Compendio de la historia general de América. Tomo I

Part 39

Chapter 393,252 wordsPublic domain

5.--Libre ya _Balboa_ de disensiones y obstáculos, dedicó todas sus energías á obtener provisiones guerreando con los indios. Atacó primero, y contrajo después alianza ofensiva y defensiva con el cacique de la tribu ó región de _Careta_ ó _Coiba_, cuya hija tomó por mujer. Con sus aliados indígenas emprendió expediciones guerreras contra las tribus de _Acla_, etc., enemigas de la de _Careta_, que destrozó subyugando también á los jefes tribales de _Poncha_, _Comagre_, etc., con los cuales parece ser que formó una especie de _confederación ocasional con fines guerreros_, parecida á las descritas al hablar de las guerras indígenas. En una de las expediciones emprendidas por _Balboa_ con sus confederados indios, obtuvieron los españoles más de 50 libras de oro (12.000 pesos). Cuentan las crónicas que al ver cómo lo pesaban y disputaban sobre su reparto, uno de los hijos del cacique de _Comagre_, perdió la paciencia, dió un fuerte puñetazo á la balanza é increpó á los codiciosos, diciéndoles: "yo os enseñaré una región abundante de oro donde podréis saciar vuestra sed... cruzando estas montañas (y con el dedo señalaba los montes del Sur), desde los promontorios _podréis ver otro mar_ donde hay naves no menores que las vuestras... Todo aquel lado que mira al Sur cría oro en abundancia..."

_Balboa_ en ese momento carecía de provisiones y fuerzas para emprender la exploración indicada por su aliado, pero no olvidó la advertencia, y en el verano de 1513, habiendo recibido noticias de que estaba en camino un nuevo Gobernador nombrado por la Corte para ejecutar la sentencia contra él dictada, decidió parar el golpe acometiendo una empresa que por sus beneficios le congraciara con el Rey.

[Ilustración: Fig. 421.--El Río de la Plata (Isolario de Alonso de Santa Cruz).]

Reunió en el _Darien_ un elegido contingente de ciento noventa soldados, y el día 1.º de Septiembre salió de _Careta_ con sus fieles amigos indígenas decidido á descubrir el mar y las regiones auríferas descritas por el indio de _Comagre_, ó á perecer en la demanda[578].

[578] _Quintana_, Vida de Balboa (loc. cit.), pág. 289 y sig. _Bourne_, op. cit., II. pág. 109. _Pedro Mártyr de Anglería_, Dec. II, lib. III á VI (vol. II, pág. 65-133, _Torres Asensio_). Carta de _Vasco Núñez de Balboa_ al Rey en _Navarrete_ Coll. tomo III, núm. 5, pág. 375, etc. _Markham._ Int. á la Trad. Inglesa de la Relación de _Pascual de Andagoya_ (_Navarrete_, III. núm. 7, pág. 393), y las pág. 8, 9, 10, etc. de la traducción referida con sus notas. _Oviedo_, op. cit., III, pág. 5 y sig. _Helps_, op. cit., vol. I, lib. VI, pág. 237 y sigtes. _Bancroft_, Central América, I, pág. 129, 133 y sigtes. _Id._, México, vol. III, pág. 552 y sig. _Herrera_, op. cit., Dec. I, lib. IX. _Winsor_, N. & C. H. of A., II, pág. 194 y sig., etc., etc. La traducción inglesa de _Markham_ de la Relación de _Pascual de Andagoya_ forma el volumen 34 (1865) de las publicaciones periódicas de la _Hakluyt Society_.

[Ilustración: Fig. 422.--Parte de Sud América en la edición de Ptolomeo (1522).]

Descubrimiento del Mar del Sur.

6.--Con guías y taladores, que proporcionó el cacique de _Poncha_, penetraron los castellanos en las tenebrosas espesuras tropicales y cruzando, con increíbles fatigas y penurias, escarpados cerros, híerbosas ciénagas, grandes ríos, sobre los que echaron puentes de entrelazadas y grandes vigas; realizando, en fin, una expedición que aun hoy sería hazañosa y dificilísima, llegaron á la región ocupada por la tribu de _Cuarecua_, cuyo lascivo y abyecto jefe recibió á los expedicionarios en actitud hostil. Atacóle _Vasco Núñez_ con fiereza, destrozando á los guerreros _Cuarecuanos_, poniéndoles en desordenada fuga llegando hasta sus chozas y "echándoles allí los perros, que destrozaron unos cuarenta, para castigar sus nefandos vicios".

