Comedias: El remedio en la desdicha; El mejor alcalde, el rey
Chapter 13
[141] Los españoles de los siglos XVI y XVII miraban con harta antipatía a los genoveses y flamencos, monopolizadores de nuestro comercio, y los acusaban de empobrecer a la Monarquía: "el estranjero Saca de España el dinero Para nuestros propios daños." (Alarcón, _La Verdad sospechosa_, vv. 266-268, ed. Alfonso Reyes, _Clásicos Castellanos_, 37.) La queja que Lope pone en boca de Pelayo no es más en el fondo que una demanda de fiscalización, ya que, a su juicio, como al de muchos de sus contemporáneos, los extranjeros, no sólo gozaban de entera libertad en el ejercicio de sus peligrosas artes, sino que contaban con la protección y la ayuda de aquellos mismos llamados a perseguirlas.
[142] _trebejos_ son las piezas del ajedrez (Covarrubias).
[143] "Es Madrid una talega De piezas, donde se anega Cuanto su máquina pare. Los reyes, roques y alfiles Conocidas casas tienen, Los demás que van y vienen Son como peones viles. Todo es allí confusión." Lope, _La dama boba_. B. A. E., XXIV, 298 a.
[144] Falta en _Parte XXI_. Lo tomamos de la _Suelta_.
[145] Alfonso el Batallador.
[146] Zaragoza fué conquistada a los moros en 1118. Sobre esta y otras alusiones a sucesos históricos para colocar la acción de la comedia entre 1118 y 1124, es decir, en la adolescencia del futuro Emperador (pues téngase presente que Lope ha buscado deliberadamente que el poder real vengador aparezca encarnado en un joven casi niño), véase la nota 176.
[147] Las cuatro _Sueltas_ citadas: "los troncos se enternecen de los robles." Hartzenbusch: "nuestros hombros, las ramas de los robles."
[148] Los nombres de SANCHO y PELAYO faltan en la acotación de los versos 1400 y 1401 en _Parte XXI_. La corrección es de la _Suelta_.
[149] "abigarrada", _Parte XXI_. Proponemos esta corrección, que la rima exige, y que no parece desentonar del lenguaje que Lope pone en labios de Pelayo.
[150] "Saúl cuando a David." _Parte XXI_. Corrección de la _Suelta_.
[151] "Lagrimas de Moysen, el vulgo ha puesto este nombre a los guijarros y piedras con que se pueden descalabrar: y no pienso que tuvo otro origen mas de que mandava Dios apedrear a los que cometían ciertos generos de pecados, como era la blasfemia, el adulterio, etc. de que ay infinitos exemplos... Pues como Moysen huviesse de pronunciar semejantes sentencias, antes de darlas movido a compassion llorava; pero sin embargo desto las lágrimas se convertían en piedras mandando executar la sentencia." Covarrubias.
[152] "La Torre que llaman ahora del faro, sobre la Coruña de Galicia, fue también obra romana." _Crónica_, Ocampo, cap. 17.
[153] 'corrimos' corrige la _Suelta_.
[154] La _Suelta_: "para que yo le haga agravio."
[155] El Emperador se crió, en efecto, en Galicia. Véase la nota 176.
[156] _fuí hâblar_. Véase la nota 92.
[157] 'escritura', en _Parte XXI_. Corregido en la _Suelta_.
[158] La _Suelta_ dice: "La amistad de mi madre. Yo agradezco."
[159] Doña Urraca no vió con buenos ojos que su hijo fuera coronado. Fué alzado Alfonso VII por rey, "mas contrallavalo la Reyna su madre... e ayudandola muy bien sus vassallos... encerró a su madre la reyna en las torres de Leon. Mas ovo empos esta avenencia entre la madre e el fijo: e la avenencia fue tal que tomasse ella lo que quisiesse para si e lo al que lo oviesse el fijo." _Crónica de España_ (Ocampo), fol. 318 _v_. En 1123 estaban de acuerdo madre e hijo. Sandoval, _Historia_, II, 77. Doña Urraca muere en 1126.--Véase también la nota 176.
[160] "Deben de faltar versos: no se pondría Lope a escribir endecasílabos para hacer sólo estos seis." Hartzenbusch.
[161] "historia", _Parte XXI_.
[162] _huerte_. Véase nota, v. la nota 94.
[163] "El monesterio de San Julián de Samos, de la Orden de San Benito, en el reyno de Galicia, en las aldas de los montes Cebreros" fué residencia repetidas veces de los reyes doña Urraca y Alfonso VII. Sandoval, _Historia_, II, págs. 45, 58, 68 y otras varias.
