Part 3
El puerto desta cibdad de Santiago es tan cerrado que no tiene de entrada un tiro de piedra, e aun pequeño, del un cabo questa un peñol alto e junto a el es lo mas hondable, por manera que todos los navios que entran en el no pasan mas apartados del de una lança, que desde arriba del y de la ladera, a pedradas podrian hazer mucho dapño a qualquier navio que entre. Y despues que pasa deste, entra por otros ancones de sierras, y de que a pasado esto, sale á la anchura del puerto y va desde alli legua e media por este ancon hasta llegar al pueblo que esta en la costa del. Del otro cabo son unos peñascos mas baxos. Es tan seguro para quien tiene notiçia dél, que no le ay en todas estas partes ninguno, mas juntamente con esto, para quien no le sabe es tan temeroso, por que puestos en la mar a la boca descubre luego otro peñasco questa frontero, por manera que no se puede ver la baya, y por esto me parescia a mi que estavamos seguros de que osaria entrar frances dentro. Mas acaeció que en quatro de abrill que paso, salio un vergantin deste puerto, y yendo seys o siete leguas de aqui topó en la costa un navio grande frances de tres gabías, y metio velas tras el vergantin y de que se le junto a tierra, fue tras el su barco a remo y vela y con ciertos tiros de artilleria tirado, por manera que a la entrada del puerto le tomó, y como las velas que tenemos alli en el peñol nos avian dado nueva de navio, enbiamos una barca á toda priesa a que supiese que hera y llegó a tienpo questava despojando el barco, del qual tomaron a toda la gente que llevava y dexaron el vergantin, y con el maestre deste vergantin, otro dia de San Lázaro, entro en este puerto con una sobervia y una velamen de navio que parescia que nos avia de llevar todo el pueblo. Estava a la sazon en este puerto Diego Perez, vecino de Sevilla, capitan y piloto de un navyo suyo, que descansadamente pudiera caber en el del frances, y como vio venir el navío, juntase a tierra y çabordó el suyo junto al muelle, y como el frances le vio, adereça contra el por enbestille, y como era baxo, toco y tirose afuera y surge un tiro largo de piedra del, y en esto era tanta la priesa de jugar de artilleria de anbos, que no se daba punto despacio. Duró esta pelea de anbos desde una ora antes de medio dia hasta dos oras de noche. En todo este tienpo no falto el uno al otro de tirarse e responderse. Diole mucho favor a Diego Perez que estavan dos tiros en tierra que tanbien le fazian mala obra al frances. Despues de llegados, dos oras de noche, el navio frances echo una toca e apartose un poco que no se podia ansy tirar, e a media noche da sus velas y con el terral sálese del puerto. Mató el frances a Diego Perez tress onbres y destrozole mucho el navio, e mató Diego Perez al frances ocho o diez onbres, por que alli luego el mismo dia de mañana hallaron los tress y otros fallaron en el mismo puerto abaxo e a la boca del puerto hechas ciertas hoyas donde enterraron otros. Hicieron mas daño, questava un navio cargado de caçavi mafyz para Tierra Firme y pusieronle fuego: quemose todo. En lo que toca a lo de Diego Perez, se dezir a vuestra Magestad que lo fizo tan sabia e osadamente, que no se halló en quanto duró este tienpo de la bateria, que bolviese el rostro ny se quitase de sobre sus tiros, por que aunque tenga artillero, el se era el capitan y artillero: bien creo que sy vuestra Magestad mandara fazer ynformacion de su denuedo y esfuerço de aquel dia, que le hiziera mercedes. El navio anduvo despues siete o ocho dias por sobre este puerto y de aqui dizen que tiró la buelta de la Favana. E dado quenta a vuestra Magestad desto porque se a de dar y por que sepa la miseria desta cibdad e ysla, que no queda en ella un tiro de artilleria ny un grano de polvora, quel uno de aquellos tiros era de Diego Perez. Armas no ay honbre que tenga de una espada arriva, que lanças no las tienen todos. Dezillos haced rostro que salen franceses, responden, estoy desarmado. Vallestas no ay ocho en Santiago; arcabuz y escopeta no ay ninguno. Y es tan aparejado para defender el salto del muelle, que treynta onbres lo defenderian a ciento; digo si fuesen onbres, mayormente que ay fartos negros que para el proposyto farian mucho con piedras, y creo que sy no oviera la resistencia de Diego Perez, que sy saltaran en tierra cincuenta honbres, quemaran el pueblo y creo que quemado él no le queda ysla a vuestra Magestad de Cuba.
