Part 25
Posteriormente, según veremos en una carta al contador Santángel (á bordo de la carabela, cerca de las islas Canarias, el 15 de Febrero de 1493), llama de nuevo á Cuba una isla, pero extraordinariamente atento á la analogía de las denominaciones geográficas, consigna con interés en su Diario que el Rey de la Española, llamada por los indígenas la isla Bohio, aseguraba que muy cerca de allí, en Cipango, _á que ellos llamaban Civao_ (era una comarca de la Española que aun se llama así), había mucho oro. Una semejanza accidental de sonido favoreció, pues, tal idea en la viva imaginación del Almirante.
El secretario del Senado de Bruselas, Wytfliet, en una Geografía americana aneja á la edición de la Geografía de Ptolomeo de 1597, nos recuerda que los habitantes (caribes) de Matitina tenían en su isla montañas llamadas Cipangi y que por analogía designaban con el mismo nombre los países montañosos de la Hispaniola (_Descriptionis Ptolemaicæ argumentum sive occidentis notitia, studio Cornelli Wytfliet_. Lovaina, 1597, páginas 146 y 166).
Como complemento de las opiniones sistemáticas que guiaban á Colón, observaré al terminar esta nota que, según su hijo (capítulos 7 y 29), tomaba las Azores por la Atlántida, las islas de Cabo Verde por las Gorgonas, y el Este de la India, á cuarenta días de navegación, por las Hespérides.
[242] STRABÓN (lib. II, pág. 127). En el admirable pasaje acerca de las ventajas de Europa.
[243] En la expedición que hice por orden del emperador Nicolás á la Rusia asiática, cuando dos de mis compañeros de viaje, el Sr. Schmidt y el Conde de Polier, descubrieron _en la pendiente occidental_ del Ural, casi á los 60 grados de latitud Norte, los primeros diamantes hallados en Europa, dudóse al pronto de la realidad del descubrimiento, «porque los verdaderos diamantes corresponden al clima de las Indias».
[244] Al _País del Oro_, Chavilán, el antiguo Dorado del Phase se le daba, á causa de su misma riqueza y á pesar de su posición boreal, el nombre de India Póntica (ROSENMULLER, _Bibl. de Alterh_, t. I, pág. 204).
[245] «Americus Vespucius maritima loca Indiæ superioris perlustrans cam partem quæ _superioris Indæ_ est, credidit esse insulam: alii vero nunc recentiores hydographi (V. C. Magellanus, 1519) cam terram ulterius ex ulla parte invenerunt esse continentem Asiæ.» Tal es la opinión emitida en 1533 por SCHONER, _Op. geogr._, p. II, cap. 1 y 20.
[246] Dirección casi paralela á las costas occidentales del antiguo continente (SSN.-NE.), desde los cabos Blanco y Bojador al cabo Norte en Noruega.
[247] Á quien objetara acerca de la incertidumbre de esta posición, recordaría que el capitán Sabine, en su animoso viaje para la determinación de la figura de la tierra por la observación del pendulo, llegó en 1823 en esta costa hasta los 76° de latitud, al Norte de Roseneath-Inlet, estando ya á 1½° de la tierra de Edam, en la longitud de 21° 23′. Mapas anteriores avanzan la Groenlandia más al Este, de suerte que la parte más oriental caía bajo el meridiano de Edimburgo.
[248] Desde la extremidad septentrional de Escocia á Islandia hay 162 leguas marinas; desde Islandia á la extremidad suroeste de la Groenlandia, 240; desde esta extremidad á las costas del Labrador, 140; á la embocadura del San Lorenzo, 260, Desde Islandia directamente al Labrador, 380 leguas. Desde Portugal (desembocadura del Tajo) á las Azores (San Miguel), 247 leguas; desde las Azores (Corvo) á Nueva Escocia, 412; desde Canarias (Tenerife) al continente de la América meridional (á la desembocadura del Oyapok, en la Guayana francesa, suponiendo el fuerte de Cayena, como lo determina M. Givry, á 3° 38′ 35ʺ), 320 leguas marinas.
[249] La diferencia de longitud de 148½° arroja unos 59½° menos que el máximum de anchura del antiguo continente entre los meridianos del cabo Oriental (estrecho de Behring) y el cabo Verde de África. Esta diferencia se funda en las observaciones de los Sres. Beechey y Sabine. Si se limita la masa verdaderamente continental, desde el cabo del Príncipe de Gales (estrecho de Behring) hasta el cabo de San Luis (Labrador), se obtendrán 112° 35′.
