Chapter 1
CONGRESO DE CONSTITUCIÓN DE LA
C.N.T.
Celebrado en Barcelona del 30 de Octubre al 1 de Noviembre de 1910
PRIMERA PONENCIA
TEMA 3º ¿ES DE NECESIDAD O CONVENIENCIA PARA EL SINDICALISMO QUE LA SOLIDARIDAD OBRERA PASE A SER UNA CONFEDERACIÓN NACIONAL?
DICTAMEN:
«Que se constituya una Confederación General del Trabajo Española, integrándola temporalmente todas aquellas Sociedades no adheridas a la U.G.T., en la condición de que una vez constituida la Confederación General del Trabajo Española se procure llegar a un acuerdo entre las dos Federaciones a fin de unir toda la clase obrera en una sola organización.
TEMA 11º UNA VEZ ORGANIZADA LA CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO, ¿PRECISA LA CONSTITUCIÓN DE FEDERACIONES DE OFICIO Y SIMILARES?
TEMA 13º CONVENIENCIA DE QUE LOS OBREROS ESTÉN ORGANIZADOS POR ARTES Y OFICIOS.- QUE LOS OFICIOS SIMILARES O CONCURRENTES A UN OBJETIVO COMÚN ESTABLEZCAN FEDERACIONES
... poniendo a discusión los temas 11 y 13 de la primera ponencia, aprobándose por unanimidad los dictámenes de mayoría relativas a estos temas, o sea que una vez organizada la Confederación es de suma necesidad la constitución de Federaciones de Oficio y similares.
SEGUNDA PONENCIA
TEMA 4º MANERA DE PUBLICAR UN DIARIO SINDICALISTA ÓRGANO DE LA CONFEDERACIÓN
DICTAMEN:
La Comisión estima de imprescindible necesidad la publicación de un periódico diario que sea un verdadero defensor de la clase trabajadora; pero, no obstante, cree que las circunstancias económicas por que hoy atraviesa la organización sindicalista no son a propósito para acometer tan magna empresa de propaganda. Sin embargo, desea que el Congreso conceda atribuciones al Consejo Directivo de la Federación, para que una vez conocido el número de colectividades adheridas estudie el medio más práctico de llevar a efecto la obra de fundación del periódico. Con tal objeto, en el próximo Congreso o antes, si fuese posible presentará un resumen de sus trabajos que serán basados en la más estricta realidad de la situación. En tanto esto no sea, el Congreso debe acordar que «Solidaridad Obrera» pueda publicarse con regularidad semanal, en mayor tamaño aún que ahora, a fin de que pueda prestar mayor atención al gran desarrollo que la organización trabajadora y las luchas sociales van tomando actualmente en España.
TEMA 6º ¿LA PROPAGANDA SINDICALISTA PUEDE DAR MAYORES RESULTADOS QUE COMPENSEN DE LOS ESFUERZOS Y ENERGÍAS EMPLEADOS? EN CASO AFIRMATIVO, ¿QUÉ FORMA Y MANERAS SE CREE MÀS PRÁCTICAS PARA ALCANZAR DICHO RESULTADO?
DICTAMEN:
La Comisión reconoce que la propaganda sindicalista sí puede dar mayores resultados que los obtenidos hasta ahora. Para ello propone los siguientes medios al Congreso:
1º Crear en todas las poblaciones donde sea posible, grupos dedicados únicamente a la divulgación de los principios sindicalistas entre la clase trabajadora, especialmente entre la juventud obrera. Estos grupos deberán servir también de escuela educativa para constituir un plantel de compañeros aptos para dirigir la palabra al público en los mítines, explicar conferencias, escribir en los periódicos y todas las demás formas de la acción sindical.
2º Publicar hojas escritas sencillamente para repartir gratis a todos los explotados del taller, del campo y de la mina. Serán sufragados los gastos de estas hojas por un prorrateo especial y único de un céntimo por federado cuyo importe puede quedar siempre en fondo puesto que las hojas serán vendidas a 25 céntimos el ciento a los grupos o compañeros quienes se encargarán de su distribución en las diversas localidades.
