Catálogo Monumental de España; Provincia de Álava Inventario general de los monumentos históricos y artísticos de al nación.

Part 8

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Forma el pórtico como el primer cuerpo de la fábrica y está adosado a ella, más bajo, y recubierto de un tejado sin cornisa, ni canecillos, ni impostas de ninguna especie. (Lám. 35.)

Tres arcos de elegante y severa faz, apuntados ligeramente en ojiva dos de ellos, y el tercero, desarrollado en la natural curva románica, prestan su luz al pórtico de la ermita. Los dos de los extremos, tapiados en su base por gruesos muros, ostentan verjas de barrotes primitivos; el arco central tiene tres escalones que dan acceso al interior del pórtico.

Los pilares de tan severa arcada forman un haz macizo de columnas sencillas, rematadas en capiteles muy de la época, y el tono general de la fachada, por la disposición de sus elementos y el orden primitivo de la sillería, es de un carácter sorprendente.

El interior del pórtico (lám. 36) ofrece las bellezas de sus tres arcos y la adustez de sus paredes lisas. El lienzo que es frontero de la arcada nos presenta la puerta del Santuario (lám. 37), enriquecida con cinco órdenes de columnas que descansan en basamentos de rica talla y terminan en capiteles de un ajedrezado purísimo.

El interior del templo ofrece ya, en el desarrollo de sus columnas y en la resolución de sus bóvedas, la influencia ojival. La nave donde, en un altar de talla relativamente moderna está Nuestra Señora de Ayala, no conserva apenas carácter románico. (Lám. 38.)

En el ábside semicircular (lám. 39) abre una ventana de arco muy abocinado y ojival.

Cuanto a la imagen, por su expresión, pintado y talla, parece una escultura del siglo XV.

_Lámina 36._

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Existen en la ermita, a uno y otro lado del altar de Nuestra Señora, dos lienzos de factura muy diferente, pero de cierto mérito los dos. El de la izquierda representa la Coronación y el de la derecha la Concepción de Nuestra Señora. A pesar de los buenos oficios del arcipreste de Alegría, D. Galo Ladrón de Guevara, y de nuestros esfuerzos propios, nos fué imposible discernir sobre los autores, aun cuando no fuera arriesgado el asentar que son por su factura dos lienzos de distinta mano, por más que en el asunto y ejecución parezcan de la misma escuela española.

Hay además en la iglesia parroquial de San Blas un hermoso relieve policromado, en piedra, representando a Nuestra Señora del Rosario, sentada, con el niño en su regazo, a la manera de las _Madonas_ de Rafael.

El perfil aguileño de la Virgen, la gracia con que se desrizan sus trenzas sobre el plegado del manto, la actitud risueña y graciosa del Niño Jesús, asentado uno de sus pies sobre la cabeza de un angelito, de los dos que rematan el relieve por su parte inferior, así como la paloma que en lo alto presta al cuadro su candor simbólico, avaloran extraordinariamente esta obra, que está preciosa y noblemente ejecutada, así en la parte de relieve como en la del policromado, cuyo autor y época, aunque desconocidos, creemos sean del siglo XVI.

En la dicha iglesia parroquial nos mostró su amable Arcipreste unos santorales, con las hojas de piel, verdaderamente extraños y curiosos.

A más, en la parroquia de Echábarri-Urtupiña, hay un cuadro en relieve sobre madera, «con varias figuras representando la Purificación», y un copón, de plata, con tallas de indudable mérito.

En la parroquia de Argomániz se guarda un Crucifijo con diadema, que tiene carácter de las tallas del siglo XIII.

Ni la iglesia parroquial, donde no hay nada de notable más que el relieve de piedra ya descrito, ni las ermitas de San Miguel de Henayo, de Nuestra Señora de Larraza, de San Julián, de San Pedro Larraz y de San Martín--todas ellas muy semejantes por su insignificancia,--ni el convento de las Clarisas, donde no fué posible alcanzar visita, a pesar de los buenos oficios del Arcipreste, merecen singular mención.