[164] _Mas qué_, frase interrogativa que corresponde al moderno "a qué". Véase A. Castro, _La Crítica filológica de los textos_, en _Boletín de la Institución Libre de Enseñanza_, núm. 682, pág. 29 _b_. (Enero de 1917.)
[165] _dijera de sí_, que sí. V. la nota 132.
[166] 'pare', _Parte XXI_. La corrección es de la _Suelta_.
[167] "_Soler_, auxiliar de modo con infinitivo, _lo suele far_." R. Menéndez Pidal, _Cantar de Mio Cid_, II, 858: "Hijos, yo soy la mujer Del mundo más desdichada. Vuestra madre _solía_ ser, Ya soy madrastra culpada..." Lope, _Embustes Celauro_, B. A. E., XXIV, 103 _a_: "¡Triste! ¡Qué habemos de hacer Muerta aquella que _solía_ Ser alma por quien vivía..." Idem, íd., 107 _a_: "¿Cuántas muelas _solía_ vuestra merced tener en esta parte?" _Quijote_, 1.^a, XVIII.
[168] Sexto Tarquino, el forzador de Lucrecia.
[169] Amnón, después de deshonrar a Tamar, siente hacia ella tan invencible repugnancia, que la arroja violentamente de su casa. II, _Samuel_, XIII.
[170] "Juego de naipes conocido ya en Castilla a principios del siglo XVI, puesto que Guevara, en su _Menosprecio de la Corte_ (cap. 5), cuenta como uno de los privilegios de la aldea, que en ella hay tiempo para todo, y entre otras cosas para jugar un rato al triunfo. Suárez de Figueroa, en su _Plaza Universal_ (1615, disc. 66), cuenta el triunfo entre los demás juegos de naipes que se conocían en su tiempo. Covarrubias hizo mención (s. v. triunfo) del mismo juego: ahora le llaman burro." Clemencín, _Quijote_, V, 203.
[171] _presentalle_, regalalle. "Aquello del Paladión de Troya, que fué un caballo de madera que los griegos presentaron a la diosa Palas." _Quijote_, II, cap. XLI.
[172] _so_, soy. Cf. Rouanet, _ob. cit._
[173] Tirso repite este chiste en _El Vergonzoso_, verso 1235 y sigs. _Clás. Cast._, pág. 147.
[174] _fingido trato_. Cf. Covarrubias: "trato doble, engaño disfrazado."
[175] Verso que aparece como dicho por Tello en _Parte XXI_. Corrección de la _Suelta_.
[176] "Este Emperador de las Españas era muy justiciero, e de como vedava los males e los tuertos en su tierra, puédese entender en esta razon que diremos aqui. Un Infançon que morava en Galizia, e avie nombre don Ferrando, tomó por fuerça a un labrador su heredad, e el labrador fuesse querellar al Emperador, que era en Toledo, de la fuerça que le fazíe aquel Infançon. E el Emperador embió su carta luego con esse labrador al Infançon, que luego vista la carta que le fiziesse derecho de la querella que dél avíe. E otrosí, embió su carta al merino de la tierra, en quel mandava que fuesse con aquel querelloso al Infançon que viesse qual derecho le fazie, e que gelo embiasse dezir por sus cartas. E el Infançon, como era poderoso, quando vió la carta del Emperador, fue muy sañudo, e començó de amenaçar al labrador, e dixol que lo mataríe, e non le quiso fazer derecho ninguno. E quando el labrador vió que derecho ninguno non podie aver del Infançon, tornose para el Emperador a Toledo, con letras de omes buenos de la tierra, en testimonio como non podie aver derecho ninguno de aquel Infançon del tuerto que le fazie. E quando el Emperador esto oyó, llamó sus privados de su camara, e mandoles que dixessen a los que veniessen a demandar por él que era mal doliente, e que non dexassen entrar ninguno en su cámara, e mandó a dos cavalleros mucho en poridad que guissasen luego sus cavallos e yrien con él. E fuesse luego encubiertamente con ellos para Galizia, que non quedó de andar de dia nin de noche: e pues que el Emperador llegó al logar do era el infançon, mandó llamar al merino, e demandol que le dixesse verdad de cómo passara aquel fecho. E el merino dixogelo todo. E el Emperador, despues que sopo todo el fecho, fizo sus firmas sobre ello, e llamó omes del logar, e fuesse con ellos, e paróse con ellos a la puerta del Infançon, e mandól llamar que saliesse al Emperador que le llamava. E quando el Infançon esto oyó, ovo gran miedo de muerte, e començó de foyr, mas fue luego presso, e aduxeronle ante el Emperador; e el Emperador rrazonó todo el preyto ante los omes buenos, e como despreciara la su carta, e non feziera ninguna cosa por ella, e el Infançon non contradixo nin respondió a ello ninguna cosa. E el Emperador mandól luego enforcar ante su puerta, e mandó que tornasse al labrador todo su heredamiento con los esquilmos. Entonces el Emperador anduvo descobiertamente por toda Galizia, e apaziguó toda la tierra, e tan grave fue el espanto que todos los de la tierra ovieron por esse fecho, que ninguno non fue osado en toda su tierra de fazer fuerza uno a otro. E esta justizia, e otras muchas tales como esta, fizo el Emperador, porque era muy temido de todas las gentes, e vivíe cada uno en lo suyo en paz." _Crónica general_, edición de Ocampo, Valladolid, 1604; folios 327 vto. y 328.
