# Clásicos Castellanos: Libro de Buen Amor

## Part 32

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[1287] Andan tres ricos omes ally en una dança, E non cabría entr' ellos una punta de lança, Del primero al segundo ay una grand' labrança, El segundo al terçero con cosa non alcança.

[1288] El primero los panes é las frutas granava, Fígados de cabrón con rruybarvo almorçava, Fuyan dél los gallos, ca todos los yantava, Los barvos é las truchas á menudo çenava.

[1289] Buscava cassa fría é fuya de la siesta, La calor del estío fasie l' doler la tyesta, Anda muy más loçano, que pavón en floresta, Busca yervas é ayres en la sierra enfiesta.

[1290] El segundo tenía en su mano la hoz, Segava las çevadas de todo el alhoz, Comía las bevras nuevas é cogía el arroz, Agraz nuevo comiendo embargósele la boz.

[1291] Enxería los árboles con ajena corteça, Comíe nuevos panares, sudava sin pereça, Bevíe las aguas frías de su naturaleça, Traye las manos tyntas de la mucha çereça.

[1292] El terçero andava los çentenos trayendo, Trigo é todos panes en las eras tendiendo, Estava de los árbores las frutas sacudiendo, El távano al asno yvalo malmordiendo.

[1293] Començava á comer las chicas codorniçes, Sacar barriles fríos de los pozos helyçes; La mosca mordedora faz' traer las nariçes A las bestias por tierra, abaxar las çerviçes.

[1294] Tres labradores vienen todos una carrera, Al segundo atiende el de la delantera, El terçero al segundo atiéndele en frontera, El que viene non alcança al otro que l' espera.

[1295] El primero comía ya las uvas maduras, Comíe maduros figos de las fygueras duras, Trillando é beldando aparta pajas puras, Con él viene otonio con dolençias é curas.

[1296] El segundo adoba é aprieta carrales, Estercuela barvechos é sagude nogales, Comiença á vendimiar uvas de sus parrales, Esconbra los rrestrojos é çerca los corrales.

[1297] Pissa los buenos vinos el labrador terçero, Inche todas las cubas como buen bodeguero, Enbya derramar la semiente al ero, Açércase el invierno, bien como de primero.

[1298] Yo fuey maravillado desque vy tal visión, Cuydéme que soñava, peroque verdat son; Rrogué á mi señor que me diese rraçón, Por do yo entendiese qué era ó qué non.

[1299] El mi señor Amor, como era letrado, En sola una copla puso todo el tratado, Por do el que lo leyere será çerteficado, Esta fué su rrespuesta é su dicho abreviado:

[1300] «El tablero é la tabla, la dança é la carrera »Son quatro tenporadas del año del espera; »Los omes son los meses, cosa es verdadera, »Andan e non se alcançan, atiéndense en carrera.»

[1301] Otras cossas estrañas, muy graves de creer, Vy muchas en la tienda; mas por vos non detener E porque enojoso non vos quiero seer, Non quiero de la tienda mayor prólogo fazer.

[1302] Myo señor, desque fué su tyenda aparejada, Vino dormir en ella é fué poca su estada: Desque fué levantado, no vido su mesnada, Los más con don Carnal fazían su morada.

[1303] Desque le vy despaçio, como era su criado, Atrevíme preguntarle lo del tyenpo pasado, ¿Cómo nunca me viera, é dó avía morado? Rrespondióme con sospiro é como con cuydado.

[1304] Dyxo: «En eyvernada visité á Ssevilla »E toda Andalusía, que me non fyncó villa: »Ally toda presona de grado se me omilla, »Andut' mucho viçioso, como por maravilla.

[1305] »Entrada de quaresma víneme para Toledo, »Cuydé estar viçioso, plaçentero é ledo; »Fallé y gran santidad é fizome estar quedo, »Pocos me rresçibían nin me fazían del dedo.

[1306] »Estava en un palaçio pyntado de almagra; »Vino a mí mucha dueña de mucho ayuno magra, »Con muchos «pater nostres» é con oraçión agra, »Echáronm' de la çibdat por puerta de Visagra.

[1307] »Non quese porfiar, fuéme á un monesterio, »Fallava por esa claustra é por el çiminterio »Muchos rreligiosos rreçando el salterio, »E vy que non podía sofrir aquel lazerio.

