Comedias inéditas

Part 15

Chapter 153,630 wordsPublic domain

Yo, que te busco Todo hoy, mas no te hallo tarde, Pues darte, Reinaldos, muerte Para mí es cosa tan fácil; Ya á morir te apercibe, Que no quiero que me aguarden Los moros que matar pienso, Que soy cortés y agradable. Déjate luégo morir Para que pase adelante; Que cuando tal prisa tengo, No es justo que en tí repare. Muérete luégo.

_Rein._

¿Quién puede, Si áun el cielo no es bastante, Matarme á mí?

_Rold._

Roldan solo.

_Rein._

¿Cómo?

_Rold._

Con sólo mirarte.

_Rein._

¿Eres basilisco?

_Rold._

Infierno Soy cuando llego á enojarme.

_Rein._

Ya me miras, y estoy vivo.

_Rold._

Es la compasion tan grande Que te tengo, que me obliga, De lástima, á perdonarte; Que si con rigor la vista Desatára de la cárcel De los ojos, ya te hubiera Traducido en tantas partes, Cuantos átomos el sol Hace lisonja del aire.

_Rein._

Yo la amistad te agradezco, Pero ya, arrogante, sabes Que puedo con una voz, Si me enojo, hacer que bajes Al infierno.

_Rold._

¿Son tus voces Como pecados mortales?

_Rein._

Bueno está, que éste no es tiempo De locuras y donaires.

_Rold._

¿Yo donaires? ¡Vive Dios, Que de un reves te levante Tan alto, que cuando vuelvas, Tan trocado el mundo halles, Que no viendo en él memoria, Reinaldos, de tu linaje, Halles nueva gente en él!

_Rein._

¿Tan alto has de levantarme?

_Rold._

Tan alto, que descendiendo Como un rayo, un siglo tardes.

_Rein._

Eso lo harás porque cuando Descienda no pueda hallarte Ni matarte; que tu miedo Busca arbitrio semejante.

_Rold._

Pues en el campo nos vemos, Solos los aceros hablen.

_Salga_ ANGÉLICA _huyendo_.

_Ang._

Del victorioso frances, Desbaratado Agramante, Se retira infamemente, ¿Quién vió afrenta más notable? Al Catay quiero volverme, Sembrando en los Pares ántes Cevil confusion.

_Rold._

¿No es ésta (¿Aún vives?) la hermosa imágen Del cielo?

_Rein._

Mucho, Roldan, Te detienes en matarme.

_Rold._

¿Que áun vives? ¿No es éste el sol Que por lucientes celajes De rosas y manotisas Rayos de púrpura esparce?

_Rein._

Muere, arrogante.

_Rold._

Si tengo Entre las manos el ángel De mis potencias, ¿qué espero?

_Ang._

Deste hombre quiero escaparme, Que es el que más aborrezco; Dame tu ayuda, Atalante.

_Rein._

¿Ya te retiras?

_Rold._

Reinaldos, Cese por hoy el combate, Que amor, para defenderte, Desta hermosura se vale. Si esta beldad te defiende, ¿Qué triunfo habrá que no alcances? ¿Qué imposible que no venzas? ¿Qué encanto que no contrastes? Como delincuente has sido, Que en la torre te retraes Con un niño, porque así Por su inocencia te ampare; Matarte quise soberbio, Mas pusísteme delante Este espejo en que me viera Y la cólera templase. Angélica hermosa y bella, Aguarda.

_Rein._

Con semejantes Mentiras el miedo encubres.

_Rold._

Reinaldos, perdone Marte, Que amor es mas poderoso Cuando se atreven deidades.

_Rein._

¿Por qué la espalda me vuelves?

_Rold._

Por amor.

_Rein._

Dí por cobarde.

_Rold._

En irme sin responderte, Puedes ver que soy amante.

_(Vase.)_

_Rein._

¡Que sean deste dios niño Los efetos tan notables, Que en los invencibles pechos Causan mudanza tan grande!

_Dan voces, y sale_ CÁRLOS, ASTOLFO, FLOR DE LIS, DOÑALDA, _de corto_.

