Compendio de la historia general de América. Tomo I
Part 21
[354] Vse. _Bandelier_. 10^{th} Report. pág. 149, notas 189, 190, 191 y 192. _Prescott._ Op. cit., lib. IV, caps. V á VIII y la preciosa descripción de _Icalbazceta_, Obras I, Opúsculos varios, pág. 317, 336 y sig.
[Ilustración: Fig. 235.--Teocalli en Palenque.]
Tributos y modo de recolectarlos.
6.--Los _Confederados Aztecas_ no ocupaban nunca con carácter permanente los pueblos conquistados, ni dejaban en ellos guarniciones de ningún género. Se limitaban á imponer á los vencidos pesadas cargas personales y á exigirles _tributos_ diversos. Los _tributarios_ estaban, por ejemplo, obligados á proporcionar á sus dominadores contingentes de hombres y armas para sus expediciones guerreras y á sostener las huestes de sus tiranos, si decidían acampar en su territorio[355]. La más insignificante resistencia de los _tributarios_ al cumplimiento de sus pesadas cargas, se castigaba por los Confederados incendiando la aldea rehacia, saqueando sus graneros y sacrificando á sus habitantes, sin distinción de edades ni sexos. _Los Consejos_ de las tribus Confederadas nombraban agentes especiales («_calpixqui_», _recolectores de cosechas_) para recolectar de los pueblos vencidos la parte de tributo que correspondía á cada uno de ellos.
[355] Vse. _Fiske_. Op. cit., I, pág. 116 y sigtes. _Prescott._ Op. cit., cap. II, pág. 12, 26. _Bandelier._ 11^{th} Rep., pág. 412, 413 y sus abundantes notas y referencias.
[Ilustración: Fig. 236.--Parte del llamado _Palacio de Labna_ (Yucatán).]
La seguridad personal de estos odiados mandatarios estaba sólo garantizada por la reputación de ferocidad de que gozaban los _Confederados Aztecas_. Los _tributos_ propiamente dichos consistían principalmente en _maíz_, pero podían también exigir alfarerías, tejidos, ornamentos diversos, esclavos, mujeres, etcétera. Eran llevados á Méjico por correos especiales, que al llegar á su destino informaban, verbalmente ó con pictografías simbólicas, al "jefe de hombres" de lo visto y oído entre los _tributarios_. Los soldados de Cortés tomaron estos _correos indígenas_ por embajadores, y en tal sentido hablan de ellos sus relaciones y crónicas[356].
[356] Vse., por ejemplo, _Bernal Díaz del Castillo_, Conq. Nueva Esp., caps. XXXVIII y XXXIX, pág. 33, vol. II. Hist. Prim. Ind.
El derecho á las tierras y su distribución.
7.--A principios del siglo XVI estaba el pueblo de Méjico dividido en _cuatro partes_ ó _barrios_, en los que vivían en común los miembros de cada clan, linaje ó grupo de parientes (_calpulli_), _con derecho de usufructo_ del territorio que ocupaban (_calpullalli_). Los «_calpullis_» no podían cambiar, enagenar, ó de otra manera, disponer de sus «_calpullallis_». Ciertas parcelas de tierra se destinaban á los jefes, pero ni ellos ni sus familias tenían sobre tales tierras derecho alguno de dominio, y debían, por tanto, reintegrarlas al «_calpulli_» cuando por cualquier motivo cesaban en sus cargos. El conjunto de estos «_calpullallis_» formaban el _territorio tribal_ (_tlaepetlalli_), en el que había un area más ó menos feraz y extensa, cuyas cosechas se destinaban _privativamente_ á las necesidades gubernamentales, al mantenimiento de los templos y demás edificios tribales ó á la formación del _tributo_ en los pueblos tributarios.
[Ilustración: Fig. 237.--Relieve de Chiapas.]