3º Editar con el mismo fondo recaudado para las hojas folletos de buena y clara propaganda sindicalista que serán vendidos a un precio que nunca podrá exceder de 5 céntimos a fin de hacer más factible la divulgación.
Caso de que el Congreso se encuentre conforme con este dictamen, la Comisión estima preciso se constituya dentro del Consejo Directivo de la Federación Nacional un comité de propaganda para encargarse de llevar a la práctica estas decisiones, así como también las demás que puedan ser necesarias, siempre que estén en concordancia con el criterio expuesto en estas resoluciones.
TEMA 10º NECESIDAD DE ESTABLECER ESCUELAS DENTRO DE LOS SINDICATOS OBREROS. MANERA PRÁCTICA DE LLEVARLO A EFECTO
DICTAMEN:
La Comisión se muestra en un todo conforme con que las Sociedades o Federaciones Locales aborden la fundación inmediata de escuelas para educación de los trabajadores. Como método de enseñanza creemos más práctico que las escuelas estén inspiradas en la divulgación racional de los conocimientos científicos y en la aplicación de la enseñanza técnico-profesional, para hacer de los alumnos obreros a la vez que hombres despojados de todos los prejuicios y defensores de sus derechos, trabajadores aptos para conquistar dignamente en la actual sociedad el salario preciso a satisfacer sus más perentorias necesidades. Por tanto, a fin de realizar estos deseos, se encarece de las colectividades aludidas en el primer párrafo, que se impongan cuotas extraordinarias para hacer posible la creación de escuelas merced al propio esfuerzo de la clase trabajadora organizada.
Puestos a discusión y después de hablar varios compañeros, se aprueba lo siguiente:
1º Que es indispensable la creación de un diario sindicalista órgano de la Confederación; pero en vistas de la situación económica por que atraviesan los Sindicatos obreros, prestar todo el apoyo posible al periódico que se viene publicando, «Solidaridad Obrera».
2º Crear grupos de jóvenes obreros que se dediquen a la propaganda sindicalista y repartir con frecuencia hojas encaminadas al mismo objeto.
3º Dentro de los Comités se nombrarán Comisiones que se preocupen de la creación de escuelas.
TERCERA PONENCIA
TEMA 1º EL SINDICALISMO A BASE MÚLTIPLE
El Congreso se pronuncia por la acción directa sobre la base múltiple, con dispensa en ciertos casos de la obligación imprevista.
TEMA 14º MODO DE ALCANZAR LA ASOCIACIÓN DE LOS OBREROS DE UN MISMO OFICIO Y ABOLICIÓN DEL TRABAJO A DESTAJO
Se divide en dos partes para mejor discusión, una sobre la asociación y otra sobre la abolición del destajo. Apruébase la primera en la siguiente forma:
Que cada Sindicato imponga en su reglamento un artículo por el que se obligue a todo asociado a sindicar a su familia en la Sociedad del oficio que le corresponda, en la Varia o en la más afín, y, además, todo obrero venga obligado a hacer propaganda activa en favor de la asociación de los trabajadores.
Se pasa a la segunda parte del tema 14º, que por no haber emitido dictamen la Ponencia, se ha hecho suya el ponente compañero Marcet, de Sabadell. Tras pequeña discusión, y después de rechazar una proposición, se aprueba la siguiente:
Para abolir el trabajo a destajo se emplearán todos los medios que aconseja la acción directa para salir airosos de nuestros propósitos, como son: boicotaje, el sabotaje, etc., en las materias necesarias a la casa donde se entable la lucha.
TEMA 15º ¿CUÁL MEDIO SE CREE MÁS EXPEDITO PARA IMPEDIR QUE TRABAJEN LOS MENORES DE 14 AÑOS DE AMBOS SEXOS?
Se decide también prohibir a rajatabla el empleo de mano de obra infantil.
CUARTA PONENCIA
TEMA 5º ¿EL SINDICALISMO HA DE SER COMO MEDIO O COMO FIN A LA EMANCIPACIÓN OBRERA?
