Part 12
También es muy notable, sobre todo históricamente, el lienzo almenado que, ostentando sobre la puerta de las murallas un hermoso escudo labrado en piedra, señala, en las inmediaciones de Respaldiza, el lugar donde se celebraban las juntas de la famosa Hermandad de Ayala.
SALINILLAS DE BURADÓN
LA VILLA.
Está situada al sur de las peñas de Buradón, en terrenos montuosos de la sierra de Toloño y de los riscos de Bilibio, de los cuales la separa el Ebro.
Actualmente se compone de unas 180 viviendas y cerca de 400 vecinos.
MONUMENTOS.
Lo que más llama la atención son las murallas, de las que todavía a fines del pasado siglo estaban en pie las troneras, almenas y saeteras.
En nuestros días aun subsisten dos hermosos torreones del recinto murado, con sus arcos que fueron puertas, y algunos cubos que flanquean los restos de las cortinas.
Cuanto a la iglesia, consagrada a la Purísima, y las ermitas de San Miguel y de San José, son ejemplares vulgarísimos de un románico desfigurado por imperdonables y arbitrarias reconstrucciones.
SALVATIERRA
LA VILLA.
A 24 kilómetros de Vitoria, en la carretera de Pamplona y cerca del ferrocarril de Madrid a Francia, está la villa, en otro tiempo famosísima, de Salvatierra, que hoy tiene unos 200 edificios y poco más de 1.000 habitantes.
HISTORIA
Salvatierra se llamó originariamente «Hagurahin», que en vasco significa «sitio de adiós ó despedida».
Se hace mención del fuero de esta villa, en el que D. Alfonso, _el Batallador_, concedió a Salinas de Añana, el cual pasa por ser el más antiguo de la provincia, puesto que se firmó en el año de 1126.
Según dice el Sr. Carreras Candi en su _Obispado y fueros de Álava_, es probable que Salvatierra sea la antigua «Alba» de los romanos, de la que pudo originarse Álava.
En todo caso es indudable que Salvatierra es una de las villas más antiguas, y que existía ya al comenzar el siglo XI.
El Rey _Sabio_ le concedió el fuero y franquicias de Vitoria, por los años de 1256. Al donar la Cofradía de Arriaga siete pueblos a dicho Rey, éste los cedió a Salvatierra, por privilegio otorgado en Segovia, año de 1258.
Por ser Salvatierra villa realenga, e independiente, por tanto, de la Cofradía de Arriaga, sostuvo un pleito, que falló D. Alfonso XI mandando fuesen de la villa 15 aldeas.
En 1371, estando D. Enrique II en las Cortes de Toro, acordó, según dice la _Crónica_, «enviar gentes suyas contra la villa de Vitoria e Logroño e Salvatierra que estaban por el Rey de Navarra». Salvatierra capituló, con la condición de que nunca sería incorporada a la Corona, lo que confirmó el Monarca en cédula fechada en Burgos el 22 de octubre de 1371.
Faltando a estas promesas D. Juan I, por privilegio firmado en Zamora en 1382, cedió la villa de Salvatierra, con el título de Condado, a D. Pedro López de Ayala.
Quedó la villa sometida a los Condes de Salvatierra, y cuando uno de ellos abrazó la causa de los Comuneros y pidió a Salvatierra gente, como la villa se negase, la cercó, y el valeroso Martín Martínez Oquérruri rechazó el asalto.
Vencido que fué el Conde en Durana por las tropas del Emperador, éste le despojó de cuanto poseía e incorporó la villa a su Corona. Últimamente, por sentencia de la Chancillería de Valladolid, en 1537, se declaró que Salvatierra no volvería a depender de ningún señor.
En la guerra de la Independencia, y luego en las dos guerras civiles, Salvatierra sufrió varios saqueos, siendo bárbaramente memorable la destrucción que en sus templos, archivos y murallas causó el ejército francés al retirarse, tras de haberla ocupado durante seis años.