Los «_calpullallis_» estaban divididos en parcelas cultivables («_tlalmilli_»), que se asignaban por las autoridades del clan ó «_calpulli_» á los _jefes de familia_ del mismo (_patriarcado_) para que los cultivaran en beneficio de los suyos. Si dejaban de cultivarlos dos años consecutivos, ó si la familia que lo usufructuaba desaparecía ó salía del «_calpulli_», pasaba la parcela en análogas condiciones á otra de las familias del linaje[357].
[357] Vse. la relación de _Alonso de Çorita_ (1653), tomo XLI. Colección _Muñoz_. Acad. de la Hist. Madrid. Costumbres y Ftas. Indias Nva. España, Bca. Escorialense. Ms. K., iij 8, fol. 331 (_Anónimo_). Vse. también, en especial, _Bandelier_, On the distribution and tenure of lands, etc. (11^{th} An. Rep. Peabody Museum, pág. 39, y sig. y sus notas y referencias).
[Ilustración: Fig. 238.--Mapa de las ruinas de la Sección Mejicana (México).]
Las _costumbres hereditarias_ de los Mejicanos difieren de las de la generalidad de las tribus Americanas. Los efectos personales del difunto (salvo los que se sacrificaban en los funerales) pasaban á _sus hijos varones_; sus derechos posesorios ó de usufructo sobre la parcela ó «_tlalmilli_» que le había sido asignada, los heredaba el mayor de sus hijos varones, y á falta de éste, los demás ó los hermanos y tíos del muerto. El mayorazgo tenía obligación de cultivar la parcela heredada y mantener á sus hermanos y hermanas hasta que contraían matrimonio y obtenían á su vez (los varones) otra porción de tierra cultivable. Si alguna de las hijas permanecía soltera por motivos religiosos, era mantenida por el templo. Si alguno de los varones era incapaz ó inválido, el «_calpulli_», en común, atendía á su miserable subsistencia.
[Ilustración: Fig. 239.--Alfarerías Mejicanas.]
Gobierno y organización social.
8.--La Sociedad Mejicana aborigen, _esencialmente tribal_ y _comunista_[358], fué una especie de democracia militar, en la que era electivo todo cargo. La tribu estaba compuesta por _veinte_ linajes (_calpullis_), agrupados en _cuatro_ fratrias[359].
[358] Vse. _Bandelier_. Op. cit., pág. 429 y sig. y sus notas. _Fiske._ Discovery of America, I, pág. 401 y sig. _Nadaillac._ Am. Preh., pág. 210 y sig. _Herrera._ Déc. III, lib. IV, cap. XV. _Torquemada._ Op. cit., lib. II, cap. LXVIII, pág. 189 y sig. _Alonso de Zurita._ Rel. cit., fol. 17 y sig. _Motolima_, Historia, etc., Trat. II, cap. V, pág. 110 y sig. _Relaciones Ixtlilxochitl._ Vols. II, III, IV de la Coll. _Muñoz_ (Academia de la Historia). Comp. _Robertson_. Op. cit., vol. IV, pág. 10 y sig. _Prescott._ Conquest of Mexico, pág. 6 y sigtes. _Cartas Relaciones_ de _Hdo. Cortés_. Vol. I, pág. 1 á 153. _Bancroft._ Nat. Races, II, pág. 230 y sigtes., etc., etc.
[359] _Bandelier._ II Rep. Peabody Mus., pág. 385 y sigtes, y sus notas y referencias.
Como en casi toda América, los «_calpullis_» Mejicanos tenían sus propias denominaciones _totems_, sus sacerdocios, ritos, ceremonias, arsenales y templos. Estaban también gobernados por un Consejo de Jefes[360] (_tehcutli_), que á su vez elegía un jefe superior civil (_calpullec_), y otro militar (_ahcacautin_ ó «_hermano mayor_»), quien, además de su mando guerrero, ejercía en tiempo de paz funciones penales y policíacas. Eran estos jefes respetadísimos en los «_calpullis_», y sus cadáveres se cremaban ceremoniosamente[361].
