Part 39
Preparacion general al estudio de la Mezquita y de la Catedral: pág. 58.--Restauracion ideal de la Mezquita ó Aljama: conjetura fantástica con datos históricos acerca de su fundacion: 65.--Idea de Abde-r-rahman I al erigirla: estado del mundo en su tiempo: 74.--Compra de la antigua basílica catedral de los cristianos y noticia general de la condicion de estos bajo los sarracenos: 84.--Demolicion de la basílica y ereccion de la Aljama de Abde-r-rahman I: 96.--Muerte de este amir: ceremonias fúnebres y entierro que se le hace: 100.--Continúa Hixem I la obra y la termina: descripcion de la Aljama primitiva: 105.--Rivalizan los Umeyas de Córdoba con los Abassidas: obras suyas en la Mezquita: 109.--Seduccion que la cultura mahometana ejerce en la grey cristiana sometida, y fortaleza de los que perseveran en la fé de Cristo: 117.--Sensualismo asiático: _razon de Estado_ á falta de celo religioso: persecucion y martirios: 132.--Vicios en la constitucion de la familia musulmana: condicion de la mujer: la poligamia, el divorcio, etc.--Lucha de la verdad con el error: 134.--Abnegacion y caridad de los mártires: 142.--Crítica de los ritos y ceremonias muzlemitas: 146.--Apostasías entre los mozárabes: 160.--Por qué los cuatro sultanes que suceden á Hixem I no dejan en la mezquita obras grandes: 164.--Paralelo entre el arte musulman y el arte cristiano: aplicacion de la fábula de Cástor y Pólux: 167.--Obras de Abde-r-rahman An-nasír: carácter bizantino de la arquitectura bajo su reinado: 172.--Obras de Al-hakem II: prolongacion de la mezquita y artistas de Constantinopla que trabajan en ella: las dos maksurahs: el Mihrab y su vestíbulo: 174.--Estado de la Europa Cristiana y su arte al terminar el siglo X: 186.--Decadencia del arte arábigo en tiempo de Almanzor: ensanche dado por éste á la Mezquita: la tribuna de la Alicama: la cámara de la limosna: 190.--Crecimiento progresivo del Estado y del arte en la España cristiana: hechos que preludian la caida del Califado cordobés: 207.--Conquista de Córdoba por S. Fernando: 214.
PARTE SEGUNDA. _Ereccion de la Mezquita en Catedral._ 218
Empiezan en ella á fundarse capillas: carácter general de estas construcciones: 222.--Fundacion de la primera Catedral cristiana: implantacion del arte ojival de Occidente en la Mezquita árabe: 224.--Tolerancia artística: perpetuacion del estilo musulman: restauraciones moriscas: de quiénes fueron obra: 228.--Estado y condicion de las personas de la secta vencida: moros _mudéjares_: 232.--Continúan las fundaciones de capillas: principio del culto al arcángel S. Rafael declarado patrono de Córdoba: 237.--Poder de la fé en el décimotercio siglo: hechos y reflexiones: 239.--Período de turbulencias, desfavorable al arte: transaccion con la cultura islamita: asociacion de elementos opuestos: sincronismo en el arte, en la literatura, en las costumbres, en la política: fundacion de la capilla real por D. Enrique II: 242.--Amalgama de los estilos gótico y sarraceno: su razon histórica y filosófica: 248.--Tracto del siglo XIV al primer tercio del XVI: fundaciones de este período y memorias referentes á la historia de la Catedral hasta la ereccion del nuevo crucero: 255.--Historia de la edificacion de la Catedral nueva: 276.--Marcha del arte durante su construccion: el _renacimiento_ y sus causas: razon de las diferencias entre el renacimiento italiano y el _plateresco_ español: 291.--Descripcion de la Catedral: hállanse en ella obras de todos los estilos desde el plateresco hasta el _churrigueresco_: 301.--Siguen las fundaciones de capillas: viaje de Felipe II á Córdoba: 309.--Fisonomía de la arquitectura en el siglo XVII y primera mitad del XVIII: memorias de la Catedral en este período: 317.--Resúmen del estudio hecho en este templo: 339.