Únicamente hay que citar, más por su antigüedad y valor histórico que por sus excelencias artísticas, la Casa-Ayuntamiento, que ostenta en su fachada los tres arcos de un pórtico severo y el escudo de esta gloriosa villa, que D. Alfonso, _el Justiciero_, mandó poblar.

AMURRIO

EL PUEBLO.

Se llega a Amurrio de Vitoria por la carretera de Bilbao. A la entrada del pueblo hay un precioso grupo de _chalets_, de tipo suizo, que le dan un aspecto exótico.

Está situado Amurrio en una llanura rodeada de montañas; tiene 98 casas y cerca de 500 vecinos, que se dedican a la agricultura y ganadería.

Se compone este Municipio de los lugares, aldeas y barrios de Amurrio, Aldama, Alday, Alturriaga, Arisqueta, Arrechoncho, Arrieta, Berganza, Cerrajería, La Calle, Landaburo, Larra, Mendíjur, Olaco, Onsoña, Orúe, Oscate, Pardio, Sagalíbar, Sargarribay, San Roque, Saracho, Ugarte y Zamora, los cuales, esparcidos por el término, en la llanura de sus prados, ofrecen un hermoso y pintoresco panorama.

HISTORIA

La fundación de Amurrio es antiquísima, tomando parte en las obscuras epopeyas de los primeros tiempos de la invasión goda. Los anales y cronicones registran este nombre de Amurrio junto al de merindades y cofradías de la Reconquista, sobresaliendo el nombre del fundador de la casa-solar de Mariaca, D. Juan de Mariaca, de quien, según el Sr. Carreras Candi, se registran hazañas comparables a las de Hércules.

Hasta el año 1839 existió en Amurrio una torre antiquísima que perteneció al Duque de Berwick, el cual percibía por juro los frutos decimales.

En 1813 se reunió allí la división española, al mando de D. Pedro Girón, encaminándose a Vitoria para tomar parte en la batalla de este nombre.

Durante la guerra civil Amurrio sirvió más de una vez de cuartel general a las tropas del Pretendiente.

MONUMENTOS.

Entre sus edificios notables merecen ser citados: el palacio de Guinea, del antiguo linaje de los Cejudo, que tiene una fachada con notables pórticos ojivales y dos escudos labrados primorosamente en piedra; el Ayuntamiento, construcción de severas líneas grecorromanas, con tres arcos de entrada al pórtico en su planta baja, y otros tres que dan al balcón de su planta principal; y la iglesia parroquial hermoso testimonio románico, notabilísimo por su fachada, con tres columnas rematadas en capiteles muy característicos y una archivolta valentísima, de airosas curvas y elegante sencillez.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Según nuestras investigaciones, refrendadas por el autorizado testimonio del párroco D. Faustino de Mendieta, no existen tallas, ni lienzos, ni ornamentos, dignos de mención, fuera de un cáliz, con un sol entre dos águilas, repujado con gracia y delicadeza.

ANDAGOYA

EL LUGAR.

Está en el Municipio de Cuartango, enclavado en paraje agreste, a la izquierda del ferrocarril de Miranda a Bilbao, cerca de las canteras de Anda y entre pinos y robledales.

Tiene unos 24 edificios y 120 vecinos. Su situación es pintoresca, y sus vecinos, muy industriosos.

HISTORIA

En lo antiguo del valle de Cuartango y todos sus lugares, entre ellos el de Andagoya, formaron hermandad con la cuadrilla de Zuya, y pertenecieron al señorío de los Condes de Salvatierra.

Uno de éstos, D. Pedro de Ayala, que se alió a la causa de los Comuneros, fué despojado del señorío por el emperador Carlos V, y para que Andagoya no volviese al poder de ningún Señor, sus habitantes compraron al Monarca los derechos.

Se gobernaba por dos alcaldes, ambos con iguales atribuciones, nombrados: uno, por los labradores, y otro, por los nobles. Éstos celebraban sus juntas en la hoy derruída iglesia de San Vitores, y el estado llano, en la que ahora es parroquia de la Asunción.

