Compendio de la historia general de América. Tomo I

Part 14

Chapter 143,147 wordsPublic domain

Los _meses_ empezaban con la luna nueva. Entre los _Zuñis_, los _seis_ primeros del año, llamado "pasaje de tiempo" tenían nombres apropiados, y los seis últimos eran "_meses sin nombre_" designándose ritualísticamente con los colores representativos de los dioses del Zenith, el Nadir, el Norte, el Sur, el Este y el Oeste[240].

[240] Vse. _H. Book Am. Ind._ (B. A. E) pág. 189 etc. _Deniker._ Op. cit. pág. 225.

[Ilustración: Fig. 154. Escultura en las minas de Copau.]

La _orientación_, según los puntos cardinales, era conocida hasta por las tribus más salvajes. Los _Esquimales_, llegaron hasta representar gráficamente con pedazos de madera irregularmente dentados, las islas, bahías, cabos, etc., de sus accidentadas costas. Los antiguos Mejicanos tenían mapas Topográficos, cartas marítimas, y hasta planos catastrales mucho más perfectos que los de los antiguos Egipcios[241].

[241] _Deniker._ Op. cit. pág. 227 y sig. H. B. Am. Ind. pág. 430 y sig. _S. Holm._ Meddels, on Groenl. pág. 101 (Copenhagen 1887).-_Prescott._ Conq. of Mexico, pág. 43 y siguientes.

La Religión indígena.

8.--El rasgo más saliente de la psicología indígena es el _íntimo enlace_ de la sociedad, el arte, y la vida entera del individuo y el grupo, con la _Religión_; la _Mitología_ y la _Magia_. Es imposible estudiar con provecho los anteriores aspectos raciales si prescindimos del religioso. De aquí la ineludible necesidad de conocer claramente el verdadero carácter de las creencias y los ritos del Indio, para penetrar con paso firme en las vicisitudes de su historia.

Presenta esta investigación dificultades especialísimas. Las relaciones de los antiguos misioneros y cronistas, adolecen de errores, tergiversaciones y prejuicios que obligan al historiador á perder un tiempo precioso separando en ellas lo observado y positivo, de lo especulativo y erróneo. La modernísima _Ciencia de las Religiones_ no merece todavía el nombre que presuntuosamente se atribuye[242].

[242] Para el desarrollo, tendencias y estado actual de la llamada "Ciencia de las Religiones" Vse. _Brinton_. Religión of Prim. Peoples. pág. 3 y siguientes. _Jastrow._ The Study of Religion pág. 1 á 129. _Mgr. A. Le Roy._ La Religion des Primitifs. pág. 2 y siguientes (cap. I) y sus notas y Bibliografía.

[Ilustración: Fig. 155.--El Oso madre (Escultura Haidá) (N. O. de N. América).]

[Ilustración: Fig. 156.--Alfarerías Peruanas (Valle Chimcana).]

Se ha afirmado en primer lugar que los Americanos concibieron la idea de _un Dios_ creador y eterno, demasiado vasta para las inteligencias paganas. Tal afirmación es absurda. El más alto concepto de la divinidad alcanzado por el indígena, fué tal vez semejante al Panteista de los Orientales, pero inferior y distinto al cristiano del _Dios único_. El indio Americano reconociendo y adorando á un _Ser Supremo_ é infinito, á un Dios de amor y de justicia, es una simple fantasía de algunos entusiastas[243].

