Compendio de la historia general de América. Tomo I

Part 9

Chapter 93,337 wordsPublic domain

=Bibliografías.=--Las relacionadas en el Título I, Caps. I y II. Vse. también _Winsor_. Op. cit. Vol. I, pág. 317 y Apéndices I, III y IV, y Vol. IV, pág. 216-317. _Channing & Hart._ Guide to Am. Hist. pág. 232. _Farrand._ Op. cit., pág. 378. _Pilling._ Op. cit. _Conde de la Viñaza._ Op. cit. Intción. y Cuadro pág. 231. _Parkmann_, _Bandelier_, _Powell_, en las notas de sus mencionadas obras. _D. G. Brinton._ Abnal. American Authors. _H. Book. Am. Ind._ North of Mexico. Artículos "Indians", "Languages", "Cherokees", "Missions", etc. _New International Cyclopedia._ Artículos "Indians", "Man", etc. _Larned._ Literature of American Hist., pág. 38 (600-692) _Th. Hughes S. I._ Hist. of the Society of Jesus in North America. Cap. I-II, páginas 1 á 29. _H. E. Ludewig_-The Lit. of Aborig. Lang. (Edit. Trubner & C.º Londres MDCCCLVIII) _I. García Icalbazceta._ Apuntes p.ª un catálogo de escritores en lenguas Indígenas de América. Méjico-1866, etc., etc.

[Ilustración]

[Ilustración: Mapa Etnológico y Filológico de Sud América demostrativo de la probable posición geográfica de las distintas familias lingüísticas (Keane--South-America).]

CAPÍTULO II

CARACTERES SOCIOLÓGICOS

1.--El Matrimonio. 2.--Matriarcado. 3.--Poligamia y Monogamia. 4.--Condición de la mujer. 5.--Educación de los hijos. 6.--Las costumbres mortuorias. 7.--Organización política. El "clan" y la "gens". 8.--Totemismo. 9.--La "fratria" y la tribu. 10.--Consejo tribal. 11.--Jefes tribales. 12.--La Confederación. 13.--Organización Económica. La propiedad. 14.--Los Gobiernos despóticos. 15.--Relaciones inter-tribales. El Comercio. 16.--La guerra. 17.--Armas ofensivas y defensivas.

El matrimonio.

1.--El estado de naturaleza en que todas las mujeres pertenecen á todos los hombres, y éstos á todas las mujeres, sólo ha existido en la imaginación de poetas y filósofos. La teoría de la promiscuidad primitiva ha sido rechazada por la ciencia. Aun entre las tribus más salvajes de América, la unión entre el hombre y la mujer tenía ciertos derechos reconocidos y estaba sujeta á ciertas reglas. Entre éstas, la más característica y acaso la más extendida é invariable, era la llamada "_ley de exogamia_", ó matrimonio _fuera_ del clan ó linaje en contraposición á la _endogamia_ ó matrimonio dentro del referido grupo. En América, los miembros de un mismo "_clan_" ó "_gens_" no podían contraer matrimonio, y la violación de esta regla se castigaba severísimamente.

El matrimonio se realizaba usualmente por compra en especie, dádivas ó prestación de servicios[188] á la familia de la mujer, y la elección de ésta solía corresponder antes que al individuo á su familia ó grupo.

[188] _Fiske._ Op. cit., pág. 56 y sigtes. y sus notas bibliogcas. Vse. _Lucrecio_. De Rer. Natura. Lib. V-967-987. _Horacio._ Sat. Lib. I. Sat. III. _Rousseau._ Dso. sobre desigdad. de las Condnes. (Ed. Espla. 1775, pág. 56). _Deniker._ Op. cit., 231 á 239. _H. B. Am. Ind._ loc. cit. y 809-451. _Dodd Mead_ Cyclop. "Marriage", "Man". _Robertson._ Op. cit., pág. 109 y sus notas, y en especial _Mac Lennan_. Studies on Ancient History (London, 1876). Pág. 21 y sig. _Morgan._ Ancient Socty., pág. 172 y sig. _Spencer._ Principles of Sociology. Vol. I, pág. 621-797. Comp. _Garcilaso de la Vega._ Comentarios Reales. (Madrid CIƆIƆCCXXIII) I. Lib. III, Cap. VIII. _Figueroa._ Op. cit., pág. 255, y en general los antiguos cronistas. (Vse. Cap. I).

