Colección de Documentos Inéditos Relativos al Descubrimiento, Conquista y Organización de las Antiguas Posesiones Españolas de Ultramar. Tomo 6, De La Isla De Cuba, III

Part 11

Chapter 114,276 wordsPublic domain

(Año de 1541.—_Diciembre 31, Santiago._)—El cabildo participa que se ofrecen dificultades en la fundición del cobre; pide fundidores y baja en la contribución del oro. Hay inquietud por falta de noticias de la Florida. El Obispo está muy sentido de que le hayan suspendido el cargo de Inquisidor, y ellos contentos. Su proceder. El Alcalde mayor se quiere ir.—(_A. de I._, 54, 1, 32.)

S. C. C. M.=A V. M. se a escripto deste Cabildo muchas vezes: suplicamos sea servido de nos mandar rresponder, porque a muchas cosas ay mucha necesidad dello para el serviçio de Dios y de V. M. y para aumentaçion y poblacion desta ysla, y lo que agora se ofrece es, que en lo del cobre desta ysla como aya alguna dificultad en fundirlo por ser cosa nueva, no entran los vezinos tan de rondon enello como querrian, porque el fundidor que tenemos que se llama Gaspar Lomanes, le damos de cinco quintales uno porque lo funda, y demas desto que es muy costoso a los vezinos, el dicho fundidor a las vezes dice que se quiere yr, y a las vezes estar, y a estas causas los vezinos no ponen su jente a sacar cobre. Suplicamos a V. M^{d.}. le enbie a mandar que resida un par de años pagándole su justo salario, o si fuese posible mandarnos enbiar otro fundidor, porque uno es poco y andan entendiendo en el cobre quarenta negros y hasta aqui a abido mucho travajo en hazer vohios de paja e vohios para fundir y no a abido fuelles, que con solo un par se fundieron el año de quinientos e quarenta e uno mas de ciento y cinquenta quintales. En las minas deste cobre se muestra aver plata a bueltas del cobre, aunque es poca. Plaçera a Dios que siguiéndolo en lo hondo que aya cantidad de plata, y esta esperanza tienen todos los vezinos. Suplicamos a V. M. seamos favoresçidos en esto del cobre en enbiarnos fundidores porque a todos paresçe cosa de provecho y de perpetuydad.

A V. M^{d.}. se a escripto como tenemos sisa casi a quatro años, suplicándole haga merced de que esté bien puesta y hechada, con que lo que della se obiere hecho sea contra los yndios y negros que huviere alçados en la ysla, y demas desto que por otros dos o tres años se heche sisa en esta cibdad hasta en quantia doscientos pesos, y en el Bayamo hasta en quantia de cient pesos con que los dineros sean para lo sobre dicho.

Las minas del oro no se an descubierto cossa ninguna de tres o quatro años a esta parte, porque en la verdad, los yndios se apocan, y a mucha costa se saca, y ansi no se fundirán esta fundiçion de siete a ocho mill pesos arriba, que es mucha pobreza. Al parescer de todos dizen si V. M. hiçiese merced al diezmo del oro que sacan los yndios y los negros al quinzavo, que con esta cobdiçia saldrian a la mina, y crehemos seria nescesario que V. M. mandase que los vezinos que tienen yndios de repartimyento hechasen una parte dellos a las minas como está en las hordenanças, porque con cobdiçia de sus grangerias se dexan de cojer el oro. Suplicamos a V. M. nos haga merced de aquello que hubiere lugar en este articulo.

Nuevas de la Florida o de nuestro governador Soto, ningunas se saven hasta oy, y al parescer de todos tarda la nueva de saberse del y de su jente, porque dende el mes de março del año de quarenta que partió con su jente a conquistar a la tierra adentro, que son casi dos años, nynguna cosa se sabe. Plega a Dios que no sea tanto mal como se muestra, y a esta cabsa ó porque el alcalde mayor que dexo aqui Soto, o por el poco ynterese que tienen en su salario, o porque está sin su muger e hijos, está muy determinado de se yr en esos reynos y ansi a enbiado sus libros y certifica su partida. Suplicamos a V. M. que en tal caso provea de Justiçia para esta ysla como mas sea servido.

