Part 13
5. Como se indicó en el párrafo 1 del memorando y en la declaración formulada en relación con dicho memorando, en el momento de celebrarse la reunión de la Comisión de Verificación de Poderes se habían recibido credenciales oficiales de representantes en la Conferencia, en la forma estipulada en el artículo 3 del reglamento, procedentes de los 92 Estados siguientes: Albania, Alemania, Andorra, Angola, Argelia, Armenia, Austria, Bahrein, Barbados, Bhután, Botswana, Brunei Darussalam, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Chad, China, Chipre, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Eslovenia, España, Etiopía, Federación de Rusia, Fiji, Filipinas, Francia, Gabón, Guatemala, Guinea, Guinea Ecuatorial, Haití, Honduras, Hungría, India, Indonesia, Iraq, Islandia, Jamaica, Japón, Jordania, Kenya, Kuwait, la ex República Yugoslava de Macedonia, Lesotho, Letonia, Líbano, Liberia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Marruecos, Mauricio, Mauritania, México, Mongolia, Mozambique, Myanmar, Namibia, Níger, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Árabe Siria, República Centroafricana, República Checa, República de Corea, República de Moldova, República Democrática Popular de Corea, República Democrática Popular Lao, República Unida de Tanzanía, Rumania, Santa Sede, Senegal, Singapur, Sudáfrica, Sudán, Suecia, Suiza, Suriname, Swazilandia, Tailandia, Togo, Trinidad y Tabago, Uruguay, Viet Nam, Zimbabwe.
6. Como se indicó en el párrafo 2 del memorando y en la declaración formulada en relación con dicho memorando, en el momento de celebrarse la reunión de la Comisión de Verificación de Poderes se había comunicado a la secretaría de la Conferencia por cable o fax del jefe de Estado o de gobierno o del ministro de relaciones exteriores, o por una carta o nota verbal del ministerio, embajada o misión permanente correspondiente, información relativa al nombramiento de representantes en la Conferencia de los 78 Estados siguientes: Afganistán, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Azerbaiyán, Bahamas, Bangladesh, Belarús, Bélgica, Belice, Benin, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Camboya, Camerún, Canadá, Chile, Colombia, Comoras, Congo, Côte d'Ivoire, Croacia, Ecuador, Egipto, Eritrea, Estados Unidos de América, Estonia, Finlandia, Gambia, Georgia, Ghana, Grecia, Guinea-Bissau, Guyana, Irán (República Islámica del), Irlanda, Islas Salomón, Israel, Italia, Jamahiriya Árabe Libia, Kazajstán, Kirguistán, Madagascar, Malasia, Malawi, Malí, Malta, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Nueva Zelandia, Omán, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Qatar, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República Democrática del Congo, República Dominicana, Rwanda, San Vicente y las Granadinas, Seychelles, Sierra Leona, Somalia, Sri Lanka, Tayikistán, Túnez, Turquía, Tuvalu, Ucrania, Uganda, Venezuela, Yemen, Yugoslavia, Zambia.
7. Habiendo examinado la cuestión de las credenciales del Afganistán, la Comisión decidió adoptar la posición que había adoptado la Comisión de Verificación de Poderes de la Asamblea General en el quincuagésimo quinto período ordinario de sesiones. 8. La Presidenta recomendó que la Comisión aceptara las credenciales de los representantes de todos los Estados miembros mencionados en el memorando de la secretaría de la Conferencia, en el entendimiento de que las credenciales oficiales de los representantes de los Estados mencionadas en el párrafo 6 del presente informe serían comunicadas a la secretaría de la Conferencia lo antes posible.
9. A propuesta de la Presidenta, la Comisión aprobó el siguiente proyecto de resolución: "La Comisión de Verificación de Poderes, Habiendo examinado las credenciales de los representantes en la Conferencia Mundial contra el Racismo de los Estados mencionados en el memorando de la secretaría de la Conferencia de fecha 3 de septiembre de 2001, Acepta las credenciales de los representantes de los Estados de que se trata, con sujeción a la decisión que figura en el párrafo 7 del informe de la Comisión de Verificación de Poderes."