[360] Vse. _Gomara_. Conq. de Mexico, Hist. Prim. Ind., I, pág. 435 y sig. (_Caballería del Tecuitli_).
[361] Vse. mi capítulo II de este título y _Bandelier_, 12.º Rep. Peabody Museum, pág. 396 y sig., con sus notas y referencias.
Los «_calpullis_» estaban agrupados en «_fratrias_» mágico-religiosas, de carácter _esencialmente militar_. Las cuatro _fratrias Aztecas_, por ejemplo, eran, en definitiva, cuatro divisiones ó cohortes de las huestes tribales, con su respectivo capitán ó jefe.
[Ilustración: Fig. 240.--Ruinas de Mitla (Grecas).]
El conjunto de estos «_calpullis_» y «_fratrias_» formaba la _tribu_, cuyo Gobierno Supremo residía en el Consejo Tribal (_tlatocan, lugar de discursos_), compuesto de veinte miembros (_tlaotani, habladores_), uno por cada «_calpulli_». Reuníase este Consejo una vez cada diez días, salvo casos extraordinarios. Sus facultades eran omnímodas, sus deberes directivos y judiciales, sus decisiones inapelables[362].
[362] Vse. _Gomara_. Op. cit, pág. 437 y sig. _Nadaillac._ Am. Preh., pág. 211 y sig. _Bandelier._ Loc. citado, pág. 397, 398 y sig., con sus notas y referencias. _Bernal Díaz del Castillo._ Conq. Nueva España (Hist. Prim. Indias), II, pág. 86 y sig. Compárese _Thomas_. Op. cit., pág. 305, etc. _Prescott._ Conq. of Mexico, I, pág. 93 y sig. _Brinton._ A. R., pág. 131 y sig. _Fiske._ Discovery, etc., I, pág. 101 y sig., y las relaciones de _Palacio_, _Bustamante_, etc., en los tomos I, XXXIX, LXII, LXXXVI, etc., de los Ms. de la Coll. _Mata-Linares_ (Ac. de la Hist.).
Con prudenciales intervalos se reunía también el Consejo en sesión magna y pública, á la que concurrían los veinte «_hermanos mayores_» de los «_calpullis_», los capitanes de los fratrias, los jerarcas sacerdotales, etc., etc. En tales _juntas tribales_ extraordinarias podía pedirse la reconsideración de anteriores decisiones del Consejo, fundándose en razones de interés público.
Tenía también la tribu Azteca _dos_ jefes supremos. El jefe _ejecutivo civil_ llevaba el curioso título de «_cihua-cohuatl_» (serpiente hembra)[363], y era respecto á la tribu lo que el «_calpullec_» para los clanes. Cuidaba este funcionario de la ejecución de los decretos del Consejo y de la recolección y distribución proporcional de los tributos. Era también juez supremo y lugarteniente del «_jefe de hombres_»[364].
[363] En la Mitología Azteca, "_cihuacoalt_" era esposa de la suprema deidad de la noche, ó Tezcatlipoca. Vse. _Squier_. Serpent Symbol, etc., pág. 160, 183. Compárese _Muller_. Geschichte der Americanischen Urreligionen (Basel, 1855), pág. 41 y sig. _Fiske._ Discovery, I, pág. 111, etc.
[364] Vse. _Bandelier_ (12 Rep. Peabody Museum), pág. 660 y sigtes. _Torquemada._ Op. cit., lib. XI, cap. XXIV y sigtes. _Vetancourt._ Teatro Mexicano, pte. II, trat. II, ch. I. _Bernal Díaz del Castillo._ Op. cit., cap. XCI. _Tezozomoc._ Cca Mexicana, etc., caps. XIX-XXI, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 241.--Estatua de Tlaloc (Chichen-Itza).]