[250] Conforme á las observaciones hechas durante la expedición del _Blossom_ (BEECHEY, t. II, pág. 673), la anchura del estrecho de Behring esta determinada por la posición del cabo Est (de Asia), latitud 66° 3′ 10ʺ; longitud de París, 172° 4′ 14ʺ, y por la del cabo (de América) del Príncipe de Gales, latitud 65° 33′ 30ʺ; longitud 170° 19′ 34ʺ. La distancia entre los dos cabos es, por tanto, haciendo el cálculo en la suposición de ser la tierra perfectamente esférica, de 52° 9′ 2ʺ. Cook creía que el estrecho sólo tenía de ancho 44 millas. Casi en medio del canal se encuentran las islas de San Diomedes (islas de Krusenstern, Ratmanoff y Fairway-Rock).
[251] ADELBERT VON CHAMISSO, _Bemerkungen auf der Entdeckungs Reise des Rurik_, 1821, páginas 166 y 177. La altura á que llegan los pinos, agrupados en pequeños bosques en la bahía de Norton, frente al promontorio pedregoso Tchukotzkoy-Noss y del golfo de Anadyr, prueba especialmente esta diferencia de temperatura entre las dos costas, oriental y occidental.
[252] Empleo la nomenclatura hidrográfica de M. de Fleurieu.
[253] HUMBOLDT, _Tableaux de la Nature_ (2.ª edición), t. I, página 169.
[254] Al fervoroso celo de estos religiosos viajeros débense los más preciados conocimientos del estado del Asia central desde el siglo V hasta el VII. Baste nombrar aquí al viajero budhista Fahian, que partió de Tchhangan para ir á las montañas Tsungling el año 399, y cuyo libro, titulado _Foe Koué Ki, Relación de los reinos Búdhicos_, traducido por Abel Remusat y comentado por este sabio y por Klaproth, es una relación circunstanciada del viaje. Otro descubrimiento reciente hecho por este célebre sinólogo, el viaje de Hiuan-Thsang, en la Transoxiana, los alrededores del lago Temurtu, el Candahar, el valle de Pamilo (Pamir) y la India (desde Palibothra ó Pataliputra á Ceylan), hacia los años 630 á 650, ofrecerá mucho mayor interés.
[255] _Recherches sur le pays de Fusang mentionné dans les livres chinois et pris mal à propos pour una partie de l’Amérique_ (_Nouv. Anales des voyages_, t. XXI, 2.ª serie).
[256] Es una analogía curiosa que presenta el país de las viñas de Fusang (la América china de Deguignes) con el Vinland de los primeros descubrimientos scandinavos en las costas orientales de América.
[257] He aquí cómo M. Klaproth explica este error geográfico, propagado con obstinación en los mapas más modernos. Cuando los mapas formados por orden de Khang-hi se publicaron en Pekín, los jesuítas enviaron á Francia un ejemplar, acompañado de calcos, en los que solamente se habían transcrito algunos nombres chinos en caracteres romanos. En estos calcos, que d’Anville redujo para la obra del P. Duhalde, y que se conservan en París, había cerca de la desembocadura del río Amur ó _Sakhalian-ula_ (río negro) estas palabras, escritas en mandchu: _Sakhalian angga khada_, que significan «Rocas de la desembocadura negra». Esta designación de algunos peñascos situados en el cauce del Amur, la tomó d’Anville por el nombre de la grande isla que los indígenas llaman _Taaïkaï_ y los japoneses _Karafto_, del nombre de uno de los cabos que avanzan en el mar hacia la parte septentrional del Yeso. El nombre de _Tchoka_, que La Perouse da á Taraïkaï, pertenece á la costa occidental. Los sucesores de d’Anville han abreviado el _Sakhalian angga khada_ en _Sakhalien_ ó _Saghalien_. Véase _Notice des travaux executés en Chine pour dreser la carte de cet empire_, pág. 26.
[258] _Nouvelle Journal asiatique_, 1832, pág. 335.
[259] El Wenchin es la punta meridional de la isla de Yeso, ocupada por los Aïnos (velludos), que todavía tienen en nuestros días la costumbre de pintarse en el rostro y cuerpo diferentes figuras (KLAPROTH, _Sur le Fousang_, pág. 10, y _Annales des Empereurs du Japon_, 1834, p. VIII).