10. El proyecto de resolución propuesto por la Presidenta fue aprobado sin votación.
11. A continuación, la Presidenta propuso a la Comisión que recomendara al Pleno de la Conferencia que aprobase un proyecto de resolución (véase el párrafo 12). La propuesta fue aprobada sin votación.
12. En vista de lo que antecede, el presente informe se remite a la Conferencia Mundial contra el Racismo.
Recomendación de la Comisión de Verificación de Poderes
13. La Comisión de Verificación de Poderes recomienda al Pleno de la Conferencia Mundial contra el Racismo que apruebe el proyecto de resolución siguiente:
"Credenciales de los representantes en la Conferencia Mundial contra el Racismo La Conferencia Mundial contra el Racismo, Habiendo examinado el informe de la Comisión de Verificación de Poderes y la recomendación que figura en el informe, Aprueba el informe de la Comisión de Verificación de Poderes."
Medidas adoptadas por la Conferencia
14. En la 16ª sesión plenaria, celebrada el 5 de septiembre de 2001, la Conferencia examinó el informe de la Comisión de Verificación de Poderes (A/CONF.189/11).
15. En la misma sesión, el representante de Turquía hizo una declaración en relación con el informe de la Comisión de Verificación de Poderes.
16. La Conferencia aprobó el proyecto de resolución recomendado por la Comisión en su informe. El texto figura en la sección C del capítulo I, resolución 1.
Capítulo VII: APROBACIÓN DEL DOCUMENTO FINAL Y DEL INFORME DE LA CONFERENCIA
1. En la 20ª sesión plenaria, celebrada el 8 de septiembre de 2001, la Conferencia examinó el tema 10 de su programa, titulado "Aprobación del documento final y del informe de la Conferencia". La Conferencia tuvo ante sí los siguientes documentos, que habían sido aprobados por la Comisión Principal y remitidos al Pleno para un examen ulterior: el proyecto de declaración (A/CONF.189/L.2 y Add.1 y un documento sin signatura que contenía los párrafos aprobados) y el proyecto de programa de acción (A/CONF.189/L.3 y Add.1 a 3 y un documento sin signatura), así como dos documentos sin signatura que el Presidente de la Conferencia había presentado a la Comisión Principal.
2. Antes de la aprobación del proyecto de declaración y del proyecto de programa de acción, formularon declaraciones y reservas los representantes de Australia, Bélgica (en nombre de la Unión Europea), el Canadá, Chile, el Ecuador (también en nombre del Brasil, el Canadá, Chile y Guatemala), la República Árabe Siria, la República Islámica del Irán y Suiza. A petición de los participantes se reproducen a continuación los textos íntegros de las declaraciones y reservas. 3. El representante de Australia formuló la declaración siguiente:
"Australia rechaza de manera inequívoca el racismo en todas sus formas y se ha comprometido a adoptar firmes medidas para combatirlo en todos los niveles, tanto en el plano nacional como en el internacional. Ello se reflejó en el planteamiento que adoptamos en esta Conferencia Mundial. Lamentamos haber malgastado tanto tiempo en discusiones amargas y disgregadoras sobre cuestiones que no han contribuido en modo alguno a hacer avanzar la causa de la lucha contra el racismo. Esto ha sido particularmente patente en el debate acerca del Oriente Medio. A pesar de los grandes esfuerzos de muchas delegaciones, incluida la de Australia, para llegar a un texto equilibrado, las referencias al Oriente Medio se han formulado en términos que no ayudarán en nada a lograr una mayor paz en esa agitada región ni a avanzar en la consecución de los objetivos de esta Conferencia. El debate sobre muchas otras cuestiones también ha sido polarizado y recriminatorio. Esas discusiones fueron la antítesis misma de los objetivos de la Conferencia y decepcionaron profundamente a muchos participantes gubernamentales y no gubernamentales que tantas esperanzas habían puesto en esta Conferencia. Australia desea reconocer, señora Presidenta, sus denodados esfuerzos por llegar a resultados positivos. A pesar del trabajo incansable de la Presidencia, otros estuvieron más interesados en defender intereses estrechos, a expensas del logro de unos buenos resultados globales. En cuanto al texto que estamos por aprobar, tenemos algunas reservas concretas que quisiéramos hacer constar en acta, de la misma manera que lo solicitó la delegación del Canadá. En relación con el segundo párrafo 5 de su texto sobre el Oriente Medio, mi delegación cree que ese párrafo trata de una situación política y no debe figurar entre los resultados de la Conferencia Mundial, que se refiere al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. En cuanto al párrafo 7 del texto sobre el Oriente Medio, mi delegación cree que el lenguaje utilizado socava los acuerdos alcanzados entre Israel y la Organización de Liberación de Palestina, como representante del pueblo palestino, que desea lograr una solución justa al problema de los refugiados, de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, mediante negociaciones directas para resolver todas las cuestiones pendientes sobre el estatuto final. Australia es un país cuyo buen gobierno y cuyas sólidas tradiciones e instituciones democráticas se derivan directamente de su historia colonial. En relación con el texto acerca del pasado, expresamos por lo tanto nuestra grave preocupación por el uso de los mismos términos, en los párrafos 11 y 116, para condenar el colonialismo que los que se emplean en el párrafo 12 para condenar el apartheid y el genocidio."
