Claros varones de Castilla, y Letras
Part 17
No dexó grandes tesoros, ni alcanzó muchas riquezas, ni bajillas; mas hizo guerra á los Moros, ganando sus fortalezas e sus Villas: y en las lides que venció Caballeros y caballos se prendieron: en este oficio ganó las rentas y los vasallos que le dieron.
¿Pues por su honra y estado en otros tiempos pasados cómo se hubo? quedando desamparado, con hermanos y criados se sostuvo. Despues que fechos famosos fizo en esta dicha guerra que facia, fizo tratos tan honrosos, que le dieron mui mas tierra que tenia.
Estas sus viejas historias, que con su brazo pintó en juventud, con otras nuevas victorias agora las renovó en senectud. E por su gran ablidad, por meritos y ancianía bien gastada, alcanzó la dignidad de la gran Caballería de la Espada.
E sus villas é sus tierras ocupadas de tiranos las halló; mas por cercos é por guerras, é por fuerzas de sus manos las cobró. Pues nuestro Rey natural si de las obras que obró fué servido, dígalo el de Portugal, y en Castilla quien siguió su partido.
Despues de puesta la vida tantas veces por su Ley al tablero; despues de tan bien servida la corona de su Rey verdadero; despues de tanta fazaña, á que no puede bastar cuenta cierta, en la su Villa de Ocaña vino la muerte á llamar á su puerta.
Diciendo: buen Caballero, dexad el mundo engañoso, y su halago: muestre su esfuerzo famoso vuestro corazon de acero en este trago. Y pues de vida y salud hicisteis tan poca cuenta por la fama, esfuercese la virtud para sufrir esta afrenta que os llama.
No se os haga tan amarga la batalla temerosa que esperais, pues otra vida mas larga de fama tan gloriosa acá dexais. Aunque esta vida de honor tampoco no es eternal, ni verdadera; mas con todo muy mejor que la otra temporal perecedera.
El vivir que es perdurable no se gana con estados mundanales, ni con vida deleytable, en que moran los pecados infernales; mas los buenos Religiosos gananlo con oraciones, y con lloros; los Caballeros famosos con trabajos y aflicciones contra Moros.
Y pues vos, claro Varon, tanta sangre derramastes de paganos, esperad el galardon que en este mundo ganastes por las manos. Y con esta confianza y con la fé tan entera que teneis partid con buena esperanza, que esta otra vida tercera ganareis.
_Responde el Maestre._
No gastemos tiempo ya en esta vida mezquina, por tal modo que mi voluntad está conforme con la divina para todo. Y consiento en mi morir con voluntad placentera clara y pura; que querer hombre vivir quando Dios quiere que muera es locura.
Tú que por nuestra maldad tomaste forma civil y baxo nombre: tú que á tu divinidad juntaste cosa tan vil como el hombre: tú que tan grandes tormentos sufriste sin resistencia en tu persona; no por mis merecimientos, mas por tu sola clemencia me perdona.
Así con tal entender, todos sentidos humanos conservados, cercado de su muger, de sus hijos y de hermanos y de criados, dió el alma á quien se la dió, el qual la ponga en el cielo, y en su gloria: y aunque la vida murió, nos dexó harto consuelo su memoria.
[Ilustración]
V.
_Al título de Garcilaso de la Vega, pag. 102._
_En el Cancionero M. S. de_ Gomez Manrique _hay una obra con el título de_ Difinicion del Noble Caballero Garcilaso de la Vega, _cuyas primeras Coplas ha parecido poner aqui, por expresar algunas circunstancias de su muerte, y un elogio que conviene con el que le hace Pulgar_.
A Veinte y un dias del noveno mes el año de cinco despues de cincuenta, é quatro centenas poniendo en la cuenta, nueve centenas é una despues, estando bien cerca del Lugar que es mayor de la Foya de tierra de Moros en nuestras ví gentes sospiros é lloros; é ví los contrarios facer al revés.
Las nuestras gentes muy agro lloraban, dando sospiros é grandes gemidos; los Moros con trompas é con alaridos é con atabales el ayre enllenaban. Los nuestros llorando su mal publicaban; los otros riendo su bien descubrian: así los llorantes é los que reian con voces discordes el campo atronaban.
Allí era llanto con miedo mezclado: lágrimas iban con lanzas echadas. Allí los gemidos é las cuchilladas facian un son muy desacordado. Allí por sacar el cuerpo finado avia ruido, é tan espantoso, que ninguno era tan poco medroso que non estuviese asaz demudado.
Lloraban, plañian parientes hermanos por ser así muerto por un ballestero aquel esforzado gentil Caballero, que otro mejor no fué por sus manos. La contra facian los perros paganos, de los quales era su lanza temida, á muchos con ella tirando la vida, é á otros dexando con cuerpos mal sanos.
