Conferencia de Prensa de Ernesto Zedillo Ponce de León y William J. Clinton Presidente de Estados Unidos de América

Part 1

Chapter 13,529 wordsPublic domain (Wikisource)

Los Pinos, 6 de mayo de 1997. Versión estenográfica de la conferencia de prensa que ofrecieron el presidente Ernesto Zedillo y el Excmo. Señor William J. Clinton, presidente de los Estados Unidos de América, el día de hoy, en La Hondonada de la residencia oficial de Los Pinos. -PRESIDENTE ERNESTO ZEDILLO: Señor Presidente Clinton; señoras y señores de los medios de comunicación de Estados Unidos y de México: Nuevamente expreso la satisfacción de mi Gobierno y del pueblo de México por la visita del señor Presidente Clinton. Nos da muchísimo gusto que el Presidente Clinton esté iniciando ésta, su primera gira por América Latina, aquí en México. Y también sentimos un especial gusto por el resultado de los trabajos de la Comisión Binacional y por los acuerdos que habremos de concretar hoy. El Presidente Clinton y yo hemos escuchado el informe sobre el desempeño de la relación comercial entre México y Estados Unidos. Es muy alentador que desde la entrada en vigor del TLC, nuestro comercio se haya incrementado más de un 60 por ciento, y que hoy signifique cerca de 150 mil millones de dólares anuales. Ello está significando, sobre todo, más y mejores oportunidades económicas, y más y mejores empleos para mexicanos y para norteamericanos. Este desempeño es un gran aliciente para intensificar nuestros esfuerzos, a fin de lograr acuerdos en los temas aún pendientes. Este desempeño, asimismo, nos ha alentado a refrendar el compromiso con la completa instrumentación del TLC y a trabajar para que en la Cumbre de Santiago de Chile el próximo año, se impulse decisivamente la creación de una área de libre comercio en el Continente Americano. El Gobierno de México está muy satisfecho por los acuerdos que hemos conseguido para fomentar el intercambio educativo, científico y cultural, así como para proteger el medio ambiente y la naturaleza, particularmente en la zona fronteriza entre ambos países. Estos acuerdos comprueban que nos une el interés por las condiciones en que nuestras comunidades desarrollan su vida, por la salud y las oportunidades de las personas y por la seguridad y el bienestar de las familias. Es motivo de muy especial satisfacción que en un momento el señor Presidente Clinton y yo vayamos a suscribir una Declaración de la Alianza México-Estados Unidos contra las Drogas. Nuestra Alianza se basará en la confianza mutua y en nuestro compromiso como Jefes de Estado, de que la colaboración de nuestros países avanzará bajo principios fundamentales. Dichos principios comprenden: el respeto absoluto a la soberanía y a la jurisdicción territorial, tanto de México como de Estados Unidos; la corresponsabilidad para enfrentar el problema de las drogas ilícitas y delitos conexos, como el tráfico ilegal de armas y el "lavado de dinero", la lucha integral contra las drogas ilícitas, otorgando la misma prioridad a todos los aspectos del problema; el equilibrio y la reciprocidad en las acciones; programas y lineamientos convenidos para enfrentar la amenaza de las drogas en los dos países, y la aplicación efectiva de la ley en ambas naciones. Con base en estos principios y en el diagnóstico conjunto que hoy hemos recibido el señor Presidente Clinton y yo, México y Estados Unidos tienen ahora una visión común de la magnitud del problema y compartimos la determinación de combatirlo con todos los recursos a nuestro alcance. La Declaración que habremos de firmar contiene objetivos precisos. Hemos instruido a nuestros gobiernos para que elaboren una estrategia común, a fin de cumplirlos y que desarrollen planes para reforzar recíprocamente su aplicación. Un aspecto particularmente alentador es que la Declaración incluye el propósito de trabajar conjuntamente para concluir un Acuerdo Hemisférico, que proscriba el tráfico ilegal de armas, así como para el éxito de la Asamblea Extraordinaria de las Naciones Unidas sobre Drogas, que se celebrará el año próximo. El Gobierno de México aprecia mucho la sensibilidad del señor Presidente Clinton para con los derechos y la dignidad de los mexicanos que se encuentran en su país. De ahí que sea muy satisfactorio que hoy también en un momento, vayamos a suscribir una Declaración Conjunta sobre Migración. Durante los últimos dos años nuestros gobiernos han hecho avances significativos en el tratamiento bilateral de asuntos como la protección consular y los derechos humanos de los migrantes, así como en los esfuerzos por combatir el tráfico de personas. Hoy se ha reafirmado el compromiso de ambos gobiernos de fortalecer la cooperación bilateral para atender el fenómeno de la migración. Hemos convenido guiarnos por tres principios esenciales: el primero, es el derecho soberano de cada nación a aplicar sus leyes migratorias en la forma que mejor convenga a sus intereses nacionales, siempre de conformidad con las normas del Derecho Internacional y en un espíritu de cooperación bilateral; el segundo, es el pleno cumplimiento de los objetivos del Memorándum de Entendimiento sobre la Protección Consular de los Mexicanos en Estados Unidos, acordado hace casi un año, en especial en lo que se refiere al respeto a los derechos humanos de los migrantes; y el tercer principio es atender el fenómeno migratorio con una visión integral, que se traduzca en un desarrollo mutuamente benéfico, capaz de preservar la unidad familiar y de proteger la dignidad del ser humano. Con base en estos principios se establece el compromiso de nuestros gobiernos de proteger los derechos de los migrantes e impulsar enérgicamente la procuración de justicia para los migrantes, así como respetar el derecho al debido proceso legal en la aplicación de las leyes migratorias. Asimismo, existe el compromiso compartido de asegurar, cuando corresponda, una repatriación segura y ordenada de migrantes, de formular y aplicar nuevas medidas para reducir la violencia a lo largo de la frontera, y de combatir el tráfico de personas y la falsificación de documentos. Para asegurar un enfoque integral sobre la migración, examinaremos estudios científicos que, a su vez, serán producto de la cooperación bilateral. En la Declaración se reafirma la voluntad de nuestros gobiernos de construir una frontera, cuyas comunidades estén enlazadas por la amistad y la cooperación, no por el conflicto, por un desarrollo suficiente, justo y armónico. La visita del señor Presidente Clinton y los Acuerdos suscritos y por suscribir significan un paso firme y positivo para avanzar en la relación de respeto, amistad y cooperación, que beneficie más a México y a los Estados Unidos. Al agradecer nuevamente su visita, quiero invitar al señor Presidente Clinton a que haga uso de la palabra antes de que pasemos a responder las preguntas de los amigos de la prensa. -SR. PRESIDENTE WILLIAM J. CLINTON, (Interpretación del inglés al español): Gracias, señor Presidente; gracias, señores miembros del Gobierno mexicano, y gracias a los miembros del gabinete y miembros del Congreso: Es éste mi primer viaje a México como Presidente. Es la quinta vez que visito su patria durante mi vida, y es un gran placer estar aquí. Como saben, yo pensaba venir aquí hace un mes, pero literalmente me dolió muchísimo no poder venir por el accidente que tuve y estoy muy contento de poder estar aquí hoy. Como ha dicho el Presidente Zedillo hace muy poco, hemos escuchado los informes de la Comisión Binacional de México y Estados Unidos, que es un grupo increíble a nivel de gabinete, que supervisa la relación diaria entre nuestros gobiernos. Estas presentaciones demostraron en forma muy vivaz la increíble profundidad y amplitud de nuestra relación. No hay dos países que trabajen conjuntamente en más temas, ni que tengan un efecto más directo sobre las vidas de sus pueblos, que México y los Estados Unidos. Los informes demuestran que, en general, estamos de acuerdo con respecto a las oportunidades y los problemas que tenemos ante nosotros, y dentro de unos minutos el Presidente y yo vamos a firmar declaraciones sobre drogas y sobre la inmigración, y también demuestran que, más que nunca, también estamos de acuerdo sobre las soluciones y que estamos dispuestos a llevar esa cooperación a un nivel más alto. Compartimos una frontera de más de dos mil millas y, más importante que eso, compartimos una visión de lo que debe ser esa frontera en el siglo XXI: un modelo seguro, limpio, eficiente, de prosperidad y cooperación que una a nuestros pueblos y no una barrera que los divida. La Declaración Conjunta sobre la Migración aclara que los dos vemos a nuestra frontera como un espacio viviente, dinámico, una comunidad con problemas complicados y oportunidades reales que exigen un abordaje integral y compromete a nuestros dos gobiernos para mejorar la forma en que administramos esa frontera; protegeremos los derechos humanos de los migrantes; vamos a expandir las campañas de información pública, previniendo a los migrantes de los cruces peligrosos y vamos a reducir la violencia y el crimen en la frontera y combatir la terrible práctica del contrabando de personas. El tema de inmigración es uno que suscita pasiones de ambos lados, y me siento orgulloso de nuestra tradición generosa de migración legal y haré todo lo que pueda para conservarlo. Yo creo firmemente en la diversidad de los Estados Unidos, que es nuestra mejor fuente de fuerza para el futuro, y es una evidencia poderosa de las contribuciones que han hecho los mexicano-americanos en nuestro país; pero mantener una