Cincuenta y cuatro Canciones Españolas del siglo XVI: Cancionero de Uppsala

Part 2

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Mira bien que os cuadre Que ansina lo oyera, Que Dios no pudiera Hazerla mas que madre; El qu' era su Padre, Oy d' ella nasçiò, Y el que la criò, Su hijo se dixera. Riu, riu, chiu, La guarda ribera, Dios guarde el lobo De nuestra cordera

Yo ui mil garçones Que andauan cantando, Por aqui bolando Haziendo mil sones, Diziendo à gascones, Gloria sea en el cielo, Y paz en el suelo Pues Jesus nasçiera. Riu, riu, chiu, La guarda ribera, Dios guarde el lobo De nuestra cordera.

Pues que ya tenemos Lo que desseamos, Todos juntos uamos Presentes lleuemos: Todos le daremos Nuestra uoluntad, Pues à se igualar Con nosotros uiniera (sic) Riu, riu, chiu, La guarda ribera, Dios guarde el lobo De nuestra cordera.

XLVII.

Señores el qu' es nascido De uirgen madre, Como paresce à su padre, A su madre en ser humano Paresce y en ser moderno, Y a su padre en ser eterno, Diuino Dios soberano. De aquesto el mundo està ufano Con la madre, De hijo de tan buen padre.

XLVIII.

Vos uirgen soys nuestra madre, Que la que el fruto[2] comiò, Madrastra la llamo yò.

Vos como Madre escogida, Rematastes nuestra rrastra, La otra como madrastra, Puso en cuentos nuestra uida, Ella la dexò perdida; Quando por madre os tomo, Madrastra la llamo yò.

[2] _el pero_, en la parte de Tenor.

XLIX.

Dezilde al caballero que non se quexe, Que yo le doy mi fè, que non la dexe. Dezilde al caballero, cuerpo garrido, Que non se quexe en ascondido, Que yo le doy mi fè, que non la dexe.

L.

Dizen à mi que los amores hè; Con ellos me uea si tal pensè. Dizen à mi por la uilla, Que traygo los amores en la çinta; Dizen à mi que los amores hè, Con ellos me uea si tal pensè.

LI.

Si amores me han de matar Agora tienen lugar. Agora que estoy penado En lugar bien empleado, Si pluguiesse à mi cuidado Que me pudiesse acabar, Agora tienen lugar.

LII.

¿Si de nos mi bien me aparto Que harè? Triste uida biuirè. El bien tiene condicion De ser de todos querido, Si alguno lo a perdido No le faltarà passion, ¿Pues yo con tanta razon Que harè? Triste uida biuirè.

LIII.

Hartaos o[:j]os de llorar, De [:j]emir y sospirar, Y vosotros o[:j]os tristes Pues tanta gloria perdistes Llorando l' aueis de pagar. ¡Hartaos o[:j]os de llorar!

LIV.

Falai meus olhos si me quereis beñy, Como falarà quin tempo non teñy. Deseyo falaruos Miñ alma, scuitayme, Non posso oluidaruos, Miñ alma falayme. Biuo deseyando a uos miño beñy Como falarà quin tempo non teñy.

SEGUNDA PARTE

NOTAS Y COMENTARIOS

Advertencia general.

Las observaciones y comentarios que siguen, no tienen ni con mucho, la pretension de ser definitivos. Para ello--y ruego al prudente y discreto lector que lo tenga en cuenta--me hubiera sido necesario consultar muchos libros, algunos de la mas estremada y singular rareza, que no he podido tener á mano. He hecho sin embargo, y puede creèrseme bajo mi palabra, cuanto ha estado à mi alcance, pues ciertamente no es ni aficiòn, ni amor al estudio, lo que me falta. Sin embargo ni soy un erudito, ni presumo serlo. Solo me tengo por un ferviente amante de nuestras letras, que las estudia con ardiente entusiasmo. Pretender otra cosa seria otorgarme una patente de sabiduria, con marchamo de ingenio, à la que no soy ni puedo ser legìtimo acreedor.

La caprichosa fortuna que suele dispensar sus favores à aquellos que menos los merecen--al fin y al cabo es veleidosa como muger--concediòme la gracia de hacerme tropezar con el precioso y desconocido libro cuyo texto literario acabo de transcribir. No aprovecharse del hallazgo fuera necedad manifiesta, que si el ser presumido es leve falta, la ignorancia es pecado que no tiene perdon. Por algo el Espiritu Santo diò el buen consejo que nos dice: »_Buscad y hallareis_».