DICTAMEN:
El Congreso declara que:
Constituyendo el Sindicalismo la asociación de la clase obrera para contrarrestar la potencia de las diversas clases poseedoras asociadas, no debe considerársele como una finalidad social, no debe ser interpretado como un ideal, sino como un medio de lucha entre los dos antagónicos intereses de clase, como una fuerza para recabar de momento todas aquellas ventajas que permitan a la clase trabajadora poder intensificar esta lucha dentro del presente estado de cosas, a fin de conseguir con esta lucha intensificada la emancipación económica integral de toda la clase obrera, mediante la expropiación revolucionaria de la burguesía tan pronto como el Sindicalismo, o sea la asociación obrera, se considere bastante fuerte numéricamente y bastante capacitada intelectualmente para llevar a efecto la expropiación de aquellas riquezas sociales que arbitrariamente detente la burguesía y la consiguiente dirección de la producción.
TEMA 8º LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES HA DE SER OBRA DE LOS TRABAJADORES MISMOS. ¿CUÁL ES LA ÚNICA Y VERDADERA INTERPRETACIÓN QUE DEBE DARSE A ESTA FRASE?
DICTAMEN:
Como una obligación, como un imperativo, como una síntesis, como una concepción clara y terminante del futuro, la grandiosa Internacional proclamó y afirmó de rotunda manera que la «emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos». Y de nadie más. Verdad axiomática, no necesitará demostración, como no la necesitan las verdades cuya fuerza probatoria surge de su propio enunciado.
Aquella Internacional de grato recuerdo y gloriosa vida, que fue simiente y riego fecundo, que trazó un mundo nuevo y dio ideas, luz para generaciones enteras, tiene en su haber como honra más meritoria y orgullo más encomiable, la noble sinceridad de sus principales hombres, quienes aun no siendo trabajadores manuales, tuvieron la franqueza de decir a los obreros de todo el mundo que la emancipación no podría venirles sino de ellos mismos, de su propio y personal esfuerzo.
¡Fuera engaños! ¡Fuera tutelas! Haga explosión la verdad en todos los cerebros y sépase de una vez para siempre que el trabajador no debe esperar nada de nadie, sino de si mismo. La sinceridad de las declaraciones y procedimientos de las grandes figuras de la Internacional, resulta de una verdad paradójica, pues es chocante que haya habido hombres que a si mismos se condenasen haciendo que los trabajadores sólo creyesen en si propios y supiesen de antemano que su emancipación no deberían esperarla de ajena voluntad sino de su esfuerzo personal y colectivo.
Y es que si como hombres puede haber -y hay- muchos capaces de sentir como propia la causa de los trabajadores y hacer tanto por la emancipación de éstos como ellos mismos, como clase no es posible que los no pertenecientes a la obrera puedan tener interés hondo por la emancipación de los asalariados. Esto no es todo. Cabe que haya quienes anhelen desaparezca del mundo la presión y la miseria. Pero lo que no cabe es que sea verdad que haya quienes intenten emancipar a los trabajadores presentándose como tutores y procuradores de ellos.
Contra estas tutelas ponía en guardia la Internacional a los obreros al decirles que su emancipación tenía que ser la obra de ellos mismos, porque en realidad para emanciparse es preciso, indispensable, estar emancipado de todo tutor o procurador, que incompatibles son los tutelajes y la emancipación, ya que mientras no se esté emancipado del tutor se tiene quien lo mande y lo domine y quien pueda engañarlo y explotarlo.
La emancipación es el resultado inmediato de la emancipación moral, y no alcanzará la primera el que moralmente siga siendo esclavo de éste o del otro individuo. Y esclavo es el que no piensa por si, ni obra espontáneamente con arreglo a su raciocinio y por su esfuerzo directo.