MONUMENTOS.

A más de las iglesias desaparecidas de San Vitores y San Mamés, se registra la subsistente de Nuestra Señora de la Asunción; como las anteriores, de carácter románico, pero bastante más pequeña, sin pórtico, con el ábside medio derruído, notable únicamente por la Virgen, hermosa talla del siglo XIII.

Nuestra Señora está sentada dentro de la hornacina en un sillón, y tiene en su regazo al Niño-Dios, con la diestra erguida en actitud profética y un libro en la siniestra mano. (Lám. 40.)

Ambas imágenes están primorosamente talladas, sobre todo el Niño Jesús, cuyo pelo, rizado en forma de diadema, denota el buen gusto del artífice.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Fuera de la citada talla, ninguno hay digno de especial mención.

ANGOSTINA

EL LUGAR.

A la orilla izquierda del Ega, y a dos kilómetros de Bernedo, de cuyo Municipio forma parte, está el lugar de Angostina, compuesto de 70 casas y unos 130 vecinos.

HISTORIA

Agregado desde su fundación a la merindad de Bernedo, su historia arranca del fuero que á esta villa otorgó D. Sancho, _el Sabio_, de Navarra, por los años de 1118.

MONUMENTOS.

Su único monumento digno de mención es la ermita de San Bartolomé, donde se guarda una imagen de Nuestra Señora, tan semejante a la de Andagoya que se diría una réplica.

Iguales actitudes, la misma sensación de naturalismo, se diferencian solamente en que el cetro que ambas sostienen en la mano diestra es en la de Angostina más floreado y el rostro de facciones más bastas. En todo lo demás ambas imágenes son de tan asombroso parecido y de un bizantinismo tan pronunciado, que su clasificación no ofrece dudas de ninguna clase. (Lám. 41.)

AÑÚA

EL LUGAR.

Distante dos kilómetros de El Burgo, a cuyo Ayuntamiento pertenece, consta de 17 casas y unos 75 habitantes, lo cual dice su insignificancia.

MONUMENTOS.

Merece mencionarse la ermita de Santa Lucía, adonde acuden los romeros de toda la comarca en peregrinaciones famosas.

Es un templo, como los anteriores, pequeño, de pronunciado estilo románico, que tiene ábside ojival, de notabilísimas fenestras, y portada severa y elegante, igualmente ojival. (Láminas 42 y 43.)

Las columnas de esta portada ostentan capiteles exornados de interesantes mascarones, y en la archivolta, enriquecida de cordelajes, aparece ya la elegancia de las ojivas.

La ermita en su interior no ofrece nada de particular, ni en imaginería ni en ornamentos.

ARCINIEGA

LA VILLA.

En la llanura que se extiende al pie de la sierra de la Encina, muy poblada de huertas y arbolado, está la villa de Arciniega.

Se compone de 152 edificios y de unos 500 habitantes, los cuales se dedican principalmente al pastoreo.

HISTORIA

Según un privilegio de D. Alfonso, _el Sabio_, otorgado en 1272, se concedió «a los pobladores de la puebla de Arciniega el fuero e las franquezas que han Vizcaya e el concejo de Vitoria».

Los Reyes Católicos confirmaron el privilegio en 1480.

Cuando, en la guerra de la Independencia, los franceses suprimieron el fuero, representantes de todo Álava, reunidos en el monasterio de Arciniega, nombraron diputado general de su provincia a D. Miguel Ricardo de Álava.

MONUMENTOS.

A más de los edificios modernos levantados por las Hermanas Carmelitas y de la Compañía de María, y por los Hermanos Maristas y de las Escuelas Cristianas, todos sujetos al «arte social» de que hablábamos en el prólogo para lamentar que anteponga la utilidad a la belleza, existen en la histórica villa monumentos de arqueología muy notables.

El convento de las Agustinas, fundado en 1586 por Pedro Ruiz de Montellano y su esposa, Inés de Oribe, ostenta una portada de estilo jónico y un sobrearco con un notable escudo en piedra.