El jefe militar de la tribu Azteca ó «_tlacatecuhli_», cuyas funciones hemos especificado anteriormente, lo fué también de la _Confederación_, cuyo carácter, esencialmente guerrero, dió al oficio de «_tlacatecuhli_» excepcional importancia. Si á esto se añade la investidura sacerdotal de dicho jefe y la servil veneración de sus subordinados, no es extraño que los antiguos cronistas le tuvieran por _rey ó emperador absoluto_ de los pueblos Mejicanos. El «_tlacatecuhli_» _debía_ elegirse precisamente de entre los cuatro capitanes de fratrias, y era _ungido_[365] en el templo principal del "Dios de la Guerra."
[365] Vse. _Bandelier_ (12 Rep. Peab. Mus.), pág. 668 y sig., y sus abundantes notas y referencias sobre el carácter sacerdotal del "_Tlacatecuhli_". Comp. _Fiske_. Discovery, I, pág. 109. _G. Brühl._ Die Culturvölker Alt. Amerikas, pág. 337-8. _Gomara._ Op. cit. (H. Pvos. Ind., I), pág. 435 y sigtes. ("la jura y coronación del Rey"), etc. _Prescott._ Conq. of Mexico, pág. 22, 29 y sus notas y referencias.
[Ilustración: Fig. 242.--Pictografías en Sta. Rita (Honduras).]
La esclavitud.
9.--Aunque el carácter igualitario de las sociedades Americanas excluye la idea de _clases_ ó _castas_[366], la esclavitud existía entre los Mejicanos en forma limitada y rudimentaria. Eran tenidos por _esclavos_ los expulsados de los «_calpullis_» por su mala conducta, y en especial los que dejaban dos años sin cultivo la parcela de tierra que les había sido asignada. El que así delinquía contra su «_calpulli_» era considerado como indigno de pertenecer á él, y si no quería morirse de hambre debía perder su libertad y trabajar en una parcela ajena por la miserable pitanza que su legal poseedor se dignara concederle. Tenía éste sobre _su esclavo_ una especie de posesión exclusiva (_adversus omnes_), un indiscutible derecho á _usufructuar su trabajo_ y aprovecharlo para cultivar su tierra. Si el esclavo persistía en su indolencia, era castigado con penas infamantes; si recalcitraba, era entregado á los sacerdotes para los sacrificios. Así se fué formando entre los Aztecas una _casta_ especial y despreciada de parias, que inicia la _esclavitud_ y robustece la idea de la _propiedad individual_ en las primitivas agrupaciones indígenas[367].
[366] _Prescott._ Loc. cit., pág. 70 y 71. Siguiendo principalmente á _Sahagún_ y _Torquemada_, parece apuntar la idea de que los mercaderes formaban "_clase_" ó "_casta_" privilegiada en Méjico. La afirmación es errónea. No hubo nunca en Méjico _casta_ ó _clase_ especial de _mercaderes_. La consideración que algunos de ellos gozaron se debió á sus hechos personales. Vse. _Bancroft_. Op. cit., vol. II, cap. XII, pág. 387. _Bastian._ "Culturlaender", vol. II, pág. 697 y sigtes, y en especial _Bandelier_ (12 Rep.), páginas 600 y sig., notas 69 y 80.
[367] Vse. _Prescott_. Op. cit., pág. 73 y sig. _Fiske._ Op. cit., pág. 109 y sig. _Herrera._ Déc. III, lib. IV, cap. XV. _Alonso de Zurita._ Relación citada, fol. 41, etc. _Torquemada._ Mon. Ind., lib. XIV, cap. XVI y sigtes., y en especial _Bandelier_ (12 Report citado), pág. 610 y sigtes., y notas 82 á 92.
[Ilustración: Fig. 243.--El "_Tlacatecuhli_" ó Jefe de hombres.]
La familia.