También queda como efemérides bárbara la destrucción de las murallas, en la primera guerra carlista. De nueve a diez mil carros de piedra sacaron de las fortificaciones para restaurar el castillo de Guevara, y después el propio Ayuntamiento, sacando piedra para obras municipales, acabó de desmantelar aquellas murallas de tan rara antigüedad y gloriosa historia.
MONUMENTOS.
Aunque por los saqueos y destrucciones a que nos hemos referido, el caudal artístico y arqueológico de Salvatierra mermó bastante, aun quedan testimonios valiosísimos en templos, palacios y monumentos de varia índole.
Son notables y dignos de mención: la Cruz de piedra que se alza a la entrada de la villa, cruz formada de una columna lisa, apoyada en un ancho basamento, también de piedra, y rematado en collarino y ábaco de estilo ojival, que sostienen el trofeo, con hermosos relieves y una labrada cruz del mismo estilo; algunos lienzos de la primitiva fortificación, que era de sillería de piedra blanca, con sus cubos y baluartes; la llamada casa de los Eulates, palacio solariego, de sencilla fábrica de piedra, que ostenta en su fachada un hermoso escudo labrado, donde campean una cruz y un león rampante con corona, y el palacio municipal, que se comenzó a construir en el sitio más alto de la villa, por los años de 1606, junto a la antigua iglesia de San Martín.
Entre los templos de la villa merecen mencionarse los de Santa María y San Juan, y entre las ermitas y monasterios de los alrededores, los conventos de carmelitas descalzas y de las Hijas de María, entrambos dedicados a la enseñanza, y el beaterio de la Magdalena, donde estuvo el Hospital de San Lázaro, que hoy está, desgraciadamente, casi en ruinas.
De las iglesias de Santa María y de San Juan, ambas parroquiales, dice D. Fortunato Grandés en sus _Apuntes históricos de Salvatierra_:
«Son ambas iglesias de estilo ojival del siglo XV, advirtiéndose en la de Santa María la transición del Renacimiento, y siendo de notar que en ella, desde los cimientos a la veleta, todo es piedra de sillería, traída probablemente de la cantera de Encía.
»Las dos tienen tres naves esbeltas; y si la de San Juan llama la atención por sus grandes y proporcionadas dimensiones en el artístico pórtico y templo, rico en altares y ropero, especialmente las dalmáticas y casullas encarnadas del siglo XVI, la de Santa María nos pone de manifiesto, desde las columnas del coro, frontis de este retablo, toda la exquisitez, paciencia, afiligranada labor y buen gusto de verdadero artista, en la multitud de adornos platerescos, finos, elegantes, airosos, expresivos; en el tamaño, figura y colores del bajo relieve y esculturas que constituyen una verdadera joya del arte.»
OBJETOS ARTÍSTICOS.
Además de las admirables tallas en piedra del bajo relieve del coro, a que hace referencia el Sr. Grandés, las cuales tienen toda la graciosa distinción del Renacimiento, el arcipreste Sr. Fernández de Basterra nos hizo notar las delicadísimas labores de la puerta que da al jardín, en Santa María; una imagen de Santa Ana, sentada, teniendo en brazos a la Virgen, que parece del siglo XIV y está retirada del culto hace más de sesenta años; el retablo del altar mayor, construído en los años últimos del siglo XVI y primeros del XVII, por un escultor natural y vecino de Salvatierra, llamado D. Lope de Larrea, y un notabilísimo frontal de moaré verde, bordado en sedas de colores, representando flores y pájaros, obra del siglo XVIII, que fué, según la tradición, la falda de una dama muy principal, quien tras de algunos años pecadores, arrepentida y contrita de sus culpas, hizo voto de penitencia y alcanzó la gracia especial de que sus ropas, todas de seda y terciopelo, y sus joyas, todas riquísimas, fuesen, en remisión de sus pecados, incorporadas al culto de la parroquia.
En otros templos del arciprestazgo de Salvatierra existen los siguientes objetos artísticos:
En Ilarduya, una pila bautismal, semejante, por la belleza de sus relieves, a la de Hueto de Arriba.
En Eguino, un terno encarnado de estameña y otra casulla de seda de igual color, ambos bordados con singular primor y maestría, representando pájaros y flores.