(_Dent. á voces._) ¡Viva el Magno Cárlos, viva!

_Cárl._

Á Dios la gloria ha de darse, Que, pues de Dios la recibo, Es bien que á Dios se le pague.

_Rein._

Hoy al David vencedor Elogios Micol le cante, Pues ha librado á Israel De la servidumbre grave En que se juzgaba opresa, Y sean sus estandartes Láminas en San Dionís.

_Cárl._

Reinaldos, el cielo os guarde Pues en la vitoria de hoy Teneis vos la mayor parte.

_Rein._

Amigos de este valor Han podido acreditarme, Porque en los soldados siempre Se admiran los capitanes.

_Doñ._

Cosas don Roldan ha hecho Tan famosas y admirables, Que es agravio encarecellas.

_Cárl._

Amor lisonjero es grande; Hoy con la vitoria pueden Vuestras bodas celebrarse, Que como Marte en las guerras, Triunfa Cupido en las paces.

_Rein._

Mucho ha tardado en volver El Conde al tálamo.

_Doñ._

Ántes, Si quisiera, hubiera vuelto, Porque el Conde dice y hace, Que en sus triunfos y en sus glorias Están las dificultades, Hasta llegar á emprendellas, Pero emprendidas, son tales Sus hazañas y sus hechos, Que no hay defensa que baste.

_Rein._

Con todo, ha tardado mucho.

_Flor._

Hace siglos los instantes Amor, y habrán con él sido Las horas eternidades.

_Rein._

No hay amor donde hay descuido.

_Doñ._

El amor puro y constante No aspira á correspondencias, Porque en sí se satisface; Y el amor que pide amor, No es justo que amor se llame, Sino villano apetito, Hijo de bárbaros padres. Yo amo en mí al Conde y no pido, Reinaldos, que el Conde me ame, Porque en sí mismo mi amor Se contenta.

ROLDAN.

_Rold._

Como el áspid Se revolvió entre las flores Aquel desden arrogante, Risa del mundo y desprecio De imperios y majestades; Pero sólo con saber Que no la merece nadie Me consuelo; pero ¡cielos! Si hombre mortal la gozase, ¿Qué fuera del mundo?

_Cárl._

Conde.

_Rold._

Gran señor.

_Cárl._

Luégo se trate De vuestras bodas.

_Doñ._

Esposo, Señor.

_Rold._

¡Que á mi voz se ablanden Los montes, y que una fiera Más se endurezca y se encante! Bárbaras leyes de amor, Donde la razon no vale.

_Cárl._

Venga luégo el Arzobispo.

_Doñ._

Plega á Dios que no se tarde, Porque divertido veo Al Conde.

_Flor._

Llega á abrazarle, No quieras que su tibieza Algunos recelos cause.

_Doñ._

Aquí la resolucion, Flor de Lis, es importante; El decoro me perdone: Dejad, mi bien, que os abrace.

_Rold._

¿Quién sois?

_Doñ._

¿Tan desconocida Estoy?

_Rold._

¡Que se me escapase De los brazos! Prima hermosa.

_Doñ._

¿No me abrazais?

_Rold._

Perdonadme, Que vengo fiero y sangriento, Y os mancharéis con la sangre.

_Cárl._

¿Dónde vais, Conde?

_Rold._

Señor, Si es que tengo de casarme, Á traer el alma voy, Que la tengo en otra parte.

_Doñ._

Corrida estoy.

_Rold._

Bella ingrata, Aunque pensamientos calces, Te he de seguir invencible, Burlando montes y mares.

_Cárl._

¿Qué es esto? ¿ha perdido el seso El Conde?

_Flor._

Por no casarse Ha fingido estos extremos.

_Doñ._

Todas las dificultades En un punto han consistido, Si le dejan que se pase; Pasóse el punto aquel dia, Que vi en el tálamo grave Malograrse mis deseos, Y mis glorias malograrse. Corrida estoy, Flor de Lis, De que así mi amor se agravie; ¡Ay hombres! ¿vuestra fe es ésta?

_Flor._

Fementidos, inconstantes Son todos.

