Compendio de la historia general de América. Tomo I

Part 3

Chapter 33,179 wordsPublic domain

10.--De lo anteriormente expresado puede fácilmente deducirse los _Métodos_ que deben adoptarse para el estudio de la _Historia General de América_. Entiéndese por _método_, el orden que se sigue en las diversas ciencias _para hallar_ y _enseñar la verdad_. Dependiendo _la verdad histórica_ de la _evidencia humana_, claro es que para hallarla deben observarse las reglas lógicas que depuran y acrisolan semejante evidencia. El historiador es una especie de _Juez de Instrucción_, que reúne pruebas documentales, etc., de los hechos que examina. Debe verificar, por tanto, el texto de sus documentos probatorios (_Crítica de restitución_), saber de dónde proceden, (_Crítica de origen_), clasificarlos, relacionarlos con otros, y con las _autoridades_, interpretarlos, y ejercer su sentido crítico para averiguar la sinceridad ó insinceridad de sus autores (_Crítica interna_). Realizadas estas _operaciones analíticas_, debe _sintetizar_ sus resultados, agrupar los hechos, llenar las lagunas que dejaren, según su sano razonar crítico, y construir, por fin, su informe ó relación histórica, huyendo de toda parcialidad y filosófico prejuicio.

No es posible establecer reglas generales de interpretación. Depende del sentido crítico de los historiadores, de su erudición, de sus condiciones intelectuales, de su concentración ó de su esfuerzo. Con idénticos métodos pueden llegarse á interpretaciones distintas. El método y las fuentes son para todos iguales; la interpretación es personalísima. "El Criterio", de _Balmes_, y el "Tratado de las Pruebas", de _Jeremías Bentham_, son (á mi juicio) normas inapreciables de Metodología. Su atenta lectura basta para enseñarnos la _técnica histórica_, el modo de investigar y apreciar evidencias. No pueden enseñarnos, sin embargo, á _hacer la historia_, á componer con brillantez y hondura una monografía ó un libro. Reside tal facultad en el historiador mismo. Si es, por ejemplo, un _Parkman_, coleccionará primero todas las Relaciones de los Misioneros Jesuítas, elegirá las que al antiguo Canadá se refieren, entre éstas las de los misioneros más celosos, más observadores y que más tiempo estuvieron en aquellas tierras, y depurándolas, relacionándolas é interpretándolas con sinceridad y elevado espíritu, legará al mundo moderno ese modelo de _autoridades históricas_, esa epopeya de abnegaciones y heroísmos que se llama "_Los Jesuítas en Norte América_".

La Historia no está ya destinada á dormir, mientras los manuales de cuarta ó quinta mano y los maestros superficiales y dogmáticos cuentan hechos aprendidos de memoria á sus alumnos inatentos. Debe despertar y _entrar á la vida_. El pasado vive en el presente. Observando con atención lo actual y vivido, discerniremos más fácilmente las formas, ideas é instituciones de lo pretérito. Así como las _Ciencias Naturales_ han salido de los estrechos límites del libro de texto para entrar al mundo de los fenómenos, de los Laboratorios y de los Museos, así la _Historia_ debe independizarse de memorizaciones y viejas disciplinas escolares, entrar al mundo de la naturaleza humana, y abandonar las antiguas aulas por _Seminarios_ especiales, dotados de mapas, colecciones de fuentes, autoridades, etc., etc., en los que _cada_ estudiante, guiado por un Maestro que _con él trabaje_, interprete _por sí mismo_ los materiales históricos y ejercite su espíritu crítico. Así y sólo así, podrá alcanzarse el ideal de la enseñanza histórica y podrá inculcarse en los alumnos el deseo de ver, sentir y verificar con su inteligencia y su trabajo, lo ético y luminoso de la _VERDAD_ y el _PATRIOTISMO_[9].

[9] Vse. _Langlois_ y _Seignobos_, Int. aux. Etudes Historiques, Lib. II y III, pág. 43 á 275. _Balmes_, El Criterio, cap. XI y sig. _Dumont_, Tratado de las Pruebas Judiciales, según los Ms. de _Jeremías Benthan_ (Trad. _Gómez de Castro_), vol I y II. _David I. Hill_, The Ethical Function of History (Am. Hist. Review, Oct. 1908). Para la Bibliografía de la Metodología Histórica, Vse. _Channing & Hart_, Guide, pág. 31 y sig. _Dodd, Mead_. Cyclopedia, vol. IX, pág. 454. _Langlois_, Manual de Bibliog. Hist., pág. 176, 586, etc. Repertorie Methodique pour la _Synthese historique_, etc. (Publicado por la Rev. de Synthese Hist., París, 1903), etc.