Matriarcado.

2.--Ahora bien, desde que los progenitores del indio no podían pertenecer al mismo clan, para determinar su filiación debía forzosamente prescindirse de uno de ellos. Salvo contadas excepciones, se prescindía del padre y se asignaban los hijos al linaje materno.

Esta costumbre de los pueblos salvajes, que los etnólogos designan con el nombre de _matriarcado_, impedía generalmente el incesto y las alianzas entre cercanos parientes.

[Ilustración: Fig. 74. En el hogar indígena (Pueblos).]

Poligamia y monogamia.

3.--La forma del matrimonio Americano estaba principalmente determinada por consideraciones económicas. En las regiones en que la vida era ruda y difícil, se contentaba el Indio con una sola mujer; en los climas calientes y tierras fértiles, la facilidad misma de la vida le inclinaba á la poligamia.

Importaba casi siempre esta última un cambio de sistema de _filiación_. El protector nato de los hijos, no era como en el matriarcado su tío paterno, sino _su propio padre_ (patriarcado) que disponía de ellos á su antojo y podía hasta regalarlos ó venderlos.

En América del Norte prevalecía la monogamia, en la del Sur la poligamia, pero en ambas regiones la duración del matrimonio era precaria, dependiendo las más de las veces de la voluntad ó el capricho de los contrayentes[189].

[189] Vse. _Farrand._ Loc. cit. _Deniker._ Loc. cit. _H. B. Am. Ind._, 809-437-221, etc. _Brinton._ Loc. cit. _Fiske._ Loc. cit. _Heckewelder._ Histry., Manners & Cond. Ind. Nat. 1-208. _Westermarck._ Orig. of Human Marriage (1890), pág. 64 y sigtes. _Owen Dorsey._ Op. cit. (B. Et. 3^{rd} Rep.), pág. 309. _Powell._ Op. cit. (1^{st} Rep. B. E.), pág. 47. _Letourneau._ Evolution of Marriage, pág. 318. _Robertson._ Op. cit., pág. 78. Lettres Edifiantes. 23-318. _Laffittau._ S. J. Mœurs de Sanv., I-554-580. _Lozano._ Desc. Gran Chaco, 70. _Herrera._ Dec. I, lib. II, cap. XVI. _Gumilla._ Op. cit., II-12-70-237, etc.

Condición de la mujer.

4.--Las costumbres matrimoniales y la condición de la mujer variaban mucho. Mientras en las tribus en que predominaba la monogamia y el matriarcado, la mujer era dueña en el hogar y tenía tanto ó mas valor que el hombre, al que podía hasta expulsar de su tienda, en las poligamas, la mujer era considerada como una esclava, como cosa del patrimonio del marido, simple objeto de brutales placeres, ó bestia de labor y de carga. De aquí la escasa fecundidad del hogar salvaje, el abandono de los hijos y los infanticidios[190].

[190] _H. B. Am. Ind. 909._ _Deniker._ Op. cit., 221. _Farrand._ Op. cit., 140-159-185-221-226. _Brinton._ Op. cit., pág. 49, sostiene que en la mayoría de las tribus la condición de la mujer no era más dura que la de la aldeana moderna. Compse. _Robertson._ Op. cit., pág. 82. _Laffittau._ Op. cit., I-560. _Charlevoix._ Nouv. France, III-285. _Herrera._ Década IV, Lib. IV, Cap. VII, etc.

[Ilustración: Fig. 75.--Una familia indígena.]

Educación de los hijos.