En Audícana, un tríptico del siglo XVI, con escenas de la Pasión y muerte de Jesús y una capa encarnada, bordada al realce.
En Araya y en la capilla de los Carrillos, un túmulo de mármol blanco, con la estatua yacente de un guerrero esculpida con gran limpieza; un altar del Carmen, con su Purgatorio, cuyas figuras de madera, en bajo relieve, están preciosamente talladas, y una linda caja de concha, con sus cantoneras, asa, cerrajilla, cadenas filigranadas y otros objetos de plata, que servía de urna o sagrario para la Custodia.
SOJOGUTI
EL LUGAR.
Está situado como a dos kilómetros de Arciniega y lo forman diez casas dispersas, con cincuenta y tantos habitantes.
MONUMENTOS.
Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es insignificante, y lo sólo digno de mención es el torreón, único testimonio en pie del antiguo castillo de Sojoguti.
El torreón, de gran altura, fabricado de piedra sillería, tiene hasta cinco pisos, que interiormente están marcados por su escalera de caracol y exteriormente por las líneas de sus aspilleras y saeteras.
ULLÍBARRI-ARRAZUA
EL LUGAR.
Está enclavado a 10 kilómetros de Vitoria, y tiene 25 viviendas y unos 100 vecinos.
MONUMENTOS.
Es digna de mención su iglesia parroquial, consagrada a San Esteban, de estilo románico de transición, puesto que ya en sus arcos se inicia la ojiva.
La portada representa una ornamentación más rica y suntuosa que la mayoría de los templos de este período, con la notable singularidad--ya señalada por el Sr. Apraiz en sus _Estudios del románico en Álava_--de que en los adornos de su arcada aparecen motivos realistas, de mascarones, gimias, canes, etc. (Lám. 92.)
UNZÁ
EL LUGAR.
Está al sur de las sierras de Guibijo, junto a la carretera de Vitoria a Orduña, y tiene 20 casas y 127 habitantes.
MONUMENTOS.
La iglesia parroquial, del arciprestazgo de Ayala, está dedicada a San Fausto, y es digna de mención por la pureza de su estilo románico, manifiesto en la severidad de su portada, de grandes dovelas sin el menor ornato, descansando sobre machones bajos y recios, y de columnas lisas, bajas y sólidas, con capiteles muy característicos.
URRIALDO
EL LUGAR.
Es un pequeño caserío, dependiente del Municipio de Mártioda y agregado a él. Tiene cinco viviendas y unos 20 vecinos.
MONUMENTOS.
La ermita de Nuestra Señora de la Asunción es un bellísimo ejemplar románico. Se compone del cuerpo de la nave y del ábside, adosado a él, no circular, sino en prolongación.
Esta ermita, de pobre, de miserable aspecto, esconde en la insignificancia de su fachada uno de los pórticos románicos más elegantemente sobrios de los centenares que en Álava hemos contemplado. (Lám. 94.)
El ábside--que ya hemos dicho se hace notar por no tener la forma circular corriente--ofrece al investigador tres admirables, delicadísimas fenestras, cuyos arcos, orlados de baquetones ajedrezados y conchas, se apoyan en columnas de una elegancia incomparable.
URRÚNAGA
EL LUGAR.
Se encuentra a tres kilómetros de Villarreal y tiene 39 casas y unos 160 vecinos.
MONUMENTOS.
Es notable su iglesia parroquial, perteneciente al arciprestazgo de Villarreal, y dedicada a San Juan Bautista.
Como la mayoría de los templos rurales alaveses, el de Urrúnaga más parece mesón o venta. Sin embargo, la portada llama bastante la atención por su estilo románicoojival; no es, como en tantas otras, sencillo y pobre, sino tan suntuoso y rico, que sorprende.
Los arcos, como en La Bastida y en Estíbaliz, ofrecen cada cual un motivo de ornamentación diverso; ahora son baquetones, luego conchas, luego frutas, luego vástagos.
En las columnas puede estudiarse el mismo alarde de fantasía ornamental y de ejecución primorosa y delicada.
