Part 23
Visto el poco remedio de paz con los naturales el General determinó sacar la gente en tierra, y quel Maese de Campo y Capitan Martin de Goyte y Juan de la Isla fuesen en tres bateles por mar detras de la punta á donde estaban los Paraos, y la otra gente con la Fragata; otro batel con los Gentiles hombres de su compañia, y otra gente saliese en tierra junto á los Navios al otro cabo del Pueblo, y partiendo los bateles de la Nao Capitana con esta orden comenzó á jugar la artillería acia los Paraos, y de la Almiranta y San Juan al Pueblo, y con esta orden como los Indios sintieron la artilleria, y vieron el efecto della volvieron las espaldas y dejaron al Pueblo, y los Paraos algunos se huyeron, otros zabordaron en tierra, los quales desamparó é huyó la gente, y quando los bateles llegaron no hallaron con quien pelear, aunque siguieron el alcanze los no pudieron alcanzar, que son grandes corredores y fue tan grande la prisa con que huyeron como la determinacion que antes habian mostrado de pelear, y como los fieros que hicieron á lo que se pudo collegir habia en el Pueblo y en los Paraos mil y quinientos, ó hasta dos mil hombres: las armas que usan son lanzas de hierro luengo y agudo, baras tiraderas, pabesas, alfanges pequeños, coseletes de palo, y escupiles de cordeles, y algunos arcos y flecha y zebratana, é yendo en el alcanze de los Indios se prendió fuego en una casa casi en la mitad de la Poblazon que algunos quisieron decir que los Indios pusieron fuego, porque estaba llena de bastimentos y arroz; y otros, que de un tiro que se tiró de la Almiranta, y dió en la cubierta ó techo que es de paja, y dello se habria prendido: esto se tuvo por mas verisimil: en fin se quemó la casa, y mas de otras ciento con ella, y sino fuera el viento favorable se quemara todo el pueblo, y lo que se escapó del incendio nos quedó por aposento, en lo qual mandó el General alojar toda la gente, y porque era casi noche ponerse guardia y zentinelas, y fecho esto se vió lo que habia por las casas y no se halló cosa que fuese de bastimento, ni de importancia sino eran ollas, tinajas, cantaros de servicio, é algun millo, y muy poquito arroz. Solamente se halló una cosa de admiracion, que fue un Niño Jesus de los de Flandes en su caxita de pino y su camisita de bolante, como de allá se traen, y un sombrero de belludo de los de Flandes, y todo bien tratado que no le faltaba mas de la cruzeta que suele tener sobre la esphera que tiene en la mano, y esta presa la tubo en tanto el General como era razon, y quando lo vió, hincado de rodillas lo rescivió con gran devocion, y lo tomó en sus manos y le besó los pies, y alzando los ojos al cielo, dijo: Señor, Poderoso eres para castigar las ofensas en esta Isla cometidas contra tu Magestad, y para fundar en ella tu casa, é Iglesia Santa donde tu Gloriosisimo nombre sea alabado y ensalzado: Suplicote me alumbres y encamines de manera, que todo lo que aca hicieremos sea á gloria y honra tuya, y ensalzamiento de tu Santa Fee catolica, y mandó que en la primera Iglesia que se fundase se pusiese á esta Santa Imagen con toda veneración, y se llamase la Iglesia del Nombre de Jesus, y á todos dió gran contento y esperanza, viendo tan buen principio, que cierto paresce obra de Dios haber guardado tanto tiempo esta Imagen entre Infieles tan entera, y tan buena señal en la parte donde se habia de poblar.