Desde luego debo confesar, que el interès del peregrino _Cancionero de Uppsala_--asi me complazco en llamarle--es mucho mayor bajo el aspecto musical que en el concepto puramente literario. Quizà sobre aquel particular pudiera consignar algunos datos de mayor importancia, pero no es este, asi precisa reconocerlo, el lugar mas oportuno para llevar à cabo semejantes investigaciones. Todo lo que dijera deberia ser aceptado gratuitamente, ya que para juzgar de la exactitud de mis juicios ò de la oportunidad de mis observaciones, faltarian al curioso lector los comprobantes, es decir los textos musicales. Reservo esta parte de mi trabajo para el dia--si es que llega--en que pueda publicarla, pues los materiales estan acopiados, y solo falta comenzar la obra, que en realidad vendria à ser una consecuencia--y por que no decirlo--un complemento de aquel admirable _Cancionero de Palacio_, dado a luz por el inolvidable _Barbieri_, que vino a descubrirnos la mùsica profana española del Renacimiento, de aquella època gloriosa en que reinando _Isabel_ y _Fernando_, _Fernando o Isabel_--en realidad _Tanto monta_--se conquistaba Granada, se efectuaba la unidad nacional y se descubria un nuevo mundo.

Haré sin embargo algunas ligeras indicaciones, de tal gènero, por no hacer absoluta traicion al objeto primordial de mis estudios y de mis amores, la _mùsica española_ y su historia à traves de los siglos, pues no se trata como pretenden muchos de una utopia, ni de un sueño, ya que ha existido y aùn existe, como espero demostralo en un trabajo de gran aliento, que pronto vèra la luz publica, aunque mucho me pese por cierto, en idioma extrangero.

Jùzguense pues las siguientes _Notas_, como lo que en realidad son, es decir como un ligero avance en el estudio literario del curioso libro que pretendo ilustrar. Su verdadero fin no es otro, que el de señalar à los investigadores que me sigan, alguna pista que creo segura para la identification de la verdad. Si se juzga erronea mi opinion, con no seguirla el mal està remediado. En algunos casos he formulado observaciones de otro gènero que me han parecido curiosas ò pertinentes. Por desgracia mis pesquisas no han sido todo lo afortunadas que por mi parte hubiera deseado. Gran parte de tal culpa puede achacarse à mi falta de perspicacia y agudeza, pero en justicia, alguna corresponde tambien à las escasez de medios de trabajo con que he luchado.

Lo esencial para mi, era poner al alcance de los verdaderos eruditos, mi feliz descubrimiento. Ellos si lo creen digno de interès, se encargaràn de analizarlo como merece, depurando sus quilates.

Y esto dicho, paso à consignar mis observaciones y mis comentarios advirtiendo que el que dà de buena fe y con mejor voluntad todo lo que posee, no està obligado à dar mas.--Vale.

I.

En el rarísimo libro de mùsica de cifra para vihuela, intitulado _Silua de Sirenas_, compuesto por el excelente mùsico ANRRIQUEZ DE UALDERRAUANO, e impreso en Valladolid, por Francisco Fernandez de Còrdova, en 1547, segùn mis notas tomadas del ejemplar existente en la Bib. Nacional de Madrid, figura tambien una canciòn cuya letra comienza con el verso: _Como puedo yo biuir..._

IV.

El insigne poeta y mùsico JORGE DE MONTEMAYOR, _cantor en la capilla de S. A. la Infanta Dª Maria de Portugal_, primera esposa de FELIPE II, que despues de la muerte de dicha princesa, permaneciò adscrito al séquito del hijo de CARLOS V, hizo una glosa que comienza: _Vive en mi solo un contento..._ sobre el _Villancico ageno_:

_No soy yo quien veis vivir, No, no, no, Sombra soy del que muriò._

Puede verse al folio 70 del _Cancionero del excelentissimo Poeta George de Montemayor, de nuevo emendado y corregido... En Salamanca, en casa de Juan Perier, mercader de libros, e impresor_ 1579. (Al fin sobrepuesto: _En Salamanca, por Juan Perier, año de 1576_.)--Hay ediciones anteriores citadas por los bibliògrafos, pero la referida es la que he tenido ocasion de ver.

Creo probable que el _Villancico ajeno_ sea el que aqui reproducimos.

