Part 2
CANTOR 1º -Aquí está... señorita Aurora Sosa...
BEDULIA. -Con... Lindor Suárez... (Aplausos y bravos.)
CANTOR 1º. -¡Los versos!
CABALLERO
Si quieres que tenga ratos de verdadera dulzura, dejame pasar la noche contemplando tu hermosura.
SEÑORITA
Caballero más amable pienso que tal vez no exista, pero de verme tan linda debe ser corto de vista. (Aplausos.)
CANTOR 1º -(A una dama.) Conserve, señorita, este recuerdo.
ADELA. -¿Por qué esta noche?... Más bien mañana se lo decimos a tata...
HILARIO. -Porque quiero matarte ese orgullo... Bastante me has hecho sufrir pa que no te castigue. Esta noche, pues, la temporada será conmigo... pal primer pericón.
ADELA. - No puede ser... se lo prometí a Fortunato...
HILARIO. -¡Discúlpate con él... pretextos no te faltan! (Se acerca a Fortunato.) Hermano, el que fue a Sevilla...
FORTUNATO. -¡Y el que fue y volvió, al otro se la quitó!
HILARIO. -¡No te aflijás!... Te víá a dejar el campo; pero antes debemos aclarar una cosa. He invitado a Adela pa bailar el primer pericón.
FORTUNATO. -Y ella te habrá dicho que está comprometida conmigo...
HILARIO. -¡Lo estaba antes conmigo!...
FORTUNATO. - No puede ser... En fin, ella lo dirá... Adela, ¿con quién va usted a bailar?
HILARLO. -(Ansia.) ¿Con quién?...
ADELA. -(De pie.) Este... con usted, Fortunato.
FORTUNATO. -¿Lo has visto?
HILARIO. -¡Ella es muy dueña!... ¡Qué diablos!...¡Viva la patria!... ¡Bravo!... ¡Bravo!... Van ustedes a bailar un pericón...
FORTUNATO. -¿Qué querés decir vos?...
HILARIO. -¿Yo?... ¡Nada! ¡Ja... ja... ja!...
VOCES. -¡Adela!... ¡Adela!. ¡Te tocó a vos!...
HILARIO -¿Ah, sí!...
FORTUNATO. -¡Veremos con quién sale!... ¿El brazo, Adelita?... ¡Bedulia!... ¡A ver si tenés buena mano!...
HILARIO. -¡Dispensenmé, pero esa cédula la saco yo!... Dicen que tengo buena suerte y quiero dársela toda a la flor del pago... (Toma la caja de las cédulas.) ¡Fijensén bien!... ¡Bien revueltas!... (Agita la caja.) ¡No tengo nada en las manos!... ¡Saco de arribita!... Esta... (Ansiedad.) ¡Hilario Serpa... (Aplausos.)
ADELA. -¡El destino!... ¡Dios, Dios!...
FORTUNATO. -(Pega en la caja un golpe.) ¡Eso es trampa!... (Caen las cédulas. Hilario se abalanza. Adela se interpone.)
HILARIO. -(Con desprecio.) ¡Bobo!. ¡Desgraciao!...
FELISA. -¿Por qué has hecho eso, Fortunato?
FORTUNATO. -¡No sé, mama!... (Va hacia Adela que se ha sentado en un rincón con la cabeza oculta entre las manos.) ¿Qué tiene, Adelita?... ¿Qué es eso?...
FELISA. -¿Ves lo que has hecho?... ¿Qué le pasa, m' hijita?...
HILARIO. -Un ataque de romanticismo, ha de ser. (La gente comenta en grupos.)
ADELA. -¡Nada!... ¡Ya pasó!. ¡Qué malo, Fortunato!... ¡Me ha dado un susto!...
FELISA. -¡Ah, bueno!... ¿Ya pasó?... ¡Pero cómo hemos quedao todos!... ¡Vaya!... ¡A bailar!... ¿Dónde está el acordionista? ¡Fortunato, llámalo pa que toque la acordiona!...
VOCES. -¡Eso es!. ¡Música!... ¡Música!... (Vase Fortunato.)
HILARIO. -¿Estás empacada, todavía?
ADELA. -(Llorosa.) ¡Pero, por Dios!... ¿Qué debo hacer?... ¡No seas malo!...
HILARIO. -Bailá conmigo... El pericón...
ADELA. -¡No!... ¡El pericón, no! ¡No es posible!...
HILARIO. -¡Enfermate, entonces, y no bailés con nadie!...
ADELA. -¡Qué diría la gente! ¡Es una vergüenza!... (Se oyen voces del chico. Corren todos al foro. Aparecen las chinas, y David con el chico al hombro.)
Voces. -¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?...
DAVID. -Nada!... ¡Que el borrego este ha voltiao la olla del chicolate!... (Sensación general.)
NICANORA. -¡Ah!... ¡Hijito mío!... ¿Se ha quemao?
DAVID. -¡No, señora! ¡Por desgracia no se ha hecho nada!... ¡Vea, ña Felisa!... ¡Tuíto el chicolate disparramao! (Nicanora revisa al chico.)
FELISA. -Ave María! ¡Qué desgracia! Y ustedes, zanguangos, ¿por qué lo dejaron arrimarse al fogón?
DAVID. -¡Eso es! ¡Ahora la vamos a pagar todos por ese mocoso mal enseñao!...
NICANORA. -¡Mal enseñao, no, porque tiene madre que lo castigue!, ¿sabe?
DAVID. -¡Ni una gota de chicolate nos ha dejao!...
Dichos y DON JUAN
D. JUAN. -¿Qué ha pasao?
FELISA. -¡Qué va a pasar! ¡Que el chico de mi comadre se ha voltiao la olla del chicolate!...