En los fustes se ven labrados entrelazos, cada uno diferente y todos bellísimos; y los calados de los capiteles tan asombrosos, tan pasmosos, son verdaderamente admirables. (Lám. 93.)
ZALDUENDO
LA VILLA.
Está situada al noreste de Vitoria, con la que comunica por el camino vecinal de Salvatierra. Tiene cerca de 100 viviendas y 300 almas.
MONUMENTOS.
Zalduendo es una de las más antiguas villas alavesas, pues figura en el _Catálogo de San Millán_ con el nombre de Zalduhondo, situado en la merindad de Eguílaz. Don Alfonso XI, en 1332, otorgó a Salvatierra el señorío sobre Zalduendo, y más tarde, cuando D. Pedro López de Ayala casó a su hija D.^a Constanza con D. Pedro de Guevara, la dió en dote la villa de Zalduendo, por lo que Zalduendo, desde entonces, perteneció a los Condes de Oñate. La Casa solariega de éstos es lo único notable de la villa.
Trátase de un antiguo palacete, de un solo piso, que tiene una bonita portada, con un frontón liso y dos órdenes de columnas dóricojónicas.
Sobre el frontón y sosteniendo otras dos columnas más pequeñas que encuadran el escudo de armas, hay dos estatuas de Hércules. El escudo, en relieve, ostenta esculpidos los blasones de Oñate y de Villafranca.
ZAMBRANA
LA VILLA.
Está situada a 29 kilómetros de Vitoria, en un terreno fértil, regado por el Ebro, el Zadorra y el Inglares. Se compone de 120 viviendas y 380 habitantes.
MONUMENTOS.
La villa de Zambrana es antiquísima, pues con el nombre de Cembrana figura ya en los comienzos del siglo XI, según consta por escritura de donación hecha por el Rey de Navarra a favor de Fortunio Sánchez, cediéndole los solares y divisas que en ella tenía.
Con el mismo nombre de Cembrana figura en el _Catálogo de San Millán_. Fué aldea de Berantevilla hasta el año de 1744, en que Felipe IV le concedió el título de villa con jurisdicción propia. Perteneció al señorío del Marqués de Mirabel.
Su iglesia parroquial del arciprestazgo de La Bastida, está consagrada a Santa Lucia y ha sufrido diversas transformaciones, con la consiguiente mezcla de estilos. En cambio, las ruinas de la vieja ermita de San Roque, en las afueras de la villa, dan la impresión de un estilo románico purísimo.
ZUAZO DE ÁLAVA
EL LUGAR.
Está a cuatro kilómetros de Vitoria, en la fertilísima llanura de este nombre y tiene 25 casas y unos 70 vecinos.
MONUMENTOS.
Su iglesia parroquial, dedicada a San Millán y adscrita al arciprestazgo de Armentia, es uno de los pocos monumentos románicos anteriores a la influencia ojival.
La fachada, sencilla y pobre, con aspecto de venta o de mesón, ofrece una portada característica por la regularidad de sus arcos de sobrio dovelaje y columnas lisas, sin otra ornamentación que las sencillas hojas de sus capiteles. (Lám. 94.)
El interior responde exactamente al espíritu adusto, noble y ascético que informara las construcciones románicas, por lo cual la iglesia de Zuazo de Álava--no incluída, por cierto, en el catálogo del señor Apraiz--es una de las más interesantes de la provincia.
ZUAZO DE CUARTANGO
EL LUGAR.
Cercano a la vía férrea de Bilbao a Miranda, como a siete kilómetros de Andagoya, está Zuazo de Cuartango, lugar de 17 viviendas y 60 vecinos.
MONUMENTOS.
Su iglesia, que es aneja a la parroquia de Aprícano, está dedicada a San Pedro y es un curioso monumento románicoojival.
La portada, compuesta de un cuádruple arco formando con sus elegantes y atrevidas dovelas una ojiva bastante pronunciada, es rica de ornamentación en sus labrados capiteles y en las conchas y baquetones de su arcada. (Lám. 95.)
El templo, en su interior, ha sufrido ciertas reformas, que no corresponden a las esperanzas artísticas que su hermosa portada hace concebir.