_Rein._

Condena aquellos, Flor de Lis, que son mudables.

_Flor._

El mejor maldigo.

_Cárl._

Yo Haré que os cumpla y que os guarde La palabra, pues la mia Es imposible que falte: Préndanle luégo.

_Ast._

Señor, Si es mio el honor aquí De mi hermana, hoy en rigor, Volviendo por ella en mí, Vuelvo en ella por mi honor. Y pues en Doñalda bella Me aniquila y atropella, Y al justo furor me obligo, Ha de matarse conmigo, Ó ha de casarse con ella.

_(Vase.)_

_Cárl._

Reinaldos, haced prender Al Conde para evitar Lo que puede suceder, Ya que ha querido causar Tal disgusto en tal placer.

_Rein._

Es temerario.

_Cárl._

Prudente Le hará el rigor y obediente, Haced que le prendan hoy, Que si es valiente, rey soy Y mi cetro es más valiente.

_(Vase.)_

_Rein._

Doñalda, para que veas La inconstancia de los hombres Á quien obligar deseas, Escúchame y no te asombres, Y en mí el primero no creas. Sabrás... mas no quiero agora Afligirte más.

_Doñ._

Detente.

_Rein._

Llora este desprecio, y llora Á amor que te engaña y miente, Y un loco imposible adora.

_Doñ._

Con la suspension me das Más muerte.

_Rein._

Buscando vas Para tu pecho el veneno.

_Doñ._

Tanta suspension condeno, Muera luégo, y habla más.

_Rein._

El Conde, Doñalda, adora Á una Circe.

_Doñ._

Este exceso ¿Quién le duda, y quién le ignora?

_Rein._

Sin valor, sin honra y seso Sirve...

_Doñ._

¿Á quién?

_Rein._

Sirve á una mora.

_Doñ._

¿Qué dices?

_Rein._

Que ésta es violencia De amor en tan breve ausencia, Y aunque es bárbaro el rigor, Lo que te niega el amor Lo restaura la paciencia.

_Doñ._

¿Paciencia en celos pides? ¿Leyes pones al mar, y al viento mides? ¡Ay perdida esperanza, Quién creyera en tal fe tan gran mudanza! Mas no hay de qué me asombre Si desdichada soy y el Conde es hombre: ¿Si es esta mora aquella Que tiraniza el título de bella? Ella será sin duda, Que es mora del Catay, que formas muda. ¡Oh cruel furia tirana, Arrogancia inmortal, deidad humana! Fueras en el Leampo Cándida perla, espíritu del campo, Siempre líquida y neta, Y en el Cerdan pedazo de planeta, Y á Francia no vinieras, Rayo de las antárticas riberas, Á ser mujer hermosa, Que es la perla y la prenda más hermosa. Pero ¿qué me detengo? ¿Cómo alivio á mis celos no prevengo? Pues el rigor me obliga, Buscaré por el campo esta enemiga. Perdóneme el decoro, Que un hombre me aborrece, y yo le adoro.

_(Vanse.)_

CLARIDANO Y MEDORO.

_Clar._

Necia es tanta piedad.

_Med._

¿Quién no es piadoso En tan justa ocasion? ¡ay Claridano! Darle á mi rey depósito es forzoso, Es digna obligacion de un pecho humano.

_Clar._

El hallarle ha de ser dificultoso, Queste, que valle fué profundo y llano, Es pirámide ya de cuerpos muertos, De las sombras apénas descubiertos; Afecto es de tu amor, mas ¿cómo ú dónde Le podemos hallar en cuerpos tantos, Y más cuando la luna el rostro asconde En abismos de horrores y de espantos?

_Med._

Á mi amor este exceso corresponde, Cuerpo á cuerpo he de ver, hermano, cuántos De púrpura ó coral la muerte viste, Que en esto sola mi piedad consiste. Prosigue tu camino con secreto, Para que al rosicler del alba hermosa Pueda tener nuestra intencion efeto, Distinguiendo la luz dificultosa.

_Clar._

¿Cuándo, Medoro, fué el amor secreto? ¿Cuándo tuvo razon?