[243] Vse. _Brinton._ Rel. of. Prim. Peoples pág. 63 y sig. _íd._ Myths of the New World pág. 65. _Mathews._ Etnography of the Hidatsa pág. 48. Com. _Mgr. A. Le Roy_. La Religion des Primitifs pág. 171 y sig. _Sacred Books of the East_ (Edición Max-Muller), vol. 1, pág. 92. _Allauson Pictou_--Pantheism. pág. 28 y siguientes y su Chronolog. Syllabus--Vse. también _Jastrow_--The Study of Religion--pág. 75, 93, 121, etc. _Morgan._ League of the Iroquois--pág. 143. _Parkman_--Jesuitism North America. Introd. LXVIII. _Robertson._ Op. cit. II 177. _Ciceron._ De Natura Deorum.--Lib II cap. II (Númen prestantissimæ mentis) _Torquemada_--Mon. Ind. II 415. _Herrera_--Dec. IV, Lib. IX. V. Lib. IV. etc. _Laffittau._ Op. cit. I 108. _Hasting's._ _Cyclop. Rel & Ethics._ vol. I pág. 381 (_A. H. Keane_).

[Ilustración: Fig 157. Tallas en madera de los Kwahiult (N. O. de N. América).]

Fundados otros en observaciones inexactas, ó dejándose arrastrar por sus filosóficos prejuicios, han sostenido la existencia de tribus sin religión de ninguna especie. Nada más lejos de la verdad histórica. La religiosidad es parte _de nuestro ser psíquico_, y por consiguiente, no se ha encontrado aún, ni podrá encontrarse pueblo alguno en el mundo desprovisto de religiosas ideas. La _universalidad_, la _permanencia_ y la _identidad_ fundamental del fenómeno religioso son hoy indiscutibles axiomas etnológicos. El ateísmo llamado regional ó endémico no existe, ni ha existido nunca. Hasta aquéllos _Charruas_ que "parecían semi-capros ó faunos", ó aquéllos _Guayaquies_ que se cazaban como fieras, con palo y soga, creían como todo ser humano en la existencia de una _Voluntad consciente_, _sobrenatural_ é _invisible_, fuente última de toda vida, y en la _posibilidad de comunicarse con ella_[244].

[244] V. _Brinton._ Rel. Prim. Peoples-pág. 31 y sig. _Mgr. Le Roy._ Op. cit. pág. 428 y sig.-_Jastrow_ op. cit. 173 y sig. y sus notas y bibliografías. _Séneca_ (Epístola 117). Nec ulla gens ut non aliquis Deos credat, etc. _Ciceron_ (De Nat. Deorum. Lib. II ch. IV). Omnibus enim innatum est et in animo quasi insculptum, _esse Deos_. _Hobbes._ Leviathan. "the seed of Religion _is only in man_". (Cap. XII. p. 56, Ed. Routledge). _Lang._ Myth, Magic & Religion. Ch. I. Vol. I. _Clodd._ Animism, pág. 11. _Tylor._ Op. cit. I. 350 y sig. _Keane._ Et^{sy} pág. 216. _De Quatrefages._ L'Espece Humaine (2. Ed. p. 356). _Deniker._ Op. cit. pág. 214 y sig. _Tiele._ Komp. der Religiongeschicte (3. ed. Breslau. p. 28). _Reville._ Prol. Hist. des Religions. (París 1883. p. 18 y sig). Entre los antiguos cronistas y misioneros, consúltese _Figueroa._ Rel. Maynas. (ed. Suárez. pág. 235). _Lettres Edifiantes_ en especial 11, 12, 13, 132, 177, etc. _Lozano._ Desc. Gran Chaco. pág. 59. _Gumilla._ Op. cit. II, 156. _Ulloa._ Not. Am. 335 y sig. _Purchas._ Pilgrims. IV. p. 1273. _Sahagún._ Hist. Gral. Nva. Esp. II. 2, 3, 4, 24, etc. _Lozano._ (Charruas y Guayaquies). Conq. Río de la Plata. I. 383. _Ritas._ (Triunfos, pág. 16), refiriéndose á las tribus de Cinaloa, dice textualmente... "no tienen el menor conocimiento de Dios, ni de alguna falsa divinidad", opinión evidentemente ligera é inexacta.