[260] _Historia general de las Indias_, pág. 117.
[261] _Historical Researches on the conquest of Peru, Mexico, and Bogotá in the thirteenth century by the Mongols_, 1827, páginas 34-45. Esta obra está íntimamente relacionada con otra que lleva por titulo _Researches on the wars and sports of the Mongols and Romans_, 1826.
[262] El espacio de 20° de longitud entre la isla de Pascuas y las islas de San Félix, San Ambrosio y Juan Fernández está ocupado por las Sporadas de Salas y Gómez, de Pilgrín, de Warehams Rocks y de Masafuera. Desde la isla de Pascuas conducen á las islas de la Sociedad (á través de un espacio de 40° de longitud) las Sporadas de Ducies, Elisabeth, Pitcairn (donde reside la familia anglo-polinesia del viejo marinero Adams, de la insurrección del _Bounty_), Crescent, Gambier y Hood. La gran serie de islas que con más continuidad se extiende desde Nueva Holanda á la América del Sur, encuéntrase casi completamente encerrada entre los 15° y 28° de latitud austral. Se desvía en dirección SE. de la isla de Pascuas á la Juan Fernández y se une al O. con un sistema de islas completamente distinto (dirigido S. N.) por medio de las islas Scarboroug y Radak en las Carolinas, como por éstas y las islas Pelew al gran archipiélago de las Filipinas.
[263] _Carte du mouvement des eaux á la surface de la mer dans le Grand Ocean austral, par le capitaine Duperrey_, 1831. La corriente que se dirige hacia las costas de Concepción y de Valdivia divídese, siguiendo las costas de Chile hacia el Sur y hacia el Norte á la vez. Es un punto de partida análogo á los conocidos en la costa occidental de África entre la bahía de Biafra y el cabo López, y en las costas del Brasil al Sur del cabo San Roque. (RENNELL, _Invest. of the Currents of the Atlant. Ocean_, 1832, páginas 136 y 228.) El brazo septentrional de la corriente de Chile es el que he dado á conocer por su baja temperatura. El termómetro centígrado marca en la corriente 15°, 7 y fuera de la corriente 26°,4 á 29°, 7. (_Relat. hist._, t. III, página 508). Como el movimiento parcial de las aguas ha ejercido una influencia notable en la distribución de una misma raza de hombres y en la filiación de los idiomas (dialectos), debo también recordar aquí la existencia de corrientes hacia el NE., observadas algunas veces en la región tropical, aun dentro del límite de los vientos alisios del SE. y del NE. (BEECHEY, t. II, página 676; MEYEN, _Reise um die Erde auf der Prinzessin Luise_, 1835, t. II, páginas 84-88).
[264] Calculando en la hipótesis de la tierra esférica, hay desde el cabo San Roque (lat. aust., 5° 28′ 17ʺ; long. 37° 37′ 26ʺ) al cabo Roxo (lat. bor., 12° 20′, long. 19° 14′), 1.531,2 millas marinas. Desde el cabo San Roque á Sierra Leona (lat. 8° 29′ 55ʺ, long. 15° 39′ 24ʺ), 1.558,7 millas.
[265] Del promontorio de Irlanda al Sur de Tralee (lat. 52° 20′, long. 12° 40′) al cabo Charles de Labrador (lat. 52° 11′, longitud 57° 40′), 1625,7 millas.
[266] Cabo Wrath (extremidad NO. de Escocia), lat. 58° 39′, long. 7° 18′. Cabo Barclay (al Sur de la bahía Scoresby) latitud 69° 10′, long. 26° 4′, distancia 807 millas marinas.
[267] Los brezos, que se creía faltaban en toda América como al NE. de Siberia, se han encontrado recientemente en el interior de la isla de Terranova.
[268] HUMBOLDT, _De dist. geogr. plant. secundum cœli temperiem et alt. montium_, 1817, páginas 61-67.
[269] Como las _Avicennia tomentosa_, _Suriana maritima_, _Jassiena erecta_, etc., etc.