5.--Decidida sin embargo por los padres indios, la vida y crecimiento del niño, protegían su infancia cuidadosamente. Los ritos, costumbres y ceremonias natales para defender la criatura de los malos espíritus y propiciar en su favor los tutelares de su grupo ó tribu, eran muchos y curiosísimos[191]. La lactancia duraba tres, cuatro, y á veces diez y doce años.

[191] _Letourneau._ Evtion. of Marriage. Chap. X-XII, etc. _H. B. Am. Ind._, 809-457, etc. _Ploss._ Das Weibb (5.ª Edción., II, Cap. XI-XVI). _Owen Dorsey._ Soc. Omaha (3^{rd} Rep.), pág. 251 y sigtes. _Dellenbaugh._ Op. cit., C. XII. _Gumilla._ Op. cit., II-233-238. _Herrera._ Décdas. VI. Lib. I, Cap. IV-VII. Lib. IX, Cap. IV. _Charlevoix._ Hist. du Paraguay. II-422. _Laffittau._ Op. cit., I-590. _Lozano._ Op. cit., pág. 92. _Lettres Edifiantes_, X-200. _Robertson._ Op. cit., pág. 84 y sigtes. _Arriaga._ Estirpción. de la Idolatría en el Perú, pág. 88 y sig.

Al llegar á la pubertad, y después de someterse á pruebas especiales de _iniciación_, en ceremonias solemnes y públicas, el niño recibía _su nombre_ cuya imposición y cambio, eran para el Indio materias de capital importancia.

[Ilustración: Fig. 76.--Acarreando agua.]

Solo podía adquirirlo en los mencionados ritos iniciatorios, á los que generalmente concurría toda la tribu, ó por especial habilidad en la caza y la guerra. Como se suponía mágicamente enlazado con las divinidades tutelares, no se usaba nunca en las relaciones con los extranjeros. El nombre, en suma, era _una verdadera propiedad_ que podía perderse por deshonra, enfermedad ó desgracia, cambiarse por motivos especiales y hasta enajenarse ó darse en prenda. El indio, una vez declarado adulto, era dueño absoluto de sus acciones é independiente de sus progenitores. Si seguía viviendo con ellos, más bien que padres é hijos parecían extraños reunidos casualmente. Olvidaba pronto los beneficios recibidos, miraba á sus padres con perfecta indiferencia, ó, considerándose superior á ellos, les trataba con crueldad y desprecio[192].

[192] _Gumilla._ Op. cit., I-212. _Lozano._ Descrip. Gran Chaco, págs. 68-100-101. _Robertson._ Op. cit., II-86. _Farrand._ Op. cit., 201-202. _Deniker._ Op. cit., 247-270. _Barros Arana._ Op. cit., pág. 77 y sigtes. vol. I. H. Book. Am. Ind., pág. 266. _Jenks._ Childhood of Gishib the Ojiwa. _Fewkes._ Hopi Katcinas (21^{th} Rep. B. of Et.) y en especial _Matilda C. Stevenson_. The Religious Life of the Zuñi Child., 5^{th} Rep. B. of Et., pág. 533 y sigte.

Costumbres mortuorias.

6.--La suerte de los ancianos no era por tanto envidiable. Salvo los _shamanes_, adivinos, etc., los demás indios viejos, débiles ó inútiles para la caza ó la guerra, eran considerados por su tribu como pesada carga y desaparecían natural ó violentamente.

Las costumbres mortuorias estaban basadas en la creencia constante en la inmortalidad de las almas. Concebía el indígena la vida de ultratumba como un estado feliz, en que los guerreros después de muertos gozaban en regiones fertilísimas de todos los bienes que ansiaron en la tierra.

[Ilustración: Fig. 77.--Sepultura de piedra (Illinois).]

Esta concepción material de la vida futura, originó acaso la costumbre de enterrar los cadáveres con sus armas, vestidos, utensilios, etc., _generalmente quebrados_, para indicar que también acompañaba al muerto el alma de las cosas en su viaje por las regiones desconocidas, á las que no debía partir sin medios de defensa.