Esta noche mandó que fuesen el Maese de Campo y Capitanes en los bateles á dar en una Poblazon que está á vista de este Pueblo casi una legua á otra salida que este Puerto tiene á donde vinieron los Paraos y gente que en ellos vino en su favor: llegaron alla antes que amanesciese: huyó toda la gente: hallaronse cantidad de millo, puercos, y cabras de que los Soldados se proveyeron y traxeron cada uno para si lo que pudieron, y tomaron dos Indios, uno herido, y otro cojo, y dos Indias viejas, las quales se tornaron á huir de la Nao Almiranta la misma noche que llegaron con otros dos Indios, é un Indio esclabo que el General habia comprado de los Borneos para Interpretes, y todos cinco se huyeron sin que los sintiesen, de lo qual le pesó harto al General, y tambien de que se volvieron los Capitanes y bateles de aquel Pueblo sin recoger todo aquel bastimento de carne y millo que hallaron, de que tanta necesidad habia, asi para el Navio que habia de volber á descubrir la vuelta de Nueva España, como para la gente del campo que habia de quedar en la tierra, y ansi les mandó que tornasen allá y lo recogiesen todo, y con ello se tubiese gran cuenta y razon, y no fuese como el dia pasado que cada uno tomase y tragese para si lo que quisiese, y asi el Domingo de Quasimodo á la noche tornó allá el Maese de Campo y Capitanes en los bateles, y hallaron todo el Pueblo despoblado, y todos los bastimentos y ganado alzado, y andando en busca dello dieron en una quebrada media legua del Pueblo donde hallaron cantidad de millo, y como dos, ó tres pipas de arroz, todo lo qual acarrearon los Soldados á cuestas hasta donde estaban los bateles, y lo trageron al campo en dos caminos, y el Maese de Campo se estubo alla con la gente hasta traerse lo postrero, y despues volbió, y porque dió noticia de haber visto otro Pueblo más adelante tornó á volber alla con los bateles donde en una casa halló recogido algun millo, y obra de 300 Indios salieron á se lo defender, y con buen denuedo escaramuzaron un rato con los Soldados, pero sintiendo la operacion de los arcabuzes huyeron dejando el millo en poder de los nuestros, y con lo que pudieron traer en los bateles se bolvieron: dieron noticia de una muy grande sementera de millo por coger en el campo: no pudieron volber alla en dos ó tres dias porque llobió mucho, é no cogello mojado. Entrado este tiempo cada noche venian los Indios al campo hasta dar en los zentinelas, y arrojarles baras y lanzas, y hacian dar arma tan amenudo que traian la gente seguida y desvelada sin darles hora de reposo, lo qual podian hacer por los palmares y espesura grande que al rededor del Pueblo habia, que hasta que llegaban junto á las mismas zentinelas no podian ser vistos, y al volber en siendo sentidos iban muy seguros por saber entre las espesuras las sendas y caminos, y para evitar esto se mandó allanar por donde se hacia la zentinela, y se derribaron algunas casas, y cada dia los Soldados entendian y trabajaban en rozar y hallanar hasta unos pozos de agua dulce, de los quales se bebe, y no hay otra agua, y poco á poco se ba descubriendo y aclarando el Puerto.
El Martes que fueron 8 de Mayo se trazó y midió el fuerte que converná hacer en este Puerto, y con parescer del Maese de Campo, Capitanes y otras personas Principales se dió principio á la obra poniendo tres mojones en triangulo por donde ha de ser la muralla y cavalleros del fuerte, y el primero angulo comenzó á cabar el General con sus manos encomendandose al nombre Benditisimo de Jesus, y el segundo angulo comenzó el Maese de Campo, y el tercero los Capitanes, y fuera del fuerte señalaron para Poblacion de los Españoles, y para la Iglesia, á la qual el General mandó que se llamase la villa de San Miguel por haberse fundado el dia de su aparicion. Este mismo dia en la noche vinieron los Indios, y dieron arma en el Real como lo tenian en costumbre de hacer otras noches, y dando al arma por el un lado del Campo y por el otro pusieron fuego al Pueblo ellos mismos, y como es de paja y hoja de palma prendió con tanto furor que estando en gran riesgo de quemarse todo el Pueblo, y toda la ropa de la gente que estaba en tierra, y la hacienda de Su Magestad que se habia desembarcado de la Capitana para darle lado, fue nuestro Señor servido que mediante la buena diligencia que se puso se atajó el fuego sin que hiciese mas daño de quemar cantidad de casas despobladas, y verdaderamente procuran y ponen toda diligencia, y con los medios posibles para echarnos de la tierra, y luego el General mandó que ante todas cosas dentro del cuerpo del fuerte se haga una casa de tierra en que se pongan y esten siguros los bastimentos, municiones y resgates de Su Magestad, y acabada esta se entienda en hacer el fuerte, lo qual encargó al Maese de Campo. Otro dia siguiente el Maese de Campo y los mismos Soldados quemaron y derribaron otras casas por estar mas recogidos y seguros, y de cada dia se irá reparando mas y mejor con la continuacion de la obra mejorandola, y hasta ahora aunque se ha trabajado bien no se ha podido hacer mas por andar la gente ocupada en buscar y recoger bastimentos para comer, y para despachar la Capitana para la vuelta de la Nueva España.