[270] Otros ejemplos de dicotiledóneas comunes á las costas equinocciales de África y de América, son _Sida juncea_, _Pterocarpus lunatus_, _Æschinomene sensiviva_, _Scoparia dulcis_ y el _Dodonœa viscosa_, que yo he recogido en Méjico en la meseta de Guanajuato y en las colinas de lavas aglomeradas cerca de Río Mayo, en el camino de Popayán á Pasto, mientras el Sr. Perrottet la ha encontrado en el Senegal (ROBERT BROWN, _Rem. on the botany of the Congo River_, pág. 57. PERROTTET, GUILLEMIN y RICHARD, _Flore de la Senegambie_, 1831, páginas 18, 41 y 73).
[271] Forma ó derivación notable de las palabras _Calina_ y _Callinago_ (que es el nombre que se daba á sí mismo el pueblo caribe), del cual los eruditos (_propter rabiem caninam anthropophagorum gentis_) han hecho _canibales_ para latinizarlos más. García en sus fantasías semíticas (_Origen de los Americanos_, pág. 68), deriva la palabra _canibal_ de Anníbal y de la lengua fenicia (_Relat. hist._, t. II, pág. 503; t. III, páginas 10 y 537).
[272] Déc. I, lib. III, cap. 9.
[273] PEDRO MÁRTIR, _Ocean._, páginas 22 y 65. Acaso el indígena á que se refiere lo que conocía eran los libros de jeroglificos de los pueblos mejicanos y del alto Perú.
[274] Las traquitas sólo asoman al través de las rocas en Islandia, donde el centro de la isla está cortado por un valle longitudinal traquítico en dirección del SO. al NE., valle descrito recientemente, sobre el terreno, en una interesante memoria geognóstica de M. Krug de Nidda (KARSTEN, _Archiv. der Mineralogie_, t. I, VII, páginas 425 y 455). Mr. Leopoldo de Buch había señalado ya la conformidad de esta dirección con la de la costa oriental de la Groenlandia (_Canar. Inseln_, pág. 335).
Acerca de los runos en el León de Venecia véase GRIMM, _Deutsche Runen_, p. 209.
[275] Herrera no ha tenido para nada en cuenta las piezas del pleito que el fisco promovió contra D. Diego Colón, hijo del Almirante (déc. II, lib. I, cap. 7). Sólo las conocemos desde hace cuatro años por los extractos de Muñoz y de Navarrete (tomo III, páginas 559, 560 y 595). Entre las veinticuatro preguntas interrogatorias de la información fiscal, terminada en 1515, la once y doce refiérense á dicho libro ó escrito misterioso que permitió á Martín Alonso Pinzón «dar noticia á Colón de la existencia de tierras al Oeste». Este Pinzón es el mismo que mandaba la _Pinta_ en el primer viaje y que murió pocas semanas después de su vuelta á España, mortificado porque la reina Isabel no quiso recibirle solo y antes que al Almirante en Barcelona. Arias Pérez, hijo de Martín Alonso Pinzón, acompañó á su padre á Roma para asuntos comerciales, y vió las _escrituras_ que un bibliotecario «gran cosmógrafo» les enseñó y cuya vista tan viva impresión dejó en el ánimo de su padre que, desde su vuelta á Palos, sin conocer aún los proyectos de Colón, «resolvió armar dos carabelas para descubrir _las cosas que vió en Roma_ _en el mapamundo_. El fiscal añade á este cargo un cuento verdaderamente fabuloso, cual es, que Martín Alonso Pinzón comunicó á Colón una _fórmula_ atribuida al rey Salomón, y que consistía en la indicación del camino á la _tierra de Campanso_, la cual decía así: «Navegarás por el mar Mediterráneo hasta el fin Despaña, é allí al poniente del sol, entre el norte é el medio día por vía temperada fasta 95 grados del camino, é fallarás una tierra de Campanso, la cual es tan fértil y abundosa, é con su grandeza sojuzgarás á África é á Uropa.» No entiendo lo que quiere decir ese «camino de 95 grados», que sin duda no son grados de longitud, ni ese Ophir del Occidente llamado _Campanso_ (Cipango?); pero creo muy probable que la anécdota del bibliotecario cosmógrafo sea en el fondo verdadera. Natural es que se apresuraran á mostrar á un marino tan grande é intrépido como Alonso Pinzón algunas cartas ó mapamundi que los bibliotecarios de Italia poseían entonces en gran número. La vista de la isla de Brazir en un mapa de Picigano (1367), ó de la Antilia, de Andrés Bianco (1436), podía muy bien excitar la imaginación del marino español. No fué ciertamente él quien ocasionó la expedición de Colón, que mucho antes de su correspondencia con Toscanelli, el año de 1474, cuando vivía en Portugal, alimentaba ya el proyecto de ir á la India por Occidente; pero la relación de lo que Alonso pretendía haber sabido en Roma, pudo muy bien influir para que el Almirante se relacionara con esta familia rica y poderosa de los Pinzones, que facilitó la primera empresa. Arias Pérez Pinzón heredó, al parecer, el odio que su padre Alonso había concebido contra el Almirante á la vuelta del primer viaje, y amplificaría sin duda el relato, pretendiendo (para perjudicar los intereses de don Diego Colón) que el célebre marino de Palos hubiera podido hacer el descubrimiento del Nuevo Mundo sin más que los indicios que el manuscrito de Roma le había proporcionado.