[1308] »Cuydé en otra orden fallar cobro alguno, »Do perdiese lazeria; non pud' fallar ninguno: »Con oraçión é lymosna é con mucho ayuno »Arredrávanse de mí, como si fuese lobuno.

[1309] »En caridat fablaban, más non me la fazíen, »Yo veya las caras, mas non lo que dezíen, »Mercado falla ome é gana sy se detyen'; »Rrahez es de acoger ome do no s' falla bien.

[1310] »Por la çibdat andava rradío é perdudo, »Dueñas é caras fenbras fablavan á menudo; »Con sus «Aves Marías» fazíanme callar mudo: »Desque vy que mal me yva, fuyme dende sañudo.

[1311] »Saly desta lazeria, de cuyta é de lastro, »Fuy tener la quaresma á la villa de Castro, »Muy byen me rresçibieron á mí é á mi rrastro; »Algunos y fallé, que me llamavan padrastro.

[1312] »Pues que Carnal es venido, quiero perder lazeria, »La quaresma católica dóla á Santa Quiteria; »Quiero yr á Alcalá é moraré y la feria, »Dende andaré la tyerra, dando á muchos laseria.»--

[1313] Otro día mañana ante que fuese de día Movió con su mesnada é fuése Amor su vía, Dexóme con cuydado, pero con alegría, Este mi señor sienpre atal custunbre avía.

[1314] Syenpre doquier qu' él sea, pone mucho cuydado, Con ello plaçer grande al su enamorado; Syenpre quiere alegría, plaçer é seer pagado, De triste nin de sañudo non quiere ser amado.

[Nota 1225: _Pascua mayor_, la de resurrección, pues también se decía _Pascua de Navidad_ (SÁEZ, _Moned. Enr._, III, p. 186). «¿Qué pensar de esta apoteosis, no ya humorística, sino irreverente y sacrílega?» Así pregunta Menéndez y Pelayo, y cree excusarle con responder: No «En el Arcipreste no es más que una _facecia_ brutal en que el poeta, dando rienda suelta á los instintos pecadores de su naturaleza exuberante y lozana, se alegra y regocija ferozmente con la perspectiva de _bodas y yantares y juglarias_ con que le convidan las ferias de primavera» (_Antolog._, III, p. XCII). Tan irreverente y sacrílega apoteosis del Amor la hallaba el Arcipreste en los clérigos, frailes, monjas, caballeros y dueñas de su tiempo, sino que él supo darle forma poética, sacándola de los repliegues de las almas donde se solapaba, á la luz pública del arte. Su penetrante mirada la vió y su ingenio le dió plasticidad poética. ¿Y por eso se ha de atribuir á la persona del Arcipreste como _facecia brutal_ de su alegría y regocijo feroz á la vista de bodas y yantares que le aguardan? Lo que supo ver y pintar en la sociedad que critica ¿hásele de atribuir á él mismo? Viejo é injustamente agraviado y preso escribía todo esto el Arcipreste (c. 1671, 1674, 1677, 1683): ¡bueno estaba él para tales facecias brutales, yantares y bodas!]

[Nota 1226: _Gayos_, en _T_ _gallos_; pero éstos no hacen corro con las demás aves que aquí se recuentan. ARFE, _Conme._, 3, 2, 3: Gayo es ave parda y de pico corto, tiene en las alas unas plumas retocadas de azul y blanco. _Bibl. Gallard._, 4, 225: Oí loar con mesura | un gayo d'entre las flores | calandrias y ruiseñores. J. MAN., _Cab. esc._, 41: Et los gayos et las pegazas. _Corr._, 122: Gay ó gayo también es el pico ó picarazon, ave en Aragón. _Papagayos_, aves de papo de colores, que es lo que _gayo_ significa: es de color verde, cuello dorado, pecho redondo, pico torcido y fuerte; al americano se le dió el nombre después por parecérsele. _Alex._, 1337: Y son los papagayos unas aves mui sabridas | que vencen á los omnes de seso á las vegadas. Véase en VALDECEBRO lo que hay acerca de los papagayos (c. 52): Cuatro linajes hay de papagayos y sólo en ser unos grandes y otros pequeños se diferencian. Hay papagayos loros, catalnicas y pericos. Los papagayos son como una gruesa gallina; los loros, como una polla; las catalnicas, como un perdigón, y los pericos, como una codorniz. Todos visten plumas de diferentes colores, aunque en los más, lo más de la pluma es verde, salpicados con manchas amarillas, coloradas y azules. Nótese cómo el Arcipreste sentía las bellezas de la naturaleza, cosa extraña en el arte hasta muchos años después. Su exquisito gusto le hace preferir _los menores_, así como las dueñas chicas. ¡En todo se adelantó en su a tiempo este poeta brutal y tabernario!]