Dejando en _Cuarecua_, ya subyugada, muchos de sus compañeros que, no acostumbrados aún á tantos trabajos y hambre, habían caído enfermos, tomó _Vasco Núñez_ nuevos guías y se encaminó á las cumbres de las montañas. Por fin, el _25 de Septiembre del 1513_ los guías _Cuarecuanos_ mostraron á _Balboa_ unas altas cumbres desde las cuales se podía ver el otro mar. "Las miró _Vasco_ atentamente, dice el cronista _Pedro Mártyr_, mandó parar la tropa, fué delante él solo, y ocupó el vértice primero que ninguno. Postrándose en tierra, hincado de rodillas, y alzando al cielo las manos, saludó al mar Austral (_Océano Pacífico_)... y dió infinitas gracias á Dios y á todos los santos del cielo que le habían guardado la palma de una empresa tan grande..."

[Ilustración: Fig. 423. Patagón (Estampa del siglo XVI).]

En señal de posesión erigieron los descubridores por aras unos montones de piedras y empezaron á descender las montañas. Salióles al encuentro con sus guerreros el cacique de _Chiapes_[579]. Cayeron sobre ellos los españoles "saludándoles con las escopetas y la jauría de alanos", los atemorizaron, trabaron después con su cacique buena amistad y, guiados por él mismo, descendieron de las cimas de las montañas hasta la anhelada costa, adjudicando al imperio castellano, delante de testigos y de los escribanos reales, "todo aquel mar y todas las tierras adyacentes á él". Con nueve rudas canoas (_culchas_) facilitadas por los _Chiapeños_, lanzóse á explorar la Ensenada de _San Miguel_. Poco le faltó para ahogarse, pues tan pronto como se lanzaron á alta mar, "se vieron embestidos de tal lucha de las olas que no sabían á dónde dirigirse ni parar". Refugiáronse en una isla próxima que casi cubrió durante la noche el flujo del mar. Cuando al amanecer quedó la isla en seco por el reflujo, repararon como pudieron las destrozadas _culchas_ y regresaron á la costa medio muertos de hambre y de sed. Después de penetrar _Balboa_ en los territorios del cacique _Tumaco_, que obsequió á los conquistadores con 600 pesos de oro y gran cantidad de perlas, deseoso de dar cuenta de su gran descubrimiento, resolvió volver al _Darien_. Emprendió el viaje de vuelta por tierras de varios caciques (_Tecocha_, _Pacra_, _Tubanamá_, etc.), cuyas tribus dominó de grado ó por fuerza, y después de varios meses de hambres, fatigas, luchas é increíbles trabajos, llegó al _Darien_ (Enero 19, 1514) ufano de su heróica empresa y descubrimiento, sin haber perdido, peleando, un solo hombre, y cargados de un rico botín. Por cartas de _Pasamonte_ y del mismo _Vasco Núñez_ supo el rey Católico la hazaña de su caudillo, le admitió nuevamente á su gracia nombrándole en carta á _Pedrarias_ (Sept. 27, 1514) _Adelantado_ de la región de la costa que tan felizmente había conseguido subyugar[580].

[579] Sobre la vida y costumbres de estas y otras tribus del Istmo, Vse. Relación de _Pascual de Andagoya_ (_Navarrete_, III, núm. 7, pág. 393). Su traducción y notas de _Markham_, citada, pág. 7 á 10, etc. _Pedro Mártyr de Anglería_, ed. citada, II, pág. 95 y sig. y mi cap. IX, época I.

[580] Vse. _Quintana_, loc. cit. _Pedro Mártyr de Anglería_, Dec. III, lib. I á III (pág. 209 á 284, vol. II, _Torres Asensio_). Carta de _Vasco Núñez_ al Rey (Enero 20, 1514) en _Navarrete_, coll. III, 358-375. _Herrera_, loc. cit. y Dec. I, lib. X, cap. I. á VI. _Ruge_, Geschichte des Zeitalters, etc., pág. 346 y sig. Carta escrita por el rey _Don Fernando_ sobre el descubrimiento de Balboa (_Navarrete_, coll. III, pág. 355). Comp. _Helps_, loc. cit. (lib. VI, cap. I) y sus notas. _Doc. Inéd._, XXXVII, pág. 282 (Carta del Rey á _Vasco Núñez_, Agosto, 19, 1514). _Id._, vol. XXXVII. Varias cartas del Rey á _Pedrarias_, á _Alonso de la Fuente_, "nuestro tesorero de Castilla del Oro," y á _Vasco Núñez_, pág. 285 y sig. y extractos pág. 193 y sigtes. Sobre la credibilidad de las cartas de _Vasco Núñez_, véase la nota de _Navarrete_ en el vol. III de su Colección, pág. 385, y sobre el nombramiento de _Adelantado_, véase _Pedro Mártyr de Anglería_, op. cit., pág. 285 y _Sabin_. Dictionary, vol. XIII, núm. 56-338, citado por _Winsor_, N. & C. H. of A. II, pág. 212, Nota 1. etc.