Que los hombres de la Internacional tuvieron razón al advertir a los trabajadores que su emancipación había de ser su propia obra lo demuestra el hecho de que a pesar de la divulgación de ese axioma y de lo conocido que es en el mundo entero, aún hay millares y millares de trabajadores que confían en su emancipación mediante la labor de otros hombres -trabajadores o no-, empleando medios indirectos en vez del directo explícitamente indicado en la frase que sirve de encabezamiento a este esbozo.
No es la obra de ellos mismos cuando encargan de su emancipación a otros; ni es posible se emancipen quienes empiezan por estar sometidos a las buenas o malas intenciones, a los acertados o disparatados actos de otros, a la voluntad perezosa o activa de los demás, a las conveniencias particulares o no de otros. La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de ellos mismos; y agregaremos con Farga Pellicer «que esta afirmación está fundada en el hecho de que no hay institución ni clase social alguna que por la obrera se interese», todas las que del monopolio y de la explotación viven sólo procuran eternizar nuestra esclavitud.
Desde luego, se echa de ver que nadie puede tener interés en la emancipación de los trabajadores fuera de estos mismos, por cuanto que esa emancipación es de carácter económico y conseguida la cual caen forzosa e inevitablemente todos los privilegios, todas las ventajas de que en el actual régimen social disfrutan cuantos no son obreros. Y al decir esto no es posible olvidar que los obreros llamados intelectuales sufren en su mayoría penurias parecidas a las de los manuales, pero como entre ellos se reclutan los políticos, los vividores de toda especie, escalando no pocos de los puestos de privilegio, en general no tienden a la destrucción del régimen y antes bien lo consolidan y aún procuran servirse de los manuales para esos encumbramientos que les hacen placentera y grata vida.
Raro es el obrero manual que se emancipa del salario dentro del régimen actual, y aunque hay quienes pasan de explotados a explotadores y de manuales a intelectuales y por lo consiguiente a privilegiados, a políticos, a empleados, a sostenedores del presente sistema político-social, en general se puede decir que sólo los obreros manuales son los verdaderamente interesados en la abolición de todos los privilegios, de toda explotación y de toda forma de opresión. Los obreros intelectuales que a un ideal individual de encumbramiento sustituyan el de emancipación colectiva pueden naturalmente formar en las filas de los manuales contribuyendo a la emancipación moral de los trabajadores con su inteligencia, pero siempre teniendo entendido que pues la emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos, ellos no han de figurar entre nosotros como nuestros emancipadores ni a ellos hemos de confiar nuestra emancipación que ha de ser -tiene que ser- nuestra propia obra.
La emancipación económica de los trabajadores es algo que nadie ha tenido en cuenta hasta que la Internacional la proclamó bravamente. Habráse podido tender a mermar el poderío de los señores feudales para robustecer el real; habráse podido disminuir el poder real en beneficio de las clases medias; habráse podido llegar a la república aboliéndose la autoridad de los monarcas, pero en todos esos cambios realizados mediante el esfuerzo de los trabajadores que han sido el cuerpo y el brazo dirimidor de las contiendas, la situación económica del obrero ha seguido siempre lo mismo. Explotado ayer y hoy y siempre.
No se niega con esto el progreso moral e intelectual que los cambios políticos han acarreado para los trabajadores. Su esfuerzo para beneficiar a otras clases ha mejorado su condición y los han colocado en situación de hombres y los han colocado en situación de poder anhelar su emancipación económica que era algo que permanecía nebuloso, algo que ha confundido en todos los tiempos - aún hoy muchos confunden- con determinadas libertades políticas. Y si bien en todas las épocas hubo alzamientos de carácter económico, propósitos de implantar un sistema comunista de vida, en general esos propósitos tenían en su contra las tendencias autoritarias de los mismos rebeldes, su organización revolucionaria con caudillos y jefes.
Y no es posible la emancipación de los trabajadores en tanto éstos tengan un emancipador, un jefe, por cuanto que aun logrando vencer a los sustentadores del régimen, no harían más que instaurar otro régimen de privilegios en el que resultarían privilegiados los emancipadores, los jefes. Que no es posible abolir los privilegios con organismos en que el privilegio exista, por cuanto no es posible la emancipación sino como obra de los trabajadores mismos. La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos. Tengamos esto presente los asalariados en todo momento.
