Comedias inéditas

Part 3

Chapter 33,812 wordsPublic domain

Sí, mi bien, ó aborrecerme; Pues con la espada es perderme, Y con la pluma es ganarme.

_Pad._

Yo lo haré.

_Beat._

Pues no me engañes.

_Pad._

Digo que lo haré por tí.

_Ana._

No queda muy bien ansí, Cuando á mí me desengañes, Que yo le pondré á don Juan Pleito, que él sabe y yo sé.

_Pad._

Testimonios, ¿para qué?

_Ana._

Verdades, traidor, serán.

_Pad._

Vente conmigo, Martin, Que yo no escucho locuras.

_(Váyanse don Juan y Martin.)_

_Ana._

Yo sé que mis desventuras Tendrán con el pleito fin, Que yo tengo más accion, Como la más ofendida.

_(Váyase doña Ana.)_

_Beat._

¡En qué ha de parar, mi vida, Pleito, amor y confusion!

DON ÁLVARO.

_Álv._

Quiero pedirte albricias De que vino tu esposo con su alteza.

_Beat._

Si de mí las codicias, Pídeselas, señor, á mi tristeza, Que, pues la aumentas tanto, Bien las mereces de mi pena y llanto.

_Álv._

¿Búrlaste por ventura? ¿No sabes que me enojas? pero advierte Cuanto tienes segura En don Juan de Aragon la mayor suerte Que mujer ha tenido: ¡Qué gentil-hombre viene y qué lucido! ¿Qué dama no tuviera De haberle merecido tanta gloria Que el alma enloqueciera Desde la voluntad á la memoria? Porque el entendimiento No merece tan dulce sentimiento. Alégrate.

_Beat._

No puedo.

_Álv._

¿Pues no es tu esposo?

_Beat._

No.

_Álv._

Ya estás casada.

_Beat._

Con tanta fuerza y miedo, Ni pude entónces ni quedé obligada; Desto tengo testigos.

_Álv._

¡Hijos, quién os llamó sino enemigos!

_Beat._

Si yo respeto esposo, Es don Juan de Padilla.

_Álv._

¿Estás furiosa? ¡Cuando ves que es forzoso Que don Juan de Aragon te llame esposa!

_Beat._

Del Padilla te advierto Que es de mi pecho, el otro del desierto.

_(Vase.)_

_Álv._

¿Si tomaré venganza Desta disolucion y atrevimiento? Pues no ha de hacer mudanza, Matarla quiero.

DON JUAN DE ARAGON, _galan, de camino, y_ SANCHO, _criado_.

_Arag._

¿Qué mayor contento Que llegar como llego?

_Sanch._

Toda ausencia en amor aumenta el fuego.

_Álv._

Este es mi yerno, quiero Disimular.

_Arag._

Señor, seas bien hallado.

_Álv._

Tú, bien venido.

_Arag._

Espero Que lo seré, señor, pues he llegado Al centro del deseo Donde pararse la esperanza veo. ¿Sabe mi dulce esposa Que ha venido su alteza y que he venido?

_Álv._

Será cosa forzosa.

_Arag._

Pues ¿cómo tanto amor padece olvido? Pues ¿cómo no la veo? ¿Áun esto no le debe mi deseo?

_Álv._

Entra, Sancho, y advierte Á Beatriz de su dicha, y pide albricias.

_Arag._

Á mi dichosa suerte Se las pide mejor, si las codicias.

_Álv._

¿Llegastes muy cansado?

_Arag._

Como lo puede estar quien ha llegado; Si fuera á la partida, Seguro estais que encarecer pudiera, Hasta perder la vida, Lo que sentí, como si eterna fuera Una ausencia tan breve, Tales ánsias de amor Beatriz me debe. Llegué cuando se hacian Fiestas en Compostela y con las luces Del cielo competian Luminarias de torres y de cruces; Holgóse el Rey de verme, Hízome la merced que suele hacerme, Y aquellos caballeros Quisieron que ayudase á una sortija De veinte aventureros; Yo, no sabiendo qué invencion elija, Saqué el amor bizarro De plumas de oro en un triunfante carro, Y para testimonio De mi dicha, le puse en una mano El dulce matrimonio En una imágen de oro, á quien en vano Se atreven las pasiones Que rinden los humanos corazones.