Pedrarias de Avila.

7.--Antes de emprender _Balboa_ su expedición al Pacífico, la corte española, conocedora de los luctuosos sucesos del _Darien (Antigua)_, resolvió enviar un jefe que le quitara el mando que se había arrogado sin mandato real. Fué elegido para el cargo el implacable veterano _Pedro Arias de Avila_ (_Pedrarias_), protegido de _Fonseca_ y tenido por valeroso y firme. Alistáronse con _Pedrarias_, llamado «_el justador_» 1.200 soldados aguerridos de las campañas de _Gonzalo de Córdoba_, siendo tal el entusiasmo por la empresa, que tuvo necesidad _Pedrarias_ de negar embarque á más de dos mil voluntarios que, aun á su propia costa, querían partir. Acompañaban á _Pedrarias_ su esposa la denodada _D.ª Isabel de Bobadilla_, de gran privanza en la corte, _Diego de Almagro_, _Hernando de Soto_, _Benalcázar_, etc., más tarde con _Pizarro_ conquistadores del Perú. Era escribano general y _veedor_ de la expedición y la colonia el cronista _González de Oviedo_, iba como _Alcalde_ el licenciado _Espinosa_, y el bachiller _Enciso_ como _Alguacil Mayor_. La llegada al _Darien_ de tan numeroso contingente (Julio, 1514), convirtió la miserable y turbulenta colonia de la _Antigua_ en villa importante. Se edificaron nuevas residencias oficiales y se levantó una iglesia catedral que consagró _D. Juan de Quevedo_, Obispo nombrado para _Castilla del Oro_ y el _Darien_.

[Ilustración: Fig. 424.--Mapa de Pigafetta (Ed. Amoretti).]

Apenas llegó _Pedrarias_ á la _Antigua_, _residenció_ ó procesó á _Balboa_ por su conducta anterior. Instruyó el proceso _Gaspar de Espinosa_ y, merced á los buenos oficios del Obispo _Quevedo_ y de _D.ª Isabel de Bobadilla_, fué absuelto _Vasco Núñez_ de toda responsabilidad _criminal_ en el suceso del desgraciado _Nicuesa_, aunque se le condenó civilmente á indemnizar á su encarnizado enemigo _Enciso_ de los perjuicios que alegó haber sufrido[581].

[581] _Pedro Mártyr de Anglería_, op. cit., Dec. II, lib. VII, pág. 141 y sig. _Fiske_, op. cit., II, pág. 377 y sig. _Helps_, op. cit., vol. I, lib. VI, cap. II, pág. 260 y sig. y sus notas. _Winsor_, N. & C., H. of A. II, pág, 196 y sig. y sus notas críticas. Relación _Pascual de Andagoya_, loc. cit. (Trad. _Markham_), pág. 2 y sigtes. y sus notas (Vse. Introducción), etc., etc.

Expediciones en el Istmo.

