Compendio de la historia general de América. Tomo I

Part 28

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[Ilustración: Fig. 300.--Ruinas en el Lago Titicaca.]

El sacerdocio y el culto.

11.--Los variados ritos y ceremonias religiosas de los Peruanos estaban relacionadas con el curso del Sol y el cultivo de los campos. El año (_huata_) estaba dividido en doce meses (_Quillas_) lunares, entre los que se repartían once días (_allca-canquis_), para completar así el año solar, que empezaba el 22 de Junio. Además de los festivales extraordinarios, correspondía á cada mes del año uno especial y como de rúbrica. Los más solemnes eran los de los solsticios y equinocios que se observaban y fijaban cuidadosamente. En todos ellos se sacrificaban y quemaban llamas, alpacas, etc., y en ocasiones excepcionales (grandes victorias, conflictos extremos, etc.) se sacrificaban también niños y niñas estrangulándolos y arrojando sus cuerpos á las piras propiciatorias[453].

[453] Vse. _Markham_ en _Winsor_. Op. cit., I, pág. 236 y sus notas. _Id._ The Incas of Peru (London, 1910), pág. 108, 115 y sigtes. _Garcilaso de la Vega._ Op. cit., lib. II, ch. XXII; VI, ch. XX; VII, ch. IV á VII. _Fr. Antonio de la Calancha._ Crón. Mor. (Barcelona, 1638), lib. I, ch. X, XI, XII, etc. _Betanzos._ Suma y Narr. de los Incas, cap. XIV. _Cieza de León._ Op. cit., II, cap. XXVIII, XXX. Relación de _Santillán_, núms. 26, 27, 30, 31, etc. Rel. Anónima (_Blas Valera_, S. J.), pág. 141, 178 (Ed. Ministerio de Fomento). _Prescott._ Conq. of Peru, pág. 41, 56. Syst. Rel. dans l'antiquité Peruvienne. _Arch. Soc. Am. de France_, n. s. III, pág. 86, 140, etc.

[Ilustración: Fig. 301. Hechicero ensalmando (Isla Santo Domingo).]

En la fiesta del equinocio de otoño (_mosoc-nina_, fuego nuevo) se renovaba el fuego sagrado, conservado el año entero por las célebres vestales ó _vírgenes del Sol_ (_aclla-cuna_), que vivían recluídas en monasterios adjuntos á los templos astrolátricos, gobernadas por las _mama-cunas_ ó matronas, cociendo tortas rituales (_zancu_), fermentando _chicha_, ó tejiendo para su esposo, el Sol, ó para el _Inca_, finas telas y mantas. Hacían voto de castidad, y eran sepultadas vivas si osaban violarlo; pero claro es que el _Inca_, como encarnación del Sol, podía elegir de entre ellas sus concubinas y aun cederlas graciosamente á los miembros de su familia ó casta[454].

[454] "Centellas del infierno, novicias del engaño... y profesas de la lujuria" llama _Calancha_ en su Crón. Mor. cit., lib. IV, fol. 805 y sig., á estas vestales ó _Acllas_. Vse. también _Markham_. Incas of Peru, pág. 105. _Id._ en _Winsor_. Op. cit., I, pág. 240 y sus notas y referencias. _Cieza de León._ Op. cit., II, pág. 105, 155, etc. _R. Cappa S. J._ Op. cit., II, pág. 131. _Santillán._ Rel. cit., núms. 34, 35, 36, 37, etc. Rel. _Anónima Blas Valera._ S. J. citado, pág. 178 y sig. _Prescott._ Op. cit., pág. 54 y sig. _Garcilaso de la Vega._ Op. cit., lib. IV, ch. I á VII. _Zárate._ Conq. of Peru, II, pág. 7 etc. _Pedro Pizarro._ Rel. del Desc. y Conq. Reinos del Perú (Coll. Doc. Inéd. Hist. España, vol. V), pág. 238 y sigtes., etc., etc.

Además de las _vírgenes del Sol_, servía y reglamentaba los cultos Incásicos una numerosa casta jerárquica de sacerdotes, magos, adivinos, sacrificadores, ermitaños, etc., á cuya cabeza estaba el «_Villac-Unu_»(cabeza que habla), miembro de la familia imperante, hechicero privilegiadísimo, intérprete consagrado de la _palabra_ del _Sol_, jefe del _Consejo_ de su tribu y segunda persona del Imperio[455].

