Compendio de la historia general de América. Tomo I
Part 2
Los abnegados y patrióticos esfuerzos de los Americanos para conseguir su vida independiente, las augustas figuras de sus Libertadores y Estadistas, las admirables campañas de sus Generales y las sabias disposiciones de sus Asambleas Libres tienen naturalmente lugar preferentísimo en mi _Compendio_, cuyo primordial objeto pedagógico es y debe ser el avivar en la juventud Americana el fuego sagrado del patriotismo.
Las evidentes dificultades científicas y materiales de la confección de una obra de esta índole, el tiempo indispensable para coleccionar y reproducir con justedad sus numerosas ilustraciones gráficas, me han obligado, muy á mi pesar, á demorar su publicación más de lo que hubiera deseado. Los Maestros sabrán disculparme.
Ellos, mejor que nadie, al recorrer las páginas de mi libro, se darán cuenta exacta de la cantidad de trabajo intelectual y material que representan.
He aquí mi obra. En ella he puesto todo lo que soy y todo lo que valgo, todo el fruto de mis meditaciones y lecturas históricas, todos los resultados de mis investigaciones críticas. Confieso que al lanzarla á la publicidad siento como si me desprendiera de algo que forma parte de mi alma, de mi ser íntimo. Ha sido para mí durante años sereno refugio de dolores, asilo de entusiasmos y añoranzas.
Héla aquí ...
Pobre ó rica, útil ó inútil, la ofrezco como es á los Maestros Argentinos.
Si de otra cosa no sirve, les recordará al menos que, á pesar del tiempo y la distancia, _estoy siempre con ellos_ y conservo vivo en mi espíritu el amor á la brillante juventud Argentina, que con sus ejemplos supieron inculcarme.
CARLOS NAVARRO LAMARCA.
Madrid, Diciembre 1.º 1910.
[Ilustraría: CAPÍTULO PRELIMINAR]
CAPÍTULO PRELIMINAR
LA HISTORIA GENERAL DE AMÉRICA
1.--Definición. 2.--Extensión y Objetos. 3.--Divisiones. 4.--Las Fuentes 5.--Archivos y Museos.--6 Colecciones de documentos. 7.--Las Autoridades. 8.--Bibliotecas y Bibliografías. 9.--Mapas y estudios fisiográficos. 10.--Metodología.
Definiciones.
1.--Entendemos por _Historia General de América_, la relación coordenada y auténtica, de la _acción progresiva_ de las _Sociedades Americanas_ á través del tiempo. El arqueólogo que estudia los templos Aztecas ó las Alfarerías Incásicas; el filólogo que desentraña las analogías lingüísticas de las tribus del Sur ó del Norte; el fisiógrafo que determina las influencias del medio ambiente en la formación de las agrupaciones indígenas; el sociólogo que describe las organizaciones coloniales y el paleógrafo que descifra documentos obscuros, manejan hechos históricos, pero _no hacen historia_. No basta, por ejemplo, saber qué espíritus veneraron los Iroqueses, cómo estaba organizada su Confederación, qué comieron, cómo se vistieron y qué lengua hablaron; necesitamos saber, además, _lo que hicieron_, la _historia_ de sus trabajos, de sus luchas, de sus heroísmos, de sus crueldades, de su aniquilamiento, de _sus acciones_, en fin, y de la continuidad de sus efectos y sus causas. La Arqueología, la Filología, la Ciencia política y demás _auxiliares de la Historia_, dejan de lado aquellos acontecimientos que importan _acción_, esa cualidad peculiarísima del hombre que usa el lenguaje, el arte, el gobierno, las creencias, etc., como instrumentos para edificar organismos sociales, para darles carácter y sello propio, para producir sus cambios continuos y decidir su progreso ó decadencia[1].