Besamos los pies y manos a V. M. por la merced que hizo a esta ysla en mandar que el obispo della, don Diego Sarmiento, no entendiese en el santo oficio de inquisycion hasta que el reverendisimo Cardenal de Toledo proveyese en ello, y porque dello el obispo esta muy sentido, por averle suspendido el cargo, e dice que a de procurar de que se le buelba, suplicamos a V. M. que hasta que en el su consejo Real de Indias se vean los cargos y descargos que su alcalde mayor a hecho y haga contra el dicho obispo por mandado de V. M., sea servido questé suspenso el cargo en su persona y si es servido de mandar proveer el santo oficio en otra persona, sea de letras e con las otras calidades que V. M. lo acostumbra a hazer, porque si se oviese de escrevir las molestias y afrentas y fatigas que a los vezinos e yentes o vinientes a esta ysla, e a otras personas della, a fecho despues que vino a esta ysla, V. M. seria desservido e rescibiria pena que semejante perlado que V. M. escojó para enbiar a esta ysla, hiziese y obiese hecho cosas tan contra conciençia e Justicia, y esto a fin y parescer de muchos, por aver dineros para se volver en esos reynos, y pues estando la ysla tan sola y tan pobre en tan brebe tienpo es publico, y asi lo dice el mysmo obispo, que tiene siete o ocho mill pesos de oro suyos, bien se puede juzgar que lo que dezimos es cierto. Por tanto á V. M. suplicamos que porque él esta muy quexoso deste cabildo y de otras personas particulares desta ysla, de la relacion que a V. M. le an hecho de sus cosas y les muestra hodio y enemystad, que V. M. le mande dar el credito que sea servido, pues que con pasion puede dezir lo que quiere y apartarse del buen camino que es obligado á sus ovejas.

Ansi mysmo el obispo a requerido a los ofiziales de V. M. con una su cedula para que se pagasen a dos curas desta yglesia a cinquenta mill maravedis a cada uno por año, y al sacristan y moços de coro cierto salario, y esto V. M. fue ynformado por fray Anton Palomyno de lo contrario que al servizio de Dios e bien de los vezinos e moradores deste pueblo conbenia, porque solamente dos curas no pueden dar recabdo al servicio de la yglesia ni a dezir sus horas acostumbradas, porque sienpre a sido costunbre de tener tres curas en esta yglesia, y aun todos tres buscaban alguna conpañia que les ayudasen, porque algunas vezes caen malos los mysmos clerigos, como es la tierra doliente, y otras vezes van a las estancias a confesiones y a necesidades que tienen los proximos de enfermedades, y aun no pueden valerse como es cosa notoria, y demas desto con los cient mill maravedis que V. M. les señala de salario a los dos curas, pueden aver tres personas muy honrradas, porque conello y con el pie de altar, no lo llevando el obispo, y con otras ayudas que tienen los curas, an servido sienpre cada un año con setenta o ochenta pesos. Suplicamos a V. M. que pues mereçemos tener obispo, merezcamos tener dignidades para que la yglesia sea vien servida y los vezinos consolados en sus confesiones y oraciones, y si esto no a lugar, sea servido que aya tres curas en esta yglesia ydonyos y suficientes para el culto devino y ansi mysmo que el sacristan y moços de coro no sean criados del obispo, porque con negocios de su casa pueden faltar muchas vezes en el servicio de la yglesia, demas que con trescientos y ochenta pesos que pertenece a dean y cabildo y cura y beneficiados desta yglesia, ay para pagar a tres dignidades sin llegar a la hazienda de V. M., y hasta agora los clerigos que an estado en esta yglesia, a cavo de tres o quatro años, tienen a ochocientos y mill pesos, y los clerygos de las villas de la tierra adentro, a cavo de quatro o cinco años tienen sobrados, cada quinientos pesos y mas. Hazemoslo saver a V. M. para que provea lo que mas fuere servido. Nuestro Señor la S. C. C. m.^d guarde por largos años con acrencentamiento de mas rreynos e señorios. De Santiago de Cuba postrero de dizienbre de DXLI años =D. V. S. C. C. mag.^d umildes vasallos que sus reales pies y manos besamos.=Gonzalo de Escobar, alcalde=Francisco Pozuelo, alcalde=Andres de Paradas=Lope Hurtado=Alonso Hurtado=Joan de Agramonte=Por mandado de la justicia e regimiento, Cristobal de Torres, escrivano publico e del Cabildo (sus rúbricas)=

393.