[Nota 1228: Aquí comienzan los instrumentos músicos. El Arcipreste era entendidísimo en música española y morisca: era un verdadero _trobador_. En esto de los instrumentos del Arcipreste se ha fantaseado de lo lindo. Estudiado asunto tan intrincado lo he llevado á la aprobación del malogrado amigo mío D. Cecilio de Roda, Director del Conservatorio, entendidísimo en música antigua española y marroquí. Guillaume Machaut, que vivió en tiempos del Arcipreste (1284-1377), escribió en 8.877 versos el poema de la _Prise d'Alexandrie_, donde menciona un buen golpe de instrumentos músicos y entre ellos, comunes con los del Arcipestre: orgues, micanons (_medio caño_) rubebes (rabel), psalterions, leüs (laud), guiternes (guitarra), citoles, tabours, flaüstes, trompes, rotes, harpes, chevrettes (odrecillo), cornemuses, chalemelles (caramillo), chifonie (çinfonia), douceines (dulçema), simbales (atanbales), frestel (çanpoña). (véase EMILE TRAVERS, _Les instruments au XIV^e siècle d'après Guillaume de Machaut_). En el _Poema de Alfonso XI_ ó _Crónica rimada_, escrita por RODRIGO YÁÑEZ, también se cita un buen golpe de instrumentos (c. 407), el laud, la vihuela, el rabé, la guitarra, la exabeba, el medio canon, la gayta, la farpa. _Atabores_ en _G_, _atanbobores_ en _S_, como _tabours_ en francés y _tabur_ en la _Chanson de Roland_, y _atamor_ en el _Cid_. Véase copla 899.

_La guitarra morisca_, por las trazas debe de ser el instrumento ó guitarrillo de dos cuerdas, muy pequeño y delgado y el cuerpo por encima forrado de pergamino y sin agujero, que tienen los marroquíes y llaman [Árabe: kanbri] _guenbri_; mientras que la _ladina_ ó _latina_ era la guitarra española, de cuatro órdenes de cuerdas. Al _guenbri_ se asemeja algún instrumento de las _Cántigas_ (RIAÑO, _Critical and bibliographical notes on early spanish music_, London, Quaritch, 1887, f. 43, n. 1), donde se ve que el que lo toca es moro por el traje. Por el texto del Arcipreste se saca que tenía las voces _agudas y ariscas_, ó sea ásperas, como tenía que sonar un guitarrillo chico y suena el _guenbri_, del cual poseyó el Sr. Roda varios ejemplares. Cuanto á _la ladina_ (en _G_) ó _latyna_ (en _S_), esto es, española, dice BERMUDO (_Descr. instr._, l. 2, c. 32) que «la guitarra común tiene cuatro órdenes de cuerdas... tiene dos temples. Uno se llama _á los nuevos_ y otro _á los viejos_. La guitarra _á los nuevos_ tiene en vacío una novena mayor y ordénase... No es otra cosa esta guitarra sino una vihuela, quitada la sexta y la prima... El temple de la guitarra _á los viejos_ no difiere de esta _á los nuevos_, sino que la cuarta cuerda suelen abajar un tono... Pues queda esta guitarra _á los viejos_ una decena mayor. Este temple más es para romances viejos y música golpeada que para música de el tiempo... Guitarra habemos visto en España de cinco órdenes de cuerdas». Id., c. 66: «La antiquísima es la guitarra de Mercurio. De las palabras de Boecio saco que Mercurio usó guitarra y Orfeo la aumentó y la hizo vihuela.» _El corpudo alaut_ ó _laud_, instrumento de cuerdas arábigo, panzudo, [Árabe: al-[=u]d] _algh[=u]d_, vihuela, laud (P. ALC.), _Quij._, 2, 12: Templando está un laud ó viguela. Hay varios en las _Cántigas_ de Alfonso X (RIAÑO, f. 44, n. 2 y 3; f. 47, n. 2): _Que tien' punto á la trisca_, de regocijo. Dícese punto que tiene sonido del tono de derminada consonancia. FERRER. _Dom. 2 adv._: La levanta hasta el punto debido, sin atender á los puntos de las otras: ansi conviene entendais vos que el punto de nuestra dignidad está en la diestra de Dios, que por eso este Señor soberano elevó hasta aquel punto la naturaleza humana. _Trisca_ por regocijo. VALDERR. _Ej. Mierc. dom. 3 cuart._: Por un chiste de un truhan, por una trisca de un regocijo. A. MOLINA, _Dom. 3 cuar._: Hecho el mal, ahí es la trisca de todo el infierno, la risa de los demonios. _Apriscarse_, juntarse como ovejas ó con ellas en el aprisco, donde es de oir el concierto de balidos, que el Arcipreste recuerda aquí. _Comed. Florin._, 21: Por ahí me entras? Con las ovejas me aprisco.]