[1] Vse. _Emerson_, Essays. History. _Frowde_, Short Studies on great subjects. On History. _Max Nordau_, Interpretation of History (Londres, 1910), pág. 6 y sig. _Letelier_, La evolución de la Historia (Santiago de Chile, 1900), Vol. I, pág. 12 y sig. _Altamira_, La Enseñanza de la Historia, pág. 113 y sigtes. _Julián Ribera_, Lo científico en la Historia, pág. 2, etc. _Sheldon Barnes_, Studies in Historical Method. _Bushnell Hart._ Imag. in History (Am. Hist. Review, Vol. XV, 402). _F. I. Teggart_, The Circunstance and the substance of History (Am. Hist. Review, vol. XV, n.º 4), etc., etc.
Los especialistas proporcionan los materiales, la piedra, el hierro, la madera para construir el edificio. El historiador _lo construye_, recoge los estudios de Filología Americana, de Arte Americano, de Etnología, etc.; los reúne en un todo artístico proporcionado y continuo, les da _unidad_ y vida, y hace, en una palabra, _Historia de América_.
Extensión y objeto.
2.--La _Historia_, no puede confundirse con la _Sociología_. Estudia esta última la sociedad en _general_, su evolución y desarrollo, y el verdadero _objeto de la Historia_, es el estudio de la _unidad social_, del desenvolvimiento progresivo de la _personalidad_ de un pueblo, raza ó conjunto de pueblos que se desarrollan por el _medio_ y la _acción_, hasta perecer, ó constituir agrupaciones sociales definidas y resistentes.
Tampoco puede limitarse el estudio de la _Historia General de América_, á la del Continente Norte Americano, como han querido algunos historiadores. _Sud América_ tiene en la historia de la civilización humana tanta ó más importancia que _Norte América_, y la Raza Latina que puebla el Continente Sur, nada tiene que envidiar á la Sajona, que en general ocupa el Continente Norte. Las agrupaciones indígenas más cultas y definidas, se formaron por otra parte en la _América del Sur_. Prescindir del Continente Sud Americano al estudiar la _Historia General de América_ y llamar así á la _Historia Particular de los Estados Unidos_, es tan ridículo como estudiar, por ejemplo, la _Historia_ de la llamada Edad Antigua, prescindiendo de Roma ó de Grecia[2].
[2] En la guía para el estudio de la Historia Americana de los Profesores de la Universidad de Harward (E. U.). _Ed. Channing_ y _A. Busnell Hart_ (Guide to the Study of American History, 1903, N. Y.), libro por más de un concepto recomendable y utilísimo, los eruditos compiladores, arrastrados por su mal entendido patrioterismo, descartan el Continente Sud Americano de la Historia General de América "_porque los Latino-Americanos no han contribuído con nada de importancia, á la masa de la experiencia política y social del mundo... y porque los Españoles Americanos han adelantado muy poco en estos últimos siglos_, etc." (Latín Americans have made no significant contribution to the world's stock of social & political experience, etc., página 4). La afirmación de _Channing_ y _Hart_ es tan peregrina y presuntuosa (_boastfull_, como ellos mismos dicen), que basta enunciarla para evidenciar su ridiculez.
Consideraremos, pues, la _Historia de América_, en general, estudiando la formación progresiva de _las unidades sociales de sus dos Continentes_, procurando relacionarlas entre sí y comparar en forma sintética las notas características de su respectivo desarrollo.
Divisiones.
3.--Para sistematizar en lo posible nuestro estudio, y sin pretensión alguna dogmática, podemos dividir la _Historia General_ de América en cinco grandes _Épocas_.
1.ª _América Indígena._--Abraza la Pre-historia y la historia de la _Raza Americana Primitiva_ hasta el Descubrimiento Colombino.
2.ª _Descubrimiento._--Abraza desde el primer viaje al Continente Americano de _Cristóbal Colón_, hasta la vuelta á España de _Sebastián del Cano_, después de su viaje de Circunnavegación (1492-1518).
3.ª _Conquista._--Estudia el conflicto de la Raza Indígena con los Europeos, hasta su dominación por éstos y formación definitiva de las diversas Colonias.
4.ª _América Colonial._--Estudia el desarrollo cultural y político de tales _Colonias_ hasta los primeros síntomas de su Independencia.
5.ª _La Independencia._--Comprende desde estos síntomas de _Independencia_ hasta la formación de las diversas Nacionalidades Americanas[3].