Se presenta una proposición incidental por algunos compañeros. La ponencia la acepta como conclusión al dictamen, y se pasa a votación siendo aprobada por unanimidad, con una aclaración del compañero Ávila. Después de esto es aprobada la siguiente proposición incidental en sustitución al dictamen de la ponencia:
El Congreso declara que la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos. Por tanto reconoce que los sindicatos que integran la Federación Nacional sólo pueden estar constituidos por los obreros que conquistan su jornal en las empresas o industrias que explotan la burguesía o el Estado. No obstante, y como aclaración a lo anterior, debe considerarse exentos de esta clasificación a aquellos obreros que por su trabajo pueden perjudicar directamente a la organización sindical.
TEMA 12º MODO DE LOGRAR EL ABARATAMIENTO DE LOS ALQUILERES Y SUPRESIÓN DE LOS ODIOSOS DEPÓSITOS
DICTAMEN:
Habiendo acordado esta Federación en su anterior Congreso adoptar la acción directa como medio de lucha más eficaz, así como acordó la creación de Sociedades de resistencia contra el inquilinato, acuerdo que no puedo cumplirse porque en el momento de llevarlo a la práctica, causa mayor y de humanidad hizo cesar en su actuación a Solidaridad Obrera; considerando que el privilegio de la propiedad privada se basa en la fuerza; considerando que la fuerza económica de la burguesía sólo puede ser vencida por un hecho revolucionario de la clase obrera organizada; el congreso declara la urgente necesidad de aplicar la acción directa obrera contra esta fuerza económica burguesa, exteriorizándola en forma de boicot contra los propietarios que se nieguen a suprimir el depósito en sus contratos de arrendamiento; y a este efecto el Congreso preconiza una activa campaña en los periódicos sindicalistas, a fin de interesar al gran público en esta cuestión y crear una corriente de opinión vigorosa para que obligue a los propietarios a la rebaja de alquileres, sin perjuicio de que en caso extremo y como supremo recurso negarse sistemáticamente toda la clase obrera organizada al pago de los susodichos alquileres, mediante la huelga general de inquilinos.
Formar en todas las provincias que se crea conveniente Sociedades de Inquilinato, debiendo este Sindicato tener en sus estatutos un artículo en el que todos los obreros que en él forman parte vienen obligados a pertenecer en sus sociedades de Oficios Varios.
QUINTA PONENCIA
TEMA 2º MEDIOS DE OBTENER LA JORNADA DE OCHO HORAS.- SALARIO MÍNIMO
DICTAMEN:
Difícil le es a esta ponencia concretar el medio de conseguir la disminución a ocho horas, cuando tantos y tantos obreros trabajan aún diez y doce horas. El carácter nacional de este Congreso implica que las resoluciones que se tomen tengan el mismo carácter expansivo; más claro, que los acuerdos que se aprueben afecten y favorezcan a todos los obreros domiciliados en España; estas circunstancias que tanto nos han de favorecer en lo sucesivo en nuestras luchas futuras, es lo que hoy hace más difícil, como decíamos, nuestra labor.
¿Cómo emplear el mismo medio, por ejemplo, los oficios que hoy trabajan nueve horas y los obreros del campo, esos infelices esclavos modernos, que antes que aparezca el sol caminan pesadamente con el corazón al hombro, con el cual van a castigar a la madre tierra para hacerla producir esos sabrosísimos y necesarios frutos que después ellos no han de consumir?
Los diferentes caracteres, las distintas costumbres de los pueblos, hacen que los obreros trabajen y luchen de distintos modos, y en diferentes condiciones. Esta ponencia cree, pues que el medio más factible para conseguir la jornada de ocho horas, es procurar emprender una activa y enérgica campaña en favor de dicha jornada hasta llevar al convencimiento del obrero en sus beneficios.