10.--La _familia_ Azteca se basaba generalmente en el _patriarcado_. Los «_calpullis_» observaban _la ley de exogamia_. La mujer se consideraba como _propiedad individual y exclusiva_ del marido, siendo los lazos matrimoniales más fuertes que en las demás tribus del Norte de América. El «_calpulli_» arreglaba privativamente los enlaces[368] y castigaba severamente á los _adúlteros_, que eran expulsados del «_calpulli_», perdían su protección y se convertían en parias. Las leyes sociales del «_calpulli_» prescribían terminantemente el matrimonio de todos sus miembros. Los que se negaban (salvo votos religiosos) á contraerlo, tenían la misma pena que los adúlteros[369]. Claro es que no teniendo estas prohibiciones de _interés social_ base _moral propiamente dicha_, no consiguieron evitar el concubinato, que era lícito, y sólo limitado por la situación económica del individuo, ni modificar en las tribus Aztecas los bestiales excesos y nefandos vicios que los carcomieron y aniquilaron con su gangrena abyecta[370].
[368] _Bandelier._ Loc. cit., pág. 609 y 619 y sigtes. y notas 107 á 110. Comp. _Fray Antonio de Remesal_. Hist. de la Prov. de S. Vte. de Chyapa y Guatemala, etc. (Madrid, 1619), lib. VII, cap. XII.
[369] Vse. _Zurita_. Op. cit., pág. 118, 121. _Mendieta._ Hist. Eclesc. Indiana, lib II, ch. XXIV, pág. 126 y sigtes. _Bandelier._ Report citado, pág. 609, nota 80. _Oviedo._ Hist. Ind., libs. XXXII y XXXVIII, vol. III. _Las Casas._ Apologética, caps. LII á CVIII, etc.
[370] Vse. _Bandelier_. Rep. cit., pág. 625 y sig., y notas 124, 128. Sobre los repugnantes vicios contra natura. Vse. _Bernal Díaz del Castillo_, cap. CCVIII, pág. 309. La carta del _P. Piere de Gaud_ en Col. _Ternaux-Compans. Doc._, 1.ª serie, vol. X, pág. 197, etc., etc.
[Ilustración: Fig. 244.--Piedra del Sol (Museo de Méjico).]
Mercados.
11.--El patriarcado, la esclavitud, las costumbres matrimoniales y las hereditarias de los Aztecas demuestran claramente que el concepto del valor é importancia de la _propiedad personal_ había hecho camino en el primitivo Méjico. Confirma esta importante conclusión histórica la indudable existencia en los poblados Aztecas de _mercados_ y _ferias_ regulares y frecuentes. Celebrábanse tales mercados cada cinco días. El tráfico era activísimo. Se trocaban granos, cacao, alimentos, bebidas, vestidos, ornamentos, útiles, armas, alfarerías[371] y demás objetos necesarios para la vida material del indígena, para el adorno y sostenimiento de sus mansiones comunales y para la provisión de aquellos ágapes bárbaros, cuya abundancia y suntuosidad tanto deslumbraron á los Conquistadores Españoles, que no vacilaron en compararlos con los opulentos festines de la antigüedad clásica[372].
[371] Vse. _Bernal Díaz del Castillo_ (Cap. XCII, pág. 89, H. P. Ind., II). _Gomara._ Op. cit., pág. 347 (H. Prim. Ind., I). _Cartas de Relación_ de _Cortés_ (Carta II, pág. 32). (Hist. Prim. Ind., I): "Hay á vender muchas maneras de filado... que parece propiamente alcaicería de Granada", etc. Comp. _Bandelier_ (12 Rep.), pág. 601 y sigtes. _Prescott._ Op. cit., I, pág. 71 y sigtes. _Fiske._ Discovery, I, pág. 108 y sigtes. y las notas y referencias de los anteriores.