[Nota 1229: _El rrabé_ ó rabel, en árabe [Árabe: rabahb] _rab[=e]b_, _reb[=a]b_, que tiende á desaparecer en Marruecos, sustituído por el _kamendjah_ ó violín europeo; pero que todavía los hay, con sus dos gruesas cuerdas, su pequeña caja abombada, su membrana de pergamino en la parte inferior y su arco, tal como está representado en RIAÑO (f. 44, núms. 4 y 5; f. 47, n. 1). El rabel morisco se apoya siempre en la rodilla; el que se apoya en el hombro es ó rebeca ó vihuela de arco, que son los antecesores del violín; véase en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 44, 1). El rabel siguió usándose en España, idos los moros, y todavía lo hemos visto tocado por las calles de Madrid, pues vive en algunas comarcas del Norte de España. _Quij._, 1, 11: Y es músico de un rabel que no hay más que desear. Describe el rabel AL-FARABI, auntor del s. X, y los árabes le llaman _rebab el moghani_ ó rabel del cantor, si tiene dos cuerdas; el de una _rebab eshshaer_, rabel del poeta, porque acompaña al que canta sosteniendo siempre el mismo sonido, para que el recitante no se salga de tono, Aquí no es rabel del poeta, pues aunque acompaña, es, no un recitado, sino un cantar conocido. El Sr. Roda poseía uno precioso, traído de Marruecos. Bien le dice gritador al _rrabé_, ó chillador, mejor dicho. _Calbi garabi_ hubo de escribir el Arcipreste: en _S._ _cabel El orabyn_; en _G._ _alborayn ba taniendo_; en _T._ _cabel el garaui_. _Calb-i_ mi corazon, propiamente _qalb_ corazon, _-i_ mi; _gharabi_, árabe. Es el comienzo de una tonada arábiga, que trae SALINAS (_De Musica libri septem_, Salmanticae 1592, pág. 339) hablando del metro compuesto de «crétito et trocheo», y dice así: «Cuius cantus et saltatio apud nostrates in usu frequentissima solebant esse a mauris, ut reor, accepta, nam verbis etiam Arabicis canitur: _Calvi vi calvi, Calvi aravi_. Cantum talis est (con notación modernizada):