[Ilustración: Fig. 78.--Momia descubierta en una cueva de Alaska.]

En algunas tribus se enterraban con los jefes militares sus caballos y hasta sus esclavos y mujeres, para que el muerto pudiera presentarse en la vida futura con la misma dignidad y rango que gozó en la tierra. En otras se creía al individuo animado de varios espíritus que desempeñaban oficios distintos después de su muerte. Uno, por ejemplo, quedaba con el cuerpo, otro vagaba como fantasma por la aldea; y otro acompañaba al guerrero á los "dichosos prados de abundante caza y pesca"...

Las formas de sepultura eran variadísimas. Se colocaban los cadáveres en cisternas, sepulcros, urnas funerarias, bajo montículos, en grutas y cavernas, etc. En algunas tribus los embalsamaban y momificaban; en otras se cremaban guardando ó aventando las cenizas, ó se exponían colocándolos en los árboles ó en elevadas plataformas, á la voracidad de las aves carniceras.

[Ilustración: Fig. 79.--Sepultura Dakota (_Yarrow_).]

[Ilustración: Fig. 80.--Sepultura arbórea (_Yarrow_).]

Las manifestaciones de duelo consistían en gritos, lamentos, orgías especiales de dolor, vestiduras desgarradas, mutilaciones y crueles heridas, con el fin general de aplacar la cólera del alma vagabunda del muerto[193].

[193] _Farrand._ Op. cit. 250-251. _Deniker._ Op. cit. 242. _Robertson._ Op. cit. II-186 y nota 61. _Dellenbaugh._ Op. cit. 388. _Brinton._ Am. Race. pág. 51 y sigtes. íd. Rel. of Primitive Peoples, pág. 209-18. _Thomas._ Int. Am. Arch. 56 y sigtes. _Dumont._ Mem. Louisiana (Natchez) I. pág. 225. _Galanti._ Op. cit., 114. _Irko Hirn._ Orig. Art. 51-59-182-184-300. _Barros Arana._ Op. cit., 101 y notas. _Lozano._ Op. cit. 408, etc. _Schoolcraft._ Op. cit., III-193, IV-155-224. _Lafittau._ Op. cit. II-386-406. _Gomara._ Hist. III-28. _Bancroft._ Nat. Races, I-555. _Twaites Jesuit Relations._ I. LXXII. _Cattlin._ Op. cit. I-483. _Foster._ Op. cit., 169; etc. _Charlevoix._ Hist. Nouv. France, III-351. _Blanco._ Op. cit., pág. 35. _Herrera._ Dec. I, lib. III, etc. _Cieza de León._ Crónica, caps. 28 y 33. _H. Book. Am. Ind._ (B. A. E.), 951 y sig. y en especial la preciosa monografía de _H. E. Yarrow_, A further Cont. to the Study of Mortuary Customs, etc. (1^{st} Rep. B. A. E.), pág. 87 y siguientes.

Organización política. El "clan" y la "gens".

7.--La profunda diversidad de las estructuras sociales de los Aborígenes Americanos y la carencia de datos sobre muchas de ellas, hacen imposibles las generalizaciones al respecto.

Podemos, sin embargo, afirmar, por vía de síntesis, que la base fundamental de las organizaciones políticas conocidas de los Indios del Norte y Sur de América _era el parentesco_, y que el factor más importante de sus rudimentarias sociedades era el "_clan_" ó linaje (_gens_); es decir, el grupo ó grupos de parientes más ó menos cercanos, maternos ó paternos, reales ó ficticios, que convivían en determinada vivienda, con obligación de ayudarse mutuamente[194].