(Año de 1542).—Memorial de los ornamentos que el Obispo ha hecho para varias iglesias desde que fué á Indias, en 1536.—(Colec. Muñoz, t. XCII, fol. 116.)

394.

(Año de 1542.—_Abril 20, Santiago._)—Carta del obispo Sarmiento á fray Antón Palomino, avisando le envía 977 pesos de oro fino para que así como van se le guarden en el Monasterio de las Cuevas. Que envía á comprar una hacienda, y se haga con parecer de abogado.—(Colec. Muñoz, t. XCII, fol. 116 vto.)

395.

(Año de 1542.—_Abril 4._)—Real cédula mandando á los oficiales de la casa de contratación de Sevilla que envien á la Habana varias armas con que los vecinos puedan defenderse de enemigos.—(Colec. Muñoz, t. LXXXIII fol. 68 vto.)

396.

(Año de 1542.—_Abril 16, Santiago._)—Carta de Lope Hurtado al Emperador en queja del Alcalde mayor y del Obispo, y con noticia de indios alzados.— (Colec. Muñoz, t. LXXXIII, fol. 46 vto.—Extracto.)

Estos oficiales mis compañeros se han aprovechado y aprovechan de la hacienda real: en el avaliar de las mercaderias favorecen á sus amigos a costa de V. M. El Alcalde mayor se marcha y en las cuentas que ha tomado al Factor del tiempo que fue Tesorero, en mi ausencia, le pasa partidas porque debia ser castigado. En cuatro años que ha estado de Justicia ha hecho muchos agravios; no ha visitado la isla, sino siempre metido en su casa, y quiere pedir mercedes a titulo que ha ganado poco, siendo asi que con el poco gasto que tenia, y solos dos criados, puede haber ahorrado cada año 150 pesos. No le han valido poco los derechos que son grandes, y no los soltaba.

Alcalde mayor y Cabildo embiaron cuadrilla de 25 indios, diez meses ha, contra los indios alzados; mataron 10; prendieron 3, de quienes hicieron justicia y trujeron 23 presos. Con esto quedó la tierra pacifica.

El alcaide de la fortaleza del Havana partió a Honduras y de alli pensaba ir al Perú. Si no vuelve luego convendrá proveer de alcaide y lo merece Alonso Sanchez, vecino de Santispiritus, ques un lugar junto con la Havana.

El Alcalde mayor entre innumerables probanzas que lleva hechas a la mano para defenderse de la residencia, ha hecho algunas contra el Abad de Jamaica, el cual no tiene la culpa que le imputan, y si algo hizo fue por desasirse del Alcalde mayor, que no le prendiese honestamente.

Deseo no estar entre estos oficiales que defraudando a V. M. se han enriquecido. Yo pobre por la hacienda real. Pido se me emplee en el Perú.

397.

(Año de 1592.—_Abril 20, Santiago._)—Carta del obispo Sarmiento á fray Antón Palomino, avisando su propósito de venir á España; pidiendo pipas de vino para comerciar y dando otras instrucciones y noticias.—(Colec. Muñoz, t. XCII, fol. 116 vto.)

Que le envie aunque sean 50 pipas de vino que tendran buen despacho y separadamente lo que vaya para su persona y casa. Que si S. M. no le da otra cosa permanecerá allá hasta ver el fin de todos aquellos negocios, y visto se vendrá.

Este buen hombre, dice, el Ldo. Ortiz, aunque en seso menos que bachiller, va allá muy ufano que ha sido pesquisidor contra un Obispo y Inquisidor. Lleva muchas informaciones a su favor, de parciales. Pedid en Consejo traslado de todas las informaciones en su favor ó contra mi para alegar contra ellas. Si en el consejo hay justicia como en la Inquisicion, tendrá el pago que merece. Dareis peticion en el Consejo de la Suprema Inquisicion que le hagan comparecer a dar cuenta, como procedió contra mi y Oficiales del Santo Oficio; que comision tuvo del Santo Oficio, de que se ha mostrado enemigo.