CAPÍTULO III. _Córdoba mozárabe._ 341
Triste condicion de los mozárabes cordobeses: cisma introducido entre ellos: retrato ligero de algunos apóstatas: 342.--Iglesias y monasterios de los mozárabes: forma general de las basílicas: 347.--Santos y doctores insignes que florecieron en ellas: 357.--Culto y ritual mozárabe: 359.--Los monasterios de la ciudad y de la sierra, y mártires que produjeron: 361.--Aspecto general de estas construcciones, y de la vida monástica en los siglos IX y X: 367.--Cuadro de la gran persecucion que sufren las iglesias y monasterios en Europa de parte de los bárbaros del norte y de los sarracenos: destruccion de los templos y monasterios de Córdoba: 379.--Renuévanse las persecuciones al acercarse la hora postrera del Califado: dispersion y cautiverio: 384.
CAPÍTULO IV. _Panorama de Córdoba en su estado actual._ 387
La muralla y sus puertas: 389.--El alcázar: 391.--El puente y la Calahorra: 395.--Iglesias, conventos y capillas: 397.--Edificios árabes y moriscos: 404.--Edificios del renacimiento: 405.
CAPÍTULO V. _Medina-Azzahra._ 407
Construccion de sus alcázares: 408.--Descripcion de sus bellezas, y escenas memorables en ellos ocurridas: 410.--Su Mezquita: 417.--Abandono y ruina lenta de estos palacios: 418.--Cómo se fué paulatinamente olvidando la memoria de esta maravillosa poblacion: 419.--Sus ruinas existen en la dehesa de _Córdoba la vieja_: carácter de los fragmentos que hemos recogido en ellas: 422.
CAPÍTULO VI Y ÚLTIMO. _La Sierra y la Campiña._ 426
Vuelo por las montañas: Fuenteovejuna, Belalcázar, Pedroche, Espiel, Belmez, Cuzna, Trasierra: 431.--Vuelo por la ribera: Aldea del Rio, Montoro, el Carpio, Villafranca, Alcolea, Almodóvar, Guadalcázar, Peñaflor, Palma del Rio: 435.--Vuelo por la campiña: Castro el Rio, Bujalance, Cañete, Luque, Zuheros Doña Mencía, Baena, Espejo, Fernan-Nuñez, Montemayor, Montilla, Aguilar y el Lago de Zoñar, Cabra y su Sima, Lucena, Priego, Benamejí, Rute, Santaella: conclusion: 438.
Guia para la colocacion de las láminas.
PÁGINAS.
Portada.
Curvas de los arcos empleados en los diversos estilos arquitectónicos. 9
Córdoba desde el castillo de la Calahorra. 57
Puerta del Puente, llamada por equivocacion _puerta de Sevilla_. id.
Puerta de las Palmas, desde el patio. 107
Interior de la Mezquita. 156
Puerta de las Palmas. 172
Capilla del Mihrab. 180
Idem por ángulo ó interior de la capilla del Mihrab. 181
Ángulo de un tablero del Mihrab. 182
Plano de la Mezquita. 192
Esterior de la Mezquita. 198
Ornamentacion de una de sus puertas. id.
Capilla de Villaviciosa. id.
Puerta del Perdon. 271
Patio de la Catedral. 274
Plano de la Catedral. 279
Interior de la Catedral. 304
Puerta lateral de Sta. Marina. 349
Alamedas del Guadalquivir, con el puente y la Calahorra. 395
Iglesia de Sta. Marina. 397
Iglesia de S. Lorenzo. 398
Detalles: roseton de S. Miguel. 399
Torre de S. Nicolás de la villa. id.
Claustro del convento de franciscanos. 402
Hospital de Espósitos. id.
Detalles de la fachada del mismo. id.
Vista de Córdoba desde los Mártires. 404
Capilla del hospital del Cardenal. id.
Casa de Gerónimo Paez. 406
Fragmentos de los palacios de Medina-Azzahra. 423
* * * * *
NOTAS:
[1] Véase la página 220 del tomo de Granada.
[A] Véase la lámina de detalles que acompañamos con el objeto de dar á conocer las clases de curvas citadas en esta y en otras páginas de este tomo.