Fray Prudencio de Sandoval fija, caprichosamente según Menéndez y Pelayo, la fecha de este suceso en la era 1189 (año 1151). Por su parte, Lope--acaso buscando el efecto de castigar la tiranía de don Tello por la mano de un rey adolescente, con lo que hace brillar con mayores fulgores el prestigio real; como en _Los Novios de Hornachuelos_ el valetudinario Enrique III, que tiembla con el frío de la cuartana, rinde al tirano de Extremadura--lo supone acaecido en los comienzos del reinado de Alfonso y acumula alusiones a hechos históricos de esa época.
El Rey se nos presenta acompañado de su ayo el conde don Pedro, quien le da consejos, (v. 1731) y a quien considera como padre (v. 2380); anda en tratos con el Rey de Aragón (v. 1309), con el cual asentó paces en 1124, y de él dice, como cosa nueva, "que vive ahora en Zaragoza" (v. 1310) (Alfonso el Batallador la había conquistado en 1118); se reconcilia con su madre doña Urraca (versos 1619 y sigts.), que fallece en 1126, y dispónese a partir de León a Toledo. "A veinte y quatro de Hebrero desta Era 1161 (1123) estaban los Reyes madre y hijo conformes: ella se intitulaba reynar en Leon y su hijo en Toledo." Sandoval, _Historia de los Reyes de Castilla y León_. Madrid, MDCCXCII, tomo II, pág. 77.--Alfonso VII, después de haber sido proclamado Rey de León y Castilla, cuando niño, en unión de su madre, fué segunda vez coronado, con exclusión de ésta, en 1122. "La Historia de Toledo dice... que fué coronado siendo de edad de diez y nueve años." Sandoval, _ob. cit._, pág. 69.
El conde don Pedro es su antiguo ayo don Pedro Frojaz de Trava. "El conde don Pedro de Trava criava entonces en Galizia (v. 1515) a don Alfonso, que era pequeño, aquel que fuera fijo del conde don Remón e desta doña Urraca, fija deste rey don Alfonso." (_Crónica General_, edición de Oocampo, Valladolid, 1604; fol. 315 vto.) Pero Lope truécale el nombre (v. 1516) y le llama don Pedro de Andrada y Castro, acaso recordando a don Gutierre Fernández de Castro, que apoyó fuertemente la causa de Alfonso VII durante su menor edad: "e aquellos porque al casamiento [de doña Urraca con el Conde de Lara] mas se destorvo e non se acabo fueron estos dos don Gomez de Mançanedo e Gutier Ferrandez de Castro." (_Crónica_ de Ocampo, fol. 318 vto.) También Castro y Andrade son apellidos del gran Conde de Lemos don Pedro, protector de Cervantes y antiguo amo de Lope, quien pensaría en él al encontrarse en las Crónicas con otro conde gallego llamado Pedro.
Don Enrique es don Enrique de Lara (v. 1319); pero este personaje no figura en la historia hasta la turbulenta minoría de Alfonso VIII. El conde Pedro de Lara, su padre, amante de doña Urraca, y que en su nombre pretendía gobernar el reino, es el contemporáneo de la mocedad de Alfonso VII. Por oponerse a su influjo fué elegido por rey el que había de ser emperador, y no hay que decir que tan grande enemigo del joven Monarca no habrá figurado nunca en el círculo de sus consejeros y privados, como aquí aparece.
Iniciándose en aquellos tiempos la rivalidad de Castros y Laras, Lope quiso poner al lado del joven Rey un representante de cada familia.