Compendio de la historia general de América. Tomo I
Part 7
[129] Las semejanzas ó coincidencias observadas por algunos autores (Vse., entre otros, _Laffiltau_. Mœurs des Sav. Americaines. París. MDCCXX V. Vol. I, p. 10 á 490. Láminas I á XIX) y atribuídas á supuestas importaciones extranjeras, son más fácil y lógicamente explicables por la igualdad de constitución mental de la especie humana. "Siendo la inteligencia deseos ó necesidades humanas, dice _Thomas_ (Mound Exp. 1894, pág. 528 y sigtes.) _substancialmente_ los mismos siempre, y en todas partes, las primitivas obras de arte que á tales aspiraciones respondían, debían ser _substancialmente_ las mismas, donde las condiciones eran semejantes". Vse. _Keane_. Etgy. pág. 128 y sigtes., 369 y sigtes. Vse. también _Mason_. The Org. of Invention, p. 13 á 32. _Haddon._ Evtion. in Art. p. 200 y sigtes. _Irko Hirn._ Orig. of Art. p. 45 y sigtes. y su Bibliografía.
[130] "Para propósitos históricos, dice _Powell_ (1^{st} Rep. Bur. of Etgy. p. 73 y sigtes.), no puede usarse ningún _dato pictográfico_, cuya única importancia y gran interés en América es el exhibir el principio del lenguaje escrito". De aquí el error de los que pretendieron ver en el célebre y discutido petróglifo de la _Dighton Kock_, por ejemplo, caracteres rúnicos, japoneses ó símbolos cristianos, que no han existido jamás. Vse. _H. B. Am. Ind._, p. 390-1. _Garrick Mallery_ (10^{th} Rep. B. of Etgy. p. 25-777). _Thomas._ (12^{th} Rep. B. of Et. p. 347). _Dellembaugh._ Op. cit., pág. 38-59.
[131] En América no existieron jamás hasta la llegada de los Españoles buques de vela ú otros, capaces de grandes distancias marítimas, comparables á los del antiguo Continente. Las velas izadas por Cortés en el lago Mejicano maravillaron á los Aztecas. (_Prescott._ Conq. of Mexico, IV-28). Las canoas encontradas por Colón en el cuarto viaje (_Fdo. Colón._ Vda. Almte. Cap. XVI, etc.), eran manejadas á pala; los mismos Esquimales, acaso los más avezados marinos del Continente Americano, sólo conocían el "_kayak_" y el "_umiak_" manejados con pala ó remos. Vse. _Hand Book_. Am. Ind. I. "_Eskimo_"-"_Navigation_". _Thomas._ Op. cit. 35 á 47. _Keane._ Man P. & P. p. 356. _Ratzel._ The Hist. of Mankind, 896. Vol I, p. 41.
[Ilustración: Fig. 52.--Indio Crec. (Bahía de Hudson).]
Nada de esto se ha demostrado hasta el presente, y las innumerables hipótesis de los que hacen á los Americanos descendientes directos de los Fenicios, Griegos, Cartagineses, etc., son tan caprichosas y quiméricas, como las que los suponen herederos de los habitantes fabulosos de la ensoñada _Atlantida_, ó las de los poligenistas que zanjan toda dificultad declarándolos autóctonos[132]. Todas estas fantasías son agenas á la historia, y sería ocioso refutarlas.
[132] Vse. _Robertson_. Op. cit. T. II, p. 22 y sigtes. _Nadaillac._ Am. Prehist. página 507 y sigtes. _Baldwin._ Anc. Amca., p. 165 y sigtes. _Sentenach._ Ensyo. sobre la Amca. Prehist., p. 17 y sigtes. _Andrés Roeha._ Tratado único y singular del origen de los Indios, etc. (Lima, 161.) Reeditado-1891-Madrid, que reasume las opiniones de su época sobre el punto. Lo propio, _Menaseh Ben Israel_. Origen. Americanos. Amsterdam, 1650. (Reedición Pérez y Junquera, Madrid) antecesor judío del célebre y obsesionado _Kinsbarough_. (Mexican Antiquities. London, 1831-48). 9 vols. Idem _Solórzano_. Op. cit. Lib. I, Cap. V. _Herrera._ Loc. cit. _Gomara._ Hist. Ind., fol. 120. _Pérez del Pulgar._ Continuación. Décadas Herrera. Bca. Nacnal. de Madrid. Sección Ms. (I. 22 á 31 y 85). Para la _Atlantida_. Cse. _H. B. Am. Ind._, pág. 111, y _Windsor_. Op. cit. I, 141 y sigtes.