La casa donde la Imagen del Niño Jesus se halló como está dicho atrás, era una casa pequeña, humilde, y de pobre aparato de las mas pobres que se hallaron en toda esta Poblacion, y en el mismo sitio donde la casa estaba se señaló sitio para el Monesterio del Nombre de Jesus, aunque al presente la Iglesia está en otra parte de prestado hasta que alli se haga la casa, y desde la dicha casa fue llebado el Niño Jesus hasta la dicha Iglesia con Procesion solene, gran devocion, regocijo y alegria de todo el Campo: llegados á la Iglesia lo adoraron todos y se puso en el Altar mayor, y votaron todos de guardar, santificar, celebrar solemnemente esta fiesta cada un año el dia que fue hallado, que es á 28 de Abril; é asi mismo instituyeron una Cofradia del Benditísimo nombre de Jesus de la misma manera, y con las condiciones de la de San Agustin de Mexico, en la qual entraron por Cofrades y Hermanos la mayor parte del Campo; y este dia que se hizo esta Procesion y solemnidad acontesció otra cosa, que yendo en la Procesion llegaron dos Principales con mas de treinta Indios naturales desta Isla que venian á hablar al Governador, á los quales se permitió y dió licencia que entrasen, y vieron andar la Procesion y fueron á la Iglesia donde vieron la adoracion fecha al Niño Jesus, y estubieron presentes todo el tiempo que duró la Misa y Sermon, de lo qual quedaron admirados, por que se hizo con mucha solemnidad, y despues de haber hablado al Governador se tornaron á ir: inquiriendo cuya era aquella casa donde se halló el Niño Jesus no se pudo saber mas de que digeron no ser de persona de cuenta, y que vivia en ella un esclavo.
Tomose informacion de como se halló el Niño Jesus y quien lo halló, dónde y cómo estaba, y que Personas se hallaron presentes, para que quede memoria del origen desta fiesta é Invencion del Niño Jesus.
Y puesto caso que cada noche daban rebatos y arma en el Campo los naturales, algunos dias vinieron al Real algunos Indios á decir que querian paz, y hablaron al Governador, el qual siempre les dijo, que viniesen que él los resciviria de paz y les guardaria toda buena amistad, y los favoresceria en todo lo que pudiese, é un dia vino un Principal, é dijo ser hermano de Tupas que es el Señor deste Pueblo de Zubu, y dijo, como venia de su parte á sangrarse con el Governador, y á hacer amistad: el Governador le dijo que viniese el mismo Tupas, y los demas Principales, porque con todos ellos queria tratar y asentar la paz y amistad, y se sangraria con Tupas para que tubiesen mas seguridad, y el Principal tornó á decir, que el Tupas estaba lejos, y que de alli á tres, ó quatro dias vernia, y que todavia se queria él sangrar por tener mas seguridad: El Governador mandó que el Principal se sangrase con el Maese de Campo, y asi se hizo, y le mandó que digese á Tupas, que siguramente sobre su fee y palabra podia venir al Campo á tratar y asentar la paz, sin que rescibiese daño alguno; y porque mas siguramente lo pudiese hacer le dió un paño de manos labrado blanco, diciendoles, que quando viniesen traxesen aquel paño puesto en una bandereta alta, y ansi podrian venir siguramente, y que tobiesen por señal quando quisiesen venir al Real á tratar algo traer una banderilla blanca que seria señal que venian de paz, é ansi no se les haria mal ni daño, é ansi se fué, y pasaron quatro ó cinco dias que no vino el Tupas, aunque cada dia venian Indios al Campo y pasaban Paraos por delante del Armada, y todos pasaban, entraban, y salian con la señal blanca como de paz, diciendo, que ya venia Tupas, y de hoy á mañana se pasaron algunos dias, y en este medio tiempo el Governador juntó en consejo á los Religiosos, Capitanes, é otras Personas y les trató y propuso, como los naturales desta Isla mostraban