Agora quando fue destas partes el capitan Basco Nuñez Vela por cierto desastre que ovo un navio con otro, se ovo de abrir el uno dellos, el qual vino aportar a la cibdad de Santo Domingo: venia tan lleno de artilleria que nos an certificado que traya mas de quatrocientos tiros de fuego entre chicos e grandes, con mucha munycion y gran cantidad de polvora. Muy gran merced fará vuestra Magestad a esta su cibdad e ysla que de los tiros gruesos mande dar para ella media dozena y de los otros algunos tambien Nos hara grand merced que mande traer a ella cincuenta o cien ballestas y quel governador las reparta estas por sus dineros con todas las costas que hizieren que son mucho menester para seguro del pueblo e ysla.
Demas desto, o porque no a avido governador o porque los yndios lo tienen ya de costubre, este mes de otubre que paso se levanto una quadrilla de yndios, e como los españoles que están por el campo y las estancias estaban descuydados, mataron doze o treze españoles e a otros yndios mansos e negros, por manera que para esto e otras cosas que los franceses nos an fecho e facen, a avido grand necesidad de dineros y no fallamos otro remedio syno echar sisa sobre nosotros, de mas de que a un año que todos los dias por rueda tenemos dos velas en la boca del puerto; suplico a vuestra Magestad sea servido de mandar aprobar la sysa hasta en trezientos pesos, pues nosotros los que la fazemos echar, somos los que mas pagamos della.
El pueblo de San Salvador del Bayamo está de aqui veynte e cinco leguas, y es despues deste el mejor pueblo de la ysla, y esta en mejor comarca para la poblacion de ella que puede estar: agora como an visto los vecinos de aquella villa el contrato de Tierra Firme, a los tomado codicia para contratar el pueblo, de mudar el pueblo de alli veinte e cinco leguas, que faziendose ansy, hazen muy mala obra a toda la ysla y los que mas an de perder an de ser ellos, porque dexando sus casas, quando acaben de fazerlas aculla, no ternan yndios ny que comer. Mande vuestra Magestad, sy fuere servido, que no se muevan, por que aun para las rentas de vuestra Magestad es dañoso, que eso poco que suelen dar de quinto, se perderá, porque alli no llevan fyn de echar yndios a la mina, syno entender en labrar para que vendan, y criar puercos.
En los españoles a avido este año pasado en esta cibdad muchas dolencias, que nunca tal en ella vieran, que an faltado muchos vecinos; la otra gente esta buena bendito nuestro Señor.
