Part 17
A los 12 de Hebrero que fué dia de Carnestolendas, volbió al real el Maestre de Campo con toda la gente de Eleyte donde havia ido á buscar bastimentos, y luego que fué llegado al Real determinó de despacharle y embiarle el Governador á la costa de Vindanao á la Provincia de Cabite á saber la certidumbre de lo de la canela, para lo qual havia hecho aparejar, mientras el Maese de Campo fuera, á la Nao San Juan, y estava á punto por que deseava saber mucho de la canela para informar dello á S. M. y ansi antes de ahora por diversas veces havia embiado á ello, aunque no se havia asertado, porque desde la Isla de Bohol embió la primera vez allá al Capitan Juan de la Isla y dos oficiales de S. M. y se volbieron sin llegar á Cabite; y despues, luego que hizo asiento en Zebú tornó á embiar al Maestre de Campo, el qual por no hallar bastimentos, ni comida en aquella costa le fué forzado salir de allí, é baxar la Isla de Negros hasta la Isla de Panay, donde cargó de arroz, y se volbió al Real como arriba está dicho, y despues lo tornó á inviar al mismo Maese de Campo, y tambien se volbió por haber topado la Armada Portuguesa, y ansi era esta la quarta vez que inviava á lo de la canela, y mandole que en todo caso truxiese la noticia de la canela y de la dispusicion de aquella tierra, y puertos, y poblaciones della, y dándole instruccion de la orden que havia de tener en todo, los despacharon en la Nao San Juan y una Fragata pequeña, y partió del Real con 80 hombres á los 19 de Hebrero. De la jornada que vino de Eleyte, dió noticia el Maestre de Campo y el Capitan Martin de Goyti, como á ruego é intercesion del Principal y Señor de Eleyte, havian ido á otra Isla adelante llamada Masbat, que está quarenta leguas poco mas ó menos de Zebu á donde el mismo Principal los havia guiado é llevado, diciendo que eran sus enemigos, y le hacian guerra, é que llegados á la dicha Isla hallaron toda la gente alzada é huyda á la sierra é no pudieron haver ningun Indio ni gente, mas de que en un pueblo donde llegaron hallaron muchas minas de oro labradas y erramientas con que se labravan, donde se tiene noticia que sacan mucha cantidad de oro, y ansi tiene la muestra, y paresció por algunos ensayes que hicieron de priesa y que havia minas que estavan ahondadas en cien estados y en mas, y en menos, y que todas las minas y lavaderos tenian acubiertas de casas pagizas, é por la policia que vieron en las minas y lavor dellas, se presumian devian ser muy ricas, y lo mismo se entendió de algunas mazamorras que truxieron por no haber lugar de traer el metal, é hicieron sus ensayes en este campo; y en otras muchas partes se tiene noticia é se sabe que hay minas, é se saca é coge oro, en lo qual hasta aquí los Españoles no se han ocupado, ni se les da lugar á ello por ser pocos, y no tener aparejos ni posibilidad, lo qual se podria entender mejor poblando la tierra.
A los cinco de Marzo se acabó y echó al agua la Fragata grande que se havia mandado hacer de nuevo, á la qual la pusieron por nombre el Espiritu Santo, é luego se enjarció y aparejó, y la despachó á la Provincia de Panay en busca de bastimentos, é fué con ella y con otra Fragata menor el Sargento mayor Luis de la Haya con treinta y tantas personas, y partió á los 10 de Mayo con instruccion de lo que havia de hacer, y volbió cargado de arroz á los 28 del dicho mes; é como en el campo no havia ninguna brea, y la mucha necesidad que della havia, ansi para las Naos, como para las Fragatas, y que sin ella no se podia sustentar el campo, determinó de imbiar la Fragata grande en busca de brea, asi despachó con ella y otras dos Fragatas pequeñas al Capitan Martin de Goyti con sesenta personas á la Isla de los Gigantes, donde se tenia noticia habria alguna brea, y que no la hallando fuese á Panae y cargase de bastimentos y se volbiese; y ansi partió de este Real á los ocho de Abril: é lo que en esta tierra llamamos brea es una resina con que los naturales hacen lumbre ó candela para sus pesquerías de noche, y es lo mismo que copal de la Nueva España, ó que á lo menos difiere en muy poca cosa en la color, olor y sabor; pero haylo tan poco, y en tan pocas partes, que por muy gran travajo se halla: El Capitan Martin de Goyti no hallando brea en los Gigantes se pasó á la Isla de Panae, de donde imbió cargada la Fragata grande de arroz y el se quedó con las dos Fragatillas á recoger más comida: llegó á este Real la Fragata grande á los 27 de Abril.