[B] Esta M y la D que antecede son copia de un libro manuscrito de la Biblioteca Colombiana de Sevilla.
[2] Esta palmera era entonces la única que habia en España. A ella dedicó el mismo Abd-el-rhaman los tan famosos versos:
Tú tambien, insigne palma,-- eres aqui forastera; De Algarbe las dulces auras-- tu pompa halagan y besan: En fecundo suelo arraigas-- y al cielo tu cima elevas: Tristes lágrimas lloráras,-- si cual yo sentir pudieras: Tú no sientes contratiempos,-- como yo de suerte aviesa; A mí de pena y dolor-- contínuas lluvias me anegan; Con mis lágrimas regué-- las palmas que el Forat riega; Pero las palmas y el rio-- se olvidaron de mis penas. Cuando mis infaustos hados-- y de Alabás la fiereza Me forzaron á dejar-- del alma las dulces prendas: A tí de mi patria amada-- ningun recuerdo te queda; Pero yo triste no puedo-- dejar de llorar por ella.
[3] Es preciso, dice Viardot, que los estragos cometidos por los vencedores en los hermosos campos inmediatos al Guadalquivir fuesen de todo punto escesivos y que su poblacion hubiese sido desterrada como la de la ciudad; porque cuando Fernando despues de su partida dejó algunas tropas para guardar la frontera y proteger á los nuevos habitantes, á quienes habia llamado de todos los puntos de la España cristiana, fue forzoso durante muchos años enviar de Castilla á Córdoba víveres de toda especie para disminuir la horrible escasez que en ella se sufria. (Hist. de los árabes y los moros de España.)
[4] Sobre la conservacion y reparacion de estos muros hemos encontrado las disposiciones siguientes: Item, mando y concedo que la fábrica del muro conste siempre de los frutos y provechos y rentas reales. (Fuero de Córdoba.)--Conocida cosa sea á todos los omes que esta carta vieren cuerno yo D. Alfonso por la gracia de Dios, rey de Castiella, etc., do é otorgo al Conceio de Córdova á los que agora son é serán daqui adelante para siempre jamas quinientos maravedises cadaño para labrar los muros de la villa de Córdova et póngolos que los ayan cadaño en el mio pecho que me an adar los moros del Alhama de Córdova. Et mando á los moros de la sobredicha Alhama que gelos den cadaño por la Sant Miguel assi como los davan á mi... (Carta dada en Toledo á 18 de mayo, era de 1292. Archivo municipal de Córdoba, legajo A. número 25.)--Dámosles é otorgámosles para siempre jamas el montadgo de Córdova et de so término para la lavor de los muros de la villa é de los castiellos que en so término son... (Carta del rey D. Sancho dada en Burgos el sábado 20 de noviembre, era de 1326. Arch. mun. de Córdoba. Cajón A. núm. 79.)
[5] Las disposiciones mas ámplias de este fuero son las siguientes: Y mando, que no sean prendados asi los caballeros como los ciudadanos de Córdova en todo mi reyno.--Item, ellos y sus hijos y sus herederos tengan todas sus heredades firmes y estables perpetuamente, y vendan y compren unos de otros hasta lo que ellos quisieren, y qualquier de ellos haga de su heredad segun su voluntad: y si yo quitare á alguno de ellos heredad alguna por ira ó por injusticia sin culpa manifiesta, que en virtud de este privilegio le sea vuelta.--Item, mando que en las heredades que tuvieren en qualquier tierra de mis reynos y de mi señorío no entren Sayones en ellas ni Mayorinos, pero sean catadas y exentas. Esto hago por amor del pueblo de la ciudad de Córdova.--De aqui adelante si algun hombre cayere en homicidio ó en algun livor sin su voluntad, y se provare por testigos verdaderos, si diere fiador, no sea metido en la cárcel, y si no tuviere fiador, no sea llevado á ninguna parte fuera de Córdova; pero solamente sea preso en la cárcel de Córdova, y no pague sino la quinta parte de la calumnia.--Item, quiero y mando estatuyendo, que la ciudad de Córdova nunca sea prestimonio de alguno, ni haya en ella otro señoreador sino yo y mis succesores, ni hombre ni muger.--Item, concedo y estatuyo, que todo hombre que fuere justiciado, sus herederos hayan sus bienes, si no fuere por haber muerto algun hombre sobresalvo, ó muerto algun hombre en tiempo de tregua ó si no fuere justiciado por moneda falsa, ó por haver muerto algun hombre estando seguro, ó si no fuere falsario, ó herege; y de qualquiera que fuere justiciado por estas causas sobredichas, el rey haya sus bienes, etc., etc. (Fuero de la ciudad de Córdoba concedido por el Santo rey Fernando III. En el Arch. mun. de la misma ciudad existe una carta, en latin fecha en Toledo á 18 de abril, era de 1279, y otra en castellano fecha en Córdoba á 3 de marzo del mismo año.)