_(Sancho vuelve.)_

_Sanch._

De manera me ha quitado Tan desdichado suceso El instrumento del alma, Que no pienso que la tengo. Doña Beatriz, mi señora, Entra con pasos ligeros Agora en un coche.

_Álv._

¿Cómo?

_Sanch._

No sé más de que dijeron Los hombres que la llevaban, Que eran notarios, y entre ellos Pienso que iba un alguacil.

_Álv._

¡Pleito intenta, vive el cielo!

_Arag._

¿No viste algun hombre fuera De los que en el coche fueron?

_Sanch._

Un hombre medio embozado Los hablaba desde léjos, Y era don Juan de Padilla Si no me engaño.

_Álv._

Esto es hecho, Pleito me pone don Juan.

_Arag._

¿Qué importa? matarle luégo.

_Sanch._

¡Qué presto lo has sentenciado!

_Arag._

Lo que importa ha de ser presto.

_Álv._

Si las armas intentais, Bien veis que perdido quedo; Ídos á palacio vos, Iré yo á saber qué es esto.

_Sanch._

Camina presto, señor.

_Arag._

¡Qué bravo aborrecimiento! Pues ¡vive Dios, enemiga, Que no has de gozar, si puedo, El caballero que adoras! Dineros y favor tengo.

_Sanch._

Favor y dineros son piés y manos de los pleitos.

EL REY ALFONSO, _con acompañamiento y_ EL CONDE DE HARO.

_Alf._

Pienso que le tendré, Conde de Haro, Muy de mi parte en todas mis acciones.

_Cond._

Tu devocion, señor, pide su amparo, Justa esperanza en el Apóstol pones.

_Alf._

De pórfido, de bronce y mármol paro, Con letras y doradas inscripciones, Altar le haré labrar.

_Cond._

Cristiano celo.

_Alf._

¡Qué capitan de España tiene el cielo! De mi hijo, don Pedro, pronostican, Siendo agora tan niño, tan piadoso, Tanta crueldad, que á la que espera aplican Un Neron, un Maxencio riguroso; Mas las cosas que al cielo se suplican, Si no es por nuestras culpas, es forzoso Que templen el rigor, y así querría Llevársele al Apóstol algun dia.

_Cond._

Cuando vuelvas, Alfonso, de Granada, El Príncipe será de edad bastante Para que tome de su altar la espada, Rayo feroz del bárbaro arrogante.

DON JUAN PADILLA Y MARTIN.

_Pad._

La ira es atrevida.

_Mart._

Aquí templada. Que es el respeto al Rey, ley de diamante.

_Pad._

Déme tu Alteza para hablar licencia.

_Alf._

¡Oh buen Padilla!

_Pad._

Advierte...

_Mart._

Ten prudencia.