tener gran temor de venir, que estaban muy recatados, que si por caso viniese el Tupas como los habia prometido, si seria bien se les diese á entender sus culpas pasadas, pues se debia entender, que por la memoria dellas se recataban tanto, y perdonandoles todo lo pasado en nombre de Su Magestad, si seria justo que haciendose la paz é amistad diesen algun reconoscimiento ó tributo á Su Magestad, y se ofresciesen de nuevo por sus vasallos; é habiendo platicado sobre ello, todos de una conformidad, digeron: que les parescia era muy acertado se les digese y representase lo pasado, para que supiesen que lo sabiamos, porque tenian por cierto que recatarse ellos tanto, era por causa de temer no les fuese hecho algun daño por ello, y que perdonandoles de todo en nombre de Su Magestad, ofresciéndose de nuevo por sus Vasallos, era muy justa cosa diesen algun moderado reconoscimiento que no les pusiese en trabajo ni nescesidad, y esto dieron por su Parescer, y como los Indios cada dia venian al Campo siempre el Governador envió á rogar al Tupas que viniese, por que el queria ser su amigo y favorescerle, y tantos fueron los Mensageros que fueron y vinieron, que determinaron de venir, é un dia vino el[89] otro Principal con obra de quarenta ó cinquenta Indios, y el Governador lo rescibió graciosamente y con toda beninidad, y les dijo, como él habia deseado su amistad, y les queria favorescer en todo lo que pudiese, embiando á rogar desde el primero dia que llegó á este Puerto, porque la Magestad Real del Rey de Castilla nuestro Señor los tenia por suyos, y como á tales los mandaba favorescer, y no sabia, ni entendia, porque reusaba su amistad, mayormente que él no les habia hecho daño, pudiendoselo haber hecho, y que holgaria que todos los Principales desta Isla viniesen para con todos tratar y asentar la paz, y el dicho Tupas respondió, que él queria paz y amistad, y si no habia venido antes era porque tenia miedo, y que se queria sangrar con el Governador por que estobiese mas siguro, y que lo que él, y el otro Principal que con él venia que se llamaba Tamuñan hiciesen se cumpliria y guardaria, y se sangrasen luego, y el dicho General dijo, que se tratase de las condiciones de la paz, y de lo que los unos habian de guardar con los otros y los otros con los otros, y se asentase en una Escritura, para que cada una de las partes tobiese la suya, y que concertada la paz se sangrarian luego, aunque querian certificarse y saber, si esta paz y amistad habia de ser perpetua, estable, y firme, ó si se habia de quebrar otro dia, porque el que la quebrase despues de concertada seria dino de gran culpa; el Tupas respondió que la paz habia de ser verdadera, y no para quebralla, y que ellos ansi lo querian, pero queria que se sangrasen luego por estar mas siguro: el Governador dijo, que fuese ansi, y que él se queria sangrar con él, con condicion que dentro de tercero dia primero siguiente se asentasen y declarasen las condiciones de la paz que se habian de guardar de una parte á otra, y no efectuandose dentro deste termino la sangria y amistad que entonces hacia fuese en si ninguna: ellos fueron contentos dello, y ansi se hizo que el Governador se sangró del pecho en una taza, y lo mismo el Tupas y Tamuñan, y sacada la sangre de todos tres se revolbió en un poco de bino, el qual se echó en tres basos, tanto el uno como el otro, y lo bebieron todos tres á la par cada uno su parte; y fecha esta ceremonia el Governador les dijo, que les queria descubrir su corazon, para que entendiesen los grandes bienes que de su amistad á todos les vernia, y lo mucho que Su Magestad los queria, y luego les dijo: que bien sabian ellos, y él tambien como quando Magallanes Capitan General de Su Magestad llegó á esta Isla, su