[455] Sobre el _Villac-Unu_ ó _Vilahoma_, véase, en especial, _Cieza de León_, op. cit., II, pág. 107, 122. _Markham_, en su última obra "The Incas of Peru" (London 1910), pág. 123, dice textualmente: "The High Priest (_Villac-Unu_) being an _ascetic_, _was never present_ (en las fiestas)". Esta afirmación de _Markham_, fundada únicamente en la Rel. _Blas Valera_, pág. 157, es, sin duda, exagerada, y me inclino, con el sabio Americanista _M. J. de la Espada_ (nota 1, pág. 157, Rel. _Anónima_), á la interpretación de _Cieza de León_, loc. cit., que es la de mi texto. Comp. _Bruhl_. Die Culturvölker Alt. Amerikas, pág. 328 y sigtes.

[Ilustración: Fig. 302.--Bajo relieve del Sol (Habana).]

Los Amautas.

12.--El «_Villac-Unu_» y sus subordinados guardaron secreta la pretendida clave de lo mágico religioso, que reputaban _ciencia divina_; pero felizmente no fueron como los sacerdotes _Aztecas_ y _Mayas_, representantes únicos de la intelectualidad de su pueblo. Al lado de esta falsa ciencia surgió en el Perú el _humanismo_ de los _Amautas_ ú hombres sabios[456]; surgieron los poetas, los cantores y recitadores de historias que, sin pretensiones hieráticas, conservaron y en parte nos legaron los ingenuos decires de los _Incas_. Conocemos muy poco el verdadero carácter de este curioso alborear literario. Careciendo los _Incas_ de escritura, sólo pudieron transmitir á la distancia sus ideas por medio de los _quipus_ ó cuerdas con nudos de varios colores y tamaños, instrumento necesariamente limitado y puramente mnemónico, que si bien no logró alcanzar la perfección representativa que le conceden algunos autores[457], pudo muy bien, ayudado por la tradición oral, perpetuar censos, leyes, sucesos históricos y aun composiciones poéticas y salvar del olvido los amorosos y melancólicos _yaravies_ de los bardos Incásicos, varios diálogos y escenas de sus composiciones dramáticas, y algunos argumentos de sus cantares legendarios y heroicos.

[456] Vse. _Brinton_. A. R., pág. 212. _Markham._ Incas of Peru, pág. 41 y sig, 106, 140, 142, etc. Rel. _Polo de Ondegardo_ (Trad. _Markham_). Hackluyt Soc., 1873, páginas 199 y sig. _Cieza de León._ Parte II, cap. XII, etc. _Fiske._ Discovery II, pág. 293. Una de las principales misiones de los _Amautas_ era la conservación de la lengua _Rana-simi_, ó Quechua puro, lenguaje oficial del Cuzco, y su propagación en todos los dominios del Inca. Vse. _Markham_ Inc. of Peru, pág. 139. _Id._ en _Winsor_. Op. cit., I, pág. 241.

[457] Sobre los _Quipus_, véase _Markham_ en _Winsor_, op. cit., pág. 243 y sus notas. _Fiske._ Op. cit., II, pág. 299 y nota 1. _Tylor._ Researches Early. Hist. of Mankind (London, 1805). pág. 154 y sig. _Cieza de León._ Op. cit., parte II, pág. 39 y sig. _Garcilaso de la Vega._ Op. cit., lib. II, ch. XIII; lib. VI. cap. VIII-IX, etc. _Wiener._ Op. cit., pág. 771 y el precioso artículo del erudito Peruano _Guimaraes_ (Rev. Histórica del Perú, vol. II, trimestre I, pág. 55 y sigtes), comentando el discurso de _Max-Uhle_ en la Universidad de Pensilvania, con las observaciones aclaratorias del referido Peruanista _Dr. Max-Uhle_. Comp. _Bastian_. Op. cit., III, pág. 72 y sig.

[Ilustración: Fig. 303.--Bloque de granito tallado (Rodadero).]

[Ilustración: Fig. 304.--Los Quipus.]

El arte curativo de los Peruanos estuvo también en manos de sus _Amautas_, que usaron empíricamente ciertas plantas medicinales (descubiertas por la casta ó sociedad medicinal de los _Charasanis_ ó _Calahuayas_) y fueron además cirujanos audaces y hábiles[458].