Los dos palacios de Álava y de Murga, entrambos con fachadas platerescas y relieves muy elegantes en sus escudos, tienen aún restos de murallas y algún cubo con aspillera casi intacto.

La ermita de la Virgen de la Encina, que se alza en la sierra, es un templo ojival relativamente espacioso, con sus tres naves, su crucero y un retablo magnífico, en el que se destaca la Virgen, menos apreciable en su talla descuidada y en el estofado de sus telas.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Al lado del Evangelio hay un túmulo en piedra, labrada primorosamente, y sobre él, de rodillas, vestido de pontifical y a su tamaño, está la estatua del que fué obispo de Salamanca y de Canarias don Cristóbal de la Cámara y Murga, hijo de Arciniega.

ARGANDOÑA

EL LUGAR.

Como a siete kilómetros de Vitoria, junto a la carretera de Estella, entre álamos y frutales, está Argandoña, lugar compuesto de unas 16 viviendas, agregado a la capital con sus 75 habitantes.

LA IGLESIA.

Su parroquia, de categoría rural, pertenece al arciprestazgo de Armentia y está consagrada a Santa Columba. Además, en el caserío que llaman barrio de Arriba, hay una ermita dedicada a San Miguel.

«Próxima a Estíbaliz--nos dice D. Ángel Apraiz en su curioso estudio _El románico en Álava_--álzase la iglesia de Argandoña que, al igual de otras mencionadas abajo, ostenta detalles idénticos a los de aquella fábrica, privándola de cierta singularidad que en ella se ha pretendido.»

La iglesia de Argandoña, efectivamente, es más rica, más elegante, más airosa de portada y ábside que muchas iglesias románicas de Álava, las cuales, en su mayoría, son la sobriedad, cuando no la pobreza misma. Pero acaso no pueda sostenerse, sin evidente exageración, su cotejo con la basílica de Estíbaliz, fuera de cierta semejanza en la esbeltez de su portada y en el exornado de sus columnas.

Esta portada, no tan ricamente labrada como la de Estíbaliz, carece de las hojas, pájaros y flores que tanto avaloran la basílica; pero ofrece en los dados de sus columnas y en el entrelazo y figuras de sus capiteles una suntuosidad realmente inesperada por la insignificancia y pequeñez del edificio, que en todo lo demás--amén de su ábside, muy hermoso y bien conservado, con ricas fenestras,--que en todo lo demás, repetimos, no ofrece nada digno de mención. (Láminas 44 y 45.)

ARZUBIAGA

EL LUGAR.

Es una agrupación de siete viviendas, con unos 26 habitantes, perteneciente al Municipio de Arrazua.

LA IGLESIA.

Su iglesia, de categoría rural de segunda clase, está dedicada a la Asunción, y tiene una riquísima portada, muy parecida a las de Estíbaliz y Argandoña, por la riqueza de sus capiteles, labrados con entrelazos y figuras del mejor románico alavés. (Lám. 46.)

BELUNZA

EL LUGAR.

Lugar con 27 casas y 136 almas, situado en un repecho fértil del término municipal de Urcabustaiz.

LA IGLESIA.

Su iglesia parroquial, de pintoresco aspecto, rural de segunda clase, pertenece al arciprestazgo de Ayala, y es de las más notables por el buen gusto que preside las labores de su portada, por las elegantísimas fenestras de su ábside, por la severidad de su pórtico, y por todo el conjunto señoril, rico y fastuoso de este templo románicoojival. (Lám. 47.)

El pórtico, formando un cuerpo añadido, se apoya sobre el cuerpo de la torre y sobre el ábside; es bajo, recubierto por un tejado moderno, y ofrece una bonita arcada del más puro románico.

La portada del templo, donde se inicia ya la ojiva, es de finas labores, acaudaladas primorosamente por la riquísima archivolta, de notable resolución y elegantes curvas, y por sus catorce columnas, de capiteles sorprendentemente calados por hojas, flores, animales y figuras extrañas. (Láminas 48 y 49.)