[Ilustración]

ÉPOCA PRIMERA

AMÉRICA INDÍGENA

TÍTULO PRIMERO

Antigüedad del hombre en América.

CAPÍTULO I

EL HOMBRE CUATERNARIO Ó PALEOLÍTICO

1.--Lo Prehistórico. 2.--Materiales para su estudio. 3.--Las edades geológicas. 4.--Los períodos glaciales. 5.--La ley de Asociación 6.--Los criterios arqueológicos 7.--Útiles paleolíticos en América. 8.--El hombre cuaternario en América del Sur. 9.--En América del Norte.--10 Insuficiencia cronológica de estas investigaciones.

Lo Prehistórico.

1.--Desde la creación del hombre[10] hasta el primer testimonio escrito de su vivir histórico, hay un período obscuro y de duración variable, que designar podemos con el nombre de _Prehistórico_[11].

[10] Génesis, Cap. I. 28-II-7.

[11] Lo _Prehistórico_ en el sentido _estrictamente etimológico_ de la palabra, es del dominio de la Geología. No puedo aceptar las hipótesis evolucionistas de _Haeckel_ y sus discípulos, (_Keane_. Etnology-Cap. II-III y sus notas Id. Man Past & Present. Cap. I-_Deniker_. Races of Man. Cap. I, etc.), sobre los supuestos antecesores pliocenos, etc., etc. Véase _Southall_--Recent origin of Man. pág. 30 y siguientes. _Nadaillac_ "Les premiers hommes"-T-I-Cap. I, _Quatrefages_ "L'Espece Humaine", Libro II-Capítulo X-pág. 65, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 1.--Corte estratigráfico. Hancock (Virginia E. U.)]

No existe crónica alguna de lo acaecido en América antes de ser descubierta por Colón. Las inscripciones y códices indígenas que han llegado hasta nosotros, no han podido todavía descifrarse con certeza. La historia del Continente Americano empieza, pues, al finalizar el siglo XV. Todo lo anterior á dicha fecha pertenece en América al campo de lo prehistórico[12].

[12] "Man may be assumed to be prehistoric wherever his croniclings of himself are undersigned.... The term has.... no _chronological significance_ but in its relative application corresponds to other archælogical, in contradistintion to geological periods, etc., etc." _D. Wilson_--Prehistoric Man. pág. 223 etc. (London 1846).--_Wilson_ fué el primero que adoptó el término de _prehistórico_ en el sentido expresado en el texto. Véase _Winsor_. Narr. & Critic. Hist. of America--I. pág. 376 y sigtes.

Hay un hecho cierto que sirve de punto de partida para investigar tan obscuras épocas. Al llegar los conquistadores europeos á las costas de América encontraron en ellas hombres que creyeron distintos de los del Continente Antiguo, pueblos extraños de organización peculiarísima. ¿De dónde venían? ¿Cuál fué su origen y cuál su antigüedad? Los guerreros del siglo XV y XVI no pudieron averiguarlo. Los datos obtenidos hasta hoy por la ciencia son también insuficientes para esclarecer el enigma.

[Ilustración: Fig. 2.--Formación glacial. Isla Sebree (Alaska).]

Nos limitaremos, pues, á plantear tan obscuros problemas sin pretender resolverlos, y á relacionar sumariamente los datos ó fragmentos de dato que la Arqueología y la Etnología[13] pueden proporcionarnos.