V.

Segùn puede verse en la lista de _Obras que se indican en el Indice general, pero que faltan en el Manuscrito de Palacio_, que publica Barbieri como ilustracion à su cèlebre _Cancionero de los siglos_ XV y XVI, al folio: clxxiiij del referido códice, debia hallarse un Villancico que comenzaba por las palabras:

_No me las enseñes mas..._

¿Tendria algo que ver con el nuestro?

VII.

En el _Cancionero general_ de Hernando del Castillo, impreso en Valencia en 1511, se encuentra una poesia anònima, que comienza con el mismo mote o estribillo. Consta de dos estrofas, diferentes de la transcrita, y presenta la variante de decir el ùltimo verso: _Que pasallos no podré..._

Bajo el n:ro 107 del _Cancionero_ de BARBIERI, figura de nuevo, puesta en mùsica à cuatro voces por JUAN DEL ENZINA, que muy bien pudiera ser asimismo autor de la letra, en nada indigna por cierto del nùmen de tan eximio poeta y compositor. Es de notar que la parte de Tiple de la referida composicion, comienza exactamente del mismo modo que la primera de las dos voces de la nuestra, pero esta semejanza no pasa de los dos primeros compases: (la-la = so-la = fa-re-etc.), lo que permite suponer que es posible se trate de un primer esbozo de un trabajo contrapuntìstico mucho mas desarrollado posteriormente por el mismo autor. Es sabido que JUAN DEL ENZINA residiò largo tiempo en Roma, en las cortes de JULIO II y de LEON X, y ya he dicho que las composiciones del presente _Cancionero_ son indudablemente debidas à los muchos y muy notables maestros españoles que florecieron en Italia durante el siglo XVI. Añadirè que la versiòn del _Cancionero de Palacio_ consta de tres estrofas, todas distintas de la que aqui publicamos.

Por ùltimo, creo oportuno consignar un curioso dato relativo à la ilustre personalidad del fundador de nuestro teatro que no recuerdo haber visto reproducido correctamente por ningun erudito español, y por el cual se viene en conocimiento que el Arcediano mayor de la Catedral de Màlaga, seguia interpretando sus obras dramàticas en la Corte pontificia.

Se trata de una _Carta_ de STAZIO GADIO, escrita al Marques de Màntua, FRANCISCO GONZAGA, con fecha 11 de Enero de 1513, dàndole noticias de su hermano Federico, detenido en rehenes por el batallador pontìfice GIULIO DELLA ROVERE, que ha sido publicada por el historiador italiano _Alesandro Luzio_, en su estudio: _Federico Gonzaga, ostaggio alla Corte di Giulio II_ (_Archivio della R. Società Romana di Storia Patria._ Roma. 1887. Vol. IX. pag. 46). Es documento curioso y el fragmento que nos interesa dice asi:

»_Zovedi a VI, festa de li tre Re, il s:r Federico... si ridusse alle XXIII hore a casa del Cardinale Arborensis, invitatto da lui ad una commedia... Cenato adunche si redusseno tutti in una sala ove si avea ad representare la comhedia_ (sic). _Il p:to R:no era sedendo tra il Sig. Federico, posto a man drita, et lo Ambassator di Spagna a man sinistra, et molti vescovi poi a torno, tutti spagnoli, et piu putane spagnole vi erano che homini italiani, perchè la commedia fu recitata in lingua castiliana, =composta da Zoanne de Lenzina, qual intervenne lui ad dir le forze et accidenti di amore=, et per quanto dicono spagnoli non fu molto bella et poccho delettò al s:r Federico._»

Quizà la cita parezca impertinente en este lugar, pero no obstante su interès salta à la vista. La ejecuciòn el dia de Reyes de 1513, (es decir el 6 de Enero y no en los primeros dias del mes de Agosto del mismo año como generalmente se dice) en casa del Cardenal de Arborea, de una comedia que trata de _la fuerza y accidentes del amor_, compuesta e interpretada por JUAN DEL ENZINA, no solo prueba, contra la creencia mas admitida, que los espectàculos dramàticos no cesaron en Roma durante el reinado del Papa guerrero, sino que puede contribuir à fijar la fecha exacta en que se representò, sin duda por primera vez, la _Farsa de Plàcida e Vittoriano_, compuesta en Roma segùn afirma de modo terminante JUAN DE VALDÉS, y de la cual existe una ediciòn romana de 1514, al decir de MORATIN, que hasta ahora no ha sido descubierta.