[Ilustración: Fig. 53.--Guerrero Zuñi (Pueblos).]
Hasta hoy, no se conoce testimonio alguno en bronce, piedra ó material durable que enlace ambos Océanos, anillo alguno tangible que una las culturas históricas de ambos Continentes, eslabón ó arqueológica coincidencia que no pueda explicarse por las analogías culturales de los hombres de las edades líticas[133], ó por la unidad de los motivos en las actividades productoras del humano linaje[134].
[133] _Virchow._ Anthropgie. Amerika (p. 144-56) llega hasta afirmar, que ni el arqueólogo más práctico notaría diferencias materiales entre los útiles líticos de ambos hemisferios. Vse. _Keane_. Etgy., p. 345. _Abbot._ Prim. Indtry., p. 25 y sigtes. _Foster._ Op. cit., p. 18 y sigtes. y Cse. Catálogo Museo Británico "_Stone Age_", etc., etc.
[134] Véase _Dodd Mead Cyclopedia_ "Man" _Nadaillac_. Prem. Hommes I, p. 38 y sigtes.
[Ilustración: Fig. 54.--Modelo de "Umiak" Esquimal con su vela textil (Estrecho de Behring).]
Inmigraciones primitivas.
3.--Ignoramos también la ruta ó rutas que siguieron los hombres cuaternarios en sus inmigraciones al Nuevo Continente. Vinieron indudablemente por tierra, porque las navegaciones de altura eran impracticables en aquellos remotos tiempos. La proximidad del Asia y de América por el estrecho de Behring, así como la de Islandia y la Groenlandia, ha hecho suponer á muchos historiadores y etnólogos, que en los tiempos cuaternarios no existía solución marítima de continuidad entre los referidos continentes, siendo, por tanto, probable que fueran estos los caminos seguidos por los primitivos pobladores de América[135]. Encuentran otros escritores inaceptable esta hipótesis, y sostienen, en cambio, con graves razones, que si bien la población de Norte-América, pudo haber venido por el hoy estrecho de Behring, (no por la Groenlandia), la población de Sud América debió llegar por derroteros distintos[136].
[135] Vse. _Robertson_. Op. cit. Vol. II, p. 29. _Nadaillac._ Am. Prehist., p. 509. _Keane._ Etgy., p. 365 y M. P. & P., p. 289. Comp. con _Winsor._ Op. cit., Vol. I, p. 328 y sigtes., etc.
[136] _Thomas._ Op. cit., p. 374 y sig. _Dellenbaugh._ Op. cit., p. 328 y sigtes., etc.
La discusión de estas opiniones es estéril por carecer de base científica. Nadie conoce con certeza geográfica la conformación de tierras y mares en las edades cuaternarias; ni puede describir con exactitud los violentos cambios que las invasiones glaciales produjeron en la superficie terrestre.
[Ilustración: Fig. 55.--Indio Ojibwa de los bosques.]
Es inútil, pues, buscar en los actuales mapas, el sitio por donde los pobladores de América pasaron á sus regiones. Es evidente que existió el _paso_ ó _pasos terrestres_ entre ambos hemisferios. ¿Dónde?.... Ni lo sabemos, ni tal vez lleguemos á saberlo[137].
[137] Vse. _Feijóo._ Teatro Critico. Disc XV, p. 349, Vol. V. (Madrid MDCCXXXIII).
Caracteres físicos.
4.--Más interesante que averiguar los orígenes del Indio Americano es investigar su estado en la época del descubrimiento.
Disponemos para ello de gran número de materiales dispersos en las crónicas y relaciones de los primitivos historiadores y viajeros, que debemos depurar juiciosamente, comparando las observaciones á menudo parciales y erróneas de tan meritorios cronistas, con los modernos estudios etnológicos de tribus todavía existentes[138].
[138] El Bureau of American Etnology organizado en 1879 bajo la dirección de la _Smithsonian Institution_, es la primera autoridad en la materia (N. America). En Sud América sólo existen trabajos aislados, algunos de ellos valiosísimos, que citaremos en su lugar. Vse. _H. Book Am. Ind._ Bull 30. B. A. Etgy., p. 171, para la relación de los trabajos, etc., de dicha Ofna. Pública hasta el año 1908.