Todas las religiones de la tierra, incluso las Americanas, tienen los mismos _elementos primordiales_. No se conoce en la Historia pueblo alguno sin _creencias religiosas_ más ó menos elevadas, sin _ideas morales_ más ó menos erróneas, sin _cultos_ y _ritos_, más ó menos conscientes.

Partiremos, pues, de esta firme base para estudiar la religiosidad del indio Americano, y los errores y aberraciones de su desaviada mente, y procuraremos fijar las notas principales y comunes á todas sus religiones, sin exceptuar los _Aztecas_, _Incásicas_ y _Mayas_, idénticas en el fondo á las del resto del Continente.

[Ilustración: Fig. 158.--El Indio Triste. Escultura Azteca.]

Las creencias: El animismo.

9.--El indio Americano consideraba al cuerpo como simple envoltura de otro _ser más sutil_ ó _espíritu_ generalmente invisible, especie de vapor, compuesto de respiración, reflexión ó sombra, esencia de la vida, dotado de facultades misteriosas, y común como _perteneciente al alma cósmica_, á los animales, las piedras y las plantas[245].

[245] Vse. _Jastrow_, op. cit. 129, 273 y sig. _Mgr. Le Roy._ Op. cit. 135 y 153. _Brinton._ Op. cit. pág. 69 y sig. _Clodd._ Animism. 34 y sig. _Th. Koch._ Zum Animismus Sudamericanischen Ind. pág. 116 y sig. _J. N. Hewit._ Orenda & Def. of Rel. (Am. Anthrop. New Series. Vol. IV. pág. 33 y 46). _Farrand._ Op. cit. pág. 249. Comp. _Laffittau_. Op. cit. I, 360. _Goblet D'Alviella_ en _Hasting's_ Cyclop. pág. 535 y sig. En Nicaragua la palabra "yulio" era: "el aire que salía por la boca"..., aquello que les hace á ellos estar vivos, é ydo se queda el cuerpo muerto... (Inf. _Pedrarias Dávila_ en _Oviedo_, op. cit. vol. IV, pág. 39). "Ehecalt" entre los Aztecas expresaba "el aire" y "el alma", y personificado en los Mitos se decía nacido de Tezcatlipoca (alma del mundo), llamado también "Yoollichicalt" (viento de las noches). Vse. _Brinton_. Myths of the New World. pág. 74, y sus notas. La célebre definición de su alma dada al morir por el Emperador Adriano:

"Animula, vagula, blandula, Hospes comesque corporis..."

se asemeja mucho á la noción indígena. Vse. _Allinus Spartianus_. "Adrianus" Ch. XV en "Scriptores Historiæ Augustæ".

[Ilustración: Fig. 159.--Sonajero ceremonial (Linuboltz).]

Para el indígena todo el mundo material era inteligente y sensible; los pájaros y los reptiles oían los ruegos de los hombres; el lago tenía alma, como la catarata y el torrente; en los rumorosos silencios del bosque y en las profundidades del barranco, había seres indefinidos y terribles. Todo lo extraño é inusitado era para el indio _misterio_. Los "_manitous_" y "_ockis_" de los Algonquinos, los "_cenis_" de las Antillas, el "_pillan_" y el "_huecuver_" de los Araucanos, los "_teotes_" de Nicaragua, las "_macacheras_" y "_caaporas_" de los indígenas del Brasil, el _wakan_ de los Dakotas, y los "_huacas_" Incásicos, no eran sino palabras distintas para conceptos similares, expresiones vagas é indefinidas del "_sensus numinis_". Virgiliano, del poder inescrutable y deífico que el salvaje creía presente en todos los seres, movimientos y formas[246].

