Comedias inéditas

Part 14

Chapter 143,561 wordsPublic domain

Señor...

_Cárl._

Basta, que me enojo; ¿Á vos os parecen mal Galas y bodas?

_Rein._

Los roncos Ecos de trompas y cajas Os respondan, y los moros Que las riberas ocupan Del Rhin, que en abismos hondos Les dió por montes de plata, Pasadizos luminosos. Ya pisa á Francia Agramante, Que como Jason en Cólcos, Piensa atropellar en ella Los dragones y los toros. Cien mil soldados ocupan Ya sus montañas y sotos, Que parecen á la vista, Entre los laureles y olmos, Erizos, que coronados De los silvestres madroños, Sacuden por la campaña Pedazos de coral rotos. Yo los he visto, y pensé, Con los colores vistosos, Que eran escuadron de abejas, Cuando en los piquillos corvos, De diamante y de rubí Desperdicios olorosos, En escuadrones volantes, Dan á los preñados corchos. Muchos reyes le acompañan, Que en el paganismo todo No ha quedado hombre valiente Ni príncipe poderoso; Tambien mujeres le siguen, Que en alfanas, como copos De argentada y blanca espuma, Ninfas parecen en rostros De mármol, á quien dió el arte Espíritu generoso; Y en la mayor hermosura, Que se vió en humano rostro, Viene el desden más ingrato Que pudo engendrar el ódio; El milagro del Oriente, Donde amor, jamas piadoso, Leyes promulga en los labios, Rayos divulga en los ojos, La sirena del Catay, Y el angélico tesoro De sus Javas perlas hace Cuanto sirte y cuanto escollo; Que es, si perla en hermosura, En crueldad peñasco sordo. Amor y Marte nos cercan, Cuando en sabrosos coloquios Roldan está entretenido, Y en discursos amorosos; Opresa está Francia, Cárlos, Evidente testimonio Del ocio en que nos sepultas. El peligro te propongo Para que al paso le salgas, Que cuando me lleves solo, Yo les haré que al mar vuelvan Con paso tan presuroso, Que se maten y se aneguen, Unos tropezando en otros.

_Rold._

No coloquios del tálamo afeminan Mi corazon gentil, mi heroico pecho, Que estos ojos son montes que fulminan Rayos de horror que en mi furor se han hecho, Y aunque en los de Doñalda se iluminan, Y en ellos vivo alegre y satisfecho, No aniquilan mi sér sus ojos bellos, Que ántes me ofrece espíritus en ellos. Y si tú, don Reinaldos, bastas solo Para oprimir la bárbara arrogancia, Como del cielo es la deidad Apolo, Ya sabes que soy yo el valor de Francia, Á mi voz gime el mar y tiembla el polo, Y esto en Roldan no es bárbara arrogancia, Pues ya visto me habeis en paz y en guerra Echar de un puntapié hasta el sol la tierra. Y así para que el campo de Agramante, Desbaratado al mar en tropas vuelva, Una voz mia sobra, que es bastante, Para que en polvo y nada se resuelva; Yo haré que ese bellísimo diamante, Que hoy con sus pinos se traduce en selva, Desatado en las leyes de su orilla, Átomos le dé al sol, astilla á astilla. Y esto todo ha de ser con tanta priesa, Que deshecho y vencido el africano, Sin que el tálamo deje la Condesa, He de volver á merecer su mano; Éste es valor y cólera francesa, Éste esfuerzo gentil y honor cristiano, Ésta es lealtad que á las demas contrasta, Y ésta es accion de don Roldan, que basta. Perdonad, dulce esposa, que ya vuelvo, Que sólo voy á echar de Francia al moro, Que á empresa tan gloriosa me resuelvo, Sólo porque os estimo y os adoro; En vuestras perlas mi valor envuelvo, Que esfuerzo le infundís con vuestro lloro, Y una lágrima sólo hará en mi pecho Más que la sangre ni el furor han hecho. Vos, supremo señor, pues me adelanto, Puesto que don Reinaldos tanto vale, Dulce y tranquila paz gozad en tanto, Que en mí todo el poder de Francia sale; Que porque como el sol despues del llanto, Doñalda entre mis brazos se regale, Voy de presto á expulsar sus gentes todas Para volver á celebrar mis bodas.