A 28 de Abril que es la fiesta que en este campo está votada y se celebra, de la aparicion del Niño Jesus, é de la entrada é toma deste pueblo, llegó á este Real la Fragata que el Maese de Campo havia llevado á Coabite[18] en que venia el Alferez Gaspar Ramirez, que dió nueva de la muerte del Maestre de Campo que fué Dios servido de llevarle de esta vida de unas calenturas que le dieron en el camino de vuelta que venia de Coabite: algunos dicen, que murió de enojo y pasion de cierto motin que le trataban de quererle matar, y alzarse con la Nao, y Gaspar Ramirez dió noticia, como en la Nao venia por caudillo el Sargento Juan de Morones, y por ser los vientos contrarios no podia venir sino poco, y que traia gran travajo por que no se fiava de algunos, y de otros tenia sospecha de lo arriba dicho, y que con diez ó doze amigos se velava é hacia centinela, y á los demas á todos havia quitado las armas, y que por esta causa le havia embiado delante para que diese noticia de esto, y el mismo Juan de Morones escrivió lo mismo al Governador, y que con Gaspar Ramirez embiava dos soldados presos de quien mas sospechava y que el seria forzado prender á otros por asegurar la cosa. Estas nuevas causaron gran tristeza generalmente en todo el campo, y particularmente el Governador sintió mucho la muerte del Maestre de Campo que era hombre que en toda la jornada havia servido á S. M. con gran zelo y voluntad y lealtad, y con todo cuydado procurava dar todo contento al Governador, y el bien general del campo, y á los soldados les fué padre. Vista esta desgracia luego el Governador despachó en continente la misma Fragata que vino de allá, con una dozena de soldados de confianza, en busca de la Nao para que ayudasen al Sargento, é viniesen en ella con él, y la Fragata grande despachó á Panae al Capitan Martin de Goyti, haciendole saber la muerte del Maese de Campo, y mandó decille se viniese al Real para proveer lo que mas combiniese.
Como el Governador tenia gran pena de la falta de la brea, porque sin ella las Naos ni las Fragatas se podian sustentar, ni la gente tener que comer, visto que en los Gigantes no se havia hallado recaudo, despacho otra Fragata á la Provincia de Eleyti, y en ella á Pedro de Herrera, para que en las partes donde el año pasado havia hallado alguna della, la procurase y la buscase comprada ó rescatada, ó de qualquier manera que él pudiese, y truxiese la mas cantidad que fuese posible; é dende á ocho ó nueve dias llegó á este Puerto el Sargento Morones con la Nao San Juan, é con la Fragata que fué en su busca, y dió cuenta al Governador de todo lo sucedido en la jornada, é como despues que partieron de Quavite para venir á este Real, viniendo él hasta entonces en la Fragata, le havia mandado el Maestre de Campo entrase en la Nao, y que en secreto le havia dicho y mandado que no se apartase dél ni le desamparase, é que mirase por él, y por si, porque havia entendido que le querian matar, é alzarse con la Nao, y le señaló y nombró algunas personas de quien se recelava y de quien se havia de guardar, y á lo que se entendió fué, que como el Maese de Campo prohivió en Quavite que nadie rescatase canela, ni les consintiesen comprarla, le tomaron odio, é que un Martin Hernandez, que era contramaestre de la Nao, natural Portugués, é otros amigos suyos havian tratado de matarle é alzarse con la Nao, é irse con toda la canela, é que el dicho contramaestre y algunos de los otros sus aliados fueron asimismo culpados en el Motin de Pablos Hernandez, é que desde aquella hora siempre él estuvo junto al Maese de Campo haciendole guarda con algunos soldados amigos suyos, el qual ya á esta sazon venia enfermo de unas calenturas que le havian sucedido, y viniendo de esta manera, porque el dicho contramaestre Martin Hernandez un dia intentó un desacato ó desverguenza, lo havia mandado el Maese de Campo ahorcar, diciendo, con aquello