Aqui andan grandes discordias entre los Oficiales reales sobre 1.500 pesos de los depositos que dejó Lope Hurtado, y no hay blancas y les favorece este alcalde mayor, el cual ha hecho muchos agravios.

398.

(Año de 1542.—_Abril 28, Santiago._)—Los Procuradores de la ciudad de Santiago y de las villas de Puerto Príncipe y Santi-Spíritus, avisan de ocurrencias y necesidades de la isla á S. M.—(Colec. Muñoz, t. LXXXIII, fol. 46 vto. Extracto.)

Conforme a la provision real de que al juntarse a tiempo de la fundicion, digan lo que conviene, no habiendo venido en dos meses los procuradores de las otras villas, los firmantes Gonzalo Fernandez por la ciudad de Santiago; Alonso de Aguilar, por la villa de Puerto del Principe, y Alonso Sanchez del Corral por la de Santispiritus, cumplen por sí.

La isla buena en españoles, naturales y negros, pero en gran necesidad: las minas muy flacas; los indios muy pocos. Mándese pagar lo cogido con indios al décimo, lo con esclavos al 15 y se aprovecharán ellos e V. M.

Aquí la principal prisa son negros. Suplicamos licencia para que cada vecino pueda traer cuatro negros, y negros libres de todos derechos.

Permítase que entren aqui indios esclavos sin pagar derechos, como en otras partes. La merced de las penas de Cámara para componer caminos feneció ha ocho años. Desde entonces son impracticables los caminos de unas a otras villas, porque estas no tienen propios. Suplicamos continue dicha merced.

Acá vienen poquísimos navios de Castilla. Solian venir de Canarias, y ahora dicen no tener licencia de V. M. Asi sucede en uno y en dos años no venir navio con mantenimientos, por lo que padecemos gran necesidad. Suplicamos se permita venir los de Canarias a esta isla.

Para fundir el cobre tenemos dos fundidores alemanes, y no bastan. Suplicamos vengan más, que esto será gran recurso para la isla.

El que tiene aqui cargo por Juan de Vega, fundidor mayor, hasta ahora ha proveido de fundidor para el oro, y ninguno quiere servir por el poco salario que da, y asi no le hay ahora. Mándese lo haya y le den el salario competente.

El convento de San Francisco desta se comenzó hacer con limosna de V. M., de piedra de cantería; ya está a la mitad, y falta para continuar. No alcanzan las limosnas de los vecinos. Suplicamos continue V. M. sus socorros.

En esta isla la eleccion de alcaldes se hacia primero por los Regidores; despues mandó V. M. que los Regidores eligiesen dos personas, los vecinos otras dos, el alcalde mayor otra y de los nombres de las cinco, puestos en cántaro, se sorteasen dos, y que el electo un año no pudiese volver a serlo hasta pasar tres años. Suplicamos no se obligue a estos huecos, por falta de personas dignas. Aun en esta ciudad no hay mas que cinco o seis. Si alguno ha servido bien, que podamos reelegirle.

De ver que todas las veces que desta ciudad se embió cuadrilla de españoles en seguimiento de los indios alzados, jamas se habia sacado buen fruto; antes de cada dia se hacian mayores daños y muertes de españoles y negros, se acordó en esta ciudad otra ispiriencia, y fue que puede haber un año que se hizo una cuadrilla de hasta 24 indios naturales de la isla, dellos de los que estan en libertad, y algunos escogidos por buenos de algunos pocos de los vecinos desta ciudad, a los que se les dió todo lo necesario para la guerra, e señaló partido que ganasen cada mes. Estos fueron rastreando e buscando la isla; dieron en el rancho donde estaban acogidos en unas ásperas sierras todos los indios alzados, con los que tuvieron recia pelea en la que mataron 16 hombres e prendieron otros tantos hombres y mujeres, y otros se les fueron, e quemáronles los ranchos, e allí murió el Capitan desta cuadrilla, y él eligió otro, su pariente, el que trujo a esta ciudad la presa, e se hizo justicia dellos. A todos los desta cuadrilla se les hizo mucha honra e pagó muy bien su trabajo, de lo que quedan muy contentos e con voluntad que siempre servirán a V. M. en esta rancheria. Conviene que esta cuadrilla ande siempre a ranchear. Mándelo asi V. M. y durante ese servicio exímaseles del tributo de tres pesos al año impuesto a los indios libres. Con esto estará en quietud la isla y se escusarán muchos daños y muertes.