[458] Vse. _mi cap. V_ de este título y sus notas y referencias. _Brinton._ A. R., pág. 212 y sig. Vse., especialmente, _Markham_. Incas of Peru, pág. 145 y sigtes, y su apéndice D, ó sea la traducción libre del drama Inca "_Apu Ollantay_", del siglo XV, según el manuscrito de _D. Justo Pastor Justiniani_, cura de Laris y descendiente del Inca _Huayna-Ccapac_. Vse. también _Garcilaso de la Vega_. Op. cit., lib. II, caps. XXVII y XXVIII. Nos habla asimismo _Markham_ de algunos otros Cantos insertos en el Manuscrito Nueva Crónica y Buen Gobierno, de _D. Felipe Huaman Poma de Ayala_ (4.º, 1179 págs.), descubierto por el _Dr. Pietsckmann_ en la Librería Real de Copenhague. Vse. también _Lafone Quevedo_ y _P. Mosi_ (Ens. Mit. de los Himnos Sagrados de los Reyes del Cuzco. Tall. Museo de la Plata, 1892). Sobre los conocimientos medicinales de los Amautas. Vse. _Markham_. Incas of Peru. pág. 157 y sig. _Id._ en _Winsor_. Op. cit., I, pág. 244 y sus notas. _Modesto Basadre._ Riquezas Peruanas (Lima, 1884), pág. 17 y sig. Sobre el cráneo trepanado descubierto en Yucay. Vse. _Markham_ en _Winsor_. Loc. cit. y las referencias de su nota. Comp. _Reports Peabody Museum_. March, VII-IX. _Wiener._ L'Empire des Incas, pág. 80 y siguientes, etc., etc.

Gobierno Incásico.

13.--Y estas fueron las únicas manifestaciones libres de las actividades psíquicas del Indio Peruano. Todo lo demás estuvo concentrado en el _Inca_, foco y resumen de lo científico, lo religioso y lo mágico, corazón y mente de su pueblo, _dios-rey_, señor soberano y único (_Sapullan-Inca_), "amigo de los pobres" (_Huaccha-Cuyac_) y jefe supremo de los guerreros. Sus atavíos deslumbraban; sus insignias (_borla_, _llautu_, _suntu-paucar_ ó gorro, etc.) eran sacratísimas; los utensilios de su morada eran de oro; cuanto se rozaba con su persona era destruído ó aislado, y hasta los más altos personajes llevaban una carga sobre los hombros en señal de homenaje cuando comparecían en su presencia. Se tenía especial cuidado de conservar puro su linaje solar, y su única _esposa legítima_ (_Ccoya_) debía ser hermana suya de padre y madre. Entre los hijos de esta unión incestuosa podía el Inca, de acuerdo con su _Consejo_, _elegir y «dar la borla»_ al que creía más apto para sucederle. Si moría sin sucesión legítima ó sin haber designado heredero, sus hijos naturales y los demás miembros del Consejo de su linaje _elegían y «daban la borla»_ á aquel de _los hermanos_ del muerto que consideraban más hábil para desempeñar el elevadísimo cargo.

[Ilustración: Fig. 305.--Canoa india del Golfo de Paria.]

Los hijos naturales del _Inca_ habidos en las «_vírgenes del Sol_» ó en concubinas de otros «_ayllus_» pertenecían todos á su linaje, y, por consiguiente, los últimos Incas llegaron á estar rodeados de un numeroso grupo de parientes ú _Orejones_, del que se elegían privativamente los oficiales públicos[459].

[459] La costumbre de perforarse las orejas, agrandándolas, era peculiar de los Incas y su linaje, y les dió el nombre de _Hatunzincriyoc_, "hombres de orejas grandes", que los cronistas antiguos convirtieron en _Orejones_. Vse. _Markham_. Op. cit., pág. 67. Sobre el _Inca_, sus insignias, atavíos, etc. Vse. _Markham_. Op. cit., pág. 121, 274, 292 y sigtes. _Id._ en _Winsor_. Op. cit. I, pág. 245. _Cieza de León._ Op. cit. II, caps X á XVII, etc. _Betanzos._ Suma y Narr. Incas, cap. XL, etc. _Garcilaso de la Vega._ Op. cit., I, pág. 114, 206-53-99 y sigtes, etc. _Santillán_. Rel. cit., núms. 18, 40 á 51, 54, etc. _Rel_, _Anónima Blas Valera_, S. J., pág. 175 y sig., etc., etc.