[13] Considero aquí la Etnología y la Arqueología como ciencias auxiliares de la historia, y no como desmembraciones de la Antropología. (Véase _Keane_--Etnology, pág, 5 y sigtes). No puedo tampoco aceptar la extensión que los arqueólogos americanos del Norte (Vse. _New International Encyclopedia_ 1905-906 "Archeology American" que sigue á _Thomas_. Int. to the Study of North American Arch. Cap. I-II-III) dan á los objetos de la Arqueología Americana, ni la que _Keane_ (Etnology-Cap. I) y los etnólogos de su escuela dan á los objetos de la Etnología. Cada una de estas ciencias tiene su campo de investigación limitado, y no podemos extenderlo sin caer en confusiones lamentables. (Vse. _Wundt_-Philosophische Studien-Vol. V, pág. 110 y sig.). _Navilie_-Nouvelle Clas, des Sciences (París 1901). _Deniker_-Races of Man. páginas 8 á 11. _Topinard_-Element d'Antropologie, pág. 216 (París 1885, _Em. Schemidt_-Centralblat für Antropologie, etc., vol. II, pág. 97 (Breslau, 1897), etc...)

Materiales para su estudio.

2.--La fuente principal para el estudio de lo prehistórico está en los _monumentos_, útiles y objetos paleográficos que de los primitivos Americanos han llegado hasta nosotros. Como productos indiscutibles de sus actividades nos ayudan á conocer sus ideas, costumbres y cultura. El estudio y comparación de _las lenguas_ y _dialectos_ Americanos nos permite también determinar la afinidad de tribus separadas geográficamente y trazar el probable curso de sus emigraciones y movimientos. Las _tradiciones_ y _leyendas_ nos proporcionan, por último, valiosos datos que corroboran conclusiones dudosas ó aniquilan teorías inciertas.

[Ilustración: Fig. 3.--Precipicios y glaciares del Aconcagua (Chile).]

Las edades geológicas.

3.--Los materiales que componen la corteza terrestre no están amontonados en caprichoso desorden, sino dispuestos en lechos ó _estratos_ sucesivos colocados en el orden en que se fueron formando.

Basados en esta ley de _superposición estratigráfica_, aplicable á todas las regiones del globo[14], han dividido los geólogos el proceso de formación de la tierra en edades y períodos de duración cronológica incierta, caracterizados por la estructura de las rocas que componen los estratos superpuestos[15].

[14] Véase _Dana_. Manual of Geology (4 Ed. New York. 1895 pág. 57 y sig.)--_Prestvich._ Geology Chemical, Physical & Stratigraphical (Oxford--1888). _Zittell-Eastman_ Text Book of Paleontology (London 1900)--y en especial las memorias, boletines, etcétera, del _United States Geological Survey_ oficina del Ministerio del Interior de los Estados Unidos de América, encargada de las investigaciones referentes á la estructura geológica y recursos minerales (Geología Económica) del país, preparación de su mapa topográfico, etc., etc. (Véase también _Walcott_. U. S. Geolcal. Survey. Washington 1895), y los trabajos de _Burckart_. Prófils Geologiques etc., y "Coupe Geologique", etc., en los _An. del Museo de la Plata_ (La Plata 1900.--Partes I á III.ª).

[15] La _tabla de sucesión_ geológica en general aceptada por los científicos, distingue las edades y períodos siguientes:

I. _Primaria_ ó Paleozóica.

II. _Secundaria_ ó Mezozóica.

III. _Terciaria_ ó { Período _Eoceno_ (principio de vida). Cenozoica. { " _Mioceno_ (media vida). { " _Plioceno_ (plenitud de vida).

{ " Pleistoceno. IV. _Cuaternaria_ { " Post Pleistoceno. { " Contemporáneo.

Véase _Keane_--Etnology, pág. 51 y sig. _New Int. Cyclopedia._ Vol VIII. "Geology".

Los períodos glaciales.

4.--El más interesante de los episodios geológicos de la edad cuaternaria, única que interesa á nuestro estudio, es el avance y retroceso de las enormes sábanas de hielo que en períodos sucesivos, llamados _glaciales_, invadieron las regiones septentrionales de Europa y América[16], allanando los montes, transformando los valles, arrastrando, estriando ó pulimentando las rocas y acarreando piedras y arenas, para amontonarlas al retroceder en depósitos geológicos de estructuras complejas y formas características[17]. Acumuláronse tales depósitos en algunos ríos á manera de bancos, y convirtieron en extensos lagos los primitivos valles. Desviaron otros ríos su curso, buscando nuevos cauces y formando gargantas profundas. La humedad atmosférica, el descenso de la temperatura y la acción misma de los glaciales, ocasionaron también extraordinarios cambios en la faz de la vida orgánica, haciendo desaparecer algunas especies animales y vegetales y emigrar á otras á regiones diversas.