Las columnas, finas, esbeltas, ágiles, son lisas y de extraordinaria distinción. Los capiteles, en sus calados admirables, nos ofrecen las flores cuatrifolias, características de la transición románicoojival.

Cuanto al ábside, acaso es, con los de Estíbaliz y Armentia, el más notable de cuantos figuran en este CATÁLOGO. Su primera particularidad es que no cierra, sino que prolonga el templo. La primitiva construcción debió ser, como todas las de esta índole, un cuerpo auxiliar con sus tres fenestras: la del centro y las de ambos lados o fachadas. Más tarde, y con el fin sin duda de agrandar el templo, unieron a este primer cuerpo del ábside otro segundo, como se prueba por las cimbras del tejado, por las fenestras y por los lienzos interiores.

De todas suertes, este ábside de Belunza es notabilísimo, y la pureza de sus arcos fenestrales, románicos sin detrimento ni corrupción alguna, de lo más notable del templo. (Lám. 50.)

BERNEDO

EL PUEBLO ACTUAL.

Está emplazado en una altura, dominando el valle del Ega, y su comarca es rica en pastos, por lo que sus vecinos se dedican a la ganadería principalmente.

Dista unos 38 kilómetros de Vitoria y tiene 156 edificios con 300 almas.

HISTORIA

Se ha dicho que esta villa es de origen griego; pero el Sr. Carreras Candi, en su tantas veces citada obra _Obispado y fueros de Álava_, lo niega, así como el que se llamase Veleia y la fundaran los mismos griegos focenses establecidos en Marsella.

Los datos más antiguos se refieren al fuero que le concedió don Sancho, _el Sabio_, de Navarra, casi igual al que había concedido a las villas de Antoñana y de Laguardia, por los años de 1182.

Este fuero de Bernedo se conserva en la Cámara de los Comptos, de Pamplona, y en él se prohibe el empleo de las pruebas del hierro caliente y del agua hirviendo, como también los desafíos y los juicios de Dios. El Rey manda que los agravios y pleitos se diriman con la presencia de testigos traídos por las partes que se querellen.

Bernedo, como se atestigua aún por su castillo en ruinas y por sus lienzos de muralla en pie, fué plaza fuerte de importancia. El gobernador de Navarra Alfonso de Novelay concedió al vecindario en 1306 la exención de pagar por cuanto sacasen del reino. A consecuencia de haber mandado Carlos II de Navarra que volviesen los habitantes a pagar portazgo, acudió la villa al rey D. Pedro de Castilla, el cual respondió así al pliego que le enviaron a Valladolid, donde se encontraba a la sazón:

_«A lo que me pidieron por merced en razón de portazgo que el Rey de Navarra dicen que puso en Bernedo... a eso respondo que yo enviaré mi carta al Rey de Navarra sobre esto e le enviaré rogar que si nuevamente fué puesto el dicho portazgo que lo faga tirar, e creo que lo fará...»_

En los pactos hechos en Burgos, entre los Embajadores de Carlos, _el Malo_, de Navarra, y el rey D. Enrique II de Castilla, Bernedo fué entregada en rehenes al Monarca castellano y hasta 1476 no se incorporó definitivamente a la Corona de Castilla.

Autorizado por la villa, Diego Martínez de Álava pidió que se la concediese el fuero, ordenanzas y privilegios que gozaba Vitoria, a lo cual accedieron los Reyes Católicos por los años de 1491.

En 1521 era gobernador de la fortaleza el dicho Martínez Álava, quien en la guerra de Comunidades permaneció fiel al Emperador. Poco después se nombró castellano perpetuo a D. José Tomás de Rivas y Berástegui, y, por fin, al mediar el siglo XVI, pasó al marquesado de Legarda.

MONUMENTOS.

Hasta hace dos siglos, y en uno de los cerros inmediatos, se alzaba la iglesia de San Esteban, en la que, con arreglo al fuero local, se prestaban los juramentos en juicios civiles y criminales.