Tèngase en cuenta ademàs que, conforme à lo expuesto en mi trabajo _Sobre Juan del Enzina_ (Màlaga. 1895), el Arcediano de la Catedral malacitana, asistiò segun puede verse en las actas capitulares de dicha iglesia, à la reunion del Cabildo, celebrada el dia _13 de Agosto de 1513_. Dificilmente, dada la lentitud con que se efectuaban los viajes en aquella època, pudo hallarse en Roma à principios del mismo mes.

VIII.

Como obra de un tal _Gabriel_, se encuentra en el _Cancionero_ de BARBIERI, un _Villancico á tres voces_ (nro. 135) que tiene este mismo mote o estribillo. Ni la ùnica estrofa de que consta, ni la mùsica presentan la menor analogía con la versiòn aqui publicada. Segùn el docto musicògrafo antes citado, la obra en cuestion debe atribuirse à GABRIEL EL MÚSICO, que figura como poeta en el CANCIONERO GENERAL de 1511, y de quien D. LUIS ZAPATA dice en su _Miscelanea_ (pag. 406) que se llamaba _Gabriel Mena_.

Es posible que la letra de las dos estrofas ahora conocidas, que en nada se contradicen, sean obra de un mismo autor, por lo que me he permitido publicar la que se encuentra en el _Cancionero de Uppsala_, bajo su nombre.

IX.

No he podido identificar el origen de este _villancico_, y confieso que no hè tenido ocasion de ver el _Cancionero de Resende_, que por ser hispano-portuguès, me hubiera podido quizà suministrar algùn dato.

Lo que me atrevo à afirmar es que seguramente gozò de una gran popularidad. Buena prueba de ello es que en la bonita comedia de MORETO: _La fuerza de la sangre_ (Jor. 1ª. Escena III.) se _canta_ la siguiente redondilla, que se diria traducida de nuestra cancion:

_Un mal que violento viene Muy poco puede durar, Porque al fin se ha de acabar, O acabarà a quien le tiene._

X.

Hasta tres versiones musicales del presente villancico pueden verse en el riquísimo _Cancionero_ de BARBIERI: llevan los nro. 230-231 y 232 y todas ellas estan compuestas para tres voces. La mas antigua es de JUAN DEL ENZINA, lo que hace suponer al docto maestro que tambien la letra pudiera ser obra de tan preclaro talento, por mas que no se encuentre recogida en ninguna de las compilaciones de sus escritos que nos son conocidas. La segunda versiòn algo posterior, segùn lo descubre su estilo, queda anònima, y la tercera, aùn mas moderna, se debe à un cierto JUAN PONCE, compositor estimable, de quien se conservan hasta doce producciones en el Manuscrito de la Biblioteca de Palacio.

La versiòn à dos voces del _Cancionero de Uppsala_ no presenta la menor analogía con ninguna de las tres anteriomente conocidas. ¿Serà tambien algun esbozo ó trabajo preparatorio para otra composision de mayor vuelo, debida al propio JUAN DEL ENZINA? La poesia es la misma, salvo muy ligeras variantes, entre las cuales la mas notable se reduce à decir el primer verso de la estrofa primera publicada por BARBIERI: _El que no sabe de gloria..._ Faltan aqui las dos coplas o estrofas siguientes.

XIII.

En la importante coleccion de obras musicales, aun no debidamente estudiadas, que se conserva en la Biblioteca del Duque de Medinaceli, figura la siguiente:

_Alto--Recopilaciòn de Sonetos y Villancicos a cuatro y a cinco, de_ JUAN VAZQUEZ. 1560. (Al fin). _Impreso en Sevilla en casa de J. Gutierrez, impresor en Cal de Gènova, con licencia del Señor D. Juan de Ovando, provisor de Sevilla._

En 4º apaisado.--Frontis.--Para conclusion, despues de la hoja del membrete, otre hoja perdida con un _Hèrcules_. Muy curiosa dedicatoria: _Al Ilustre Señor D. Gonzalo de Moscoso y Casceres-Penna_, firmada: JUAN VAZQUEZ S. en que habla de CRISTOBAL DE MORALES, _luz de la Mùsica_, y de FRANCISCO GUERRERO, _que tanto lo secreto de la Mùsica ha penetrado, y los afectos de la letra en ella tan al vivo mostrado_.