8.--Despachado este negocio, y como las provisiones almacenadas por _Balboa_ eran insuficientes para mantener á todos, envió _Pedrarias_ tres expediciones con el objeto de buscarlas entre los indios, explorando al mismo tiempo el país. Conforme con sus instrucciones y con los acuerdos del _Consejo_ ó Asamblea Magna que se reunió en la _Antigua_ (_Darien_), decidióse á abrir un camino á través del Istmo, escalonando fortalezas de Norte á Sur. No hemos de detenernos á describir en detalle los inhumanos hechos de los capitanes de _Pedrarias_. Sus atrocidades sin freno trocaron bien pronto la amistad de los indios hacia el europeo en odio encarnizado y feroz. _Juan de Ayoras_ saqueó y agotó la región de _Comagre_; el sanguinario _Morales_ y su compañero _Francisco Pizarro_ llegaron hasta la _isla de las Perlas_, y después de degollar hombres, mujeres y hasta niños, incendiar bohíos, y recoger oro y perlas, cruzaron el golfo de _San Miguel_, tratando de volver al _Darien_ por _Biru_, viéndose obligados á retirarse y desistir de la empresa. _Vasco Núñez_ fué derrotado en _Dabaibe_ con graves pérdidas; _Becerra_ perdió en el _Cenu_ su vida y la de sus soldados; _Gonzalo de Badajoz_ tuvo que apelar á la fuga en las cercanías del _golfo de Parita_, y lo propio aconteció á _Meneses_ en el efímero establecimiento de _Santa Cruz_, y á _Pedrarias_ mismo, que capitaneó en persona una expedición al _Cenu_, y hubo de contentarse con reconstruir la aldea de _Acla_, término Norte, del camino del Istmo, que llegaba hasta _Panamá la Vieja_, fundada en la expedición que acaudilló _Gaspar de Espinosa_[582].

[582] _Pedro Mártyr de Anglería_, op. cit., Dec. IV, lib. IX, pág. 96 y sigtes. (vol. III, _Torres Asensio_). _Helps_, op. cit., vol. I, lib. VI, cap. II, pág. 265 y sigtes. y sus notas. _Winsor_, N. & C. H. of America, II, loc. cit. y notas, pág. 212. Relación _Andagoya_ (Trad. _Markham_), pág. 8 y sigtes., sus notas y su precioso Mapa (Istmo de Panamá, 1513 á 1523).

[Ilustración: Fig. 425.--El cronista _Herrera_.]

Ejecución de Vasco Núñez de Balboa.

9.--Como los leguleyos y oficiales públicos, que habían ido al _Darien_ con _Pedrarias_, odiaban á _Vasco Núñez de Balboa_, que les pagaba con la misma moneda despreciándoles y no regalándoles esclavos indios, como hacían los demás capitanes[583], intrigaron el ánimo del suspicaz y atrabiliario _Pedrarias_, asegurándole que _Balboa_ quería rebelarse contra él. Vino, en tanto, de la corte el nombramiento de _Adelantado_ en favor de _Balboa_, y la orden de que prosiguiera sus descubrimientos en las costas del Sur. Tan justo premio á los méritos de _Balboa_ irritó en grado extremo los celos y suspicacias del Gobernador _Pedrarias_. Guardóse bien de comunicárselo al interesado, marchando, en cambio, hacia _Acla_ con sus intrigantes cortesanos para aprisionar al hidalgo. Por mediación del Obispo _Quevedo_ pudo librarse éste de los insanos furores de _Pedrarias_. Prometió contraer matrimonio con una de sus hijas, que á la sazón se encontraba en España, permitiendo por su parte el de _Avila_, que _Balboa_, como _Adelantado Real_, continuara sus descubrimientos en el Mar del Sur. Reanudó _Vasco Núñez_, después de este incidente con _Pedrarias_, sus interrumpidos trabajos. Como le pareciera difícil encontrar al otro lado del Istmo madera suficiente y apropiada para construir embarcaciones, decidió _Balboa_ transportar á través de las montañas la cantidad necesaria para armar dos pequeñas naves, y hacerse con ellas á la mar. Realizó con ímprobos trabajos su arriesgada empresa, estableciendo su astillero en el _Río de las Balsas_. Desde allí, y con sus dos rudimentarias embarcaciones, hizo una infructuosa expedición á la _Isla de las Perlas_. Faltándole, sin embargo, alquitrán y cordajes para seguir sus exploraciones, y habiendo llegado, además, á sus oídos que venía al _Darien_ otro Gobernador (_Lope de Sosa_) para sustituir á _Pedrarias_, quiso cerciorarse de la verdad de tales diceres, y envió al _Acla_ á su lugarteniente _Garabito_ con un pequeño destacamento. Si el Gobernador nuevo había llegado, debían volver á informar á _Balboa_ para emprender todos inmediatamente su expedición al Sur, sin contar con su beneplácito. Si _Pedrarias_ continuaba en el mando debían los emisarios de _Balboa_ entrar á _Acla_, y limitarse á pedir cordajes y alquitrán.

[583] "Suplico á vuestra Majestad, decía _Balboa_ en su carta al Rey (Enero 20, 1513), que no deje venir _bachilleres ni licenciados_ salvo en medicina... porque no ha venido aquí (Darien) _ninguno que no sea un demonio y lleve la vida de tal_. Y no sólo son ellos malos, sino que traman y levantan infinidad de intrigas, pleitos é iniquidades perjudicialísimas porque la tierra es nueva, etc..." Vse. _Navarrete_, coll. III, pág. 374. Comp. _Helps_, op. cit., I, pág. 248.