En siete de junyo llego a este puerto el adelantado don Hernando de Soto con seys pieças de navios e con muy lucida gente, hasta quinientos onbres, que dizen que son todos. Saltaron en este puerto y se aposentaron en esta cibdad y en las estancias de los vecinos della, de lo qual todos an recebido gran fatyga, por que como a este puerto acuden siempre muchos navios de la costa de Tierra Firme, la mayor e sola grangeria que tienen los vecinos desta cibdad es vendellos todos los bastimentos que grangean y tienen, y desta cabsa y de aver sydo este año muy esteril, nos fallo tan pobres de comyda, que aun para todos los vecinos faltava, e acaeçe que sy el pueblo tenia necesydad della, el la traya tanta que me paresce que no podrá facer la guerra ni pacificacion no abundando de comida, y junto con esto menos cantydad de dineros para proveerse de donde quiera que la aya; lo que he sentydo del es que quiere esperar en esta ysla hasta que se pueda remediar de una o de otra parte, y en verdad que los vecinos an pasado e pasan gran fatyga en la comyda que a su costa les dan a toda su gente. A fueras desto yo veo abilidad e tan buena manera en su persona, que creo que fará mas fruto que los pasados. Quiera Dios que no sea tan en perjuicio de la ysla que los vecinos della no la ayamos de dejar, por que demas de avelle mantenido e mantenerle su gente, sabemos que nos an de sacar de los moços e algunos vecinos, que sin ellos podemos dexallo todo y bivir mal en la tierra, y él lleva los ojos y el pensamiento tan puesto en la Florida, que se le dara poco por la perdida desta. No podemos dexar de dar grandes quexas por lo presente e por lo que tengo dicho, que esperamos mayormente que de cada dia fazen mas dapños los yndios alçados, y despues quel dicho Soto vino, an fecho harto daño, por manera que quando mas necesidad tenya la ysla de socorro, la biene mas perdicion por que estamos ciertos que en estos ocho meses no puede salir de aqui, e no aviendo que comer para los naturales, dar ellos de comer a su costa quinientos ombres, y aquel remedio se le busque, no puede syno venir tarde.
Arriba hago saber a vuestra Magestad lo que acaecio en este puerto con un navio frances e como de que fue la buelta de la Havana, paresce que llegó alla en quatro deste mes de mayo e como yva solo, tomolos tan descuydados, que los robó todo el pueblo y fue de arte que aun algunos vecinos no pudieron salvar los dineros que tenian. Despues de averle todo saqueado, pusyeron fuego al pueblo, que no dexaron en el una estaca que no quemaron, y la yglesia. Tanbien tomaron tres o quatro navios sin la gente, por que se acogeron con las barcas a tierra. Aqui pensamos quel adelantado Soto truxera algun artilleria y municion y que nos dexara alguna, y creo que antes le falta, por manera que queda este puerto syn un tyro de artilleria ny municion nynguna sy vuestra Magestad no nos manda socorro de alguna de la que ay en Santo Domingo de la Española. Gran merced faria vuestra Magestad a esta cibdad e ysla en mandarla facer una fortaleza por que la necesydad que della tyene es grande.
Nuestro Señor la ymperial y Real persona de vuestra Magestad guarde y prospere en su santo servicio con acrecentamyento de mas ymperios e reynos como vuestra Magestad desea y deseamos sus criados y vasallos. Desta su ysla Fernandina, de la cibdad de Santiago, a veynte dias del mes de julyo de IUDXXXVIII años.
Criado y vasallo de vuestra Magestad que sus ymperyales pies y manos beso,=Gonzalo de Guzman.=Hay una rúbrica.
329.
(Año de 1538.—_Julio 26, Santiago._)—El cabildo de la ciudad participa ocurrencias.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 121. Extracto.)
En 7 de Junio llegó al puerto el Adelantado don Hernando de Soto con cinco navíos con 600 hombres, para conquistar la Florida, y proveido gobernador de la isla. Hubieron gran contento. El está ordenando su jornada. Presentó por su alcalde mayor al Licdo. Bartolomé Ortiz.
Mientras el corsario frances y D. Perez se lombardearon, por Abril, los más vecinos se fueron á sus estancias á poner en cobro sus mujeres y hacienda, por no haber resistencia en la ciudad. Tienen nueva que dicho corsario, habiendo ido á la Habana, quemó pueblo é iglesia, tomó cantidad de oro de difuntos y armada y hizo otros daños. Si no se provee de remedio, peligran esta iglesia y casas de piedra, que si una vez se destruyen, tarde volverán á hacerse.