Da fe de que los firmantes son tales procuradores el escribano Calderon.

399.

(Año de 1542.—_Julio 18, Santiago._)—Carta de Lope Hurtado, quejándose del proceder del Obispo.—(_A. de I._, 54, 1, 34.)

«S. C. C. M.=Los Regidores deste cabildo desta cibdad me diçen que han escrito á V. Md. lo que se pasa con el obispo don Diego Sarmyento y los agravios que ha hecho, y estamos espantados que no a venydo rremedio para que no destruya a la persona quel quisyere, y esto a de ser a los tres oficiales porque volvemos por la hazienda de V. Md., porque no ay veçino en toda esta ysla que le ose hablar fuera de lo que le da plazer, y quando van hazer sus diezmos con el obispo danle lo que quiere por no aver persona á quien pedir justicia. V. Md. lo mande rremediar porque claro dize el obispo que se ve el que V. Md. hasta agora no le a quitado su renta por todo lo que ha hecho.

V. Md. envió a mandar por su çédula que las CCXLVƆ de las yglesyas quel fator avia dado al obispo las volviese, y el alcalde mayor dio sentencia que se las quitásemos de su libramyento y poder que en el cabildo de los Regidores se ordenó, quel vecino que quisyese pagar sus diezmos en los frutos, que lo pudiese hazer, por la nescesidad que tyenen los veçinos y el que quisyese pagar a _dinero_ lo haga, y porque le requerimos que no llevase tantos derechos como lleva, y de las osequias de los defuntos, porque su S.ª lleva parte del besamano que viene á los curas, por estas cosas dixo al almyrante de las yndias, que vino aqui de Jamayca, que nos avia de destruyr a los tres ofiçiales de V. Md, y al contador, una noche avia de salir de su casa y dalle de palos de manera que hiziese a los dos ofiziales lo que avia hecho al fator, que le dió de coces en su casa. Supimos esto; guardámonos el contador yo, y tenemos más criados de los que avemos menester. Porque vea V. Md. que hombre es el obispo, que ha dicho públicamente quel nos hará que nosotros nos quexemos del y él no de nosotros, por los doscientos y noventa mill maravedis que le descontamos, que antes él y yo estávamos muy amygos y me dezia lo que dezia que escriviese a V. Md. de my, que no me enviase a esta ysla, y agora viven todos y descúbrese la verdad que todo era pasion. Al servicio de V. Md. conviene quel obispo dé quenta de la renta de la yglesia, pues todos los diezmos él los ha hecho de seys años a esta parte y se tiene lo que viene a las tercias de V. Md., syn haber gastado en la yglesia un real, y certifico á V. Md. que se a alcanzado el obispo en mucha cantidad de la yglesia y dynydades y terçias y entonçes mandará V. Md. dar a cada uno lo que le deben del tiempo de los seys años.

Como el obispo está con los tres oficiales como digo, hizo ynformacion contra el fator, seys meses ha, y como no halla erejias, pregunta á los testigos que toma, que sy el fator es mal cristiano ó arevolvedor, ó sy será bien echalle de la tierra, y para un honbre viejo y con hijos y haziendas, buenas nuevas le van, cuando supo que hazian informaçion contra él.

El obispo tiene, segund dize la persona que lo a visto, mas de VI mill castellanos, y en ver que le detuvieron los CCXCVƆ maravedis, pierde el seso y dize que por cada peso nos ha de sacar cien barbas de la barba, con muy gran pasion.