_Cárl._

Conde, aguardad.

_Rold._

Señor, decir haciendo Sabe el Conde no más.

_Rein._

Loca arrogancia.

_Rold._

Temeridades son cuantas emprendo, Y así por temerario me honra Francia, Quédese el reportado, previniendo Juntas la libertad con la ganancia.

_Rein._

Reinaldos soy.

_Rold._

Yo don Roldan.

_Cárl._

¿Qué es esto?

_Rein._

Tú impides mi furor.

_Rold._

Tú ley me has puesto.

_Rein._

Yo te sabré buscar.

_Rold._

Y yo aguardarte.

_Rein._

Quién eres veré allí.

_Rold._

Y veré quién eres.

_Rein._

Decírtelo sabré.

_Rold._

Y sabré matarte.

_Rein._

Y yo hacerte pedazos.

_Rold._

Si pudieres.

_Rein._

Frances Júpiter soy.

_Rold._

Yo frances Marte.

_Rein._

Pues espérame.

_Rold._

Mira que me esperes.

_Rein._

Ya te voy á buscar.

_Rold._

Pues vén.

_Cárl._

¿Qué es esto?

_Rein._

Tú impides mi furor.

_Rold._

Tú ley me has puesto.

_Cárl._

Dejaldo y quedaos conmigo, Mirad que me enojaré.

_Rein._

Siempre ocasionado fué Don Roldan.

_Cárl._

Es vuestro amigo.

_Doñ._

Siempre, Flor de Lis, temí En mi amor este suceso, Poco siento, pues el seso No vengo á perder aquí; Que á estorbar mi casamiento Viniese el moro.

_Cárl._

Ofendido Estoy de que haya tenido Tan bárbaro atrevimiento. ¡Á mí Agramante se atreve! ¿No sabe que Cárlos soy? Aunque coronado estoy De rica y peinada nieve, Tiemble á Carlo Magno el moro; Sean por los aires claros Mis soberanos labaros, Pensiles de lilios de oro, Salga en soberbio escuadron La franca caballería Dándole espejos al dia Y al bárbaro confusion.

_Ast._

Vil sacrificio han de ser De los peces, con notable Afrenta y triunfo admirable De tu invencible poder.

_Cárl._

Toda Francia se convoque Y mi majestad se vea.

_Rein._

Tu fortuna en tí pelea Cuando el moro te provoque.

_Cárl._

Hoy he de salir de aquí.

_Ast._

Y hoy te espera la vitoria.

_Cárl._

Todo triunfo y toda gloria Á Dios se debe, y no á mí.

_Doñ._

¿Qué he de hacer yo?

_Flor._

Consolarte.

_Doñ._

Morir dijeras mejor.

_Cárl._

Doñalda lo que fué amor Ya se ha convertido en Marte; Todo es guerra.

_Doñ._

Y todo es lloro.

_Rein._

Sin causa ese sol se esconde, Ya vuelve, Doñalda, el Conde, Que fué á castigar al moro.

_Doñ._

Como lo dice lo hará.

_Rein._

Si lo hace como lo dice El llanto se contradice.

_Doñ._

Don Reinaldos, bueno está, Si es envidia.

_Cárl._

Al moro espante Mi poder en su arrogancia.

_Rein._

Viva Cárlos.

_Todos._

Viva Francia.

_Cárl._

Dios viva.

_Todos._

Y muera Agramante.

_(Váyanse.)_

MARTINELA Y VILLANOS, _armados_.

_1.º_

Venimos bien.

_2.º_

Quedo, paso, Que nos podria sentir.

_3.º_

¿Moro?

_1.º_

Yo le vi venir Por el monte.

_2.º_

Extraño caso.

_3.º_

¿Moro de la morería?

_Mart._

Y se metió en la cabaña, Cuya catadura extraña Espanto y miedo ponia.

_3.º_

¿Moro amorado?

_1.º_

Tan moro Como mi rocin.

_2.º_ Muy ruin, Si es como vuestro rocin, Será el moro.