[246] _Laffitau._ Op. cit. I, 370. _Oviedo_, op. cit. I, 126; III, 35, etc. _Clodd._ Op. cit. 51. _Barros Arana._ op. cit. I, 105. _Keane._ Geog. II. 224 (Infierno de Masaya). _J. Toribio Medina._ Aborig. Chile, 2 á 213. _Prescott._ Conq. of. Mexico, p. 37. (Tezcatlipoca). _Herrera._ Dec. III, lib. 2, cap. 66. _Figueroa._ Maynas. 221. _Galanti._ Op. cit. I, 115. _Lozano._ Conq. Río Plata, I, 385. _Tylor._ Prim. Culture. I, 2173 y sig. _Won Tschudi._ Beiträge Zur Kennt des Alt. Peru. 156 y sigs. _Bertonio._ Vocab. Aymará (huaca). Sobre la curiosa coincidencia filológica del "huaca" peruano y el "Wakan" de los Dakotas. Véase _Brinton_. Rel. Prim. Peop. pág. 61 y sig. Debemos hacer notar que el "Animismo", como teoría etnológica de _Spencer_, _Tylor_, _Clodd_, _Von-Gennep_, etc., es tan insuficiente para explicar la emoción religiosa como la célebre frase de _Petronio_ ("El temor es el origen de los Dioses"), ó las hipótesis de _Euhemerus_ (Manismo) _Empédocles_ y _Lucrecio_. El animismo, ó creencia en las almas y espíritus de las cosas inanimadas, no es, ni mucho menos, un rasgo peculiar de las religiones primitivas. La idea del alma cósmica, manifestándose individualmente desde el hombre al astro, y desde la piedra al sapo, pertenece á las religiones Americanas, lo mismo que al Panteísmo de _Spinoza_ ó al de los Neo-Platónicos. El Animismo, como el Manismo, el Fetichismo, etc. no son formas ó etapas religiosas características, sino _fenómenos secundarios del sentimiento religioso_, ó usando la feliz expresión de _Castren_ "una circunstancia en la Doctrina de los Dioses" ("nur ein Moment su der Götterlehre"), _Castren_, Finnische Mythol., citado por _Brinton_. Rel. Prim. Peop. pág. 136. Véase también _Brinton_. Op. cit. pág. 46 y sig. _Von Ende_, Hist. Nat. de la Croyance, pág. 21. _Mgr. Le Roy._ Op. cit. pág. 2, 162, 170, etc. _Jastrow._ Op. cit. p. 120 y sig. _Squier._ Serpent Symbol, etc., pág. 127 y sig. y sus notas y Bibliografías.

La naturaleza entera le enseñaba la existencia de este _desconocido divino_. El salvaje lo veía en todas partes, al observar los grandes fenómenos físicos, en la sucesión de la _luz_ y las _tinieblas_[247], al contemplar el Océano, y todo lo extraordinariamente _vasto_, al admirar el huracán, la tempestad y todo lo extraordinariamente _fuerte_[248]. Pero además de estas grandes impresiones que avivaban la pálida y _sub-consciente_ vislumbre de lo sobrenatural, escondida en las profundidades de su espíritu, tenía el indio otros estímulos, también universales y poderosos, que por su decisiva influencia en las religiones Americanas estudiaremos especialmente. Me refiero á los _sueños_ y estados análogos, y á las ideas sobre la _vida_ y la _muerte_.

[247] La importancia en las religiones primitivas de los conceptos de la luz y la obscuridad es tal, que algunos escritores sostienen que la "adoración de la luz es el fundamento de toda religión". Vse. _Fried_. _Freihold_ Die Lebensgeschichte der Menschheit Bd. I. S. 35. _Brinton._ Rel. Prim. Peop. pág. 74 y sig. íd. Myths of the New World. Cap. VI. _Clark._ Indian Sign Lang. pág. 189. _Musters._ Among the Patagonians. ch. V. _Winsor._ Op. cit. I. apce. V pág. 429. _H. B. Am. Ind._ (B. A. E.). pág. 909, etc.