Yo tengo de costumbre de pagar los diezmos en los frutos que cojo, por escusarme de tener escrúpulo, y quando vine de Castilla, dixéronme que devya los diezmos; hizieron en mi casa una memoria de las cosas que se devian y firmela en un plego de papel y enviela al obispo. Agora como está tan apasionado con los tres ofiçiales sobre los CCXCVƆ maravedis, enbiome a dezir con un moço suyo el obispo que le pagase los diezmos en dinero; yo respondile lo que era justo; amenazóme; callélo; fuylo a dezir al alcalde mayor; dixo que no lo podia rremediar. Otro dia házeme leer una carta de descomunyon, que luego pagase los diezmos en dinero, sy no que _hizo fato_ (sic) fuese descomulgado, y entonces, viendo que me agraviava, apelé y púsele suspecha, y pedile que tomase aconpañado. Estuve sin oir misa ocho dias; ablávalo al alcalde mayor por via de fuerça; dezíame que Vuestra magestad no remediava lo que á él avia hecho el obispo, que no me podia hablar en ello. A cabo deste tiempo, enbyame aquel mysmo moço amenazar sy no le dava los dineros; callélo y enbyele con Dios; otro dia enbya el obispo á dezir que no llevase a la yglesia la sylla que solya llevar, que avya treçe años que la llevava, y dixe que yo me yrya a San Francisco. Respondió a su notario y al contador que dava al diablo a san Françisco y a los frayles y a su casa, questava por mandalles que no dixesen mysa. Otro dia estando yo comyendo, y cerrada my puerta, va a my casa, y él y cinco criados que avia tomado á la saçón, y desrraxarme las puertas y entrar en my casa amenazándome que se la avya de pagar y que me avya de destruyr. Yo púseme a una puerta y defendime de su pasion, quel no venya syno a darme de palos como lo avya dicho al almyrante que lo avya de hazer. Tórnase a su casa; otro dia enbiame á llamar con un criado suyo, que convenya al santo oficio que yo llegase a su casa: fuy y dixo muchas palabras; calléle; preguntome que sy me avian venydo a pedir los diezmos; dixe que sy. Haze un mando que me mandó que yo tuviese my casa por carcel y que no hablase con nadie; a ocho dias questoy preso, repondile; mandó que no hablase mas ni lo asustase más; pedilo por testymonio; mandó que no me lo diesen. Juro á Dios y a esta ♰ questa es la verdad. Vea V. magd. si por serville estoy bien pagado con estas afrentas que me hazen.

Despues desto tenya testigos contra my, las personas con quien traygo pleytos de V. Md., algunos dizen byen; estos no los rescibe; los que dixeren mal los tomará. Sábelo el alcalde mayor y dize que ya ve ques pasion, mas que no puede mas. V. Md. nos remedye.

Dos pleytos de ynterese estan detenydos, que pertenescen el ynteresar a V. Md., y hablando con el fator el otro dya, antes questas cosas nos acaesçiese, le dixe que porque no los fenescia; dixome; que quereys que haga, que sy lo hago, avemosle de quitar parte de sus haziendas, y el obispo sabiendo questan mal con nosotros los tomará por testigos, y como se vean syn sus haziendas, dirán contra my y contra vos lo que quisyere el obispo; que asi lo haze en sabiendo que uno está mal con nosotros; enbiale a llamar para que diga contra los oficiales, V. Md. lo mande remedyar.

Sy el alcalde mayor fuese honbre, el tornarya por la jurediçion real, y sy el obispo nos quisyese afrentar, el no lo consyntiria hasta ver sy el tenya razón por la ynformaçion.

Aqui estuvo el abad de xamayca y dixo al obispa muchas cosas porque avya tratado mal al fator y contador, de manera que le hizo detener que no volvyese hazer mas pesquysas contra ellos; aprovechó mucho; entonces yo estaba bien con el obispo hasta que le tomamos los CCXCVƆ maravedis. A V. Md. suplico nos mande remediar, pues todas estas afrentas que nos hazen son por hazer lo que V. Md. nos manda. Nuestro Señor la S. C. C. magestad de V. Md. guarde largos años. De Santiago de Cuba a XVIII de jullio de MDXLII años=S. C. C. Magestad el que besa las manos y pies de V. Md.=Lope Hurtado.»

400.

(Año de 1542.—_Agosto 30, Monzón._)—Real cédula avisando al alcaide de la fortaleza de la Habana el rompimiento de guerra con Francia y la probable aparición de corsarios, contra los cuales ha de estar prevenido, teniendo orden de proveerle el Capitán general de la Armada, Martín Alonso de los Ríos.—(_A. de I._, 139, 7, 14.)