Padre del dicho Tupas, y todos los demas Principales desta Isla le rescibieron de paz é amistad, y se tornaron Christianos, y rescibieron el Santo Bautismo y la Ley Evangelica, que es la de Dios verdadero Todo Poderoso, é asi mismo de su propia voluntad se dieron y ofrescieron por vasallos de Su Magestad, y se pusieron debajo de su Real amparo, y pidieron al dicho Capitan Magallanes que como tales los amparase y defendiese de sus enemigos, el qual se ofresció á los defender y favorescer, é ansi lo hizo yendo en Persona con su gente muchas veces á pelear en su favor contra el Rey de Matan, y al cabo murió en la misma guerra yendo en favor dellos, y que en pago de tantas y tan buenas obras lo que ellos hicieron fue apostatar y dejar la Ley Evangelica y Doctrina verdadera que habian profesado, y vueltose á sus ritos y zeguedad antigua, por lo qual habian sido y eran dinos de grandisimo castigo; y demas desto estando en este Pueblo entre ellos la gente que quedó de los de Magallanes en su defensa, guarda, é amparo deste Pueblo, los Principales dél no contentos con la maldad arriba dicha, habiendoles convidado un dia, y estando con ellos comiendo con toda siguridad, dieron sobre ellos á traicion, y mataron mas de treinta Españoles y hirieron á los demas, y los tomaron su ropa, é hacienda; por lo qual ansi mismo eran dinos de grandisimas penas. Lo tercero era, que habiendo él venido á este Puerto en nombre de Su Magestad, y requiriendoles de paz é amistad, é imbiandole á decir á Tupas que le traia presente y mensage del Rey de Castilla, lo habia despreciado, y no lo habia querido oir, ni escuchar, antes puestose con mano armada á querer pelear con él, lo qual ansi mismo era dino de gran castigo, y pena, y que todo esto no se les decia para hacerles mal por ello, antes por dalles á entender, y que conosciesen la grandeza y bondad del Rey de Castilla, el mas clemente y mayor Rey de la Christiandad, por que él en su Real nombre les perdonaba todo lo pasado para que por ello agora, ni en algun tiempo no se les pudiese imputar culpa, ni darles castigo, ni tratar dello, sino que quedase como si no hubiera pasado, esto con condicion que de nuevo se diesen y otorgasen por vasallos de Su Magestad, y jurasen de le ser en todo tiempo leales y fieles; y que para que esto se entendiese que lo hacian de su voluntad, y que seria perpetuo, diesen algun reconoscimiento en cada un año para Su Magestad, y que haciendo esto él en su Real nombre los ampararia y defenderia y seria contra sus enemigos, y para esto asistiria y permaneceria en este Pueblo de asiento donde habria muy gran contratacion, de que á ellos les viniesen muy grandes provechos. Los Indios estubieron muy atentos á toda esta platica, muy humildes, los rostros é ojos sin alzarlos del suelo hasta que oyeron lo del perdon, con el qual rescivieron muy gran contento á lo que mostraron, y digeron que ellos eran niños quando pasó lo quel Governador habia dicho, y los viejos sabian como habia pasado, y que ellos eran Vasallos y Esclabos del Rey de Castilla, é ansi lo querian ser, y que en lo del tributo y reconoscimiento, quel Governador les digese lo que habian de dar, solamente le hacian saber que no tenian oro en este Pueblo: el Governador les dijo, que si no tenian oro no queria él que lo diesen sino lo que en su tierra cogiesen y criasen, y que darian lo que buenamente pudiesen, sin que por ello viniesen á ponerse en nescesidad, y trabajo, y que el que tobiese arroz diese arroz, y el que millo diese millo, y cada uno de lo que tenia de su labranza y crianza, porque no lo hacia por la necesidad que el Rey de Castilla desto tenia, ni que por ello hobiese de ser mas rico, sino que seria tributo y señal de como lo reconoscian por Señor, y que