_1.º_ Con decoro Dél hablad, que aunque está flaco, Fué el rocin gran corredor.

_2.º_

Si no es el moro mejor Que el rocin, es muy bellaco.

_3.º_

¿Cómo son los moros?

_2.º_

Son Como alimañas.

_1.º_

¿Y en pié Se tienen y andan?

_3.º_

Á fe.

_2.º_

Dijo el cura en un sermon Que los moros no creian En Dios, ni que eran cristianos.

_3.º_

¡Oh ladrones luterianos!

_2.º_

Y dijo que no comian Tocino.

_1.º_

¡Qué desatino! Yo por eso los quemára, ¿Y cómo tienen la cara?

_2.º_

De hombres que no beben vino.

_3.º_

¿Que vino no beben?

_2.º_

No, Agua piden que les den.

_3.º_

No puede un hombre de bien Ser moro.

_1.º_

Á lo ménos yo No lo fuera, aunque me hicieran Rey.

_Mart._

¿No vamos á matar Al moro?

_3.º_

¿Y quién ha de entrar Primero?

_2.º_

Yo, mas ¿si fueran Dos los moros?

_1.º_

¿Temes ya?

_2.º_

Tener el moro presente Espanta.

_3.º_

Siempre es valiente El que léjos de él está, Cuantos matamoros son En su patria léjos de ellos, Que si llegáran á vellos, Fueran de tu condicion.

_2.º_

Lleguemos en tropa así.

_3.º_

Dice bien, todos lleguemos.

_2.º_

¡Ay!

_1.º_

¡Ay!

_3.º_

¡Ay! dos moros vemos.

_2.º_

Yo más de ochenta vi.

_1.º_

Toca á rebato, Guarino.

_3.º_

Lo peor es el temelle; Voto al soto, que he de velle, Ya que el moro á Francia vino. Entrad callando tras mí, Tened el resuello más.

_2.º_

Poneos, Guarino, detras Si habemos de entrar así.

_Mart._

Llegad, que durmiendo está.

_1.º_

Pues el moro está dormido, Echémosle el lazo y muera.

_2.º_

Ya está en el lazo.

_Mart._

Guarino, Tiremos agora.

_Tiren y saquen á_ PEYRON, _arrastrando, de moro_.

_Peyr._

¡Cielos! ¿Qué es esto?

_3.º_

Vuestro castigo.

_Peyr._

¿Por qué delito?

_2.º_

¿Os parece Ser moro poco delito?

_Peyr._

No soy moro, Peyron soy.

_3.º_

Oh hi de puta. Peyron dijo.

_Mart._

Apretalde.

_Peyr._

Martinela, ¿No me conoces?

_2.º_

¡Qué hocico Tiene el bellaco!

_Peyr._

Que soy Peyron, vive Jesucristo.

_1.º_

Tened, que dice verdad.

_2.º_

Peyron es; Peyron amigo.

_3.º_

Que lo quise decir yo.

_Peyr._

Á tardaros en decillo Algo más, ya mi pescuezo Un palmo hubiera crecido. ¿Por qué me dabas la muerte?

_Mart._

Por moro.

_Peyr._

¿Y á tu marido, Perra, apretabas así Conociéndole?

_Mart._

Es lo mismo Ser marido que ser moro.

_Peyr._

Mucho me he holgado de oillo, Y así yo os cautivaré Y os daré el mismo castigo.

_1.º_

Peyron, ¿quién te vistió así?

_3.º_

Pardios que es el traje rico.

_Peyr._

No me parece muy bien.

_1.º_

Estás muy galan.

_Peyr._

Judío Parezco de la pasion.

_Mart._

Tienes cara de un Longínos.

_Peyr._

Con un moro, que durmiendo Está entre aquellos alisos, Estos hábitos troqué, Y él se puso mi vestido, Que así encubierto á París Camina con un hechizo Del mundo, con una mora, Un milagro y un prodigio De los hombres, que en un lienzo Sin alma parece vivo; Al fin es una mujer Que habra sin habrar, que ha sido La primer mujer del mundo Que habrando callando he visto.

