Category: Novels
Candido, o El Optimismo
Voltaire, 1694-1778 · 8 chapters · 31,609 words
En la quinta del Señor baron de Tunderten-tronck, título de la Vesfalia, vivia un mancebo que habia dotado de la índole mas apacible naturaleza. Víase en su fisonomía su alma: tenia bastante sano juicio, y alma muy sensible; y por eso creo que le llamaban Candido. Sospechaban...
Summary
En la quinta del Señor baron de Tunderten-tronck, título de la Vesfalia, vivia un mancebo que habia dotado de la índole mas apacible naturaleza. Víase en su fisonomía su alma: tenia bastante sano juicio, y alma muy sensible; y por eso creo que le llamaban Candido. Sospechaban los criados antiguos de la casa, que era hijo de la hermana del señor baron, y de un honrado hidalgo, vecino suyo, con quien jamas consintió en casarse la doncella, visto que no podia probar arriba de setenta y un quarteles, porque la injuria de los tiempos habia acabado con el resto de su árbol genealógico.
Chapters
3. Part 3 Apénas hubimos desembarcado, acudiéron unos negros de una faccion enemiga de la de mi pirata para quitarle el botin. Despues del oro y los diamantes, la cosa de mas precio que h...
6. Part 6 Candido, que naturalmente era amigo de saber, se dexó llevar á casa de la tal señora: estaban ocupados los tertulianos en jugar á la banca, y doce tristes apuntes tenian en la m...
1. Part 1 En la quinta del Señor baron de Tunderten-tronck, título de la Vesfalia, vivia un mancebo que habia dotado de la índole mas apacible naturaleza. Víase en su fisonomía su alma: t...
4. Part 4 Ya habian pasado las barreras Candido y su criado, y todavía ninguno en el campo sabia la muerte del jesuita tudeseo. El vigilante Cacambo no se habia olvidado de hacer buen rep...
2. Part 2 Un hombrecito vestido de negro, familiar de la inquisicion, que junto á el estaba sentado, interrumpió muy cortesmente, y le dixo: Sín duda, caballero, que no cree vm. en el pec...
7. Part 7 Al instante dos muchachas bonitas y muy aseadas sirviéron el chocolate: Candido no pudo ménos de elogiar sus gracias y su hermosura. No son malas chicas, dixo el senador; alguna...
5. Part 5 La primera jornada de nuestros dos caminantes fué bastante agradable, llevados en alas de la idea de encontrarse posesores de mayores tesoros que quantos en Asia, Europa y Afric...
8. Part 8 ¿Y vm., mi amado Panglós, cómo es posible que le esté viendo? Verdad es, dixo Panglós, que me viste ahorcar; iban á quemarme, pero ya te acuerdas que llovia á chaparrones quando...