_Pad._

Generoso Rey Alfonso, Á quien desde niño el cielo Guardó de tantos peligros Para bien de aquestos reinos, En la casa de mis padres (Tú sabes, señor, quién fueron), En órden á mis hermanos Ilustres, nací tercero. Tomé á tu lado las armas, De mis servicios no es tiempo Que trate, bien pocos son, Pues no merecieron premio; Verdad es que culpa he sido De que no te acuerdes dellos, Pues no es ménos el pedir Que del mismo Dios consejo. En los ratos de la córte Siempre ociosos, mis deseos En doña Beatriz de Rojas Sus esperanzas pusieron... Perdona que ansí te hable, Que no es perderte el respeto, Pues estás como jüez, Y es el principio del pleito. Servíla sólo con alma, Tan pobre soy... pero creo Que ha estimado mis servicios Cual suele el señor discreto. Que de tus guerras le truje, Muchos saben que no miento, Los despojos de los moros Por aquestas manos muertos, Esclavas le truje algunas Que en mi nombre la sirvieron, Que fué dicha suya y mia Tener tan hermoso dueño. En su casa entré una tarde, Entré con atrevimiento, Á visitarla, y hallóme Su viejo padre saliendo; Con disculpas mentirosas Vencer su sospecha intento, No aprovecha, al fin le digo Que por último remedio Me dé á Beatriz por esposa; Pues sabe que no es más bueno Que yo, si bien es más rico. Vino en aqueste concierto Si tu licencia traia; Contento á palacio vengo Y á don Juan de Aragon pido... ¡Malhaya mi encogimiento! Que te la pida en mi nombre: Él, con injusto deseo, Te la pidió para sí, Juzga tú si fué bien hecho. Á don Álvaro mandaste Que se la diese, y él, ciego De su riqueza y privanza, Miéntras yo te voy sirviendo, Se la dió contra su gusto, Con tal violencia, que dejo De encarecer la crueldad Por no perderte el respeto. Vine de Galicia, en fin, Y cuando en su casa entro Recíbenme en vez de brazos Estos infames sucesos; Remitílos á la espada, Pero tu enojo temiendo, Quiero probar mi justicia: Pedirla por pleito quiero. Ya queda depositada, Y porque tu enojo temo Por lo que amas á don Juan, Á pedir licencia vengo, Ya que no supe pedirla, Señor, para el casamiento, Para el pleito, si tú gustas, Que si no, dejaré el pleito, Que más me importa servirte Que la vida que poseo, Pues cuanto no fuere el alma, Mi Rey y señor, te debo.

_Alf._

Llamadme luégo á don Juan.

_Cond._

Lo más ha escuchado atento Detras de ese paño.

_Alf._

Ansí Tendré que decirle ménos.

DON JUAN DE ARAGON Y DON ENRIQUE.

_Alf._

Don Juan, don Juan de Padilla Me ha dicho... no os lo refiero, Pues que ya lo habeis oido Y sabeis que lo habeis hecho. ¿Cómo ó por qué le engañastes?

_Arag._

Eso no, señor, primero Me falte la vida á mí; Verdad y lealtad profeso. No le he prometido nada, Y si el casarme fué cierto, ¿Qué obligacion le tenía Para guardarle respeto? Yo amé la bella Beatriz Con tal fe como silencio; Guerra es amor, y la guerra Digna de reyes y imperios, Allí todas son cautelas, Estratagema les dieron Por nombre sus capitanes, De que ha sido Troya ejemplo; Pues en ardides de amor Juzga tú, señor, ¿qué pierdo De mi opinion?

_Alf._

Ahora bien, Yo sé lo que es, yo lo entiendo; Licencia á este pleito doy; El que tuviere derecho Le alcance, pero advertid Que en tanto que dura el pleito No habeis de sacar las armas, Pena de traidores.

_Pad._

Pienso Que le perderé, señor, Porque soy pobre y no tengo Dineros para seguirle, Que son menester dineros.

_Alf._

Atento á vuestros servicios Y á vuestra nobleza atento, Caballero de la banda Os hago, y en vuestro pecho La quiero poner mañana, Y daros, Padilla, quiero Seis mil ducados de renta.

_Pad._

Mil veces, Príncipe, beso Los piés, que veais pisando Todo el africano imperio.

_(Váyase el Rey.)_

_Cond._

Muchos años los goceis, Y con mayores aumentos.

_Pad._

Cuantos yo tuviere, Conde, Á vuestro servicio ofrezco.

_Mart._

Señor, loco estoy de ver Las mercedes que te ha hecho Su alteza, mira la cara Con que queda aquel soberbio. ¡Oh mudanzas de fortuna, Ya levantais hasta el cielo, Ya derribais al profundo! ¿No le miras?

_Pad._

Ya le veo.

_Mart._

Caballero de la banda, Y seis mil...

_Pad._

Habla más quedo.

_Mart._

Musas, ministradme aquí, Si no claro, dulce aliento; Afectad emulacion Al sol, y obstentando afectos, Naufragar canoras plumas, Por fulgores de concetos.