[16] El sabio _Agassiz_ ha constatado huellas de los fenómenos glaciales en los valles del Amazonas y en el Río de la Plata, y opina se extendieron á todo el continente (Voyage au Bresil.--París 1869-pág. 428). Comp. _Ameghino._ Ant. Hombre en el Plata-T. II.º Cap. 10, 11, 14.--El límite de la moraina en los Estados Unidos puede indicarse por una línea que, partiendo de Nueva York, cruce el lado Eirie y continue hacia el Oeste y Sur del Misouri, para confundirse luego con la frontera Canadiense. Marca esta moraina terminal el límite de la invasión glacial en el segundo período--Véase _I. Geikie_--The Great Ice Age, etc., p. 416.--_Dodge's._ Advanced Geography--pág. 63 y 95. _Haynes._ Prehist. Arch. of. N. A. en _Windsor_. Narr. & Crit. Hist. of. Am. p. 332-333. Notas 1 y 2.

[17] Canchales, morainas, cantos perchados, bloques erráticos, y en especial el espeso estrato aluvial de limo y arena fina que los geólogos llaman «_loess_» y caracteriza la primera invasión glacial.--Véase _Haynes_. op. cit. _Geikie_, íd. _Bonney_-Ice work, Past & Present pág. 27 y sig. (New-York.--1890). _New. Intn. Cyclopedia._ "Geology"-"Glacial period"-"Glaciers"-Vol. VIII-pág. 242-402-403.

[Ilustración: Fig. 4.--Formaciones fósiles (Pentacrinus Hiemeri) Museo Británico (Nat. Hist.)]

Las causas[18], fecha y duración de los períodos glaciales, no se conoce con certeza. Parece, sin embargo, demostrado, que el principio y fin de los mismos es relativamente reciente[19] (cuaternario-pleistoceno), y que el avance de los hielos sobrevino en dos épocas distintas y separadas por largos intervalos de más alta temperatura que estacionaron los glaciales en las altas mesetas y en las regiones árticas y antárticas[20].

[18] La célebre é ingeniosa hipótesis de Croll, basada en las variaciones seculares de la excentricidad de la órbita terrestre (_James Croll._ Climate & Times, etc. Edinburgh 1885), no está comprobada científicamente, (véase _Wright's_-Ice Age in North América. pp. 405-505 y 585-95-Edición 1889).

[19] _Fiske_ (Excursions of an Evolutionist pág. 57-66 y Discovery of America. pág. 7 y sigs.) T. 1.º y _Keane_, (Etnology p. 56, Cap. IV) al aceptar sin beneficio de inventario la hipótesis de _Croll_, hacen durar 300 ó 400.000 años las épocas glaciales que, según sin probar afirman, empezaron en el período plioceno de la edad terciaria. Pecan tales afirmaciones de gratuitas. La ciencia moderna tiende á colocar las invasiones glaciales (Véase _Haynes_ en _Windsor_ N. & C. H. of América, pág. 332 y siguientes) en los últimos períodos de la edad cuaternaria, (_Hand-Book of Am. Indians._ Part. I. _Bull. 30 Bur. of Am._ _Etnology_-pp. 60 y 96. Washington 1907) y á sustituir el elemento cataclísmico de "fuerza" (_Howarth_-Mammoth & the Flood), al elemento "tiempo" y á la uniformidad gradual preconizada por _Lyell_. (Geological Evidences of the Antiquity of Man. 4 Ed. London 1873.) Véase _Winsor_ op. cit. Tomo I. págs. 332-33-82-86-87.

[20] En el hemisferio Sur, los glaciales Patagónicos se extendieron hasta las costas Argentinas y la Nueva Zelandia quedó cubierta de hielo. No se ha comprobado, sin embargo, con absoluta certeza el sincronismo del período glacial del hemisferio Sur, con el del hemisferio Norte. Véase New Intn. Cyclopedia Vol. VIII-pág. 402--_Darwin_ Geol. Obs. in S. América pág. 21 y sig.--_Ameghino_ op. cit. Tomo I.º, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 5.--Formación fósil carbonífera de Iowa (E. U.) Museo Británico (Nat. Hist.)]

