D. Juan, á quienes correspondió la parte más importante. La posteridad sólo ha respetado los dos primeros de estos nombres, correspondientes á islotes sin importancia y casi sin población. Diez y siete años después de la muerte del hermano de Juana la Loca, en 1514, ordenóse por una Real cédula que Cuba, en vez de Juana, se llamara _Fernandina_, y Jamaica _Santiago_ (Herr. Dec. I, lib. X, c. 16).