_Pad._

Martin, deja desatinos, Y demos principio al pleito, Que remitido á las armas, Gastáramos ménos tiempo En letrados y notarios.

_Mart._

Es engaño manifiesto. Vamos, señor, y pleitea, Pues que justicia tenemos, Que es mejor que las consultas De médicos y barberos; Que allá se den los letrados Con decisiones y testos.

_(Váyanse.)_

_Enr._

Justamente quedas triste.

_Arag._

Encarecerte no puedo La tristeza y la razon Que de estar quejoso tengo.

_Enr._

Sospecho que mira bien El Rey este hombre, y sospecho que se ha cansado de tí.

_Arag._

¿Con tan poco fundamento Quieres que pierda su gracia?

_Enr._

¡Ah don Juan! si eres discreto, ¿De la inconstancia del mundo Para qué buscar ejemplos? Cayóle en gracia á su alteza Don Juan, así en los torneos Y las justas de Galicia, Que cierto es gran caballero, Como en ver que en la sortija, Donde tan ricos salieron Tantos títulos y grandes, Él con aquel escudero De buen humor, que le sirve, Y dos coseletes viejos Salió, y dió al Rey esta letra: Mirad qué extraño conceto.

_Arag._

¿Qué?

_Enr._

Don Juan y su criado.

_Arag._

¿Y eso celebró?

_Enr._

Con esto Su pobreza y su valor Notable aplauso tuvieron.

_Arag._

Como yo gane á Beatriz En este pleito, no quiero Otra gracia ni otro bien, Y esto lo tengo por cierto. Que, en fin, desposado estoy.

_Enr._

Pide fuerza.

_Arag._

La que temo Es de olvido, mas no importa, Que todo lo vence el tiempo.

_(Váyanse.)_

DOÑA BEATRIZ Y DON PEDRO.

_Ped._

Tengo á notable ventura El depósito que ha hecho Vuestro valor en mi pecho, Mi casa en vuestra hermosura, Sólo me ha dado cuidado Que no os dejen visitar, Y habeisme de perdonar Si en esto soy limitado.

_Beat._

Damas entraron, y, en fin, Si alguna dispensacion Hubiere en esta ocasion, Será sólo de Martin.

_Ped._

Sea con grande secreto, Que si el de Aragon lo entiende Por su parte y se ofende, Quedo á su agravio sujeto.

_Beat._

La ventura ha sido tal De venir á vuestra casa, Que de los límites pasa De mi desdicha inmortal. Que espero en vuestro favor, Viendo que tengo justicia, Que os cansará su malicia, Y que os moverá mi honor. Mi padre, á quien por la edad Desagrada la pobreza, Á la privanza y riqueza Inclina la voluntad; Amo á don Juan de Padilla, Juzgad si tengo razon, Y hame dado al de Aragon, Gran caballero en Castilla, Pero de mi gusto no, Y con tan forzado sí, Que el dolor con que le dí, De lágrimas le formó. Y estoy tan aborrecida, Que cuando pudiera ser Venir á ser su mujer, Pienso quitarme la vida.

LEONOR.

_Leon._

Doña Ana te viene á ver.

_Beat._

Eso sólo me faltaba.

_Leon._

Dentro de la puerta estaba Cuando lo vine á entender.

_Beat._

¿Qué me quiere á mí doña Ana, Cuando me abrasa de celos? Aspid que me dan los cielos Para mi muerte inhumana. En figura de visita Viene á saber lo que intento.

_Ped._

Ese ardid y pensamiento Los cortesanos imita; Cuando una visita pasa De amistad y hacer placer, Es sólo venir á ver Lo que hace el otro en su casa. Pero muestra cortesía, Que con gusto y falsedad Se vence la enemistad De quien enfada y porfía.

DOÑA ANA.

_Ana._

Con el sentimiento justo Que tengo del que teneis, Vengo, amiga, á que me deis Parte de vuestro disgusto, ¿Como estais? que donde estais Bien sé que os irá muy bien.

_Beat._

Con ese favor tambien Me honrais y me consolais.