D. JUAN. -¡Gurí travieso!... ¡Apenitas lo había dejao Fortunato en mi cama, se levantó y agarró pal patio!...
FELISA. -¿Y vos por qué lo dejaste salir ¡Si vos no tuvieras esa pachorra!
D. JUAN. -¡Caramba, no te enojés!... ¡Vaya uno a saber lo que se le había antojao al muchacho!...
FELISA. -¡Salí de ahí!... (A las chinas.) ¡A ver, Canora!... ¡Emiliana!... ¡Vayan a moler un poco de café!... ¡Qué lástima!... ¡Tan rico que me iba saliendo el chicolate! Por culpa tuya!...
D. JUAN. -¡No se aflija, vieja!... La gente sabrá disculpar... ¿Pero no siguen las cédulas?...
FORTUNATO. -Se acabaron, tata.
D. JUAN. ¡Bueno, a bailar, entonces!... (Nicanora sienta al chico a su lado. Entra David tocando el acordeón. Se forman parejas.)
FORTUNATO. -(Invitando.) ¿Adelita?... (Esta vacila y le toma el brazo.)
HILARIO. -(Aplaudiendo.) ¡Bravo! ¡Bravo!... ¡Viva la patria!... (Las parejas circulan mientras preludia el acordeón. Una se para delante de Hilario.)
UNA. -¿Usted no baila, Hilario?...
HILARIO. - ¡Me gusta mirar!... Además... quien va a bailar con este pobre gaucho zaparrastroso.
UNA. -(Yéndose.) ¡Ave María!...
HILARIO. -¡Una madre!... (Se mete los puños en los ojos.) ¡No me dan ganas de llorar!
FELISA. -(A los tirones con Juan.) ¡Pero Juan! ¿Estás loco?... ¡No quiero bailar!...
D. JUAN. -¡Vamos, vieja! ¡Este periconcito, nomás!... Pa acordarnos de nuestros tiempos.
VOCES. -¡Sí... sí, que baile!...
DAVID. -¡Baile, doña Felisa! ¡Le va a hacer bien pal reumatismo! ¡Se ablandan las tabas!
FELISA. -(Acepta.) ¡Pero qué disparate!... ¡Qué va a pensar la gente!...
D. JUAN. -¡Cuando menos que somos novios!... ¡A ver, muchachos, ese pericón! ¡Una madre!... ¡Si me parece que tengo 30 años menos!
(Baile.)
D. JUAN. -¡Sí ya no me acuerdo!... ¡Era como luz pa improvisar antes! ¡Espérate un poco!... (Se compone el pecho.)
FELISA. -¡A ver si no salís con ninguna zafaduría!...
D. JUAN. -Perdé cuidao, vieja. ¡De los 60 pa' arriba, no hay hombre que no sea un santo!... ¡Aguardá un poco!... Éste: «Una mañana en el monte nos encontramos los dos...
FELISA. -¡No, eso no!... ¡Sinvergüenza!
D. JUAN. -Era pa asustarte, nomás. Güeno... «No porque yo sea viejo te pongas haciendo cruces si entuavía tiene juerzas ño Juan en los caracuces.»
VOCES. -¡Oigalé!... ¡Muy bien! ¡Que le retruque, ña Felisa!
FELISA. -¿Acaso soy manca?... «Mire viejo que se pasa y ya se cae de maduro, metasé con... su madrina o en la cueva de un peludo.»
FORTUNATO. -En el ramo que te di iba la flor de mi amor, ¿qué has hecho, Adela, del ramo? ¿dónde está mi linda flor?
VOCES. -¡Oigalé cómo improvisa!...
HILARIO. -(Entra por el foro y se mete en la rueda.) Adelita, yo la desempeño...
FORTUNATO. -¡No permito!...
ADELA. -¡No, Hilario!... ¡No, por favor!...
HILARIO. -¡Caramba!... ¡Parece que fuera a decir algo malo!... Que lo diga el público: ¿quieren que la desempeñe a Adelita?
VOCES. -¡Sí! ¡No! ¡Sí!
HILARIO. -¡Bobo!... Si sos hombre, escuchá: «Como el pastel que me hiciste cayó al suelo y se rompió; el ramo que me ofreciste... ¡qué querés! (huele el ramo) se me perdió.»
(Fortunato se avalanza y casi luchando van hacia afuera. Tumulto.)
FELISA. -¡Mi hijo!... ¡Hijo querido!...
DAVID. -¡Son cosas de hombres, señora!
FELISA. -¡Fortunato!... ¡Hijo querido!...(Pausa. Adela solloza en un rincón.)
VOCES. -¡Abran!.. ¡Abran!... ¡Un herido!... (Felisa escapa dando gritos. Aparece Hilario con una herida visible, sostenido por dos.)
HILARIO. -¡Me pegó bien!... ¡Qué diablos!...
ADELA. -(Al oír la voz de Hilario da un grito y corre hacia él.) ¡Hilario!... ¡Hilario querido!... ¡Me lo han matao, madre santa!... ¡Me han matao a mi hombre!... ¡Sí... sí!... ¡Sepanló todos!... ¡Mi cariño!... ¡Mi amor!... ¡Mi todo!... (Estupor general. Se echa a sus pies y le abraza.)
HILARIO. -(Dándole con el pie.) ¡A buena hora!... ¡A buena hora!... ¡Orgullosa!... ¡Coqueta!... ¡A buena hora!...
Categoría:ES-C Categoría:Farsas Categoría:Teatro de Florencio Sánchez Categoría:P1910 Categoría:E1904 Categoría:Literatura uruguaya (Títulos)