[276] _Recherches geogr. et crit. sur le livre de Mens. Orbis terræ_, 1814, páginas 129-146.
[277] Véase la historia de Islandia en el _Islendenga Sögur_, y la historia de las islas Færoes en el _Færcyinga Saga_.
[278] LETRONNE, _Additions_, páginas 90-93.
[279] OLAFSEN y POVELSEN afirman (_Reise durch. Island_, tomo II, pág. 124) que el Bygde Papyle, en el Hornefiord, se llama así por haber habitado allí los _Papar_, primeros sacerdotes irlandeses.
[280] OLAFSEN, t. I, pág. 40; t. II, pág. 132. En el intervalo entre Naddoc é Ingulf se realizan las expediciones pasajeras de Gardar, Suaffarson y de Flocco.
[281] Véase _Undersögelses Reise til Ostkysten of Grönland_, 1832. El yacimiento de la costa oriental de Groenlandia no está reconocido entre los paralelos de 65°¾ y 69¼. Éste es el intervalo entre los límites boreales y australes de los estudios de las costas hechos por Mr. Graah y por Scoresby. La distancia de las costas opuestas sólo está indicada por aproximación.
[282] Véase el excelente informe de M. Magnus Stephenson en HOOKER’S _Tour in Iceland_, pág. 423. La suposición de una distancia de 156 millas daría á este fenómeno luminoso, situada la vista en el horizonte, una elevación de 20.000 pies. En la Groenlandia, recorrida por M. Giseke y otros naturalistas, se han encontrado basaltos y doleritas, pero no traquitas y volcanes en actividad. Acaso la erupción luminosa fué en el mar, y, por tanto, más cerca de Islandia; sin embargo, los fuegos que se elevaron en tres inmensas columnas el 11 de Junio de 1783, cerca de los ríos Skapta y Hwerfisfliôt, fueron también vistos, según M. Magnus Stephenson, á distancia de 56 leguas marinas (HOOKER’S _Tour_, pág. 409).
[283] _Mem. de la Société Econom. de Copenhague_, t. IV, página 239.
[284] La desgraciada Misión de Uppernavik fué quemada, en las últimas guerras, por los balleneros ingleses.
[285] Mr. Graah marca la dirección de las corrientes entre los paralelos de 64½° y del cabo Farewell, hacia el ONO., y á lo largo de la costa occidental desde el cabo Farewell hasta la isla Disco, hacia el NNE., lo que está en contradicción completa con el mapa general de las corrientes del mayor Rennell.
[286] _Vudersög Reise_, páginas 3, 169, 185, 188 y 190.
[287] _Antigvariske Annaler_, t. V (1827), páginas 309, 324, 368 y 377.