asegurava los demas hasta llegar á este Real, y que como despues agravandole su enfermedad murió el Maestre de Campo, havia encargado al dicho Morones la Nao y gente, y todo lo que en ella venia para lo traer á este Real, y entregando al dicho General, y que él para asegurar que no huviera alguna novedad ó alteracion havia prendido á los dos soldados que havia embiado con el Alferez Ramirez presos, y ansimesmo havia prendido á otros quatro ó cinco, que venian presos en la Nao para que el Governador hiciese justicia, dando á entender haber sucedido la muerte del Maestre de Campo de pura pasion y enojo de haver sentido que tratavan de quererle matar é amotinarse, y que ansi lo havia dicho al tiempo de su muerte, que no queria vivir entre los que le querian matar, haviendoles él criado. El Governador mandó poner á recaudo hasta ver la culpa que contra ellos resultava: mandó hacer informacion, para hacer en el caso justicia: en el inter llegó al Real el Capitan Martin de Goyti de Panae, con toda la gente que havia llevado, é cierto si no sucediera la muerte del Maese de Campo é de los demas que murieron, lo que mas arriba está dicho, la jornada fuera muy buena y acertada, por que truxeron noticia de haber mucha cantidad de canela en la dicha Provincia de Quavite, tanto que dicen que se podia cargar el Navio, é mas adelante, si los rescates que llevaron fueran aproposito de los Indios, porque de los nuestros de España, toman casi ningunos, é que tiene un Puerto razonable, aunque pequeño, y disposicion para hacer un fuerte donde se puedan asegurar los Navios que en el Puerto estuviesen; y hecho esto y poblado podra S. M. tener cantidad de canela que fuese servido. Al principio los Indios de Quavite, despues de hecha amistad, so color de paz intentaron una maldad y traycion de las que suelen; que yendo el Sargento Morones con la Fragata á tierra á hablar con ellos, le rodearon mas de treinta Canoas, y estando hablando con toda paz y amistad, á una seña que un Principal de ellos hizo, en un instante arrojaron mas de mil lanzas en la Fragata, de arte que los Soldados que en ella ivan que eran mas de veinte soldados, hirieron, y algunos dellos de siete y ocho heridas, é si acaso no acertaran á hizar la vela de la Fragata, la tomavan y los tomavan á todos, sino plugo á Dios, que el viento con la vela los sacó y los libró de entre los Indios; murió de las heridas un Español, y algunos de los otros llegaron casi á lo mismo, y aun hoy dia no están sanos todos; y con todo esto el Maestre de Campo pasó por ello é desimuló con ellos, é tornó de nuevo á hacer paz é amistad, por no dexar de efectuar á lo que havia ydo; y ansi comenzó y prosiguió el rescate de la canela, y se rescató para S. M. obra de sesenta y cinco quintales poco mas ó menos, que truxeron en la Nao, é por no haber rescates que á los Indios contentasen no se compró mas cantidad, demás desto truxeron Soldados mas de otros veinte quintales, que parece que despues que no huvo con que comprar para S. M. compraron los Soldados é Marineros con ropa de su vestir que davan á los Indios, y como no tienen saca della para ninguna parte, á toda ropa que les contentava davan canela: la gente de aquella tierra dicen ser velicosa y traydora, y vellaca, que no tratan ninguna verdad, y creo que todos son unos en esto. Tuvieron allí noticia que el año pasado quando pasó por allí la Armada de los Portugueses que fue á Maluco, les havian muerto entre Portugueses e Indios Malavares quarenta hombres, y que les havian tomado dos Bateles y dos ó tres bersos, y algunos arcabuzes, segun le dixeron los mismos Indios á los nuestros, no confesando que ellos lo huviesen hecho, sino que en la Isla de Taquima que está cerca dos leguas de alli lo havian hecho, é lo contavan, que estando los Portugueses en un rio lavando su ropa bien descuydados, havian dado los Indios sobre ellos y muerto los que