De ocho meses acá hacen mucho daño en la isla 20 ó 30 cimarrones. Al punto que vino el Adelantado envió cuadrillas contra ellos; una de aquí, otra de San Salvador, mas hay falta de armas; convendría proveer de Sevilla hasta 50.000 mrs. la mitad de ballestas y la mitad de lanzas y rodelas. Pagarán su importe.
Suplican se mande hacer allí una fortaleza, como en la Habana.
El Obispo llegó diez ó doce días después que el Adelantado. Se han alegrado.
330.
(Año de 1538.—_Julio 27._)—Los oficiales reales Castro y Fernández dan noticia de pagos y de la muerte de Pedro de Paz. Fortaleza de la Habana.—(Extracto. _Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 121 vto.)
Manda V. M. demos al Adelantado Soto lo que nos pidiere para la fortaleza de la Havana. Ha pedido 4.000 pesos; sepamos hasta cuánto podremos darle mas, y pues se nos manda tener cuenta del gasto, y la Havana dista 300 leguas desta ciudad, mande V. M. asistir y tener cuenta á los regidores de aquella villa.
Se enviaran a Nueva España las dos docenas de bestias asnales que V. M. manda, pero como no las hay en esta ciudad, deberan traerse de otras villas. Estas bestias las llevan de aquí muchos mercaderes: son mulas y acémilas y valen á 30 pesos.
Pedro de Paz, Contador desta, murió en Sevilla. El Obispo ha traido poder de la mujer y herederos para cobrar sus bienes, y otra para que no se le quiten sus indios, que quizá recaerán en su hijo, a quien diz se da el oficio; pero es mochacho. Entre tanto lo usa G.º Hernandez, aquien suplicamos se le de el salario.
Son pasados todos los términos dados á Lope Hurtado para exhibir fianzas abonadas, segun la cédula de V. M., pues se ha declarado no serlo las que tenia. Por eso á nuestro pedimento se ha mandado por justicia no usemos con él dicho oficio, y juntos con el Gobernador nombremos tesorero. El apeló y se sigue pleito. Hacemos saber que de nueve años que tiene el oficio, casi los cinco ha estado ausente por sus pleitos que nunca está sin ellos.
V. M. tiene mandado pagar en esta isla
A D. Hernando Colon 500 pesos.
Al Alcalde mayor por el Adelantado 200 "
Al Tesorero desta 222 "
Al Contador 222 "
Al Fator 133 "
Al Veedor de fundiciones 155 "
Al guarda de la mar 30 "
Al guarda de la Casa de la Contratacion 10 "
———————————— SUMAN 1.472 pesos. ————————————
Manda V. M. que la Cruzada no entienda en los bienes de absentes. Quien entenderá? (_Que lo envien á la Casa de Sevilla con los bienes de difuntos._)
Rojas esta trasladando sus cuentas de Jamaica para enviallas.
La Cédula en que manda V. M. á los alcaldes ordinarios desta ciudad se informen de los puertos, caletas y playas de la costa desta isla y de las alturas, se les notificó y entregó.
Escribiendo está el Obispo como Inquisidor por cierto proceso que hizo contra Lope Hurtado; le mandó ir en la primera nao a presentarse ante los Inquisidores de Sevilla pena de 500 pesos. Se escusa de ir en esta y ofrece en la otra.
331.
(Año de 1538.—_Agosto 1.º, Santiago._)—Bernardino de Quesada, procurador de la ciudad, avisa la llegada del gobernador Hernando de Soto con 500 hombres, para mantener los cuales se esfuerzan los vecinos, aunque apurados por estar la tierra pobre. Pide remedio: que se provea el cargo de gobernador en un caballero de la isla que castigue á los indios alzados; que se envíe artillería y se consienta la exportación de caballos.—(_A. de I._, Audiencia de Santo Domingo. La Florida. Papeles por agregar.)