_Med._

Surto reposa El frances escuadron; llega callando.

_Clar._

Ya voy en cuerpos muertos tropezando. ¡Válgame Alá!

_Med._

¿Qué ha sido?

_Clar._

Pisé un hombre.

_Dent._

¡Arma! ¡traicion!

_Clar._

Si ha sido centinela, Sentidos somos ya.

_Med._

¿Sabes el nombre? Nos podría ayudar tan gran cautela.

_Clar._

Siempre temí este daño.

_Med._

No te asombre.

CERBRIS Y SOLDADOS.

_Cerb._

Perdoname, hermosísima Isabela, Que he de ver si es Rugero ó Rodamonte.

_Clar._

Esta selva me ampare.

_Med._

Á mí este monte.

_Cerb._

No te podrá amparar, bárbaro moro, Que cien soldados cercan la campaña.

_Sol. 1.º_

Matalde.

_Med._

Si las lágrimas que lloro Suelen vencer la furia más extraña, Suspended el rigor, porque el decoro Que procuro á mi rey diga esta hazaña Tan llena de piedad y de clemencia, Que luégo yo me ofrezco á la sentencia. No es mi intento vivir, sólo es mi intento, De este monte de cuerpos africanos Darle á mi Rey glorioso monumento. Á quien malogran cenotafios vanos, Honrarle solicito, y sólo siento, Sin hacerlo, morir á vuestras manos; Dejadme ser frances, agradecido, Y hecha tan tierna accion la muerte os pido.

_Cerb._

Tened, no le ofendais; dime quién eres, Y dime la ocasion que á esto te incita.

_Med._

Un moro humilde soy, de quien ponderes Noble piedad, de bárbaro no escrita; Si mi nombre y mi patria saber quieres, Él es Medoro, y ella es Tolomita, Que entre muchos dejé mi patrio suelo, Siguiendo al Rey de Almonte, Dardinelo, Mi hermano, que en la caza le servía. Al elegir yo el monte y él la selva, Que deshace el temor la compañía, Si no hay pecho ó valor que se resuelva Conmigo solo á sepultar venía, En obelisco de menuda hierba, Su mal lograda edad, cuando saliste, Y acto tan generoso suspendiste. Y así, ilustre frances, pues siempre todos Os preciais de piadosos, te suplico Que al que le decia Almonte en sacros codos Pirámide inmortal, soberbio y rico, Sin los ritos alarbes, ni los moros, Con que la heroica majestad publico, Me des lugar que ocaso le dé agora, Pues ya me da sus lágrimas la aurora.

_Cerb._

Despues del tierno llanto, el real decoro Que á tu rey solicitas me suspende, Y tu rostro gentil, que en rios de oro Por bruñido marfil sierpes extiende.

_1.º_

¿Á un bárbaro piedad?

_2.º_

¿Clemencia á un moro, Que afeminado y vil Cerbris pretende Parecernos mujer?

_1.º_

Muera.

_Cerb._

¿Qué has hecho?

_1.º_

La punta por la espalda saqué al pecho.

_Med._

¡Ay villano frances!

_Cerb._

Por Isabela, Que te he de hacer pedazos.

_Med._

¿Claridano?

_Clar._

De Medoro es la voz.

_(Entra Claridano.)_

_Med._

Ven y consuela En tan tierna ocasion tu muerto hermano.

_Clar._

No en vano el corazon el mal recela, Mas vengaré su muerte en el cristiano.

_Cerb._

Escapóle el caballo, mas yo juro Que en Francia no ha de estar de mí seguro. Corrido, moro, estoy.

_Clar._

Y yo dispuesto Á matar y á morir.

_Cerb._

¿Quién eres, loco?

_Clar._

Quien con la vida dejará este puesto, Que sin mi hermano ya la estimo en poco.

_Cerb._

No le mates.

_Clar._

Matadme.

_2.º_

Mucho es esto.

_Cerb._

Detente.

_Clar._

Esto es morir.

_Cerb._

Ya me provoco Á cólera y furor, muera el villano.

_Clar._

Pues Medoro murió, muera su hermano.