_Ped._

Por mi parte os agradezco Que tengais satisfaccion De lo que en esta ocasion Á doña Beatriz ofrezco, Pues á un mismo tiempo ha sido La casa y la voluntad.

_Ana._

La sangre en esa piedad Mostrais con que habeis nacido. ¿Cómo va de pleitos?

_Beat._

Bien.

_Ana._

¿Qué hay de don Juan?

_Beat._

¿Qué don Juan?

_Ana._

Vuestro marido.

_Beat._

Si dan, Doña Ana, ese nombre á quien Mi amor se le tiene dado, Don Juan de Padilla tiene Salud.

_Ana._

Eso no conviene Con el sí que le habeis dado Al de Aragon, que es por quien Os pregunto.

_Beat._

El sí que dí No fué sí, porque en el sí Ha de ir el alma tambien, Y toda el alma faltó; De manera que si un sí No la tiene, desde allí Se va convirtiendo en no; Si es forzado no me toca, Doña Ana, su cumplimiento, Que no es naipe el casamiento, Donde hace juego la boca. Y del Padilla repara, Que de suerte vive en mí, Que si allí dijera sí Dentro de mí, me matára, Y pues que no me mató Cuando forzada le dí, Claro está que no fué sí, Pues llegó primero el no.

_Ana._

Si un renegado de Argel No lo fué de corazon, ¿Cumple con su obligacion?

_Beat._

¡Qué réplica tan cruel! Para ligar voluntades Ha de haber consentimiento, Que es de la fe fundamento El morir por sus verdades, Y allí ha de haber confesion; Mas huélgome que haya hallado El de Aragon un letrado De tanta satisfaccion, Con esto doy por vencido El pleito desde este dia, Porque tal abogacía Ni se ha visto ni se ha oido; Que estas leyes y desvelos, Aunque oirlas me fastidia, Todas son textos de envidia Con sus párrafos de celos.

_(Váyase.)_

_Ped._

El venir á visitar, Bien lo debeis de saber, Ha de ser á dar placer No ha de ser á dar pesar, Que aqueste pleito en rigor Todo es alma y gusto es; Si en él teneis interes, Disimulalde mejor.

_(Váyase.)_

_Leon._

Las damas cuerdas no vienen, Con burlas y fingimientos, Á sacar los pensamientos De las amigas que tienen; Mi señora tiene amor, Vos no habeis de reducilla; Si quereis bien á Padilla, Disimulaldo mejor.

_(Váyase.)_

_Ana._

¿Tú hablas? ¡qué es esto cielos! Todos contra mí son ya. ¡Á qué de cosas está Sujeto quien tiene celos!

DON ÁLVARO.

_Álv._

Yo he de hacer lo que digo y justamente Cuando el Rey me mandase lo contrario.

_Ana._

¿Qué furia es ésta? aunque con tantas causas Tendréis por necia la pregunta mia.

_Álv._

Dícenme que Padilla se ha quejado Á su alteza, de suerte que le ha dado Crédito á cuanto ha dicho, y áun he oido Que con mercedes le ha favorecido, Que nos podian hacer guerra notable; Mas ya tengo el remedio prevenido, Quiero, doña Ana, yo, quiero casarme, Quiero dar á mi hija este disgusto, En esto vengo ya determinado; Por ventura tendré (que áun tengo bríos) Quien herede mi casa con mi hacienda; Si me venciere el de Padilla, entienda Que, pues aspira sólo á la riqueza, Allá se ha de quedar con su pobreza.

_Ana._

Con enojo no es mucho haber pensado Dar á doña Beatriz ese cuidado, Mas si quereis fingir el casamiento, Como es razon, pues ya sois hombre de años Y lo mismo ha de hacer el fingimiento, Publicad que os quereis casar conmigo, Que yo diré lo mismo.

_Álv._

Daros quiero Los brazos y hasta el alma quiero daros, Que con esto por dicha, y será cierto, Vendrá este pleito en el mejor concierto.

_Ana._

Pues para que más presto se publique Pedid licencia al Rey.

_Álv._

Yo voy contento, Y lo fuera mejor si verdad fuera.