Respecto al jornal mínimo, esta ponencia entiende que no debe el Congreso tomar acuerdo sobre el particular, pues la máquina social tiene un engranaje tan complejo que nada resolvería el aumento de salario, pues resultaría que como cada día aumenta el precio de los productos, el jornal mínimo aquí acordado resultaría incapaz de cubrir nuestras necesidades al poco tiempo; además, cree esta ponencia que logrando la reducción de jornada, lo que implicaría el aumento de brazos, es el mejor medio para que los obreros por si mismos, no trabajen a menos precio que el necesario para su bienestar.
Recomendar a todos los sindicatos obreros que en cuantos actos celebren aboguen para llevar al convencimiento de los explotados la conveniencia de la jornada de ocho horas, por considerar que la rebaja ha de ser el principio de nuestra emancipación. Una vez que el obrero se crea capacitado en las diferentes regiones para imponer tal reforma, decretar, por medio de la Confederación, la conquista de las ocho horas, a la cual han de contribuir todos los obreros.
Respecto al jornal mínimo, como hemos dicho antes, esta ponencia cree no debe el Congreso legislar sobre ello, por creer que nada resolvería, dadas las diferentes condiciones en que se produce y consume en las distintas regiones.
TEMA 7º LA HUELGA GENERAL, PARA QUE SURTA EFECTOS DE EFICAZ DEFENSA DEL PROLETARIADO, ¿PUEDE SER PACÍFICA O HA DE SER ESENCIALMENTE REVOLUCIONARIA? EN TODO CASO, ¿EN QUE FORMA CREE EL CONGRESO DEBE EMPLEARSE PARA SU SEGURO EFECTO?
DICTAMEN:
Es este un problema arduo, pavoroso y de actualidad. La ponencia suscribe, al hacer de él un estudio lo más concienzudo posible, dentro del lapso de tiempo relativamente corto de que dispone, ha de declarar francamente, brutalmente, aunque la frase sea dura, que la huelga general ha de ser esencialmente revolucionaria. ¿Por qué? Por las siguientes razones.
La huelga general, al cruzarse de brazos en un momento dado los trabajadores, trae como consecuencia un trastorno tan grande dentro de la marcha de la actual sociedad de explotados y explotadores, que imprescindiblemente habrá de causar una explosión, un choque, entre las fuerzas antagónicas que hoy luchamos por la vida, pues así como la tierra, si dejase de girar sobre su eje chocaría con cualquier otro astro, nosotros, al dejar de laborar, chocaríamos con todos aquellos que no quieren que salgamos del círculo de hierro en que estamos metidos.
La huelga general pacífica es imposible que pueda ser duradera. Figuraos lo que sucedería en un hogar proletario cuando a los pocos días quizá al día siguiente del paro, si se acabaran las escasas provisiones de boca con que se contara; lanzaríase aquel trabajador a buscarlas fuera de casa, se uniría con otros que estuvieran en el mismo caso; y como no habiendo producido estos días y holgando también los expendedores de los mercados, no habría donde adquirirlas legalmente (en caso favorable de disponer de fondos para ello), tendrían que dirigirse a esos grandes sitios de acaparación, a esos grandes almacenes abarrotados de género, que a veces se pudre mientras muchos desheredados caen desfallecidos por la abstinencia. Mas como esos almacenes son de propiedad privada, la fuerza pública viene obligada, dentro del actual estado de cosas, a defenderlos, y de ahí resultaría uno de los muchos choques que una huelga general trae consigo.
La huelga general ha de ser revolucionaria, porque los guardadores del orden, para guardarlo, no conocen o no ponen en práctica otros medios que los de perseguir y encarcelar a los más activos, a los que llevan desde un principio la dirección de la lucha, y el resto de los obreros ha de protestar de la práctica de estos medios, y esta protesta debe ser violenta, pues de lo contrario, en lugar de vencer a los tiranos inmolarían nuevas víctimas.
Otros mil argumentos podríamos aducir en favor del carácter revolucionario de una huelga general, pero creyendo que durante la discusión del presente dictamen se expondrán a la consideración del Congreso, a él dejamos su exposición.