Para proceder con orden, consideraremos primero, _en general_, los caracteres físicos, psicológicos, sociológicos, etc., de los Americanos, tratando de fijar un criterio de clasificación de sus numerosas tribus, y estudiando luego, _en particular_, las más conocidas ó de mayor interés para el historiador de América.
[Ilustración: Fig. 56.--Indio Shanapaptiano.]
El indio, en general, era ágil, bien proporcionado y de estatura media[139]: de pelo áspero, negro, y tan abundante en la cabeza como escaso ó nulo en la cara y demás partes del cuerpo[140]. El color de su piel, era cobrizo, variando en matices desde el parduzco obscuro al ligeramente amarillento[141]: Su cráneo, salvo algunas excepciones, (Esquimales, Quechuas, Calchaquies) _mesocefálico_ y bien conformado[142]; sus pómulos prominentes; su nariz larga y aguilina en algunas tribus, y corta y chata en otras: sus ojos muy negros y casi siempre pequeños, notándose en los niños y en algunas tribus del Noroeste (E. U.) la peculiar oblicuidad del tipo Mongólico[143].
[139] Vse. _Robertson._ Hist. Am. II, p. 48 y sigtes. _Farrand._ Op cit., p. 89. _Keane._ Man P. & P. Chap. X, p. 348 y sig.
[140] Vse. _Robertson._ Op. cit., p. 49, II. _Farrand._ P. 90, op. cit. _Keane._ P. 349, op. cit. _Ulloa._ Not. Am., p. 307.
[141] _Oviedo._ Sumario, p. 46 y Vida Colón, Cap. 24. _Robertson._ Loc. cit. _Farrand._ Loc. cit. _Keane._ Loc. cit. _Deniker._ Races of Man, p. 60 y sigtes. Cse._ Winsor_. N. C. H. of A. I., Cap. V y sus notas.
[142] _Keane._ M. P. P., Chap. X. _Farrand._ Loc. cit. _Robertson._ Id. íd. _Winsor._ Loc. cit.
[143] _Keane._ Loc. cit. _Farrand._ Op. cit., Cap. X. _Deniker._ P. 62 y sigtes.
Eran por lo común de constitución débil[144], muy parcos en su alimentación, fríos é indiferentes en sus relaciones sexuales, y poco resistentes á la fatiga de un trabajo rudo y constante[145]. Tenían pocas enfermedades, aunque violentas y funestas. Las deformidades físicas eran en ellos rarísimas. Su vida media más corta que la de los Europeos, su vejez más prematura é inerme[146].
[144] _Oviedo._ Sumario. P. 41-51. _Las Casas._ Brev. Rel. Pág. 4. _Torquemada._ Mon. Ind., p. 580. _Oviedo_. Histria. Lib. III. Cap. VI. _Herrera._ Décdas. I. Lib. XX. Cap. V. _F. Lozano._ Desc. G. Chaco, pág. 71 y sig.
[145] _Robertson._ P. 52 y sig. _Herrera._ Dec. I. Lib. II. Cap. XVI. _Keane._ Loc. cit.
[146] _Gumilla._ Orinoco. Vol. II. 12-70-237. _Laffiltau._ Mæurs de Sav. Am. I. 515. _Robertson._ Pág. 52 y sig.
[Ilustración: Fig. 57.--Indio del Río San Juan (Región Pueblos).]
Caracteres psíquicos.
5.--La exageración y la parcialidad en uno ú otro sentido ha sido hasta hace poco la nota peculiar de los juicios históricos sobre las condiciones intelectuales y morales del Indio Americano. Sólo en estos últimos años se han estudiado científicamente las razas indígenas apreciando imparcialmente sus cualidades y defectos. Ni el indio fué el ser degradado y apático, ó el sanguinario demonio de algunos viajeros y cronistas[147], ni tampoco el paciente y virtuoso varón que nos pintan _Palafox_, _Las Casas_, ó sus maliciosos copistas de posteriores siglos[148]. El Indio Americano, como nosotros mismos, representa simplemente una _etapa del progreso humano_. La nuestra es más avanzada en su cultura pero dista mucho de ser perfecta. La _capacidad mental_ de la raza Americana, aun siendo superior á la Africana, es inferior á la de las razas Mongólicas y Europeas[149].
[147] _Robertson._ Op. cit., p. 60. _Dellenbaugh._ Op. cit., p. 18 y sigtes. _Solís._ Conquista Méjico. Vol. I. pág. 48 y sig. (Ed. Barcelona-1770).