[248] Vse. _Brinton_. Rel Prim. Peop. pág. 81. _Markham_ en _Hasting's_ Ciclop. I. 472. _Hagar._ Peruvian Astronomy. Cap. "Taurus", "Scorpio", etc. (Journ. Am. Folk Lore. Vol. IX, etc.) _Lang._ Myth, Ritual & Religion. I. 123 á 127, 159, 178. II. 214, 278, etc.

[Ilustración: Fig. 160.--Las Cataratas del Niágara.]

Los sueños.

10.--Para los Americanos, en general, los _sueños_ (naturales ó provocados) eran _realidades_, y tenían carácter profético, oracular é inexorable. El indio creía ver y oir en sus sueños como oía y veía en sus vigilias. Los sueños eran medios infalibles para ponerse _en comunicación directa con los Dioses_, y las imágenes entrevistas por el dormido ó alucinado[249], se consideraban como atisbos del mundo supra-sensible é ignoto, donde moraban los tipos genéricos de todas las cosas y estaban prefigurados todos los acontecimientos.

[249] Las llamadas _alucinaciones hipnogógicas_, ó ilusiones vívidas vistas por los nerviosos en los momentos inmediatamente anteriores ó posteriores al sueño, son asiduamente cultivadas por los primitivos. Véase _Maury_. Annales Medico-psychologiques. Vol. XI. pág, 252 y sig. _Brinton._ Nagualism. pág. 7 y sig. El viajero _Spix_ dice de las tribus de los bosques del Brasil, "que nunca parecen completamente despiertos". Vse. _Brinton_. Rel. Prim. Peoples. pág. 69. _Idem._ Essays of an Americanist. página 293.

[Ilustración: Fig. 161.--Invocando á las estrellas.]

Esta antiquísima y perniciosa creencia _en la realidad de los sueños_, originó innumerables desvaríos; hizo que la vida del salvaje asumiese un carácter irreal y como ensoñado, y fué en las agrupaciones indígenas manantial inagotable de abominaciones y trastornos[250].

[250] Léese en el Antiguo Testamento: "He oído lo que dijeron los Profetas, que en mi nombre profetizaban mentira y dicen: he soñado, he soñado..." (_Jeremías_, capítulo XXIII. v. 25-28). "¿Qué tienen que ver las pajas (sueños) con el trigo (realidad), dice el Señor?..." (_Jeremías_, cap. 27-9). Compse. _Hobbes_. Leviathan, cap. XII, p. 57. Ed. citada. _Mooney._ The Ghost, Dance Religion, etc. (Mesiánica, inspiración de un sueño, sacerdotes hipnotizados y catalépticos), 14. Rep. B. A. E. pág. 650 y 1.104. _Kroeber._ Am. Anthrop. IV. n.º 2. Una de las fiestas Mágico-Religiosas más extrañas de los Yroqueses, es la de los sueños ("onouhuaron" "onouhara" cabeza al revés), escena de delirios en que los Indios fingiéndose locos, furiosos ó epilépticos, se confundían y vagaban en una especie de Saturnal abigarrada y carnavalesca, convirtiendo las aldeas en frenéticos manicomios. Vse. _Laffitau._Op. cit. I. 367. _Morgan._ League of the Yroquois, lib. I, pág. 205. _Jesuit Relations._ _PP. Dablon_ y _Chamonat_(1655-6), 42, 154 y 23-50 (1642). _P. Brebeuf._ S. J. Rel. des Missions (1636), pág. 117. En los horribles suplicios del citado _P. Brebeuf_ y otros mártires jesuítas del Canadá, etc. (_Lallemaut_, _Garnier_, _Daniel_, _Lejeune_, _etc._), tuvieron decisiva influencia los sueños y visiones de los shamanes. Vse. _Parkman_. Jes. in N. A. pág. 377. _Tanner._ Soc. Jesu. Militans pág. 531 y sig. _Donohoe._ The Iroquois & the Jesuits. pág. 27 y 31 Consúltese también, en general, _H. B. Am. Ind._ pág. 400. _Clodd._ Op. cit. pág. 25 y sig. _Thurn._ Ind. Guiana, pág. 340-346. _Robertson_, op. cit. II. 182. _Charlevoix._ Hist. Nouv. France. IIC. 260-350. _Galanti._ Op. cit. I. 116. _Oviedo._ op. cit. vol. IIC lib. XXIX, cap. XXII, etc. _Brinton._ Rel. Prim. Peop. 64 y sig., _Mgr. Le Roy._ Op. cit. pág, 153 y sig. _Deniker._ Op. cit. pág. 218, etc., etc.