lo que podian y habian de dar ellos lo tratasen entre si, que él no se lo queria limitar, mas de que rescibiria lo que de su propia voluntad poco ó mucho lo que le quisiesen dar, y que tambien era necesario que hiciesen los prescios de las cosas que habian de contratar de bastimentos, é otras cosas, para que los Castellanos y ellos supiesen y tubiesen entendido lo que habian de dar y rescibir, porque se vendiese y comprase, y que se pusiese por escrito con todo lo demas: ellos dixeron que ansi seria, y lo platicarian entre si, y volverian dentro de tercero dia á dar fin y conclusion en ello, y á que señalase y repartiese la tierra y sitio que los Españoles habian de ocupar, y la que ellos habian de tener: todo esto se trató por Lengua de dos Moros que andaban entre estos naturales, que entienden la Lengua Malaya; y fecho esto el Governador les dió colacion de conserva y bino de Castilla, que ellos beben bien, y se fueron muy contentos á lo que mostraron, y estos tres dias hubo de paz que no hubo arma ni rebato en el Campo, y los Indios pescaban dentro del mismo Puerto con lumbres y estovieron muchos Indios en la mesma Playa poblados en unas Casas desviadas del Campo de los Españoles, é algunos entraban y salian en él y al tercero, quarto, y quinto dia visto que no venian el Governador preguntó á los Indios que venian al Real, cómo no venia Tupas y los Principales á concluir la amistad, y ellos decian, que no venian porque andaban recogiendo lo que han de dar á Su Magestad, y tenia verguenza de no traello delante, y con esto se tardaba: el Governador le embió á decir, que no dejase de venir por eso, que concluido en lo que habian de dar, y asentada la paz ternia tiempo para recogello, y que viniese y concluyese, y tampoco vino hasta que se entendió que debia ser todo dilaciones como lo pasado, y con el Moro, é Interprete que vino al Real le embió á decir á Tupas, que él habia cumplido con él, y el no en lo que habia quedado con el Governador á cerca de volber á concluir el negocio, y que el termino de la sangria era pasado, que si pensaba ser su amigo y tener paz que viniese, y sino que se declarase, é ansi fue el Moro, é nunca mas volvió él ni otro ninguno Indio, ni se llegaban, ni parecian por mar ni por tierra cerca del Campo como solian, por donde se entendió que los Moros debian hacernos mala terceria, sino que como no habia otras Lenguas necesariamente habiamos de tratar los negocios mediante ellos, y aunque veiamos pasar algunos Paraos de un cabo de la Isla al otro no se llegaban ya como solian.
Estando desta manera Miercoles 23 de Mayo por la mañana despues de haber rendido las centinelas salió del Real un Gentil-hombre de mi compañia que se decia Pedro de Arana, solo, y se fue paseando por la Ribera de la Mar mas de un tiro de arcabuz del Campo con estar pregonado con bando, que ninguna Persona saliese del Campo con graves penas, é yendo por la misma ribera junto á un Palmar dió en una emboscada de Indios que arremetieron á él viendolo solo, y como no llevaba armas defensivas mas de arcabuz en la mano, le atravesaron una lanza por el cuerpo sin darle lugar á que se pudiese aprovechar del arcabuz, é ansi le mataron, y le cortaron la cabeza en un momento, y se la llebaron sin que del Campo pudiese ser socorrido, y los Indios huyeron en un Parao que tenian en la costa, y se fueron sin poderles hacer daño alguno, y desta manera guardan estos Indios destas Islas las pazes é amistades, que estando delante ninguna cosa niegan ni dicen de no á nada, y vueltas las espaldas veinte pasos, no cumplen cosa de lo que prometen, ni saben que cosa es verdad, ni la tratan, y por esto se entiende que con estos será trabajoso poder contratar por via de amistad sino conoscen subgecion ni temor.