[6]...dono itaque vobis et concedo castellum de Almodovar el castellum de Durio, et castellum de Chilon el castellum de Sancta Eufemia et castellum el villam de Gahet et villam que vocatur Petroche et castellum de Mochuelos. (Privilegio del rey D. Fernando el Santo dado en Toledo á 24 de julio, era de 1281. Arch. mun. de Córdoba, legajo V, núm. 34.)--Fueron concedidas posteriormente á Córdoba algunas otras villas, entre ellas las de Cabra y Santaella por D. Alfonso, la de Constantina con todas sus pertenencias por D. Sancho. (Arch. mun.)
[7] Hemos encontrado en el Archivo municipal de Córdoba dos cartas de D. Carlos y la reina D.ª Juana declarando francos de todo tributo por espacio de diez años á los que pasasen á morar en Córdoba con promesa de residir en ella cuando menos veinte. (Estas dos cartas no están numeradas.)
[8] Córdoba sola contenia, segun los geógrafos árabes, doscientas mil casas, seiscientas mezquitas, cincuenta hospitales, ochocientas escuelas públicas y novecientos baños. Este detalle parece á primera vista increible y fabuloso; mas yo ni aun lo supongo exagerado. Si se da el nombre de casa, no a los edificios de nuestras ciudades modernas, sino á la habitacion de cada familia; el de mezquita á cada lugar consagrado, á cada pequeña capilla; si se recuerda que una mezquita no podia existir sin escuela, y que las abluciones eran indispensables como el rezo, se reconocerá que la ciudad y los arrabales de la capital del Imperio podian muy bien contener ese prodigioso número de edificios diversos. (Viardot, hist. de los árabes y los moros.)
[9] En premio de estos servicios el infante D. Sancho, ya rey, donó al concejo de Córdoba las villas de Baena, Luque y Zuheros. Consta de la siguiente carta: Sepan cuantos esta carta vieren: Como nos D. Sancho por la gracia de Dios rey de Castiella, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jahen, é del Algarbe, por muchos servicios que vos el Conceio de la noble cibdad de Córdoba fiziestes al rey D. Fernando nuestro abuelo é al rey D. Alfonso nuestro padre é á nos antes que regnássemos é despues que regnamos: et porque el infant D. Johan nuestro hermano se levantó contra nos et nuestro señorio muy falsamente et como non devie por deseredar á nos et á la reina nuestra mugier et á nuestros fijos: non conosciendo muchas mercedes que nos le fiziemos et señaladamiente quel sacáramos de la prision onde non deviera salir por los sus merecimientos é desconociéndose contra nos: damos vos et otorgamos vos las villas de Baena, et de Luque, et de Zuheros con sus castiellos et con todos sus términos et con montes é con fuentes, con rios, con exidos, con entradas et con salidas et con todas sus pertenencias cuantas an et deueh aver, que las ayades é que sean vuestro término para siempre jamas. Salvo ende que los alcaides que estos castiellos touieren que sean nuestros vasallos, et vuestros vecinos é que los tengan por nos et vos que les paguedes las tenencias segunt que lo nos ordenaremos et que pongades vos y alcaldes é alguaciles por nos et por vos asi como en los otros logares de vuestro término, et que se judgue por aquel mismo fuero que vos auedes. Et pugnat en las cobrar et en las aver, et nos otorgamos vos de vos las nunca toller et de non las dar al infant D. Johan nin á otro ninguno. Et desto vos mandamos dar esta nuestra carta seellada con nuestro seello de cera colgado en que escriviemos nuestro nombre con nuestra mano. Dada en Palencia ocho dias de marzo, era de mill é trezientos é treinta é un año.--Nos el rey D. Sancho.