Sacra Cesarea Catolica Magestad.=Por que al presente en esta cibdad de Santiago no se pudieron juntar los procuradores desta ysla, de las villas y lugares della, yo como procurador general desta cibdad de Santiago quise hacer relacion a Vuestra Magestad de lo que pasa como leal vasallo de vuestra Magestad, y es que en nuebe de junio deste presente año llego á esta ysla de Cuba en esta cibdad de Santiago Hernando de Soto, governador desta ysla y adelantado de la Florida, con mas de quinientos ombres, e se aposentó en esta cibdad de Santiago e comarcas e haziendas de los vecinos desta cibdad, e les dan de comer hasta agora sin por ello llebarles ynteres ninguno, e los vecinos desta cibdad están muy alcançados, porque dos años uno tras otro an sydo muy faltos de tiempos para crearse los bastimentos, y a esta causa los vezinos reciben mucha fatiga en sostener tanta gente a su costa, y como esta ysla aya seydo madre para poblar la Nueva España y bastecer la Tierra Firme y despues que el Perú se descobrió han salido desta ysla muchos bastimentos y caballos y cristianos españoles, esta ysla esta muy desposeyda y muy huérfana de quien por ella hagan, y si vuestra Magestad no la remedia ella va muy perdida.
Y la perdicion della es que el governador Hernando de Soto se yrá a su conquista de la Florida y procurará de sacar todos los españoles que mas provechosos son para sostener esta ysla en paz, y estorbar que los vecinos desta ysla no bendan caballos ni bastimentos para la Tierra Firme ni para el Perú, porque hasta aqui los vecinos heran rremediados con bender caballos y bastimentos a los nabios que benian á buscarlos para la Tierra Firme y Perú y agora estorbandoselo como digo el governador Hernando de Soto, los vezinos desta ysla y vasallos de vuestra Magestad rreciben muy grand perjuycio y se despoblará la tierra, y aunque al presente vuestra Magestad no tenga mucha rrenta en esta ysla, ella a seydo causa para sostener otras partes donde vuestra Magestad tiene muchos vasallos y renta.
Y ansi mismo digo que Hernando de Soto se yrá a su conquista de la Florida y no creo volvera de ella: dexa aqui un alcalde mayor y no se como le yrá a esta ysla, porque siempre a seydo governada por cavalleros á quien vuestra Magestad proveya el cargo della y tenian cuydado que si los yndios naturales desta tierra se alçaban, como agora lo an hecho, los enbiaban luego a conquistar y a pacificar, y Hernando de Soto me paresce que tiene mas el ojo a la conquista de la Florida que no al remedio desta ysla, por que agora abrá un mes, an muerto ciertos cristianos españoles y quemado muchas haziendas de vezinos desta ysla, y antes desto abian muerto otros diez o doce españoles y quemado pueblos y haciendas, y en este mismo tiempo entró en este puerto un navio frances en que si no fuera por un navio de que era maestre un Diego Perez que a la sazon se halló en este puerto y bien aderesçado de artilleria y le defendió que no saltasen en tierra, que si por él no fuera, toda esta cibdad la quemaran y robaran, y por esto suplico á vuestra Magestad que pues Hernando de Soto se a de yr a conquistar la Florida, vuestra Magestad encomiende y encargue la governacion desta ysla á persona caballero natural della que tenga cargo de los yndios alçados y del rrecabdo deste puerto, para que aunque vengan los franceses no puedan hazer desservicio a vuestra Magestad y maltratar sus vasallos, y esto lo a de mandar vuestra Magestad proveer con toda brevedad, porque ansi conviene al servicio de vuestra Magestad, y por que creo que el cabildo desta cibdad y el obispo desta ysla escriven a vuestra Magestad larga relacion desto, me rremito á sus cartas y rrelacion que dello hacen.
Ansi mesmo suplico á vuestra Magestad sea servido de mandar proveer una proviçion para que los vezinos desta ysla puedan vender los caballos y todo lo que tubieren de su labrança y criança a los que binieren a esta ysla a contratar, e los mesmos los puedan llevar o enbiar a donde mas probecho les sea como lo solian acer.