Oyendo lo qual con gran turbacion, teniendo en el campo quien bien me doliese, sofrirlo no pude que presto no fuese á saber quien era aquel buen varon por quien se facia tal lamentacion, lo qual pregunté á uno muy paso: llorando me dixo: est'es Garcilaso: matóle saeta por gran ocasion.
Est'es aquel que sangre facia primero que nadie en los enemigos: est'es aquel que por sus amigos la vida é facienda de grado ponia: est'es aquel que tanto valia que nunca por cierto morirse debiera. Murio por gran falta de una babera, que por ir mas suelto traer no queria.
Este jamas perdió su reposo por grandes peligros, nin fuertes temores; antes en priesas é miedos mayores allí se mostraba menos temeroso. Este fué tanto en armas dichoso, que no lo fué mas el fijo mayor del buen Rey Troyano, nin su matador, por mucho que Homero le pinte famoso.
Est'es aquel mancebo nombrado, que non fué Troilo en su tiempo mas. Est'es aquel que nunca jamas fué visto vencido, maguer que sobrado. Este sin dubda ha bien demostrado en quantas peleas é casos se vió venir del linage de aquel que pasó con tanto peligro primero el Salado.
Aqueste que vedes aquí muerto ya, por quien esta gente tan fuerte se clama, aquí comenzó la su buena fama, la qual mucho tarde, ó nunca morrá. En aqueste mismo lugar donde está le armó Caballero en una gran lid Rodrigo Manrique el segundo Cid, á quien de su muerte mucho pesará.
Este muriendo al Rey fizo pago, pues que delante sus ojos fué muerto, su Orden muy bien guardando por cierto de nuestro Patron Señor Santiago, faciendo en los Moros non menos estrago que los descendientes en sí de Cadino, mostrando ser bien sin duda sobrino del noble Marques Señor de Buitrago.
.......................................
VI.
_Al título del Cardenal de San Sixto, pag. 109._
_En la edicion de los_ Claros Varones _del año 1747. en 8. al fin de la vida de este Cardenal se puso la advertencia siguiente_.
El P. M. Fr. Hernando del Castillo... Historiador de la Sagrada Religion de Predicadores, en la 1. part. lib. 3. cap. 42... hace varios elogios de los méritos y excelencias del Cardenal de Torquemada: y su ilustre descendencia la refiere asi:
«Fué el Cardenal Fr. Juan de Torquemada, no de Burgos, como le pareció á Fernando de Pulgar, ni de los padres que por su antojo él quiere darle en sus _Claros Varones_. Fué natural de Valladolid, como él mismo lo escribe en su _Lectura sobre el Decreto_, hijo de Alvar Fernandez de Torquemada Regidor de aquella Villa, y nieto de Pero Fernandez de Torquemada, y visnieto de Lope Alfonso de Torquemada. A Lope Alfonso de Torquemada, siendo Hijodalgo á los Fueros de Castilla, armó Caballero el Rey D. Alonso el Onceno el dia de su Coronacion en la Ciudad de Burgos, como parece en su Historia cap. 105. Está enterrado en la Iglesia de Santa Cruz de la Villa de Torquemada, donde era natural, y de cuyos antepasados era la mayor parte de aquel Lugar, como consta de un Privilegio que el Rey D. Fernando el Quarto dió á la Villa. De este Lope Alfonso, y de Ana de Collazos su muger fué hijo Pero Fernandez de Torquemada abuelo del Cardenal, y tuvo por hijo en Juana Fernandez de Tovar á Alvar Fernandez de Torquemada. Mandóse enterrar en la Iglesia de Santa Olalla de Torquemada junto á la sepultura de Alvar Lopez de Torquemada su tio. Su testamento es en la Era de MCCCCXIV. que es año del Señor de 1376. en el qual hace mencion de su primo Rodrigo Rodriguez de Torquemada, que fué Adelantado mayor de Castilla (en la Crónica del Rey D. Pedro cap. 3. 4. 5.) y de su tio Lope Garcia de Torquemada, Señor de Fornillos. Su muger Juana Fernandez de Tovar está enterrada en San Francisco de Valladolid en la Claustra en una Capilla que labró su hijo mayor Alvar Fernandez de Torquemada, padre que fué del Cardenal, y de Pero Fernandez de Torquemada. El Alvar Fernandez está con su muger en la Capilla susodicha de San Francisco; y el Pero Fernandez, hermano del Cardenal, en otra que llaman de Santo Domingo en San Pablo. Y haber sido hijo del dicho Alvar Fernandez consta por su testamento, y tambien por la Escritura de renunciacion que el Monasterio de San Pablo hizo de la legítima que le pertenescia por haber tomado allí el Avito y hecho profesion Fr. Juan de Torquemada su hijo.»