[194] _Powell._ Wyandot Gvernment (1^{st} Rep. B. A. E.), págs. 60, 68 y sigtes. _Id. íd._ Lim. Anthrop. Data (Rep. B. A. E.), pág. 34. _Brinton._ Am. Race. 18, 47, etc. _Fiske._ Op. cit. I, 69 y 55 y sigtes. _Farrand._ Op. cit., Cap. XIII. _Keane._ Etgy., pág. 6, Man Past & Present., pág. 397 y sigtes. _Deniker._ Op. cit., 240-247. _Morgan._ Syst. of Consanguinity, pág. 29 y sigtes. _Id. íd._ Ancient Society, pág. 48 y sigtes. _Owen Dorsey._ Soc. Omaha (3^{rd} An. Rep. B. A. E.), pág. 215-370 y sus referencias. _Dellenbaugh._ Op. cit., cap. XV. _H. Book. Am. Ind._ (B. A. E.), 15, 143, 205, 247, 303, 499, 693, etc. _Robertson._ Op. cit., pág. 78 y sig. _Lozano._ Desc. G. Chaco, pág. 32. _Fernández._ Relación Chiquitos, pág. 47. _Acosta._ Hist. IV, ch. XIX. _Oviedo._ Hist. Lib. III, ch. 6. _Ruiz_ y _Blanco_. Con. Piritu, pág. 57 y sigtes.

El indio se debía al _clan_ antes que á su propia familia. Si el interés de sus deudos estaba en oposición con el de su _clan_, debía prevalecer este último. En los delitos de sangre correspondía al _clan_ de la víctima exigir compensación al _clan_ del victimario.

[Ilustración: Fig. 81.--Elevando el cadáver (_Yarrow_).]

Las funciones civiles del clan eran importantes. Elegía sus jefes y podía destituirlos. Eran éstos jefes civiles (_sachems_) ó militares (_caciques_, etc.), dependiendo la elección de estos últimos de sus condiciones é influencia.

En tiempo de guerra, los jefes militares tenían autoridad omnímoda en la tribu; pero concluída ésta perdían dicha autoridad, quedando sometidos al "_Sachem_" como cualquier otro de los miembros de su grupo.

Los jefes civiles dirimían las disputas entre los individuos de su clan ó linaje, y cuando no podían resolverlas las elevaban al _Consejo_ del mismo, que resolvía también las cuestiones de interés general para el grupo en deliberaciones libres y decisiones incuestionables.

[Ilustración: Fig. 82.--Manifestaciones de dolor (Mujeres _Sioux_).]

Creía en general el indio que el _clan_ estaba dotado de cierto poder mágico que aumentaba ó disminuía con el número. Para evitar, pues, la disminución de la vitalidad del clan ocasionada por la pérdida de vidas en las incesantes guerras indígenas, era costumbre establecida _adoptar_ individuos de otros clanes, y á veces clanes y tribus enteras, que venían _ipso-facto_ á formar parte integrante del clan que les adoptaba. En los casos de adopción por compensación de delitos de sangre, el victimario, previa aceptación de la madre de la víctima, asumía en el clan adoptante las obligaciones y prerrogativas del hijo muerto[195].

[195] _H. Book. Am. Ind._ pág. 15. _Farrand._ Op. cit. 315. _Parkmann._ Jesuits in North. Amca. 17^{th} Century Int. XVII. _Owen Dorsey._ Soc. Omaha, pág. 220 y sigtes. En algunas tribus existía la esclavitud. Los cautivos de guerra eran las víctimas usuales. Su vida y suerte eran más ó menos la de sus dueños; pero como los hijos de estos esclavos nacían esclavos, formaron en algunos pueblos (Tribus, Pacífico, etc.), una clase especial y permanente, distinta de la de los miembros del clan, de quien eran esclavos. _H. B. Am. Ind._ pág. 15-205. Compse. _Herrera._ Dec. VIII. Lib. IV. Capítulo VIII.

Totemismo.

8.--Las ideas de parentesco entre los miembros de un mismo clan ó linaje, enlazadas en la mente del indio con las de poder mágico á dicho clan inherente, se sintetizaban casi siempre en el "_totem_", institución social y religiosa de origen ignoto y carácter extraño, común á casi todas las sociedades primitivas y muy especialmente á los aborígenes de América.