[3] La vida independiente de las distintas nacionalidades Americanas, no debe, á mi juicio, estudiarse en la _Historia General de América_, sino en la _Historia Particular_ ó _Nacional_ de cada uno de los referidos países.
Las Fuentes.
4.--Los materiales originales que sirven á los historiadores para construir sus relaciones, se llaman _fuentes_. Corresponden á los fósiles en geología, á los casos en los estudios legales, á las palabras en filología, etc., etc. Son restos del pasado, de donde se deriva el conocimiento del mismo. Consisten en la masa de tradiciones, manuscritos, impresos, monumentos, restos, útiles, instituciones, literaturas, etc., en las que una generación, pueblo ó raza se exterioriza tangible y visiblemente. Todo lo que nuestros antepasados nos legaron, sus instituciones, sus creencias, sus leyes, su lengua, sus edificios, sus industrias, etcétera, son _fuentes de su historia_, que no pueden confundirse con la historia misma que con ellos formaron sus cronistas, omitiendo á veces ó exagerando, lo que creían dañoso ó conveniente para mantener su punto de vista religioso, social ó político. La Historia encuentra en _las fuentes_, materiales de toda especie siempre utilizables. El contenido y la dirección de la historia, cambian con las generaciones; las fuentes permanecen y perduran. Tienen vividez, sello propio y particular encanto. Son las progenitoras de la historia. Ellas deben resolver toda controversia, y en ellas deben fundarse todas las crónicas.
Archivos y Museos.
5.--Así como para estudiar la Botánica, la Zoología, etc., debe acudirse á los Museos de Ciencias Naturales, donde se han reunido ejemplares diversos para estudiar la civilización de las sociedades humanas, es convenientísimo visitar los Museos Etnológicos, Arqueológicos, Históricos, etc., en los que se guardan cuidadosamente clasificados los restos, reliquias, útiles, herramientas, orfebrerías, ornamentos, etc., que juntamente con los monumentos arquitectónicos (edificios, caminos, acueductos, templos, ruinas, etc.), nos dan á veces clarísima idea del vivir cultural de pasados pueblos. Los repositorios más ricos en Antigüedades Americanas son, entre otros, el _Peabody Museum_, de Cambridge, Mass. (E. U.), las colecciones de la _Smithsonian Institution_, y de la _Oficina de Etnología de Washington_ (E. U.), el _Museo Nacional de Washington_, las colecciones Etnológicas del _Museo Británico_, del _Königliche Museum_, de Berlín, y del _Museo Etnográfico_, de San Petersburgo; el _Museo Arqueológico_, de Madrid; el _Museo Nacional_, de México; el _Museo de la Plata_, el _Museo Nacional_, de Buenos Aires; el de Río Janeiro, Santiago de Chile, etc., etc. Casi todos estos Museos han publicado, y siguen publicando en sus anales, revistas y catálogos, reproducciones artísticas y fieles de sus tesoros Arqueológicos[4].
[4] En la imposibilidad de mencionar, aunque sea someramente, todas estas publicaciones, relacionadas por otra parte (las principales) en las "_Referencias_" y "_Notas_" de este primer tomo del Compendio, refiero á los estudiosos al resumen de _Winsor_. N. & C. H. of. A., Vol I, Apéndice VI, pág. 437, que enumera las publicaciones Arqueológicas Americanas más importantes.
Las _fuentes_ manuscritas, y en especial las de carácter oficial, se guardan cuidadosamente en sus _Archivos_ por todas las naciones cultas. Estando la Historia Americana íntimamente relacionada con la Europea, apenas hay _Archivo_ importante en Europa que no contenga _fuentes_ manuscritas interesantes para el Historiador de América.
Claro es que los _Archivos Españoles_, _Portugueses_, _Ingleses_ y _Franceses_, son los más ricos de Europa en documentación Americana. Toda la Historia Colonial de las actuales Repúblicas Hispano-Americanas, por ejemplo, puede y debe estudiarse en los Archivos Españoles.