[Ilustración: Fig. 6.--Esqueleto fósil del Jetiosauro marino (Ichthyosaurian termirostris). Museo Británico (Nat. Hist.)]

La ley de Asociación.

5.--La sucesión, emigración y evolución de los organismos animales fósiles ha podido _asociarse_ con las edades geológicas en que predominaron y _en general_ caracterizan, llegando al convencimiento de que el conjunto de fósiles de un estrato geológico dado, difiere del de los estratos inferiores ó más antiguos y superiores ó más modernos. En tales principios científicos se funda la llamada _Ley de Asociación_.[21]

[21] El conocimiento de la naturaleza de esta progresión, hace posible por el estudio de los fósiles de un estrato dado, averiguar la fase evolutiva de la vida (posición filogénica) en que existieron y asignar _edad_ al estrato en que se encuentren. La palabra _edad_ no indica aquí _número de años_, sino período evolutivo de vida. Véase _Zittel-Eastman_, Text Book of Paleontology (London 1900) pág. 28-71. _Nicholson_ & _Lydekker_ Manual of Paleontology pág 9-23 (London 1889), comp. _Dana_ Man. of. Geolg. pág. 14 y sigts. 4.ª edición (N-S-1895).

[Ilustración: Fig. 7.--El dinosauro unicornio (Triceratops-Prorsus de _Marsh_).]

Limitándonos á los fósiles cuaternarios[22], podemos en general afirmar que en la misma edad geológica en que vivieron el oso y el león de las cavernas, el mastodonte, etc., en el continente Europeo, existieron en el Americano el _megaterio_, el _mylodon_, el _glyptodon_, el _megalonix_[23] y demás especies animales gigantescas, ya extinguidas[24], cuyos esqueletos reconstruídos admiramos en los Museos[25].

[22] Las pretendidas evidencias del hombre terciario en América aducidas por algunos investigadores, no pueden en manera alguna aceptarse como científicas. Ni el célebre _cráneo fósil de "Calaveras County"_ mantenido como terciario por _Whitney_, _Fiske_, etc., ni los hallazgos de _Lyell_, ni el "hombre Natchez" desenterrado por _Dowler_, en el delta del Missisipí, ni el llamado _Lansig man_ tienen la antigüedad que algunos arqueólogos ansiosos de notoriedad han querido atribuirles. La existencia del hombre terciario en América debe rechazarse por improbada y acaso por improbable. Véase _Bancroft_ Native Races T. IV. pág. 44 y sig. _Haynes_ en Winsor's Nve. & Crit. Hry. of América. Tomo I. p. 375 y siguientes, etc., y Conse. en especial _Handbook of Am. Indians_ Part. I. (Bull. 30 Bureau of Am. Etgy.) Páginas 59-74-188-759, etc.

[23] Véase _Winsor_ Nan & Crit. Hist. of América. Vol. I. p. 332. _Nadaillac._ Les Premiers Hommes. I. p. 54 y sig. y L'Amerique Prehistque. p. 15 y sig. _Keane._ Etnology Cap. IV. p. 52 y sig., y en especial _Foster_ Prehist. Rces. of the U. S. p. 21, y cuadro pág. 80. Comp. _Lydekker_ (Geogcal. Hist. of Mammals) que llama á Sud América, la "_región neogeica_" considerándola como area de dispersión y evolución en los períodos Miocenos de muchas formas animales primitivas ó generalizadas en el sentido biológico.

[24] La causa de la extinción de estos animales gigantescos, no se ha podido explicar aún, dice _Lydekker_ (op. cit. pág. 221) satisfactoriamente.--_Howorth_ (Mammoth & the Flood. p. 307-444) conforme con la tradición bíblica, (_Vigouroux._ Les Libres Saints etc. 2 Ed. Tomo III. cap. IV y VII) da por causa de tal desaparición, el Diluvio del Génesis (Gén. cap. VI y VII). _Keane_ (Compendium of Geog. Central & S. América Vol. I. pág. 29), se inclina á la caprichosa solución de _Church_ y atribuye la rápida extinción de dichas faunas al avance del "mar pampeano" y al descenso de los montes del Brasil, hipótesis que á más de no estar comprobada científicamente, en el mejor de los casos no explicaría la desaparición de las faunas de Norte América. (Véase _Foster_ op. cit. p. 21 y sig.)