_(Llévanlo á cuchilladas.)_

_Med._

Recibe, generoso Dardinelo, Mi tierna voluntad, pues no he podido Darle, con religion y limpio celo, Á tu cuerpo el depósito debido.

ANGÉLICA.

_Ang._

Esta verde melena, que del cielo Tiene este hermoso sitio redimido, Clausura es de esta ninfa trasparente, Que se cuaja en cristal por no ser fuente. Pisando estoy los campos de la aurora, Alma del sol y aliento de las flores, Vituperio de amor, parezco agora La diosa celestial de los amores; Todo el mundo me estima y me decora, Á quien pago desdenes y favores. Dichosa yo que en dos opuestas leyes Desprecio soy de príncipes y reyes; Mas ¿hay hombre mortal que me merezca?

_Med._

Medoro solamente hacer podia Tan generosa accion.

_Ang._

De amor padezca La gente toda en la tibieza mia.

_Med._

No tu brío gentil te desvanezca, Pues ya llegó de tu castigo el dia.

_Ang._

¿Quién á cuanto repito me responde?

_Med._

Tu muerte á tu piedad no corresponde. ¡Ay, Medoro infeliz!

_Ang._

Allí está un moro, Trasladando corales á la hierba: ¡Qué gallardo y gentil!

_Med._

Triunfe Medoro, Desta cruel que á nadie no reserva, Hoy con la eternidad.

_Ang._

Perfiles de oro. Que en orbes de jazmin, al sol conserva En su rostro gentil, hace el cabello, ¿Quién osó malograr Abril tan bello? Púrpura edad le baña las mejillas En blanca flor y en soñolienta rosa, Que procura la mente traducillas, Cárdeno lilio y viola amorosa; Grandes son del amor las maravillas. Compasiva le miro, y amorosa En mí el rigor ser ya piedad desea, Pero si Vénus soy, Adónis sea: ¿Qué mostruo Calidonio ingrato pudo Atreverse á su vida, cuando apénas Si eres deidad ó si eres mortal dudo, Aunque el prado rubís, roba azucenas?

_Med._

Haga amor de los dos inmortal nudo Para glorioso alivio de mis penas. ¡Ay Claridano mio! ¡Ay dulce hermano!

_Ang._

Estos lazos le debo al Claridano.

_Med._

Mas ¡ay de mí! ¿quién eres?

_Ang._

Quien pretende Reparo á tus heridas peligrosas, Puesto que á mis cristales amor tiene Libradas sus saetas ponzoñosas, Hierbas te aplicaré cuantas contiene Esta selva en sus fuentes sonorosas; Que tal vez consulté la medicina En la Java del alba más vecina, Y podrás alabarte de haber sido El primero del mundo que has hallado Piedad en mí, que aquí la has merecido, Si por tu estrella no, por desdichado.

_Med._

Que me dejes morir, ántes te pido, Que no quiero ponerte en tal cuidado. Véte con Dios, mujer.

_Ang._

Tambien en eso Que tú has sido el primero te confieso; El primero desprecio es el que agora He visto en tí, tu solo entre los hombres Como el Fénix has sido.

_Med._

Véte, mora, Y aquí con arrogancia no me asombres.

_Ang._

¡Questo puede un desden! ¡que ansí enamora Un rigor! pero aquí sus mismos nombres Me dan claro á entender que en nieve fria Tiene fundado amor su monarquía. Sangriento y solo estás, deja curarte, Que todo con la vida se restaura; Aquí está un palafren en que llevarte, Donde puedas bañarte en vital aura, Várias hierbas conozco que aplicarte, Desde la celidonia á la centaura: Dame la mano y ven.

_Med._

No podré hacello.

_Ang._

Llégate á mí, suspéndete en mi cuello. ¿Que es esto, loco amor? ¿este castigo Previenes á mi bárbara arrogancia?

_Med._

Imposible ha de ser el ir contigo, Y así la prevencion no es de importancia.

_Ang._

Allí viene un pastor: amigo, amigo, Si el cielo la piedad reduce á Francia, Corta á la yegua el paso presuroso, Y muéstrala en peligro tan forzoso.