arriba dice, y de los Bateles, bersos, y arcabuzes que les havian tomado, y cinco Indios Malavares que prendieron, havian bendido á una Isla que se dice Xoloe que esta cinquenta leguas poco mas ó menos de alli. Vieron los nuestros á los Indios de Quavite vestidos muchos zaraguelles, é camisas, é capillejos labrados de los Portugueses, por donde se sospechó que aunque lo negavan, devian ser ellos mismos los que hicieron el daño, que todo se puede creer segun son de traydores é vellacos, é de malas mañas. El Maestre de Campo como llevava por instruccion del Governador que si topase Portugueses les diese todo favor é ayuda, sintió mucho el daño que los Indios decian haverles hecho, y le pesó dello: si tuviera certinidad de los delincuentes, los castigara, y satisficiera dellos: deseó é procuró de rescatar los que decian havian cautivado, y comprarles los Bateles y artilleria para embiarlo á Maluco á los Portugueses sus dueños, y no pudo acabar que le dixesen donde estava la Isla de Xoloe, ni á que rumbo estava, sino que una vez decian una cosa, y otra vez otra, y otras veces lo contrario, y por esta causa los dexó y se vino sin efectuar lo que tanto deseava é quisiera, por que los Portugueses conocieran que nuestra amistad les era verdadera. Murieron en esta jornada demas del Maestre de Campo, quinze ó diez y seis personas de cámaras de sangre en el camino, y despues de llegado á este Real, que los Medicos decian haverles procedido de comer mucha canela; el Governador en lugar del Mateo del Sas, que en Gloria sea, nombró por Maestre de Campo al Capitan Martin de Goyti, por ser persona de toda confianza, y de mucha esperiencia en las cosas de la guerra, al qual le mandó tomase el conocimiento de la causa sobre el Motin y rebelion arriba declarado é hiciese justicia en el caso, el qual lo aceptó y procedió en ello, é hizo justicia de dos Soldados y un Marinero, que halló mas culpados de los que vinieron presos, que el uno era Juan Rodriguez, que era caporal de la capitania de Mateo del Saz, que era íntimo amigo y compañero del Contramaestre Martin Hernandez, y el otro Soldado se decia Sosa, y tiene los padres en Lisboa, aunque él lo negó y juró lo contrario quando pasó en esta Armada; y el año pasado quando la Armada Portuguesa llegó á esta comarca intentó pasarse á ellos: el Marinero se decia Antonio Corzo, y era Extranjero, y muy amigo y familiar del Contramaestre Martin Hernandez. Hecho esto, luego se proveyó en que se hiciesen las honras del Maestre de Campo como se hicieron. El Governador difirió el proveer de Capitan de la gente desta compañia por causas que á ello le movieron por entonces; y concluydo esto, despachó luego á la Fragata grande con otra pequeña, y en ellas al Sargento mayor Luis de la Haya con quarenta hombres á la Isla que dicen de los Negros al pueblo de Ticagluan al Principal llamado Siumbos, para que le diese el arroz que prometió de tributo, el qual se partió con instruccion que havia de tener para ello á los 22 de Mayo. En este interin volbió de Eleyte Pedro de Herrera con obra de ocho ó diez quintales de brea que havia rescatado y comprado de los Indios poco á poco é porque dió noticia que se podia rescatar mas alguna cantidad, aunque con dificultad é travajo, por que se comrava de cada uno un poco, le tornó á despachar é embiarles mas rescates con orden que procurase la mas cantidad que pudiese, por que la que havia traydo era menester solamente para una Fragata que estava haciendo en astillero, que el Governador la mandó hacer luego que se acabó la otra llamada Santi-Espiritus; y ansi mismo por la falta y necesidad de la brea, despachó otra Fragata á Butuan, donde tuvo noticia que se podria haber alguna cantidad della, y en ella al Sargento Juan de Morones, y al Contador Andrés Cauchela, con rescates para comprarla, los quales partieron con orden de lo que havian de hacer á los 28 de Mayo.
