China Persiste En Resolver Mediante Negociaciones Las Disputas
Chapter 14
129. Fundamentándose en un profundo entendimiento de las prácticas internacionales y su propia y rica práctica, China confía firmemente en que no importa qué mecanismo o medios se elijan para resolver disputas entre los países, el consentimiento de los Estados concernientes será la base de esta elección, y la voluntad de los Estados soberanos no debe ser violada.
130. Sobre los problemas relativos a la delimitación territorial y marítima, China no acepta ningún plan de solución impuesta, ni recurso unilateral a soluciones de una tercera parte. El 25 de agosto de 2006, China sometió, en conformidad con el Artículo 298 de la CONVEMAR, al secretario general de la ONU una declaración, indicando que “El Gobierno de la República Popular China no acepta ninguno de los procedimientos previstos en la Sección 2 en la Parte XV de la Convención con respecto a todas las categorías de disputas a que se refieren el párrafo 1 (a), (b) y (c) del Artículo 298 de la Convención”. Esto excluye explícitamente de los procedimientos obligatorios de solución de controversias de laCONVEMAR las disputas relativas a la delimitación marítima, bahías históricas o títulos, actividades militares y de aplicación de la ley, y disputas respecto de las cuales el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ejerce las funciones que le asigne la Carta.
131. Desde su fundación, la República Popular China ha firmado tratados fronterizos con 12 de sus 14 vecinos terrestres a través de negociaciones y consultas bilaterales a la luz del espíritu de equidad y comprensión mutua, y cerca del 90% de las fronteras terrestres de China han sido delimitadas y demarcadas. China y Vietnam han delimitado mediante negociaciones los límites entre sus mares territoriales, zonas económicas exclusivas y plataformas continentales en la Bahía Beibu. La sinceridad de China en cuanto a la solución de disputas por medio de negociaciones y sus esfuerzos incesantes hechos a este respecto son conocidos por todos. Es evidente que las negociaciones reflejan directamente la voluntad de los Estados. Las partes participan directamente en la formulación de los resultados. Las prácticas demuestran que un resultado negociado ganará mejor el entendimiento y apoyo de los pueblos de los países interesados, se llevará a cabo efectivamente y será duradero. Solo cuando las partes involucradas lleguen a un acuerdo mediante negociaciones en pie de igualdad, se resolverá una disputa de una vez por todas, y se garantizará la plena y efectiva aplicación del acuerdo.