[372] Vse. _Cortés_. Cartas de Relación, I, II, pág. 17 á 50 (Hist. Prim. Ind., I). _Bernal Díaz del Castillo._ Op. cit., pág. 86: "De la manera é persona del gran Montezuma, y de cuán gran Señor era" (Cap. XCI). Compse. _Morgan_. Houses & House life, etc., pág. 240 y sigtes. y su famoso ensayo crítico "_Montezuma's Dinner_" (North Am. Review, Abril, 1876).
No se usaban en los mercados pesas ni medidas. Las transacciones eran simples permutas, sin moneda ó intermediario de cambios, á no ser que consideremos como tal á aquellos «_zontlis_» y «_xiquipiles_» de cacao, á aquellos "cañutillos de ansarones llenos de granitos de oro" ó á los pedacitos de estaño ó cobre en forma de _T_, de que nos hablan los antiguos cronistas[373]. Había en estos mercados tribunales de justicia. Los _robos_ y demás delitos eran frecuentes, el _enjuiciamiento_ sumario y las penas cruelísimas y bárbaras[374].
[373] _Prescott._ Op. cit., pág. 63 á 76. _B. Díaz del Castillo_, pág. 89:... "y por el largor y gordor de los cañutillos tenían entre ellos su cuenta que tantas mantas ó que "_jipiquiles de cacao_" valía..." Compse. _Bandelier_. (12 Rep.), pág. 602, nota 74. Conforme al sistema numeral de los Mejicanos, la base para contar los "_cacaos_" era el número 20: así 400 cacaos (20 x 20) formaban un "zontlie", 20 "zontles", ó sean 8.000 un "_xiquipilli_" y tres de éstos una _carga_ (24.000 gramos). Vse. _García Icalbazceta_, Obras, vol. I, pág. 323 y sig.
[374] Vse. _Prescott_. Op. cit., pág. 3 y sig. _Nadaillac._ Am. Preh, pág. 313. _Bandelier_ (12 Rep.), pág. 609 y sus notas.
Tribus de Michoacan, Nicaragua, etcétera.
12.--No estuvo limitada la civilización Azteca, que en sus rasgos esenciales dejamos descrita, al territorio del Anahuac y sus cercanías. Con raras excepciones las tribus principales de la llamada por los Arqueólogos Norteamericanos _«Sección Mejicana» (División del Pacífico)_[375], no obstante pertenecer á distintas familias lingüísticas, se diferenciaron poco en sus culturas. No es aventurado, pues, el considerarlas como vástagos ó desmembraciones de un mismo tronco etnológico, de una civilización única en su antigüedad y orígenes, en vez de estudiarlas como grupos culturales distintos, desarrollados á la par en regiones geográficas diferentes[376].
[375] Vse. _Thomas_. Op. cit., chap. XVI, pág. 233 y sigtes. Comp. _Brinton_. A. R., pág. 153 y sigtes. _Nadaillac._ Am. Preh., pág. 263 y sigtes. y sus notas.
[376] Vse. _Thomas_. Op. cit., pág. 312 y sigtes.
[Ilustración: Fig. 245.--Idolo de un templo Maya.]
Acaso la organización político-social de la _Confederación Azteca_ fué superior á la de sus vecinos; pero es indudable que aventajaron algunos de éstos á las tribus _Nahuatl_ en otros aspectos de su cultura indígena.
[Ilustración: Fig. 246.--Pirámide del Sol en San Juan (Teotihuacán).]
Los _Tarascos_ de _Michoacan_ formaron pueblos progresivos y sedentarios. Sus habitaciones de piedra y mezcla, sus orfebrerías y trabajos en pluma y sus admirables armaduras, rodelas, escarcelones, etc., etc., atestiguan sus adelantos materiales. Su lengua era además armoniosa y llena de vocales, sus ritos y ceremonias complicadísimos[377]. Los _Otomis_, vecinos de los anteriores (Chiapas, Guerrero, etc.), cuya lengua era de las más extendidas en el Méjico del siglo XVI, no fueron tan salvajes como algunos cronistas los pintan. Eran tributarios de la _Confederación Azteca_, supieron cultivar sus feraces tierras y se distinguieron por sus endechas, cantares y musical instinto[378].