Son cinco cuadernos con el descrito: el de _tiple_, que lleva la fecha 1559, el de _tenor_, notable por contener tres canciones añadidas, que faltan en los otros: «_La bella mal maridada_», «_Niña, erguidme los ojos_» y «_Llamaisme villano_», el de _Bajo_ y el de _Quinta parte_, para los veintidos primeros trozos. Contienen en total 22 canciones à cinco voces y cuarenta y cinco à cuatro.

El nro. 22 de estas ùltimas comienza precisamente segun mis apuntes, por el verso:

_Si no os hubiera mirado..._

Como no he podido confrontarla con la version que aqui publico, ignoro si se trata de la misma composicion, aunque la presente esta escrita à tres voces.

Este JUAN VAZQUEZ, fuè uno de los mas notables mùsicos españoles de la segunda mitad del siglo XVI, hasta ahora poco conocido. Debiò ser sevillano de origen, pues en la dedicatoria citada, al hablar de GUERRERO, dice _nuestra Sevilla_. Segùn FÉTIS, fuè maestro de capilla de la Catedral de Burgos.

Lo cierto es que se han conservado muchas obras suyas, pues à mas de la referida coleccion, ya bastante abundante, se encuentran otras, transcritas para vihuela, en la _Silva de Sirenas_ de ANRRIQUEZ DE VALDERRÀUANO (Valladolid 1547) y en la _Orphenica Lira..._ de MIGUEL DE FUENLLANA (1554). Y si esto pareciera poco, en la misma Biblioteca de Medinaceli se custodia la ùnica parte de _Bajo_ (por desgracia) de otra curiosa compilacion que contiene hasta vèinticinco canciones de su composicion. He aqui su señalamiento:

_Bajo. Villancicos y canciones de_ JUAN VAZQUEZ, _a tres y a cuatro_--(Al fin.) _Fueron impresos estos Villancicos y Canciones en casa de Juan de Leon, impresor de la Universidad de Osuna._ 1551.

En 4º apaisado--23 h.--Frontis con el escudo del Mecenas, _Don Antonia de Zuñiga_, à quien la _Dedicatoria_, firmada por el autor, và encabezada.

A mas de _Canciones y Villancicos castellanos_, hay tambien _algunos Sonetos_, lo que como dice JUAN VAZQUEZ, _no creo dejarà de dar a V. M. algun contentamiento_.

XIV.

Como composicion musical es la perla del _Cancionero de Uppsala_. No puede darse nada mas perfecto, por la fuerza expresiva y el color romàntico y misterioso, asi como por la intima y maravillosa union de la mùsica con la poesia. La pasion amorosa se muestra con todo su vigor en aquellas admirables escalas descendentes, sobre las que se cantan las vehementes palabras: _Como no venìs, amigo..._ Nòtese à título de curiosidad, que la letra recuerda mucho un pasage de la _Cancion_ de Melibea en el Acto Decimonono de la portentosa tragicomedia de _Celestina_.

Se comprende que este _Villancico_ fuera muchas veces reproducido.

Se hallaba probablemente en el _Manuscrito de Palacio_, publicado por BARBIERI, en una de las hojas que faltan. El _Indice_ señala en efecto al folio clx. un Villancico: _Que la noche hace escura..._

Puede verse tambien en el rarísimo _Libro de Mùsica de vihuela... de_ DIEGO PISADOR (Salamanca. 1552.) Es el primero à tres voces (fol. 9) del _Segundo Libro, en que hay Villancicos à tres voces y à cuatro voces, y de ellas va la voz cantada por de fuera y las otres tres tañidas_.

La letra presenta ligeras variantes y por tal causa creo prudente transcribirla:

_Si la noche haze escura Y tan corto es el camino, ¿Como no venis, amigo? Veòme desamparada; Gran pasion tengo conmigo, ¿Como no venis, amigo? Si la media noche es pasada, Mi ventura lo detiene Porque soy muy desdichada._

XXII.

Me trae à la memoria este _Villancico_ el recuerdo del curioso libro de ALONSO NUÑEZ DE REINOSO: _Historia de los amores de Clareo y Florisea, y de la trabajos de Isea, con otras obras en verso, parte al estilo español, y parte al estilo ìtaliano agora nueuamente sacada a luz.--Con Privilegio._ (Escudo del Impresor.) _En Venecia, por Gabriel Giolito de Ferraris y sus hermanos_, 1552.