_(Váyase don Álvaro.)_

_Ana._

Áun se conoce en vos la valentía Que os hizo tan famoso en paz y en guerra; ¡Oh remedio notable! ¡oh santos cielos! ¿Qué os hizo amor que le persiguen celos? Mas bien hicistes, que si amor amára Sin celos, ni áun del cielo se acordára.

DON PEDRO Y DON JUAN DE PADILLA.

_Pad._

Ha sido grande favor Y merced dejarme entrar.

_Ped._

Aquí la podréis hablar.

_Pad._

Estad seguro, señor, De que ha de ser mi mujer.

_Ped._

Así lo tengo creido, Y della lo sé, que ha sido Causa que os la deje ver.

_Pad._

¡Doña Ana aquí!

_Ped._

Ya os ha visto, Engañalda, hablalda bien, Que si se lo dice á quien Sabeis, quedaré mal quisto, Y en mala opinion los dos.

_(Váyase don Pedro.)_

_Pad._

Yo lo haré por vos, que es cosa Para mí dificultosa, Tanto cuanto sabe Dios. ¿Señora, en aquesta casa?

_Ana._

Vengo á ver vuestra mujer.

_Pad._

¿Mia, como puede ser Si veis el pleito que pasa? Dí, Martin, lo que he sentido Faltar á mi obligacion, Por esta necia opinion Que de soldado he tenido.

DOÑA BEATRIZ Y LEONOR.

_Leon._

Digo que le he visto agora.

_Beat._

Y yo por mi mal le veo.

_Mart._

Querer pintar el deseo Con que don Juan os adora, Es disparate excusado, Un ingenio como el mio.

_Beat._

¡Don Juan con doña Ana aquí! ¿Á esto entró?

_Leon._

Pienso que sí.

_Beat._

¡Qué amor tan bien empleado!

_Leon._

Escucha, que puede ser Que, como ésta es bachillera, Argüir con don Juan quiera Que no has de ser su mujer.

_Mart._

Las noches que mi señor Faltó de veros no han sido Por ingratitud y olvido, Que no cabe en tanto amor, Y éste, que nunca lo fuera, Casamiento...

_Leon._

¡Hay tal maldad!

_Mart._

Es honra y comodidad, Que amor no, ni ser pudiera, Que á vos sola tiene amor.

_Pad._

Eso es muy cierto y seguro, Y que aquí sólo procuro Satisfacer al honor; Es una tema en que he dado Porque el de Aragon no entienda Que le han dejado la prenda Por más bravo y más honrado, Pues eso no puede ser. Doña Beatriz se casó En mi ausencia, ¿puedo yo Querer ajena mujer?

_Ana._

Don Juan, ya de tus engaños Tengo justos escarmientos, En amor con fingimientos Más quiero yo desengaños, Si te casas, yo tambien, Que don Álvaro me ha dado La palabra, y concertado Las escrituras.

_Pad._

¿Con quién?

_Ana._

¿Qué, pensabas heredar Su hacienda? pues no lo creas, Ya es tarde si me deseas Como primero engañar. Esto sin duda has sabido, Y porque yo no me case Me engañas.

_Beat._ ¡Que aquesto pase!

_Ana._

Pues no ingrato, no fingido, Casarémonos los dos, No he mudar de consejo Y de una moza y un viejo, Ya me has entendido, adios.

_(Váyase doña Ana.)_

_Beat._

Estará vuesa merced Muy contento del suceso, Como quien tanto aborrece Esa mujer que ha propuesto, Esa que por tema sirve, Que no por merecimiento, Esa mujer de don Juan, El de Aragon por lo ménos, Porque no ha de ser más bravo...

_Pad._

Mi bien, advierte primero...

_Beat._

No hay que advertir.

_Pad._

Oye.

_Beat._

Calla. Casóse, ausente, en efecto, Dándole infinitos golpes Su padre.

_Mart._

Malo va esto.

_Beat._

Y no le quiriendo hablar; De suerte que por despecho Se fué el tal novio.

_Pad._

¿Qué dices? Beatriz, mis ojos, mi dueño, Mi primera voluntad.