En las _Referencias_ de este Compendio se mencionan especialmente los _Archivos_ que contienen las principales _fuentes_ manuscritas de cada una de sus materias y capítulos[5].
[5] Véase _Winsor_. H. &, C. H. of. América, Vol. VIII, Ap. 1.º, pág. 412, y Comp. Guide to Am. Hist. (_Chaming & Hart_), pág. 39 y sig. Sobre los Archivos Españoles, véase la acertada descripción de _William R. Shepperd_ (The Spanish Archives, etc., pág. 2 y sig., con sus notas y referencias). En general Comp. _Langlois_. Manuel de Bibliographie Historique, pág. 77 y siguientes.
Colecciones de documentos.
6.--Para que las _fuentes_ manuscritas de la Historia se conozcan sin necesidad de visitar los distintos _Archivos_, y para hacerlas además fácilmente inteligibles para los profanos en las disciplinas paleográficas, deben _coleccionarse_ y _publicarse_.
Desde el principio del siglo XVIII, todas las naciones Europeas han procurado coleccionar, y han coleccionado y publicado casi todas las fuentes de su historia. Como gran parte de estas colecciones son sólo accesibles en las grandes Bibliotecas, para mayor facilidad del estudioso se han empezado también á publicar en estos últimos años en muchas naciones de Europa y en algunas de las Americanas, _colecciones populares_ de _fuentes_, clasificadas según su importancia y sus épocas. La utilidad de estos elementales instrumentos de investigación histórica es grandísima, tanto por la facilidad de su adquisición como por la sencillez de su manejo.
El cuidadoso estudio de las fuentes ha dado además origen á disciplinas científicas nuevas (Filología, Paleografía, Eurística, Diplomática, etc.), que exigen á su vez nuevas _escuelas_ y aparatos científicos. El modelo de estas nuevas _escuelas_ ó talleres históricos es el _Seminarium_ alemán, cuyos únicos materiales de trabajo son las fuentes, y en el que los estudiantes investigan por _sí mismos_, construyendo con las referidas fuentes _trabajos históricos originales_. Algunas Universidades Norte-Americanas; la _Ecole de Cartes_, de París; el _Centro Arabista_, de Madrid y otras instituciones de investigación histórica, han adoptado el acertadísimo sistema del _Seminarium_, de Alemania, ampliando un tanto su criterio[6].
[6] Como modelos de _Colecciones Populares de Fuentes_, que tan útiles serían para los Alumnos Argentinos, si se hiciesen, citaremos entre otros los Leaflets de _Chaming & Hart_ (American History Leaflets, etc., New York), publicados bimensualmente; los Documentos Ilustrativos de _Preston_ (_Howard. W. Preston._ Documents Illustrative of American History, New York), el "_Quellenbuch_", de _Albert Pichter_ (Leipzig 1885), las series de _B. Teller_ (L'histoire de France racontée par les Contemporaines. París 1880 á 1910), etc., etc. La mejor de las Bibliografías generales de Fuentes que conozco es, á mi juicio, la de _Bernheim_ (Lehrbuch der Historischen Methode. Leipzig, 1894), pp. 188-202 y 436 y sig. Sobre el moderno _Seminarium_ Alemán, etc., véase _Langlois_, op. cit. Lib. II, pág. 340 y sig. _Altamira_, Enseñanza de la Hist., pág. 21 y sig., etc., etc.
Las Autoridades.
7.--Entendemos por _Autoridades_, las monografías, tratados ó libros de historia, basados en las fuentes. Si no se hubiera escrito, por ejemplo, ninguna historia del General _San Martín_, tendría que recurrir el que la escribiera, á los diversos _Archivos_, para buscar las fuentes originales de información; más aún, debería mencionarlas en su obra, porque no hay _autoridad histórica_ digna de tal nombre, si no _se refiere á las fuentes_. Existiendo la obra del _General Mitre_, escrita en presencia de las _fuentes originales_, su cuidadosa lectura ahorra al estudioso el ímprobo trabajo de clasificar, depurar y extractar las _fuentes originales_, bastándole la _autoridad histórica_ mencionada, para conocer con justedad la augusta figura del heroico Libertador de América. Toda _autoridad histórica_, propiamente dicha, debe relacionar críticamente sus fuentes, añadiendo notas, apéndices ó referencias que permitan al investigador ensanchar su campo de estudio. De la exactitud, sentido crítico, orientación, etc., de estas notas, referencias y Apéndices, depende el valor histórico y _autoridad_ de la obra.