[148] _Palafox._ Vdes. del Indio. P. 34 y sig. (Ed. Madrid 1893). _Las Casas._ Brev. Relción. de la Destrucción de las Indias. P. 38 y sig. (Sevilla, 1552). _Raynal._ Phil. & Pol. Hist., etc. (Trad. _Yustamond_. London, 1776). Vol. I-Vº. _G. Migrodde._ Tyrranies, et cruates des Espagnols. (Amberes, 1579). _Phillips._ Tears of the Indians (London, 1656, etc.)
[149] _Keane._ M. P. & P. Cap. X. _Dellenbaugh._ Op. cit., p. 18 y sigtes. y compse. _Robertson._ Op. cit., p. 68 y sigtes. _Ulloa._ Not. Amer. pp. 222. _Venegas._ Hist. California I, 66. _Keane._ Etgy. Cap. XIII, etc. etc.; sostienen con abundancia de datos algunos escritores, que la superioridad del blanco sobre el Indio obedece más bien á la influencia del medio y la educación, que á diferencias innatas de capacidad psíquica. Vse. _Farrand_. Op. cit., p. 254 y sigtes. _Brinton._ American Race, p. 42. _Boas._ The mind of primitive man (Science. N. S. XIII-281). _Am. Moure._ "Les Indiens de la province de Mato-Grosso" (Now. Annales de Voyages. 1862).
[Ilustración: Fig. 58. Cinturón ceremonial.]
La iniciativa innovadora está en ella mucho menos desarrollada que el poder de conservar lo adquirido[150].
[150] Vse. _Deniker_. Op. cit., p. 126. _Ratzel._ Hist. of Mankind. Vol. I, p. 24 (London 1896).
El indio, (especialmente el Norte-Americano), en _su vida tribal_ ordinaria es alegre, decidor y sociable; pero su vanidad y convenciones sociales, le hacen _en público_ reservado y solemne. Sus entrevistas con los blancos fueron las más de las veces actos de esta clase, y de aquí el error aún persistente de concebirle siempre como un ser taciturno[151].
[151] Vse. _Keane_. M. P. P. loc. cit. _Robertson._ Loc. cit. Compse. con _Farrand_. Op. cit., p. 260 y sigtes.
[Ilustración: Fig. 59.--Pesca con flecha (Schoolcraft).]
El indio, en general apático, imprevisor, indolente y enemigo del trabajo asiduo, se hace astuto y activísimo en sus crueles guerras, y sutil é infatigable en sus expediciones de caza[152]. Su estoicismo ante el dolor y la muerte tan celebrado por los historiadores, depende como su aparente gravedad de su educación y preocupaciones tribales. En la privacía de su hogar, el indio se conduce como un niño ante sus más insignificantes padecimientos físicos; pero delante de extraños, es capaz de sufrir increíbles torturas y suplicios, sin exhalar una queja ni traicionar su dolor con el más mínimo gesto[153].
[152] Vse. _Robertson._ P. 89 y sig. Op. cit. _Dellenbaugh._ Op. cit. Cap. IX. Un cazador osado y hábil era colocado por la opinión pública al lado del guerrero más distinguido, y la alianza con el primero era frecuentemente preferida á la alianza con el segundo. _Charlevoix._ Hist. Now. Frce. III-115. Comp. _Pedro Mártyr Anglería_. Décadas p. 48, Vol. II. _Gumilla._ Op. cit. II-4.
[153] Vse. como ejemplo la relación de _Catlin_ (North. Am. Ind. I, pág. 170 y sigtes.) de las mutilaciones y crueldades de las ceremonias religiosas anuales de los Mandanes. (E. U.) Reimpreso con las viñetas originales en _Smithsonian_. _Rep._ 1865. Pte. II.
Es histérico y fácilmente sugestionable, curioso y extremadamente crédulo, salvo para las ideas religiosas distintas de las suyas. Su inteligencia, como la de los niños, ávida para interrogar, es perezosa para pensar é inquirir, y se contenta con la primer respuesta que obtiene, aunque sea fantástica ó absurda.
[Ilustración: Fig. 60.--Nadowagua (Iroqueses). Prototipo indígena del amor filial.]
De aquí la influencia que sobre él ejercen los embustes y hechicerías de sus "_shamanes_" y la facilidad con que su fortaleza sucumbe ante la enfermedad ó la desgracia[154].