[25] Véase _Guide_ to the Antiquities of Stone Age _British Museum_ y comp. con _Gde. to Fossil Mammals & Birds_, y _Reptiles & Fishes_ (_British Mus._) con los valiosos trabajos de _Moreno_, _Lydekker_, etc. Paleontología Argentina (Anales Museo de la Plata ptes. I-V) y con _Ameghino_ (Ant. Hombre en el Plata. Tomos I y II) y _Burmeister_ (Phisikalische Beschseivuns der Argentinischen Rep. pág. 23 y siguientes).

Criterios arqueológicos.

6.--El hombre, ser dotado de razón y libertad, aparece sobre la tierra en la edad geológica cuaternaria[26]. Para satisfacer las necesidades físicas y defenderse de las fieras é inclemencias atmosféricas[27], necesitó valerse de herramientas y útiles y buscar ó construir refugios más ó menos invulnerables.

[26] _Génesis._--Cap. I-Vol. 27-II-7.--Comp. _Vigouroux._ loc. cit. _Peña_ y _Fernández._ Arqgía. Prehistca., pág. 125 y sig.--_Winsor._ Narr. & Crit. Hist. of América. Vol. I. pág. 382 y sigtes., etc.--El historiador _Fiske_ (Discovery of America-Vol. I. pág. 2 y sigtes.) se declara _á priori_ partidario del hombre Mioceno-Terciario (pág. 7), afirmando con sobrada ligereza que el hombre glacial es "_conocidísimo_ por los arqueólogos" y que los Esquimales son descendientes de "el hombre de las cavernas" (pág. 15) hipótesis caprichosa y absolutamente rechazada por investigadores prudentes. (Véase _Thomas._ Int. to the Study of Am. Arch. Cap. IV. página 44 y siguientes y _Handbook_ of Am. _Indians_. Vol. I. p. 433).

[27] Vse. _Yrjo Hirn._--The Origins of Art. Cap. II.-V-VIII. _Otis T. Mason._ The Origins of Invention, pág. 2 y sigtes. _Alfred. C. Haddon._ Evolution in Art. Cap. I-pág. 15 y sigtes.

[Ilustración: Fig. 8.--El _Allosaurus_ (Reconstrucción C. R. _Knight_) American Museum (U. S.)]

La observación del _estilo_ y _forma_ de estas herramientas, útiles y refugios, concordada con la de los estratos geológicos en se encuentren (_superposición_), y los restos humanos y de animales extinguidos que en dichos estratos les acompañen, (_asociación_), son los únicos cánones que pueden conducirnos á esclarecer en lo posible el intrincado problema de la antigüedad del hombre en América[28].

[28] _Dellembaugh_ (The North Amcans. of Yesterday-Preface VII), y otros arqueólogos niegan toda importancia al "_estilo_" como criterio de investigación cronológica. Sin dejar de reconocer que tal criterio está sujeto á sinnúmero de errores de observación y juicio, es indudable que sirve de _poderoso auxiliar_ en estas obscuras cuestiones. El estado actual de la Arqueología Americana, nos autoriza, pues, á adoptar el _término medio_ de _Thomas_ (op. cit. p. 11, y siguientes) y _Haynes_ en _Winsor_. Narr & Cric. Hist. of. Am. Vol. I. p. 329 y siguientes. Cse. _Hand Book._ of. Am. Indians. (pág. 60 y siguientes).

[Ilustración: Situación geográfica actual de las diferentes ruinas prehistóricas de los Estados Unidos de la América del Norte.]

[Ilustración: Fig. 9.--Esqueleto reconstruído del _Allosaurus_ sobre el del _Brontosaurus_ (Am. Mus. U. S.)]

Los arqueólogos Europeos,[29] basados en el estilo y material de los restos arqueológicos, distinguen en los tiempos prehistóricos las tres célebres edades de la _piedra_, del _bronce_ y del _hierro_[30], subdividiendo la primera, ó _lítica_, en varias épocas. _Eolítica_, ó de la piedra cortada, _paleolítica_, ó de la tallada y _neolítica_, ó de la pulimentada, según el grado de perfección que alcanzaron en las diversas localidades los referidos útiles líticos.

[29] Ya antiguamente había dicho Lucrecio: (De rerum natura. Lib. V. p. 239)....