Bibliotecas y Bibliografías.
8.--Las autoridades mencionadas son herramientas indispensables para el estudioso; pero le serían inútiles si no tuviesen medios rápidos de conocer su existencia. De nada serviría amontonar libros en las _Bibliotecas_, si no pudiera saberse fácilmente de qué trataban y dónde estaban. El historiador necesita, antes de escribir sobre determinada época ó cuestión histórica, saber cuáles son los libros que de ella se ocupan directa ó indirectamente, qué _autoridades_ debe consultar, y qué medios de información puede ofrecerle la enorme Biblioteca acumulada por los escritores de todos los tiempos y todos los países, es decir, el patrimonio científico y literario que la humanidad le ha venido legando durante siglos.
De aquí la necesidad de las _Bibliografías_, repertorios ordenados donde se mencionan el conjunto de libros antiguos y modernos, nacionales ó extranjeros que se han escrito y publicado sobre las diferentes épocas y cuestiones históricas. Además de los Catálogos de las grandes _Bibliotecas_ (Museo Británico, Nacional de París, etc., etc.), las Bibliografías Nacionales, las Bibliografías de Bibliografías y otros instrumentos de Bibliografía General, existen numerosos repertorios de _Bibliografía Histórica_, en los que se indican las fuentes originales y los trabajos modernos que deben consultarse sobre una época ó punto históricos, (_Bibliografía Retrospectiva_), ó sólo los trabajos modernos (_Bibliografía Corriente_), clasificándose estos últimos según comprendan la Historia Universal, la Nacional, la Regional, ó alguna rama especial de la Historia.
Desgraciadamente, no existe un _Repertorio General Bibliográfico_ de la Historia Americana. Los publicados en los Estados Unidos, por todos conceptos notables y útiles, tienen un carácter netamente nacional. El historiador de Sud América tiene necesariamente que formar su propio _Repertorio Bibliográfico_, y recurrir para ello á los meritorios trabajos aislados de algunos eruditos, que en su lugar se mencionarán, á las antiguas Bibliografías Retrospectivas, á los Catálogos de las Bibliotecas Públicas Sud-Americanas, á los generales de las grandes Bibliotecas Europeas (Museo Británico, Nacional de París, etcétera), á los de las Bibliotecas Españolas (Nacional, Colombina, de Palacio, Escorialense, de la Academia de la Historia, del Museo de Ultramar, etc.), á las publicaciones, Repertorios, Enciclopedias, Boletines y Revistas Históricas y Bibliográficas, etc, etc. A falta de algo mejor y más completo, el conjunto de las "_Referencias_" de mi Compendio puede servir de _Manual_ ó _Guía_ elementalísima, de la _Bibliografía General del Continente Americano_[7].
[7] Los catálogos de la Biblioteca Pública de Brooklyn, y el "Catálogo de Historia, Biografías y Viajes", que publica la Biblioteca de Boston, son muy valiosos. Sobre la Bibliografía Norte Americana, véase _Channing & Hart_. Guide, pág. 35 y sig. _Winsor_, N. &. C. H. of A. Vol I. Int. y VIII. pág. 469, etc. _Larned_, Lit. Am. Hist. pág. 4 y sig. _Adams. C. K._ A Manual of Historical Literature (N. Y.), etc., etc. Sobre Bibliografía en General y Bibliografía Histórica Vse. _Altamira_. Ens. de la Hist. pág. 175 y sig. _Ch. V. Langlois_, Manual de Bibliog. Hist. Cap. I. III., pág. 2 y 125, etc., etc. La obra bibliográfica, á mi juicio, más notable publicada en Sud América, además de las de _Icalbazceta_, es la "Biblioteca Hispano-Americana" del _Dr. J. M. Beristain de Souza_ (Méjico 1816-1821), 3 Volúmenes. Se refiere sólo á los escritores, nacidos, educados, ó que vivían en América del Sur, y es, por tanto, de grandísimo interés. _Harrisse_, en su "Biblioteca Americana Vetustissima", enumera algunas Bibliografías de Hist. Americana. Los Catálogos del insigne Peruano _León y Pinelo_ (Madrid 1629), aumentados por _Barcia_ (1737-1738), son también utilísimos.