A 22 de Junio volvieron al Real el Sargento mayor, que truxo para comida, por no haver cumplido con él los pueblos á donde fue por ello; é ansi mismo volbió el Sargento Juan de Morones, de Butuan, y truxo buena cantidad de resina de la tierra, y noticia que se podria haver mas, con lo qual luego á la hora el Governador mandó poner á monte el Navio San Juan con determinacion de despachalle y embiarle á la Nueva España, y estandolo aderezando con mucha priesa, vino nueva de Pedro de Herrera, que havia ido á la Provincia de Eleyti á buscar brea ó resina, de como los naturales estando de paz y en toda amistad intentaron de le matar á él y á todos, con una manera muy donosa, y fué, que viniendo mucho número de Indios con resina á la rivera donde estava con gran seguridad, y dandosela, y ofreciendosela mas barata de lo que solian, y estandola reciviendo los Españoles con toda seguridad, echaron mano dellos, de cada Español siete ú ocho Indios, y los llevaban en brazos sin que se pudiesen valer, á donde tenian una zelada de mucha gente armada, y llevandolos ansi en peso permitió Dios que un soldado dellos se les soltase, y con una daga que traia en la cinta comenzó á dar en los que llevaban á los otros Españoles, y mató siete y ocho dellos é hizo que los soltasen porque ellos como vinieron con cautela para asegurar mas no truxeron armas ningunas, y ansi fué parte para que soltasen á sus compañeros, aunque murieron dos soldados y un mozo de servicio y un Grumete de las heridas que les dieron llevandolos á cuestas con las armas que los mismos Españoles llevaban, y los demas todos se escaparon, aunque les llevaron todo el hato y ropa que tenian en la Fragata; á quien el Governador escrivió que lo disimulase é no hiciese daño á los Indios hasta despachar el Navio y les embió gente, para que los naturales no les pudiesen hacer daño; y ansi se dió priesa en aderezar este Navio San Juan, y se despachó; y estando entendiendo en este despacho á los diez de Julio, llegaron á este Real dos Caracoras de Maluco, en que venian dos Capitanes Portugueses con cada seis soldados y sesenta Indios Malucanos en cada caracora, con cartas del Capitan mayor, é otros Capitanes de los Portugueses que están en Maluco de ofrecimiento, diciendonos que bamos allá, y que seremos bien recibidos y regalados, á las quales se respondió dandoles todo el contento y sabor posible conforme á la conyuntura y tiempo en que estavamos, y ofreciendonos á servirles como lo traiamos por mandato de S. M. y que la causa de nuestra estada y dilacion en esta Isla era esperando respuesta suya, y que teniendola iriamos á cumplir su Real mandado, como parescerá por el transunto de las cartas suyas, y respuestas que con esta van, y en el tiempo que aqui estuvieron se entendió de algunos Portugueses como el intento de su Capitan mayor era venir sobre nosotros, y que seria muy en brebe, porque en el camino havia de esperar é estos mensajeros suyos, y que traia quatro ó cinco Galeones en que venian 400 Portugueses y 30 caracoras de Malucanos, en que venian tres mil Indios, y que muy brebe serian en este Puerto; para lo qual es bien flaca la defensa que aqui tenemos, ansi por no estar acabado el fuerte, como por el poco contento que nuestra gente tiene, y por los pocos arcabuzes y menos municiones que hay, é casi ninguna mecha. Si vinieren, procurarse há no romper con ellos si fuere posible, y sino quisieren, haga Dios lo que más fuere servido. Todo este Riesgo y peligro ha causado la dilacion de no haver venido socorro de esa Nueva España: perdonelo Dios á quien ha sido la causa de tanta dilacion é travajos, (_Orig. A. de I._)
40.