[154] Vse. _Farrand_. Op. cit., pág. 266. _Brinton._ Am. Race., pág. 43 y sigtes. _Lang._ Myth Ritual & Religion. Vol. I. Cap. III y IV. con sus notas y referencias. _Schoolcraft._ Algic Researches. I. 41-P. _Hierome Lalemant_-Relations de la Nouvelle France 1648-pág. 70-etc. etc.
La más alta ambición del indio era, en general, el respeto de los demás, la buena opinión pública, el rango y distinción entre los suyos; sus principales temores, el deshonor tribal, el ostracismo ó el ridículo. Por ello guardaba fidelidad á su tribu, miraba con recelosa enemiga á las extrañas, y aborrecía ó despreciaba al extranjero á cuya civilización fué casi siempre refractario[155].
[155] _Robertson._ Op. cit. p. 99 y sig. Los "_Iroqueses_" se llaman á sí mismos los "primeros de los hombres". (_Robertson._ Op. cit., p. 213). La palabra "_Caribe_" (_Rochefort._ Hist. des Antilles. p. 455) significa "pueblo guerrero". Los "_Cherokees_" llaman á los Europeos "nadas" ó "raza maldita". (_Adair._ Hist. Am. Ind. p. 32). Otros llamaban á los conquistadores "espumas del mar", "hombres sin padre ni patria", "errantes en el Océano." Vse. _Brinton_. Am. Race, p. 42.
[Ilustración: Fig. 61.--Instrumento cortante (N. A.)]
Grados de cultura.
6.--Conocidos los principales rasgos etnológicos del "_Hombre Americano_", y teniendo en cuenta la influencia del medio y de la situación geográfica, podremos formarnos idea del grado ó grados de cultura, alcanzados por su discutida raza. No fueron los mismos en las diversas partes del Continente. La escasez de la población en algunas regiones, y las condiciones del terreno obstaculizaban todo adelanto, la agrupación en otras de numerosas gentes, y sus favorables rasgos fisiográficos determinaban la formación de zonas culturales de organización más ó menos compleja. Dejando de lado las antiguas distinciones entre pueblos salvajes, civilizados, nómadas, pastores, etc.[156], inaplicables á las tribus indígenas de América, adoptaremos para fijar los términos, la notable clasificación de _Morgan_[157], de los grados culturales de las sociedades humanas[158].
[156] Vse. _Deniker_. Op. cit., p. 124. _Vierkandt._ Naturwolker und Kulturwolker, p. 49 y sigtes. _Brinton._ Am. Race, pág. 45, etc., etc.
[157] _Morgan._ Ancient Society, pág. 35 y sigtes. _Fiske._ Disc. of Amca. I, p. 22 y sigtes.
[158] Adoptó _Morgan_ (Ancient Society, pág. 39 y sig.) el criterio de _Grosse_ considerando la _civilización_ como sujeta á la _producción_, y á la persecución de mayor número y más fáciles medios de satisfacer necesidades y deseos, etc. Vse. _Grosse_. Die formen der Wirtschaft, etc., pág. 231 y sigtes. (Leipzig 1896).
Distingue dicho autor en los pueblos antes de llegar á la civilización, dos etapas de cultura sucesivas: el _salvajismo_ y el _barbarismo_, que subdivide en tres estados subordinados ó períodos étnicos, el _inferior_, el _medio_ y el _superior_.
[Ilustración: Fig. 62.--Indio Guayaqui (Ríos Mondary y Acay).]
Termina el estado _inferior de salvajismo_ con la invención del fuego, y el _medio_ con la del arco y la flecha[159]. La transición del estado _superior de salvajismo_ al _inferior de barbarismo_, se caracteriza en el Continente Antiguo por la _domesticación de los animales_[160], y en el Nuevo por la construcción de _vasijas de barro_.[161]
[159] Vse. _Otis T. Mason_. Origins of invention. Pág. 84. Cap. III y 258. Cap. VII. _Morgan._ Op. cit., pág. 128 y sig.
[160] Vse. _Otis T. Mason_. Op. cit., p. 291. _Fiske._ Disc. of. Amca. I, pág. 27, que considera la falta de animales domésticos (buey, caballo, etc.) en América (período pastoril) como una de las causas del retardado desarrollo de las culturas indígenas. La facilidad de obtener el _maíz_ originario de América, acaso también retardó los adelantos agrícolas.