migración segura y ordenada y hacerle justicia a los cientos de miles de personas que emigran a los Estados Unidos legalmente; debemos adoptar una acción fuerte para detener la inmigración ilegal, y esta nueva ley nos ayudará a hacerlo, y al instrumentar esta ley tenemos que balancear el control con el sentido común y con la compasión. Me complace sobremanera que el Acuerdo sobre el Presupuesto que hemos logrado con el Congreso la semana pasada, restaura los beneficios a los inmigrantes legales. Seguiré trabajando con el Congreso para corregir algunos de los aspectos de esta ley, para asegurar el respeto por los derechos humanos y aplicar con humanidad la ley, especialmente teniendo en cuenta a los niños y a las familias. No habrá deportaciones a gran escala, pero también estoy decidido a ayudar a nuestros vecinos al sur a aprovechar al máximo su potencial económico y social porque, en último término, esa es la mejor forma de devolverle a la gente la confianza para que en su futuro se encuentren en sus hogares. El Presidente Zedillo y yo también vamos a firmar una Alianza Conjunta contra la Droga. Con esta Alianza reconocemos los peligros que encaramos y las responsabilidades que compartimos. La droga ilegal no es un problema solamente en México, pero tampoco es simplemente un problema americano: es un problema común y debemos encontrar una solución en común. La Alianza lleva nuestra cooperación ya, sin precedentes, a un nivel superior, respeta a las leyes y la soberanía de nuestros países, pero nos compromete con respecto a quince objetivos específicos para instrumentar una estrategia compartida para fin de año. Hemos acordado intensificar nuestro trabajo sobre investigaciones de lavado de dinero, aumentar la cooperación sobre las extradiciones para facilitar los procesos judiciales de ambos lados de la frontera y aumentar nuestra lucha contra el tráfico de armamentos, incluyendo un acuerdo hemisférico que haga ilegal el tráfico de armas ilícitas. Estas dos declaraciones demuestran que podemos trabajar en formas que funcionan para los dos; pero esta relación es más, es simplemente resolver nuestros problemas, tiene que ver en aprovechar las oportunidades para que nuestros pueblos sean más prósperos y seguros al llegar al siglo XXI: qué es lo que hemos hecho con el TLC, cosa que nos ha ayudado a aumentar nuestras exportaciones a México a su nivel máximo, y le ayudó a México para sobreponerse de la angustiante recesión que llevo a tanto sufrimiento. Ahora, como hemos acordado con el Presidente, debemos promover la promesa del TLC para ayudarnos a limpiar el medio ambiente, y especialmente salvaguardar los derechos de los trabajadores de ambos lados de la frontera. Me complace especialmente los nuevos pasos que hemos tomado para proteger el medio ambiente y promover la educación. Los Estados Unidos ofrecerán 170 millones de dólares de fondos de la EPA para proyectos de aguas. Trabajaremos junto con México para atraer la inversión del sector privado en prevención de contaminación y conservar los bosques naturales y las especies en peligro. Y hemos acordado expandir el programa de becas Fulbright, uno de mis favoritos porque lleva el nombre de uno de los grandes hijos de mi estado natal, que duplicará la cantidad de becarios mexicanos estudiando en Estados Unidos, centrándose especialmente en la ciencia y la tecnología. Nuestra asociación con México por la oportunidad, la seguridad y la prosperidad es de importancia básica para el futuro de nuestros dos pueblos. Hoy hemos fortalecido esa asociación, así como las posibilidades de moldear el futuro de nuestros hijos, y me siento muy bien con respecto a lo que hemos hecho y me siento muy optimista con respecto a lo que haremos en los días y los años que vienen. Muchas gracias, señor Presidente. - MODERADOR: Los señores Presidentes Zedillo y Clinton, procederán a firmar la declaración de la Alianza México-Estados Unidos en Contra de las Drogas. La Alianza México-Estados Unidos en Contra de las Drogas, declara a ambos gobiernos unidos para combatir esta amenaza. La cooperación México-Estados Unidos avanzará sobre las bases de un respeto estricto a la soberanía, la corresponsabilidad, una lucha integral en contra de todo los aspectos del problema y la reciprocidad en las acciones convenidas. La Alianza reconoce la visión que ambos países han construido conjuntamente sobre la naturaleza y magnitud del problema del consumo, la producción y tráfico de drogas ilícitas en ambos países, así como de los efectos de narcotráfico y sus delitos conexos en nuestras sociedades. Sobre esa base los dos Presidentes comprometen a sus gobiernos a la elaboración durante este año de una estrategia antinarcóticos común que los conduzca hacia dos sociedades libres de la amenaza de las drogas en el siglo XXI.