TABLA
DE LOS CLAROS VARONES.
TITULO I. Del Rey D. Enrique Quarto, pag. 4.
II. Del Almirante D. Fadrique, 17.
III. Del Conde de Haro, 24.
IV. Del Marques de Santillana, 32.
V. De D. Fernand Alvarez de Toledo, 45.
VI. De D. Juan Pacheco Maestre de Santiago, 53.
VII. Del Conde D. Rodrigo de Villandrando, 61.
VIII. Del Conde de Cifuentes, 71.
IX. Del Duque del Infantazgo, 78.
X. Del Conde de Alvadeliste, 83.
XI. Del Conde de Placencia, 85.
XII. Del Conde de Medinaceli, 87.
XIII. Del Maestre D. Rodrigo Manrique Conde de Paredes, 90.
XIV. De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra Señora, 98.
XV. De Garcilaso de la Vega, 102.
XVI. De D. Juan de Sayavedra, 104.
XVII. De Rodrigo de Narvaez, 105.
XVIII. Del Cardenal de Sant Sixto, 109.
XIX. Del Cardenal de Sant Angelo, 113.
XX. Del Arzobispo de Toledo, 117.
XXI. Del Arzobispo de Sevilla, 122.
XXII. Del Obispo de Burgos, 126.
XXIII. Del Obispo de Coria, 130.
XXIV. Del Obispo de Abila, 136.
XXV. Del Obispo de Cordova, 140.
XXVI. De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna nuestra Señora, 144.
TABLA DE LAS LETRAS.
LETRA I. Contra los males de la vejez, 146.
II. Para un Caballero que fué desterrado del Reyno, 154.
III. Para el Arzobispo de Toledo, 160.
IV. Para un Caballero su amigo de Toledo, 166.
V. Para el Obispo de Osma, 170.
VI. Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo, 173.
VII. Para el Rey de Portugal, 181.
VIII. Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal, 195.
IX. Para el Doctor de Talavera, 198.
X. Para Don Enrique, tio del Rey, 200.
XI. Para la Reyna, 202.
XII. Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla, 205.
XIII. Para el Condestable, 208.
XIV. Para un su amigo de Toledo, 212.
XV. Para el Cardenal, 220.
XVI. Del Razonamiento hecho á la Reyna quando hizo perdon general en Sevilla, 221.
XVII. Para el Señor Don Enrique, tio del Rey, 230.
XVIII. Para el Prior del Paso, 232.
XIX. Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en Granada, 233.
XX. Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla, 235.
XXI. Para un su amigo encubierto, 237.
XXII. Para D. Gabriel de Mendoza, 243.
XXIII. Para su fija Monja, 244.
XXIV. Para cierto Caballero, 270.
XXV. Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo, 273.
XXVI. Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna, 283.
XXVII. Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal, 287.
XXVIII. Para el Prior del Paso, 288.
XXIX. Para Mosen Alfonso de Olivares, que estaba en la compañia del Duque de Palencia, 291.
XXX. Para Puertocarrero, Señor de Palma, 293.
XXXI. Para el Cardenal de España, 294.
XXXII. Para el Señor D. Enrique, 297.
ADICIONES A LOS CLAROS VARONES.
I. Al título del Marques de Santillana, 301.
II. Al de D. Fernand Alvarez de Toledo, 304.
III. Al de D. Rodrigo de Villandrando, 311.
IV. Al de D. Rodrigo Manrique, 314.
V. Al de Garcilaso de la Vega, 320.
VI. Al del Cardenal de San Sixto, 323.
VARIANTES DE ALGUNAS CARTAS
SEGUN LA PRIMERA EDICION.
Pag. 152. lin. 3. tanto mas va á no andar. E propiamente fablando no se puede decir con verdad que vive ni que muere el viejo: no muere, porque aun tiene el ánima en el cuerpo; é no vive, porque tiene la muerte tanto cerca, quanto cierta. Así, Señor Doctor, que no sé yo qué vida puede tener el que este temor continuo tiene. Y lo mas grave...
154. 6. _sæpè & instantissimè_:
156. 14. y de otros muchos en diversas...
118. 13. que nos responda...
159. 16. en sus necesidades, y alli suele...
163. 11. facerle Casa de oracion...
164. 3. en caída total vinieron...
10. é para cosas pias...
170. 17. veinte y tres años, edad tan tierna...
171. 2. informaciones, unas contrarias...
172. 11. que sepais que porque...
173. 6. si á esos que lo oyen...
174. 2. que gente, y aun costaria menos...
175. 11. sirvio al Rey é á la Reyna en los principios tanto é tan bien...
176. 5. me paresce mejor para...
178. 19. é junto con él los trabajos e cuidados;
25. sus hermanos. Casaron estos: ellos...
FIN.