_Beat._

¿Qué digo?

_Pad._

Desvia el lienzo; Porque amortajar los ojos Más vivos que Dios ha hecho, Es decir que es muerto el sol Siendo incorrutible el cielo. Mira que en eterna sombra Quedarán los elementos, Y yo quedaré sin vida Como soy dellos compuesto; Mira no vuelvas el mundo Á su principio primero, Que si faltar luz no sientes Y color á su ornamento, Debes sentir que no sea De los humanos deseos Vista tu grande hermosura.

_Beat._

Vanos encarecimientos; Ya llegan tarde, don Juan.

_Pad._

Pues llegue el matarme presto.

_Leon._

Y el bellacon de Martin, Que, desvergonzado y necio, Le decia á la señora, ¿Cómo puedo encareceros El amor de mi señor, Que decir su sentimiento Es disparate excusado?

_Mart._

¿Yo he dicho tal?

_Leon._

¿Niegas?

_Mart._

Niego.

_Leon._

Las noches que mi señor Faltó, señora, de veros, No fué ingratitud ni olvido, Que este negro casamiento Tuvo la culpa de todo.

_Mart._

Leonor, mira que estos celos No hallan materia de agravio; Consejo fué de don Pedro Engañar esta mujer.

_Pad._

Vióme entrar, y yo temiendo Que la justicia se enoje Sabiendo que á verte vengo, Y que el depósito mude, Dije dos necios requiebros De que estoy arrepentido.

_Beat._

Creo el arrepentimiento, Si dice que está casada Con mi padre, por lo ménos Con el melindre que dijo: Y de una moza y un viejo, Ya me has entendido, adios.

_Pad._

¿No es mejor buscar remedio Asegurándote yo, Beatriz, con mil juramentos, Que fué engaño?

_Beat._

¿Cómo engaño? ¿Qué puedes, si no te creo, Jurar que me importe á mí?

_Pad._

Jurar por tus ojos puedo, Que, si mintiese, presumo Que el sol mismo y todo el cielo Me matasen con mil rayos.

_Mart._

Ya se viene enterneciendo.

_Leon._

Tu padre vuelve, señora.

_Pad._

Ay Beatriz, qué mal has hecho En que te deje enojada.

_Beat._

Y determinada quedo De no te ver en mi vida.

_Pad._

Hazme un placer.

_Beat._

Dile presto.

_Pad._

Es por tu bien.

_Beat._

¿Por mi bien?

_Pad._

Sí, que tu padre es soberbio, Y por quitarte la hacienda Ha de hacer el casamiento.

_Beat._

¿Qué se te da á tí de mí, Si, como estabas diciendo, Soy de don Juan de Aragon? Pues si yo mi hacienda pierdo, Te vengas de tu enemigo.

_Pad._

¿Y si mudas de consejo, Tan mal te estará estorbar La ejecucion de su intento?

_Beat._

¿De suerte que tú pretendes Que el casamiento estorbemos, Por casarte con doña Ana, Y con este fingimiento, Quieres que te ayude yo?

_Pad._

Mira, mi bien, que no quiero; Seis mil ducados de renta Me ha dado el Rey, no pretendo Sino tu bien.

_Beat._

Pues ¿qué haré Si determinado veo Á don Álvaro, mi padre?

_Mart._

¡Oh, qué remedio!

_Pad._

Dí presto.

_Mart._

Diga Leonor que le dió Palabra de casamiento, Y que le debe su honra, Quéxese al Rey, que con esto Y probar que es hija de algo, Y que viene su abolengo Del conde Fernan Gonzalez, Levantarémos un pleito, Con veinte testigos falsos, Pues los hay de todos precios, Que no se acabe en diez años.

_Pad._

¿Falsos los hay?

_Mart._

Bueno es eso: Habrá quien jure que ha visto Andar un buey por los vientos, Vender el vino por agua Y ser dichoso un discreto; Yo daré cuatro famosos.

_Pad._

Tú, Leonor, ¿qué dices desto?

_Leon._

Que si me enseña Martin...

_Mart._