[Ilustración: Fig. 83.--En el Consejo.]

El "_totem_", para el indio Americano, era una clase cualquiera de objetos, generalmente animales ó plantas, considerados las más de las veces como divinidades tutelares por los miembros de un mismo clan ó linaje, que se creían relacionados con dicha especie de animales ó plantas por descendencia mítica ó misterioso parentesco. Los clanes se distinguían de ordinario con el nombre genérico de su _totem_. Los animales y plantas de la especie totémica eran para el indio sagrados é intangibles (_taboo_); prodigaba sus imágenes en pictografías y esculturas, y las reproducía sobre toda clase de objetos con fines supersticiosos y simbólicos (amuleto, defensa), ó representativos y heráldicos (nombre del clan, etc.)[196].

[196] _Totem_, derivado de la raiz Algonquina "_od_" ó "_rot_", lo que pertenece á una persona; en sentido amplio su clan, su tribu (_Brinton._ Am. Race. pág. 45). El "_totem_" no era nunca un objeto determinado, sino una clase de objetos, y en eso se distinguía del "_fetiche_". (_Deniker._ Op. cit. pág. 247). Vse. _Dodd-Mead_-Cyclop. "Totem". _Keane._ (Etn. pág. 11), discute la definición de _Garrick-Mallery_ (10 Rep. B. A. E.) y cree que el carácter del Totem fué sociológico antes que mitológico, y la de _Miss Fletcher_ (The import of Totem-American Ass. Detroit. 1897), que cree originado el Totem en los raptos ó visiones histéricas. (_Keane._ M. P. & P., pág. 397). En cambio _Deniker_, loc. cit. está conforme con _Garrick-Mallery_, y lo propio _Frazer_. Totemism (London, 1887). _Smith._ (2^{nd} Rep. B. A. E., pág. 77 y sig.). _Lang._ Myth, Ritual & Religion. I.º 61-75-200, etc. II.º 91 á 100, 226, etc. _Mgr. A. Le Roy._ La Religion des Primitifs, pág. 109-123 y 169-258-456, etc. Vse. también mi Capítulo III y sus referencias. El _P. Ruiz y Blanco_. Conversión en Piritu, dice textualmente (Edición Suárez. Madrid 1892, pág. 51) hablando de los Cumanagotos (Colombia). "Al sapo tienen por Dios de las aguas, y por eso no lo matan". Comp. _Garcilaso de la Vega_. Com. Reales. Vol., I, pág. 42 y siguientes.

[Ilustración: Fig. 84--Entre los "Cliff Dwellers".]

La fratria y la tribu.

9.--Los distintos clanes y gentes se agrupaban de ordinario en dos ó más grupos intermedios, también exogámicos, llamados por los Etnólogos "_fratrias_". La base de estos grupos era mitológica, y sus funciones más bien ceremoniales que políticas[197]. El conjunto de clanes, gentes y fratrias de un territorio determinado y de la misma lengua ó dialecto, formaban en general la agrupación indígena conocida con el nombre de "_tribu_". Difería este conglomerado social de sus componentes (_clan_, _gens_, _fratria_), no sólo por el número de sus individuos, sino por el carácter mismo del vínculo que los mantenía unidos entre sí y separados de las demás tribus ó pueblos.

[197] _Farrand._ Op. cit., 112, 160, 206, 208. _H. B. A. Ind._ 227, 203, etc. _Fiske._ Op. cit., I, pág. 16 y sigtes. _Morgan._ Ancient Socty., pág. 102 y sigtes. _Bandelier._ On the Art & Mode of war of the Ancient Mexicans (Peabody Museum 10^{th} An. Rep.) _Brinton._ Amer. Race, pág. 41 y sigtes.

La nota característica y distintiva de _la tribu_, no era únicamente el parentesco entre sus miembros, sino la comunidad de nombre, de gobierno, de territorio, y _principalmente de lengua ó dialecto_[198].