_Peyr._

¿Sois mujer?

_Ang._

Mujer soy.

_Peyr._

Pues ya me apeo; ¡Ay de mí! moros son.

_Ang._

Espera, aguarda.

_Peyr._

Espere Bercebú.

_Ang._

Mostrar deseo En mi llanto que el miedo te acobarda. Moros somos de paz.

_Peyr._

¿No es la que veo La reina del Catay, bella y gallarda? ¿Sois Angélica?

_Ang._

Sí.

_Peyr._

Señora mia, Perdonad, que Peyron no os conocia.

_Ang._

¡Oh amigo! en esta ocasion El cielo aquí te ha traido, Deste jóven malferido Te mueva la compasion.

_Peyr._

¡Oh qué lástima! porque es El morico como un oro. ¿Quién le hirió?

_Ang._

La causa ignoro.

_Med._

De mí la sabréis despues.

_Ang._

¿Hay por aquí en qué se albergue?

_Peyr._

Cerca de aquí, al rey igual, Tendrá un alcázar real En un pastoral albergue; Mi yegua más bien que un carro Le llevará.

_Ang._

Peyron, guia, Mira, aquí tiene mi dia Los ojos con mucha noche, Aunque desto no te asombres, Camina.

_Med._

Apénas podré.

_Ang._

Y esto muestra lo que fué Vida y muerte de los hombres.

_(Vanse.)_

ROLDAN Y DOÑALDA, _de mora, bizarra con espada, de corto_.

_Rold._

Ya, Angélica, es imposible Escaparte.

_Doñ._

Si el vestido, Conde, la ocasion ha sido Desta mudanza increible, Amoroso y apacible, Bien puedes, amante fiel, Favorecerme por él; Y pues en su traje estoy, Pensar que Angélica soy Más amante y ménos cruel. Yo soy tu Angélica hermosa, Que amor quiso que lo fuera Para que en el mundo hubiera Una Angélica piadosa; Ya apacible y amorosa Aquí tu Angélica tienes, Mas como della previenes Siempre bárbaros rigores, Desestima los favores Porque esperabas desdenes.

_Rold._

No sé cómo responderte, Porque confuso he quedado En el traje tan burlado Como ofendido de verte. Tú, vestida de esta suerte, Angélica te has fingido, Nuevo arbitrio has elegido Aquí para ser la bella, Porque adoro el alma en ella Como aborrezco el vestido. Efecto más soberano En mis potencias hicieras, Si el alma mora tuvieras En el hábito cristiano: Salióte el intento en vano, Sólo el alma le enamoro Y el traje infamo y desdoro; Mas, como ignorante estás, Lo que aborrezco me das, Y me niegas lo que adoro. Alma fuiste en tiempo, en mí, Cristiana, pero ocupar Pudo tu mismo lugar La mora deidad que vi; Y pues la fe la rendí Y la fe que te guardé En el alma; mora, ve Que me anima y me enamora, Y pues tengo el alma mora, No hagas caso de mi fe.

_Doñ._

¿Siguiendo á una mora vas?

_Rold._

Tan loco imposible adoro.

_Doñ._

¿Eres moro?

_Rold._

En ella moro, Digno apellido me das.

_Doñ._

Oye.

_Rold._

No me apures más, Que amor me enciende y me enfria.

_Doñ._

¿Hay tan vil descortesía? ¿Por qué me vuelves la espalda?

_Rold._

Porque te alcancé Doñalda, Y á Angélica la seguia.

_(Detiénele Astolfo.)_

_Ast._

Detente.

_Rold._

Si aquí contigo Más ejércitos vinieran Que en pirámides se vieran Lágrimas del rubio trigo; Corto he andado, poco digo, Si vinieran á tu lado Cuantos el cielo ha formado Ni ha imaginado el poder, No pudieran detener El camino comenzado, Que es querer encarcelar Del sol los rayos eternos, Y en montes de vidrios tiernos Querer los rios parar, Atar el viento y atar El fuego preso en su abismo, Y al mar que en su crematismo Soberbio sale de sí, Querer detenerme á mí, Porque vengo á ser lo mismo.