La letra arábiga es _qalbi gharabi_ «mi corazon (es corazón) de árabe»; sino que se repite _mi corazón_ (calvi) y la segunda sílaba _(vi)_ antes de decir toda la frase seguida, como hacen los andaluces. Bien se ve que esta letra es la _nota_ del Arcipreste, cantada al són del _rrabé_: esto significan los dos primeros versos. Tenemos, pues, la tonada, conservada por Salinas, y la letra, conservada por el mismo y por el Arcipreste. No hay, pues, tal instrumento _alborain_ ó _orabin_, etc., etc., como algunos soñaron. _Nota_ en el primer verso es tono, en el segundo es la letra del canto moro, que ya se había aplicado al rey Alfonso. _El salterio_, instrumento muy antiguo, de cuerdas fijas, que se punteaban por medio de una especie de dedales en punta, con plectro ó con las uñas. Había muchas variedades en formas y números de cuerdas. Colgábase al cuello, si era pequeño, ó se apoyaba sobre las rodillas. Pueden verse en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 42, números 2 y 3). Llamóse _salterio_, del griego _psállo_, puntear, _psalterium_ en latín. La forma más común era la triangular y con 23 cuerdas, tendidas paralelamente a la base del triángulo, con puentecillos movibles, sobre los que se apoyaban las cuerdas para afinarlas con la colocación de ellos. Tocábase con ambas manos. _Mota_ es un cabezo en medio del llano. J. PIN., _Agr._, 10, 7: Tal es la vehemencia del amor ardiente con que los justos se traban con Dios, que las motas se les tornan montes altos. _Vyyuela de péñola_ ó _péndola_ díjose del puntearse sus cuerdas con una pluma ó plectro: dos siglos más tarde, al comenzarse á usar la vihuela como instrumento polifónico, dando origen á la riquísima literatura de los vihuelistas españoles, sustituyóse el plectro por los dedos y tomó el nombre de _vihuela de mano_. En las _Cántigas_ puede verse (RIAÑO, f. 43, n. 5; f. 46, n. 1) y cotejarse con el de los tratados de vihuela del s. XVI y con el de Fr. Juan Bermudo: la misma comba de sus aros, los trastes (único instrumento que los tiene en las _Cántigas_) y sus cuatro cuerdas aumentadas ya hasta seis á principios del siglo XVI. La vihuela de péndola de las _Cántigas_ tiene cuatro cuerdas, seis á fines del s. XV, y Fr. Juan Bermudo, propuso ya la adición de la séptima. La guitarra, que á principios del s. XVI se usó generalmente con cuatro cuerdas, tomó la quinta en la misma centuria y la sexta al comenzar el siglo XIX. _Sotar_, saltar, _Alexandre_, 252: Reían e sotaban.]

[Nota 1230:] _Medio caño_, parece ser lo mismo que el _meo canon_, que pedía el rey Alfonso IV de Aragón al rey de Castilla para «tomar algún placer con aquellos joglares del rey de Castilla que eran en Taraçona». (Carta «dada en Valencia 19 días andados del mes de Octubre en el año de nostro Senyor de 1329», _Archivo Coron. Aragon, Legaj. 6 de Cartas Reales_). Es el llamado _kanon_, _kanum_, _kun[=u]m_, del cual derivaron el _tricordo_, la _pandora_ asiria, el _tanbur_ árabe, llamado todavía _kanoun_ ó _ganoun_ a la francesa escritos, en Argelia y Marruecos. El _canon_ árabe, de que aquí se trata, no tiene la forma trapezóidea de los usados hoy en la India, sino la de una caja sonora en forma de triángulo agudo. Colócase sobre las rodillas, y a pesar de las 75 cuerdas de los mayores, es tan ligero como una guitarra. Los menores ó _medio canon_ tienen 36 cuerdas y aun menos. La caja es de madera ligera, cubierta con membrana como el tambor. Las cuerdas de los mayores son de 80 á 90 centímetros. Puntéase como el salterio, con dos plectros de ballena ó de cañón de pluma, sostenidos por una sortija puesta en el índice y el medio de cada mano. Tal es el _medio caño_ que aquí dice y el _caño entero_ de que habla en la copla 1232. Puede verse en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 51, n. 4 el entero; fig. 48, n. 2 el medio caño). Es instrumento aristocrático en Marruecos. Díjose del _canon_, regla, regular, del griego. El _harpa_ es conocida y se halla en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 47, núms. 3 y 41). _Rrabé morisco_, ya dijimos; al rabel morisco se parece el que aún se usa en España. _Al galope françisco_, algún baile ó danza acaso francesa; en _S._ _el galipe_, que no ha faltado quien ha convertido en instrumento y acaso tenga razón, sí _el galope_ es el _galoubet_, «petite _flûte à bec_» (E. TRAVERS, op. cit., p. 11). Quiere decir que entre estos instrumentos iba la gente alegremente danzando ó trotando, _al galope francisco_, con la flauta y tamborete, como hoy la guaita y tamboril. _La flauta_ en _S_, por la _rrota_ de _G_ y _T_ que sin _taborete_ ó tamboril no vale un albérchigo ó _prisco_, es la que toca á la vez que tañe el taborete una figura de las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 41, n. 4). _Rrota_ ó _rotta_, francés rote, «instrumento de 3 ó 7 cuerdas, de la clase de los salterios, que se toca con plectro ó con los dedos, menciónase por primera vez en 868 y parece estar relacionado con la antigua lira». (GROVE, _Dictionary of music and musicians_). Acaso en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 42, n. 1). _Tanborete_ en _S._ ó _taborete_ en _G._ es el tamboril que se tocaba con un palillo de la mano derecha y se llevaba colgado con cuerda del cuello, mientras con la mano izquierda se tocaba, y aún se toca, la flauta ó el pito. Hállase así representado en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 41, n. 4).]