Actualmente, no hay más monumento digno de mención que la iglesia parroquial, de entrada, perteneciente al arciprestazgo de Campezo, y que está dedicada a la Natividad de la Virgen.

Esta iglesia es tan semejante a la de Belunza, que se diría una reproducción. Su portada es más fastuosa, y la riqueza de sus arcos y capiteles, cuajados de figuras apostólicas, de grifos, de flores y de vástagos, acusa, más que en la de Belunza, la magnífica influencia ojival. (Lám. 51.)

BETOÑO

EL LUGAR.

Se halla a dos kilómetros de Vitoria, cruzado por la carretera de Vergara, en un paraje llano de tierras labrantías, con abundancia de aguas y árboles.

Es una aldea de 28 viviendas y unas 150 almas, famosa en nuestros días por la caza de codornices y aves de invierno.

HISTORIA

Betoño es una de las llamadas «aldeas viejas» y figura en el _Catálogo de San Millán_ con el nombre de Betonín.

Durante toda la Edad Media sigue la suerte de la Cofradía de Arriaga, y por fin los Reyes Católicos la incorporan definitivamente a Vitoria.

MONUMENTOS.

Existen en Betoño la ermita de Santa Eufemia, que debió ser construída a comienzos del siglo XIII y que hoy, por sus retoques y desmembramientos, apenas tiene otra importancia que la histórica, y la iglesia parroquial, adscrita al arciprestazgo de Armentia, que perteneció al patronato de las monjas dominicas de San Juan, y que hoy está bajo la advocación de San Esteban. Es de ornamentación más pobre que las anteriores, pero de un estilo románico más puro. Su portada, donde los capiteles apenas tienen otro adorno que unas hojas, nos ofrece unos arcos más acentuados y una severidad más característica. (Lámina 52.)

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la iglesia de San Esteban hay dos arcones de curiosas tallas y relieves, y en la de San Andrés, de la inmediata aldea de Bolivar, se guardan en otra arca, no menos primorosamente tallada, los restos de San Segismundo, rey de Borgoña.

CATADIANO

EL LUGAR.

Situado a la izquierda del río Bayas, en un paraje pintoresco del término municipal de Cuartango, es una pobre aldea de 16 viviendas y de unas 60 almas.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, es pequeña, desnuda de ornamentación, y caracterizada únicamente por el ábside, el cual ofrece una fenestra románicoojival, cuyas columnas esbeltísimas rematan en labrados capiteles con jimias, canecillos y monstruos primorosamente labrados.

CICUJANO

EL LUGAR.

Hállase en un paraje agreste, de montañosas lejanías, y se compone de 23 casas y 80 almas. Es cabecera del Ayuntamiento de su nombre.

MONUMENTOS.

La iglesia, dedicada a la Degollación del Bautista, es rural, de segunda clase, y pertenece al arciprestazgo de Maestu.

Adosado al cuerpo de la torre hay un pórtico de construcción bastante más moderna. La única particularidad notable del templo es su portada, tan pobre de ornamentación como rica por su severidad y sencillez, de carácter románico.

CONTRASTA

LA VILLA.

En las estribaciones de sierra Andía, casi lindando con Navarra, en tierras montañosas y de labor pobre, está la villa de Contrasta, que tiene actualmente 78 edificios y más de 300 almas.

HISTORIA

Es, como villa fronteriza, de un historial interesante y agitado. Poblada por Alfonso, _el Sabio_, que la otorgó fuero, confirmado más tarde por Alfonso XI en carta dirigida desde Toro al merino mayor de Álava, Juan Ruiz Gauna, en 1344, y por Enrique II en las Cortes de Toro, sostiene años y años pleito con San Vicente de Arana, a la que considera aldea suya, que, de orden del rey Alfonso XI, es ya considerada como independiente.

Don Enrique, _el de las Mercedes_, para premiar servicios que en la batalla de Nájera hubo de prestarle Rui Fernández de Gauna, le dió a Contrasta en señorío. Luego pasó la villa al marquesado de Campovillar.

MONUMENTOS.