E ansi mismo vuestra Magestad deve mandar proveer de alguna artillería gruesa y pequeña con su munición para guarda deste puerto, porque abiendola, la hazienda de vuestra Magestad y sus vasallos estaran seguros de ser robados de franceses, y esto debe vuestra Magestad mandar probeer con toda brebedad porque ansi cumple á su servicio.
Otro me se ofrece que hazer saber a Vuestra Magestad sino que quedo rogando a nuestro Señor guarde la ymperial persona de vuestra Magestad con acrecentamientos de mayores reynos. De Santiago de Cuba primer dia de agosto de mill e quinientos e treynta e ocho años.
De vuestra Sacra Cesarea Catolica Magestad=su muy humilde vasallo que sus ymperiales pies besa=Geronimo de Quesada.=Hay su rúbrica correspondiente.
332.
(Año de 1538.—_Septiembre 14, Santiago._)—Testimonio de Real cédula enviada á los oficiales reales para que entreguen al Adelantado Hernando de Soto 3.000 pesos para la fortaleza de la Habana.—(_A. de I._, 2, 1, /25.)
333.
(Año de 1538.—_Octubre 26._)—Real cédula concediendo para la iglesia y hospital de la Habana las penas de Cámara por diez años.—(_Acad. de la Hist. Índice general del Consejo de Indias_, fol. 331 vto.)
334.
(Año de 1538.—_Noviembre 22_, Toledo.)—Real cédula ordenando á los oficiales reales, á petición de D. Fernando Colón que á su riesgo remitan á Sevilla los 500 pesos que le están asignados.—(_A. de I._, 79, 4, 1.)
El Rey=Nuestros oficiales de la ysla Fernandina, llamada Cuba. Por parte de don Hernando Colon me ha sydo fecha relacion que bien sabiamos como le haviamos hecho merced de quinientos pesos de oro en cada un año por todos los dias de su vida, pagados en esa dicha ysla, y que porque el no tiene en ella persona que los cobre y enbie, aunque ha dos años que se hizo la dicha merced, no ha recibido cosa alguna dellos, e me ha sydo suplicado vos mandase que tuviesedes cargo de los enbiar a los oficiales de Sevilla, por sus tercios, de cada año, para que mostrandoles fee de como es bivo, se los entreguen, e que demas desto el os daria poder para que se los enbiasedes en qualquier navio que a estos reynos vinyese, a su riesgo, o como la mi merced fuese. Por ende yo vos mando que enbiandoos el dicho don Fernando Colon poder bastante para que podays enbiar a estos reynos los dichos quinientos pesos de oro, por los tercios de cada un año, en qualquier navio que venga a estos dichos reinos a su riesgo y aventura, yendo en el dicho poder clausula que con carta de pago del maestre del navio en que lo enbiardes faga ante escrivano publico desa cibdad de Santiago, que se da por contento de lo que le entregaredes al dicho maestre y a vosotros por libres dello, enbiareys los dichos quinientos pesos de oro a los nuestros oficiales de Sevilla por los dichos tercios de cada año, tomando primeramente para vuestro recabdo el dicho poder con la dicha clausula y la carta de pago del dicho maestre, fecha antel dicho escrivano publico, como dicho es, y mando a los dichos nuestros oficiales de Sevilla que mostrandoles el dicho don Fernando Colon fee de como es bivo, le entreguen lo que de esa les enbiardes con el dicho maestre para en quenta de los dichos quinientos pesos. E los unos ni los otros no fagades ende al. Fecha en Toledo a veynte y dos dias del mes de noviembre de mill e quinyentos e treynta y ocho años yo el Rey. Refrendada de Sámano: señalada de Beltran, Carvajal, Bernal, Velazquez.
335.
(Año de 1538.—_Valladolid._)—Minuta de la Real cédula ordenando á Fray Diego Sarmiento, obispo de Cuba, que vaya desde luego á su diócesis, según le mandó el Emperador.—(_A. de I._, 53, 1, 7.)