_Ast._

Pues yo, culpando mi suerte, Quisiera dejar de ser Lo que soy, que es mucho ser Mi ser para detenerte; Cuanto has dicho en mí lo advierte, Y porque en tal desatino Tu perdicion imagino, Te detengo el paso así Porque vuelvas por allí, Que es el más cierto camino.

_Rold._

Éste eligen mis antojos, Y el que me ofrecen condeno, Qu’éste está de flores lleno, Y ése está lleno de abrojos, Y en sólo volver los ojos, Espanto y temor me da, Que, aunque al parecer, está Fingiendo un deleite eterno.

_Ast._

Sofístico estás.

_Rold._

Tú estás cansado.

_Ast._

Vamos al caso, yo así Te defiendo el caso.

_Rold._

Y yo así doy paso atras; Duque, guardándome vas Por detenerme cruel.

_Doñ._

Ten lástima de mí y dél.

_Rold._

Mujer, no vengas tras mí, Porque por huir de tí Tengo de correr tras él.

_Doñ._

Bárbaro enemigo Que en tal error estribas, Aborrecido vivas, Que es el mayor castigo; Mas cuando te maldigo, Bendiciones te doy, pues gusto tienes En el fiero rigor de los desdenes. Dejaréte ofendido Aunque de mí te alejes, Porque á mi hermano dejes Sin que pierda la vida, Ya sangriento homicida Te dejo y no te sigo, que ansí gano, Muriendo yo, la vida de un hermano.

_(Vanse.)_

ANGÉLICA.

_Ang._

Yo sola venturosa, Amor, llamarme puedo en tus engaños, Pues de Medoro esposa, Logro mi juventud, medro mis años, Tan dulces desengaños, Tan bien ganados y tan mal perdidos, Que entran por la amistad de los sentidos, Y padeceré inmortales, Para un bien que me das, eternos males; ¡Qué engañada vivia Cuando tus generosos desconciertos, Amor, no conocia! Viva, tenía los sentidos muertos, Y en errores tan ciertos, Desvanecida, loca y arrogante, En el mundo viví sin semejante, Cuando no vive cosa Que en él no tenga semejanza hermosa: Mas él es el que viene, Que amor epitalamios le previene.

MEDORO, _con un báculo y un cuchillo escribiendo en los árboles, y_ PASTORES _cantando_.

_Med._

Ya porque mis glorias Lisonjeros cuenten, Sus cortezas hago Láminas silvestres.

_Ang._

Dulce dueño mio, Locas estas fuentes, Perlas me tiraban Con risa de verte; ¿Qué escribes?

_Med._

Escribo Los gustos presentes, Porque al paso crezcan Qu’estos olmos crecen, Eternos ansí Nuestros nombres queden, Que para callada No es tan alta suerte; Álamo ninguno De decir la deje, Sepan que Medoro Tu deidad merece.

_Ang._

¿Cómo dice?

_Med._

Todos Hablan de esta suerte, Formando una firma Las _aes_ y _emes_.

_Ang._

La M y la A Que en un lazo tienes ¿Qué dicen?

_Med._

Sentidos Les doy diferentes: La M por sí Mi nombre refiere, Y el tuyo la A, Y juntas se entienden, Nuestros nombres juntos Hicieron dos veces. En la A dirá _Ama_, se advierte Tambien por los dos, Pues tan dulcemente Ama cada cual.

_Ang._

Deja que celebre Tu ingenio en mis brazos.

_Med._

Y que yo te bese Las estrellas, si hay Estrellas de nieve, Pues tus blancas manos Dos copos desmienten.

_Peyr._

En la M ya Tambien decir puede Marta, manta, mona, Maliciosamente, Maldita, malhayas, Martinela.

_Mart._

Siempre Has de ser en todo, Peyron, maldiciente.

_Ang._

¿Y abajo qué dicen?

_Med._

Mas dejo entenderme: Gozó aquí Medoro.

_Ang._

¿Quién mis glorias cree?

_Med._