4. El representante de Bélgica (en nombre de la Unión Europea) hizo la declaración siguiente: "En 1978, la Conferencia General de la UNESCO proclamó por unanimidad que "Todos los seres humanos pertenecen a la misma especie". Esto es fundamental. Con doctrinas que afirman lo contrario se ha intentado justificar algunas de las tragedias más atroces y vergonzosas de la historia de la humanidad, como el Holocausto y también el apartheid. En muchos documentos de consenso de las Naciones Unidas se ha afirmado la unidad fundamental de la raza humana. En el artículo 1 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial se afirma que es discriminación racial "toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico". Nuestra labor aquí consiste en promover la eliminación de la discriminación racial. El concepto de raza puede ser útil, a efectos de aplicar la Convención, para identificar la base de esa discriminación. Los Estados miembros de la Unión Europea consideran que la aceptación de cualquier formulación que implique la existencia de "razas" humanas distintas podría ser interpretada como una medida retrógrada, con la que se corre el riesgo de negar la unidad de la humanidad. Y tampoco es necesario aceptar una formulación de ese tipo para identificar o combatir la discriminación racial. No cabe duda de que la raza humana es diversa. Los Estados miembros de la Unión Europea valoran la diversidad. Dentro de nuestros Estados es fuente de cohesión social y enriquecimiento cultural. Nuestra condena de la discriminación racial y de las doctrinas basadas en la superioridad racial es inequívoca. Los Estados miembros de la Unión Europea opinan que la terminología existente cubre ampliamente todas las diferencias y la diversidad entre las personas. Los Estados miembros de la Unión Europea rechazan firmemente toda doctrina que proclame la superioridad racial, junto con las teorías o doctrinas que intentan determinar la existencia de razas humanas distintas, así como cualquier aceptación implícita de esas teorías o doctrinas que pueda derivarse del uso de los términos "raza" o "racial" en la Declaración y el Programa de Acción de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia. Esto no implica la negación del concepto de raza como motivo de discriminación, ni la negación de las manifestaciones de racismo y discriminación racial, según se definen en el artículo 1 de la Convención, que aún existen en todo el mundo."