Mapas y estudios fisiográficos.
9.--Parece inútil acentuar la íntima y necesaria relación de la Geografía con la Historia. Mal pueden estudiarse el desarrollo y formación de las nacionalidades y pueblos Sud-Americanos, sin conocer exactamente las regiones y lugares que sucesivamente fueron ocupando. La _Cartografía Histórica_ de América, es elemento indispensable para el estudio de su historia. Las relaciones de los primeros exploradores, conquistadores y misioneros, los mapas de los antiguos cartógrafos, las concesiones de las diversas naciones Europeas para fundar colonias, los tratados de límites, las decisiones internacionales sobre límites disputados, las divisiones políticas de los Estados y Naciones, etc., etc., fijan é ilustran los acontecimientos históricos, y son importantísimas _fuentes_ para su conocimiento. De aquí la necesidad de los Atlas y Mapas de Geografía Histórica, de la reproducción de las antiguas cartas corográficas, y del uso constante de mapas mudos ó de contornos para marcar en forma gráfica y patente el resultado de las investigaciones históricas sobre viajes, conquistas, batallas, etc. No hay obra moderna de Historia que no reconozca tal necesidad multiplicando los mapas ilustrativos en su texto, y los de carácter diagramático para dar fijeza y justedad crítica á los acontecimientos históricos que estudia.
Los estudios _fisiográficos_ son también indispensables para el conocimiento claro de la Historia. Es innegable que las condiciones económicas de un pueblo, especialmente en sus principios y antes que el aumento de población, comercio é industria impongan adaptaciones artificiales, están en gran parte determinadas por _el medio físico_ en que se desarrolla. El _medio_ reacciona también sobre la constitución física y mental de los habitantes de un país é influye decisivamente en su cultura. El clima, el suelo, el contorno geográfico que favorece ú obstaculiza las emigraciones y consiguiente contacto de los distintos grupos, afecta también el desarrollo cultural de los pueblos primitivos, cuyas instituciones tienden ó no, según los casos, á evolucionar aislada é independientemente.
La suerte política misma de los pueblos de superior cultura, depende á veces de la fisiografía de su territorio. La _Historia General del Continente Americano_, debe, pues, basarse en el conocimiento exacto de los variados rasgos fisiográficos de las regiones del Norte y Sur de América. La mayor ó menor cultura de sus primitivas agrupaciones indígenas, el desarrollo de los viajes, exploraciones y conquistas Europeas, la mayor ó menor prosperidad de los organismos Coloniales y la formación misma de las Naciones Independientes, dependen en gran parte de las _condiciones del medio_. Los caminos, las sendas, los pasos entre montañas, los ríos y lagos, las producciones forestales y agrícolas, la fauna y la flora Americana, han influenciado decididamente su evolución histórica. El estudio de dichos rasgos fisiográficos nos da las más de las veces _la clave y la causa_ de acontecimientos históricos á primera vista casuales ó inexplicables[8].
[8] V. _Channing_ & _Hart_. Guide. pág 49 y sig y 227 y sig.--N S. _Shaler_ en _Winsor_. N. & C. H. of. A. vol. IV-pág. I á XXX, en especial pág. XX-XXX. _Elisée Reclus._ Geog. Universel (Nord. & Sud-América).--_Livingston Farrand._ Basis of American History pág. 3 y sig. Cap. I á IV, y referencias, pág. 272 y sig.--_Sheldon Barnes_, op. cit. pág. 35 y sig. _Dodd Mead's_ Cyclopedia I. pág. 436 y sig. y sus Bibliografías, etc., etc.
Metodología.