(Año de 1565.)—Relacion de las Islas del Poniente y del camino que á ella se hizo desde la N^a España ¿por Juan de la Isla? (_Orig. A. de I. Leg._—_Pat._ 1, 1, 1/23.)
Ay en la nueva spaña en la mar del Sur dos puertos, el uno se llama de Acapulco y es muy bueno y pueden surgir en el mucha quantidad de navios por grandes que sean, esta en diez y siete grados y medio y el otro se llama de la Navidad tiene la entrada baxa no pueden entrar sino pequeños Navios, esta en 19 grados y un tercio largos. De qualquiera dellos que se parta para qualquiera de las Islas del poniente es lo mejor yrse acercando a la altura en que esta la isla de su derrota, porque en el temporal de las brisas que ha de hazer su viaje nunca faltan y correra a popa. El tiempo de Brisas es de fin de octubre hasta fin de Abril, y desde fin de Abril hasta fin de octubre corren vendavales que sirven para la buelta, mas ase de advertir que el que quisiere bolver ha de venir subiendose en altura porque no le falten los vientos.
BARBUDOS.=Las Islas que se han descubierto al poniente en el mar del Sur á 21 dias del mes de noviembre de 1564 años que se embio la armada por mandado de V. M. y orden de don luis de Velasco Visorrey de esta nueva spaña en que fue por general miguel lopez de legaspi son las siguientes.—Norte Sur del puerto de la Navidad en 10 grados 1120 leguas en el parage de los 10 grados leste veste se hallaron unas islas de gente vestidos de esteras hechas de palmas muy delgadas, y las barbas crecidas y por esta razon se nombran los barbudos, no se les hallo genero de armas algunas, por donde se entendio ser gente pacifica y no tener guerra con nadie. El mantenimiento que tienen son cocos y Rayces y pescado tuvose noticia que tenian algunas gallinas de castilla estaran estas islas de la nueva guinea, 175 leguas.
LADRONES.=Mas al veste—400 leguas estan las Islas que llaman de los Chamurres o Ladrones, que dizen ser por todas 13 Islas. La mayor dellas no tiene 40 leguas de box, son todas de una suerte y contratacion y bastimentos y yo no he visto mas que la de Guahan, las armas que tienen son hondas y varas tostadas que sirven de Lanças, y con las hondas tiran tan lexos, que alcançan donde no se les puede tirar con los arcabuzes, sustentanse de arroz, platanos y cocos y Raizes y pescado, tienen mucha quantidad de gengibre.
MINDANAO.=Mas al veste esta la isla de Mindanao tiene de circuito o boja, 350 leguas, tiene por lo mas largo 140 y por lo mas ancho 60 que viene a dar a una punta que haze al norte entre dos Rios que llaman butuan y zurigao que son Rios de mucha suma de oro, aunque ya los han andado los españoles y han hallado poco o por mejor dezir ninguno alo que yo he entendido de las minas de oro desta tierra todas son tan pobres que se alquilan los yndios por un mes de servicio por tres reales que es un maes de oro, en esta isla esta la canela, creo que se podria rescatar poniendose buena orden en ello 800 quintales, y aun mill en cada un año porque yo fui al rrescate de la que se perdio con la nao capitana y en un mes se rrescataron mas de seiscientos quintales costava cada quintal, tres rreales empleados en hierro de la tierra ay en ella Brea, no digo aqui el tracto Rito vestido armas mantenimientos desta ysla por aver otras muchas que son de la mesma suerte, y al fin dellas lo porne en general por no ser prolixo, esta el medio della en 7 grados y un tercio largos.
TANDAYA.=Mas al Norte por la parte de leste, ay otra Isla llamada Tandaya, que de ciertos ysleos y una Isla llamada San Lorenzo que quedan en medio no hago caso por ser pequeñas y despobladas, quien las quisiere ver podra en la carta, tiene de circuito 140 leguas esta cuasi en triangulo, es dela gente habito y armas, ritos y mantenimientos que la de arriba esta el medio della en 7 grados largos.