5. El representante del Canadá formuló la declaración siguiente:
"Por su lucha contra el apartheid, Sudáfrica era el lugar más apropiado para celebrar la Conferencia. El mundo sigue inspirándose en el valor y la determinación de la población de Sudáfrica para aceptar sus diferencias y construir una sociedad menos exclusiva. Agradecemos al Gobierno de Sudáfrica su liderazgo y hospitalidad, y nos comprometemos a seguir trabajando con él en la promoción y protección de todos los derechos humanos y libertades. Asimismo, seguiremos considerando a las Naciones Unidas como el principal foro para el debate y la acción en estas importantes cuestiones. Una Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia no es sólo un acto más en el continuo teatro itinerante de la diplomacia multilateral. Es mucho más que eso, o debería serlo. Es por eso que el Canadá perseveró y no abandonó la Conferencia. Hicimos frente a las disputas y a las divisiones por nuestro profundo sentido del deber ante las Naciones Unidas, la comunidad mundial, los canadienses que habían confiado en nosotros para que los representáramos aquí y los millones de personas de todo el mundo que viven en la pobreza y la desesperanza a causa del racismo. No estamos satisfechos de esta Conferencia. No se consagró suficiente tiempo a promover sus objetivos, es decir, a elaborar estrategias orientadas al futuro y a la acción para erradicar las numerosas formas de discriminación que existen actualmente. En cambio, se dedicó demasiado tiempo a un asunto que no correspondía tratar aquí. Si el Canadá aún está aquí, hoy, es porque quiso hacer oír su voz de condena a los intentos hechos en esta Conferencia de restar legitimidad al Estado de Israel y de deshonrar la historia y el sufrimiento del pueblo judío. Creemos, y lo hemos dicho en los términos más claros posibles, que no fue apropiado -que fue un error- tratar el conflicto entre los palestinos e Israel en este foro. Hemos dicho, y seguiremos diciendo, que toda iniciativa que se presente en cualquier foro -todo proceso, declaración o formulación- que no sirva para hacer avanzar una paz negociada que brinde seguridad, dignidad y respeto a la población de la región es, y seguirá siendo, inaceptable para el Canadá. Por ello, la delegación del Canadá hace constar sus más enérgicas objeciones y se disocia íntegramente de todo texto de este documento que se refiera directa o indirectamente a la situación del Oriente Medio. Declaramos firmemente que ese texto es ultra vires; no corresponde a la competencia ni al mandato de esta Conferencia. Por ejemplo, el párrafo 7 va al meollo mismo de la legitimidad del Estado de Israel. Leído en el contexto del Oriente Medio, que es como creemos que debe leerse, la palabra "Israel" está implícita. Por lo tanto, la formulación relativa al derecho al regreso de los refugiados no es coherente con la resolución 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este párrafo equivale a un llamamiento a que se violen unilateralmente los acuerdos de paz convenidos. Su aplicación sería incompatible con el acuerdo entre las partes de que el regreso de los refugiados se efectuará de conformidad con un arreglo final negociado. Como tal, es una intrusión inútil e irresponsable de parte de esta Conferencia en uno de los conflictos más peligrosos del mundo. Además, como se indicó en el proyecto de documento, el Canadá creía y sigue creyendo que es perfectamente apropiado que la declaración contenga una referencia independiente y no vinculada a la necesidad de que todos combatamos el antisemitismo. El Canadá vino a esta Conferencia con posturas muy claras sobre lo que es importante para nosotros. No sacrificaremos nuestros principios ni distorsionaremos la política imparcial que desde hace mucho tiempo mantenemos con respecto al conflicto del Oriente Medio. El Canadá lamenta que la Conferencia Mundial no haya sido capaz de reconocer que existe una relación estrecha, a veces indisociable, entre la discriminación basada en la religión y el idioma y la que se funda en el racismo y la xenofobia. Esto resulta particularmente deplorable si se recuerda que en 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la resolución por la que proclamó el Tercer Decenio de Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial, expresó su profunda preocupación por la tendencia actual del racismo a convertirse en prácticas discriminatorias fundadas en la religión, el idioma, la nacionalidad o la cultura. En este sentido, consideramos que la Conferencia Mundial ha dado un importante paso atrás. Llegados a este punto, quisiéramos subrayar que, para el Canadá, la discriminación múltiple por "otros motivos" incluye la orientación sexual, la discapacidad y las barreras culturales. En cuanto a la cuestión de las injusticias del pasado, que quede muy claro: el Canadá considera que la trata transatlántica de esclavos fue moralmente repugnante y es una mancha en la historia de la humanidad. Con respecto al texto relacionado con esta cuestión, el Canadá quisiera dejar clara constancia de que entiende que el párrafo 10 de la Declaración significa que una esclavización generalizada y sistemática de la población civil hoy día constituye un crimen contra la humanidad, y que si la trata transatlántica de esclavos tuviera lugar hoy día sería un crimen contra la humanidad. Además, el Canadá entiende, con respecto a los párrafos 117, 118 y 119 de la Declaración, que la legislación internacional no prevé el derecho a una reparación por actos históricos que no eran ilegales en el momento en que se cometieron. Por estos motivos, el Canadá pide que quede constancia de esta declaración en las actas de la Conferencia, y que sus reservas se recojan explícitamente en el informe final de la Conferencia."