[377] Vse. _Brinton_. A. Race, pág. 137 y sig. _Thomas._ Op. cit., pág. 339 y sig. _Dr. Nicolás León._ Anales del Museo Michoacano, vol. I, pág. 114 y sig. _Bancroft._ Nat. Races, etc., vol. II, pág. 407, 408 y sus bibliografías. _Beaumont._ Crónca. Mechoacan (Pcia.), vol. III, pág. 78 y sigtes. Hist. Indios Mechoacan, por un _Frayle Menor Descalzo_, Bca. Escse. (Ms. c-iiij-s-f.) Historia y ritos Indios Nva. España, Bca. Escse. (Ms.) (_Anónimo_), x-i-j-21. _A. de Ulloa._ Países entre Veracruz y Guanajuato. Am. Hist., Ccion. _Mata Linares_, vol. 41., pág. 7 y sigtes. (Ms.). Colección _Muñoz_, vols. X, XI, XII, Ac. Hist. (Ms.) (Crónica de Mechoacan). Véase también _Cde. de la Viñaza._ Op. cit., pág. 390, etc., etc.
[378] Vse. _Brinton_, pág. 135 y sig. _Id._ Ancient Nahualt Poetry (Lib. Aborig. Amer. Lit.), pág. 132 y sigtes. _Sahagún._ Hist. Nva. España, lib. X, ch. 29. _Keane._ Cent. & South America, II (Stanford's), pág. 100 y sigtes. _Thomas._ Op. cit., pág. 234. Se hablaba la lengua _Othomi_ ó _Hia-Hiu_ en todo el Estado de Querétaro y en parte de los de San Luis, Guanajuato, Michoacan, México, Puebla, Veracruz y Tlascala. Véase _Conde de la Viñaza_. Op. cit., pág. 378 (Tab. Gral.). _Icalbazceta._ Bibliog. Mex. de siglo XII, núms. 114, 115, etc.
Los _Totonecas_ (Veracruz, etc.) fueron los probables constructores de las pirámides y templos de _Teotihuacán_. Aunque tributarios también de los _Aztecas_, les superaban en cultura. En su principal población, la célebre _Cempoalla_, abundaban las casas de piedra, rodeadas de jardines hermosísimos. Describen esta ciudad los antiguos cronistas como un verdadero «_paraíso terrestre_», juicio que no parece muy exajerado, teniendo en cuenta la situación geográfica de estos pueblos y las notables ruinas en ellos descubiertas.
Los _Zapotecas_ de Oaxaca y sus vecinos los _Mixtecas_ (Guerrero y costa del Pacífico), formaban agrupaciones poderosas independientes y de avanzada cultura. Era tradicional creencia en los primeros que las imponentes ruinas de _Mitla_, llamadas en su lengua «_Ryo-Ba_» ó "entrada á la tumba", con sus enormes palacios de grandes salones y monolíticas columnas, fueron sepulcro de sus antepasados. Supieron también los _Mixtecas_ perpetuar en jeroglíficos la memoria de sus mitológicas leyendas. La lengua _Zapoteca_ no dejaba de ser armoniosa. Fué conocida en Méjico con el nombre de «_ticha-za_» ó «_lengua de los nobles_».
Los Mayas.
13.--Dejando de lado algunas otras tribus de menor importancia histórica que también poblaban los territorios de Méjico, Guatemala, Nicaragua y Honduras á principios del siglo XVI[379], estudiaremos sólo las pertenecientes á la familia lingüística «_Maya Quiche_», que por el número y poderío de sus centros de población predominaron, al par de los Aztecas, sobre todos los demás grupos indígenas de la "_Sección Mejicana_".