Así se formó en el Perú una _casta superior, definida é imperante_, institución agena al carácter igualitario de las primitivas Sociedades Americanas y resultante lógica de la política conquistadora del «_ayllu del Sol_», de la divinización de su jefe _el Inca_ y de la fusión paulatina de las tribus que subyugaba en el _todo comunista_ de sus dominios[460].

[460] Vse. _Fiske_. Op. cit., pág. 302 y sig. _Bruhl._ Op. cit., pág. 321 y sig. Confse. con el luminoso estudio de _V. A. Belaunde_, "El Perú antiguo y los modernos Sociólogos" (Lima, 1908), pág. 37 y sigtes. _Spencer._ Princ. of Sociology, II, pág. 346, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 306.--Cráneo Peruano Trepanado (Mus. Washington).]

Por lo demás, el Gobierno Incásico no difiere esencialmente de los tribales del resto de América. El _Inca_ fué, en definitiva, un _jefe militar divinizado_, semejante al «_Tlacatehcuhli_» Azteca. Los poderes legislativos y judiciales del Imperio fueron principalmente ejercidos por el _Consejo de Orejones_ (_ayllu_ del Sol), que, como el de la _Confederación Mejicana_, _decidía_ todas las materias graves, limitaba el posible despotismo del _Inca_, podía _elegirlo_, _darle autoridad_, y hasta _deponerle_ de su elevado cargo si se hacía, á su juicio, indigno de desempeñarlo. El _Villac-Unu_ tenía también atribuciones gubernativas casi iguales á las del _Inca_ y, como el _cihualtl-cohuatl_ de los Aztecas, ejercía la _jefatura civil_ de los dominios Incásicos, sustituía en sus ausencias al _Inca_ y velaba por el fiel cumplimiento de las decisiones del _Consejo_[461].

[461] Vse. _Brinton_. Loc. cit. _Bruhl._ Op. cit., pág. 340 y sig. _Fiske._ Op. cit., II, pág. 334 y sig. _Cieza de León._ Op. cit., parte II, cap. XXVI. _Garcilaso de la Vega._ Lib. VII, cap. VIII, etc. Sobre la deposición de _Urco_ y la guerra de los _Chancas_. Vse. _Cieza de León_. Op. cit, II, cap. XXXVIII, XLVI. _Garcilaso._ Op. cit., lib. V, cap. XVIII-XX, etc. Comp. _Lorente._ Op. cit., pág. 155 y sig. Relación _J. de Sta. Cruz Pachacuti_, pág. 270 y sig. _Montesinos._ Op. cit., pág 176 y sig. _Markham._ Incas of Peru, pág. 80 y sig. _Betanzos._ Suma y Narr. de los Incas, cap. XVI-XVIII, etc., etc.

Organización Social.

14.--La _organización social_ del Perú indígena estuvo basada en la de las antiguas behetrías (_ayllus_), y fué, por tanto, _comunista_. Las heterogéneas tribus que componían el extenso Imperio formaron un gran _ejército industrial_, disciplinado y simétrico, un _organismo productor y automático_ regido militarmente por el Inca y su dominador «_ayllu_».

Cada valle ó provincia ó conjunto de «_ayllus_» estaba gobernado por una especie de virrey (_Ccapac_ ó _Teicuyriroc_, "el que lo ve todo") de la casta del Inca. Los «_ayllus_» estaban divididos en secciones de diez familias (_chuncas_), gobernadas por un _curaca_ ó decurión (_chunca-camayu_); diez _chuncas_ formaban una _Pachaca_ (100), á cuyo frente se ponía un centurión (_Pachaca-camayu_), y diez _pachacas_ formaban una _huaranca_ (1.000), regida por otro _curaca_ (_Huaranca-camayu_) más elevado. En los valles en que había muchas _huarancas_ se ponía un Señor (_Unu-camayu_), que dependía del _Ccapac_ ó _virrey_ y era á su vez gobernador de los _curacas_, de _Pachaca_ y _Huaranca_. Todos estos cargos eran _electivos_ y los desempeñaban los más hábiles[462].

[462] Vse. _Markham_ en _Winsor._ Op. cit., I, pág. 250 y sig. _Id._ Incas of Peru, cap. XI. Relación _Santillán_, núms. 9, 10, 21, etc. _Cieza de León._ Op. cit., caps. XVIII y XIX, parte II. _Lorente._ Op. cit., pág. 255 y sigtes. _Fiske._ Op. cit., II, 348. _Brinton._ Op. cit. (A. R., pág. 211), etc., etc. Comp. Rel. _Anónima_ (_Valera_), pág. 198 y sig.

[Ilustración: Fig. 307.--Momia en una _huaca_ de Pisco.]

Los miembros de cada una de las diez familias que componían la _chunca_, se clasificaban según su edad y consiguiente _aptitud para el trabajo_. La familia (_Puric_) era patriarcal y monogámica, y tenía sus propios manes (_conopas_) y ceremonias (_ritos de paso_)[463].

[463] Vse. _Fiske_, op. cit. II, 348. Relación _Santillán_, núm. 11 y sig. _Markham._ Incas of Perú, pág. 160 y sigtes. Las clasificaciones de los miembros de la familia ó _purie_, eran las siguientes:

_Puñuc-rucu_ (viejo que duerme). Más de 60 años. _Chanpi-rucu_ (medio viejo). Trabajo ligero. De 50 á 60. _Puric huayna_ (paga tributo). Hábil. De 25 á 50. _Yma-Huayna_ (casi joven). Trabajador. De 20 á 25. _Coca palla_ (recogedor de coca). De 16 á 20. _Pucllac huancra_ (trabajos ligeros). De 8 á 16. _Ttanta raquizic_ (que recibe pan) De 6 á 8. etc., etc.

Vse. también _Garcilaso de la Vega_, op. cit., lib. IV, cap. XII-XV, lib. V, X-XII, etc., etc. _Lorente_, op. cit., pág. 237 y sig. _Betanzos_, Suma y Narr., pág. 73 y sig. etc., etc.

Ni la época del matrimonio, que era indisoluble, ni la elección de esposa, pertenecían al individuo. Cuando llegaba á la edad prescrita para ser jefe de familia (_Puric-huayna_), tomaba obligatoriamente la compañera que la autoridad quería dejarle, después de apartar las jóvenes más hermosas del «_ayllu_» para dedicarlas al templo ó al servicio del _Inca_ y su casta. La comunidad labraba una casa á cada matrimonio, asignándole asimismo una parcela de tierra cultivable (_chácara_ ó _tupu_), que se aumentaba ó disminuía proporcionalmente al aumento ó disminución de la familia, ó á la dignidad que adquiría su jefe. Si éste moría, _la tenencia_ de su _chácara_ ó _tupu_ pasaba á su sucesor, que se constituía en mayorazgo con obligación de alimentar á la mujer y los hijos del difunto, hasta que éstos llegaban á la edad prescrita ó aquella contraía un nuevo enlace[464].

[464] _Santillán_, op. cit. núm. 17. _Prescott_, op, cit., pág. 23 y sig. _Cieza de León_, op. cit., II, cap. XXX y sigtes. _Cappa_, S. J., op. cit. II, 147 y sig. _Garcilaso de la Vega_, lib. IV, cap. XIII; lib. III, cap. VIII (cómo casaban en común y cómo asentaban la casa), etc., etc.

[Ilustración: Fig. 303.--Llamas en las punas.]

Repartición de los productos.

15.--Las tierras pertenecían á la _comunidad_. Las cosechas se dividían en _partes desiguales_ entre el gobierno (_Inca_, etc.), el templo ó su sacerdocio (_huaccha_) y los cultivadores (_pueblo_). La _parte del gobierno_ podía aumentarse gravando la del templo, y los sobrantes de ambas _volvían al pueblo_. El gobierno tenía en las provincias y en el Cuzco, gran número de depósitos que en tiempo de guerra se abrían para avituallar los ejércitos, y servían en el de paz para mantener á los ancianos, lisiados ó enfermos (_Puñac-ruccu_, etc.). Si por acaso venía un año de mucha esterilidad, abríanse también los referidos depósitos públicos, _prestando_ á las provincias azotadas los mantenimientos necesarios, con cargo de devolverlos en los años de hartura, por su cuenta y medida cierta.

[Ilustración: Fig. 309.--Ruinas Incásicas.]

La _parte del pueblo_ se repartía proporcionalmente entre los "_huayna-puric_" ó jefes de familia presentes en la recolección. Los ausentes, los pastores, soldados, obreros y demás individuos empleados en servicio del _Inca_ ó su gobierno, subsistían de la parte de este último.

La parcelación, adjudicación, etc., se hacía anualmente por ciertos funcionarios imperiales (_Runay-Pachaca_) que tomaban buena nota de los productores de cada provincia, sus aptitudes y carácter, comunicándoselo al Virrey (_Ccapac_ ó _Tacuyriroc_), para que á su vez informara ante el Inca[465].

[465] Vse. _Santillán_, op. cit., núms. 16, 54, 56, etc. _Cieza de León_, op. cit., II, cap. XVIII-XIX. _Lorente_, op. cit., 241 y sig. _Markham._ Incas of Peru, pág. 138 y sig. _Prescott_, op. cit., pág. 28 y sig., y sus notas y referencias. _Fiske_, op. cit., II, pág. 358 y sig. _Markham_ en _Winsor_, op. cit., I, pág. 251, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 310.--Fortaleza de Sacsahuaman (Cuzco).]

Las disputas entre las familias, _chuncas_, etc., y los delitos de sus individuos, se dirimían y castigaban por jueces especiales y muy respetados. Las sentencias no tenían apelación y las penas eran severísimas[466].

[466] Vse. _Cappa_, op. cit., pág. 159 y sig. _Santillán_, 12, 13, 14. Rel. cit., núm. 12. _La Relación Anónima (Blas Valera)_, pág. 139 y sigtes. inserta en XXIV incisos las leyes y penas Incásicas principales. Parécenme, sin embargo, demasiado concretas y categóricas las afirmaciones del _Jesuita Valera_ (Rel. Anónima. Vse. en la Revista del Perú. Int. Hist. Tomo II, Trim. II. _González de la Rosa_ sobre _Blas Valera_ S. J.) y me inclino á la opinión del prudente _Santillán_ (Rel. cit. n.º 13) dice que "Las penas de los que cometían cualquier delito _parece que eran todas arbitrarias_." Comp. _Garcilaso de la Vega_, pág. 48, 49, 135, 49, 109, etc.

Si algún «_ayllu_» disminuía en su número por razón de guerra, pestes ú otras involuntarias, era también deber de dichos jueces, levantar contingentes en los «_ayllus_» vecinos para reponer en lo posible las pérdidas del damnificado.

Reglamentación del trabajo.

16.--La ociosidad estaba en absoluto proscrita del _Imperio Incásico_. No se consentía que ninguno fuese haragán y anduviese hurtando el trabajo á otros, ni había en esto diferencias entre el pueblo y la casta imperante. El poder central ó sus lugartenientes, distribuían el trabajo según las circunstancias. Tal distrito, daba los mejores alfareros; tal otro, los orfebres más hábiles. El obrero recibía del gobierno la materia prima, no estaba sobrecargado de tareas y era atendido con solicitud cuidadosa. Ninguno que no fuese casado podía, por ejemplo, trabajar en las minas, "para que las mujeres le aderezasen el mantenimiento", y en todos los trabajos rudos había establecidos turnos (_mita_) por los que de tiempo en tiempo entraban unos trabajadores y salían otros[467]. La _división del trabajo_, fuente de todo progreso industrial, _era insignificante_ ó _nula_. Aunque á veces se consultaban las aptitudes de los individuos destinándoles preferentemente á los trabajos que mejor desempeñaban, en general no había separación de artes ú oficios. Los hombres, las mujeres y hasta los niños aprendían de todo y trabajaban en todo. Como se trabajaba para la comunidad, las iniciativas individuales no tenían objeto. La industria _aumentaba_ pero _no progresaba_. Los _Incas_, en resumen, no estuvieron _industrialmente organizados_, sino _industrialmente ocupados_. Fueron soldados sumisos de un ejército igualitario, cuidado como se cuida un rebaño que alimenta y produce, y sometidos á una disciplina estricta[468].

[467] Vse. _Cieza de León_, II, cap. XVIII, XIX. _Santillán._ Rel. cit., n.º 36 y sigtes. _Cappa_, op. cit., II, 143 y sigtes. _Prescott_, op. cit., pág. 41 y sig. _Lorente_, op. cit., pág. 312, y sig. etc., etc.

[468] Vse. _Fiske_, op. cit., II, pág. 319, 355, etc. _Garcilaso_, op. cit., lib. V, cap. IX, Comp. _Spencer._ Princip. of Sociology, II, 694. _Bandelier._ Rep. Peabody Museum, vol. II, pág. 423 y la obra citada de _Belaunde_, que critica á _Spencer_ y sigue á _Cunow_. Org. Imp. Incas.

[Ilustración: Fig. 311.--La piedra de Chavín.]

[Ilustración: Fig. 312.--Indio Peruano (Región de los bosques).]

Tributos y forma de recolectarlos.