[198] _Farrand._ Op. cit., 119, 135, 160, 208, 10, 12. _Deniker._ Op. cit, pág. 248 y sig. _Fiske._ Op. cit., pág. 62 y sig. _Robertson._ Op. cit., I, pág. 187 y sigtes., y sus notas.

[Ilustración: Fig. 85.--Expulsados de su clan.]

Consejo Tribal.

10.--El rasgo más interesante de la organización de las tribus era su _Consejo_, formado por los principales jefes y los delegados de los clanes ó gentes. Tenía este Consejo autoridad suprema en los asuntos tribales, hacía la paz, las alianzas ó la guerra, y decidía sin apelación las diferencias entre los diversos linajes.

[Ilustración: Fig. 86.--El "Calumet" ó Pipa ceremonial.]

El espíritu de tan peculiar asamblea, era esencialmente democrático; podía opinar en sus reuniones cualquier varón adulto, y hasta las mujeres mismas por medio de los oradores que eligieran al efecto[199].

[199] _Farrand._ Op. cit., 155-59 y 205-210. _H. B. American Ind._, 260. _Keane._ Etgy., páginas 7 y sigtes. _Powell._ Wyandot Governement., pág. 49-59 (1st. Rep. B. A. E.) _Dorsey._ Soc. Omaha, pág. 227 y sigtes. _Acosta._ Historia, IV, chap. XIX. _Barros_, _Arana._ Op. cit., vol. I, pág. 83 y sigtes.

Jefes Tribales.

11.--En general, las tribus no tenían _jefe supremo_, aunque en ciertos casos se reconocía mayor rango y autoridad en un _sachem_ ó cacique cualquiera, dándole facultades extraordinarias para representar la tribu en los casos en que el Consejo no había podido convocarse. Su gestión, sin embargo, estaba sujeta á la ratificación posterior de dicho Consejo, dependiendo además su autoridad de sus condiciones personales y de su influencia en los diversos clanes ó gentes.

Ilustración: Fig 87.--Tambor ceremonial.

Designar estos _jefes temporales_ con el nombre de reyes, soberanos, emperadores, etc., como lo hicieron los antiguos conquistadores y cronistas, es en absoluto erróneo. Si alguno de los referidos jefes por la fuerza de las circunstancias adquiría en un momento dado excepcional relieve, no dejaba por ello de ser, dentro de su tribu, un simple _jefe electivo_ y _temporal_ que nada tenía de monarca[200].

[200] _Farrand_ 207-211-193. Op. cit. _Brinton._ Op. cit. 47 y sigtes. _Morgan._ The league of the Iroquois, pág. 31 y sigtes. El P. _Galanti_. S. I., dice textte. hablando de los _Tupis_, "O lidiador (Mombi-xaba), ó chefe da tribu era electivo. Tinha autoridade absoluta em tempo de guerra, moderada no de paz"... Compdio. Hist. Brasil. 115. _Dorsey._ Socgy. Omaha, pág. 240. _Powell._ Wyandot Gment. pág. 63-68. _Robertson_, pág. 101 y sigtes. y Nota 36. _Lozano_ Desc. Grau Chaco 93. _Meléndez._ Tesoros verdaderos, etcétera. H. B. _Morgan_, Ancient Society. 71. _Fiske._ Op. cit. I. 101 y sigtes. (Aztecas, Montezuma). Vse. también la curiosa Historia del llamado "King Phillip (Wampanoag)" _Markham._ Narr. Hist. of King Phillips War. _Baudelier_-Reports Peabody Museum (11.º-12.º-13.º)-_íd._-The Delight Makers pág. 135 y siguientes.

Las Confederaciones.

12.--Cuando por segmentación de una tribu se formaban otras nuevas, la relación entre las tribus así formadas y las primitivas se reconocía comúnmente por sus individuos, aunque fuera tradicional y remota.

[Ilustración: Fig. 88.--Distintivos de Jefes.]