6. El representante de Chile hizo la siguiente declaración:
"La Conferencia de Durban ha estado marcada hasta el último momento por dificultades y tensiones que son propias de la naturaleza de los problemas que hemos abordado. Aquí ha estado el centro de nuestra preocupación: la diversidad humana, su riqueza y sus conflictos. Sin embargo, debemos lamentar que la polarización en torno a algunos temas haya impedido levantar nuestra mirada hacia el conjunto de los objetivos definidos por la Asamblea General cuando la convocó. Creemos que, a pesar del dramatismo y las tragedias que implican algunos de ellos, necesitábamos mayor libertad para discutir el conjunto de los problemas que nos desafían, particularmente para asumir los nuevos riesgos y amenazas, simultáneamente con la modernización de las herramientas para enfrentarlos. Estamos conscientes de que habría sido imposible asumir los problemas que nos han ocupado sin enfrentar la complejidad que acompaña a la historia de la humanidad. Tanto en función de su propia interpretación, como del sufrimiento reiterado de millones de seres, de las esperanzas siempre reiniciadas de un horizonte de igualdad y justicia y del permanente intento de mujeres y hombres por construir una vida de mayor calidad material y espiritual. El compromiso de Chile con el proceso que condujo a Durban tuvo un testimonio significativo en la Conferencia Regional de Santiago. En ella, las Américas miraron al interior de sus sociedades con perspectiva histórica, sentido crítico y voluntad política. De allí el esfuerzo por inscribir nuestra especificidad americana, con sus dificultades y esperanzas en este mundo global. Para la delegación de Chile fue prioritario incorporar en los documentos finales los plenos derechos de los pueblos indígenas. De esta manera, nuestro país ha sido coherente con los esfuerzos que los gobiernos democráticos vienen desplegando desde 1990. El énfasis del Gobierno del Presidente Ricardo Lagos se ha orientado a profundizar el reconocimiento de los derechos de nuestros pueblos originarios, a establecer la verdad histórica sobre su aporte al desarrollo nacional y a superar el injusto tratamiento que recibieron durante siglos, promoviendo su dignidad, su identidad y un auténtico desarrollo en diversidad. En esta Conferencia el tema de las víctimas era el centro de nuestro quehacer. No podría ser de otra manera. Un ideal humanista motiva el impulso integrador e igualitario que enfrenta el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. Reconocemos los avances que aquí hemos hecho en la protección de los derechos humanos de las víctimas. Debemos lamentar, en todo caso, que no haya sido posible llegar a un acuerdo que permita identificar los factores de discriminación agravada o múltiple. Ello con el fin de impulsar acciones que respondan a las manifestaciones contemporáneas de racismo. Nos preocupa que la pobreza y la discapacidad no pudieran singularizarse adecuadamente en este contexto. Comprendemos las dificultades que la enumeración de factores puede plantear para algunas delegaciones, pero nuestra responsabilidad es encontrar soluciones a los problemas del presente. La Declaración y el Programa de Acción que aprobamos en el día de hoy constituyen un paso significativo en la lucha de la humanidad contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. Es una enorme victoria que refuerza la universalidad de los derechos humanos y las responsabilidades nacionales y colectivas para dar un adecuado seguimiento a los acuerdos de Durban. El Gobierno de Chile agradece al Gobierno y al pueblo de Sudáfrica por su notable esfuerzo y aporte al organizar y recibir esta Conferencia. Los sudafricanos seguirán simbolizando la lucha por la igualdad y la identidad. Gracias a la Sra. Zuma por su esfuerzo, inteligencia, voluntad y valentía. Mucho de nuestro éxito se lo debemos a ella. Por último, nuestra gratitud a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Sra. Mary Robinson. Su camino hasta Durban no ha sido fácil. Ha estado sembrado de miedos y fantasmas que tantas veces nos paralizan. Con su voluntad y dedicación, en esta Conferencia, intentamos exorcizarlos. No quisiera concluir sin agradecer la presencia y contribución que el mundo no gubernamental ha hecho a este proceso. Su consciencia y su voz serán siempre el testimonio de quienes activa o pasivamente sufren de las más diversas manifestaciones de discriminación e intolerancia. Pido que se deje constancia de esta declaración en las actas finales de esta Conferencia."
7. El representante del Ecuador hizo la siguiente declaración: