Comedias inéditas

Part 9

Chapter 93,604 wordsPublic domain

Conde, no ha sido mi intento Inquietar vuestra posada, Que para ser respetada Dió Celia merecimiento, Cuando no fuera por vos.

CELIA, LISENA Y FLORA.

_Cel._

¿Con guarda aquí su excelencia?

_Virey._

La guarda es vuestra licencia.

_Cel._

Mil años os guarde Dios.

_Virey._

Dos caballeros han sido Los que me han dado ocasion Con cierta honrada quistion Á cuya paz he venido, Que, como justicia, aquí No viniera ni otro efecto Me trujera.

_Cel._

Ese respeto Por mis padres merecí, Cuyas puertas adornaron Los militares blasones Que muestran.

_Virey._

Esas razones Y otras muchas me obligaron De lo que vos mereceis; Pero á mí se me han de dar Las llaves, para buscar Un hombre que aquí teneis, Por atajar la inquietud D’este reino.

_Cel._

Yo, señor, Deseo por vuestro honor Su paz, aumento y quietud, Mirad, si quereis mirar, Primero arriba.

_Virey._

Aquí creo Que está lo que hallar deseo.

_Tomé._

Á Fénis viene á buscar.

_Otav._

No viene sino á Leonardo.

_Tomé._

No te faltarán enojos, Que ha puesto el Duque los ojos En el camarin.

_Otav._

¿Qué aguardo? Perdidos somos, Tomé.

_Virey._

Entrad y mirad ahí.

_Cap._

Una mujer está aquí.

_Cel._

¿Cómo es posible que esté?

_Cap._

Salid, que el Virey os llama.

FÉNIS _tapada_.

_Virey._

¿Otra vez tapada?

_Cel._

¡Ah, Conde!

_Tomé._

El Conde, que las esconde.

_Virey._

Descubríos y hablad, dama.

_Fén._

Óigame vuestra excelencia Primero aparte.

_Virey._

Decid.

_Fén._

Que soy Fénis advertid.

_Virey._

¿Fénis?

_Fén._

Á vuestra prudencia Pido piedad y remedio, No me descubrais os pido.

_Virey._

No haré, que á vuestro marido, Porque hay tanta gente en medio, Os daré, y con él iréis Donde despues lo sabrán. Llama á César, Capitan.

_Cap._

César.

CÉSAR.

_Cés._

Aquí le teneis, Que no quiero replicaros En hacer esta amistad.

_Virey._

Otra quiero hacer, llegad, Llegad que quiero casaros.

_Cés._

¿Cómo, señor?

_Virey._

Aquí está Fénis.

_Cés._

Si aquí la tenía Leonardo, no será mia Si fué de Leonardo ya.

_Virey._

¿Dónde está Leonardo?

_Tomé._

Aquí.

LEONARDO.

_Leon._

Señor, la muerte confieso, Puesto que os parezca exceso Hablar en público ansí, Que quise vengar mi honor De un caballero agraviado; Si fué pensamiento honrado Remito á vuestro valor. Fiéme de quien pensé Que secreto me tuviera, Y, si es quien es, no pudiera No ser lo que siempre fué.

_Virey._

Quedo, Leonardo, que estais En todo engañado; oid: César vive, y advertid Cómo en su presencia hablais, Que le traigo yo conmigo.

_Leon._

¿Que no es muerto César?

_Virey._

No, Y advertid que quiero yo, Leonardo, haceros su amigo, Que vos estais satisfecho, Como caballero honrado; Mas ya que el cielo ha guardado, Como vuestro honor, su pecho, Decidme, ¿por qué negais Que á Fénis habeis tenido, Si estando vos escondido Está donde vos estais?

_Leon._

¿Yo á Fénis? si della sé, Me quite el cielo la vida.

_Virey._

¿Cómo no, pues escondida Donde vos estais la hallé? Descubríos, porque diga Celia cómo estaba aquí.

_(Descúbrese Fénis.)_

_Cel._

Yo, señor, jamas la vi, Ni fué ni será mi amiga, Pues en mi afrenta y agravio La tiene escondida el Conde.

_Fabr._

¿Por qué Otavio no responde?

_Otav._

Porque está sin culpa Otavio, Que se entró, Fabricio, aquí Fénis huyendo de vos.

_Virey._

Disculpa tienen los dos.

_Otav._

La que puede haber en mí, Es haber honestamente Mirado para mujer Á Fénis.

_Virey._

No puede ser, Que está su esposo presente, César es ya su marido, Y de Celia lo será El Conde.

_Cel._

Obligado está Á cumplir lo prometido.

_Cés._

Celia, ¿quereisme escuchar Aquí aparte dos palabras?

_Cel._

¿Á vos, César, para qué, Adonde todos me agravian?

_Cés._

Hablemos aquí los dos.

_(Aparte los dos.)_

_Cel._

Decid.

_Cés._

Celia, aquí nos casan Á vos y á mí, á mí con Fénis Que tengo en medio del alma, Y á vos con el conde Otavio, Cuya pasion se declara En lo que habeis hecho y dicho; Hoy nuestras dos esperanzas Llegan á ser posesion, Hoy nuestras penas se acaban. Pregunto yo, ¿por qué le pintan Ciego al amor?

_Cel._

Cosa es clara Que porque hace el mismo efeto.

_Cés._

Luego está ciego quien ama.

_Cel._

Ciego está como los dos.

_Cés._

¿Pues quereis, Celia, que haya Agora un amor con vista? Será novedad extraña.

_Cel._

¿Cómo?

_Cés._

Quitando la venda Con que los ojos le tapan Á los nuestros para ver De Otavio y Fénis las faltas.

_Cel._

Ya me he quitado la mia.

_Cés._

¿Qué veis?

_Cel._

Al Conde en mi casa Diciéndome mil requiebros Con alma fingida y falsa, Que fué un hombre que en un hora Hizo tan grande mudanza, Que puso el amor en Fénis Y que le dió la palabra De ser suyo, y la escondió Donde yo misma la hallaba, Y él, como yo estaba ciega Desde los ojos al alma, Me hacia con invenciones Entender que me engañaba, Y veo que quien agora Hace cosas tan extrañas, Las hará despues conmigo Más traidoras si se casa.

_Cés._

¿Eso veis?

_Cel._

Y áun otras cosas, César, que el respeto calla.

_Cés._

Pues oidme á mí, que ya Tengo la venda quitada.

_Cel._

¿Qué veis?

_Cés._

Veo una mujer Que cuando juntos estaban Sus parientes y los mios, Á tanto amor siempre ingrata, Tomó desdeñosa y libre La pluma, escribiendo airada En mi afrenta sus desdenes, Y con atrevidas plantas Huyó de mí, de su padre, De su honor y de su casa; Veo una mujer por quien Me dió en el pecho una bala, Que de milagro estoy vivo; Y aunque su belleza es tanta, Que, con una mano sola, Todos mis cuidados paga, Considérome casado, Y que aquel deseo pasa De su rigor en las bodas, Y que estoy por la mañana Pensando que estuvo Fénis En esta ó aquella cuadra Toda una noche y dos dias, Y que un hombre, que la amaba... Pero quédese esto aquí, Que en materia de honra y fama, Para no vivir con gusto, Imaginaciones bastan.

_Cel._

¿Tanto mira amor con vista?

_Cés._

Mucho más cuando se acaba.

_Cel._

¿Qué harémos?

_Cés._

Haz lo que yo, Celia, pues partes tan altas Te darán mejor marido Y vivirás descansada; Duque generoso, escucha.

_Virey._

La consulta ha sido larga, Veamos qué sale della.

_Cés._

Fénis estuvo guardada Del Conde, del Conde sea, Mi amor con vista se halla, Y se la da libremente.

_Cel._

Yo tambien, desengañada, Le doy á Fénis al Conde, Y porque César me agrada, Mi mano y mi hacienda es suya.

_Virey._

Á Lisena, vuestra hermana, Dad á Leonardo, con quien Queda la paz confirmada.

_Tomé._

Flora, ¿tienes vista?

_Flora._

No.

_Tomé._

Pues amor con vista acaba, Si el senado que las mira Suple á nuestro amor las faltas.

_Laus Deo et Mat. Virg._

_En Madrid, á 10 de Diciembre de 1626._

LOPE DE VEGA CARPIO.

Véala Pedro de Vargas Machuca.--Rúbrica.

Es de las muy buenas comedias que ha escrito Lope de Vega, la fábula ingeniosa, los versos muy poéticos, escogidos y sentenciosos, con discretos avisos para los sucesos de la vida humana, y toda digna del teatro de la córte.--Puede representarse.

_Madrid, á 11 de Diciembre de 1627._--PEDRO DE VARGAS MACHUCA.

Esta comedia, intitulada _Amor con vista_, se puede representar reservando á la vista todo lo que no fuese de su lectura. Zaragoza y Febrero 13 de 1627.--EL DR. LUIS NAVARRO ORDOÑEZ.

____ Pódesse representar esta comedia vta. á informaçao do Cor. Gregorio de Ballaser en Lisboa, 12 Decembro de 1630.

Pódesse representar. _Lisboa, 14 Decembro de 1630._--Rúbrica.

[Ilustración]

LA PRUEBA DE LOS AMIGOS.

PERSONAS.

FABIO. FABRICIO. TANCREDO. FULGENCIO. FELICIANO. GALINDO. DON TELLO. FAUSTINO, _viejo_. CORNELIO. FRISO. LESINO. ALBERTO. JULIO. LEONARDA. DOROTEA. CLARA. OLIVERIO. FERNANDO. LISELO. JUSTINO. RICARDO. LISENO. UN CRIADO. DOS MÚSICOS. UN ALGUACIL.

[Ilustración]

LA PRUEBA DE LOS AMIGOS.

ACTO PRIMERO.

_Entran_ FABIO, FABRICIO, TANCREDO, FULGENCIO _y otros, de acompañamiento, y_ FELICIANO, _con luto, y detras de todos_ GALINDO, _lacayo, con otro luto á lo gracioso_.

_Fab._

Téngale Dios en el cielo, Que juzgando por sus obras, Mejor padre, muerto, cobras Que le perdiste en el suelo: Tales fueron sus costumbres, Que pienso que desde aquí Le puedes ver, como allí Se ven las celestes lumbres.

_Fulg._

En mi vida supe yo Dar un pésame, Tancredo.

_Tanc._

No me dió cosa más miedo, Ni más vergüenza me dió, ¿Cómo diré que, en rigor, De consuelo le aproveche; Vuesa merced le deseche Por otro padre mejor?

_Fulg._

Eso fuera desatino; Óyeme y imita luégo.

_Tanc._

¿En fin vas?

_Fulg._

Temblando llego; Como el gran Padre divino Lo es de todos inmortal, Consuelo podréis tener Que os ha de favorecer, Feliciano, en tanto mal; Su falta se recupera Con poneros en su mano.

_Fab._

No es posible, Feliciano, Que en vos Everardo muera, Quedando tan vivo en vos, Que sois su traslado cierto, Pero guárdeos Dios, y al muerto Téngale en su gloria Dios.

_Fulg._

¿Aún no llegas?

_Tanc._

No he podido Sujetar mi mal humor, Dar el pésame es mejor Á este hipócrita fingido, Á este alcahuete bellaco, Á este Parmeno fiel, Que yo me avendré con él.

_Fulg._

¿Va el pésame?

_Tanc._

Ya le saco: Señor Galindo, ya es muerto Su padre de Feliciano, Que vos quedais, es muy llano, Por su padre...

_Gal._

Sí por cierto.

_Fulg._

Sacad del capuz la cara.

_Gal._

Mejor está en el capuz, Pues ha faltado salud, Que hoy nos deja y desampara. ¡Ay, mi señor Everardo, Dónde hallaré tal señor!

_Tanc._

Su hijo tiene valor, Y es caballero gallardo; Mejor amparo teneis, Buen dueño habeis heredado.

_Gal._

Todo á todos ha faltado. ¡Triste de mí!

_Tanc._

No lloreis.

_Gal._

Yo lloro con gran razon, El pan á llorar me mueve.

_Tanc._

(_Ap._) Mejor el diablo le lleve, Que lo siente el bellacon.

_Fab._

Quedad con Dios, Feliciano, Y pues que sois tan discreto, Con sentimiento secreto Dad al público de mano: Prudente sois, esto basta.

_Fulg._

Adios, Feliciano.

_Fab._

Adios.

_Fel._

Con todos vaya.

_Tanc._

Y con vos Quede.

_Gal._

Lindo humor se gasta.

_(Vanse.)_

_Fel._

¿Fuéronse esos majaderos?

_Gal._

Ya la escalera trasponen.

_Fel._

Los hábitos me perdonen.

_Gal._

Todos nacimos en cueros; Estas son borracherías Que el loco mundo ha inventado.

_Fel._

El lutazo me he quitado.

_Gal._

Yo las mortíferas chias, Salgo de la negra tumba Como espada de la vaina.

_Fel._

Aquí la tristeza amaina.

_Gal._

El retintin me retumba De un poquito de chacona.

_Fel._

No bailes, Galindo, tente, Que no quiero que la gente Murmure de mi persona.

_Gal._

Calla, señor, ¡pesiamí! ¿Es la ventura que ves Para que puedan los piés Tener sufrimiento aquí? Cuando tiene un enemigo Un hombre, y se muere ó va, ¿No se alegra?

_Fel._

Claro está.

_Gal._

Pues si está claro, eso digo. ¿Qué enemigo capital Como el viejo que hoy te falta? Baila, brinca, tañe, salta.

_Fel._

Fué padre, y hacemos mal.

_Gal._

¿Qué más quieres que viviera? ¡Ojalá llegues allá! Con cuatro sietes se va, Mira si es mala primera. Es bueno, yo lo confieso, Pero que hoy vive imagina, Y por tus gustos camina, Verás lo que siente en eso; Ni tendrás sólo un real, Ni de libertad un hora, Mira si truecas agora En tanto bien tanto mal. Treinta mil ducados deja, Que si va á decir verdades, Treinta mil necesidades Te lastimaban la oreja, Y éstas todas las remedias. ¿Era mejor, Feliciano, Ser por puntos cirujano De los puntos de tus medias? ¿Era mejor no tener Qué gastar con Dorotea, Para que quien la desea La pueda á tus ojos ver, Y áun gozalla, como sabes?

_Fel._

Calla, no me digas eso, Perderé, Galindo, el seso Ántes que de hablar acabes. Diez años ántes quisiera Que fuera muerto el que ya, Como tú dices, se va Con tan hermosa primera. Si un hijo del viento gasta, Y no hay más que la comida. En el juego desta vida Á un padre rico bien basta, Que á seis y siete entre un as; Que es lástima envejecer Un hijo mozo, y tener Muchas veces treinta y más. Pero gente suena, toma El capuz. ¡Pesia mi mal!

_Gal._

¡Otra vez tumba mortal!

_Fel._

Son chapines.

_Gal._

Manto asoma.

LEONARDA.

_Leon._

Aunque no era, Feliciano, Esta ocasion para verte, Al pésame de la muerte De un padre noble y anciano Bien puede venir Leonarda, Con la justa pretension, Que más de tu obligacion Que de sus prendas aguarda. Cuanto á ser tu padre el muerto, Dios sabe que me ha pesado, No cuanto á haberle culpado En nuestro justo concierto, Del que sospecho que agora Tendrás memoria, y de mí, Que por darte gusto fuí Á iguales padres traidora. Que si él, como tú decias, Tu casamiento estorbaba, Cuando con él se trataba, Y su aspereza temias, Ya no podrás, Feliciano, Huir el rostro á mi honor, Muerto aquel cuyo rigor Fuera combatido en vano. Ya quedas libre, señor, De tu hacienda y tu persona, Mi causa quien soy te abona, Tu deuda mi propio honor Que en efeto...

_Fel._

No prosigas: ¡Qué locas sois las mujeres! ¡Que agora me case quieres! ¡Aquí me fuerzas y obligas! ¡No está del muerto la cama Fria del calor que tuvo Cuando en ella enfermo estuvo, Y ya á la boda me llama! ¡No está libre el aposento Del humo de tanta cera, Y ya quiere que la quiera Para fiesta y casamiento! ¡Áun cantan kiries allí Sobre tumbas y memorias, Y ya quiere que haya glorias De desposorios aquí! ¡Apénas allí tan triste, Cesa de _requiem_ la misa, Y aquí con tal gusto y prisa Á la de fiesta se viste! ¡Apénas lugar he dado Á que el pésame me den, Y ya me da el parabien Del para mal de casado! ¡Veme de luto cubierto Y ya me obliga á bailar!

_Leon._

Siendo mujer fuera errar, Mas no, siendo padre el muerto; ¿Qué importa que esté caliente La cama en que no dormias, Y en cuyas sábanas frias Durmió un padre impertinente? El humo de tanta cera ¿Qué importa? Mas estás ciego Del humo, infame, del fuego Que abrasar tu honor espera; Que, segun van las historias Que de Dorotea oí, Cantarán kiries por tí, Y ella en tu hacienda las glorias. Ésta sí, será la misa De _requiem_ y de dolor, Á la muerte de tu honor De que ya el luto te avisa. Sigue la vil Dorotea, Vuelve á mi deuda la cara, Pues ya tu amor no repara En que de otros muchos sea; Los hombres eso quereis, Lo que es de otro siempre amais, De lo que solos gozais Poca estimacion haceis; Celos os hacen querer, Lágrimas mucho os enfadan, Lo que las libres agradan Cansa una honrada mujer. Espero en Dios que ese luto Traerán tus deudos por tí, Para que yo coja ansí Como la esperanza el fruto; Que con sólo verte muerto Podré yo quedar vengada, Viuda sin ser casada, Y tú, infame en el concierto, Que de él y tus juramentos Allá me pienso vengar, Que á fe que irás á lugar Donde juzgan pensamientos.

_(Vase.)_

_Fel._

¿Fuése?

_Gal._

Por las escaleras.

_Fel._

Ojalá por las ventanas, ¡Qué de maldiciones vanas! ¡Qué de soñadas quimeras! ¡Qué de cansadas razones! ¡Qué de locas vanidades! ¡Cómo pondera verdades Y cómo culpa traiciones! Basta, que ya las mujeres, Sólo que los labios abras, Quieren trocar á palabras Sus mal gozados placeres. Dame medias de color, Iréme á desenfadar.

_Gal._

La noche dará lugar, Vé, por tu vida, señor, Á que el pésame te dé La gallarda Dorotea.

_Fel._

Cree que el pláceme sea Del dinero que heredé, De que ya se juzga dueño.

_Gal._

Que ya le sabrá sacar.

_Fel._

Yo me sabré reportar.

_Gal._

¿Tú?

_Fel._

¿Pues no?

_Gal._

¡Cosa de sueño! Pues, á fe, que te importára Irte poco á poco en esto.

_Fel._

Aconséjasme muy presto, Lo de adelante repara, Que agora, por Dios, que quiero Gastar por un año ú dos Pródigamente.

_Gal._

Por Dios, Que es lindo amigo el dinero, Gasta, cobra amigos, da, Sé liberal, noble, honrado; Quien da sólo es estimado, Cercado de amigos va, Estos son mayor riqueza Que el dinero.

_Fel._

Ya verás Mi virtud.

_Gal._

¿Pues cuál tendrás?

_Fel._

Contra avaricia largueza.

_(Vanse.)_

DOROTEA Y CLARA.

_Dor._

¿Qué me cuentas?

_Clara._

Lo que vi.

_Dor._

¿Qu’es ya muerto?

_Clara._

Está enterrado.

_Dor._

¡Bravo suceso!

_Clara._

Extremado.

_Dor._

Y mucho más para mí.

_Clara._

Bajaba de aquella calle Que han hecho un palacio en fin, Los monjes de San Martin, Á darle el papel y hablalle, Cuando veo á San Ginés Acercarse un largo entierro, Honra del final destierro, Que de la tierra lo es; Veo mil hachas ardiendo, Pobres vestidos, contentos Que heredan los avarientos, Que no pudieron, viviendo; Gozan el vestido y hacha Que no les dió la virtud. En fin, un negro ataud, Seis de gerga y de capacha Veo que en los hombros llevan, Tras mil clérigos y cruces, Frailes, cofradías, luces, Cuantas á un noble se deban; Miro el acompañamiento, Hábitos y gente ilustre, Y entre este adornado lustre, Polvo en tierra y humo en viento, Veo á nuestro Feliciano, Entre un capuz y un sombrero, Muy triste, porque el dinero No estaba todo en su mano. Tras él iba aquel bellaco De Galindillo, fingiendo Que lloraba, y componiendo Su tumba; á un teñido saco La falda llevaba, y creo Que iba diciendo entre sí: ¡Oh si llevára yo aquí Los escudos que deseo! Fuera preguntar en vano Quién era el muerto; ya ves, Rico entierro en San Ginés, Y enlutado á Feliciano.

_Dor._

Por tu vida que te diera, Si las hubieras pedido, Albricias.

_Clara._

Buenas han sido, Del interes que me espera No doy mi parte.

_Dor._

Detente, Que siento gente en la puerta, Entraránse, que está abierta.

OLIVERIO Y FERNANDO.

_Oliv._

Sí harán, que es segura gente, Pero si estás ocupada, Tambien atras volverán.

_Dor._

Nunca estas sillas lo están Para gente tan honrada. ¿Qué hay de nuevo en nuestra aldea?

_Fern._

Así la puedes llamar; Por acá comer y holgar, Y juventud que pasea. Si no es que tienes que hacer, Tuyos somos este rato.

_Dor._

Miéntras se tarda un ingrato Me podeis entretener.

_Oliv._

¿Qué, le quieres todavía?

_Dor._

¿Es milagroso?

_Oliv._

En tu mudanza...

_Dor._

Pues hay mudanza que alcanza Á quien de mudanzas fia.

_Fern._

¿No te trata bien Ricardo?

_Dor._

Sospecho que quiere bien.

_Oliv._

Si no le muestras desden, Mayor libertad aguardo.

_Fern._

Dale celos.

_Dor._

No aprovecha.

_Fern._

¿Trágase estas balas?

_Dor._

Sí.

_Fern._

¿Es diestro?

_Dor._

Cuanto lo fué.

_Fern._

Bien hace, tu amor sospecha; Un hombre no ha de saber Que es querido.

_Dor._

No es licion Que puesta en ejecucion Le está bien á una mujer, Que tratalle sin amor Mucho desdora.

_Fern._

Templalle, Y dalle para gozalle Con recatado favor.

_Oliv._

La puerta suena.

_Dor._

¿No cierras?

LISELO, JUSTINO, OLIVERIO, FERNANDO, DOROTEA Y CLARA.

_Lis._

En tiempo de tantas paces No la cierres, que bien haces, Y si bien haces, no yerras.

_Dor._

Seais los dos bien venidos. ¿Dónde Ricardo quedó?

_Just._

Aquí pensé hallarle yo.

_Dor._

¿Ya soy centro de perdidos?

_Lis._

Si lo están todos por tí, Que aquí se busquen es bien.

_Clara._

¿Quereis que naipes os den?

_Just._

¿Hay algo que rifar?

_Clara._

Sí.

_Fern._

¿Qué, por tu vida?

_Clara._

Unos guantes.

_Oliv._

¿Son de olor?

_Clara._

Como lo dices, Favor para las narices.

_Oliv._

¿Sabes por cuántos instantes?

_Lis._

¿Son de ámbar ó perfumados? ¿Olerán hasta salir De la calle?

_Clara._

Eso es decir Que estais de rifar cansados; Pues ya por los naipes voy.

_Dor._

¡Qué necia que estás, Clarilla!

_Just._

Lo acuchillado acuchilla.

_Oliv._

¿Teneis vos?

_Fern._

Sin blanca estoy.

_Oliv._

¡Qué fria es aquesta treta De dar luégo que rifar!

_Just._

Viejo modo de pescar Es esta necia receta.

_Fern._

¿Para sacar seis escudos Qué sirven estas bajezas? Repártanse por cabezas Y hagamos señas de mudos.

_Lis._

No perderán estas damas Esta costumbre ó traicion, Como el pedir colacion.

_Oliv._

Pues es andar por las ramas.

_Clara._

Una palabra al oido.

_Oliv._

¿Hay vision? ¿hemos de huir?

_Dor._

Acábalo de decir.

_Clara._

Los guantes y naipes pido Á la mulatilla, y ella Me dice que Feliciano Está á la puerta.

_Dor._

Su mano Me da amor, mato con ella. ¡Perdido mozo!

_Clara._

¡Jesus! Cuéntale por rematado.

_Dor._

(_Ap._) Despedirlos me es forzado Miéntras que le llamas tú.

_Clara._

(_Ap._) Echa esa inútil caterva En tanto que voy.