ZURBANO
EL LUGAR.
Está a cinco kilómetros de Vitoria, en terrenos fértiles regados por el río Alegría y varios arroyos, y tiene unas 50 casas y cerca de 300 vecinos.
MONUMENTOS.
Son dignos de mención en este lugar: la iglesia parroquial, del arciprestazgo de Armentia, que está consagrada a San Esteban y es de las contadísimas modernas de la provincia, con su portada y torre de un estilo imitando al Renacimiento; el llamado «palacio de los hijosdalgo»--con un cuerpo central de dos pisos y dos cuerpos laterales que lo flanquean, más altos y bastante más modernos,--que ofrece en su portada las señales de un severo arco románico, y encima de él, grabado en piedra toscamente, un escudo de armas sostenido por dos figuras como de leones, una estatua mutilada, de análogo carácter a las de Armentia, y, finalmente, la curiosísima «columna de Zurbano»--especie de trofeo situado en las afueras del lugar, a campo libre,--que es uno de los monumentos más extraños y singulares.
Sobre un ancho sillar de piedra se eleva un pedestal sencillo, de carácter completamente moderno, que desdice del resto del monumento y aun hace sospechar que en nada se relacione con él.
El monumento propiamente dicho, es simplemente una columna de altura como de unos cinco metros, formando una pirámide invertida.
Esta pirámide, cuadrangular, tiene dos caras lisas y dos labradas, puestas alternativamente. Las caras lisas arrancan del pedestal y suben, rectamente, hasta el remate, donde aparecen cobijadas por un tejadillo labrado en la misma piedra. Las caras con labores arrancan desde el pedestal y ofrecen: la del Norte, un mascaroncillo entre dos piernas; luego una mujer desnuda, en actitud de sujetarse el vientre y, por fin, un medio cuerpo humano que asciende, por esfuerzo de sus piernas y tiene entre ellas, en la región posterior, otro mascaroncillo burlesco.
La cara de la columna que da al Sur ofrece en el arranque del pedestal una figura semejante, casi diríamos idéntica, al San Lucas del Tetramorfo, de Armentia; y luego, como cabalgando sobre él, abrazado a la columna y en actitud de ir escalándola, un precioso desnudo que tiene colocada burlescamente una cabeza de asno.
El realismo de estos grotescos sorprendentes parece indicar un origen románico, como tantas otras figuras semejantes estudiadas en la ornamentación de portadas y fenestras. De todas suertes, la «columna de Zurbano», cuyo origen, ni documental ni fabuloso, hemos podido averiguar, es un interesante y curiosísimo monumento.
LÍNEAS FINALES
Al terminar este CATÁLOGO, tras de un esfuerzo personal que hubiera sido inútil y baldío, de no haber sido bondadosamente aconsejados, inspirados y aun dirigidos, por aquellas personas que se enumeran en el Prólogo, queremos refrendar el testimonio de nuestra gratitud, recabando para ellas cuantos aciertos se advirtieren y pidiendo para nosotros el cargo de los desaciertos que se hallaren en esta obra.
ÍNDICE DEL TEXTO
Páginas.
PRÓLOGO. 7
CAPÍTULO I.--_Monumentos prehistóricos._ 15 Aparición del hombre en la Tierra.--Teorías de los más célebres geólogos. Ahsverus y Topsius. 16 Esculturas prehistóricas. 19
CAPÍTULO II.--_Monumentos celtas._ 21
CAPÍTULO III.--_Monumentos de la civilización romana._ 27 La vía militar. 29 Estatua de mujer--Su descubrimiento. 33 Descripción de la estatua. 34 Lápidas romanas--Su descubrimiento. 35 Lápida roja y blanca. 35 Lápida sonrosada con vetas blancas. 35 Lápida rosa, vetas blancas. 36 Lápida rosa. 36 Fragmentos de piedra arenisca. 36 Capitel hispanorromano. 36 Lápida de Luzcando. 37 Lápida de Narbaja. 38 Lápida de Angostina. 39 Árula de Araya. 40 Lápida de Assa. 41