[Ilustración: Fig. 162.--Chozas de los Manes (Dakotas).]

La vida futura. Manismo.

11.--La creencia en la _vida futura_ era tan universal, y estaba tan arraigada en el ánimo del salvaje, que para él no existía la muerte sino _como tránsito_ ó _continuación de vida_. El alma humana, ese _algo_ que les mantenía vivos, tenía _vida ultraterrena_. Las lenguas indígenas no tenían palabras equivalentes á "_morir_", sino á "_matar_ ó _ser matado_". Lo que perecía era la _sombra_ humana, la "_forma corporis_", pero la parte esencial del alma, lo que constituía propiamente hablando la personalidad, la individualidad, sobrevivía á la disolución del cuerpo y la forma, y _pasaba_ á un mundo astral, helado y sombrío, á donde llevaba sus pasiones, sus odios, sus rencores, sus necesidades y sus preferencias. Estas almas desencarnadas (_manes_), en especial las de los sacerdotes y jefes, seguían interesándose en las andanzas terrenales de sus allegados, participaban de sus fiestas tribales, vagaban alrededor de sus chozas, se manifestaban en sus sueños, recibían sus homenajes, y hasta tomaban posesión de sus cuerpos.

[Ilustración: Fig. 163.--En oración.]

Este concepto de la vida de ultratumba originó innumerables ritos y creencias, (_Manismo_) tan solemnes y significativos que muchos escritores desde _Euhemerus_ á _Spencer_ y sus discípulos, han sostenido que el origen, fin, y esencia de toda religión, están comprendidos en la propiciación de las almas de los muertos, en el culto de los antepasados, y en la posibilidad de comunicarse con ellos.

Sin incurrir en semejante exageración, diremos, sin embargo, que desde Alaska á Patagonia, la creencia en la vida de ultratumba, _es el rasgo más marcado de las religiones indígenas_, y que el sepulcro en las agrupaciones Americanas fué las más de las veces cuna del altar y del templo.

[Ilustración: Fig. 164.--En comunicación con el espíritu nocturno.]

De aquí los extraños fenómenos y desvaríos del _espiritismo_ indígena, la diversidad é importancia de los usos mortuorios, los cruentos sacrificios Aztecas al "_Tezcatlipoca_", el árbol frondoso y triste que colocaban los _Timbues_, en el sepulcro de sus padres, ó la gota de leche que dejaba caer la madre India en los labios del hijo muerto[251].

[251] Vse. _Brinton_. Rel. Prim. Peop. 23-68 y sig. _Mgr. Le Roy._ Op. cit. 153 y sig. _Clodd._ op. cit. pág. 86. _Spencer._ Principles of Sociology I. 142 y sig. _Frazer._ On Certain Burial Customs, etc. (Jour. Antrop. Inst. Agosto 1885). _Vignoli._ Myth & Science, p. 43. _Payne._ Op. cit. 339-594. _Robertson._ Op. cit. II. p. 85 y sus referencias. _Torquemada._ Mon. Ind. Lib. 7. ch. XIX. _Prescott._ Conq. of Mexico, p. 37 y sig. _Lozano._ Conq. Río Plata. pág. 428, _H. B. A. Ind._ (B. A. E.) pág. 944 y sus referencias. _W. Gill._ Myths & Songs of S. Pacific. p. 28-34. _Clark._ Ind. Sign Lang. pág. 113 y en especial el precioso estudio del _Dr. S. R. Steinmetz_. Ethnologische Studien zur ersten Entwicklung der Strafe Bd. I. ss. 141-287. (Leyden 1894). Para el espiritismo indígena, sus fenómenos, sesiones, etc. muy parecidas á las modernas. Consúltese _S. Hagar_, en _Hasting's_ Cyclop. pág. 433. _Calancha._ Crónica Moralizada, vol. I. p. 411 (Barcelona 1639). _Mendieta._ His. Ecles. Indiana. pág. 84. _Herrera._ Dec. III. 310-15. etc. etc.