_Dor._

Mis reyes Ya sabrán de nuestras leyes, Que este lugar se reserva Para cosas de provecho; Otra venta, abajo piquen.

_Oliv._

¿Hay pesca?

_Dor._

No me repliquen.

_Lis._

Es mal hecho.

_Just._

No es mal hecho, Que aquí se ha de dar lugar.

_Fern._

Con tal condicion se alquila.

_Lis._

Vamos á ver á Drusila, Que hoy acabó de llegar.

_Oliv._

¿Adónde estaba?

_Lis._

En Toledo.

_Oliv._

¿Y no se vende el caudal?

_Lis._

¿Cómo le ha de ir bien al mal?

_Oliv._

Estoy por...

_Fern._

Hablemos quedo.

_Oliv._

Vive Dios, que le he de dar Una matraca.

_Fern._

Eso sí.

_Oliv._

Callad y echad por aquí, Oiréis á Fabia cantar.

_(Vanse.)_

CLARA, FELICIANO Y GALINDO, _de noche_, Y DOROTEA.

_Fel._

¿Podré verte?

_Dor._

Desemboza Esa cara, que Dios guarde.

_Fel._

No pude venir más tarde.

_Clara._

Quedo, ¿él tambien me retoza?

_Gal._

¿No puedo tocar la mano? ¡Aunque en aquesta ocasion Fueras cuenta de perdon!

_Clara._

Lo es siempre la mano, hermano.

_Fel._

¿Quién son éstos que se van?

_Dor._

No hay cosa que importe en ellos.

_Fel._

¿Es acaso alguno de ellos Ricardo?

_Dor._

¿Quién?

_Fel._

Tu galan.

_Dor._

Donde tú vives, mi bien, ¿Qué Ricardo, ó qué riqueza Mayor para mí?

_Fel._

¡Oh belleza Divina! ¿ya sin desden?

_Dor._

¿Desden para tí, mis ojos, Si eres la luz con que veo? Ya me mataba el deseo De celos, ánsias y antojos. ¿Dónde has estado? ¿en qué andas? ¡Desde ayer sin verme, ay cielos! ¿Por qué me matas con celos Cuando servirte me mandas? No estoy bien con tus ausencias, Trazando vas mis disgustos, Ó tienes allá otros gustos, Ó acá pruebas mis paciencias. Á fe que alguna dichosa Esta noche tuvo el lado Más discreto, más honrado, Que ha visto esta alma envidiosa; Muestra la mano, el color Se te ha trocado, esto es cierto Una noche, tú me has muerto.

_Clara._

¡Qué extraña señal de amor!

_Gal._

¿Desmayóse?

_Fel._

¿No lo ves?

_Gal._

¡Vive Dios que es de lo fino! Ved qué de presto le vino De la cabeza á los piés.

_Fel._

Trae, por tu vida, Clara, Un poco de agua de azahar, Si no la puede tomar Echarásela en la cara; ¡Hay tales celos!

_Gal._

Por Dios Que es lástima, está mortal.

_Fel_.

¿No vas?

_Clara._

Voy.

_(Vase.)_

_Gal._

Mala señal.

_Fel._

¿Para quién?

_Gal._

Para los dos.

_Fel._

¿Cómo?

_Gal._

Porque es mal agüero Entrar aquí con azahar, Y estas dos sotas hallar En el encuentro primero.

_Fel._

Necio, ¿este rostro no miras?

_Gal._

Discreto, ya estoy mirando El mismo rostro que cuando De ver su color te admiras.

_Fel._

¿No ves que es color fingida Y no se puede mudar? La que es suya has de mirar, En tantas partes perdida.

_Gal._

Cuanto aquí se ve es fingido, ¿Es raton éste?

_Dor._

¡Ay de mí!

_Gal._

¿Ves qué presto vuelve en sí?

_Dor._

¡Qué necio, Galindo, has sido! ¡Qué alteracion me has causado!

_Gal._

¿Pues no estabas desmayada?

_Dor._

Algo estaba ya cobrada Y era aquel susto pasado.

_Fel._

Maldígate Dios, amén, ¡Qué costosas gracias tienes!

_Gal._

Clara es ésta.

_Fel._

Tarde vienes, Mas toma el agua, mi bien.

_Dor._