_1.º_

No se parece á la mia, Porque habra por veinte y cinco.

_Peyr._

Ni á la mia, que habra siempre, Y habrando siempre habra á gritos.

_Mart._

Vos queríades que fuera Muda yo para sufriros, Malos años y mal mes; Basta que os regalo y sirvo.

_Peyr._

Este es su quedo, que así Habra cuando habra pasito.

_2.º_

¿Y adónde ese mostro lleva?

_Peyr._

De hermosura, bien has dicho: Á cazar con él los hombres, Y ha sido muy necio albitrio, Que á ser médico pudiera Matar con ménos peligro Y con más certeza.

BRUNELO, _con un retrato_.

_Brun._

Aquí, Por la hermosura del sitio Y lo espeso de los olmos, Del valle penachos ricos, El retrato he de poner, Pues marchar el campo miro De Cárlos y de Agramante.

_Peyr._

Este es el moro que digo, Y aquel lienzo es la mujer.

_3.º_

Gran bien fuera si contino Estuvieran las mujeres Así arrolladas.

_Peyr._

Los siglos Andan tales, que lo están Despues que han dado en ser lindos Los hombres, poniendo sólo Todo el amor en sí mismos.

_2.º_

Yo los quemára, por Dios.

_Peyr._

Lleguemos á recibillo.

_Brun._

Oh amigo, huelgo de hallarte, Que el estruendo y el ruido De los campos me despiertan.

_Peyr._

Aquí en cimientos pajizos Está mi edificio pobre, Riendo los edificios De pórfidos y alabastros, Donde entre toscos pellicos Tendréis quietud y sosiego, Y agora, amigo, os suplico Que nos enseñeis á todos Ese milagro.

_Brun._

Serviros Quiero, y para que os espante, En este tronco le fijo.

_3.º_

¡Válgame Dios!

_1.º_

Hinca en tierra Las rodillas.

_3.º_

Ya las hinco.

_Peyr._

Daos en los pechos.

_2.º_

¿Es santo?

_3.º_

Siempre has de habrar desatinos, Santo es, pues está pintado.

_Mart._

¿Tambien hay santos moriscos?

_3.º_

¿Pues no?

_Peyr._

¿No veis que es mujer, Mentecatos?

_2.º_

So un pollino.

_3.º_

Que lo quise decir yo.

MEDORO, _galan_, Y DOS MOROS.

_1.º_

Él es rostro peregrino.

_Med._

Soberbio el campo de Cárlos, Dando al sol cruces y lilios, Atemoriza y espanta Y la rüina colijo De Agramante, al mar me vuelvo Por este incierto camino, Que el peligro es manifiesto.

_M. 1.º_

Los dos tambien te seguimos, Que locos y temerarios Solicitan los peligros; Pero ¿qué deidad es ésta, Que absortos y sin jüicio Éstos están venerando?

_Peyr._

Moros son, yo soy perdido.

_1.º_

Y yo.

_2.º_

Huyamos.

_Mart._

Peyron.

_Peyr._

Corre.

_Mart._

¿Ese es amor?

_Peyr._

Es lo mismo Ser marido que ser moro, Y así á los moros os fio.

_(Váyanse.)_

_Med._

¿Dejáronnos los villanos?

_M. 2.º_

El temor alas les hizo, Uno se quedó.

_Med._

Será Del retrato el paraninfo.

_M. 2.º_

Lleguemos, Medoro, á vello.

_Med._

Pararnos es desatino Á admirar lisonjas cuando De tan gran peligro huimos.

_M. 1.º_

Llega: ¡belleza admirable!

_Med._

¿Quién es esta mora?

_Brun._

Escrito En su deidad tiene el nombre.

_Med._

Los pinceles y los libros Encarecen lo que quieren.

_M. 2.º_

Rara belleza, excesivo Valor de pincel notable.

_Med._

Pues á mí me ha parecido Más arrogante que bella.

_M. 1.º_

Eres, Medoro, un Narciso, Y sólo en tí te contentas.

_Brun._

Mal gusto tiene el que altivo Esta admiracion desprecia.

_Med._

Quede por mal gusto el mio, ¿Quién es ésta?