[10] En este sitio de Córdoba por Mohammad y el rey D. Pedro fue aportillado el muro por varias partes y tomado el Alcázar. Cuentan que en tan grave apuro salieron las mugeres á la calle logrando infundir tal valor en el ánimo de los sitiados, que arrojándose estos de improviso sobre el enemigo, le rechazaron con muerte de muchos y le obligaron á levantar el campo. (Crónica del rey D. Pedro.)
[11] En estas guerras declaróse por el rey el conde de Cabra D. Pedro Fernandez de Córdoba, por los enemigos del rey D. Alonso de Aguilar, uno de los personages mas influyentes en toda la Provincia. Este hecho produjo en Córdoba dos bandos que la tuvieron en continua alarma con sus sangrientas escisiones. Sabedor de ellas Enrique IV, se trasladó á la ciudad para tranquilizarla; pero no logró sino enconar mas y mas los ánimos por haber tratado con igual dureza á los que hicieron armas contra él y á los que le fueron leales. El desacierto de Enrique IV era igual en todo.
[12] Llamábase el inquisidor Diego Rodriguez Lucero: era tal el rigor con que trataba á los reos, que el pueblo se amotinó al fin contra él, y le obligó á escaparse en una mula. El cardenal Jimenez no pudo menos de mandarle prender y castigarle para dar á la institucion algun viso de legalidad y de justicia.
[13] Supone la tradicion que el conde estaba en Madrid cuando recibió la noticia de su deshonra. Partió inmediatamente para Córdoba, dicen los que refieren el hecho, y aguardó que anocheciera para entrar en su casa por las tapias de una huerta. Colocóse secretamente en parte desde donde pudiera acechar á los supuestos cómplices, los vió en el acto de cometer el adulterio, y tiró al punto de la espada. No dió un solo grito, no profirió siquiera una palabra: recorrió el palacio y mató no solo á los adúlteros, sino á toda su numerosa servidumbre. Sentóse al fin y preguntó á un negro que le acompañaba: ¿qué le parece mi venganza? No bien hubo oido de él _bien lo hemos hecho, señor_, le pasó de una estocada. No pudo resistir á la idea de que sobreviviese su cómplice á tan bárbara matanza.
[14] Este palacio, llamado Alcázar Viejo, habia ya dejado de existir á fines del siglo XIV. Leemos en una carta dada por D. Enrique á 12 de marzo de 1399: vi vuestras peticiones selladas de vuestro sello que me enbiastes con Ruy Mendez de Soto Mayor, mi vasallo, veinte y quatro desta cibdad, entre las quales decides quel mi alcázar viejo que es de tras del alcázar nuevo de esa dicha cibdad que es _un corral despoblado_, etc. En virtud de estas peticiones lo cede el rey á sus vasallos de Valesta para que lo pueblen y labren en él sus casas. (Arch. mun. de Córdoba, leg. G, núm. 10.)
[15] En esta torre se lee: En nombre de Dios. Porque los buenos fechos de los reyes no se olviden, esta torre mandó facer el muy poderoso rey D. Enrique, é comenzó el cimiento el doctor Pedro Sanchez, corregidor de esta ciudad, é comenzóse á sentar en el año de nuestro Señor Jesucristo de 1406 años, é seyendo obispo D. Fernando Deza, é oficiales por el rey Diego Fernandez Mariscal, alguacil mayor, el doctor Luis Sanchez, corregidor é regidores Fernando Diaz de Cabrera é Rui Gutierrez... é Rui Fernandez de Castillejo é Alfonso... de Albolafla é Fernan Gomez, é acabóse en el año 1408 años. Créese que el rey la hizo á costa de un caballero que habia asesinado á su muger.