Acto seguido los Jefes de Estado de México y de los Estados Unidos de Norteamérica suscriben la declaración conjunta sobre Migración. Mediante esta declaración los Presidentes comprometen políticamente a sus respectivos gobiernos a fortalecer la cooperación en el tratamiento bilateral del fenómeno migratorio, tomando en cuenta sus múltiples causas y consecuencias en ambos lados de la frontera y en beneficio mutuo. Asimismo los Presidentes reafirman los principios que guían la cooperación bilateral en la materia, entre ellos el respecto al derecho soberano de todo Estado para formular y aplicar sus leyes migratorias y el respeto a los derechos humanos de todo migrante. Finalmente los Presidentes reafirman la voluntad política de sus gobiernos para transformar la visión de una frontera libre de conflictos en una realidad para el siglo XXI y en un ejemplo de cooperación bilateral. Después del intercambio de documentos dará inicio la conferencia de prensa, propiamente dicha, e iniciará el Presidente Zedillo. - PRESIDENTE ERNESTO ZEDILLO: Señor Dávalos de Excélsior. - PREGUNTA DE RENATO DAVALOS DEL PERIODICO EXCELSIOR: Quisiera dirigir mi pregunta al Presidente Clinton.

Presidente Clinton ¿le preocupa a usted el proceso electoral que se va a efectuar en México en julio venidero, y en especial si se imagina usted un Congreso sin la mayoría priísta? -PRESIDENTE WILLIAM CLINTON, (INTERPRETACION DEL INGLES AL ESPAÑOL): Felicito el movimiento hacia la reforma política en México, así como he apoyado su movimiento hacia la reforma económica. La decisión en las elecciones es una decisión que está en manos del pueblo mexicano y todos nosotros que apoyamos la democracia, los derechos humanos vamos a apoyarlos. Veo con beneplácito el hecho de que tantos observadores hayan sido invitados aquí para las elecciones y respeto al Presidente Zedillo por apoyar este proceso. - PREGUNTA DE (INTERPRETACION DEL INGLES AL ESPAÑOL): Presidente Zedillo y Clinton, vi un informe de Naciones Unidas el mes pasado que habla de que el enfoque de las reformas del mercado libre extensivo por sí solos no han sacado a mucho de Latinoamérica, sobre todo a México de la pobreza o del problema de la pobreza, y dice que hay que dedicar más tiempo y más gastos a los gastos sociales. ¿No sé si ustedes están de acuerdo con este análisis? ¿El enfocar las reformas de libre mercado deben equilibrarse tal vez? ¿Podrían darnos un pronóstico de cuántos años tardarán los países de Latinoamérica, sobre todo México para que alcancen prosperidad económica en toda sociedad, incluyendo los temas de inmigración y de narcotráfico? - PRESIDENTE ERNESTO ZEDILLO: Muchas gracias. Dejaré que otros hablen acerca del caso de otras naciones hermanas latinoamericanas y me referiré al caso mexicano. Una de las razones por las cuales los mexicanos hemos venido reformando nuestra estructura económica y esto ha ocurrido desde hace poco más de una década, es precisamente el poder contar con una base material que surja del crecimiento económico vigoroso y sostenido para poder sostener políticas sociales más ambiciosas y que puedan combatir de manera más efectiva la pobreza y la desigualdad que aqueja a nuestro país. Creo que es muy importante subrayar que muchos de los problemas sociales, muchos de los problemas de inequidad y de pobreza que hoy vive México y considero que otros países de América Latina tienen su raíz y su causa inmediata en las políticas gubernamentales que en décadas pasadas pusieron un énfasis desmedido en el control del Estado sobre los procesos económicos. El largo periodo de estancamiento en nuestra economía no puede ser asociado ni debe ser asociado, de modo alguno, con las políticas de liberalización económica, por el contrario creo que gracias a estas políticas de apertura hacia el exterior y de liberalización interna de nuestras economías y de ajuste del tamaño del