_Brun._

Este epitafio, Ya que su aspecto divino No os lo dice, os lo dirá, Que éste es sol á quien los indios En sus dos Javas veneran.

_Med._

Indios al fin.

_Brun._

Oye.

_Med._

Dilo.

_Brun._

(_Lee._) La bella Angélica soy, Reina del Catay nací, Amor no triunfa de mí, Y de amor triunfando estoy.

ROLDAN, _armado_.

_Rold._

Al africano escuadron, Para no ser conocido, Me acerco de aquesta suerte.

_Med._

Miren si con causa digo Mal de esta arrogancia hermosa, De amor dice que es martirio Y que ella no le conoce.

_Rold._

Sin duda es el paraíso Este valle, pues sus plantas Dan ángeles.

_Med._

Dí, ¿qué quiso Esta bárbara cataya Decir en esto?

_Rold._

Escondido En estos árboles quiero, Pues los moros no me han visto, Admirar esta belleza.

_Brun._

Quiso decir á los riscos, Á las plantas, á las fieras Y á los hombres, el aviso Y estudio particular, Excediéndose á sí mismo, Que puso en tan alta forma El cielo para advertirnos, En su belleza inefable, Su omnipotencia.

_Med._

Maldigo La soberbia y el retrato Y el original, que ha sido Ocasion de detenernos, Probaré el alfanje limpio En ella, pues el retrato Dices que es tan parecido.

_M. 1.º_

Tente.

_Med._

Compasion no tengas De esta arrogante.

_Rold._

Sufrillo No puedo. Bárbaro moro, Vil, cobarde, mal nacido, Que noble no puede ser Ni valiente el que por vicio Emprende locas empresas. ¿Dí qué ocasion te ha movido Á profanar la belleza Que le da espíritu altivo? ¿Para una mujer pintada El alfanje empuñas?

_Med._

¿Vino Este frances de las nubes? Huyamos.

_M. 2.º_

Ha de seguirnos.

_Med._

Muerto soy.

_Rold._

Véte, cobarde, Que enojado no te miro Y no te mato esta vez Por no estrenarme contigo, Que fuera á mi vencimiento Darle cobarde principio; Véte, y déjame el alfanje, Vil accion del sacrificio Que á tu inadvertencia hacias.

_Med._

Á tus piés, frances, le rindo.

_Rold._

¿Cómo es tu nombre?

_Med._

Medoro.

_Rold._

¿Medoro?

_Med._

Medoro.

_Rold._

Escribo En la memoria el Medoro Para afear el delito; ¿Eres soldado?

_Med._

Del campo De Agramante entretenido.

_Rold._

Si son tales los soldados, Vitorioso le imajino. No te quiero preguntar La calidad, que ya has dicho Quién eres, que de la sangre Son las obras los testigos; Véte, Medoro adamado, Y á Agramante le da aviso, Y á Gradaso y Rodamonte, De que has estado conmigo.

_Med._

¿Con quién diré?

_Rold._

Con Orlando.

_M. 2.º_

¿Orlando? somos perdidos.

_Rold._

Véte y mira que te acuerdes, Moro, de este beneficio.

_Med._

Sepultaréme en las naves.

_Rold._

Id sin temor, que no os sigo.

_(Váyanse.)_

_Brun._

¿Por qué no le diste muerte Al bárbaro presumido?

_Rold._

Soy como el rayo, que doy En los sacros obeliscos, Y las cabañas perdono.

_Brun._

Es para el intento mio Esta famosa ocasion, Que si á este frances incito, Y se le dejo, será Un hermoso basilisco De los Pares.

_Rold._

¿Dónde llevas Esa copia?

_Brun._

Peregrino, Aunque vengo disfrazado, Soy en el pincel, y elijo Bellezas en que excederme.

_Rold._

¿Vives de eso?

_Brun._

De esto vivo.

_Rold._

Desdicha tienes, que ya El ser ingenio es castigo. ¿De quién es este retrato?

_Brun._

De la tirana Calipso De Oriente, de la mujer Que trae, señor, perdidos Seis reyes.