[288] Los caracteres rúnicos de la famosa piedra de la Isla de las Mujeres, en la parte oriental del mar de Baffin, en una latitud donde no se esperaba ver estos restos de cultura europea, han sido grabados muchas veces en Dinamarca y Alemania. He creído que debía dar la interpretación, por decirlo así, oficial, publicada por la Sociedad de Anticuarios de Copenhague, que tan grandes servicios ha prestado á la historia y á la geografía de las regiones boreales. Esta interpretación difiere algo de las versiones publicadas anteriormente. La primera noticia de la piedra del misionero Kragh me la dió el capitán Sabine. Mr. de la Roquette, cónsul de Francia en Dinamarca, procuró desde el año de 1832 proporcionarme un dibujo. Ocupándome de los signos numéricos de los diferentes pueblos, y creyendo reconocer, por la igualdad de algunos runos, en el grupo entero, á la vez el valor de posición y el de agregación, sometí á M. Rafn, de Copenhague, y á M. Mohnike, de Stralsund, las dudas que á M. Klaproth le inspiraba la interpretación de la fecha. He sabido por este último, á quien debemos la traducción alemana del Saga de Fridthjof, que Rask y el sabio Finn Magnusen han declarado espontáneamente que la interpretación de la fecha (1135) sólo era verosímil, pero que el valor numérico de los caracteres rúnicos empleados en el monumento de Kingiktorsoak no está suficientemente confirmado por los ejemplos sacados de otras inscripciones análogas. M. Rafn añade que los diez y seis runos del calendario, que son á la vez letras y cifras, no bastan para interpretar con alguna seguridad grandes cifras. Finalmente, y para decirlo todo, los Sres. Brynjulfsen y Mohnike se muestran inclinados á considerar el grupo de los seis runos que terminan la inscripción, no como una indicación de año, sino simplemente como un adorno. La piedra con caracteres rúnicos más antigua que hay en Islandia está en Borg en el Myre-Syssel; es la tumba de Kartan Olafsen, á quien durante su permanencia en Noruega, convirtió al cristianismo el rey Oluf Tryggesen y fué asesinado en 1004 por orden de una bella dama islandesa cuyo amor desdeñaba (OLAFSEN, t. I, pág. 137).
[289] THORMOD TORFÆUS, _Hist. Vinlandiæ antiquæ_, 1705, página 5. Con la viña había también una gran gramínea de granos gruesos, que se ha creído fuese el maíz. Véase SCHRÖDER, _Om Skandinavernes, Fordna upptacktsresor till Nordamerika_ en SWEA (1818). H. I., pág. 211.
[290] PONTANUS, _Hist. Dan._, lib. VII, pág. 476. Aunque la serie de los obispos groenlandeses no llega más que hasta 1406, parece, sin embargo, que el papa Eugenio IV nombró alguno en 1433. Se ha encontrado también una carta de Nicolás V á un obispo groenlandés, fechada en el año de 1448. (Véase Graah, páginas 5 y 7.)
[291] _Relazione dello scoprimento dell’isole Frislanda, Eslanda, Engroveland, Estotilanda é Scaria, fatto da due fratelli Zeni, M. Niccolo il cavaliere e M. Antonio._ Venecia, 1558 (edición de Franc. Marcolini).
[292] El sabio D. Fernando Colón, nacido en 1488, hízose sacerdote pocos años antes de su muerte, ocurrida en 1540, y legó su excelente biblioteca, que aun lleva el nombre de _Colombina_ á la ciudad de Sevilla. Su obra (_Historia del Almirante D. Cristóbal Colón_) publicóse por primera vez en 1571 en Venecia; por tanto, trece años después de la edición de los viajes de los Zeni, por Marcolini; pero esta edición de 1571 es la traducción italiana, hecha por Alfonso de Ulloa, del manuscrito español que Luis Colón, hijo de D. Diego y persona mal reputada, llevó en 1568 á Génova (_Códice Colombo-Americano_, p. LXIII). Laméntase con razón Muñoz de que el original español no se haya encontrado hasta ahora, porque Ulloa hizo la traducción valiéndose, al parecer, de una copia muy incorrecta.
[293] Igual incertidumbre existe en el mapa de Fra Mauro, aunque es veintitrés años posterior. ZURLA, _Viaggi_, t. II, páginas 48 y 335.
[294] SPOTORNO, autor del _Códice diplomático Colombo-Americano_ (p. XXII), sostiene que la negativa de la _República Serenísima_ fué á fines de 1477. Muñoz la pone en 1485, poco antes de la llegada de Colón á España (lib. II, § 21). Los ofrecimientos que el Almirante tuvo intención de hacer á Francia están probados por una carta del duque de Medinaceli (19 de Marzo de 1493), dirigida al gran Cardenal de España, «Ignoro si sabéis, dice, que he tenido á ese Cristóbal _Colomo_ en mi casa cuando vino de Portugal, con intencion de ir al Rey de Francia, para buscar apoyo.» El Duque se alaba de haber impedido el viaje.
[295] _Vida del Almirante_, cap. V: «Para decir la verdad, yo no sé si, durante el matrimonio, fué el Almirante á la Mina.»