Estado mexicano en lo que se refiere a su control de la economía, es que ahora podremos iniciar un periodo sostenido de crecimiento dinámico que nos permitirá ampliar el alcance, los objetivos, el sentido y los resultados de nuestras políticas sociales. Señor López Dóriga. -PREGUNTA DE JOAQUIN LOPEZ-DORIGA, del periódico El Heraldo de México: Señor Presidente Clinton, ¿conoce usted alguna lista de extraditables mexicanos? ¿Estaría su Gobierno dispuesto a revisar ahora sí el Tratado de Extradición? Señor Presidente Zedillo: ¿esta nueva relación implica algún nuevo concepto de soberanía? -PRESIDENTE WILLIAM CLINTON, (interpretación del inglés al español): Hemos disfrutado de una enorme cooperación con respecto a problemas criminales y de narcóticos, de forma que fortalezca nuestra soberanía, y no socavarla. Hemos trabajado con México en casos de extradición, cosa que agradezco mucho, así como nosotros estamos tratando de trabajar y ofrecerle a México equipos y tecnología para combatir la droga o "lavado de dinero" o los aspectos de evitar el problema de narcóticos. Creo en las asociaciones balanceadas que refuerzan la soberanía de las naciones, no las debilitan, y es parte de nuestra estrategia de largo plazo. -PREGUNTA DE (interpretación del inglés al español) Señor Presidente, una pregunta sobre los Estados Unidos. Los fiscales de White Border declaran que el testimonio de la señora Clinton sobre varios temas ha cambiado con el tiempo o difiere del testimonio de otros testigos. ¿Sabe cuáles serían esas discrepancias y eso qué le sugiere a usted con respecto a la investigación, se torna en algo más difícil para la señora? ¿Por qué? -PRESIDENTE WILLIAM CLINTON, (interpretación del inglés al español): Bueno, llevan viéndolo hace años y no lo pueden entender, no puedo ayudarles. -PREGUNTA DE

Señores Presidentes, a cuatro años ya de la suscripción del Tratado de Libre Comercio, ¿se podría decir que hay plena vigencia de los términos o de alguna manera consideran ustedes pertinente y necesario realizar algunas adecuaciones, adiciones o algún tipo de modificaciones frente a la obsolescencia de algunas cláusulas? Gracias. -PRESIDENTE ERNESTO ZEDILLO: Considero que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte se ha desempeñado claramente conforme a los objetivos que nos trazamos los tres países participantes, así lo acreditan las cifras del comercio entre los tres países. Hace un momento mencionaba que tan sólo en lo que se refiere al comercio bilateral entre los Estados Unidos y México, durante la vigencia del Tratado, el comercio ha crecido más del 60 por ciento, de hecho casi el 70 por ciento, eso a pesar de que en 1995 en nuestro país sufrimos una recesión económica. En tal virtud, considero que en los términos en los cuales fue negociado el Tratado son muy afortunados. Tenemos dentro de ese Tratado mecanismos clara, precisa y transparentemente establecidos para dirimir cualquier controversia, y es mi punto de vista que en este momento no hay una razón de peso, desde el punto de vista mexicano, para revisar el contenido del TLC. Quiero, si me lo permiten -porque quedó hace un momento sin contestar la segunda parte de la pregunta de López Doriga simplemente decir que de ninguna manera este nuevo entendimiento, que está basado en el respeto entre México y los Estados Unidos, significa una revisión del concepto de soberanía; por el contrario, para mí es muy satisfactorio, como Presidente y como representante de los mexicanos, que en un documento en el que acabamos de firmar el señor Presidente Clinton y yo, respecto a esta Alianza contra las drogas, precisamente el primer principio que mutuamente reconocemos ambos países, "sea -y vuelvo a citar textualmente- el respeto absoluto a la soberanía y a la jurisdicción territorial, tanto de México como de los Estados Unidos". -PREGUNTA DE (interpretación del inglés al español)