_Rold._

Buen gusto tienen. Toma para ella este anillo, Cárcel de aqueste diamante, Piedra rica, y que la estimo Por ser prenda de una dama Á quien las potencias rindo.

_Brun._

¿Y á quién diré que lo dejo, Que así mi nombre acredito?

_Rold._

Á Orlando, señor de Anglante.

_Brun._

Ya por el nombre te admiro.

_Rold._

Véte en paz.

_Brun._

Bien negocié.

_(Vase.)_

_Rold._

¡Que haya en mi pecho infundido Un lienzo tan grande fuego! Mas de la camisa se hizo Del Centauro, pues me abrasa Tan infernal apetito. _La bella Angélica soy_, Del ángel de mi albedrío; _Reina del Catay nací_, Y por mi mal has nacido; _Amor no triunfa de mí_, ¿Cómo ha de triunfar, si el niño Por tí es soberano Dios En los rayos del Olimpo? _Y de amor triunfando estoy_, No es mucho, pues has podido Sacar del pecho á Doñalda, Y ocupar su lugar mismo. Rara y divina belleza, En tí ciego y muerto en él, No sé si admire el pincel, Ó admire á naturaleza, Porque es tanta la grandeza Que llega á perfeccionarte, Que imagino que copiarte Tan valiente no pudiera, Si gentil no se valiera Naturaleza del arte. Mas si admiracion igual Causa en mí la estampa propia, Que me detengo en la copia Sin ver el original, Angélica celestial, El alma en tu esencia pura, Satisfacerse procura, Constante, amorosa y fiel, Viendo en tí si es del pincel, Ú del cielo esta hermosura.

ATALANTE, _viejo, y_ ANGÉLICA.

_Atal._

Ya los dos escuadrones Iris al sol le dan en sus pendones, Y plantados se miran Con tanta majestad que al mundo admiran.

_Ang._

Miserable cristiano, Hoy perderás el nombre soberano, Que no hay valor bastante Que á Angélica resista ni á Atalante.

_Atal._

La vitoria asegura África en mí, y el triunfo en tu hermosura; Yo alterando los vientos, Por ellos sembraré monstros sangrientos, Y en esos horizontes Haré juntar ejércitos de montes.

_Ang._

Tu poder, Atalante, El mundo reconoce.

_Atal._

No te espante Cosa que veas.

_Ang._

Digo Que segura, Atalante, estoy contigo, Pues tu conjuro eterno, Ley es del mar, y cetro del infierno.

_Atal._

Más puede tu belleza, Pues contigo gentil naturaleza, Con poder tan profundo Quiso formar la confusion del mundo, Y puesto que me excedes, Y en tu figura vas, desde aquí puedes Registrar reclinada El campo del cristiano, cuya espada Tiembla al alfanje moro; Que en prueba que te estimo y que te adoro, Mi encantado castillo Aquí he de fabricarte sin decillo. Pero mira el cometa, Que en la media region se hace planeta, Que del cristiano ciego, Dice la confusion con voz de fuego.

_(Aparece una serpiente.)_

_Ang._

Parece que se abrasa El aire con sus rayos; ¿mas qué casa, De dórica hermosura Levanta al sol gigante arquitectura? ¡Atalante! ¡Atalante! Piedras son, ¿quien vió encanto semejante? No es imágen del viento, Ni liviana ilusion del pensamiento; Puerta es ésta, y aquéllas Ventanas en que el sol ve las estrellas; Quiero aquí reclinarme, Pues puede este castillo asegurarme.

_(Duérmase.)_

ROLDAN.

_Rold._

Despues que buscando voy Al bárbaro Rodamonte, De todo aqueste horizonte Lince impenetrable soy; Monstro arrogante, aquí estoy Acreditando tu fama, Vén y sabrás quién te llama, Un frances soy, mas ¿qué es esto? ¿Cuando le espero, en el puesto Por él se ofrece una dama? El ángel debe de ser De este soberbio castillo, Mas ¿quién podrá combatillo Si le sale á defender? Pero ¿no es esta mujer El objeto celestial De mi bien y de mi mal? Mostrarme el cielo ha querido Que humana la copia ha sido, Y suyo el original. No quieras, mujer, mayor Arrogancia en tu hermosura, Pues matas de amor, pintura, Y muerta, matas de amor; Mas si morir es mejor, De una vez dame el veneno, Con que á morir me condeno, Que es morir de desdichado, Beber en vaso penado Que está de tósigo lleno. Despierta.