Fuese por una razón ó por otra, el infame _Garabito_ traicionó á _Balboa_. Avistóse con _Pedrarias_, comunicándole que _Vasco Núñez_ no pensaba casarse con su hija porque seguía enamorado de la hija del cacique _Careta_ y había decidido embarcarse con ella y constituir un gobierno independiente en las costas del Mar del Sur. Estos y otros astutos chismes de serviles soldados, que el envidioso Gobernador acogía con avidez de perseguido, entenebrecieron hasta tal punto su débil espíritu que, entregándose por completo en manos de sus menguados consejeros, decidió llamar á _Balboa_ con un pretexto, y procesarle, cuando llegara con sus compañeros, por delito de alta traición. Vino _Balboa_ del _Acla_ sin sospechar lo que le esperaba. _Francisco Pizarro_ le redujo á prisión apenas llegó. Instruyó un proceso _Gaspar de Espinosa_, condenó á los rebeldes, y aunque solicitó para ellos clemencia, _Pedrarias_ fué implacable, é hizo decapitar á _Vasco Núñez_ y sus fieles amigos _Valderrábano_, _Botello_ y _Arguello_ (1517) en la plaza pública del _Acla_.

[Ilustración: Fig. 426.--Globo terráqueo de Schoner.]

Así terminó la rápida y brillante carrera del desgraciado _Vasco Núñez de Balboa_, una de las personalidades más simpáticas y atrayentes de aquellos luctuosos tiempos. Incansable en el trabajo y los peligros, afable con sus subordinados, prudente, caballeresco, hábil y valerosísimo, supo ganarse amigos entre los indígenas como nadie lo había hecho antes que él. Si hubiera vivido se hubiera anticipado á _Pizarro_ y _Almagro_ en la conquista del Perú. Si las noticias del descubrimiento del Mar del Sur hubieran llegado á tiempo á la corte española, la ciega enemistad de un mandatario violento, y las pérfidas intrigas de unos cuantos fracasados é ineptos, no hubieran privado al mundo de capitán tan gallardo, y tal vez hubiera cambiado por completo la historia de la Conquista española en la sección del Pacífico de la América del Sur.

En el año 1519 trasladó _Pedrarias_ el gobierno del _Darien_ á _Panamá_, que se hizo villa en 1521. La _Antigua_ fué abandonada. En 1519, _Gaspar de Espinosa_ recorrió al Noroeste y al Oeste las costas del Mar del Sur hasta el _Golfo de Culebras_, y en el 1522 _Pascual de Andagoya_ penetró con sus soldados unas veinte leguas al interior del país de _Biru_, obteniendo de los costeños nuevos datos sobre la grandeza del imperio de los Incas.

Un desgraciado accidente le obligó, sin embargo, á volver enfermo á _Panamá_.

Más tarde, _Juan de Basurto_ siguió el rumbo de _Andagoya_; pero deseoso de obtener mayores recursos, marchó primero á _La Española_, muriendo en «_Nombre de Dios_».

Así, llegó el año 1524 sin haber adelantado en el Mar del Sur más de lo que su inmortal descubridor _Vasco Núñez de Balboa_ adelantó.

Con razón afirmaba el cronista _Pedro Mártyr_, que nunca bajo el mando de _Pedrarias_, "se hizo cosa alguna digna de alabanza sino matar y ser muertos, asesinar y ser asesinados..."[584].