[161] Vse. _Deniker_ que critica esta clasificación de _Morgan_, y la modifica adoptando el criterio de _Vierkandt_ Geogr. Zeitschr, III-256-315, fundado en los rasgos psíquicos, individualidad, etc. Claro es que tales clasificaciones (_Deniker_, _Vierkandt_, etc.) son de _carácter general_, aplicables á las _distintas razas_ de la especie humana y no á las _distintas tribus_ ó _regiones de una sola raza_. Vse. _Brinton_. Am. Race. pág. 48. _Otis T. Mason._ Op. cit. Cap. V-VII, pág. 155-257.
[Ilustración: Fig. 63.--Petroglifo simbólico.]
Empieza el período _medio de barbarismo_ en América con la _labranza é irrigación regular_ de los campos, el empleo del adobe y la piedra en los edificios, el hábil pulimento de los útiles líticos, el uso de los metales (oro, plata, cobre, bronce)[162], y el de las escrituras simbólicas y jeroglíficas.
[162] Vse. mi nota Tit. I. Cap. II. _Otis T. Mason._ Op. cit. Cap. XI-XII, pág. 366, 410. _Winsor._ Op. cit. I, pág. 325 y sigtes.
Al período _superior de barbarismo_, caracterizado por el _uso del hierro_, no llegaron los Americanos, sino después del descubrimiento; ni mucho menos al principio de la _civilización_, propiamente dicha, que empieza con las _escrituras fonéticas_[163].
[163] _Morgan._ Op. cit., p. 318. Comp. _Deniker._ Op. cit., pág. 127. _Fiske._ Op. cit. I, pág. 30-47.
Las tribus Americanas no pasaron, pues, del _período medio de barbarismo_. Sus más avanzadas culturas (Incásica, Azteca, Calchaqui, etc.), eran inferiores en grado á las Egipcias de los Faraones, ó á las cantadas en los poemas Homéricos[164].
[164] Vse. _Maspero_. Hist. Anc. Peuples Orient, pág. 150 y sigtes. (Hachette. 1904). _C. Schuchhardt._ Schliemann's Excavations, pág. 19 y sigtes. (Troya), 94-135. (Tiryns), 135 y sigtes. (Mycena), Trad. _Sellers_. Comp. _Fiske_. Op. cit. pág. 27 y sigtes.
No fueron tampoco tales culturas patrimonio exclusivo de determinadas tribus ó pueblos. En una misma familia lingüística había á veces tribus en estado medio de salvajismo, al lado de otras relativamente cultas, y viceversa, en todo centro cultural Americano, solían agruparse tribus de distinta lengua ó dialecto[165].
[165] Tal sucedía, por ejemplo, en las familias lingüísticas _Uto-Azteca y Quechua_. Vse. _Brinton_ Am. Race. pág. 28 y sigtes. y sus referencias.
[Ilustración: Fig 64.--Indios Timbues (Según _Schmidel_).]
Conviene también hacer notar que estas diferencias de grado entre las culturas indígenas no son tan grandes como generalmente se ha supuesto. Si prescindimos de algunas invenciones, las culturas _Incásicas_ ó _Aztecas_ no distaban tanto de las _Calchaquis_, _Zuñis_ ó _Algonquinas_, como pensaron los antiguos cronistas. Basadas en elementos esenciales comunes, tenían todas semejanzas palmarias y había entre ellas una especie de _aire de familia_ que los investigadores modernos se han encargado de evidenciar, destruyendo errores antiguos[166].
[166] Vse. _Lewis H. Morgan_. Ancient Society (N. S. 1898) _íd. íd._ Houses & House life of Am. Aborg. (N. Y. 1881). _Bandelier_ Reports Peabody Museum. H-12-13. Dr. _Gustav Brühl._ Die Culturvölker Alt Americas (Cincti. 1887). _Brinton._ Amcan. Race. 1901. _Id. íd._ The Myths of the New World. (3rd. Ed. Philfia. 1896). _Farrand._ (Op. cit.) _Thomas._ Int. Am. Archeol. pág. 47 y sig. _Hand Book Am. Ind. North of Meco_ (B. A. E.)
[Ilustración: Fig. 65.--Flecha Sioux (U. S. Nat. Mus).]
Caracteres lingüísticos.--El lenguaje de gestos.
7.--Hechas estas ligeras observaciones sobre los diversos grados de cultura del hombre Americano, pasemos á estudiar sus _caracteres lingüísticos_.
[Ilustración: Fig. 66. Indios Hupa (California E. U.)]