_Ang._

¡Ay de mí! ¿Quién eres?

_Rold._

Soy, escucha y no te asombres, El planeta de los hombres, Si tú el sol de las mujeres; Y esto, si advertirlo quieres, Por tí en mí lo puedes ver, Pues como el cielo en tu sér Se agradó y se satisfizo, Hacer en mí otro sér quiso, Que te pueda merecer.

_Ang._

¡Hombre merecerme á mí! Más arrogante es mi estrella, Porque desde que soy bella, Ingrata y soberbia fuí: Suelta.

_Rold._

Es imposible; aquí Si el cielo con su poder Iguales nos pudo hacer, Y pues somos un sér ya, El dividirnos será Partir la esencia del sér.

_Ang._

¿Sabes quién soy?

_Rold._

Sin sabello Lo sé, porque el inclinarme Á tí, pudo declararme Lo que yo dudaba en ello. Yo el más fuerte, y tú el más bello Objeto que el cielo hacer Pudo, venimos á ser, Y así en lazo superior Nos quiso juntar amor Para dárnoslo á entender.

_Ang._

¿Quién eres?

_Rold._

El que atropella El mundo.

_Ang._

Corrida estoy; ¿Sabes que Angélica soy, Que llama el mundo la bella?

_Rold._

Sé que eres deidad y estrella, Mas sabe...

_Ang._

Ya estoy temblando.

_Rold._

Que yo soy el Conde Orlando.

_Ang._

¡Ay de mí!

_Rold._

¿Qué hay que te espante? Tu esclavo soy.

_Ang._

¡Atalante!

_(Saque el brazo y arrebátela, y escóndese.)_

_Atal._

Contigo estoy.

_(Váyanse.)_

_Rold._

¿Cómo ó cuándo De mis brazos se escapó? ¿Por dónde, Amor, se me fué? El castillo postraré, Si en el castillo se entró. Corintias molduras, yo Soy el alma de la bella, Perdonad que entro por ella, Sin respeto y sin decoro Á los artesones de oro.

_Dent._

Frances loco, no has de vella.

_Rold._

¿Cómo, si no están seguros Los muros de mi furor? Orlando soy con amor, Postraré diamantes duros; Mas ¡ay de mí! que los muros Se desvanecen, y veo Un abismo horrible y feo; Mas, pues en esta ocasion No logré la posesion, Acabe con el deseo.

[Ilustración]

[Ilustración]

ACTO SEGUNDO.

_Tocan chirimías y salgan_ REINALDOS, _con espada y rodela, armado, y despues_ ROLDAN.

(_Dentro._) ¡Victoria, Francia, victoria!

_Rein._

¿Así os retirais, cobardes? ¿Para huir rompeis abismos De cristal, surcando mares No conocidos? salid, Y cuerpo á cuerpo se acabe, En vuestra soberbia loca, Empresa tan arrogante. Rey de España, Ferraguto, Si el Bétis te dió en su márgen El valor con que sus hijos Nacen fuego y rayos nacen, Sal á batalla conmigo, Y ansí la deidad no agravies Española; pero tienes Más que de español, de alarbe. Sal, tigre con alma, monstruo De la Libia inhabitable, Que felpas de brutos vistes, Y conchas de peces traes. Á tí, Mandricardo, digo, Á tí, membrudo gigante, Rey de Sarza, Rodamonte, Á tí, Gradaso, que sabes Forjar rayos de los fresnos, De los abetos y sauces, Reinaldos soy; salí, moros. Nadie espera, nadie sale, Nadie á Reinaldos se atreve, Nadie viene, no oye nadie; ¿No hay quien se mate conmigo?

_Rold._

Habrá, al ménos, quien te mate.

_Rein._

¿Quién?

_Rold._

Yo.

_Rein._

¿Tú?

_Rold._