[584] Vse. _Winsor_, N. & C. H. of America II, pág. 199 y sig. y sus notas, pág. 213 y sig. _Navarrete_, coll. III, pág. 337 á 355. _Pedro Mártyr de Anglería_, vol. III, (_Torres Asensio_), pág. 97 y sig., vol. II, pág. 142 y sig. y 209 y sig. La figura de _Pedro Arias de Avila_, llamado por algunos "_Furor Domini_" y el hecho de la ejecución de _Balboa_ han sido juzgados con apasionamiento excesivo por _Oviedo_ que tuvo como "_Veedor_" del Darien serias dificultades con _Pedrarias_, y por el cronista _Herrera_ que lo copió. Vse. _Oviedo_, Hist. III, 21, 51, 83, etc. _Herrera_, Dec. II, lib. I, II, III. Dec. III, lib. IV, V, VIII, etc. En la controversia del referido historiador _Herrera_ con _D. Francisco Arias Dávila, Conde de Puñonrostro_, decidió _Gil Ramírez de Arellano_ "del Consejo de Su Majestad", nombrado árbitro, que _Herrera_ había ido demasiado lejos (Vse. _Doc. Inéditos_, vol. XXXVII, pág. 215 y sig., y comp. Cartas de _Balboa_, Oct. 16, 1515). Sigo, pues, en mi texto, principalmente la Relación de _Pascual de Andagoya_ (loc. cit.), testigo imparcial de los sucesos, y la de _Pedro Mártyr de Anglería_. Sin justificar en manera alguna á _Pedrarias_, creo que tan culpables como él fueron los que le envenenaron y precipitaron. Si no hubiese decapitado al Descubridor del Pacífico, apenas mencionaría la historia su nombre y su muy insignificante personalidad. Vse. _Markham_ (Trad. _Andagoya_), pág. 9 y sig. y sus notas.

Juan Díaz de Solís y el descubrimiento del Río de la Plata.

10.--Dijimos anteriormente que la noticia del descubrimiento de _Cabral_ fué gran motivo de alarma para la corte española. Deseoso _Fernando el Católico_ de eclipsar á los portugueses, encontrando el estrecho que había de conducir á las islas de _Las Especias_, después de nombrar á _Balboa_ adelantado del Mar del Sur, con orden de explorar sus costas, eligió al veterano navegante _Juan Díaz de Solís_, el más hábil, dice _Herrera_, de los marinos españoles de su época, para que explorara el Océano más allá de Castilla del Oro en una distancia de 1.700 leguas ó más, si le fuera posible, pero teniendo cuidado de no tocar en los territorios que, por el tratado de Tordesillas, pertenecían á la corona portuguesa. Fletó _Solís_ tres pequeñas carabelas (una de 70 toneladas y dos de 30) con setenta hombres de tripulación, embarcó provisiones para dos años y medio, y se hizo á la vela desde Sanlúcar el día 8 de Octubre de 1515. Hizo rumbo al Brasil, llegó á las inmediaciones del actual _Río Janeiro_, y desde este punto, pasando cerca de las islas de _Santa Catalina_ y de _Lobos_, entró en el puerto de _Candelaria_ (hoy _Maldonado_), del que tomó posesión á nombre de su rey (Febrero 2, 1516). Dióse inmediatamente cuenta de que se hallaba en la desembocadura de un inmenso río que llamó de _Santa María_ ó "Mar Dulce". Penetró en él, y con una carabela llegó hasta la isla de _San Gabriel_ primero, y de _Martín García_ después. Desembarcó allí (inmediaciones de _Martín Chico_) con ocho de sus compañeros y, al alejarse de la orilla, fué furiosamente asaltado por los salvajes (_Guaranies_), que asesinaron á todos los castellanos, con excepción de uno (_Francisco del Puerto_), y devoraron sus destrozados cuerpos con canibalística y repugnante avidez. La muerte de su jefe decidió á los marinos á volver á España. _Francisco de Torres_ y el piloto _Diego García_ tomaron el mando de las carabelas. Al emprender el viaje de retorno naufragó cerca de _Santa Catalina_ una de las embarcaciones, viéndose obligados sus tripulantes á permanecer en aquellas playas. Las otras dos carabelas (que se habían adelantado), después de recalar en la _costa del Brasil_ (cabo de _San Agustín_) y cargar unos cientos de quintales del palo de este nombre, hicieron rumbo á España llegando á Sevilla en los primeros días de Septiembre (1516)[585].

[585] Vse. _Herrera_, Dec. II, lib. I, chap. VII. _Navarrete_, Viajes, III, pág. 134. _Pedro Mártyr de Anglería_, op. cit., Dec. III, lib. X, cap. III, (pág. 472, vol. II, _Torres Asensio_). _Hakluyt_, Voyages, V, pág. 307. _I. Toribio Medina_. Juan Díaz de Solís, vol. I, pág. 250 y sigtes. _Samuel A. Lafone Quevedo_, Juan Díaz de Solís, pág. 5 y sigtes. _P. Vicente Gambón_, S. J., Lec. Hist. Argentina, vol. I, pág. 44 y sigtes., etc., etc.

[Ilustración: Fig. 427.--Las islas de Los Ladrones.]

Hernando de Magallanes.