(Al fin.) _Imprimiòse esta Historia de Florisea en la muy noble ciudad de Venecia, por Gabriel Yulito y sus hermanos y cabose 1^{ro} de Mayo de 1552 años._

En el libro segundo que comprende las _Obras en coplas castellanas y versos al estilo ìtaliano_, pag. 20-23, se lee una _Glosa_ al _Villancico_:

_Pues que vivo en tierra ajena Muy lejos de do nasci, ¿Quien habrà dolor de mi?_

Hasta aqui no existe verdadera analogía, pero la tercera estrofa entre las siete de que consta la glosa, dice asi:

_Si con tanto mal no muero Señora, de uos ausente, Es porque ueros presente Y gozar de uos espero, Mas pues falta lo que quiero, Muy lejos de do nasci, ¿Quien habrà dolor de mi?_

XXIII.

No he podido comprobar si esta lindìsima poesia, una de las mas delicadas y bellas, en mi modesto entender, de la colecciòn uppsaliense, serà debida el númen de aquel gran poeta y _estreu caualler mossen_ AUSIAS MARCH, cuyas obras fueron impresas por primera vez en _Barcelona_, por _mestre Carles amoros Prouençal, Lany_ MDXLIII _A_ XXII _del mes De dessembre_.

La mùsica que en nada le cede à la letra, presenta en la parte de _tiple_, cierta remota analogia con una preciosa _Villanella Spagnuola_, titulada: _Amante felice_, cuyo texto comienza:

_¡Ay que contento Que en el alma siento!_

Y que se halla recogida en la peregrina obra, de la que he visto el ùnico ejemplar conocido, conservado en la Biblioteca del _Liceo Musicale_ de Bolonia. Su señalamiento es como sigue:

_Affetti amorosi--Canzonette ad una voce sola, poste in musica da diuersi con la parte del Basso & le lettere dell' Alfabetto per la Chitarra alla spagnola raccolte da_ GIOVANNI STEFANI, _con tre Arie Siciliani & due Villanelle spagnole. Venecia. Ales. Vincenti._ 1618.

Agregarè que en nuestros dias, el maestro PEDRELL, legìtima gloria de la mùsica española, ha utilizado tan lindo tema, quizas de origen popular, en el delicioso _Coloquio_ de _Brunisenda_ con el trovador _Miraval_, pàgina del mas refinado gusto, que embellece la soberbia escena de la _Corte de amor_ en la primera Jornada de la trilogia lìrica: _Los Pìrineos_, la ùnica produccion del teatro lìrico español de algun empuje, que ha traspasado con èxito la frontera, siendo conocida y admirada en toda Europa.

XXV.

Como anònimo, aparece este _Villancico_ publicado en un raro pliego suelto (in 4º) citado por GALLARDO (_Ensayo..._ Madrid. 1863. tom I^{ro} nro. 569): _Copias de Anton Vaquerizo de | Morana. Y otras | de tan buen ganadico Y otras canciones y un Villancico_, que es precisamente el que nos interesa.

El sàbio maestro MENENDEZ Y PELAYO, lo reproduce en el tomo IV de su admirable _Antologia de Poetas lìricos castellanos_ sin decir quien sea su autor. Ahora bien en el _Cancionero_ de BARBIERI, se hallan las _Coplas_ de _tan buen ganadico_ como de JUAN DEL ENZINA, y lo que es mas, en el _Cancionero_ de dicho poeta (Edicion de _Jorge Coci--En Çaragoça. Acabòse à X dias del mès de Deziembre. Año de mill e quinientos e deziseys años._) al folio 77, puede leerse un _Villancico_ que comienza: _Ojos garzos a la niña..._

Conosco ademas otra interpretacion musical à cinco voces del mismo texto, que figura en la ya citada _Recopilaciòn de Sonetos y Villancicos..._ (Sevilla. 1560) de JUAN VAZQUEZ (nro. 34 de la segunda parte.)

XXVI.

Se encuentra en el _Cancionero_ de BARBIERI (nro. 258) puesta en mùsica à tres voces, sin indicacion alguna de autor, ni para la letra, ni para la mùsica--Esta no presenta ninguna analogía con nuestra version, pero en cambio el texto es casi igual, salvo algunas variantes; verbigracia los versos 4º y 5º de la estrofa dicen:

_Con sospiros la passaua, Mas peor esta que estaba..._

XXVII.