[Nota 1231: _Vihuela de arco_. Parece ser la de la figura 44 de las _Cántigas_ (RIAÑO, número 1, y la 48, n. 4): la primera, apoyada en el hombro, de figura muy parecida, si no igual, á la del siglo XIV, reproducida en el _Diccionario_ de GROVE, t. V, p. 294; la segunda, quizá una vihuela baja, una predecesora de la _viola de gamba_. Conviéneles á estos instrumentos el nombre de vihuelas, mejor que el de rabeles, no sólo por tocarse en posición enteramente desconocida de los moros, y haberse por eso tomado el nombre latino derivado de viola, sino porque con el nombre de vihuelas fué adelantando el instrumento, mientras que el rabel, aunque llega con su nombre al siglo XVII (CERONE), desaparece pronto y no parece mudar de naturaleza con el tiempo. _Vaylada_, lo mismo que _balada_ y _baila_, tonada y baile. _Alex._, 1976: Las dolces de las baylas, el plorant semiton. _Autos s. XVI_, 4, 80. Cata qu' es lindo atinar | y el andar de bailada. El mismo calificativo de _dulce_ le dan el Arcipreste y el _Alexandre_. _Puntar_, entonar, de _punto_, tono, que hemos ya visto (1228).]

[Nota 1232: Del _caño entero_ en la c. 1230. _Panderete_, pandero pequeño. _Pandero_, instrumento rústico de un cuadro de madera, cubierto de pergamino por ambos lados y en el hueco cuerdas cruzadas, y en ellas cascabeles y sonajillas. _Con sonajas de açofar_, tabla delgada en cerco, con agujeros, y en ellos alambres con dos rodajas de azófar, para que, meneando el instrumento con la mano, suenen; suelen llevar un parche, como el tambor, para golpearle con la mano y en los codos y rodillas. _Gitanilla_: Tomó Preciosa unas sonajas. _Sonete_, son. A. VENEG., _Agon._, 3, 10: Allí se veran las limosnas, si se dieron con título de caridad ó por sonete de magnificencia y liberalidad. _Los órganos_, como puede verse en las _Cántigas_ (RIAÑO, f. 49, n. 1), eran portátiles, con varios tubos de diferente dimensión y un fuelle que les daba aire y era manejado con la mano izquierda, mientras que la derecha toca las teclas del instrumento, que están en la tabla que sirve de base á los tubos. _Chançonetas_, villancicos festivos, de _chanza_ ó dicho jocoso, casi lo mismo que _motete_ ó breve composición música, sobre todo para la iglesia; en _S_, _chançones_. OÑA, _Postrim._, 1, 2, 1: Dejad ya la música consonancia é instrumentos de ella, dejad contrapuntos y motetes. Entre estos motetes y chançonetas se entremete y toca y canta uno, que debía de ser bien conocido, cuya letra era: _¡Hadedura albardana! ¡desdichada albardana!_ BERC., _Loor._, 46: Cuydó ser artero, probar por fadeduro. Albardán es bufón, truhán y holgazán; _hadeduro_, desdichado. J. ENC., 23: Ni andeis hechos albardanes | comiendo vianda vil. _Conq. Ultram._, t. 44. p. 499: E pagábase poco de joglares nin de albardanes. CLEONARD y otros inventan aquí no sé qué instrumento músico y le traen su etimología arábiga de _addedar_, que diz es el sonido del tímpano ó tambor; pero _se entremete entre ellos_, esto es, entre los _motetes_ y _chançonetas_, de modo que es un motete o chanzón particular, y nada más. Es imposible que todos fueran instrumentos; el Arcipreste metió entre ellos danzas y voces, y así en la copla 1229 van cantando una tonada morisca; en la 1230, van danzando al son de la gaita y tamboril; en la 1232, cantan un motete ó villancico, acompañado del órgano, caño y panderete.]