[Ilustración: Fig. 165.--Propiciando al espíritu del río.]

Los Dioses Supremos.

12.--Siempre que el hombre piensa claro y siente hondo, ha dicho un sabio etnólogo[252], concibe á Dios como unidad consciente. Así como en las páginas de los poetas paganos encontramos á veces un Zeus, distinto del Júpiter Olímpico, que existe lejos, _solo_, é indiferente á las luchas y pasiones de los demás Dioses[253], así entre las tribus Americanas relativamente cultas descubrimos la creencia en _un_ Dios inmaterial, desconocido y supremo que no exige oraciones ni sacrificios, y que no se preocupa de los afanes terrenales[254].

[252] _Carriere._ Die Kunst im Zusammenhang der Culturentivickelung. I. pág. 50-252.

[253] _Homero._ Illiada II. 177 III. 277, etc. Cons. _Lang_. Myth, Magic & Religion II. 206 y siguientes.

[254] Qui ne prend aucun soin des choses cey bas. _Youtel._ Journ. Hist. d'un voyage de L'Amerique. pág. 225 (París 1713).

Prescindiendo, sin embargo, de la concepción Iroquesa del "_Gran Espíritu_" indudablemente influida por los Misioneros Europeos[255], sólo encontramos en América dos pueblos (Quechuas y Nahuas) en los que el culto de este _"Ser Supremo" é inmaterial_, estuviera claramente instituido.

[255] Vse. _Brinton_. The Myths of the N. World pág. 69 y sig. Rel. Nouv. France pour l'An 1637. (Jesuit Relations) pág. 49. Comp. _Morgan_. The league of the Iroquois. pág. 141. Lib. II. _Parkmann._ Jesuits in North America. Int. LXVII. etc., etc.

[Ilustración: Fig. 166.--Cementerio esquimal.]

El Inca _Yupanqui_ concibió la existencia de un "_Hacedor Supremo_", superior al Sol[256]. Llamóle simbólicamente _Illa tici Viracocha Pachacamac_ (vaso de la tempestad, espuma del mar, animando al mundo), y construyó en un valle cercano al Callao un templo dedicado á su culto. Atribulado _Nezanuait_, Señor de Tezcuco, dedicó también otro templo al "_Dios desconocido_".

[256] _Garcilaso de la Vega_ según _F. Blas Valera_. Com. Reales. Vol. I. pág. 276. (Ed. citada). Comp. _Acosta_. Hist. Nat. etc., de las Indias. Cap. V. _Prescott._ Conq. of Perú. pág. 43 y sus notas.

Claro es que en ninguno de estos dos casos se pretendió sustituir en absoluto el culto de este "_Ser Supremo_" al de las demás divinidades indígenas. Ni el _Inca Yupanqui_, dejó de llamarse "hermano del Sol" ni el Jefe _Tezcucano_, dejó de sacrificar cautivos en los altares del dios de la guerra. Ya dijimos que el monoteísmo propiamente dicho no existió jamás en América. El "_Dios ignoto_" Tezcucano, y el _Viracocha_ Incásico no son sino expresiones de la tendencia intuitiva del _sentir religioso_, hacia la _unidad divina_, que en la entenebrecidamente salvaje, no se oponían al _pensar_ idolátrico[257].