[16] Descubriéronse cerca de este sitio varias lápidas con turbantes, que son las que han dado lugar á creer que fue panteon árabe. Consérvase aun un subterráneo lleno de humo, que ha tomado nombre del convento próximo y es llamado _las Catacumbas de S. Diego_.
[17] Hablaremos mas adelante de esta mina de filtracion, hecha por cautivos cristianos en los mejores tiempos del imperio árabe.
[18] Ignoramos la época en que fué fundado este castillo: solo sabemos que pasó el camino por medio de él hasta que Enrique II lo mandó reparar y ampliar en el año 1369.
[19] Este magnífico puente, construido por los romanos y reedificado por Hescham I, consta de diez y seis arcos: tiene de largo ochocientos ochenta y ocho pies, veinte y tres de ancho.
[20] Esta puerta, que pertenece al orden dórico, lleva en el centro del friso un tarjeton en que se lee: _Reinando la sacra católica y real magestad del rey D. Felipe nuestro señor, segundo de este nombre, año 1571_.
[21] El triunfo es un monumento erigido en honor de S. Rafael por el obispo D. Baltasar de Yusta y Navarro.
[22] Hay en favor de esta opinion, en esta misma pieza, una inscripcion árabe que tradujo el embajador de Marruecos cidi Hamet Elgacel cuando pasó el año 1766 por Córdoba. No nos decidimos á pesar de este dato á seguirla resueltamente, por asegurar Kassiri que ese cidi Hamet tenia muy escasos conocimientos para traducir esta clase de leyendas.
[23] Para construir este minarete derribó un antiguo alminar que tenia 240 pies de altura. Entre los embellecimientos del patio debe contarse la construccion de las fuentes. La memoria de estas nuevas obras se ha conservado en una inscripcion árabe que se halla á un lado del Arco de las Bendiciones, en su parte superior, inscripcion que, segun la version hecha por el orientalista D. José Antonio Conde, dice asi: En el nombre de Dios clemente y misericordioso mandó Abdalá Abderramen, príncipe de los fieles, amparador de la ley de Dios (prolongue Dios su permanencia), edificar este atrio proveyendo á su conservacion y engrandeciendo el lugar consagrado á la divinidad, esmerándose en el decoro, y reverenciando su casa conforme á la voluntad de Dios, pues en ella se alcanza y celebra su nombre, confiando recibir por esto grandes premios é indulgencia con perenne acrecentamiento de prosperidad y buena fama. Acabóse esto con la ayuda de Dios en la luna dylhagia (j), año 346, por mano de su siervo Wazir y Hagib (k) de su palacio Abdala-Ben Batu y del arquitecto Said-ben-Ayud (l).
[24] Estas molduras interiores no significan para nosotros mas que el respeto guardado á este monumento árabe por los conquistadores cristianos. Es, si no cierto, muy probable que estos fueron quienes restauraron la capilla: nos da lugar á creerlo: 1.º la identidad de líneas que se observa entre el interior de esta pieza y los interiores mas modernos de la Alhambra: 2.º la consideracion de que estos adornos, á haber sido obra de los mismos árabes, debiéramos suponerlos del mismo siglo de la conquista, siglo en que, como hemos visto, Córdoba gimió sin cesar bajo el yugo de la guerra civil y la anarquía.
[25] _Si yo tuviera noticia de lo que hacíades no lo hiciéredes_, dijo el emperador; _porque lo que quereis labrar hallarase en muchas partes; pero lo que aqui teníades no lo hay en el mundo_.
[C] Comienza desde aqui su tarea D. Pedro de Madrazo, encargado de sustituir al Sr. Pi y Margall en la narracion histórica y descriptiva correspondiente á este tomo.
[26] _Azazil_, segun la fé musulmana, es un ángel que no habiendo querido tributar homenage á Adam, primero de los Profetas, fué precipitado del cielo al infierno, donde con el nombre de _Eblis_ es el gefe de los demonios. Suponemos, pues, que el ángel del orgullo, el Luzbel de los mahometanos, es quien sugiere á Abde-r-rahman el pensamiento de erigir la gran mezquita.